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  • Los hombres no somos iguales

    Los hombres no somos iguales

    En la psique de los chairos (sólo los enviados a sueldo por el partido en el gobierno a rayonear sitios web con crayolas pagadas por el erario creerían que yo soy eso) y en el «espíritu» de la ONU está tatuado e impreso mil veces el discurso de que «los hombres somos iguales». Ah, y se me olvidaba, también en la película Amar te Duele  lo dicen. Pero no, no es cierto que somos iguales, es más, ni siquiera valemos lo mismo. Trágico pero así es.

    Los hombres no somos iguales

    Primero, es demasiado difícil, casi imposible, encontrar en algún lado a alguien que tenga mi fisonomía exacta. Y si lo llegara a encontrar, me daré cuenta que mi psique no es igual a la del otro individuo. Incluso si vemos a un par de gemelas que tienden a tener una personalidad parecida veremos diferencias.No, no somos iguales.

    Pero cuando los rojillos afirman que todos somos iguales, se refieren al valor de las personas y a lo que merecerían tener. Es cierto que una sociedad debe de procurar que sus individuos tengan las mismas oportunidades (imposible de realizar cabalmente, pero con posibilidades de reducir el desequilibrio de la justicia en este ámbito), pero al final del día, los rasgos de las personas las situarán en diferentes posiciones.

    ¿Una persona segura de sí misma es igual a una retraída? Por supuesto que no. Y entonces la primera persona en la gran mayoría de los casos tendrá más posibilidades de tener amigos, le irá mejor con las mujeres y posiblemente se desarrolle más en el ámbito profesional. ¿Es injusto? No, porque la primera persona desarrolló mejor sus habilidades. Ciertamente, son muchos factores los que conllevan a hacer a una persona segura o insegura, pero es cierto que nuestro destino no está escrito, somos libres, podemos mejorar, entonces no es injusto. Los fuertes ganan, y los débiles pierden.

    Vamos al valor. Es cierto que todas las personas debemos o deberíamos tener los mismos derechos por el simple hecho de ser seres humanos. Pero ¿valemos igual? Voy a poner un caso que parecerá tal vez un poco loco. Imaginemos a la persona segura de sí misma y a la insegura. Invitamos a los dos a una fiesta con un círculo social donde ambos conviven para dejarlos en igualdad de circunstancias (ya sea por escuela, o por trabajo). Ese círculo ve a la primera persona como más agradable y jovial. A la segunda su inseguridad no les transmite confianza, algunos de ellos lo critican y lo «ven menitos». Eso no significa que los de dicho círculo social sean «ojetes», simplemente es algo que tiene que ver con la dinámica humana. Para ese grupo social en sí, el primero vale más que el segundo, al primero lo invitan a fiestas, al segundo lo relegan. Al primero le presentan pretendientes, al segundo no. ¿Valen lo mismo? No. Los fuertes ganan, y los débiles pierden.

    Cierto que la apreciación y concepto que tengan las personas de otras es algo subjetivo y está supeditado a muchos factores. Es decir, posiblemente una persona sienta más empatía por el tímido que por el seguro de sí, y en algunos casos el tímido saldrá avante sobre el seguro de sí. Pero nos daremos cuenta que el grueso de las personas tenderá a valorar más al primero, y en la mayoría de las ocasiones el seguro de sí tendrá más posibilidades de éxito. ¿Es injusto? No, porque así funciona el ser humano y esta dinámica responde a sus necesidades. Los fuertes ganan, y los débiles pierden. 

    Por eso se habla de «la equidad de género» y no «la igualdad de género». La primera asume que existe una desventaja (en fuerza física) de la mujer contra el hombre, y asume la diferencia de rasgos entre ambos sexos con el fin de dotar a ambos sexos de los mismos derechos y una misma dignidad. La igualdad de género simplemente no existe.

    Pretender que los humanos aspiremos a tener los mismos derechos está bien, sobre todo porque estos fueron creados con el fin de que la natural diferencia entre las personas no termine lacerando la dignidad de aquellos que se encuentren en desventaja. Pero pretender que los humanos somos iguales y que valemos exactamente lo mismo cuando nosotros por naturaleza discriminamos a uno sobre otro es algo radicalmente contradictorio (y no hablo del tipo de discriminación criticada en el discurso público, sino nuestra natural discriminación donde elegimos una pareja en vez de otra, o donde discriminamos a un candidato a un empleo a favor de otro con más aptitudes).

