Etiqueta: democracia

  • Felipe Calderón es un patético.

    Hace unos pocos días, Felipe Calderón se encontraba en San Luis Potosí inaugurando un centro comercial propiedad de Grupo Carso (Carlos Slim) y este se aventó un «speech» de prácticamente doce minutos donde habló sobre la generación de empleos que dicho centro comercial iba a generar (recordemos que fue su frustrada promesa de campaña), y sobre todo explicó como los centros comerciales han venido a suplir las tradicionales plazas hace décadas donde los hombres caminaban hacia la dirección contraria a las mujeres, esto con el afán de encontrar a su prometida (a lo cual le dio una connotación positiva). No se si esté bien asesorado económicamente, pero independientemente de que este centro comercial vaya a crear empleos, no es como que vaya a detonar un boom económico en la ciudad potosina, más bien, estos centros se construyen para satisfacer la demanda potencial que ya existe en los habitantes de una ciudad, de lo contrario, Grupo Carso, ni de asomo hubiera invertido su dinero ahí.

    El Presidente de la República se atrevió a aseverar que con esta plaza, los potosinos ya no tendrán que ir a Estados Unidos de compras, lo cual se me hace súmamente ridículo. En Guadalajara, la ciudad donde vivo, por su tamaño, tiene mayor número de plazas, son más grandes y dirigidos a casi todos los segmentos de la población. Aún así, mucha gente de la ciudad (sobre todo la que tiene la capacidad económica de viajar) va a Estados Unidos a realizar sus compras (especialmente las navideñas), por el simple hecho de que los precios son más baratos. ¿O qué, se decretó que «El Buen Fin» se aplicará permanentemente en la plaza?. En las palabras del presidente hay mucha demagogia: Habla de las sanas finanzas de la economía, y que es cierto, ha sido uno de los puntos positivos en el régimen panista, pero esto no se ha traducido en nada.

    Mientras el Presidente hace esto, y va a una plaza de Cancun a comprar el DVD de «Los Miserables» aprovechando «El Buen Fin«. Su querida hermana «Cocoa» promueve en Michoacán lo que en el 2006 el principal adversario de Calderón pidió, el «voto por voto, casilla por casilla», porque que no está de acuerdo con el voto y asegura que el PRI le cometió un fraude electoral. Sinceramente esto a mí ya se me hace un chiquero, no se si reír o llorar. Pero cada vez que veo a Felipe Calderón en televisión, me da como un sentimiento de lástima, como que lo que dice ni el mismo se lo cree, y lo veo poco preparado para lo inminente, porque el será el encargado de entregarle la investidura presidencial a Enrique Peña Nieto, como una fehaciente muestra de que el PAN «no pudo con el paquete» en los 12 años. Aunque también cabe otra mínima posibilidad, la cual sería entregársela a su acérrimo enemigo Andrés Manuel López Obrador (aunque yo creo que Calderón optaría por la primera opción).

    No es de gratis que tengamos una terna presidencial tan «jodida» y ensombrecedora para el 2012. Es casi un hecho, por el PRI irá Peña Nieto, por el PAN Vázquez Mota y por el PRD López Obrador. Por Twitter le dije al analista Eduardo Ruiz Healy, ¿oye, que opinas de estos candidatos por los cuales tendremos que votar, que hago?, el pobre analista me recomendó anular mi voto, lo cual hice ya en el 2009 con la esperanza de que el movimiento anulista despertara un «poquito» de conciencia en los políticos, pero no fue así. Aunque pensándolo bien, no estaría mal volver a hacerlo, más en un país donde los políticos le llaman democracia a un sistema donde los ciudadanos se limitan a votar, voto que no siempre se respeta, se impugna o se mal contabiliza, y donde el presidente el turno al tomar al poder se dedica a inestabilizar el país, ya sea económicamente como lo hicieron los candidatos del PRI, o en la cuestión de la seguridad con el gobierno actual.

    No quiero ser agresivo, simplemente quiero decir lo que siento, Felipe Calderón es un patético. Ya hasta resultó más necio y cerrado que el peje con su chocorrepública amorosa y su supuesta recoinciliación con Televisa (el Peje hablando de amor, por el amor de Dios). El presidente simplemente ha cavado la tumba del PAN para el 2012. En este país con una democracia «simulada» creo que es hora de que el ciudadano tome un papel activo en el quehacer público y se deje de borreguismos y paternalismos, es la única forma de esclarecer un poco el oscuro panorama que se nos viene para el próximo sexenio. Si dejamos que los políticos hagan, de plano estaremos jodidos. Y no, no necesitamos un líder, ya basta de estar como borregos creyendo que tenemos que seguir a alguien más, la ciudadanía tiene que crear su propio liderazgo y debe de ser autónoma.

    No se que vaya a sentir Felipe Calderón al terminar su mandato, no se como lo vaya a juzgar la historia (muy bien no creo), pero ya basta de charlas demagógicas que a nadie interesa, que simplemente se ponga a trabajar, en lugar de presumirnos sus precarios logros como presidente.

  • Justicia a la Libia. (o a la gringa)

    Todos estamos de acuerdo que Gadafi era un dictador sangriento, y sabíamos que la población de Libia quería que esa dictadura terminara. Muchos salieron a las calles a manifestarse en contra del régimen que había implementado Gadafi. Pero también es cierto que occidente (la OTAN, precisamente) intervino en «nombre de la democracia» para acabar con el régimen libio e instaurar un marco democrático en la región. Hasta aquí todo se oye bonito, pero dentro de este «logro» de la población de Libia, parecen esconderse también algunos intereses que van mas allá de buscar el bien de una nación.

