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  • Los mexicanos, quienes trabajan más horas

    Los mexicanos, quienes trabajan más horas

    Juan Ramírez vive en México D.F. Es empleado en una empresa tecnológica que se ubica en Polanco. El vive en La (colonia) del Valle. Hace 30 minutos de su casa al trabajo en automóvil. Está desvelado porque el día anterior se enfiestó, no durmió mucho. Pero como sea, le tiene que hacer para no llegar muy tarde a trabajar. Se lava los dientes, se viste, mastica un chicle, para que al menos, desde el sentido del olfato, el jefe no sospeche que estuvo ingiriendo alcohol.

    Los mexicanos, quienes trabajan más horas

    Llega a las 8 a su trabajo. Ve a sus compañeros y comienzan platicar de esa fiesta que tuvo ayer, que lo pondrá en apuros hasta que llegue la siguiente quincena. En ese lapso, hacen como que prenden sus computadoras mientras platican de ello, uno de ellos saca un bocadillo, y tratan de ser discretos para que el jefe no los vea, aunque siendo sinceros, al jefe también le gusta conversar por las mañanas.

    Después de varios minutos de la plática inicial, que se puede extender por decenas, Juan Ramírez revisa su muro en Facebook para luego descubrir la carga de trabajo que tiene ese día. Alguien me contaba que las empresas que solicitaban que sus empleados supieran trabajar bajo presión, en muchos casos eran empresas desorganizadas porque la desorganización es lo que hace que sus empleados sean los que trabajen de esta forma. En el caso de la empresa donde labora Juan Ramírez, así sucede. Y la capacidad de reacción ante los vaivenes de mercado suele ser complicada, debido a que no tienen una metodología adecuada.

    Juan Ramírez, estresado, comienza a organizar como le sea posible, todo el trabajo pendiente. En su empresa hicieron un recorte de personal y él ahora hace lo que tres personas hacían. En algunos casos necesita ayuda, pero el jefe no es accesible y su oficina se encuentra en la planta de arriba cuya puerta siempre está cerrada. Esa falta de comunicación retrasa su trabajo, el ambiente laboral no siempre es bueno, sobre todo porque la empresa no se ha preocupado por ello, entonces siempre hay rencillas, y una asombrosa falta de comunicación entre los empleados.

    En su contrato se estipula que Juan Ramírez sale a las 6, pero no es así. Sale a las 8 si le va bien. No está bien visto que los empleados salgan a su hora porque «se tiene la creencia» de que no quieren trabajar. La carga de trabajo hace que no salga nunca a su hora, además que como es aspirante a un ascenso, busca quedarse hasta la noche para que su jefe vea que trabaja. Juan nunca ha propuesto alguna estrategia para reducir los tiempos en que se hace el trabajo, y se ha conformado con quedarse más tiempo haciendo lo que siempre hace, en lugar de eficientar su trabajo, para llegar a ser más productivo inclusive trabajando menos horas.

    La desvelada de ayer hizo que Juan no estuviera «al cien» y a pesar de su esfuerzo (intercalado con algunos coffee breaks pa’ platicar chismes) cometió algunos errores que tuvo que enmendar en la marca. Acabó muy cansado ese día, llegó harto y cansado al siguiente, y al siguiente, al punto que se empezó a «nefastear» en su trabajo. Juan Ramírez es sumiso en su trabajo, pero la vena revolucionaria aparece en domingo por la tarde cuando se queja en las redes sociales de cuanto odia los lunes.

    Juan Ramirez estudió psicología en la universidad. Después de toquetear con Freud y con Jung, decidió que quería ser un psicólogo de reputación, un investigador. Pero al salir de la carrera se encontró con que tenía que buscar trabajo y al estar saturadas las ofertas, encontró un trabajo de acomodador de papeles junior en la empresa de Polanco. Juan necesita dinero para costearse las largas fiestas en fin de semana, y las bebidas empedernidas mientras ve el partido de la Selección Nacional. Por eso es que busca el puesto de acomodador de papeles senior. Su trabajo no le gusta, pero le deja. Le alcanza para comprarse un smartphone y sentirse en onda en esas reuniones con sus amigos que consiste en 80% smartphone y 20% amigos.

    Juan Ramírez es parte de la estadística que dice que los mexicanos somos de los más trabajadores del mundo.

  • Imitar lo bueno

    Corea del Sur, uno de los cuatro tigres asiáticos que comprende también a Hong Kong, Singapur y Taiwán, es una de las grandes economías que surgieron en el gélido contexto de la guerra fría, durante su trayecto a la democratización. Al día de hoy, este país industrial, que alberga multinacionales del calibre de Samsung, LG Group, Hyundai y Kia Motors, es la décimo quinta economía de las 20 más importantes del mundo, y la décimo tercera en paridad en la capacidad de consumo (PPP). A pesar de que en los años 70 su ingreso per cápita se asemejaba al de algunos de los países africanos y asiáticos más pobres, en 2004 Corea del Sur fue incluida en el club de las economías trillonarias.

    Pero mientras se gestaba el “milagro surcoreano”, existían políticas que iban por encima de los derechos humanos de las y los trabajadores, sobre todo de las mujeres obreras. Cynthia Enloe describe la militarización de las “hijas” de Corea del Sur, en su libro The Curious Feminist, quienes eran “motivadas” por el gobierno a dejar sus casas para unirse a las maquiladoras e industrias electrónicas, trabajando largas horas y soportando humillaciones de parte de sus empleadores, a cambio de un sueldo que correspondía tan sólo al 45 por ciento de lo que ganaba un hombre al desempeñar el mismo puesto, mientras rechazaban unirse a los sindicatos que podrían defender sus derechos laborales, para probar que eran buenas “hijas” de familia, y poder reunir el dinero suficiente para pagar la dote que les garantizaría un buen matrimonio.

    En el comienzo de la globalización de este país asiático, empresas como Nike, Reebok, Adidas o L.A. Gear buscaron la mano de obra barata en países emergentes, donde sus dirigentes les concedieran pasar por alto algunos derechos laborales, a cambio de brindar empleo a sus hombres y mujeres. De esta forma, Pusan en Corea del Sur se convirtió en los años 80 en la capital mundial del zapato tenis. La multinacional Nike recurrió a la subcontratación para evitar tener que lidiar con los recién nacidos sindicatos, que velaban por las condiciones laborales de las mujeres que fabricaban sus productos, lavándose las manos y aludiendo el maltrato de las empleadas a las mismas compañías surcoreanas subcontratadas.