  • Golpear a una mujer

    Golpear a una mujer

    Golpear a una mujerEl hombre que golpea a una mujer deja de ser un hombre. El hombre golpeador pretende reforzar su machismo y su dominación sobre el sexo femenino, pero termina logrando el efecto contrario.

    Un hombre tiene mayor fortaleza física que una mujer. En la gran mayoría de los casos, el hombre puede dominarla corporalmente. Entonces el hombre, al pelear con una mujer que está en clara desventaja, al agredirla, al chantajearla por medio de su supremacía física, termina convirtiéndose en cobarde.

    Entonces deja de ser hombre, se convierte en un animal. Peor aún, porque si los animales actúan así, lo hacen por instinto. Ni la teoría evolutiva, ni la antropología, ni la psicología, ni la sociología han explicado la violencia física de un hombre hacia una mujer entendida como parte de la dinámica humana.

    Un hombre que golpea a una mujer debería ser despreciado por la sociedad, los hombres deberían tener derecho a golpearlo en clara desventaja del agresor para que entienda por medio de la coerción la situación en que deja a la mujer agredida. Un hombre golpeador debería de perder su honor, su fama, debería de ser discriminado y su único derecho para redimirse sería un profundo arrepentimiento acompañado no sólo de un cambio en su carácter, sino en una participación activa para que terceras personas ya no golpeen a las mujeres.

    La mujer por su parte, estando en franca desventaja física, no deberá estarlo en el aspecto psicológico donde no tiene desventaja alguna. Frases como -Mi marido sólo me pega cuando está borracho, pero es buena persona-, -a pesar de que me pega, me quiere, hacen también de alguna manera cómplice a la mujer, y sin justificar de ninguna manera al hombre que también se convierte en un animal despreciable, la mujer adquiere responsabilidad sobre el problema al permitir que el hombre abuse de ella.

    Una mujer también puede ser injusta, repudiable, y agredir de manera psicológica a un hombre. Pero nunca se podrá comparar con una agresión física donde la mujer, en la mayoría de los casos, no puede oponer resistencia alguna.

    Menos la mujer es un objeto al cual se puede manipular, agredir, exigirle un coito forzoso. Quien hace eso, es quien realidad se comporta como objeto, quien actúa como un individuo alienado sin control de su razón y mucho menos de sus emociones.

    Un hombre golpeador debería ser discriminado, debería ser despedido de su puesto de trabajo, condenado. Una persona que no respeta al sexo opuesto nunca respetará a nadie y buscará estar por encima de los demás. Si el hombre no respeta las leyes naturales, menos respetará las civiles. El golpeador pasa a ser un parásito social. Un ente despreciable. Alguien en quien no se pueda confiar. Y para evitar esta situación de miseria, sólo ese hombre es el que se podrá redimir, tendrá que hacer un profundo examen de conciencia, tendrá que sufrir, tendrá que aprender a pagar por sus injurias, tendrá que subsanar daños, tendrá que pedir perdón poniéndose a la disposición de la persona previamente injuriada con sus fuertes puños y piernas.

    Fin

  • El mito del chico bueno pt III

    El mito del chico bueno pt III

    Mi mamá y mi psiquiatra dicen que yo soy una persona muy valiosa y especial.

    Retomo lo que había escrito hace algunos años sobre el mito del chico bueno. Ahora me orientaré al tema de las relaciones con el sexo opuesto. Ya habíamos visto que no por ser chicos buenos vamos a triunfar en la vida. Nos lo hemos creído, hemos ocultado nuestra debilidad en una falsa bondad con frases como «todo es por algo» «se le va a regresar, el karma, el karma», creyendo que por ser buenos, automáticamente se nos va a hacer justicia.

    El mito del chico bueno pt III

    Las mujeres, sí, las mujeres. Muchos creen que la bondad es un gran arma con las mujeres, porque las mujeres ven al niño bueno como tiernito. -Alfredito es muy lindo-. Incluso te toman como referencia para hablar mal de los patanes que las lastiman y siguen buscando. -Ese imbécil de Pedro es un patán, me engañó, era un prentencioso. Sin tan solo tuviera el ángel que tienes tú Alfredito-.

    Pero naturalmente Rosa nunca va a salir como Alfredito. Si este último se le insinúa, Rosa se pondrá a la defensiva, porque era algo que ella no esperaba, y de ninguna manera tenía la intención de andar con Alfredito. Después de que lo asimile. Rosa hará una larga lista de las cualidades de Alfredito -Vales mucho, eres muy lindo, muy tierno, muy buena persona, pero de verdad, no me gustas, yo siempre te he visto como un amigo-. Rosa magnifica a Alfredito en el discurso aduciendo a su bondad (real o aparente), pero los seres humanos tenemos demasiados rasgos como para pensar que con ser bueno, serás merecedor de todas las mujeres. ¡Falso!