    Gadafi había «nacionalizado» la industria petrolera (ya sabemos cuanto le interesa a Occidente el petroleo), y mantuvo una política izquierdista al nacionalizar casi todas las empresas (a excepción de las empresas familiares), estuvo en contra del imperialismo de occidente, por lo cual fue llamado por algunos como el «Ché Guevara árabe». A pesar de su fuerte dictadura, le concedió más derechos a la mujer, lo cual fue un desafío al Islam. Pero aún así, los libios estaban hartos y las tropas opositoras en contubernio con la OTAN lucharon por liberar a libia de la dictadura.

    Lo que personalmente me molesta es que cuando se trata de derrocar a un dictador «de izquierda» o no alineado con los intereses de occidente, el trato que recibe es inhumano, contraviniendo los supuestos valores occidentales. Por ejemplo, cuando se trata de dictadores de «derecha» o alineados con occidente, reciben tratos preferenciales, como lo fue Augusto Pinochet, quien fue enjuiciado, pero murió cómodamente en Inglaterra por causas naturales, al igual que el dictador español Francisco Franco. Pero cuando no están alineados, su muerte es cruel y bárbara. A Saddam Hussein lo ahorcaron (bajo pretexto de que sería sentenciado por las leyes iraquíes), a Osama Bin Laden lo mataron al tratar de capturarlo y fue juzgado en vida, y con Gadafi las cosas fueron peores, no solo lo mataron, sino que fue violado antes de su muerte, a lo cual ni la OTAN, ni los países aliados o Estados Unidos han dado una explicación.

    Me pregunto, si los Estados Unidos dicen luchar contra la democracia ¿por qué solo lo hacen cuando les conviene?. Es curioso que a las tropas opositoras les dieron armamento y las entrenaron, pero cuando en su país los indignados se manifiestan por la acumulación de riqueza en unos pocos, entonces si aplican medidas coercitivas contra su población y detienen a miles de manifestantes que no han usado la violencia para promover sus causas. ¿Qué no eso es una doble moral del gobierno de los Estados Unidos?.

    Si en verdad Estados Unidos creyera que su misión es traer la paz y la democracia al mundo, derrocaría por igual a los dictadores alineados y los no alineados y el trato sería igual. A la vez que promovería un ambiente democrático en su país. Pero no lo está haciendo, solo está luchando por sus intereses (y el de las empresas que hay detrás de ellos). Lo peor, es que las autoridades estadounidenses ya ni siquiera velan por sus propios ciudadanos, a los cuales también castigan si incomodan a los intereses empresariales.

  • El PAN trajo la democracia a México, otro de nuestros mitos históricos

    La historia oficial de México está llena de mitos y de mentiras. Está sesgada ideológicamente. El PRI revolucionario nos escribió su propia versión de la historia. Cuando el PAN llegó al poder (ya siendo un partido de derecha) quiso cambiar la historia, mandó quitar los cuadros de Benito Juárez y los liberales, aunque en realidad no pudo hacer mucho, porque el SNTE dominado por Elba Esther Gordillo (con la cual tuvieron que pactar Fox y Calderón) ha seguido enseñando la «historia oficial» que siempre se ha venido manejando.

    Pero si nos remitimos a la era moderna, vemos que también se han construído otros mitos. Y uno muy grande que ya es tomado por el inconsciente colectivo mexicano (al menos una parte) es el que el PAN trajo la democracia a México. Los azules se vanaglorian de ello y comparan como era la situación social y política en los tiempos del PRI, y como son ahora con el PAN. Es cierto, ahora algunas cosas han cambiado. El ciudadano puede manifestarse sin que el gobierno lo ataque violentamente (como en 1968), existe más pluralidad en la prensa (aunque los medios de comunicación siguen siendo manejado por el duopolio Televisa-TV Azteca) y en la cámara de diputados existen varios partidos legislando y ya no uno solo (aunque los partidos busquen su mochada antes de tratar de ayudar al país).

    Pero ¿Realmente el PAN trajo la democracia a México?. Si desmenuzamos la historia veremos que no es tan cierto cómo parece serlo. Empiezo, el PAN fundado por Gómez Morín tenía unos preceptos ideológicos muy distintos a los que tiene ahora. Quienes lideraban el partido en ese entonces era Manuel Gómez Morín (su fundador) y Efraín González Luna. En ese entonces el PAN desde la oposición luchaba fervientemente por la democracia en México. Manuel Gómez Morín estaba influenciado por los ideales liberales de Madero y José Vasconcelos, mientras que Efraín González Luna,  tenía una línea más católica. El PAN en ese entonces tenía una convicción democrática, se unió a la causa de los jóvenes rebeldes del 68 y luchó por la instauración de la democracia en México.

    Pero a partir de los fines de los años 70 y principios de los 80 algo empezó a pasar con el PAN. Una muestra fehaciente de ello fue la renuncia de Luis Calderón Vega (padre del Presidente Felipe Calderón Hinojosa) por la infiltración empresarial al partido, el mismo año en el que renuncia Luis Calderón al PAN, su hijo decide entrar. También se rumora que el Partido Republicano de Estados Unidos financió al PAN durante el mandato de Ronald Reagan. Pero no solo la corriente empresarial empezó a infiltrarse en el Partido Acción Nacional, los sinarquistas (conformado por católicos conservadores, algunos provenientes de organizaciones como MURO o El Yunque) también lo hicieron. Con ello lo que era un partido que se ubicaba en el centro del espectro político, pasó a ser un partido de derecha, neoliberal en su postura económica y conservadora en su postura social, a pesar de que intentan mantener esbozos del humanismo proclamado por Gómez Morín.

