Etiqueta: Elecciones 2012

  • Felipe Calderón es un patético.

    Hace unos pocos días, Felipe Calderón se encontraba en San Luis Potosí inaugurando un centro comercial propiedad de Grupo Carso (Carlos Slim) y este se aventó un «speech» de prácticamente doce minutos donde habló sobre la generación de empleos que dicho centro comercial iba a generar (recordemos que fue su frustrada promesa de campaña), y sobre todo explicó como los centros comerciales han venido a suplir las tradicionales plazas hace décadas donde los hombres caminaban hacia la dirección contraria a las mujeres, esto con el afán de encontrar a su prometida (a lo cual le dio una connotación positiva). No se si esté bien asesorado económicamente, pero independientemente de que este centro comercial vaya a crear empleos, no es como que vaya a detonar un boom económico en la ciudad potosina, más bien, estos centros se construyen para satisfacer la demanda potencial que ya existe en los habitantes de una ciudad, de lo contrario, Grupo Carso, ni de asomo hubiera invertido su dinero ahí.

    El Presidente de la República se atrevió a aseverar que con esta plaza, los potosinos ya no tendrán que ir a Estados Unidos de compras, lo cual se me hace súmamente ridículo. En Guadalajara, la ciudad donde vivo, por su tamaño, tiene mayor número de plazas, son más grandes y dirigidos a casi todos los segmentos de la población. Aún así, mucha gente de la ciudad (sobre todo la que tiene la capacidad económica de viajar) va a Estados Unidos a realizar sus compras (especialmente las navideñas), por el simple hecho de que los precios son más baratos. ¿O qué, se decretó que «El Buen Fin» se aplicará permanentemente en la plaza?. En las palabras del presidente hay mucha demagogia: Habla de las sanas finanzas de la economía, y que es cierto, ha sido uno de los puntos positivos en el régimen panista, pero esto no se ha traducido en nada.

    Mientras el Presidente hace esto, y va a una plaza de Cancun a comprar el DVD de «Los Miserables» aprovechando «El Buen Fin«. Su querida hermana «Cocoa» promueve en Michoacán lo que en el 2006 el principal adversario de Calderón pidió, el «voto por voto, casilla por casilla», porque que no está de acuerdo con el voto y asegura que el PRI le cometió un fraude electoral. Sinceramente esto a mí ya se me hace un chiquero, no se si reír o llorar. Pero cada vez que veo a Felipe Calderón en televisión, me da como un sentimiento de lástima, como que lo que dice ni el mismo se lo cree, y lo veo poco preparado para lo inminente, porque el será el encargado de entregarle la investidura presidencial a Enrique Peña Nieto, como una fehaciente muestra de que el PAN «no pudo con el paquete» en los 12 años. Aunque también cabe otra mínima posibilidad, la cual sería entregársela a su acérrimo enemigo Andrés Manuel López Obrador (aunque yo creo que Calderón optaría por la primera opción).

    No es de gratis que tengamos una terna presidencial tan «jodida» y ensombrecedora para el 2012. Es casi un hecho, por el PRI irá Peña Nieto, por el PAN Vázquez Mota y por el PRD López Obrador. Por Twitter le dije al analista Eduardo Ruiz Healy, ¿oye, que opinas de estos candidatos por los cuales tendremos que votar, que hago?, el pobre analista me recomendó anular mi voto, lo cual hice ya en el 2009 con la esperanza de que el movimiento anulista despertara un «poquito» de conciencia en los políticos, pero no fue así. Aunque pensándolo bien, no estaría mal volver a hacerlo, más en un país donde los políticos le llaman democracia a un sistema donde los ciudadanos se limitan a votar, voto que no siempre se respeta, se impugna o se mal contabiliza, y donde el presidente el turno al tomar al poder se dedica a inestabilizar el país, ya sea económicamente como lo hicieron los candidatos del PRI, o en la cuestión de la seguridad con el gobierno actual.