    Los genes, los rasgos evolutivos no son hermanas de la caridad, están ahí para preservar a la especie, no para hacer «justicia social». El humano busca a una pareja que pueda cumplir tal función, y que sea efectivo para la procreación de individuos sanos y fuertes. El humano es muy complejo como para pensar que todos querrán lo mismo, pero en realidad no es tan así. No sólo en los tipos de belleza física, sino en el hecho de que otros individuos buscan otros atributos, pero al final, el fin es el mismo: «La procreación de individuos sanos y fuertes». No, no importa que no quieras tener hijos. Los noviazgos, las relaciones, instintivamente buscan evaluar a diferentes individuos para elegir con el cual procrear.

    ¿Qué seas bueno garantizará que procrearás individuos sanos y fuertes? No. Muchas personas agradecerán que tengas una escala de valores, y tu bondad podrá ser uno de tantos rasgos a evaluar para escoger a un hombre o mujer, pero nada más. Desde la apariencia física, la inteligencia, la capacidad monetaria, la capacidad para relacionarte con los demás, entre muchos otros rasgos, son importantes para elegir con quien relacionarse o con quien no. Como mencioné, algunos les dan más importancia a unos rasgos que otros. Por eso una persona fea físicamente puede desarrollar otras habilidades, y así tener cierto éxito en las relaciones sentimentales. Los gorditos suelen ser más simpáticos, y muchas personas no agraciados tienen una gran labia por ese mismo hecho, buscan suplir una carencia desarrollando una ventaja sobre los demás.

    Yo le doy menos importancia a la suerte que la mayoría de la gente con razón. Muchos aducen sus fracasos sentimentales a la mala suerte. Pronucian frases insípidas como «no me tocaba», «ell/ella no era para mí». Pero todo tiene un por qué. Posiblemente de una forma inconsciente, el sexo opuesto te ve como poco apto para procrear individuos. Y pongo un ejemplo básico. Imagínate si Juan es inseguro, tímido, le da miedo relacionarse. Imaginémoslo en un contexto donde él es un padre. Con una inseguridad evidente ¿Qué se podría esperar a él para sacar a una familia adelante? Imaginemos a una persona agraciada pero inestable emocionalmente. Podrá no tener mucha dificultad para iniciar relaciones (sobre todo por ello de que a veces logramos camuflar nuestra personalidad, y de hecho siempre tendemos a hacerlo para mostrar un «Yo» óptimo de tal forma que conquistemos al sexo opuesto con mayor facilidad), pero muy difícilmente podrá mantenerlas. Ubicamos a la misma persona en el contexto de padre o madre ¿Qué podría esperar de alguien que es muy inestable emocionalmente?

    Es la cruda realidad, tal vez a muchos les gustaría que el amor fuera «justo», al punto que podrían esperar un «comunismo sentimental» donde todos pudiéramos aspirar a lo mismo. Aunque desde otra perspectiva no es tan injusto como ellos creen. Por eso creer que por ser bueno se hará justicia, es algo más que una tontería, al menos en vida.

    Por eso, si no tienes éxito con las mujeres u hombres, ve pensando que tal vez eres menos apto que los demás, y lo más prudente es que vayas desarrollando habilidades en lugar de quejarte, culpar a la mala suerte, al destino, al gobierno, a la falsa afirmación de que todos los hombres son patanes y mujeres son patanas y no saben valorarte.

  • 10 razones del por qué los hombres son infieles

    Una de las cosas que al ser humano le duele más es que le pongan el cuerno. Y el número de «cornudos» es bastante alto. Según los estudios que hice, el 47% de los hombres ha sido infiel alguna vez, y el  42% de las mujeres ha sido infiel. Dios mío, casi la mitad. Vemos como en los hombres, la tasa de infidelidad es mayor que en el de las mujeres, por lo cual me dí a la tarea de investigar el por qué el hombre es infiel y de acuerdo a mis fuentes existen 10 razones por las cuales el hombre es infiel. Vamos a explorar una por una.

