Categoría: reflexión

  • Sobre las mujeres (ligues y demás) Parte 7. Al momento de ligar

    Esta versión es un poco más corta que las demás, porque me he decidido ayudar por medio de unos videos donde se hace una diferencia entre los que saben ligar damas y quienes no lo saben hacer.

    El ligue es todo un arte, y a pesar de que tengo mis discrepancias con los «maestros de la seducción» (porque además de cosificar a las mujeres, terminan cayendo en estereotipos, cuando en realidad hay muchas personalidades atractivas para diferentes gustos y necesidades) tengo que admitir que tienen una gran capacidad para ligar mujeres. Claro que este tipo de seducción está más orientado a llevarse a las mujeres a la cama que en crear relaciones de noviazgo duraderas. Pero pues a fin de cuentas creo que si se le puede sacar algo de provecho al conocimiento que tienen estos tipos, que ya tienen un largo recorrido en este arte.

    Lo que no se debe de hacer:

    Mystery, el más famoso pickup artist junto a Neil Strauss, hizo junto a otros dos pickup-artists un reality show donde invitaron a varios jóvenes inexpertos a participar. Los pusieron a ligar mujeres en un antro, y la verdad no hicieron más que el ridículo. Parece que era la primera vez que estos hombres ligaban con mujeres en su vida, porque no es por querer parecer experto, pero sin tener muchas tablas, yo lo hago mucho mejor que estos tipos, y mis resultados no son siempre buenos. Vamos a ver el video:

    Como pudieron ver, los jovencitos más que atraer a las mujeres dieron lástima y no lograron sostener una conversación interesante con las mujeres. En la mayoría de los casos las aburrieron, o bien las incomodaron (como a ese tipo que se le ocurrió preguntarle que como le había ido en el huracán Katrina ¡Haganme el **** favor!).

    Las mujeres valoran mucho la autenticidad. Y yo lo que veo ahí es que ninguno de ellos fué auténtico. Unos ni se dieron tiempo para hacerlo (los que no se atrevieron a cortejar a las mujeres) y otros quisieron aparentar alguien que no era, sobre todo hago hincapié en el tipo que dijo que se iba a hacer un mohicano. Eso fué patético. Otros trataron de sacar a colación pláticas pretenciosas o bien, muy incómodas para las mujeres. Ninguno de ahí fué el mismo, todos pusieron una máscara porque no confiaban en ellos para poder cortejar a las mujeres.

    Las mujeres valoran la seguridad. Yo tampoco ví que nadie mostrara seguridad. Unos no se atrevieron a cortejar a las damas, otros se precipitaron, más que por ambición (como lo decía el chico en la entrevista posterior) por falta de seguridad al pedir el teléfono, las pláticas fueron muy inseguras y pretenciosas como ya había mencionado antes. La inseguridad está al por mayor cuando vemos a estos chicos tratando de ligar. Luego luego podemos apreciar que se trata de unos inexpertos del ligue.

    Las mujeres aprecian el misterio. Algo en lo que si concuerdo con los pick-up artists es que uno no debe de ser totalmente transparente con las chicas. Se debe de crear algo de misterio, porque el misterio atrae a las mujeres, de esa forma querrán saber más sobre el hombre que las está cortejando. Lamentablemente no creo que nadie haya mostrado misterio ni nada que pudiera cautivar a las mujeres. ¿Acaso dijo alguna de las chicas -aah que interesante es ese tipo?. No, para nada.

    Lo que se debe de hacer:

    Ahora vamos a ver como los «expertos» del ligue se acercan a las chicas. Van a ver una diferencia abismal entre ellos y los primeros que vimos. Y eso que son las mismas chicas con los que los inexpertos trataron de ligar.

    Yo no se si es necesario usar toda esa ropa estrafalaria como lo hace el tal «Mistery». Pero tengo que admitir que tienen muchísimas tablas para ligar. ¿Seguridad?. Los tres pick-up artists mostraron seguridad a la hora de cortejar a las chicas. Vemos como no caen en los clichés de siempre de ¿como te llamas?, o ¿como estás?. Entran con frases que invitan a las mujeres a platicar, lo cual ayuda más a romper barreras que las primeras frases. ¿Autenticidad?. Creo que los tres son ellos mismos, no se ven forzados como los inexpertos, sino que se divierten y simplemente siendo quienes son. Es cierto, tienen ya tanta experiencia que las estrategias de ligue ya son naturales, cuando en un principio no tiene por qué ser así. ¿Misterio?. Vamos, causaron tanto misterio que se dieron lujo de mandar a la fregada a las mujeres y hacer que regresaran por ellos, en eso no tengo palabras. Si llegaron al grado de que las que tenían que jugar el papel de seductoras fueran ellas es porque causaron un grado de misterio muy grande.

    Yo veo algo aquí muy claro. Digas lo que digas, tienes que ser tu mismo y tener seguridad al hacerlo. Igual puedo repetir una de las frases de «Mystery» y no tener nada de éxito. La espontaneidad es muy importante en el arte del ligue, y eso solo se adquiere por medio de la experiencia. Es muy difícil que en el primer intento las cosas salgan bien, pero con la práctica uno puede ir agarrando callo, y así lograr que las cosas salgan mejor. Todos esos pickup artists que presumen ser la nata del mundo, empezaron fallandola y haciéndose pipí de los nervios (en sentido figurado, supongo), pero poco a poco se fueron especializando. El arte del ligue es como todo, es aprendizaje y es experiencia.

    Obviamente no para todos es necesario tener las tablas que tiene este tipo de gente, pero si demuestra a los timoratos y aquellos que creen que tienen mala suerte con las mujeres, que por medio de la experiencia si pueden mejorar y que su maleficio no está inscrito en el «destino» o en la «mala suerte» sino en la poca experiencia, y eso como ya vimos, se puede mejorar.

  • Entre la autenticidad y las apariencias.

    Hay quienes cantan la marsellesa sin ser franceses.