    La historia de los derechos laborales en Surcorea es larga, pues irónicamente mientras este país iba acrecentando su economía, ésta no se veía reflejada en los bolsillos de las y los trabajadores. En 1987, un empleado medianamente capacitado recibía de 1.50 a 2.00 dólares la hora, trabajando de 55 a 56 horas a la semana, mientras aquellos que no contaban con la capacitación, trabajaban 12 horas los 7 días de la semana, ganando escasos 125 dólares al mes (countrystudies.us/south-korea/55.htm).

    En combinación, en los 70 y 80 algunos empresarios incluso comenzaron a capitalizar la idea emergente de la “buena hija surcoreana”, ofreciendo servicios de citas, con lo que garantizaban el continuo reemplazo de las mujeres recién casadas con las solteras, evitando así que adquirieran antigüedad en las empresas, sobre todo en aquellas que no requerían de empleadas altamente especializadas, y preferían contratarlas al “pago de entrenamiento”.

    Estas condiciones no mejoraron por sí solas, sino que requirieron de una lucha social fuerte y sostenida, acompañada de grupos de apoyo como la Asociación Coreana de Mujeres Trabajadoras, que ayudaban a romper las nociones de feminidad y respetabilidad impuestas por el gobierno militar para inducir a las jovencitas a trabajar en las maquiladoras, además de ayudar a mujeres que eran desnudadas públicamente, sufrían de ataques sexuales, caricias no autorizadas e incluso violaciones, como un mecanismo de control para reprimir las manifestaciones femeninas. Tan sólo en 1989, el presidente Roh Tae Woo presenció 300 huelgas en los primeros 3 meses del año, donde le demandaban mejores condiciones de trabajo, y mejores sueldos.

    En amarga ironía, las vejaciones y humillaciones que una vez las firmas foráneas impusieron a las y los trabajadores surcoreanos ahora son replicadas por ellos a sus empleadas y empleados mexicanos, en la regasificadora de Manzanillo, Ingeniería Industrial del Centro, mientras nuestras autoridades se muestran más interesadas en proteger la imagen de terreno laboral dócil para la inversión extranjera, en lugar de investigar y defender la dignidad y derechos de las y los connacionales.

    El jueves por la mañana, Madaí Díaz Rodríguez, entonces ex-empleada de la mencionada empresa, se metió a una jaula colocada frente al Palacio Municipal de Manzanillo, donde se manifestó en huelga de hambre por 7 horas, se cosió los labios y amenazó con cortarse las venas para dejar un mensaje con su sangre en las paredes de la presidencia, en un acto simbólico por exigir la atención de las autoridades ante los abusos que dice se cometieron en su contra, mientras David Díaz Valdez y Héctor de Jesús Lara Chávez relataban los abusos a las y los trabajadores por parte de esta compañía extranjera, valiéndose de un micrófono.

    La manzanillense, que se desempeñaba como cocinera, aseguraba haber sufrido maltrato de parte de sus empleadores, quienes supuestamente la ofendieron, cachetearon y patearon, despidiéndola posteriormente con lujo de violencia. Madaí declaró esto, antes de coserse los labios con aguja e hilo dentro de la jaula donde se encontraba, la cual no abandonó hasta que fue convencida por el delegado del Trabajo, Daniel Rodríguez Herrera, quien gestionó para que se le devolviera el empleo sin alguna represalia, y se le ofreciera una disculpa por parte del representante legal de la empresa surcoreana, Jesús Castillo. Díaz Rodríguez, sin embargo, acudió posteriormente a presentar una denuncia penal en contra de sus agresoras.

    Ésta no es la única queja que existe en contra de los dueños de la regasificadora. A raíz del despliegue de indignación por parte de Madaí, Álvaro Bonilla, otro exempleado de dicha compañía, declaró haber sido “secuestrado” por la misma, donde no se le dejó ir hasta que firmara su renuncia, negándole de esta forma su derecho a la liquidación y parte proporcional de aguinaldo y vacaciones.

    La respuesta por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encabezada por Daniel Rodríguez Herrera, y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Colima, por Roberto Chapula de la Mora, fue rápida y adecuada, pues ambos pusieron por encima los intereses de la manzanillense, reconociendo su derecho a manifestarse y buscando que las y los mexicanos empleados por empresas extranjeras gocen de un buen ambiente laboral, seguro y digno, además de un salario justo, de acuerdo a las leyes nacionales. Chapula de la Mora incluso argumentó que “ya son varias las protestas que han hecho los trabajadores por el trato indigno que les dan los coreanos golpeándolos y amenazándolos con perder su trabajo”, añadiendo que, aunque ésta es la primera queja que se presenta ante la CDHEC, “los trabajadores ya se habían manifestado en el pasado por maltratos en su contra y no respetar sus derechos laborales, donde en su momento intervino el secretario de Fomento Económico, Rafael Gutiérrez Villalobos, y el delegado del Trabajo, Daniel Rodríguez Herrera, y se logró resolver el conflicto”.

    Mas en esta ocasión, en el margen de la visita del gobernador Mario Anguiano a China y Corea del Sur, la intervención de Gutiérrez Villalobos no fue tan provechosa, por lo menos no para las y los colimenses. El titular de la Sefome calificó de “exagerada” la protesta de Díaz Rodríguez, y pidió no magnificar el caso, para no dejar mal parada a la entidad en el contexto internacional para futuras inversiones.

    Tal vez olvida Rafael Gutiérrez que la gente con la que tiene que quedar bien es aquella que, con sus impuestos, paga su salario, no la que viene de otros países a establecer empresas que deben atenerse a las leyes mexicanas, y garantizar los derechos laborales a sus empleados y empleadas. El secretario dijo sospechar un trasfondo en el despliegue “escandaloso” de Madaí, pero no atinó a decir a qué se refería con esto, por lo que su comentario se observa parcializado a favor de la regasificadora, y en contra de la joven, aun antes de que se realice la investigación al respecto.