    Para comprender la participación del PAN en la «cacareada» transición democrática, tenemos que remitirnos a 1988. En esa época habían 3 aspirantes serios a la Presidencia de la República. Carlos Salinas de Gortari por el PRI, Manuel Clouthier por el PAN y Cuauhtemoc Cárdenas representando a las izquierdas (que posteriormente se convertiría en el PRD). Todos ya sabemos la historia, Cuauhtemoc iba ganando en el conteo, cuando el sistema se cayó (y se calló), para después darle el triunfo a Carlos Salinas de Gortari. Tanto el PAN y el PRD argumentaron un fraude electoral. Tanto Cuauhtemoc como el Maquío a pesar de sus diferencias ideológicas se unieron para reclamar el triunfo del primero, pero después de eso el PAN terminó siendo un mal chiste.

    Quién comenzó a hacer todo el cochinero en el PAN fue Diego Fernandez de Ceballos. Visto para unos como un recurso pragmático y como muchos otros como una forma de vender el alma del PAN al diablo. Ceballos, un prominente abogado, llevó a cabo negociaciones con Carlos Salinas de Gortari, a cambio de legitimarlo. El panista le pidió algunas reformas económicas (algunas relacionadas al TLC) y la reanudación de relaciones del gobierno con el Vaticano entre otros. A cambio, Ceballos, públicamente anunció la quema de las boletas electorales, a pesar de que Clouthier y Cuauhtemoc habían insistido en que se abrieran dichos paquetes para comprobar el verdadero resultado. Manuel Clouthier murió poco después en un accidente automovilístico donde se presume su automóvil en el cual también iba el diputado Javier Calvo, fue prensado por trailers.

    En el mandato de Carlos Salinas ocurrieron varias cosas inusitadas, primero, el crecimiento del país inesperado, la matanza de Ruiz Massieu y del candidato Luis Donaldo Colosio. Zedillo fue el elegido entonces por Carlos Salinas, pero el entonces presidente había tomado una mala decisión de acuerdo a sus intereses, porque Ernesto Zedillo terminó rebelándose. A su llegada al poder, se desató una crisis (que se empezó a gestar en el último años de Carlos Salinas) donde ambos se hercharon la culpa, aunque todos sabemos que Carlos Salinas y los que lo rodeaban fueron los verdaderos culpables; también Zedillo mandó encarcelar a su hermano Raúl Salinas por cargos de asesinato y enriquecimiento ilícito, y Carlos Salinas tuvo que huír a Dublín.

    Zedillo se encargó de recomponer la economía, si, con algunos puntos sobre las íes, sobre todo por el tema del Fobaproa y la Matanza de Acteal. Pero a pesar de ello, en su mandato se empezó a respirar un aire de democracia en el país. Antes era casi prohibitivo insultar a mandatarios o exmandatarios. Pero cuando el llegó al poder no paraban de circular máscaras alusivas a Carlos Salinas, chistes, columnistas que publicaban la debacle del sistema sin que fueran perseguidos o enjuiciados. De hecho, Pedro Ferriz de Con aseguraba que en ese tiempo era acosado por Manuel Bartlett, pero Zedillo calmó las aguas y Ferriz de Con pudo seguir haciendo periodismo. Muchos de los intelectuales y periodistas actuales empezaron a destacar en esa época, porque existía una mayor libertad de expresión.

    También en la época de Ernesto Zedillo se solidificó el Instituto Federal Electoral, el cual aseguró por varios años elecciones democráticas en nuestro país. De hecho, en 1997 el PRI perdió la mayoría de la cámara de diputados. Y de hecho pocos de los que formaron del IFE se habían formado en el PAN. Jose Woldenberg, el más importante consejero que ha tenido el IFE tenía una carrera ligada a la izquierda, también así, el ahora difunto Miguel Angel Granados Chapa.

    En realidad, el PAN había hecho poco para lograr la transición democrática. Su participación se limitó a presentar a un candidato carismático y populista encarnado en Vicente Fox, quien tenía la tarea de consumar la democracia en México. Zedillo había hecho el primer paso, a el le tocaba el segundo, desmantelar el régimen corporativo que había dejado el PRI, representado en los monopolios públicos, privados y sindicatos. Fox no hizo su tarea, lo poco que logró fue pasar una ley donde los ciudadanos podían consultar los gastos de la burocracia (IFAI), logrando una mayor transparencia en los gastos del gobierno.

    También a Fox se le acusó por intervenir en las elecciones del 2006, lo cual iba en contra de los preceptos panistas. El Partido Accion Nacional se mostró más alejado de su «humanismo» al lanzar la campaña «Peligro para México» contra López Obrador. Las elecciones fueron muy discutidas y actualmente la mitad de los mexicanos cree que fueron fraudulentas. Ahora el turno para desmantelar el corporativismo priísta fue para Felipe Calderón, pero sus detractores afirmaron que el PRI legitimó a Calderón como respuesta a la legitimación que el PAN le dió a este partido en el 2006. Pero tampoco hizo nada, de hecho Felipe Calderón negoció con la lideresa del sindicato más nocivo que existe en el país: Elba Esther Gordillo, los votos de los maestros. En todo su mandato tampoco ha desmantelado los vicios que México lleva arrastrando desde años atrás, el único éxito que tuvo fue el cierre de Luz  y Fuerza del Centro, una empresa ineficiente que no podía ser liquidada por la fuerza de su sindicato (el SME).

    La colaboración del PAN en la construcción de la democracia ha sido tan incipiente, que ahora si gana Peña Nieto en el 2012 (lo que se antoja más probable) al PRI le van a regresar a México tal y como estaba, con la sutil diferencia de que ahora tiene un incremento en la violencia generada por el narcotráfico.