    Este es un difícil artículo de escribir. De hecho no estoy seguro de haberle puesto el título correcto, y de hecho este artículo lo estoy escribiendo a pedido, porque una amiga me aconsejó escribirlo dado que ambos tenemos un conocido en común (ex-amigo de ella, y de mí nunca fué mi amigo porque siempre me cayó mal). Si algo yo siempre he odiado de las personas es la hipocresía, y algo que valoro infinitamente es la autenticidad. Yo, entre mi número innumerable de virtudes y defectos que tengo, es que creo ser una persona auténtica (una virtud que me ha costado muchísimo trabajo adquirir y que todavía me falta pulir, por cierto), que trata de mostrarse al mundo tal como es. Claro que si bien la autenticidad es una virtud apreciada por la gente, muchas veces nos pueden traer algunos problemas, porque siempre va a ver gente a a la que no le parezca nuestra forma de ser, y muchas veces se tiene que pagar el precio de ser como uno es.

    La autenticidad, un precio que pagar.

    Uno cuando intenta ser auténtico se da cuenta de esto. Así pasa por ejemplo cuando escribo algo en este blog a y mucha gente no le parece. Un amigo me criticó ayer en una fiesta por mi artículo del comunismo. -¿Pero, que le puedo hacer?, así soy yo y esa es mi forma de pensar. En este caso mi amigo trataba de hacer una crítica constructiva, porque pensaba que no estaba escrito por un periodista. Traté de tomar lo mejor de su crítica pero a la vez me dije en mi mente -¡Que demonios Cerebro, no puedes complacer a todos!. De hecho en mi blog lo último que he tratado de hacer es complacer a todos mis lectores. Creo que eso más que ahuyentar visitas, ha logrado atraer a unos cuantos lectores, aunque sean poquitos. Si estuviera aquí inventándome falsas apariencias, sería muy incómodo para mí estar escribiendo en este blog, ya lo hubiera dado de baja.

    Como decía, ser una persona auténtica es algo muy difícil. Tengo que aceptar que hace algunos años era todo lo contrario, me esforzaba mucho por encajar con todo el mundo, y la verdad que era algo bastante incómodo. No me la pasaba bien en ningún lugar, porque creía que los demás no me iban a aceptar tal como era. Pero en algún momento de mi vida descubrí que no tenía que adaptar mi personalidad al gusto de los demás, sino que simplemente tenía que ser yo. Dejar tener miedo al «que dirán los demás» es muy difícil, y creo que todos en cierta medida lo tenemos, unos más, otros menos. Es curioso que la fórmula para ser aceptado por los demás sea no preocuparse tanto por ser aceptado, sino por poder ser uno mismo y sostenerlo en cada situación. Y hay algo real detrás de todo esto: No a todo mundo le vamos a caer bien. Es algo duro, pero es una realidad.

    Es la mitomanía, estúpido.

    Pero en el camino me he topado con personas que son tan poco auténticas y viven tanto de las apariencias que caen al grado de ser nocivas. ¿Por qué razón?. Porque mientras las personas auténticas son las que generan más confianza, las que no lo son generan incertidumbre y desconfianza entre las demás personas. Es curiosa y a la vez entristecedora la historia de una persona conocida que no había acabado la universidad pero que presumía (con un falso orgullo) que estaba estudiando una maestría y que tenía un trabajo donde ganaba más de $15,000 pesos mensuales. En realidad no tiene ni trabajo ni estudios porque es una persona muy floja. El sobrante del cambio de casa de sus padres le permitió tener un auto de lujo último modelo, era la cereza del pastel de la mentira que se estaba inventando. ¿Que pasó?, en algún momento tendría que dejar sus trapos rotos en evidencia. Gastaba más dinero del que tenía para sostener su falso status social, se empezó a endeudar y a deberle dinero a sus amigos. No solo se le empezó a crear la fama de que no pagaba, sino que todos empezaron a hablar sobre la falsa apariencia que se estaba inventando. La gente dejó de confiar en él, lo dejaron de inventar a reuniones, cada vez eran menos las personas que iban a las que el hacía porque lo consideraban una persona falsa, y al final terminó perdiendo a sus mejores amigos. Era tal su grado de necesidad de aparentar frente a los demás que se portaba muy bien en frente de las personas, y las criticaba por atrás. Su arrogancia y su poca inteligencia hizo que su «status social» se desvaneciera y perdiera todo lo que tenía.

    El seguramente ya adquirió un desorden psicológico llamado Mitomanía, ya se había acostumbrado a mentir. Mentía sobre su forma de vida, sus pasatiempos, su filosofía de vida. Es lamentable ver como la vida de este joven se va desfigurando con el paso del tiempo.

    Más triste es cuando las personas niegan sus virtudes para encajar en un círculo social. Eso es lo que sucedió con otra persona conocida que aparentemente tenía una personalidad muy peculiar, que en mi punto de vista era muy atractivo. Pero sucede que esta persona deseaba encajar con cierto círculo social, que al parecer le exigía ser de cierta forma. Esta persona terminó negando sus virtudes para terminar inventándose una personalidad que no tenía. En algún momento parecía que su «falsa apariencia» tenía éxito. Tenía más amigos (más en cantidad, menos en calidad), pero había dejado de irradiar autenticidad. Dejó a ojos de muchos de ser una persona confiable y terminó siendo una persona del montón entre la masa social. Esta persona terminó modificando y moldeando sus historias de vida con tal de que se adaptaran a las supuestas necesidades de este círculo social. Si tenía una amiga que la había subestimado, terminaba negándolo y diciendo que siempre habían sido grandes amigas, por poner un ejemplo.

    Tampoco hay que ser demasiado transparente.