    Existe la posibilidad de que la reacción de Díaz Rodríguez se haya debido a intereses oscuros, pero no debemos de pasar por alto que ésta no es la primera manifestación en contra de esta firma, aunque sí la más dramática hasta el momento, sin embargo, no se le puede quitar el mérito de que debido a este mismo dramatismo se le prestó atención inmediata y su caso ahora es conocido. ¡Vaya!, que irónicamente la mujer hizo oír su voz mediante el gesto de coserse los labios.

    La labor de Gutiérrez Villalobos como secretario de Fomento Económico y representante del gobierno colimense no es la de asumirse como abogado defensor de la multinacional Samsung, ni de Ingeniería Industrial del Centro, sino la de velar por los intereses de las y los colimenses. Si los coreanos con ello se ofenden, o se les incomoda al exigirles un buen trato a nuestros connacionales, ése será su problema, y si la consecuencia directa de este acto es la de disuadir la inversión foránea similar, mejor estamos sin empresas que se ahuyenten por gobiernos que promueven los derechos laborales de sus gobernados. Corea del Sur es un país al que hay mucho que aprenderle, mas la sumisión de sus dirigentes ante intereses extranjeros al costo de la economía, seguridad y dignidad de las y los trabajadores nacionales no es una de ellas.

  • Los mexicanos trabajamos más y recibimos menos

    La imagen del mexicano dormido bajo su sombrero en un nopal es la que prevalece en el extranjero. Varios de los foraneos todavía tienen en su cabeza la idea de que los mexicanos no trabajamos y que somos, disculpen la expresión «unos güevones». Pero esto no necesariamente tiene que ser así, por el contrario, los mexicanos trabajamos más que en otros países, y lo peor de todo, es que ganamos menos. La OCDE publicó un artículo donde compara a los países miembros de esta organización donde por supuesto está incluído México (herencia de Salinas) y donde demuestra que en nuestro amado y querido país se trabajan 10 horas diarias (incluyendo empleos remunerados y empleos no remunerados como las actividades domésticas). En cambio un belga solo trabaja 7 horas diarias haciendo lo mismo. ¿Quien gana más?. Por supuesto, el belga.

    Pero no solo eso, México es lider tanto en horas diarias remuneradas y horas diarias no remuneradas, según la encuesta de la OCDE. En horarios remunerados trabajamos igual que los chinos y en no remunerados somos los líderes solitarios. Nadie nos gana. Así queda demostrado que México es uno de los países más chambeadores del planeta. Hagamos cuentas: En nuestro país según la ley lo máximo permitido para trabajar son 48 horas diarias, es decir, se trabajan 6 días 8 horas y se descansa solamente uno. Lo podemos ver en los empleos eventuales, como los que trabajan en cadenas de autoservicio, puestos de comida rápida o tiendas de conveniencia. Luego están los que trabajan 45 horas, que viene siendo el grueso de la población empleada en el país, son aquellos que trabajan 8 horas de Lunes a Viernes y 5 horas los Sábados. Y para finalizar están aquellos privilegiados que tienen lo que le llaman la semana inglesa, es decir, trabajan 8 horas de Lunes a Viernes. En los países desarrollados la gran mayoría de los empleos maneja esta última configuración, por lo cual trabajan menos que nosotros. De hecho los franceses (con todo y sus sindicatos que cada vez quieren menos horas de trabajo con más prestaciones) trabajan 7 horas de Lunes a Viernes. ¿Entonces hablamos de que México es un país flojo?. No lo creo.

    ¿Entonces que pasa?. Esa es una de las preguntas que creo que nos deberíamos hacer. Es cierto que México no alcanza los niveles de productividad que alcanzan los países desarrollados. Primero, esto se puede deber a que la gran mayoría de los empleos son de bajo valor agregado. Hay mucho trabajo de servicios, de maquila, pero no hay empleos de alto valor agregado que permita generar mayores niveles de productividad. Segundo, puede ser que los mexicanos no seamos tan productivos en nuestros puestos de trabajo y por lo tanto no alcancemos a justificar el número de horas que trabajan los países desarrollados o los niveles de sueldo que ellos gozan, pero eso estaría por verse, porque dicen al menos los estadounidenses que la mano de obra mexicana es muy trabajadora y eficiente, como dijo alguna vez nuestro querido Vicente Fox: Ellos hacen el trabajo que los norteamericanos no quieren hacer.

    Todavía no logramos llegar a una conclusión que nos diga el porqué está la situación así en México. La respuesta podría estar en el subdesarrollo y en la poca preparación de la fuerza laboral que existe en México. Mmmm, digamos que es una verdad a medias. Si nos ponemos a analizar como está la educación básica en México con el infame sindicato de maestros (SNTE) si podríamos encontrar una razón de peso, alumnos mal preparados que salen de las escuelas públicas que al final tienen grandes problemas para poder adaptarse a las universidades. Pero también es cierto que tenemos universidades tanto públicas como privadas con cierto nivel de prestigio que egresan a estudiantes altamente capacitados para poder obtener empleos con un alto nivel agregado. Los que egresan de las escuelas públicas y no logran colocarse en las universidades son aquellos que toman aquellos empleos de 48 horas (o también aquellos que están buscando costearse su universidad), y los que egresan de las universidades son los que toman los trabajos de 45 y 40 horas. Claro, es una generalidad.

    Mas bien el problema es un todo. Sería poco objetivo achacarle el fenómeno de «trabajar más y recibir menos» a un solo factor. Existen diversos factores que provocan que el mexicano tenga que estar dispuesto a trabajar más para recibir un salario (o sueldo) decente. Pero básicamente esto está relacionado con el desarrollo del país. Por más desarrollado esté un país, es mayor el ingreso y menor el esfuerzo que tiene que hacer por conseguirlo, por el contrario, por más subdesarrollado sea, es menor el ingreso y mayor el esfuerzo que se tiene que emplear, así de fácil. Los factores son muchos, son los mismos que determinan que tan desarrollado es un país, no hay vuelta de hoja.

