El Peje, se ha tenido que ir con mucho cuidado en estas elecciones, y técnicamente lo ha logrado; las críticas mayores se las han llevado Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota. López Obrador ha sido muy cuidadoso en no repetir los errores del 2006, ha hablado del amor, se ha reunido con empresarios y ha atenuado esa retórica sobre «la mafia» y «las élites». Pero pues ahora, le tocó cometer una pifia, y como dicen en mi rancho, muchas veces lo que afecta más no es el «tropezón» sino el querer recomponerlo. Y es que López Obrador le dijo a su asistente que si la elección era limpia, libre y perdía se iba a ir a la chingada. Hasta ahí en realidad no hay mucho de malo, más que el hecho de que usó una palabra altisonante (que como nosotros estamos acostumbrados a endiosar a los políticos, no se los perdonamos) y también que ese argumento lo podrán usar en su contra en caso de que vuelva a aspirar a otras elecciones o que vuelva a autoproclamarse presidente legítimo.
El error de AMLO más bien estuvo en que a la salida de la reunión con los empresarios inmobiliarios cuando le preguntaron que si perdía se iba a ir a la chingada, el negó el incidente y ellos les dijeron que estaba grabado. Se terminó yendo por la tangente y prometiendo que no iba a volver a utilizar la palabra «chingada». Por supuesto, como sucede con todas las pifias de los candidatos, el tema se convirtió en trending topic en Twitter y no por que sea parte de un «compló» o una estrategia de las élites del poder, sino porque a los ciudadanos les causó gracia y ahora a López Obrador le tocará aguantar vara.
AMLO tendrá que irse con mucho cuidado, ya vio lo que pasa si da un paso en falso, por más pequeño que sea. Y con más cuidado se tendrá que ir porque el partido de Elba Esther Gordillo, Nueva Alianza, nombró a Gabriel Quadri como candidato a la Presidencia, quien es crítico acérrimo de López Obrador (al menos así se puede ver en su cuenta de Twitter), y quien seguramente se encargará de hacer el «trabajo sucio» dado que Peña Nieto no es precisamente una persona que sepa debatir o confrontar. A la vez buscará arrebatar votos a Vázquez Mota aprovechando que mucha gente se decepcionó del PAN en estos 12 años y desde luego aprovechará ese «hueco» dejado por Marcelo Ebrard. De esa forma buscará debilitar a los dos candidatos para beneficiar a Peña Nieto, así mata a dos pájaros de un tiro. Y si, tal vez solo gane el 1% de las votaciones (porque de seguro los maestros del SNTE votarán por Peña Nieto y votarán por el PANAL en las legislativas para que conserve su registro), pero tomando en cuenta que Peña Nieto va en picada en las preferencias electorales, ese 1% puede ser importante.
Lo de Quadri nos deja entrever que el rompimiento entre Nueva Alianza y el PRI fue pura «política ficción», el intento de instaurar el «Peñazismo» en México viene con todo, las fanáticas (Peñaliebers) serán la SS y Televisa será como el Goebbels de Peña Nieto. Y lo malo es que si Enrique Peña Nieto no gana en el 2012, estará todavía muy joven como para «mandar todo a la chingada».
López Obrador la tiene bastante difícil, hacer una buena campaña de 6 meses para tratar de subsanar cinco años de malas decisiones posiblemente no será suficiente. Y el problema es que ya se mandó «a la chingada» sus intenciones de seguir. No habrá 2018 para él, tendrá que «por el bien de todos» dejarle el camino a su carnal Marcelo.
Creanme, mi intención no es tomar alguna postura radical contra algún candidato, pero si este da motivos para preocuparme y querer alertar a los lectores del «peligro» que se avecina, creo que yo, como bloguero que tiene alguna influencia en las redes (aunque sea poca), tengo la responsabilidad de dar a conocer lo que está sucediendo. Es cierto que si bien he criticado a los tres candidatos (Peña Nieto, Vázquez Mota y AMLO), lo he hecho más con Peña Nieto. Yo no podría definir, como dicen «al menos peor» (está difícil decidir entre AMLO y Vázquez Mota), pero si se quien es el «más peor», tiene nombre y apellidos y se llama Enrique Peña Nieto, el cual da más muestras de que su regreso implica el regreso de la «dictadura perfecta». En el post anterior expliqué como la casa encuestadora de Televisa, Consulta Mitofsky había manipulado los resultados de la encuesta para generar una percepción equivocada en la población. Ahora hablo de lo sucedido en el sitio web de 







No sé si la política en México esté viniendo a menos, o más bien la libertad de expresión (alimentada en gran parte por Internet y medios electrónicos) esté haciendo que nos demos cuenta de quienes realmente nos quieren gobernar. Pero que yo recuerde de acá a la fecha no había visto un escenario político tan triste y vergonzoso como el que se prepara para el 2012. ¿Por qué digo esto?, porque en solo dos semanas, los políticos que contienden a la presidencia nos han enseñado quienes son realmente. Y esas dos semanas me bastaron para formarme una opinión de ellos. Seguramente en la campaña, además de presentarnos propuestas vacías que dudamos mucho que vayan a cumplir (aunque firmen ante notario o cómo sea), nos mostrarán una extensión de lo mostrado en estas dos semanas.
Ninguno de los candidatos me cae bien, ya lo expresado, o representan más de lo mismo, de un PAN que no ha podido con el paquete en 12 años, y con un Peña Nieto y un López Obrador, que más que el «cambio» que tanto presumen, representan un regreso al pasado. Pero bueno ¿Que deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?, aquí una serie de recomendaciones para que puedan obtener la Presidencia de la República, es cierto.