    La autenticidad tiene un precio, pero también hay que recalcar que también es malo irse al otro extremo. Una cosa es mostrarse tal y como es, y otra cosa es llevar esa autenticidad al otro extremo. Voy a poner un ejemplo un poco radical, pero creo que de esta forma se puede entender bien. Imaginemos que estás en un país árabe, eres una persona católica y unos bandidos radicales te detienen preguntando por tu religión (sabiendo que si no dices que eres musulmán te matan). En este caso si eres auténtico mueres, tienes que protegerte, y tal vez lo más prudente sea que te hagas pasar por musulmán. A lo que quiero llegar es que hay que ser auténtico, pero no al grado en que acabemos siendo vulnerables. Ser auténtico no significa contarle todos nuestros problemas a todo el mundo, ni mostrando nuestras intimidades a quienes no nos conocen. Es necesario tener diferentes grados de intimidad con las diferentes personas con las cuales tenemos una relación. Por eso se dice que tenemos diferentes roles o formas de comportamiento con las demás personas (tenemos un rol con nuestros padres, otro con nuestros amigos, otro con nuestra novia).

    A lo que me refiero con ser auténtico es más bien, que deberíamos ser nosotros mismos y no estar tratando de cambiar nuestra personalidad para tratar de ser aceptados. No hay nada mejor en un ser humano que su autenticidad, eso es lo que diferencia a las grandes personas, de las personas del montón.

    Como que ya me cansé de escribir, se me van las ideas, pero creo que ya he recalcado lo que quiero decir. Si me quieren tirar «caca»  por lo que acabo de escribir (y por lo cursi que pudo ser) les doy permiso.

  • Sobre las mujeres (ligues y demás) Parte 6. ¿Como llamar la atención de una mujer?

    En este blog vaya que he hablado mucho acerca de las mujeres. Se han publicado estudios de lo que quieren ellas, de lo que queremos nosotros, y este es el sexto artículo donde hablo sobre las mujeres. Nótese que entre cada artículo hay diferencia de algunos meses entre sí. Eso es porque necesito agarrar la experiencia y nuevas vivencias para poder escribir un nuevo artículo. Y ahora escribo este porque a pesar de todos los estudios, todos las experiencias, los batazos y los aciertos que he tenido, me he preguntado. ¿Que es lo que uno debe de hacer para llamar la atención de una mujer?.

    Por azares del destino (no tanto por méritos propios) conseguí los medios principales comunicación que uno debe de tener con la mujer que le gusta: El teléfono celular, indispensable, y también tenerla dentro de los contactos de Facebook. Tengo todos los medios disponibles para invitarla a salir cuando yo quiera. Pero en realidad yo casi no conozco a la mujer en cuestión y en unos días la voy a ver. Hemos platicado como dos veces en la vida y ya, nos hemos caído bien, pero hasta ahora no ha sido nada del otro mundo. Y es aquí donde viene la pregunta. ¿Como lograr llamar la atención de una mujer?.

    ¿Como dar ese paso?

    En el estudio que hice, descubrimos que las mujeres quieren hombres seguros de sí mismos, que sean atentos, inteligentes, aseados, que sean trabajadores, etc. Pero ¿como se puede hacer para llamar su atención y que se fijen en uno?. Algunas personas sugieren que primero se forje una amistad, y lo entiendo. Pero hay veces que uno forja la amistad tanto, que cuando uno quiere dar el siguiente paso, resulta que ya solo quieren ser tu amigo. Entonces si, hay que forjar la amistad, pero dejar el terreno preparado para el siguiente paso y lanzarse a cazar a la afortunada presa (porque obviamente, toda mujer que esté conmigo, es una mujer afortunada).

    Mi amiga Caroline, una amiga por cierto muy bonita que está pasando por una mala racha con el sexo opuesto (más o menos igual que yo) me dice: –Debes ser original, trata de ser como eres sin poner máscaras. También se detallista, a las mujeres nos encantan esos pequeños detalles, que te manden un lindo mensaje, que te ayuden a cargar las cosas. A ver, en eso de la originalidad si estoy de acuerdo. Algo que he descubierto es que tanto a las mujeres como a los hombres, nos atrae la autenticidad. No hay nada más incómodo como cuando uno está con una persona que aparenta ser alguien que no es. Sobre lo de detallista también concuerdo, a pesar de que en este mundo actual se han perdido algunas costumbres, a las mujeres siempre les gusta que les recojas algo cuando se les cae, que le abras la puerta del carro, o les ayudes a cargar cosas. Siempre los hombres atentos y auténticos son más atractivos para las mujeres que quienes no lo son.

    Cerebro a la conquista.

    Tal vez dejando que todo fluya y sin forzar las cosas tenga más suerte con la dichosa mujer. Estoy en una prueba de oro, porque de las dos últimas mujeres con las que traté algo no medí bien los tiempos. Con la primera me tardé y me la ganaron, con la segunda me precipité y se sacó de onda. Ahora se supone que ya tengo la sabiduría para manejar bien los tiempos y no precipitarme o tardarme. Tendré que invitarla a salir en su debido momento y a conquistarla en su debido momento. Pero sigue surgiendo la duda: ¿Como puedo llamar la atención de una mujer?, ¿hay alguna técnica?, ¿o solo como me dicen, tendré que ser natural y detallista y ya de ahí en más las cosas no dependerán de mí?. Para hacerle caso a mi estudio, iré arreglado, perfumado, rasurado, trabajador si soy, creo poder cumplir con los resultados del estudio, pero ahora deberé ser creativo para poder llamar su atención. A ver Cerebro concéntrate, se auténtico: Tu allá tienes que ser Cerebro, no puedes llegar siendo un bulbo raquídeo o un cerebelo como dice mi amiga Elizabeth.

    Y a los hombres también nos gusta la seguridad.

    Es curioso, mi amiga Caroline me decía que cuando no se sentía segura, no tenía éxito para ligar cuando iba a los antros. Y es que es cierto, a los hombres también nos encanta la seguridad. A mi, la última chava que me gustó (con la que me precipité), me gustaba porque tenía una personalidad muy peculiar que atraía mucho. Pero ella tenía un problema, no era auténtica cuando trataba de encajar con la sociedad. Trataba de parecerse a otras personas y negaba su personalidad. Esa actitud me transmitió inseguridad, y por ende yo en la actualidad no volvería a intentar con ella. El hecho de no ser auténtico transmite inseguridad, porque al poner máscaras, uno refleja no estar seguro de quien es, demuestra que tiene complejos que le da miedo exhibir (aunque el complejo a veces suele ser más bien el miedo mismo) y es la verdad, tanto a los hombres como a las mujeres no nos gustaría andar con «máscaras».