    No quiero ser agresivo, simplemente quiero decir lo que siento, Felipe Calderón es un patético. Ya hasta resultó más necio y cerrado que el peje con su chocorrepública amorosa y su supuesta recoinciliación con Televisa (el Peje hablando de amor, por el amor de Dios). El presidente simplemente ha cavado la tumba del PAN para el 2012. En este país con una democracia «simulada» creo que es hora de que el ciudadano tome un papel activo en el quehacer público y se deje de borreguismos y paternalismos, es la única forma de esclarecer un poco el oscuro panorama que se nos viene para el próximo sexenio. Si dejamos que los políticos hagan, de plano estaremos jodidos. Y no, no necesitamos un líder, ya basta de estar como borregos creyendo que tenemos que seguir a alguien más, la ciudadanía tiene que crear su propio liderazgo y debe de ser autónoma.

    No se que vaya a sentir Felipe Calderón al terminar su mandato, no se como lo vaya a juzgar la historia (muy bien no creo), pero ya basta de charlas demagógicas que a nadie interesa, que simplemente se ponga a trabajar, en lugar de presumirnos sus precarios logros como presidente.

  • Ganó López Obrador, perdió la izquierda y perdió México

    A veces no se si lo que la mayoría de la gente quiere es lo más bueno para la sociedad. En sí la forma en que eligió la izquierda al candidato fue respetable, porque  le preguntaron a la gente a quien quería y no eligieron al candidato por caprichos o dedazo, era lo mejor para una izquierda fracturada A Priori, pero el resultado es malísimo, porque con esto se condena la izquierda a perder en las elecciones del 2012 y le abren el camino a Enrique Peña Nieto.

    También fue respetable la postura que tomó Marcelo Ebrard, quien tristemente nos mostró que podría haber sido un candidato decente para el 2012. La inminente terna para el 2012 dice que el PRI va con Peña Nieto, el PAN con Vázquez Mota y el PRD con López Obrador. Creo que desde hace mucho tiempo, los electores no habíamos tenido una oferta tan pobre. Los dos hombres son populistas, cada uno a su manera, y a mi juicio, los dos representan un retroceso al pasado. Vazquez Mota, la mujer, marca el continuismo de una mediocre presidencia de Felipe Calderón que no ha dejado al país con buenos resultados.

    Marcelo Ebrard, como bien mencionó Enrique Krauze, es el único que podía representar a esa izquierda progresista que necesitaba México, alguien que se acercara un poco aunque sea, al modelo de Lula. Se puede no estar de acuerdo en el en algunas cosas, y tal vez su gestión en el D.F. no ha sido como para calificarla de excelente. Pero si mostraba una diferencia con respecto a los otros candidatos y tenía ideas progresistas de una izquierda moderna, y no de una izquierda que se quedó atorada en los preceptos de la revolución.

    También, el que López Obrador se presente como candidato, es una buena noticia para Peña Nieto. López Obrador en la actualidad, si, es más popular que Marcelo Ebrard. Pero de ahí ya no puede avanzar más, porque su popularidad está basada en el voto duro y los que no son parte de este son opositores a López Obrador. El Peje sería incapaz de arrebatarle voto útil a Enrique Peña Nieto. En cambio Marcelo Ebrard como candidato (el cual también es menos conocido que AMLO, hay que aclararlo), hubiera podido hacer una gran campaña, atraer muchos votos útiles (que al parecer era más popular que Vázquez Mota) y tener parte del voto duro de López Obrador, en el caso de que este lo hubiera apoyado como habían quedado (aunque existía alguna posibilidad de que Obrador por necio rompiera el pacto y decidiera ir por el PT y Movimiento Ciudadano fracturando más la izquierda). El caso del 2006 de Calderón (el cual era un desconocido) y que le arrebató prácticamente toda la ventaja a AMLO me dice que tampoco era imposible pensar que Ebrard pudiera hacer lo mismo con Peña Nieto (aunque de todos modos se antojaba difícil).