    Muchos dirán que es injusto. Pero es la ley de la naturaleza, no nos tocó nacer en Inglaterra, Irlanda o Corea, pero también tuvimos la fortuna de no haber nacido en el Congo, en Burundi o Burkina Faso. Existen ricos y pobres, países desarrollados y países subdesarrollados y esas diferencias son inherentes a la naturaleza del ser humano. Obvio, se ve mal, porque México (como decía, gracias a Salinas) se logró colar en el club de los ricos de la OCDE y las comparaciones son odiosas, siempre son con países más desarrollados que el nuestro.

     

  • La guía definitiva para buscar trabajo. 1ra Parte de 2

    Como ustedes saben, no estamos en una época fácil. La situación económica está dura y no es precisamente la mejor época para encontrar trabajo. Pero a fin de cuentas de que existen vacantes, las hay, aunque sean pocas. Y esta guía que he diseñado para ustedes, tiene el objetivo de que logren alcanzar algunas de esas pocas vacantes.

    La información la saqué de varias fuentes, y sobre todo de la experiencia de haber trabajado en una bolsa de trabajo. Donde tuve la oportunidad de conocer la forma en que se desempeñan estas empresas y qué metodología utilizan para buscar a los candidatos idoneos para cubrir un puesto de trabajo.

    Espero que esta guía les sea útil en su búsqueda de empleo.

    PRIMER PASO: ¿Como diseñar un buen currículum vitae sin hacer el «ridículum»?

    Lo primero que tienes que pensar a la hora de buscar un trabajo es tener tu currículum vitae perfectamente diseñado para que logre llamar la atención del reclutador.
    El currículum nunca deberá tener más de dos hojas. Es importante esto porque los reclutadores no tienen el tiempo del mundo para leer todos los currículums. Por eso es muy importante que sea breve, y que la información más importante vaya arriba. Mantén el siguiente orden:

    1.-Datos Personales

    Aquí debe incluír tu nombre, tu fecha de nacimiento, lugar de nacimiento y todas las formas de contacto posibles (teléfono, celular, e-mail). Algunas personas por seguridad deciden omitir la dirección de su hogar, por lo cual no es obligatorio que lo coloques.

    2.-Estudios

    Solo incluye los estudios universitarios, maestrías o doctorados. A los reclutadores no les importa donde estudiaste la preparatoria o en que jardín de niños pronunciaste tu primera palabra.

    3.- Experiencia Laboral

    De preferencia ordena toda tu experiencia en orden cronológico del trabajo más reciente al más antiguo. Es importante que menciones los siguientes datos: Nombre de la empresa, fecha de inicio en ese trabajo y fecha de finalización (o si es trabajo actual), el puesto en que te desempeñaste y las actividades que realizaste.

    Aquí es donde debes saber venderte, y lo tienes que hacer mencionando los logros que aportaste a la compañía; y si recibiste reconocimiento por medio de la empresa, también mencionarlo. Debes ponerle mucha crema a los tacos, para qué los reclutadores vean que has hecho cosas importantes, pero sin caer nunca en el extremo de mentir.

    4.- Habilidades.

    Aquí debes de mencionar tus habilidades, tanto las que se requieren para el ramo en que te desempeñas. Nivel de Inglés (si tienes un documento que lo avale como el TOEFL o TOEIC, mencionarlo), conocimientos en paquetes de cómputo, y cualquier otro conocimiento que pueda ser valioso para el puesto que están buscando.

    5.- Disponibilidad.

    En este apartado debes mencionar el sueldo que estas buscando ganar, el tipo de jornada de trabajo (medio tiempo, tiempo completo, matutino, vespertino etc…), si estás dispuesto a viajar, y si estás dispuesto a cambiar de residencia.

    6.- Otros Estudios

    Si estudiaste algún diplomado, vás a algún curso cuyo aprendizaje pueda servir (por ej: tomas clase de oratoria y buscas un empleo de vendedor), aquí es tu oportunidad de mostrarlo.

    Otros tips:

    Si estás buscando diferentes opciones de trabajo. Por ejemplo, eres una persona que busca ya sea un empleo de marketing y otro de desarrollo web, es recomendable que diseñes dos currículums, uno enfocado al marketing y otro al desarrollo web.

    A menos que busques un empleo de diseño gráfico, asegúrate que tu currículum tenga una apariencia formal (hoja blanca, letras formales como pueden ser Arial o Times New Roman), y también asegúrate de entregarlos siempre con un folder con un color sobrio. El solo entregar un par de hojas engrapadas se ve de mal gusto y se ve poco profesional.

    SEGUNDO PASO: A la acción, es hora de prospectar empleos.

    Ya tienes tu currículum. Es tiempo de ponerte en acción y empezar a prospectar para buscar oportunidades de trabajo. Para esto necesitas utilizar varios canales, para asegurarte de aprovechar todas las oportunidades y conseguir el mayor número de entrevistas posible.

    1.- Prospectar con conocidos:

    Dicen que en México la mayoría de los trabajos se obtienen por medio de contactos. Por esto es primordial empezarte a promover con tus conocidos.

    Hazle notar a tus papás, a tus tíos, primos, amigos y parientes que estás buscando trabajo, y que por supuesto, tienes muchas ganas de trabajar.No importa que ellos no tengan una empresa o no trabajen para una que tengan el puesto que tu estás buscando. Muchas veces suele suceder que platican con alguien que está buscando algún candidato y te terminen recomendando.

    A todos los conocidos que tengan empresas donde pudieras trabajar, dales tu currículum. No importa si no están buscando llenar una vacante. La podrán usar para futuras referencias.

    2.- Bolsas de trabajo por Internet.

    Con el Internet, las bolsas de trabajo virtuales han cobrado mucha relevancia. La ventaja de ellas es que son gratuitas para los candidatos y actualmente es el medio más común donde las empresas buscan candidatos, muy por encima del periódico y otros medios. A continuación mencionaré las bolsas de trabajo más importantes.

    OCC Mundial

    OCC Mundial es la bolsa de trabajo más conocida en México. Es una muy buena bolsa, su sistema es el más sofisticado, la cual es de gran ayuda tanto para candidatos como para los reclutadores. Su desventaja es que como todos los planes son de pago para las empresas que buscan candidatos, los puestos que se ofrecen están más peleados que en otras bolsas de trabajo.