    Con la nuevo prospecto pasa lo contrario. Ella irradia muchísima seguridad. Es cierto que a veces la seguridad suele ser intimidante, porque parece que uno tiene que «ponerse al tiro» para no ser rechazado por dicha persona. Pero hay que aceptarlo, las mujeres seguras de sí mismas son muy atractivas, a veces esa seguridad suele ser más penetrante que la belleza física. ¿Por qué?. Porque una persona segura es una persona auténtica, una persona a la cual no le da miedo mostrar quien es, una persona con una gran personalidad que se sabe reafirmar a pesar de sus defectos.

    No me responsabilizo ni me comprometo a nada. Si traigo malas noticias, se aguantan y ya (y mis estimadas lectoras todavía tendrán tiempo para conquistarme). Yo haré el mejor de los esfuerzos, y espero que la sabiduría aprendida en estos meses sirva de algo.

    Ver Parte I

    Ver Parte II

    Ver Parte III

    Ver Parte IV

    Ver Parte V

  • Relato sobre las personas feas.

    Estaba tan feo que en lugar de darle pecho le dieron la espalda. Anónimo.

    Dicen que el humano tiene el potencial de poder cambiarlo todo. Dicen que el ser humano puede obtener lo que sea si se lo propone. Pero hay una cosa que algunos seres humanos nunca podrán cambiar, y es su fealdad. A veces pareciera que Dios nos muestra que no es tan perfecto como nos dicen que es, o más bien ¿lo hará deliberadamente?, pero es que en el mundo a veces uno se topa con personas tan feas, que la primera reacción ante ellas es de repugnancia o de rechazo. Parece ser que en algunos casos los genes no se complementaron debidamente o más bien algunos se juntaron con los que nunca se deberían haber juntado para terminar generando como resultado, algo mounstroso, y en algunos casos horripilante.

    Mi amiga me decía la otra vez. –No manches, la otra vez fuí a una fiesta y me encontré con un tipo de lo más horripilante, tenía unas cosas raras en la piel y parecía que tenía dos cuernos en la cara, estaba horrible. Me dijo que le había caído bien, pero yo dije ¡guácala!. Me enseñó la fotografía, y efectivamente el muchacho en cuestión no era muy agraciado que digamos, de hecho concordaba con ella. Se me vinieron sentimientos encontrados, ¿cuanta gente no lo habrá criticado en su vida, cuando el tipo no tuvo la culpa de ser así?. Él, posiblemente ya esté en desventaja en varios ámbitos de su vida, no solo con las mujeres, sino que tal vez varios círculos sociales no lo acepten por su fealdad, tal vez se pierda de algunas oportunidades de empleo donde exista algún reclutador que lo juzgue por su desafortunada apariencia física.

    Las personas feas tienden a tener la autoestima baja, precisamente por el rechazo que sufren por parte de la sociedad, pero hay tambien aquellos feos que logran sortear todos esos obstáculos y logran obtener más cosas que los que no lo somos. Lamentablemente de los últimos no hay muchos, y precisamente la actitud derrotista de la mayoría termina provocando más rechazo que su propia fealdad. Recuerdo que caminando hacia mi casa, había una mujer a la cual su exceso de pecas en su cara (que llegaba a confundir la tonalidad de su cara) hacía que fuera una mujer poco agraciada físicamente. Observé a la mujer y ella se volteó para que no viera su rostro, y se siguió de largo caminando para que la gente no la viera, como si su fealdad fuera algo de lo que se debía de que avergonzar. Naturalmente mi reacción (sobre todo a su actitud) fue de rechazo.

    Las personas feas también tienden a ser víctimas de la burla de los demás, y muchas veces pueden quedar marcados de por vida. Un compañero nunca pudo quitarse el apodo de «birote» por su feo aspecto y por ser torpe. Todo mundo lo recuerda como el «birote». .

    Pero como lo decía, la actitud tiene que ver mucho. Algunos, a pesar de su desventaja física, logran fortalecer su autoestima y hacerse valer, de esta forma su fealdad parece pasar desapercibida a pesar de que es totalmente evidente. Recuerdo un compañero de la universidad el cual era muy poco agraciado, y tenía una profunda halitosis (le olía la boca). A pesar de todo eso, sin ser siquiera de mucho dinero, tenía relativo éxito con las mujeres. Esta persona se dió el lujo de grabar una cinta pornográfica de un acto sexual que tuvo con una mujer muy agraciada. Un amigo mío que la vió me decía –No manches, hasta su pene estaba bien feo, estaba chiquito y parecía que estaba podrido.

    Yo puedo estar agradecido con la vida porque afortunadamente no soy desagraciado físicamente. Porque la fealdad es algo que yo no le desearía a nadie. Creo que la fealdad es uno de los «handicaps» más difíciles de sortear. Lamentablemente para el feo, ya existe un punto en desventaja a la hora de tratar de causar una buena impresión. Lamentablemente, aunque los humanos tratemos de ser comprensivos, realmente nuestros instintos básicos generan una actitud de rechazo hacia las personas feas. Para aceptarlos tenemos que hacer un esfuerzo para sortear aquella fealdad para pasar a evaluar a la persona por dentro. Tenemos que encontrar dentro de ellos, características valiosas (que de seguro las tienen), pero también es responsabilidad de ellos tener una buena actitud ante la vida para que podamos darnos cuenta de aquellas virtudes que ellos tienen. Los feos que viven acomplejados lo único que hacen es decirle a todo el mundo con su actitud que estan bastante feos. Los feos que tienen una actitud más positiva te dicen con su lenguaje interno –Si, estoy feo, pero no te fijes en eso, no importa, mejor fíjate en lo que llevo dentro.