    Ahora el candidato a vencer es Enrique Peña Nieto. Pero a diferencia de lo sucedido con López Obrador en el 2006, el tendrá a los poderes fácticos de su lado. Será más difícil para el PAN o el PRD hacer una campaña de desprestigio, además de que la ciudadanía ya está cansada de ese tipo de campañas, como lo vimos en el 2009.

    El futuro político de México se ve muy oscuro. Y pensar que Felipe Calderón le va a tocar a desempeñar uno de los dos vergonzosos papeles: 1.-Regresarle la presidencia al PRI, como un símbolo de derrota y muestra de que no pudo (el más probable, por mucho) o bien, 2.- entregarle la envestidura presidencial a su némesis, al personaje antagónico que le recriminó un fraude y lo llamó espurio.

  • Este 2012, voy a votar por mi perro

    Ya analicé seriamente a todos los candidatos, promesa. Hice un exhaustivo análisis de la personalidad y plataforma política de Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Marcelo Ebrard, y Andrés Manuel López Obrador. Y he llegado a una conclusión, ¿quién podría gobernar mejor que todos ellos?: Pues mi perro.Y es cierto, como a todos los políticos a mi perro le gusta «el hueso», pero tiene otras características que me dice que el si podría sacar adelante al país.

    Para empezar mi perro es fiel, se que mientras lo cuide y le de de comer estará ahí, preocupándose por mi, así como estoy seguro que se preocupará por todos los mexicanos. Mi perro es más transparente que cualquier político común y corriente, no hay partidas secretas ni hay que recurrir al IFAI para ver lo que hace. Cuando hace «pipí o popó» todos nos damos cuenta y lo vemos, no tiene que dar informes y mostrarnos estadísticas. ¿Y saben que es lo mejor?. Que podemos educarlo para que haga sus cosas en el lugar que queramos, así podemos estar totalmente pendiente de él. Si se nos olvida darle de comer o jugar con el nos va a chillar, pero jamás, va a «bloquear la entrada de la casa» ni va a traer a todo su rebaño para hacer una manifestación. Con mi perro no necesitamos revocaciones de mandato porque si se da cuenta de que no lo queremos, se va a ir de la casa.

    Mi perro es un ejemplo de democracia directa. Porque a diferencia de los políticos que «hacen que legislan o que mandan» y hacen lo que quieren con nuestro voto, mi perro es totalmente obediente y actúa de acuerdo a lo que los ciudadanos le ordenemos, se echa al suelo, se sienta, se acuesta. Y también a diferencia de los políticos que se quedan con nuestros impuestos, mi perro, cuando le aviento una pelota, va por ella y me la devuelve tal y como estaba. Y que decir de la defensa de la nación. A diferencia de los políticos que quieren dejar entrar al ejército gringo pero que a la vez permiten que a los ciudadanos les pidan visa en Estados Unidos, mi perro se porta muy bien con los conocidos, y es agresivo con los «extranjeros» a menos que nosotros mismos le digamos que se ponga quieto. Está toda la noche al pendiente de que no entre «ningún intruso a la casa».

    Mi perro no es de izquierda ni de derecha, el actúa conforme a sus instintos. El sabe lo que debe de hacer ante diversas situaciones. Su retórica son los ladridos y nada más. No nos necesita prometer nada. Por eso este 2012, yo votaré por mi perro.

     

  • Andrés Manuel López Obrador Light

    Dicen que para ganar unas elecciones presidenciales lo más prudente es aproximarse al centro. Cuando un candidato se arrincona en la izquierda o en la derecha, adquiere simpatizantes fieles con su causa que nunca le fallarán, pero será detestado por aquellos que se mantienen cerca del centro del espectro político y estos son quienes normalmente definen las elecciones. En el 2006 Andrés Manuel vivió esto, se arrinconó tanto en la izquierda que espantó a muchos de los votantes indecisos. Y eso no le ha pasado solo a él. En las elecciones de Estados Unidos, John McCain se precipitó al final, y terminó arrinconándose a la derecha al afirmar que Obama negociaría con Castro y con Chávez, naturalmente terminó perdiendo.