    1) La falta de inteligencia

    Está demostrado científicamente por la Universidad de Londres (y no una universidad patito o una dependencia de la SNTE), no es ninguna mentira, ni ninguna suposición. La gente poco inteligente es más propensa a ser más infiel: «los hombres inteligentes pueden reconocer las ventajas que les proporciona una relación exclusiva«. Así que ustedes hombres que siempre respetan a su pareja y no les ponen el cuerno son más inteligentes. Los infieles son una bola de p…

    2) El poder provoca infidelidad

    Bueno, ya muchos los sabíamos, pero la gente poderosa suele tener sus mujeres. «Las razones: la sensación adictiva del poder y la constante confirmación de su propio éxito en el área laboral, los lleva a buscar la misma situación fuera de ella, es decir con otras mujeres«. Me brinca un poco porque, pues muchas veces la gente inteligente tiene una mayor facilidad de adquirir poder, y pues el punto uno dice lo contrario. Pero bueno también depende de que inteligencias hablemos, porque la gente que tiene mucho poder tiene más bien «inteligencia emocional».

    3) La rutina diaria

    Mujeres, si ustedes suelen hacer lo mismo con sus hombres en fin de semana, están corriendo un peligro. La rutina diaria causa propensión a que el hombre sea infiel. Es decir, eviten estar todos los fines de semana frente al televisor. No importa si es una buena película del HBO o que se dispongan a acompañar a su pareja a ver la final de futbol. «Estar con otras mujeres les da a los hombres que llevan una relación rutinaria, el sentimiento de ser admirado pues anhelan con urgencia la autoafirmación«.

    4) Diferencia en los salarios

    Este si se me hizo curioso, y algo cínico. Según la Universidad de Cornell en Estados Unidos, los hombres que son dependientes económicamente de las mujeres son cinco veces más propensos a ser infieles. Así que cuidado con ese tipo de sujetos, porque a parte de mandilones, probablemente anden tirándose a otras. ¿Será que mientras la mujer se va a trabajar, el hombre tiene exceso de tiempo libre y aprovecha para andar vagando?

    5) La crisis del tercer año

    Todos sabemos como son las relaciones, al principio todo es miel sobre hojuelas, y luego empiezan a salir los defectitos, las fallas en el caracter y las disputas. Dicen que el 7mo año de la relación es el más crítico. Pero según la Universidad de Göttingen, se dice que el tercer año es cuando mayor tasa de infidelidades hay. Aunque si cabe mencionar que el peligro queda latente hasta el 7mo año, ya después de eso, pueden dormir tranquilos.

    6) La frustración peligra el placer de la pareja

    Si a tu hombre no se le para completamente en el acto sexual, o queda frustrado. La mujer corre el riesgo de que le pongan el cuerno. Si no eres lo suficiente erótica o sensual en el acto carnal, es hora de que te vayas preocupando. Según un estudio, 4 de cada 5 encuestados optó por ponerle el cuerno a su pareja porque estaban insatisfechos sexualmente. Así de claro y contundente.

    7) Vivir en grandes ciudades

    Si vives en un pequeño pueblucho y le pones el cuerno a la fémina en cuestión, corres el riesgo de ser descubierto; en un pueblo los chismes se corren fácilmente. Pero eso no pasa en una gran ciudad, donde te pierdes ante millones y millones de personas. Así que si vives en una gran urbe, vete preocupando, porque tal vez tu hombre te esté poniendo el cuerno, y tú ni en cuenta.

    8) La oportunidad hace al infiel

    Si una mujer se le pone de pechito a tu prometido, novio o esposo, cuidado. El hombre ante la mínima provocación cae, el hombre es cómo un animal sexual. Todos sabemos que es difícil conseguir que una mujer se acueste con nosotros, por eso si nos la ofrecen con facilidades y abonos chiquititos, pues no vamos a desperdiciar la oportunidad.

    9) Miedo a comprometerse

    Todos sabemos que a veces a los hombres les dá miedo comprometerse a tener una relación seria y sólida con una mujer. Eso hace que el hombre a veces busque otro tipo de relaciones. Así que si tienes una pareja que esté titubeando, ten cuidado, porque en una de esas…

    10) El embarazo

    Se me hace un tanto extraño pero según la Universidad de Colorado, cuando la mujer está embarazada y hay problemas de pareja, aumenta la posibilidad de infidelidad. No sé si sea porque pues el cuerpo de una embarazada no es tan atractivo, o tenga que ver el miedo a ser padre, no lo sé, que se yo pero así es.

    Y agrego una más que no viene en el listado original

    11) Las Distancias

    Yo lo sé y lo he comprobado porque conozco varias situaciones que se han dado. Pero es mucho más difícil sostener una relación cuando se vive lejos y eso hace que las posibilidades de infidelidad aumenten. Esto porque con la lejanía es mucho más difícil de que la mujer esté monitoreando los comportamientos del hombre.