    Creo yo que aquel desagraciado físicamente, a pesar de su desventaja, puede lograr sortearla con una actitud positiva. No es raro ver a mujeres que andan con hombres feos, pero que demuestran mucha seguridad, que saben platicar, o para no hacernos tontos, porque tienen mucho dinero. Pero sortear esa desventaja si cuesta trabajo, cuesta mucho esfuerzo interior, cuesta mucho decirse, -soy feo pero me quiero. Creo que está en ellos poder tener una vida placentera a pesar de sus notables defectos físicos.

  • Reflexión Mexicana tres equis

    Hoy está haciendo mucho calor, estoy encerrado en mi recámara pensando en lo que voy a escribir hoy. ¡No tengo ni puta idea!. Ya hablé demasiado sobre futbol y el fracaso de la selección, la política en estos momentos me da una flojera abordarla, con todo y el asesinato de el priísta tamaulipeco Rodolfo Torre Cantú o la polémica tenencia de Felipe Calderón que si es medida electorera o que si está incompleta o que si es un atentado contra la ecología, no se, estoy hasta el hastío de esos temas. Ahora hablaré un poco de lo que a muchos les gusta escuchar, el sexo:

    El gusto por el sexo

    Platicaba con una amiga sobre el sexo y la infidelidad, me hablaba sobre los resultados del estudio que publiqué, que ¿como nos encanta el sexo a los hombres?, y la verdad si es cierto, a la gran mayoría de los hombres (hasta a algunos padrecitos) nos gusta el sexo. Es más, me pongo a pensar cuantos hombres se estarán cogiendo en este momento en mi colonia a una mujer con busto prominente, ¿cuantos hombres están teniendo la suerte en estos momentos de poderse follar a la mujer de sus sueños y sentir el mayor de los placeres físicos que pueda existir en el género másculino?: El orgasmo. Eso sí, envidio a las mujeres porque tienen la capacidad de sentir varios orgasmos en una sola relación.

    Pero bueno, no se si tener sexo en lunes por la noche sea una buena idea. No se si las energías perdidas en el «mete-saca» («Mertesacker» en alemán) se puedan recuperar para un martes de 8 horas de jornada laboral. -¿Oye, Samuel, por qué te ves tan agotado hoy?. Pero tal vez Samuel recupere todas esas energías (aunque sea artificialmente) cuando emocionado le presuma su nueva aventura a su colega -¿Que crees, te acuerdas de Laurita, la de las bubis que trabajaba en la oficina de al lado?, pues me la cogí. Esa declaración probablemente hará sentir mal a su colega que debió pensar en su mente. No manches, Samuel logró acostarse con Laurita y a mí solo me alcanza para recurrir a Manuela, y eso si está de buen humor.

    Sexo a la mexicana.

    Para esas cosas si que los mexicanos somos muy raros, es curioso, pero las películas con contenido sexual mexicanas son muy diferentes a las de los países angloparlantes. En estos últimos se apela mucho a la sensualidad, todo es lento: Los besos, las caricias, los llegues todo tiene su toque sensual. En cambio en las películas mexicanas todo es rápido, parece que tienen prisa de fecundar, los besos son agresivos, los manoseos son rápidos, todo es en cámara rápida. La verdad que flojera hacer un acto de 15 minutos en 5, yo por eso pienso que es preferible  la versión «angloparlante», mejor que todo sea lento y con un alto toque de sensualidad, los de las pelis mexicanas parece que quieren disimular su eyaculación precoz.

    Desviaciones sexuales

    Hablando de la pornografía, siempre me han dicho que el exceso de esta puede provocar desviaciones. Se oye muy moralina esta frase pero me cae que es cierta. Aceptémoslo, todos en nuestra juventud tuvimos algun contacto con la pornografía, nos juntábamos a ver la Playboy o la Penthouse que traía el amigo, era de lo más normal. Pero de verdad que hay gente que no ha superado esa etapa. No digo que necesariamente uno crezca y deje de ver cualquier tipo de pornografía en su totalidad (más con el fácil acceso que hay ahora a ella por medio de Internet), pero hay tipos que se obsesionan tanto con ella que luego parece que les termina aburriendo y empiezan con cosas mas hardcore, como el famoso video de «Two girls, One cup» (a muchos nos lo mandaron, pero quien se excitó con eso de verdad que está enfermo de la cabeza) que cuando me lo enseñaron estuve a punto de vomitar. También hay muchos que ven pornografía de mujeres ancianas u hombres o mujeres teniendo sexo zoofílico (es decir con animales) entre muchas otras aberraciones pornográficas que ya son más de enfermos mentales que de jóvenes curiosos.

    La doble moral mexicana

    También es curiosa la doble moral del mexicano. Muy religioso, pero muy pornográfico. El papá de un compañero de escuela era muy católico, de hecho era parte de los Legionarios de Cristo (pa’l colmo) y uno de sus hijos se había ordenado como padre. Ya se imaginarán el ambiente en su casa lleno de crucifijos y retratos de la virgen. Ah, pues resulta que le descubrieron al tal papá varios VHS pornográficos escondidos su recámara. Y no solo eso, el compañero iba por el mismo camino. Estaba orgulloso de su viaje a México D.F. a donde fué a ver al Papa Juan Pablo II, y cuando regresó, varios amigos suyos estaban «dedeando» la vagina de una mujer americana. Lo primero que dijo el tipo a ver a estos chavos fué «yo también quiero, yo también quiero».

    También hubo otro caso curioso donde un amigo, hace algunos años, nos enseñó su nueva película pornográfica de lesbianas, era una película que ya rosaba en lo hardcore donde la mujer se ponía una prótesis de cola de caballo en su ano, y la otra mujer la montaba y le empezaba a golpear el trasero como si fuera un animal. Al lado de la TV había una pintura muy bien realizada, y le pregunto -¿que es eso?, me responde -Es mi ídolo y mi ejemplo a seguir: Jesucristo. Y con la peli porno al lado, y yo ¿what a fuck?.

    Fin

  • El mundo del Don Nadie.