    Hasta la fecha, para la mayoría de los mexicanos, López Obrador tiene una imagen de izquierdista radical. Tiene un buen número de seguidores, pero para nada son los suficientes como para ganar una elección, máxime cuando los que no lo siguen lo detestan, por lo cual López Obrador no podría contar con el voto útil y si hubiera seguido en la misma postura que ha mantenido durante los últimos 4 años, ni tendría caso que se presentara como candidato de algún partido en las Elecciones del 2012.

    Pero Andrés Manuel López Obrador ha decidido dar un giro que ha sorprendido a más de uno. Creo que todo inició con la campaña de MORENA, en la cual ya no se sentía tanto ese deprecio ante aquel que pensaba diferente a él, pero se ha consumado en una visita que hizo a Monterrey para dar una conferencia con empresarios de la capital regiomontana. Ya había escrito en un artículo que publiqué en Vivir México, en donde hablo de que López Obrador ganó las simpatías de empresarios como Alfonso Romo, presidente de la casa de bolsa Vector, y Fernando Turner, un empresario regiomontano que se unió a MORENA siendo el responsable de la Política Antimonopolio y Sector Empresarial.

    También López Obrador ha emprendido un viaje a Estados Unidos y España para visitar no solo a connacionales, sino también para participar en cículos académicos reconocidos de ambos países, lo cual es soprendente, sobre todo cuando antes López Obrador en otros tiempos era acusado de no visitar suelo extranjero y de ignorar toda la influencia internacional sobre el país. Ahora con esto da a entender que el trato con Estados Unidos sería cordial (callando bocas al menos en teoría a aquellos que decían que iba a tomar una posición antiimperialista) y el mismo dicho que gobernaría con un juicio práctico y no con una visión ideológica.

    Tal vez es una decisión tardía, pero creo que recorrerse al centro fue la mejor decisión que pudo tomar, y esto le pondrá un ingrediente extra a las elecciones. Sigue hablando de la mafia y la derecha, pero de cierta forma los ha arrinconado y ha reducido su tamaño. Es decir, los toma como si fuera un pequeño sector de la población (unos cuantos empresarios privilegiados, unos cuantos políticos) y ya no como un gran sector de la población que está comploteando en su contra. Ahora habla de la importancia de los empresarios, de libre mercado y de la competitividad, palabras antes prohibidos en el subconciente del tabasqueño.

    El no es el primer candidato que se desarrolló en un seno izquierdista y terminó recorriendose hacia el centro. El ejemplo más conocido es Lula da Silva (con el cual podemos encontrar muchos paralelismos con el precandidato de la izquierda). Antes arremetía contra el FMI, contra el neoliberalismo y el imperialismo, al igual que López Obrador no tenía un importante recorrido académico, y también al igual que AMLO, en algunas elecciones denunció un fraude electoral y la orquestación de un complot de la derecha en contubernio con los medios de comunicación. El ahora ex-mandatario brasileño, se moderó en las últimas elecciones y logró atraer a los votantes indecisos y de centro que alguna vez lo odiaron y llegó al poder. No solo eso, se convirtió en uno de los mejores mandatarios de América Latina, si, con una visión más de izquierda, pero responsable y abierta al mercado. Dejó un Brasil que si bien todavía tiene algunos problemas por solucionar, tiene mucho más peso en el panorama geopolítico mundial.

    ¿Sería lo mismo con López Obrador?. No lo sé. Yo tengo muchas discrepancias con él, pero esta repentina moderación habla bien del tabasqueño. Tal vez sea demasiado tarde, más cuando en 2 meses se definen las elecciones internas y falta menos de un año para las elecciones federales. Tendrá qué seguir ese mismo camino que ha emprendido para quitarse hasta donde le sea posible esa etiqueta de izquierdista radical.

    Mi duda es, ante este cambio de posición, ¿Qué pensarán sus seguidores más radicales?, ¿Qué pensarán Fernandez Noroña y Di Constanzo? ¿Qué pensarán las grandes empresas que no pagan impuestos y las televisoras?, ¿Qué pensará el mexicano común?.