    Es cierto, el PAN en su momento luchó incansablemente por instaurar la democracia. Pero cuando llegó el momento de hacerlo su papel fue secundario, el PAN se había vendido. Sus preceptos humanistas se fueron mermando, lo que ha ocasionado que muchos militantes terminen por bajerse del barco azul, como sucedió en el 2009. El humanismo fue cambiado por el pragmatismo político, el neoliberalismo y el neoconservadurismo.

  • ¿Independencia?

    Pasó el 16 de septiembre, día en que hace 201 años Miguel Hidalgo y Costilla lanzara el grito de Independencia contra el mal gobierno presidido por José Bonaparte, impuesto por su hermano Napoleón, clamando su filiación al depuesto rey de España, Fernando VII, y que culminara con la separación de México del reino español el 27 de septiembre de 1821.

    Desde que Porfirio Díaz institucionalizara el 15 de este mes, día en que cumplía años, se celebra el “Día del Grito”, fecha que simboliza el inicio de la lucha por la democracia, por la autonomía; y que algunos muralistas mexicanos representan rompiendo las cadenas de la esclavitud, en una clara alegoría a la obtención de la libertad.

    Pero realmente ¿cuál libertad es la que festejamos hoy? ¿En verdad podemos presumir que la tenemos, que gozamos de ella? ¿Cómo podríamos afirmar que somos libres cuando no podemos caminar por el centro de la ciudad cualquier tarde de domingo sin el temor de que en algún momento se pueda desatar una balacera y ser víctimas del fuego cruzado; o ser sujetos de extorsión o del cobro de piso, como sucede en varios –muchos– estados mexicanos?

    ¿Cuál Independencia entonces celebramos el jueves y viernes pasados, si estamos en las garras de la delincuencia organizada, en manos de políticos corruptos e incompetentes, que ya sea por la primera condición o la segunda no hacen bien su trabajo? Los acontecimientos previos a las fiestas patrias dieron amplia evidencia de esto. ¿Qué es lo que pasa con nuestra clase política cuando una diputada presenta una iniciativa que ni siquiera ha leído y lo exhibe en la primera entrevista que da?

    Algo definitivamente debe de estar mal cuando asesinan brutalmente a una jovencita de 16 años, y la procuradora del estado aprovecha para hacer declaraciones frescas, diciendo que las muchachitas de ahora se maravillan con hombres que le faltan el respeto a la autoridad y que portan pistola y mucho dinero, dando de alguna forma a entender que se involucraba con delincuentes. Lo anterior sin tener una sola prueba, y con tan mal tino que –como me lo hizo ver una amiga– en la declaración que dio luego del arresto de los violadores y asesinos de Andrea, explicó que ésta se encontraba huyendo de ellos cuando la atraparon, lo que confirma entonces que no le gustaba estar con ese tipo de hombres. Incluso cuando poco tiempo después ultimaron a un agente del Ministerio Público en Manzanillo, nadie hizo preguntas acerca de su vida privada. Nadie encontró relevante el investigar si salía con mujeres ricas o mayores que él, o si había habido una desintegración familiar que hubiese motivado dicho crimen.

    Lo anterior es tan sólo un desafortunado ejemplo reciente de los prejuicios de los que está lleno el funcionariado en Colima, derivado de una mala capacitación, que contribuye a la culpabilización de la víctima y a diseminar un desprecio que perjudica a la población más vulnerable del estado. Las y los funcionarios y representantes populares se encuentran llenos de prejuicios, estigmas y estereotipos que les limita la visión para desempeñar su trabajo de forma objetiva. Lejos del discurso democrático e incluyente, las acciones pueden definirles como altamente maniqueístas, donde funcionan a través de filiaciones partidistas de “si no estás conmigo, estás en mi contra”, viendo enemigos donde tan sólo hay opiniones divergentes, indispensables para que pueda existir la democracia. Bien afirmaba Michel Foucalt que donde quiera que hubiera poder habría resistencia, y que si no la veíamos, era porque no nos estábamos fijando bien.

    Difícilmente podemos considerarnos mexicanas o mexicanos cuando nos vemos obligados a mostrarnos como priistas, panistas, perredistas o de cualquier otro partido, y luchamos por que el otro no triunfe, pues valoramos nuestro éxito en relación al fracaso de los demás. En los tiempos de la Independencia luchábamos contra un enemigo común: la tiranía que se imponía desde un país invasor. Todas y todos éramos principalmente mexicanas y mexicanos.

    Después de la Revolución, pasando el maximato, se hicieron campañas cuya intención era acentuar nuestra mexicanidad y unirnos en la raza mestiza, para poder trabajar como una unidad en pro de un país que dio paso al milagro mexicano, etapa que terminó poco después de la masacre en el 68 que evidenció a México como un país intolerante que mataba a su juventud, a su futuro.

    Actualmente nos dividimos y subdividimos en sectores, clases, partidos, religiones, y orientaciones sexuales; peleándonos mientras vivimos una segunda Revolución generada por la delincuencia organizada, donde se está disputando el poder y amenazando la democracia de México, según lo ha manifestado nuestro propio Presidente, sin que esto nos anime a dejar las viejas rencillas y desconfianzas que de alguna forma facilitaron que llegáramos a esto.

    Es bastante triste que a 201 años de nuestra Independencia y a casi 101 años de nuestra Revolución, no hayamos podido avanzar aún y sigamos bañándonos en sangre sin que se vea una luz al final del túnel. Si la violencia en la que estamos sumergidos no nos anima a prepararnos más, a dejar de lado las diferencias ficticias para reconocernos en nuestra mexicanidad y unirnos para rescatar a nuestro país del terrorismo impuesto por quienes supieron capitalizar nuestros errores, entonces no podemos gritar un “¡Viva México!” sincero, cuando éste en realidad se nos está muriendo.