    -Lo recuerdo, era un hombre de no más de 25 años. Había llegado solo al bar donde estábamos platicando unos amigos y yo sobre cierto tipo de aventuras. El venía en un estado relativamente inconveniente, tenía un mal aspecto (desde su vestir, hasta su postura), cargaba una mochila mal cuidada, y lo primero que hizo fué vernos a la cara como esperando que le sacáramos plática, pero la actitud de rechazo de mis amigos no se hizo esperar, y es que esta persona no inspiraba confianza alguna. Me empecé a hacer preguntas en mi cabeza, ¿que tendrá en la cabeza ese tipo que va de bar en bar a alcoholizarse sin compañía de ninguna otra persona?, porque ni siquiera iba a platicar con el bar-tender, sino que había pedido una mesa para el solo, no esperaba a nadie, iba a tener «su peda» consigo mismo. Iba a recorrer los lugares que solemos recorrer con los amigos, pero solo. Y es cierto, hay personas que a veces les gusta estar solas, pero este tipo no parecía querer estar solo, más bien no era una persona querida. Por alguna razón todo mundo lo rechazaba a primera vista.

    Los sociólogos deberían hacer una escala alternativa a la escala social de ricos y pobres. Dentro de cada clase social están los que destacan, los que logran ser alguien, y los que no logran hacer nada y terminan siendo nadie. Generalmente los que destacan son admirados y se caracterizan por sentirse realizados con ellos mismos (no me atrevo a decir que todos son felices porque hay gente que es tan melancólica que hasta el éxito los hace sufrir), pueden estar rodeados de muchos amigos o más bien tener no tantos (hasta un cierto grado de actitud antisocial tolerable) y ser más selectivos, pero se caracterizan por tener lo que quieren. Este tipo de personas que están en la punta de la pirámide social, pueden ser millonarios o pueden vivir en colonias marginales, pero dentro de su clase logran destacar y terminan siendo admirados o reconocidos por la sociedad, muchas veces sin que lo hayan buscado.

    Pero está el otro tipo de personas que se encuentran hasta la base de la pirámide social, y son aquellos que terminan siendo un don nadie en sus vidas. Pocos los conocen, y los que los conocen no tienen buenas referencias de ellos. Suelen ser personas desequilibradas emocionalmente, timoratas, con una muy baja autoestima, y tienen ese algo, esa vibra que hace rehuír a las demás personas, simplemente porque no es cómodo estar con ellos. Solo se acercan a ellos los que tienen una gran fuerza de voluntad para ayudar a ese tipo de personas, ayuda que muchas veces es infructuosa. Se caracterizan por no tener éxito social, no tener suerte fracasar en la búsqueda de una pareja sentimental, no tener suerte en su vida profesional, lo que hace que su vida no tenga ninguna relevancia y terminen siendo nada, al grado de que no logran hacer el suficiente ruido para opacar el sonido de la brisa.

    ¿Por qué los don nadie, lo son?. Habrán muchas teorías, vendrán psicólogos y especialistas a decirme que no recibieron el suficiente amor de sus padres o que, por el contrario, fueron sobreprotegidos. Pero yo más bien creo que el ser un don nadie es cuestión de actitud. Los valientes triunfan en la vida y los cobardes fracasan, los valientes se atreven a enfrentar sus miedos y los cobardes viven, valga la redundancia, acobardados por todos los impulsos que reciben del exterior. Al ser cobardes no creen en ellos y por ende tienen una autoestima baja, no se quieren y creen que no valen. Eso se refleja en la actitud, la expresión corporal lo dice todo, caminan erguidos, no te ven a los ojos cuando hablan, cuando saludan no aprietan la mano y además, esta está sudada. Y refiero a la actitud, porque yo conozco muchas personas que tuvieron infancias difíciles y ahora son personas exitosas. Y si bien creo que el pasado de una persona puede afectar en el presente, no hay nada más que influya que la actitud de la persona hacia la vida.

    Ser un don nadie es estar muerto en vida, porque precisamente venimos a este mundo a «vivir», y el don nadie no se atreve a vivir. Y lo peor de todo es que cuando muera nadie se acordará de él. ¿Entonces como no puede estar muerto en vida si los demás no recuerdan lo que hizo?. Y es que el que logra ser alguien «hace», logra trascender, ya sea por su éxito profesional, por ser un buen padre de familia o por su sentido del humor. El que es alguien dejará huella en su vida, con su propio estilo, podrá tener pocos o muchos amigos, pero cuando se vaya todos se acordarán de él, del don nadie, nadie se acordará.

    Ser un don nadie es estar en la condición más baja de la vida, porque se está para ver un espectador de ella en lugar de formar parte. El mundo del don nadie es un mundo silencioso porque nadie lo ve, es una plaga silenciosa que invade al mundo, pero nadie se da cuenta porque no hacen ruido. Tal vez por eso nadie hace nada por acabar con esa plaga, porque no representa una amenaza para los demás, es una plaga tan timorata y cobarde que prefiere resguardarse en la oscuridad. ¿Y tu, acaso eres un don nadie?.

  • Relatos religiosos en un Domingo al atardecer.

    Este fin de semana especialmente estuvo pesado para Cerebro, sobre todo por el alcohol. El viernes me junté con unos amigos (bueno, amigas porque todas las que fueron son mujeres) y recordamos momentos de la preparatoria, y mientras yo me digería una cerveza tras otra hasta perder la cuenta, y es que estaban a buen precio. El día siguiente terminé con una cruda terrible, asistí nada más un rato al cumpleaños de mi cuñado porque no aguantaba la cruda, decidí dormirme en toda la tarde y en la noche vinieron mis primos y otro pretexto para seguirla. Después de nuestro fallido intento por entrar al Old Jack’s, decidimos ir al Maoma, y terminamos la velada con algunos de grados de whisky encima. No prendí la computadora desde el viernes y ahora estoy en un domingo de vigilia, de reposición, para desintoxicar a mi cuerpo (que vaya, hoy Domingo no estuvo tan fuerte la cruda como la del Sábado) para que esté en plenitud el Lunes que se trabaja.