    Aquí la fuente original.

  • ¿Y si nos inventáramos el día internacional del hombre?

    Se me hace perfecto que exista un día internacional de la mujer, que a las féminas se les conmemore en su día. Y es que a pesar de lo que creen algunos machistas, ellas han aportado mucho a la sociedad, y a pesar de ser el sexo débil, han sabido moverse y escalar posiciones en el difícil y competido mundo laboral, político, social y de relaciones. De hecho el año pasado en esta misma fecha publiqué un artículo celebrando a todas las mujeres del mundo por su día. Pero sucede que una lectora me dijo: «yo estoy en contra del día de la mujer, porque no hay un día internacional del hombre«, y aquello me dejó reflexionando.

    El día internacional de la mujer es una forma de conmemorar y recordar a la sociedad la importancia que tienen ellas en el mundo actual. Pero si se supone que la mujer y el hombre deben de estar en condiciones de igualdad, ¿que acaso no debería haber un día internacional del hombre?. A mí me parece que sí. Porque de lo contrario creo que el mensaje sería que la mujer es más importante que el hombre y en este caso se estaría cayendo en el cliché de las feministas que quieren hacer creer que las mujeres tienen más importancia que los hombres.

    Las mujeres tienen mis respetos, de hecho la mayoría de mis amigos son mujeres, tengo puras hermanas y por lo tanto he convivido en la mayoría de mi vida con mujeres. Conozco hasta donde pueden ser capaces de llegar cuando se lo proponen. Pero así como las mujeres han aportado muchas cosas a la sociedad, los hombres también lo hemos hecho y creo que también deberíamos estar en derecho de festejar nuestro día, sin que eso signifique una actitud de machismo.

    El punto ideal en la igualdad de género, es precisamente la igualdad entre los dos sexos, que no haya preferencias ni discriminaciones por pertenecer a algún sexo en específico, que ambos tengan las mismas oportunidades de sobresalir. Algunos círculos feministas creo han confundido la cuestión y han querido hacer creer que la mujer es más importante que el hombre, y creo que están cayendo en el mismo error en que han caído (y siguen cayendo) hombres machistas que discriminan al sexo femenino.

    Claro que hay que celebrar el día internacional de la mujer, por supuesto. Y que mejor que hoy para que recordar sus derechos y para  indignarnos ante todas las injusticias que sufren, atropellos, humillaciones, vejaciones, violaciones, muertes, obstáculos a su desarrollo y crecimiento. Es momento de saber que la mujer vale  exáctamente igual que un hombre, ni más ni menos. Pero acaso ¿no sería una buena idea también conmemorar a los hombres que también han hecho mucho para hacer de este mundo, un mundo mejor?.

    Quiero aprovechar este espacio, para felicitar a todas las mujeres por su día, y sobre todo por los derechos que poco a poco se han ganado a pulso a base de tenacidad y esfuerzo.

  • La belleza, ventaja evolutiva.

    Gracias señor, porque aparte de darme un cerebro, me hiciste bello

     

    Les voy a contar una anécdota de la que me estaba acordando hace rato. Resulta que un cliente me contrató para que le elaborara un estudio de mercado, por lo cual me tuve que dar a la tarea de contratar 3 encuestadores para dicho estudio (como el estudio fué a finales del 2008 en plena crisis económica, me llovieron un sin fin de currículums). Ya había contratado a dos personas y solo faltaba una. Habían dos mujeres que estaban compitiendo por la vacante que quedaba y las cité a las dos (por separado) en un Starbucks para conocer su perfil. Las dos tenían un currículum de nivel parecido, en cuanto experiencia estaban al mismo nivel, pero resulta que la primera mujer era bonita y de buen porte, la otra era gordita, morena y con rasgos toscos. Siendo sincero, al ver que en experiencia estaba a la par, me dió más confianza contratar a la mujer bonita porque sentía que por su belleza iba a generar un mayor índice de respuesta a la hora de estar tocando de puerta en puerta para que le contestaran la encuesta.

    No es que haya discriminado a la otra mujer por ser fea, sino que simplemente necesitaba a la que se adaptara más al perfil de la persona que estaba buscando, y yo se que una apariencia agradable dá más confianza a la gente, y siendo una persona bonita, naturalmente tiene más ventajas que la otra mujer. Aquí es donde me pregunto ¿acaso la belleza representa una ventaja evolutiva para el ser humano?. La respuesta es sí.