  • Día del programador

    Soy mercadólogo, pero por azares del destino, terminé haciendo páginas web (aunque sigo también ofreciendo servicios relacionados con la mercadotecnia). Recuerdo, empecé con HTML, CSS, y luego empecé a coquetear con Javascript, en especial su librería (jQuery), y lenguajes de servidor como PHP y su respectiva base de datos MySQL. El aprender a programar me cambió la perspectiva sobre lo que son las páginas web y como funcionan. Porque desde hace 10 años el Internet ha evolucionado tanto que ha cambiado el panorama mundial. Mucha de la historia de hoy no se podría entender sin el Internet.

    A través de la programación uno puede entender que son las páginas web y como funcionan. Aprender a programar siempre lo he dicho, es como una rara mezcla entre aprender un idioma y aprender matemáticas (más bien lógica). Para que una página web se conciba como tal, se necesita una serie de comandos que le den forma a dicha página. Para alguien que no es programador, no entenderá esos comandos, así como sucede como cuando uno abre un libro de un idioma que no conoce. Para hacer un ejemplo, dale en el menú de tu navegador en «ver» y luego «código fuente de la página». Seguro no entenderás nada si no eres programador, pero es lo que nosotros hacemos para crear dichas páginas. Y lo que ves, no es necesariamente todo lo que hemos escrito, porque si la página web es dinámica (es decir, que usa un lenguaje de servidor como PHP, ASP, Phyton o Ruby on Rails) no verás lo que hemos escrito en esos lenguajes, solo su traducción al HTML, lo cual lo hace mucho más complejo.

    Todos este tipo de lenguajes, hacen equipo con los navegadores, los servidores donde están hospedados, y las empresas que proveen el servicio de Internet, para crear toda una red de información y contenidos. En un inicio la mayoría de las páginas eran estáticas y estaban creadas en HTML, pero vinieron lenguajes de programación (que si bien en su mayoría existían desde que apareció Internet, terminaron por penetrar en la red más tarde) y se crearon las páginas dinámicas. Donde por medio de una serie de comandos, el usuario final puede administrar un sitio web sin necesidad de saber programación. Un ejemplo es este blog, que es un sitio dinámico bajo un sistema llamado WordPress (el sistema de blogs más extendido a nivel mundial), y donde yo escribo sin necesidad de programar nada (claro que si tengo que utilizar programación para hacer cambios en la imagen del sitio pero ese ya es otro boleto). Las redes sociales más populares también son dinámicas, Facebook, por ej, está programado en PHP, Twitter en Ruby on Rails, Google usa varios lenguajes, en especial Phyton, etc.

    Quería hacer mención de todo esto, porque hoy es el día del programador, y creo que habría que tomarlo en cuenta, porque gracias a ellos existe Internet. Programar no es tarea fácil. Hacer una página web no es como crear un documento en Word. Se necesita aprender comandos, aprender como funcionan los lenguajes, su sintaxis, sus reglas, las cuales varían entre uno y otro, a pesar de que en la base muchos de estos lenguajes tienen atributos parecidos. Se puede crear desde una página web sencilla la cual al programador no le tome ni un día, hasta sitios tan complejos que necesitan equipos de más de 100 personas, los cuales desarrollan y actualizan dichos sitios conforme pase el tiempo. Y si, los que están detrás de las computadoras programando, generalmente no son gente conocida, son gente con un perfil relativamente bajo ante la sociedad, casi nadie sabe como se llaman los creadores de los lenguajes más populares que hacen que Internet funcione, mucho menos quienes los utilizan para crear dichos sitios. Pero gracias a ellos en Internet se ha logrado encontrar un espacio democrático donde en muchos países, la sociedad se ha organizado para manifestarse, para debatir, y para reclamar sus derechos.

  • Marco Rascón y la Jornada, la censura en la izquierda.

    Hace algunos meses escribía indignado como censuraban a Carmen Aristegui, que al parecer su comentario sobre el presunto alcoholismo de Calderón, lo cual no hizo gracia al presidente, el cual hizo un berrinche y presionando a MVS sobre la renovación de las concesiones, logró que la despidieran. Claro, luego vió la reacción de la población y se había dado cuenta que se había equivocado y que esto iba a mermar su imagen. Decidieron recontratar a Aristegui. Muchas de las personas que reclamaban el regreso de Aristegui era gente de izquierda, o afín a López Obrador (pero no todas, aclaro). Yo sin ser lopezobradorista también me indigné, porque lo consideré un atentado en contra de la libertad de expresión en México.

    Ahora lo mismo vuelve a suceder, pero en el bando contrario. No es la derecha, sino la izquierda que se comporta como censora. Particularmente toca este caso al diario La Jornada y al lopezobradorismo. Este diario ha sido un medio muy importante para la democratización del país, fue, La Jornada el primer medio en denunciar el fraude electoral perpetrado por Carlos Salinas de Gortari a Cuauhtemoc Cárdenas. Pero algo ha pasado con este diario, desde el ascenso de López Obrador lo han cobijado, y hasta cierto punto no está mal, pero el diario ha perdido su caracter democrático y se ha vuelto un periódico sectario donde no está permitido criticar a AMLO, y donde no se puede disentir de las opiniones de la «izquierda dura». La Jornada se ha ensimismado, se ha cerrado en sí misma, y se ha vuelto un diario lejano a lo plural.