    La Biblia

    Pero también me he dado tiempo hoy Domingo para reflexionar algunas cosas sobre la religión (y es que bueno, siempre se asocia al Domingo con las prácticas religiosas). Les confieso algo pero me he puesto a leer una versión «light» de la Biblia, algo así como una Biblia para jóvenes, la cual no tiene más de 400 páginas, esta digerible y ya está interpretada (porque ahí dicen que no se trata solo de leerla, sino de saberla interpretar). Esta versión de la Biblia me servirá para conocer un poco más de la religión que me inculcaron (que no me atrevería a decir que profeso porque no es cierto) conociendo el antiguo y el nuevo testamento aunque sea por encimita.

    De lo que llevo leído he llegado a dos conclusiones: Que la Biblia es un gran libro, que los que la escribieron (ya sea que si fueron los apóstoles, o que si estuvieron guiados por el espíritu santo o no) fueron, a mi parecer, unos genios. Porque a pesar de ser un libro con más de mil años, sus enseñanzas y moralejas pueden ser interpretadas para los tiempos actuales. Pero también he llegado a la conclusión de que lo escrito ahí choca con mi ya natural escepticismo: ¿De verdad Adan y Eva fueron los primeros hombres en la tierra, o fueron los primeros homo-sapiens ?, o ¿que especie cercana al humano había antes de ellos?; ¿A poco existió un tal Matusalén que vivió más de 900 años, o bien son errores de interpretación?; ¿Por qué en el antiguo testamento existían milagros y una buena persona a la cual Dios guiaba para acabar con el mal, como Noe y el Gran Diluvio o Abraham y ahora que supuestamente la sociedad está en declive no hay nada de eso?; ¿Por qué todo religioso debe de creer que Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac para probar su lealtad a Dios, cuando una persona en estas épocas al hacer eso sería tachada como loca?. Hay muchas cosas que me hacen dudar que todo eso realmente sucedió más allá de que sabemos que muchos de los relatos en la Biblia son meramente simbólicos (como que el hombre fué hecho de barro, o que Eva fué hecha con una costilla de Adán).

    Pero a pesar de mi número cuantioso de dudas sobre la Biblia, no dejo de aceptar que visto como un libro filosófico es un gran libro. Cuando voy a misa (eso es como 4 veces al año) y escucho las lecturas y el evangelio, puedo ver que incluso escuchando las palabras desde un punto de vista no religioso hay una enseñanza, hay pasajes que son fructíferos para el ser humano. Se me viene la frase de «amarás a tu prójimo como a ti mismo», una frase sencilla pero genial que todo humano debería aplicar en su vida. Así como se habla de Kant, de Nietszche, de Hobbes o de Rousseau, se deberían de ver los escritos bíblicos como una aportación al quehacer filosófico. Igual se podría decir de otros libros religiosos como el Corán, por ejemplo.

    Es cierto, yo no soy un teologo ni un estudioso de la Biblia. Soy nada más que un neófito que está dando sus primeros «pasos de bebé» intentando interpretar lo que dicen los documentos religiosos, pero esos primeros pasos si me han dejado sentimientos cruzados de admiración, y a la vez de incredulidad ante lo postulado en el Santo Libro. El siguiente paso sería leer toda la Biblia y saber interpretarla para conocerla más a fondo y disipar las cuantiosas dudas que tengo (o más bien, llenarme más de ellas). Creo que la religión es demasiado compleja como para poder entenderla a primera vista, y creo que para poder tomar una postura más firme y coherente frente a ella, lo mejor sería primero estudiarla y conocerla. Pero a fin de cuentas creo también que la creencia en un Dios o una religión tiene que ver más con la fé que con la razón. En todos los textos religiosos que he leído pareciera que falta ese «cable racional» en sus argumentos, el cual solo podría ser sustituído por el «cable de la fé». Lo malo es que a mí eso de la fé no se me da mucho, soy una persona demasiado racional y lógica y creo que eso me ha apartado mucho de la religión.

    La fé en un Dios.

    La necesidad de creer en un Dios es algo muy fuerte. De hecho yo creo que si existe uno por una simple pregunta, ¿como es posible que el mundo en que vivimos se haya podido realizar con tal perfección que va mucho más allá del entendimiento humano?. La respuesta posible que yo veo es que hay un ente superior que lo creó todo. Por algo casi todos los seres humanos hemos creído y creemos en un Dios, para unos es Zeus, para otros es Alá, el Sol, o simplemente Dios. Porque si bien en algunos el escepticismo nos hace dudar de algunas cuestiones de las doctrinas religiosas, lo «racional» y lo «lógico» a veces se queda corto, porque el hombre está en pleno estudio del mundo a traves de la ciencia y todavía está lejos de conocerlo todo (me atrevo a decir que nunca llegará a conocer ese todo).

    Esa necesidad de creer en un Dios y en un más allá la entendí con lo que pasó con mi bisabuelo. El era militar y masón. Los masones (hasta lo que sé) tienen la libertad de creer en un Dios, pero sus prácticas no tienen como fín la búsqueda de uno; además por cuestiones históricas han estado peleados con la Iglesia Católica. Lo vimos en México en la Guerra de Reforma entre los conservadores (representados por las altas jerarquías de la Iglesia) y los liberales (casi todos parte de logias masónicas) y aún en estas épocas se sigue viendo en México y el mundo. Lo que quería relatar sobre mi bisabuelo, es que en su lecho de muerte, pidió que llevaran a un padre para que lo confesara, para lo cual este padre tuvo que irse vestido de civil dado que en la sala de espera del hospital se encontraban varios masones acogiendo a mi moribundo bisabuelo. Creo que es natural porque la masonería no tiene esa fuerza «trascendental» que si tienen varias religiones. A pesar de que la masonería se rige por símbolos, y signos, es más «racional» y «lógica» que lo que instruyen las religiones (además de ser muy ecléctica al tomar elementos de muchas ideologías), entonces, en el lecho de muerte, cuando se supone que uno va a pasar a otro mundo lo racional y lo lógico no logran dar alguna respuesta a lo que sigue, es donde el ser humano se agarra de la fé. El caso de mi bisabuelo no es el único caso de algún masón que pide ser confesado en su lecho de muerte, he escuchado de varios que así lo han decidido.