    Dicen que hay gustos para todos, es cierto. Pero también sabemos que universalmente existen unas personas más hermosas que otras. Las personas que son más hermosas tienen una mayor probabilidad de conseguir pareja, no digo que las personas no agraciadas no la tengan (dado que existen otras variables que influyen en la atracción como la inteligencia y la seguridad), pero vamos, una persona hermosa físicamente tiene más opciones (y sobre todo cuando se es mujer). La persona bella satisface más las necesidades de los otros seres humanos, es más atractiva, brinda status (porque seamos sinceros, tener a una persona hermosa como pareja para muchos es algo para presumir) y activa con mayor facilidad las hormonas del sexo opuesto.

    Una persona hermosa no solo tiene más posibilidades de elección en el amor, también dada su belleza se le abren más puertas en el mundo laboral y en otros círculos. Es una ventaja evolutiva que bien aprovechada puede ayudar que una persona sobresalga de los demás. Muchos dirán que las personas hermosas no son inteligentes lo cual sería una desventaja, pero eso es en realidad una falacia. Un reciente estudio realizado en Estados Unidos e Inglaterra se atreve a sugerir lo contrario, que las personas guapas son más inteligentes. Lo que sucede en muchos casos creo yo, es que cuando una persona no es agraciada físicamente busca otros recursos para satisfacer sus necesidades: Si la persona no agraciada ve que no tiene posibilidades con la pareja opuesta apostándole al físico, buscará ser simpática, mejor conversadora o hechar mano de las otras virtudes que tenga, es cuestión de supervivencia y el que se sepa adaptar mejor al entorno es el que podrá satisfacer mejor sus necesidades, y creanme, la belleza no si bien no es determinante, si da una ventaja considerable. Yo más bien creo que la belleza no está relacionada con la inteligencia, yo en mi experiencia personal he conocido a personas hermosas muy inteligentes, y también a personas feas que no dan una.

    Hay algo que he notado mucho en las mujeres, por lo general si se fijan (claro, hay excepciones), en los grupos de amigas se puede observar un patrón de belleza similar. Las bonitas terminan juntándose con las bonitas, y las que no lo son tanto, pues se terminan juntando con las que no son tanto. Eso lo he observado mucho por ej, en los antros y demás lugares donde las mujeres suelen salir en grupo. También es común que las mujeres hermosas consigan a los hombres más guapos y viceversa, aunque claro, existen las excepciones. Como decía, la inteligencia, la seguridad, y sí, el dinero, terminan jugando un papel determinante también. Por eso no es de sorprenderse que un forro de mujer ande con un hombre feo, a veces la cartera lo puede todo.

    Si eres feo mi amigo, te soy sincero. Estas en desventaja, así que a ejercitar tus otras virtudes, a ejercitar tus otras virtudes.

  • Estudio: Lo que los hombres esperan de las mujeres.

    Hace unos meses había realizado el estudio: Lo que las mujeres esperan de los hombres, y ahora decidí hacer la versión opuesta, para que ahora las mujeres sepan que es lo que los hombres buscan en las mujeres. Ahora me dí la tarea de preguntarle a los hombres, ¿que es lo que buscan en las mujeres?, participaron 126 personas, los cuales nos dieron opiniones muy interesantes sobre lo que buscan. Así que mujeres, pongan atención a los resultados de este estudio si es que quieren atraer a los hombres.

    La encuesta está dividida en las mismas categorías en las que dividí el otro estudio, para que ustedes puedan comparar los gustos de los hombres con los de las mujeres. La encuesta está dividido en atributos y defectos físicos, virtudes y defectos internos y virtudes y defectos económicos. Se les preguntó también con que tipo de mujeres suelen caer (caprichosas, interesadas, ególatras, que solo quieren sexo etc…). Tambien se les pregunta a los hombres otros aspectos como si quieren poder presumirle la novia a los amigos, si necesitan que ellas sean comprensivas con ellos, si quieren que acepten tener relaciones sexuales o sean buenos en la cama.

    Espero que así como el otro estudio pudo ser útil para nosotros los hombres, este estudio sea útil para que las mujeres sepan que necesitan para poder conquistar a su hombre.

    A continuación pueden ver los resultados del estudio: (si no alcanzan bien a ver las diapositivas, den clic en “full” en la barra que aparece abajo para ver la diapositiva en pantalla completa):

    Hay muchas cosas en la que los hombres nos fijamos, pero no está de más mencionar que hay puntos primordiales que las mujeres deben de tomar en cuenta.

    1.- Los hombres si nos fijamos en el físico de las mujeres.