    La Jornada demuestra que al igual que Felipe Calderón o la oligarquía a la que tanto critica, también puede censurar y eso es lo que pasó con Marco Rascón. Este articulista que escribía para La Jornada era crítico de López Obrador, criticaba sus manifestaciones y algunas de sus actitudes. La gota que derramó el vaso fue un artículo donde criticaba a los lopezobradoristas por acusar el movimiento de Sicilia de filopanista, falso demócrata y progresista, soberbio y distractor, y que no había pedido la renuncia de Felipe Calderón. Los lopezobradoristas criticaron a Sicilia de no unirse a la causa de López Obrador y la crítica que hizo Rascón hacia ellos les dolió, por lo que decidieron cortar cabezas.

    Espero que no se defiendan como los periodistas de la derecha lo hicieron «quesque La Jornada está en su derecho de terminar un contrato laboral, que es una decisión empresarial». Vease por donde se le vea, es un atentado contra la libertad de expresión. Es cierto, en el despido no tiene nada que ver el gobierno, pero si tuvo que ver el «gobierno legítimo» que algunos defienden, y que ahora demuestra que no es más tolerante que aquellos que critica. Muchos veían en la izquierda el camino de la democracia, pero parece ser que también velan por sus propios intereses y se cierran a sus ideas.

    Es cierto, Marco Rascón no tiene el auditorio que tiene Carmen Aristegui, pero si me da tristeza ver que no hay una fuerte reacción por parte de la gente ante esta injusta decisión. Si bien «Marco Rascón» se volvió trend-topic en Twitter, no logró el cobijo que si logró Aristegui. Falta ver cómo se pronuncia La Jornada ante este hecho. En la derecha, como en la izquierda, con estas actitudes, seguimos dando pasitos atrás en la democracia. Parece que somos pocos los mexicanos que toleramos el debate y la apertura de ideas y los que son más influyentes son los que se cierran y se buscan imponer.

    A AMLO le convendrá decirles a los de La Jornada que se retracten, porque si no le va a pasar lo que le pudo pasar a Calderón: Perder capital político, y estando prácticamente a un año de las elecciones este puede ser un punto en contra en su nuevo intento de llegar a la Presidencia de la República.

    Hoy más que nunca urge una izquierda democrática en México, pero ¿quién tendrá los pantalones para liderearla?, la silla está vacante. Mientras vemos como una izquierda intolerante se destruye a si misma, lo cual provoca que la gente de poder haga lo que se le plazca porque ven en ellos a un rival débil. Actos como el del periódico La Jornada nos dice que ellos no están listos para ser esa izquierda, ellos han creado un club de Toby, una secta, una especie de Iglesia donde se admira al mesías López Obrador. Y sinceramente México lo que menos necesita es de líderes mesiánicos.

    A continuación les dejo el escrito de Mario Rascón donde habla de su despido de La Jornada y además presenta el artículo que este periódico ya no le quiso publicar:

    http://www.marcorascon.org/

     

  • Andrés Manuel López Obrador, por Francisco Martín Moreno

    Alguien tenía que hablar con tino sobre este polémico personaje, y el escritor Francisco Martín Moreno lo hizo. Tal vez Martín Moreno no se me haga uno de los mejores historiadores de México (hay mejores), pero creo que ha descrito con elocuencia a López Obrador. Sobre todo porque describe bien los fallos que tiene este personaje en sus propuestas. Independientemente de lo que haya ocurrido en el 2006, creo que con López Obrador al mando tendríamos un país caótico (si de por sí ya lo es con Calderón, no me quiero imaginar lo que sería con este «mesías). Les presento el texto y lo iré analizando parte por parte.

    No existe ningún mexicano, medianamente sensato, que
    no esté de acuerdo con tu tesis consistente en que
    «Primero los Pobres». ¡Claro que primero los pobres!
    ¿Quién puede oponerse a semejante propósito político y
    social? Quienes realmente queremos a este país
    deseamos elevar a la altura mínima exigida por la
    dignidad humana, a todos aquellos compatriotas que
    carecen de lo estrictamente indispensable. ¡Claro que
    queremos educación para todos! ¡Claro que queremos
    bienestar para toda la nación! ¡Claro que queremos un
    ingreso per cápita de cuando menos 30 mil dólares al
    año para cada mexicano! ¡Claro que queremos apagar
    todas las mechas encendidas, que no hacen sino atentar
    en contra de la estabilidad y del desarrollo en
    general del país! ¡Claro que queremos aumentar el
    ingreso, pero a través de la productividad y no a
    través de decretos ya conocidos que disparan la
    inflación con todas sus consecuencias!

    Yo mismo lo decía. López Obrador tiene el diagnóstico correcto, es bueno para ver lo que está fallando en el país. Lamentablemente, sus soluciones están lejos de ser buenas. Apuesta al estado como motor de la economía cuando ya se ha mostrado a traves de los años, décadas y siglos que esa no es la solución. Es cierto que a veces el estado debe intervenir, pero todos sabemos que laes empresas estatales son ineficientes, solo hay que comparar a Pemex con Petrobras de Brasil (esta última es privada y triplica en productividad a la paraestatal nacional). Tiene mucha razón Martín Moreno, no se puede aumentar el ingreso a trvés de decretos (como alguna vez lo hicieran Echeverría y López Portillo), tiene que haber un aumento en la productividad para que los salarios crezcan, es simple y llana lógica.

    ¿Quién no desea ayudar los indios de México? ¿Quién no
    desea alfabetizarlos? ¿Quién no desea contener la
    emigración de cientos de miles de mexicanos a los
    Estados Unidos? ¿Quién no quiere agua potable,
    televisión, estufas, piso de concreto y paredes de
    ladrillo en cada familia mexicana?

    Querido Andrés: todos coincidimos en la necesidad
    inaplazable de rescatar a los marginados, sólo que yo
    no coincido contigo en las estrategias que has
    planteado para rescatarlos de la miseria. Entiende que
    la única célula generadora de riqueza es la empresa y
    los empresarios, a los que tú llamas hambreadores del
    pueblo o parásitos sociales, son los agentes
    operadores del bienestar. La práctica lo ha
    demostrado. Mientes.