  • Entre Marcelo Ebrard y Josefina Vazquez Mota

    La verdad que las opciones de valor que tenemos los mexicanos rumbo al 2012 para votar son pocas. Los perfiles democráticos escasean y los autoritarios, los que quieren el regreso pasado abundan (tal vez no en cantidad de candidatos, pero si de peso político), me he puesto a meditar entre las opciones que tenemos los mexicanos para elegir, y realmente yo solo veo a dos políticos que puedan llegar a hacer algo por México. No se me hacen unos políticos ejemplares o unas grandes promesas, pero como dicen por ahí, en el planeta de los ciegos el tuerto es el rey. Esas dos opciones son Marcelo Ebrard y Josefina Vazquez Mota, si, son muy diferentes entre si, uno es de izquierda y otro es derecha, pero veo convicción democrática en ellos, cosa que no veo en los demás.

    Vamos a empezar con Marcelo Ebrard, en algunos temas sociales como el aborto o la adopción de parejas gay no estaré muy de acuerdo con él, pero creo que no ha hecho las cosas mal en el DF. A pesar que que todavía hay mucha inseguridad en la capital, ha logrado borrarlo del mapa de inseguridad actual. Ahora cuando hablamos de inseguridad nos referimos a Chihuahua, a Nuevo León, a Tamaulipas o a Michoacán. No tanto porque el DF ya sea una ciudad segura, sino porque no se ha permitido que la capital sea invadida por los cárteles, y eso es de agradecer al Jefe de Gobierno. Ha implementado programas sociales y de asistencia que de seguro han ayudado a que muchas personas no terminen lléndose por el camino del narco. Otra cosa que veo positiva en él, es que a pesar de no reconocer el triunfo electoral de Felipe Calderón, no busca ponerle el pie en el camino, de hecho defiende (parcialmente) su lucha contra el narcotráfico, pero dice que falta modificar esa estrategia para que sea efectiva. Hace poco saludó al Presidente de mano, lo cual se me hace positivo (y que yo se que también tiene que ver con el dar una buena imagen a la sociedad), porque de esta forma está dispuesto a negociar y no quedarse encerrando dándole la contra al Presidente, sea bueno o malo lo que haga. Me gusta su postura socialista pero que no está cerrada tampoco al mercado ni a la iniciativa empresarial.

    Seguimos con Josefina Vazquez Mota. Precandidata del PAN. Muchos me dirán que Santiago Creel es buena opción, pero ya mostró en su ocasión ser una persona corrupta (véase el asunto de los casinos y Televisa) o Cordero (el cual se me hace muy gris y no tiene la personalidad para ser presidente). ¿Por qué Vazquez Mota?. Ella es de derecha, y en eso tal vez yo difiero con ella, porque yo estoy un tanto cargado a la izquierda. Pero hay cosas que me hablan bien de ella. Ella fue jefa de campaña de Felipe Calderón, pero fue destituída al oponerse a la guerra sucia («Peligro para México») lo que me habla bien de su ética, a diferencia de muchos panistas que basan en la descalificación, la forma de hacer política. También se opuso tajantemente a Elba Esther Gordillo cuando fue Secretaria de Educación. Lo que nos dice que si llega al poder, seguramente la educación básica mejorará al disminuír la influencia del SNTE. Ella tendrá la oportunidad para acabar con ese sindicato. Además es una mujer que muestra sensibilidad, esto lo digo porque hay mujeres gobernantes que han sido más duras e injustas que los hombres como Margaret Tatcher, pero ella creo que si puede mostrar más corazón por aquellos que no tienen. Ella dice que continuará la guerra con el narcotráfico lo que A priori me preocupa un poco (el que lo vaya a seguir en la misma linea), pero creo que es una persona más abierta al debate y a las otras ideas que Felipe Calderón (que según sus colaboradores más cercanos, tiene rasgos autoritarios), lo cual pudiera hacerla convencer de que se necesita un replanteamiento en la estrategia.