    Esto es de lo más obvio. A los hombres si nos importa el físico de las mujeres. Sobre todo nos interesa que sea muy bonita y sea muy femenina. No tanto como la cara, pero si nos importa el cuerpo. Así que mujeres, pónganse a trabajar y a hacer ejercicio si quieren atraernos a los hombres. Aquí se entiende el por qué hay mujeres que se realizan cirugías plásticas y se implantan senos. No es que quiera parecer superficial, pero los resultados del estudio arroja que el hombre se fija mucho en el físico. De hecho más de la mitad de los hombres afirmaron fijarse demasiado en el cuerpo de las mujeres.

    2.- El aseo personal, por favor.

    Imagínense ustedes que están en el antro, se les acerca un hombre y lo primero que notan es que al hombre le huele la boca ¿que desagradable no?. Bueno, pues para nosotros los hombres también es muy desagradable. De hecho, los hombres solemos fijarnos muchísimo en el aseo personal, de hecho es todavía más importante que el físico de las mujeres.

    Por eso es importante para las mujeres que cuando salgan con un hombre, se laven los dientes, se pongan un buen desodorante y un perfume que llame nuestra atención. Porque nosotros valoramos muchísimo que las mujeres sean pulcras.

    3.- También nos importa lo de adentro, que sean inteligentes.

    Al hombre, aunque no lo crean, también le importa lo de adentro. De hecho las virtudes internas están a la par de los atributos físicos. Esto es una mala noticia para las mujeres «huecas», y en base a los resultados se podrán percatar porque no logran conseguir relaciones duraderas y sólidas, porque solo apelan a los atributos físicos y no a los atributos internos. A los hombres nos importa muchísimo que sean inteligentes, de hecho le damos más valor que, incluso a la belleza física.

    4.- La comprensión es algo que buscamos los hombres.

    Es cierto que a las mujeres les atrae el estereotipo del hombre seguro de sí mismo que nada lo derrumba ni le saca lágrima. Pero les tenemos una noticia, a los hombres, por el contrario, nos gustaría estar con una mujer que nos comprenda, y que esté ahí con nosotros en los momentos difíciles. Los hombres no somos de piedra y a veces necesitamos el apoyo de las mujeres en esos momentos en que nos sentimos mal, asi que por favor mujeres ¡compréndanos!.

    5.- Los hombres odiamos a las mujeres interesadas.

    Algo que no nos gusta a los hombres, es que la mujer sea interesada, de hecho, es uno de los resultados más contundentes de la encuesta. Si solo nos buscan por dinero, probablemente las vibras se vayan a notar y no aceptemos andar con ustedes (a menos de que sea por sexo, por supuesto). Así que, mejor mujeres, a trabajar, porque nosotros no estamos esperando mujeres que solo esperen quien las mantenga.

    6.- La seguridad, también es importante en las mujeres.

    En el otro estudio hablábamos de que las mujeres se fijan mucho en la seguridad que transmiten los hombres. En el caso de los hombres, las cosas no son muy distintas, tal vez no con la misma intensidad con lo que lo exigen las mujeres, pero a nosotros los hombres si nos interesa mucho que las mujeres sean seguras. Por eso es importante que las mujeres trabajen en su seguridad, porque de esa forma, van a lograr atraer más a los hombres.

    7.- Independientes y trabajadoras.

    Ahora como están las cosas en el siglo XXI, parece que los hombres ya no queremos mujeres que se queden en casa a hacer el que hacer. Los hombres valoramos que las mujeres sean independientes y que sean trabajadoras. Así que las mujeres que esperen que el hombre les haga todo, van a tener que cambiar un poco su actitud si quieren ser atractivas para los hombres. Una mujer positiva con una actitud propositiva ante la vida es algo que atrae mucho a los hombres.

    8.- Lo aceptamos, los hombres queremos sexo.

    Lo que las mujeres temían es cierto, los hombres queremos a una mujer que acepte tener relaciones sexuales. Al menos así lo afirma la encuesta donde casi el 70% de los encuestados afirmaron que el sexo es importante. Así que esto es una mala noticia para las mujeres que desean mantener su virginidad hasta el matrimonio. Parece que las hormonas sobrepasan a los valores en este apartado. Así, que si quieren tener éxito con los hombres, van a tener que acceder.

    Lo curioso es que no somos tan exigentes a la hora de tener relaciones sexuales con las mujeres, de hecho, parece que somos menos exigentes que las mujeres. Así que las mujeres primerizas en el arte de hacer el amor tienen la oportunidad de hacer su debut con su hombre.

    ¿Cual es nuestra mujer ideal?