    Totalmente de acuerdo de nuevo con Francisco Martín Moreno. La empresa es la única generadora de riqueza, porque la ambición y las ganas de crear riqueza hacen que la gente sea más productiva lo cual coadyuva en el aumento en la productividad de un país, por lo tanto esa riqueza se multiplica. Es cierto que en México hay empresas que no pagan impuestos, o hay personas que obtuvieron sus empresas gracias a intereses con el gobierno (AMLO sabe explicar muy bien eso). La responsabilidad del gobierno debería ser únicamente obligarlas a estar en regla, es decir, hacer que paguen impuestos, combatir los monopolios privados existentes para fomentar la libre competencia. Los excesivos controles y las nacionalizaciones solo minan la economía de un país. Es cierto, empresas como Televisa, o Telmex no son mejor ejemplo de empresa que pueda existir, pero si las desapareciéramos del mapa, probablemente tendríamos un país pobre. Cierto también que las televisoras transmiten contenidos televisivos deplorables, pero también es cierto que los canales cuando están al cobijo del gobierno, también se encarga de manipular las conciencias de las personas a su favor.

    El estado debe de encargarse de distribuír la riqueza mediante los impuestos, para que tengamos una sociedad más equitativa, para dar más oportunidades a los que menos tienen. Pero jamás debe de reemplazar al mercado para crear riqueza. Los políticos de izquierda moderada así lo han entendido y así lo hacen.

    Todos coincidimos con el fin, pero la mayoría no está
    conforme con tu método. Se vio en las urnas. Ni
    partiendo el sueldo de los funcionarios públicos a la
    mitad ni evitando la corrupción que devora lo mejor de
    nuestro país, podremos generar la suficiente riqueza
    para crear los empleos que requiere México, la
    herramienta más eficaz para ayudar a los pobres que
    tanto nos preocuparan. Tu diagnóstico está equivocado.
    Un gobierno encabezado por ti jamás creará los empleos
    que requiere México ni extinguirá las mechas
    encendidas, ni impulsará la recaudación tributaria
    indispensable para que el gobierno aumente
    significativamente el gasto en Desarrollo Social.
    Nadie con dos dedos de frente podría aceptar que tus
    tesis económicas ayudarán a la capitalización de las
    empresas ni estimularán la investigación tecnológica,
    ni ampliarán los mercados, ni estimularán la
    competitividad en el comercio internacional, ni
    abaratarán costos de producción, ni propondrán
    alternativas inteligentes para modificar el TLC, dando
    los pasos adelante necesarios para acercarnos, poco a
    poco, al esquema de una Comunidad Económica de
    Norteamérica.

    De acuerdo otra vez, y esto se corrobora en el último libro que lanzó López Obrador. En ninguna de las 20 propuestas se habla de competitividad ni de los mercados. A mí realmente se me hace una estupidez que los funcionarios se partan la mitad su sueldo, solo obtendríamos un monto mínimo que no podría reemplazar al que se puede producir por medio del ingenio y la competitividad. Por mí que los funcionarios ganen bien y que tengan su seguro privado. Creo que deben de ganar bien para que en la misma medida nosotros les exijamos cuentas y trabajen de acuerdo al sueldo que obtienen.

    No tienes ningún derecho en detener a la inversión
    extranjera ni a la doméstica, que tanto necesitamos
    para prosperar. No tienes justificación para espantar
    a los capitales que vienen a ayudarnos a construir un
    México mejor. Careces de elementos, nunca los tendrás,
    para estimular el odio entre todos los mexicanos, ni
    para polarizar este país, ni para crear trincheras
    entre todos nosotros únicamente para dividirnos, la
    única condición en que los mexicanos hemos sido
    históricamente derrotados.

    Aquí tal vez no estoy tan de acuerdo. El odio y la polarización fué causado por ambas partes. Tanto por Andrés Manuel López Obrador, como por el entonces gobierno, el PAN y una parte del empresariado. El discurso de AMLO contra los «oligarcas y la mafia» fué igual de dañiña como el discurso de «Un peligro para México». Es cierto, los capitales se asustaron, pero el espanto nunca se concretó porque nunca llegó al poder.

    Tú no representantas a la izquierda, sino al más
    catastrófico populismo, del que yo no quiero jamás
    volver a acordarme. Izquierda era la de Mitterand , la
    de Felipe González , es la de la Bachelet , a
    diferencia de la supuesta izquierda de Chávez o la de
    Castro , quien ha impuesto la felicidad con la fuerza
    de las bayonetas…

    Muy cierto, no tiene que ver mucho López Obrador con Mitterand, Felipe Gonzáez, Bachelet o Lula da Silva (aunque este último antes de ser presidente tuvo una retórica parecida a la de López Obrador, luego se moderó). López Obrador no es la izquierda que necesita México, de hecho la está bloqueando al intentar volver a contender por el poder sabiendo que no va a ganar (y sin respetar el acuerdo que tuvo con Ebrard donde el que saliera primero en las encuestas era el que iba a liderear la izquierda). López Obrador podrá ser la consecuencia de los malos manejos que se han hecho en la economía durante años, pero ello no significa que sea la solución.

    No, no Andrés, para ti es irrelevante el incendio de
    todo lo mío, la destrucción de todo lo que he
    construido en los últimos siete siglos. Es claro que
    no te importa que nos volvamos a incendiar como en
    1810, en 1858 o en 1910, siempre y cuando tú puedas
    compensar los vacíos sicológicos que se remontan a tu
    infancia. No, Andrés, ese no es el camino. Si el
    padrón federal lo integran 72 millones de electores y
    de ellos sólo 14 votaron por ti, entonces 58 millones
    no te quieren en la Presidencia , o sea más del 80 por
    ciento te rechaza como jefe del Ejecutivo.