    Tal vez no son los políticos perfectos, pero a ninguno de los dos se les ha comprobado casos graves de corrupción ni nada por el estilo. Hay cosas que si, que no me gustan de ellos. Pero creo que si los comparamos con Enrique Peña Nieto, AMLO, o Manlio Fabio Beltrones, son opciones mejores y no representan un peligro para el quehacer democrático en México. La duda es si ellos tendrán la capacidad de hacer lo que falta, la reforma fiscal (donde se tiene que obligar a los ricos a pagar), la laboral, la energética, acabar con los monopolios públicos y privados.

    Otra cosa, yo creo que el cambio en México, si es que lo queremos, se va a gestar desde la población, desde las organizaciones civiles y grupos de presión. Para eso necesitamos un ambiente democrático, y no un gobierno represor o un papá gobierno. Y yo creo que solo ellos dos cumplen con el perfil para poder lograr ese ambiente.

     

  • Una nación que rompe con lo local

    La realidad de la violencia estructural del país y la descomposición del tejido social va acompañada de la fortaleza que adquieren los “cacicazgos locales”, la impunidad estatal y la inoperancia e ineficiencia nacionales. Habiendo arribado al final del sexenio y entrando en tiempos de pre-electorales, nuestras autoridades y la clase política nacional, han encontrado el mejor momento para repartir culpas y sacrificar a ciertos “puercos”, con tal de que minimizar los riesgos e incentivar la confusión de los electores.

    Mientras en el mundo la palabra que describe el hartazgo y el descontento se visualiza en la “indignación”, en México, estamos arribando a un momento en que sin importar las marchas, los caminos, las caravanas, los plantones o los mítines; los adjetivos que nos describen como sociedad son la destrucción, el desánimo, la desestabilización, la desesperación y la desesperanza. La destrucción del país, adquiere un matiz local que se muestra con el rostro peculiar de los 2,438 municipios que conforman la nación y que las autoridades sólo observan bajo una realidad limitada a 32 entidades federativas y en el mejor de los casos, a la realidad de las 56 zonas metropolitanas que tiene registradas el Inegi en el Censo de 2010. En México, nadie se anima a observar la realidad de la violencia y la descomposición nacional, a partir de las 2,438 realidades locales que han demostrado ser muy diversas y en las cuales, los cacicazgos y la corrupción local se hacen fuertes y se consolidan de forma distinta.

    Quienes aspiran a tener un cargo de elección popular en el próximo proceso del 2012, insisten en dejar a la así llamada “autonomía municipal” la responsabilidad de sus discursos, de sus propuestas y de sus realidades sociopolíticas y culturales; y no se puede entender a un país, si no se implican y se imbrican en las realidades locales. La clase política nacional, prefiere hablar de un discurso nacional simplista y ha demostrado ser más proclive a buscar a los cacicazgos locales solo para negociar y pactar apoyos políticos y electorales, no para implicarse en el entendimiento y las soluciones de cada municipio.

    A menos de un mes de que el IFE de por iniciado el proceso electoral del 2012, México vivirá un proceso plagado de fanatismos partidistas en donde el debate central, se establecerá en la vaguedad y la levedad de los motivos: para no regresar al PRI y para no seguir con el PAN en medio de una izquierda desdibujada. La gran mayoría de los ciudadanos que viven en esta destrucción local a la que nadie “quiere entrarle” y en la que ninguno quiere inmiscuirse; tendrán que elegir pensando en lo que no quieren y muy poco en lo que necesitan. El proceso del 2012 será uno de los más grandes en términos históricos, pero también, será uno de los más pobres en términos de reflexionar y atender las realidades locales.

    El discurso político electoral de los aspirantes a Presidente de la República, seguirá siendo arcaico y evidenciará la preocupante ruptura que existe entre el nivel político nacional y el local, misma que se evidencia cuando desde lo nacional, solo se reparten culpas y nada se hace para coadyuvar en la mejora de sus propias realidades. Mientras no exista una voluntad política de entender el imaginario y las realidades locales, no podrá existir un verdadero discurso y propuesta nacional.