    Computrabajo

    A pesar de que no es tan conocida como OCC Mundial, me atrevo a decir que tienen más vacantes, dado que ellos ofrecen subir las vacantes a su sistema gratuitamente en su versión básica. La página no es muy bonita, pero es muy eficiente para lo que sirve, buscar trabajo. La desventaja es que como se pueden subir vacantes gratuitamente, muchas empresas multinivel fraudulentas (ej: Equinoccio Internacional) suben vacantes disfrazadas para esperar que caiga el primer incauto.

    Bumeran

    Esta bolsa de trabajo es popular en la Ciudad de México (y área metropolitana) y Monterrey. Es también una muy buena opción, dado que muchas empresas importantes usan esta bolsa para buscar candidatos.

    Monster

    Monster no ha logrado penetrar en nuestro país como si lo ha hecho en otras partes del mundo donde es el primero. Pero aún así, es una muy buena bolsa de trabajo, donde se pueden encontrar muchas vacantes que ofrecen puestos especializados, sobre todo de empresas transnacionales que usan esta bolsa debido a la buena fama que acarrea en sus países de origen.

    3.- Ferias de Empleo y Bolsas de Trabajo Universitarias.

    Las universidades y otras entidades (cámaras de comercio por ejemplo) organizan anualmente ferias de empleo abiertas a todo público (algunas con un costo mínimo). Aprovecha, imprime tu bonche de currículums, y trata de ir a las más que puedas. De esta forma muchas empresas ya tendrán tu currículum para cuando necesiten llenar alguna vacante.

    También es importante inscribirse en las bolsas de trabajo universitarias. En muchas universidades no es necesario haber sido alumno de esa institución para poder inscribirte (con un costo mínimo). Esa es otra forma para que estés visible y las empresas te puedan buscar.

    4.- Ir personalmente a las empresas.

    Probablemente estás interesado en entrar en alguna empresa en específico, o ya tienes ubicadas las empresas donde podrían ofrecerte el puesto que estás buscando. En este caso lo recomendable es que te presentes directamente con ellos.

    Esto tal vez era más efectivo antes, dado que ahora muchas empresas subcontratan los servicios. Pero sigue siendo una estrategia rentable, sobre todo si las empresas a las que buscas son medianas.

    5.- Ir a agencias de colocación.

    Como mencionaba. Muchas empresas subcontratan los servicios de contratación de candidatos a empresas especializadas. Por lo cual es importante que estas empresas tengan tu currículum en su sistema.

    Las más conocidas son Adecco y Manpower. Seguramente te toparas con ellos en cualquier feria de empleo y les podrás dejar tu currículum. En otro caso, puedes ir a dejarselo en cualquiera de sus oficinas.

    Consejos para prospectar.

    A la hora de buscar empleo en las bolsas de trabajo, es recomendable hablar por teléfono (si está disponible) después de haber mandado el currículum para tratar de agendar una entrevista. En algunas ocasiones tal vez nada más te reiteren que mandes este documento, pero en algunas ocasiones podrás denotar que tienes ganas de trabajar y podrás obtener una entrevista más fácilmente que si hubieras enviado solamente el currículum.

    Si vas a una feria de empleo o vas personalmente a una empresa, es importante que vayas bien vestido. No es necesario que lleves traje, pero si unos pantalones de vestir, zapatos y una camisa formal, para que denotes seriedad. De esta forma serás más fácilmente tomado en cuenta.

    Continuará…

  • El placer de trabajar como freelance

    Mucha gente que trabaja en empresas sueña un día con independizarse y poner su propio negocio o trabajar por cuenta propia. Por el deseo de la libertad y por la presión que los trabajos generan. El primer deseo es totalmente comprensible y fundamentado, cualquiera sabe que trabajando por cuenta propia uno es mas libre que trabajando para alguien más. El segundo deseo no lo es tanto, porque trabajando por cuenta propia tambien hay presión, y a veces más. Es el precio que uno tiene que pagar por la libertad. Y así nos podemos ir listando desventajas y ventajas. Pero ahora yo quiero comentar las grandes ventajas de ser freelance.

    1.- Posibilidades de Crecimiento.

    En todos los trabajos te dicen que puedes crecer, y en algunos casos es muy cierto. Pero también es cierto que va a llegar un punto en que topes con un muro, sobre todo en las empresas no muy grandes, donde el que está arriba de tí es familiar del dueño, o es esa persona de confianza que va a tener ese puesto hasta que muera.

    En cambio siendo freelance tu tienes las riendas de tu negocio. Tu decides con tu esfuerzo y tu creatividad hasta donde quieres crecer. Y a diferencia de los empleos comunes, el crecimiento es totalmente meritocrático, es decir, tu crecimiento como freelance o como dueño de un negocio es directamente proporcional al esfuerzo que realices.

    2.- Te desempeñas mejor

    Siendo empleado, si bien uno cuando es chambeador busca hacer un buen trabajo, no tiene tanta motivación para hacerlo de una forma excelsa si sabe que tiene que compartir el crédito con alguien más, o bien no ser acreditado por un muy buen trabajo. En cambio al ser freelance uno busca desempeñarse de una manera excelsa porque su trabajo es su carta de presentación ante los clientes, y por lo tanto se motiva más por hacer un trabajo excepcional, e irse superando día a día.

    3.- Más control sobre tus ingresos.

    Aunque para algunos pueda ser un dolor de cabeza, para muchos otros el ser totalmente responsable de como manejar los ingresos es un punto positivo. Tu eres libre de decidir cuanto vas a ganar, cuanto vas a ahorrar, cuanto vas a invertir. Eso a la larga te enseñará a aprender a administrar mejor el dinero. Cosa que no sucede cuando eres un empleado; aunque ellos pueden alegar que mensualmente recibirán un sueldo fijo seguro.

    4.- Puedes hacer una red de contactos más fuerte.

    En un empleo, a menos que trabajes en ventas (de todos modos la cartera es de la empresa), no tienes ninguna red de contactos que te pueda hacer crecer, y solo la terminarás necesitando cuando te despidan y necesites otro trabajo. En cambio siendo freelance, puedes ir creando una red de contactos cada vez más fuerte que te irá dando más y más trabajo, o también puedes conocer socios con los que te puedas ayudar; con lo cual aprenderás a desarrollar tus habilidades sociales.