    La mujer ideal para el hombre es aquella que sea guapa, aseada, comprensiva, inteligente, madura, que no sea interesada,  que sea trabajadora, y que acepte tener relaciones sexuales con el varón.

    Y también habemos muchos infieles.

    Prácticamente la mitad de los hombres han sido infieles alguna vez en su vida. De hecho la tasa de infidelidad es un poco más alta que en las mujeres. Un 47% de los hombres aseguran haber sido infieles, mientras que las mujeres, el 42% afirman haberlo sido.

    Otras curiosidades.

    El promedio de edad de los encuestados es de 25 años, y el promedio de novias que han tenido es de 5. Y de los 126 participantes, tan solo 11 personas no han tenido ninguna novia en su vida.

    Para ver el estudio Lo que las mujeres esperan de los hombres, haz clic aquí

  • Me dijeron que escribiera sobre la infidelidad.

    Los hombres infieles somos golfistas, y las mujeres infieles son, golfas. Tiger Woods.

    Este es un post Vox Populi, porque el pueblo, bueno, una persona (un amigo mío) me ha solicitado escribir sobre la infidelidad. Y bueno, este es un blog donde el 99.9% de las veces yo escribo cosas que se me pegan la gana, pero ahora seré un poquitito más democrático, y a petición popular hablaré sobre un tema escabroso, algo que de pensarlo da como mello. -¿Fta, y si mi novia me está poniendo el cuerno?, ¿y si le está poniendo Jorge al niño, o si le está poniendo Juan, o si le está poniendo Arturo, Arturo?, Valgame Dios, ¡va a salir tan maricón que no se va a atrever a matar una gallina.!

    La infidelidad es algo de lo más común. De la encuesta que le hice a las mujeres, casi la mitad admiten haber puesto el cuerno alguna vez. Malditas. Pero casi la mitad afirma que el hombre le ha puesto el cuerno a la mujer y otra fracción no lo sabe. Ah, pues también el hombre es mas cabrón, de hecho históricamente lo ha sido más, pero con eso del feminismo las mujeres se nos están revelando, y estadísticamente ya nos están empatando (y parece que en algun momento las dos gráficas van a converger y las mujeres nos van a rebasar).

    Que si se están perdiendo los valores, que si la gente ya no va al templo, que si no se que. Pero la infidelidad siempre ha existido, es cuestión de leer un poco los libros de historia. Inclusive antes la mujer toleraba las infidelidades del hombre porque era muy mal visto que se quedara sola, la pobre no se sabía defender. Hasta personajes históricos como Frida Kalho que se caracterizaban por tener su caracter, le llegó a tolerar infidelidades a Diego Rivera, aunque esta luego se dió sus agasajones con Trotsky. Ve tu a saber si esos oyotes de rifle que están en la pared de la casa del ex-soviético fueron mandados a hacer por Stalin, o por algún recelo de Don Diego. En realidad fué por lo primero.

    Pero independientemente de todo eso, si hay algo que es muy feo, es que a uno le pongan el cuerno (afortunadamente no es mi caso, todavía). No solo es el saber que ese lazo afectivo que tenías con la otra persona se ha deteriorado (y en muchos casos destruído), sino que muchas veces el o la afectada siente que pierde su reputación y su orgullo (masculino o femenino). El tener un cuerno en la cabeza (lo digo en sentido figurado), no es de lo más agradable, y a uno no le gusta escuchar. -Oye mira, Amígdala le puso el cuerno a Cerebro. Mientras el escribía su artículo, ella se estaba dando sus agasajones con el bulbo raquideo. Pobre Cerebro. (Claro si esto hubiera sido realidad ya le hubiera atravesado un cuchillo al tal bulbo hijo de su madre).

    Pero el infiel no se queda atrás. A menos que se trate de una persona tan hija de su puta madre, el, o la infiel, termina deteriorando su honor. ¿O quien se va a atrever a entregar su corazón a una persona que tiene fama de ser infiel? (a menos de que lo que quiera dar, no sea su corazón). De hecho el infiel termina siendo más mal visto por la comunidad que el cornudo, porque si bien, por este último la gente sentirá compasión, por el infiel sentirán desprecio. Aunque bien, también hay formas de disfrazar las infidelidades para que las cosas no parezcan como en realidad son.

    Por eso mis amigos lectores de este blog. Porfas, no traten de ser infieles. Se los pido de corazón, porque ¿saben cuantos suicidios hay por esta causa?. Si un desamor duele muchísimo, imagínense que te pongan el cuerno. Por eso amigos, no sean infieles, mejor, vayan a matar gallinas.