  • El saludo letal de Marcelo Ebrard

    Un día, a Marcelo Ebrard se le ocurre saludar de mano a Felipe Calderón. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México era el único mandatario de una entidad federativa que no reconocía el triunfo de Felipe Calderón en el 2006, pero ahora decide saludarlo. ¿Cómo se puede interpretar esto?. Fácil, no creo que Marcelo con esto haya aceptado los resultados electorales, simplemente quiso dar un mensaje. A mi forma de interpretar las cosas, quiere mostrarse al pueblo como un candidato izquierdista que quiere debatir, que esta abierto a las opiniones divergentes y que es un demócrata. Quiere alejarse de esa izquierda intolerante que representa para muchos López Obrador, que si bien tiene muchos seguidores, estos, al menos en su mayoría, no estarán dispuestos a votar por Ebrard.

    El saludo pone en evidencia el rompimiento con López Obrador. Aunque AMLO diga que el saludo entre ellos dos fue intrascendente. Ebrard ya sabe que irán por distintos caminos, y que cómo bien López Dóriga afirmó alguna vez, López Obrador va a aparecer en la boleta el 2012, llueve, truene, o relampagué. Las casas encuestadoras han jugado un confuso papel, mientras Consulta Mitofksy en sus estudios decía que en unas elecciones abiertas entre ellos dos, López Obrador ganaría (por muy poco, pero ganaría), la casa encuestadora GEA-ISA dijo que por el contrario, Ebrard tendría más posibilidades. ¿Qué metodología habrán utilizado ambas casas encuestadoras para que los resultados fueran tan diferentes?. Las huestes de AMLO ya hablan de un ‘compló’. “Otro fraude contra AMLO vía encuestas del CISEN”, cabeceó el SDP (Sendero del Peje), voz oficiosa del tabasqueño en la red.

    Ebrard la tiene difícil, sabe que no le podrá arrebatar a AMLO el capital político que tiene. Si Obrador se va por el PT o Convergencia, sus seguidores seguramente votarán por este partido. Marcelo Ebrard aspirará a obtener votos entre los indecisos, pero no puede obtenerlos de los dos extremos del espectro político mexicano. Ni de la derecha conservadora (por sus posturas liberales) ni de la izquierda dura (que siguen a López Obrador), tendrá que apostar a obtener votos del centro, pero muchos de estos estan acaparados por Enrique Peña Nieto, entonces tendrá que ver la forma de arrebatárselos. También estarán con el las minorías (homosexuales, feministas), pero son eso, minorías.

    Unos dicen que el saludo con FCH fue porque espera una alianza con el PAN en el 2012, lo dudo, lo veo muy difícil, los presidentes de ambos partidos ya han descartado esa posibilidad. Ebrard simplemente se quiere mostrar como el izquierdista demócrata, como si fuera un Zapatero o un Lula da Silva. El despido de Martí Batrés ante la crítica por dicho saludo a Calderón aclara todavía más el mensaje que le envía a López Obrador, aunque algunos lo tachen de autoritario por dicha decisión (no creo que le preocupe tanto a Ebrard sobre todo de donde vienen esas críticas).

    Si estuvieramos en un país con más convicción democrática, y mas madura socialmente, posiblemente Ebrard tendría más posibilidades. No por esto quiero decir que esté de acuerdo con todo lo que el hace. Pero creo que el voto duro (que beneficia a Peña Nieto y a López Obrador) va a hacer muy difícil que Marcelo gane las elecciones en el 2012. Creo que estratégicamente fue una buena decisión de distanciarse de López Obrador y mostrarse como una figura diferente a él. Pero repito, lo veo muy difícil, creo que Marcelo Ebrard no cabe en un país como México, el cual está más acostumbrado a preferir a políticos con cierto talante autoritario, y donde la mayoría de su población está descontenta con la democracia.

  • Cuauhtemoc Cárdenas, ¿Candidato presidencial otra vez? ay no.