    5.- Te vuelves mas progresista y menos reaccionario.

    En un empleo, la gran mayoría de los empleados suelen ser reaccionarios ante las situaciones adversas, porque no se tiene el control total de la situación. Entonces uno se puede quejar del bajo presupuesto que le dan, del compañero de al lado, de las actitudes del jefe. En cambio, siendo autónomo uno toma una actitud más progresista, porque los únicos obstáculos que hay son los externos (economía de un país por ejemplo) y que también afectan a los empleados, y los que uno mismo se pone. Eso hace que el freelancer adquiera una actitud más propositiva y creativa ante los problemas.

    6.- Tienes el control de todo.

    Para unos puede ser un martirio, pero para otros es un placer encargarse de todo. Ser su propio jefe, ser vendedor, ser el contador (lo que implica tener que aprender a declarar impuestos), ser el de relaciones públicas, y ser el que ejecuta el trabajo, todo a la vez. Todo dependerá de tu talento, a menos que necesites contratar a alguien para aligerar la carga de trabajo. Pero hasta en la contratación, incluso, tienes libertad de elegir, y en una empresa, tu compañero de trabajo será el elegido por la empresa.

    7.- Serás un mejor negociador.

    Como tienes que hacer de todo, también tendrás que aprender a negociar con los clientes. Sí, al principio será difícil y tendrás miedo de que un cliente con callo te coma, pero con la experiencia aprenderás a ser un gran negociador. Cosa que no sucede, al menos al mismo grado, en un empleo.

    8.- Estarás en una posición mas estratégica.

    Como tu eres el encargado de todo o casi todo, podrás tener más capacidad de reacción que en una empresa donde dependes de muchos factores. Tu mismo podrás diseñar la estrategia de tu negocio o de tu actividad de freelance, probar, equivocarte y acertar. Además una persona autónoma tiene mayor rapidez de respuesta ante un problema, que una gran empresa que se enfrenta a la burocracia para poder solucionar los problemas de un cliente.

    9.- Ante todo, eres tu jefe.

    Tu eres totalmente responsable de lo que pase con tu negocio o con tu carrera. A veces esto implica mas presión que trabajar de empleado, pero también implica libertad para decidir tus horarios de trabajo, cuando irte de vacaciones, como hacer tu trabajo. Si te gusta la libertad y la autonomía y tienes tolerancia a la frustración, ser freelance es una muy buena opción.

    10.- Serás más feliz.

    Que seas autónomo no significa que todo va a ser color de rosa. Vas a necesitar ser paciente, y soportar presión, tanto cuando haya mucha carga de trabajo, como cuando falte, porque de eso dependen tus ingresos. Pero a fin de cuentas ser autónomo te hará sentir más independiente y los logros serán totalmente tuyos, lo que te dará mas placer.

    A tomar en cuenta:

    Al ser freelance también se necesita disciplina, y en un grado mayor, porque las reglas te las pones tú. Es importante que tengas un horario de trabajo establecido (y a veces tendrás que trabajar mas horas), que aprendas a cumplir con los tiempos de entrega, y algo que yo recomiendo -Por favor no trabajen en Pijamas. Cuando despiertes, héchate un buen baño, haz algo de ejercicio y vístete como si fueras a salir, vas a ver la gran diferencia de la actitud ante el trabajo.

    Aquí pueden ver mas sugerencias (en ingles).

    Consejos para los freelancers, por blogylana.com

  • Cuando los jóvenes buscan trabajo

    Ta cabrón. Uno estudia la universidad, quiere ser alguien y cuando de pronto sale a la realidad, sucede que no va a ganar más que el albañil que va a reparar el tejado de su casa, o el pintor que con su brocha, hace que la cerca sea de color azul. A todos los que buscaban una mayor igualdad, ya la pueden ver, la diferencia entre los profesionistas y los obreros ya no es tanta. Lo malo es que uno esperaría que los obreros elevaran su nivel de vida para emparejarse con los profesionistas, y no al revés.

    En España y en Europa se les llama mileuristas (porque los «gachupines» al acabar su carrera aspiran a ganar mil euros al mes), aquí ya se empieza a buscar un término, tal vez «sietemilpeseristas», aunque creo que es exagerado porque $7,000 pesos ya es bastante para aquellos jóvenes que acaban de egresar (a veces hay que empezar a pensar en $5,000 pesitos).

    Los amigos dicen, -cuando mi papá salió de la carrera, encontró un trabajo y con ese ya podía pensar en independizarse. Parecía que ya tenía la vida resuelta, lo único que tenía que hacer era ser responsable y hecharle ganas. Y ahora eso es impensable, no solo porque los sueldos no te permiten independencia alguna, sino porque las empresas se esfuerzan lo mas posible en darte el número mínimo de prestaciones, y porque sabes que tu puesto no está seguro, en cualquier momento llega el recorte.

    Este fenómeno ocurre en todo el mundo. Hace algunas décadas, ante la amenaza del comunismo, la derecha (y no fué la izquierda como muchos creen, en palabras de Anthony Giddens) creó el estado de bienestar, como una forma de evitar que la gente cayera en las garras del comunismo: -No desapareceré a los capitalistas que te oprimen, pero si haré que tengas prestaciones, seguro médico, liquidación, y vacaciones pagadas. Pero ante la desaparición de tal amenaza, hubo menos motivaciones para fortalecer el estado de bienestar que aunque no inventó la izquierda, son los que ahora la promueven.

    México es un caso extraño, porque siempre fué una sociedad paternalista. El estado benefactor en Europa fué mas bien un trato entre «oprimidos y opresores», en México fué utilizado como una forma de tener tranquilas a las masas. En el conflicto con los sindicatos ferrocarrileros, López Mateos cedió y dió mas prestaciones sociales a los sindicatos, a cambio de que estos no se manifestaran y permanecieran subordinados al gobierno, como dice Enrique Krauze, les dió pan (mas prestaciones) y palo (los reprimió).