    Yo no creo que este fenómeno se deba necesariamente a que la gente termine eligiendo «la religión verdadera», sino que más bien termina eligiendo aquella que logre satisfacer más su necesidad de trascendencia espiritual de saber que hay más allá, y es claro que la Iglesia Católica proporciona más elementos para satisfacer esta necesidad. Si fuera por lo primero que dije, tambien los musulmanes y budistas en su lecho de muerte pedirían a un padre católico para que los confiese antes de partir de este mundo y en realidad en aquellos países donde se practican esas religiones no ocurre de esa forma. Supongo que con algunos de los masones de los países árabes (no se que tantos masones existan por allá) terminarán sucumbiendo ante la religión musulmana, porque fué la que les fué inculcada, o de la que tuvieron más conocimiento.

    Bueno, ya me he extendido mucho, creo que mientras escribí este texto (que me llevó más de una hora hacerlo) se me bajo aunque sea un poco la cruda del fin de semana. Ojalá den ustedes su opinión sobre estas inquietudes que tengo, porque me gustaría escuchar diferentes puntos de vista sobre los relatos religiosos que he contado, que trataron sobre la Biblia y la fé en Dios. Un saludo.

  • La desigualdad vista desde un automóvil.

    Rich people are getting richer, poor people are getting poorer.

    Les voy a contar un poco sobre mi recorrido en automovil que tuve el martes pasado en Guadalajara: Tomo avenida Patria, sorprendido de todos los cambios que ha habido en su entorno, una parte está llena de nuevos rascacielos de entre 20 y 40 pisos, todos son departamentos de lujo que cuestan millones de dolares. Sigo avanzando por Patria, cruzo el bosque de los Colomos y doblo en Américas, ahí también se ve una transformación total, más rascacielos nuevos, esta vez de oficinas, sigo en Américas y luego doy vuelta en López Mateos, un paso a desnivel nuevo para los automovilistas que convierte en algunos puntos a la avenida en un viaducto (aunque sin solucionar por completo el problema del tráfico), y cuando salgo del largo tunel que pasa por debajo de la Glorieta Minerva veo una enorme mole en construcción que ya se ve imponente, y que al parecer será un hotel que rondará entre los 45 y 50 pisos de altura. En ese punto cruza Lázaro Cárdenas donde tengo que dar vuelta, me doy cuenta de que esa avenida es muy caótica, ¿por que razón?, porque se está construyendo un puente atirantado que busca hacer de Lázaro Cárdenas una vía rápida.

    Hasta ese punto la impresión es de modernidad, ¿que no que México está mal?, ¿no que hay crisis?. Si yo veo rascacielos nuevos en todos lados, oficinas, viaductos, una enorme cantidad de tráfico que da a entender que cada vez más gente puede adquirir automóviles, nuevos desarrollos comerciales, centros nuevos de entretenimiento y espectáculos, estadios e inmuebles nuevos para albergar los Juegos Panamericanos o para hospedar a las chivas, equipo que alista su partido de inauguración en el nuevo inmueble contra el Manchester United. Mientras voy pensando en eso, en el cruce de López Mateos y Lázaro Cárdenas se para un indigente enfrente de mí, se avienta a mi automovil para lavarme el vidrio frontal, en eso le pito y le hago una seña con la mano para indicarle que no quiero su servicio. El indigente se va de mi automovil enojado e indignado, a pesar de que seguramente recibe tratos que en verdad son humillantes por otro tipo de automovilistas.

    Ahí es donde empiezo a notar un poco la incoherencia entre todo el enorme desarrollo que había visto y la realidad de ese pobre indigente. Me sigo de largo en mi automovil sobre Lázaro Cárdenas y el panorama empieza a cambiar poco a poco. Entro a la zona industrial donde empiezo ver otra realidad, gente de escasos recursos, muchos indigentes y gente pobre en las esquinas, camiones abarrotados de gente de bajo poder adquisitivo que nunca podrán aspirar a tener un departamento u oficina en esos edificios lujosos y espaciosos, que por cierto ya cada vez están más lejos de la zona en que me encuentro. Me sigo derecho por todo Lázaro Cárdenas y doy vuelta en la carretera hacia el aeropuerto. La realidad es otra, están los cinturones de miseria a la vista, la avenida tiene arbustos a los lados (que habían sido colocados para que en la cumbre del 2004, los presidentes de los países visitantes no se percataran de la pobreza extrema que hay en Guadalajara). Pero también notaba que al igual que en la zona moderna, las cosas habían crecido. Los cinturones de miseria ya son mucho más grande de lo que era antes, hay mas casas atiborradas entre calles empolvadas sin asfalto y en muchos casos sin los servicios básicos.

    Esa Guadalajara no tenía nada que ver con la otra, era como si de dos mundos paralelos y contradictorios se tratase (o bien de dos países totalmente distintos). Seguramente mucha gente de ahí no conoce la otra Guadalajara que me había impresionado tanto por su modernidad, o si la conocían era porque habían conseguido algun trabajo temporal en alguna construcción de algun rascacielos o de alguna avenida. Mientras manejaba meditaba sobre aquella contradicción, entre la modernidad creciente y la pobreza que también crecía, como si no fueran opuestas entre sí, mas bien se como si se complementaran o bien como si una necesitara alimentarse de la otra para crecer.

    Ahí termina el recorrido, el camino de regreso no lo narro porque sería la misma historia, pero a la inversa. Y yo solo me quedo meditando acerca de la desigualdad percibida desde un automovil, desigualdad que se repite entre personas, ciudades, estados, naciones o continentes, pero que parece ser que es inherente al ser humano y que siempre va a existir.