    Desde que tengo noción de la vida, Cuauhtemoc Cárdenas ha querido ser presidente. En 1988 le robaron las elecciones y luego no volvió a pintar. Tanto en las elecciones de 1994 como en la del 2000 se tuvo que conformar con un tercer lugar, se ha quedado en el «ya merito» y tal vez su mayor logro fue haber sido el primer político no priísta en gobernar el Distrito Federal, su mandato pasó inadvertido, no fue tan bueno como el pudiera presumir, pero no fue tan malo como los medios televisivos lo quisieron vender (lo culparon directamente, en especial TV Azteca, por el asesinato de Francisco Stanley, como si el gobernante fuera responsable de cualquier homicidio que se comete), usó como casi todo político, su puesto para lanzarse a la presidencia, sin éxito.

    En el 2006 le cedió el paso a López Obrador, porque este tenía más popularidad y el PRD decidió que ese iba a ser su gallo para esas elecciones. Cuauhtemoc se tuvo que hacer a un lado después de casi 20 años. Pero ahora algunos perredistas lo quieren resucitar de las catacumbas para volverlo a postularlo para el 2012. La corriente interna Alternativa Democratica Nacional fue quien sugirió postularlo. Hasta ahora Cuauhtemoc Cardenas no ha hecho ninguna declaración. Pero si ya de plano la izquierda con el jaloneo entre Ebrard y López Obrador se está fracturando, creo que un intento de postulación de Cuauhtemoc Cárdenas vendría a darle «en la torre» a las aspiraciones izquierdistas a la presidencia.

    ¿Como es la izquierda de Cuauhtemoc Cárdenas?. Es un poco sui generis, porque está muy influenciada por su padre Lázaro Cárdenas (quien fuera presidente ya hace muchos años). No podemos compararlo ni con Obrador, ni con Chávez, ni con la izquierda dura, pero tampoco podemos compararlo con la izquierda moderada más abierta a la globalización como Zapatero, Lula o Bachelet. Enemigo del neoliberalismo, se pronuncia a favor de una política social más fuerte y del control por parte del Estado de las empresas estratégicas, en especial los energéticos. También se declara por la austeridad y la honradez en la burocracia, el laicismo y la soberanía del país. Más bien sería una izquierda basada en los preceptos revolucionarios que terminara traicionando el PRI desde el gobierno de Miguel Alemán. Una izquierda económicamente cerrada, pero democrática. Una izquierda que a fin de cuentas le costaría trabajo adaptarse a la era moderna.

    Si muchos criticaban en Estados Unidos a John McCain porque ya era un hombre bastante viejo para ser presidente (74 años), con Cuauhtemoc nos iríamos más allá. El tiene 77 años. Imaginemos que sea postulado por el PRD, haga una «supercampaña» y logre derrotar a Peña Nieto. Llegaría a la presidencia con 78 años y la terminaría con 84. A esa edad podría no solo morirse en el peor de los casos, sino estar incapacitado mentalmente para gobernar por alguna senilidad. Creo que su edad ya pesa, y más en un puesto que demanda demasiado. Sino vean como se «acabó» Fox por el estrés que le causó la silla presidencial en sus seis años.

    Respeto mucho al ingeniero Cárdenas, es un hombre que pasó a la historia de México, que incluso le fueron encomendados los festejos del Bicentenario y Centenario de la Independencia (no se por qué luego renunció) los cuales luego tomó Lujambio (que hizo un pésimo papel). Pero creo que es hora de apagar las luces e irse a dormir. Seamos sinceros, es imposible que el gane la presidencia, ya está muy gastado, y creo que hay muchas cosas en contra que pesan, no tendrá esa «oposición» que tiene AMLO, pero creo que a la mayoría de la población no creo que le importe Cuauhtemoc Cárdenas, más cuando se necesitan ideas frescas, y el pertenece más bien a una generación que ya se fue.

    Sinceramente sería puro teatro ver otra vez a Cuauhtemoc buscar la presidencia, creo que por su dignidad no debería hacerlo y en sus últimos años debería luchar y transmitir sus ideas como lo ha viniendo haciendo.