    Ante la llegada del neoliberalismo, y la inserción al TLC (una buena idea mal ejecutada), las cosas pasaron a mi gusto, de un extremo a otro. Donde antes había «papá gobierno», ahora no hay nada, y eso mantiene a la población en la interperie. Se ha querido vender la idea de que los beneficios de los trabajadores inhiben la economía y no la deja crecer, -¿quieren una economía pujante?, hay que eliminar las prestaciones de los trabajadores, seguro social, vacaciones, y van a ver como nos volvemos tan ricos, que el trabajador se lo podrá costear por su propia cuenta y hasta le va a sobrar.

    Pero eso es una pendejada. un sofisma, una idea impuesta A fortiori. Pero no solo es eso el problema, no solo es cuestión de ideologías. Porque hemos hablado de como repartir el dinero, pero ¿como crear el dinero para que nuestros queridos jóvenes ganen más?. Es cierto que el joven debe aprender a labrarse su camino, pero si esos mismos frutos los aplicara en Suecia ganaría más.

    Resulta que nuestro gobierno (que es un fiel reflejo de todos nosotros) también es paternalista, y entonces dice: -Papi Obama, Mami Merkel, Papi Zapatero, porfas díganle a sus empresas que vengan a invertir a nuestro país, porque nosotros no podemos cuidarnos solitos. No tendrán que dar prestaciones ni respetar los derechos laborales, porfas, dénle empleo a nuestros pobres ciudadanos, que yo no puedo mantenerlos.

    Y entonces ¿que sucede cuando el joven sale al mundo laboral?. Hay trabajos mal pagados, donde se espera todo de ellos, pero la empresa busca evadir cualquier compromiso con el empleado. Y lo peor es que en muchos casos (no en todos) los empresarios no tienen la culpa. Porque en una economía como la mexicana, la cual no avanza desde hace muchos años, no pueden ofrecer nada más. Ofrecer un trabajo bien pagado significaría no tener solvencia en la empresa. Por eso en las crisis vemos que les dan vacaciones de dos semanas a los empleados, para poder solventar sus gastos.

    ¿Que pasará después?. ¿Cual será el futuro de los jóvenes universitarios que creían tener segura su independencia económica?, ¿como serán los 7milpeseros en 10 años, en un país donde los puestos con un sueldo decente están demasiado competidos y ni siquiera son seguros?. Una posibilidad es autoemplearse y empezar en eso del «entrepreneur», a sabiendas de que los «puestos de trabajo» ya no son seguros, el riesgo del emprendimiento ya no es tanta desventaja. Lo único malo es que resulta que Hacienda no tiene compasión con los microempresarios. No tienen la influencia para hacerse «pendejos» con los impuestos como los ricos, ni pueden vivir en la informalidad como los tiangueros. Si, ese sector de gente de clase media que le hecha ganas, y que es la que mantiene al país, es la mas castigada. Paradójico.

  • Guía para universitarios y pubertos que quieren forjarse un destino.

    Bueno, Cerebro ya tiene algo de experiencia en cuestiones laborales, y creo que es importante compartir un poco de las vivencias para aquellas personas que estudian en la universidad, o que van a entrar a estudiar una carrera. Porque como a mí me ocurrió, imaginaba que las cosas eran de una forma, cuando mas bien son mitos que se evidencian cuando uno entra a la verdad. Voy a listar los mitos y voy a decir porque no son ciertos (o al menos en parte).

    1.- Tener mejores calificaciones me va a abrir las puertas en el mundo laboral.

    A menos que quieras estudiar una beca en el extranjero, o bien que necesites un promedio para garantizar tu beca en la universidad; los diecesitos, o los nuevecitos no te van a servir de nada por si mismos. Yo puedo ser un machetero (y vaya que hay muchos), sacar dieces y en realidad no haber comprendido nada.

    Lo importante es el conocimiento, porque es lo que va a ser determinante para que te vaya bien en la vida (junto con otras cosas). A mí nunca me han pedido mi boleta de calificaciones en alguna entrevista de trabajo, ni me han preguntado si me fuí a un extraordinario. Ellos prefieren evaluar tu cerebro por medio de psicométricos y entrevistas, y no por los numeritos que aparecen en las boletas.

    2.- En la Universidad la gente copia exámenes y es muy desmadrosa, pero en el trabajo todo cambia porque ya es un ambiente profesional.

    Yo mas bien me atrevo a decir que el ambiente laboral muchas veces es una extensión de lo que uno vive en la prepa o en la universidad. Es cierto que por la edad tal vez el «desmadre» es mas ligero; pero en el trabajo también existe la gente floja, la gente que hace que trabaja, la gente que platica y no trabaja en horarios de oficina. E incluso también existe el típico calenturiento urgido que persigue sin éxito a todas las mujeres.

    Y de hecho en el trabajo, la única diferencia se llama «hipocresía». En la universidad te dirán «eres un pendejo», o «me caes mal», pero al menos lo sabes, y entonces puedes decidir quienes son tus amigos o no. En el trabajo no te lo dirán en tu cara, y mas bien te dirán «Lic Juárez, muy buen día».

    3.- Es determinante la universidad en la que estudio.

    Aunque de pronto te encuentras a los empleadores que discriminan a los candidatos por su universidad, la verdad es que el «alma mater» no es uno de los factores mas importantes a la hora de triunfar profesionalmente. En tu primer trabajo tal vez «lleguen a considerar» de que universidad vienes, pero conforme avances, lo que cuenta es tu desempeño laboral. Así que si quieres ser gerente en tu primer trabajo solo porque vienes del ITESM, te recomendaría dejar de hacerte chaquetas mentales y entrarle a los guamazos de la vida real, y no sería raro que tu primer jefe sea egresado de una Duckniversity (Universidad Patito).

    4.- Si terminé mi carrera significa que ya estoy preparado para ser un profesionista exitoso.

    Mmm, esta es una mentira que muchos se creen. Saliendo de la universidad, solo tendrás las bases minimas para que te puedan contratar. La experiencia, el esfuerzo y el aprendizaje continuo es lo que te dará herramientas para que triunfes; y por esto, la gran mayoría de la gente dice que aprendió mas afuera que en su universidad.

    Lamentablemente los jefes quieren gente con experiencia, y muchas veces no la encuentran porque resulta que muchos no le han dado oportunidad a los inexpertos de ser experimentados.

