Ayer me invitaron a una plática de Marcelo Ebrard en Guadalajara. Vino a promocionar su Movimiento Progresista (yo creí que se trataba más bien de una plática de los temas actuales o algo así) y naturalmente vinieron algunas personas del PRD tanto de Jalisco como de México.

Ebrard fue el principal orador, aunque hablaron tres personas más, dos pertenecientes al PRD Jalisco, y un bejaranista de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN). Lo primero que dijeron fue que el PRD había tocado fondo, estaba fracturado, y necesitaban unirse en un proyecto en común para crecer. Pero sólo bastó una plática abierta al público para exponer las múltiples fracturas que tiene ese partido.
Yo vi como tres PRD distintos, y eso que no faltan más, faltaba la representación de los «Chuchos». A pesar de dar un mensaje de unidad, se veían las rotundas diferencias entre cada corriente, e incluso algunas indirectas. El PRD Jalisco, por ejemplo, está secuestrado por Raúl Padilla e incluso es cercano al PRI. Por esa razón, el ex candidato Enrique Alfaro (al cual criticaron duro los de esa corriente en la plática) decidió no postularse por el PRD y tomó a Movimiento Ciudadano como su «carro».
La alternativa de Marcelo Ebrard es la que me parece más sensata. Naturalmente no es de esperarse una conversación profunda en una plática en la cual se invita a personas a formar parte de su movimiento. Aunque será menos frívola que otras, tomando en cuenta que su target (al menos en esta plática) fueron los jóvenes con estudios y en general gente de clase media a los que está «invitando» a ser agentes activos, que no es lo mismo que platicar señoras a cuales les dieron su torta para asistir a un mitín.
Su proyecto está orientado al tejido social (aunque nunca lo mencionó por su nombre), a la creación de comunidad, y gran parte de éste lo basa en su exitosa experiencia en el Distrito Federal, el cual le dio un puesto relativo a ciudades seguras en la ONU. Él mismo ha aceptado buscar contender al 2018, su proyecto es interesante, pero si le pongo un pero, es que parece que está orientado a gobernar ciudades, y a lo que él quiere aspirar es a gobernar un país.
La fractura del PRD es un fuerte problema, al grado en que basta asistir una plática que apenas excede la hora para percatarse de las profundas diferencias que hay dentro del partido de izquierda (y luego tendremos que tomar en cuenta a las izquierdas no perredistas como MC, PT y MORENA) Si Ebrard quiere aspirar a una candidatura presidencial, tendrá que sortear muchísimos obstáculos. Ciertamente muchos le reconocen su trabajo en el DF. Pero estamos en un México donde todavía son más exitosos los líderes mesiánicos y los políticos sacados de una telenovela. Por lo cual su persona no será lo suficiente y necesitará un partido lo suficientemente fuerte que lo respalde, de lo contrario será difícil.
Aquí les dejo parte de la práctica que grabé. Si querían saber como está la relación con AMLO, vean el minuto 3.








La verdad que las opciones de valor que tenemos los mexicanos rumbo al 2012 para votar son pocas. Los perfiles democráticos escasean y los autoritarios, los que quieren el regreso pasado abundan (tal vez no en cantidad de candidatos, pero si de peso político), me he puesto a meditar entre las opciones que tenemos los mexicanos para elegir, y realmente yo solo veo a dos políticos que puedan llegar a hacer algo por México. No se me hacen unos políticos ejemplares o unas grandes promesas, pero como dicen por ahí, en el planeta de los ciegos el tuerto es el rey. Esas dos opciones son Marcelo Ebrard y Josefina Vazquez Mota, si, son muy diferentes entre si, uno es de izquierda y otro es derecha, pero veo convicción democrática en ellos, cosa que no veo en los demás.
Un día, a Marcelo Ebrard se le ocurre saludar de mano a Felipe Calderón. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México era el único mandatario de una entidad federativa que no reconocía el triunfo de Felipe Calderón en el 2006, pero ahora decide saludarlo. ¿Cómo se puede interpretar esto?. Fácil, no creo que Marcelo con esto haya aceptado los resultados electorales, simplemente quiso dar un mensaje. A mi forma de interpretar las cosas, quiere mostrarse al pueblo como un candidato izquierdista que quiere debatir, que esta abierto a las opiniones divergentes y que es un demócrata. Quiere alejarse de esa izquierda intolerante que representa para muchos López Obrador, que si bien tiene muchos seguidores, estos, al menos en su mayoría, no estarán dispuestos a votar por Ebrard.