    Independientemente de si hubo fraude o no, es cierto que más de la mitad de la población no lo quiso en el poder (como tampoco a Felipe Calderón que tuvo cifras similares).

    Antepones tu bienestar personal al mío. Deseas
    intimidar a las autoridades judiciales mediante la
    protesta callejera. No quiero un Mussolini mexicano
    que acepte la ley siempre y cuando le beneficie y que
    rechace a la Constitución por ser una herramienta a
    favor de la burguesía. La mayoría somos conscientes de
    nuestras debilidades económicas y sociales, sólo que
    hemos decidido no convocarte a ti para resolver los
    difíciles problemas que nos aquejan.

    Abandona el llamado a la violencia. Abstente de
    erigirte como intérprete de la voluntad popular y
    resígnate a aceptar tu derrota. La mayoría de los
    mexicanos no te quiso en la Presidencia de la
    República, porque lejos de ayudar a los pobres los
    hundirás más en la desesperación hasta que volvamos a
    matarnos con las manos entre nosotros mismos.

    Es cierto que el discurso de López Obrador es polarizador, pero aquí vuelvo a no estar de acuerdo con el autor. El movimiento de AMLO ha sido pacífico desde un principio, a pesar de que llevó a cabo acciones que perjudicaron a terceros como el bloqueo a Reforma. Nunca ha habido signos de violencia en los mitines de AMLO ni nada que se le parezca (pudo haber algún descarreado que no tenía que ver nada con él pero nada más). Si concuerdo, en que el no es el intérprete de la voluntad popular, sino de un solo sector minoritario del país. A pesar de ello, dentro de todos los políticos mediocres que tenemos, el sigue siendo el principal lider político que existe.


  • El peso de ser una celebridad. La diferencia entre Amy Winehouse y los atentados en Oslo

    Amy Winehouse fué una cantante talentosa, la cual en su corta carrera solo lanzó dos discos (Frank y Back to Black). Su voz era realmente buena, tenía el registro de voz «contralto«, el registro vocal más grave en una mujer. Pero lamentablemente como pasa con muchas personas con un gran talento, también sufría de depresiones lo cual hizo que la cantante abusara del alcohol y de numerosas drogas. A pesar de su éxito y fama no lograba ser precisamente una persona feliz, tuvo problemas con su ex-esposo, la trataron de internar en clínicas de rehabilitación a lo cual siempre se negó. Su vida terminó a los 27 años, todavía no se explican las causas, pero seguramente sus adicciones y sus depresiones fueron la causa de tal muerte.

    Amy Winehouse entra al «club de los 27». A esa corta edad han muerto genios de la música como Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain, los cuales se han convertido en mitos contemporaneos pero que sufrieron de una vida caótica a pesar de lo que la fama les podría ofrecer. Parece que con Amy Winehouse podría pasar lo mismo. Abuso con el alcohol, drogas, una vida sexual desenfrenada, depresiones mezcladas con un gran talento musical y la muerte dan como resultado a las leyendas.

    El peso de ser una celebridad en el mundo es tan fuerte que logró opacar lo ocurrido en Oslo Noruega (al menos así se percibió en redes sociales como Twitter), donde más de 80 personas murieron en un atentado. ¿Cómo en una sociedad tan perfecta como la Noruega pueden ocurrir esos hechos?. Primero se habló de un atentado islamita, pero ahora parece ser que este fue perpetrado por Anders Behring Breivik autor confeso que forma parte de una corriente ultraderechista. El primer atentado se llevó a cabo en el distrito gubernamental de Oslo, y el segundo en el campamento de las juventudes socialdemócratas.

    Esto es preocupante porque en países tan «perfectos» (Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca)  donde su población tiene un nivel de vida más que aceptable y donde la pobreza casi no existe, se están formando células ultraderechistas xenófobas. ¿Qué es lo que estará pasando?, me pregunto yo. La ultraderecha regresó al congreso de Noruega después de dos décadas de ausencia. Parece que a pesar de los grandes beneficios que recibe la población por parte del gobierno (ayudado claro, por un mercado eficiente), algunos no se conforman con eso y quieren ver a los que no piensan igual que ellos fuera de su territorio, ya sean extranjeros, socialdemócratas o de otras corrientes. Y fíjense, hace algunos años escuché por parte de algún experto que el retorno de un nuevo «Hitler» en Europa no era algo imposible dado el clima que se vivía en el otro lado del charco, no le creía pero parece ahora que no estaba tan equivocado.

    La democracia liberal no está pasando por uno de sus mejores momentos, eso es muy cierto. Muchos no están contentos con ella a pesar de sus beneficios. A los griegos les costó mucho sostenerla, no lo lograron y desapareció por varios siglos. ¿Cuanto tiempo lograremos sostener la democracia nosotros?.

    Eso es algo que me preocupa, más que la muerte de Amy Winehouse, que sí, es lamentable, pero que no representa un riesgo para una comunidad, país o región, como si lo representa el atentado que sufrieron los noruegos. La mayoría de la gente no se percata del trasfondo que conllevan los atentados en Noruega y por eso tal vez le den más atención a la muerte de una celebridad. La ideología política tiene una mayor repercusión en la sociedad que una hermosa voz, sin duda. Es duro sufrir de depresiones y lidiar batallas contra las drogas como en el caso de Amy, pero es más duro que casi cientos de personas tengan que pagar por la intolerancia de un fanático político.