    Es cierto que acabar la universidad te abre muchas puertas de empleo, pero nada mas, de ahí depende de tí.

    5.- Es importante tener el título para que me contraten.

    Otra vez la gente que cree el éxito viene escrito en un papelito, por Dios. El título te puede servir para ponerlo en la pared y decir que has logrado dar un paso adelante, o lo puedes usar cuando se acabe el papel del baño.  Pero es muy, pero muy raro que en una empresa te pidan que estés titulado (se han llegado a dar casos, pero son muy remotos). Al empleador le interesa que hayas acabado la universidad (con la carta de pasante tienes) la experiencia, y que tengas ganas de trabajar. Y si te llegan a pedir el título, espero que no le hayas jalado al escusado.

    6.- Quiero estudiar esta carrera, que aunque no me gusta del todo, deja mucho dinero.

    Con respeto para los que piensen así, pero eso es una pendejada. La carrera te tiene que gustar, ¿por que razón?, porque la gente que gana mucho dinero en su área profesional, es gente que le gusta lo que hace. La motivación y el gusto juegan un papel primordial en el éxito profesional de una persona, y no tanto las estadísticas del ingreso promedio de los egresados en cada área.

    Lo bueno es que si estudias algo que no te gusta, le vas a dar mas chamba a los que estudiaron psicología.

    7.- No consigo trabajo, creo que voy a estudiar una maestría, porque así se me abrirán mas puertas.

    Y lo peor de todo es que mucha gente lo cree. Pero sucede que a veces pasa lo contrario. A veces los empleadores se asustan con los candidatos que tienen maestría porque creen que van a exigir mas billete, o porque pueden cuestionar las formas y procedimientos de la empresa (ya ven que en muchas empresas mexicanas todavía el tipo pendejón pero matado es el perfil de candidato ideal). Una maestría es muy útil cuando uno ya está enfilado en un área, y quiere aprender mas de ella, o bien quiere aprender otra que se complemente.

    Las maestrías se deben tomar con el fin de adquirir mas conocimiento que sirva para poder ser competente en el mundo laboral, sea en un puesto de trabajo, o para un negocio propio, no para esperar a que se vayan a abrir mas puertas porque «tienes un papelito mas».

    8.- No quiero que me pongan a hacer cosas que no son de mi carrera.

    Típico de los pubertos que quieren exigir las cosas como les gustan solo por tener un título universitario. En los tiempos actuales es importante saber hacer de todo, y tienes que aprender a ser flexible, no solo para que tengas un buen desempeño, sino para poder abarcar mas (lo cual serán puntos buenos para tu currículum).

    Quesque yo estudié comunicación y me traen acomodando los micrófonos del locutor. Pues guey, así muchos empezaron, se movieron y ahora son locutores. Es mas, muchos de ellos acomodan sus micrófonos antes de empezar la transmisión porque ya se la saben.

  • Cosas que aprendí en mi trabajo.

    Ahora me han despedido de mi trabajo argumentando que ya no hay dinero para pagar mi nómina (tómese en cuenta que la empresa nunca fue bien dirigida y ahora está al borde del colapso). Y esta noticia mas que un golpe terminó siendo algo bueno, porque me permitirá una de dos cosas: Encontrar un mejor trabajo, o trabajar por cuenta propia (cosas a las que apostaré ahora simultaneamente).Además que el despido no se debió ni a un mal desempeño ni a falta de talento, sino que consideran que «la mercadotecnia no es importante en una empresa»

    Punto Nº 1: Nunca se es indispensable en un trabajo.

    Puedes ser muy bueno, y puede que todo el mundo te heche flores por tu trabajo; pero no por eso eres indispensable. Muchas veces los intereses y las envidias socaban el mérito propio, y de todos modos puedes quedar despedido.

    Punto Nº 2: No temas defender tus ideas.

    Tu jefe puede ser el que tome la decisión al final, y puede hacer una mala decisión, pero siempre haz lo que puedas para defender tu punto de vista, si no fructifica, al menos hiciste el intento; pero no te quedes con los brazos cruzados.

    Punto Nº 3: De todo mundo se aprende.

    En un trabajo puedes aprender de todos, incluso de los que no están en tu departamento o area. Por mas conocimientos adquieras es mejor para ti.

    Punto Nº 4: A un trabajo se va a eso, a trabajar, no a hacer amigos.

    Si tienes colegas muy buena onda, que bueno. Si sacas varias amigos de ahí mejor. Pero recuerda que tu vas a trabajar; tómalo en cuenta porque no siempre vas a estar con el tipo de gente que te cae bien.

    Punto Nº 5: No puedes confiar tanto en un colega como en un amigo de la prepa.

    Esto por el simple hecho de que en el trabajo hay intereses, ya sean económicos, de status o de lo que sea. Siempre existirá ese alguien que te pueda traicionar por intereses laborales, o use lo que le cuentas para su propio beneficio. No sueltes toda la sopa frente a tus colegas a menos de que estes muy pero muy seguro de que ya es tu amigo.

    Punto Nº 6: Se flexible, pero tampoco dejes que se aprovechen de tí.

    A veces es necesario quedarse a trabajar horas extras por diversas razones (urge que termine un proyecto por ejemplo), pero no dejes que esto se convierta en pan de cada día. Es importante ser flexible y no llegar como maquinita a las 9:00 en punto y salir a las 6:00 en punto; esto muestra tu compromiso con la empresa. Pero ellos también deben de ser agradecidos y no inventar excusas cuando necesitas una hora de permiso para ir con el doctor o situaciones similares.

    Punto Nº7: Haz bien tu trabajo.

    Esto es muy básico, pero también lo menciono porque es importante. Trata de hacer tu trabajo lo mejor que puedas, y busca superarte cada vez haciéndolo mejor; así podrás ir avanzando y agarrar mas experiencia en menor tiempo. No hagas las cosas por obligación, hazlas por convicción.

    Punto Nº8: Haz respetar tus derechos.

    Tienes derecho a exigir todo lo que te otorga la ley: aguinaldo, pagos puntuales, vacaciones, o liquidación en caso de que te corran. No dejes que te mangoneén. Eso si, tu también muestrales respetos llegando temprano y trabajando profesionalmente.