Autor: Cerebro

  • Las mañaneras, explicadas y analizadas con datos

    Las mañaneras, explicadas y analizadas con datos

    Yo tengo otros datos

    Andrés Manuel López Obrador

    Esta y las demás ilustraciones son de autoría propia realizadas con la inteligencia artificial leonardo.ai

    Introducción

    Las mañaneras, como ritual oficial, se han convertido en una estrategia política que le ha funcionado a López Obrador para controlar la agenda y que comenzó a utilizar cuando era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Este ejercicio es concebido desde el gobierno actual como una herramienta de comunicación y hasta de apertura, pero también forma parte de una de las estrategias políticas más importantes del régimen.

    Por eso, me di a la tarea de hacer un profundo análisis para tratar de explicar al régimen a partir de esta dinámica. ¿De qué se habla? ¿Quiénes participan? ¿Cuál es el tono de la conversación? ¿Cuáles son los temas que al régimen le interesa más colocar en la agenda pública? ¿Cuál es su relación con los opositores y los medios? ¿Qué revela la mañanera sobre las posiciones políticas del régimen y su postura hacia los distintos temas?

    Para ese fin, extraje todas las estenografías (es decir, las transcripciones de todas las mañaneras) que son publicadas íntegramente en la página de López Obrador. Para extraerlas y poder clasificarlas y guardarlas en una base de datos de tal forma que pudiera hacer análisis de datos con ellas, utilicé R Studio.

    De esta forma, en esta base de datos están incluidas todas las mañaneras desde la toma de posesión de López Obrador hasta el 29 de enero de 2023.

    Comenzaré con información general para posteriormente pasar a lo particular, sobre todo lo que tiene que ver con análisis de texto y sentimiento donde será posible llegara conclusiones muy interesantes.

    Participación

    ¿Cuánto se habla en las mañaneras?

    El número de palabras pronunciadas en las mañaneras varía mucho de un día a otro, pero es notorio cómo en el primer año de gobierno, el número de palabras pronunciadas en la mañanera fue creciendo hasta establecerse entre 9,000 y 10,000 palabras promedio. Si bien, entre mediados del 2020 y 2021 el número de palabras se mantuvo constante, después volvió a crecer, de tal forma que el número de palabras pronunciadas prácticamente se duplicó con respecto a diciembre de 2018.

    En este caso, la línea negra muestra de una forma simplificada y suavizada la tendencia mostrada por los puntos para que sea más comprensible por medio del algoritmo de regresión local LOESS (https://www.maximaformacion.es/blog-dat/que-es-la-regresion-local-loess-o-lowess/). Utilizaré este recurso en gráficas subsecuentes.

    Un dato curioso que puede verse en la siguiente regresión es que existe una relación negativa (-0.42) y es estadísticamente significante (el p-value al correr la regresión entre ambas variables es de 0) entre el número de palabras pronunciadas en una mañanera en total y el porcentaje de la participación de López Obrador en dicha mañanera. Esto seguramente se explica por el hecho de que el hablar de AMLO es más lento del promedio.

    ¿Quiénes participan más?

    Una de las cosas que más me interesaba saber es ¿quiénes son los que más participan en las mañaneras? El resultado es muy revelador.

    Para este fin, conté el número de palabras que los distintos actores que se han parado en el estrado han pronunciado. No es de sorprender que el primer lugar sea López Obrador, ni tampoco sorprende que el segundo lugar sea Hugo López-Gatell dada la pandemia. Lo que sí llama la atención es que, de los diez, tres sean militares: El General Luis Crescencio Sandoval se encuentra en el quinto lugar, Rafael Ojeda en el noveno y Luis Rodríguez Bucio, comandante de la guardia nacional, en décimo. Entre esos diez, también aparecen la Secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, y el subsecretario Ricardo Mejía. Es decir, 4 de 10 tienen relación con temas de seguridad y en ese top no aparece, por algún decir, alguien relacionado con temas económicos.

    Entre los principales y más relevantes actores en la mañanera, los siguientes gráficos muestran su participación a lo largo del tiempo: la participación de AMLO se ha incrementado progresivamente para pasar de un promedio de 4000 palabras a 6000 palabras. López-Gatell llegó a tener una participación apenas un poco más baja que AMLO durante los momentos más duros de la pandemia para caer a mediados de 2021 (tómese en cuenta que en este ejercicio solo estoy tomando en cuenta las mañaneras y no sus conferencias).

    En materia de seguridad, la participación del Secretario de Defensa Nacional, Luis Crescencio, se ha venido incrementando en el último año mientras que la de Rafael Ojeda (Secretario de Marina) se ha mantenido relativamente estable, aunque a la alza. La participación de Rosa Icela Rodríguez (Secretaria de Seguridad) se ha mantenido estable y un poco a la alza a partir de 2021. Por otro lado, la participación de Ricardo Mejía se ha incrementado drásticamente y se ha mantenido estable en los últimos tiempos. Con esto, podemos decir que la seguridad y la milicia han incrementado su presencia en las mañaneras.

    ¿Qué tanto acapara AMLO las mañaneras?

    En promedio, López Obrador representa el 50% de las intervenciones en el estrado, en tanto que el otro 50% está dividido entre el resto de los participantes. Esta tendencia se ha mantenido estable desde 2020. Sin embargo, la variación (desviación estándar) es considerable, donde en ocasiones la participación de AMLO representa solo el 25% o menos y en otras puede llegar hasta el 75% o más.

    Si bien el número de palabras que AMLO menciona en las mañaneras se ha incrementado a lo largo del tiempo, su porcentaje de participación se ha mantenido estable debido a que, en total, el número de palabras mencionadas por todos los personajes en conjunto (como lo muestra la primera gráfica) se ha incrementado.

    Temas

    ¿Sobre qué hablan en las mañaneras los personajes principales?

    Hasta ahora he mostrado insights muy generales, pero que me parecieron relevantes antes de comenzar con los ya más específicos e interesantes que tienen que ver con análisis de texto o sentimientos. En este caso también comenzaré de lo general a lo particular.

    Primero, comenzaré con los bigramas (conjuntos de dos palabras) más recurrentes de cada uno de los actores más importantes. El caso de AMLO es muy llamativo porque el bigrama más recurrente es el de «guardia nacional», lo cual manifiesta la importancia que ésta tiene para el régimen de la 4T, seguido de «comisión federal y «adultos mayores» (por el programa social).

    Llama también la atención que la frase «periodo neoliberal» (en el cual hace referencia a los gobiernos anteriores con los que gusta contrastarse) e incluso que haya mencionado casi 500 veces a Porfirio Díaz.

    Para el caso de López-Gatell el resultado es previsible. Prácticamente todos los bigramas refieren a los informes que daba sobre la pandemia.

    Por su parte, Crescencio Sandoval naturalmente hace énfasis en la Guardia Nacional. Podemos ver claramente que su discurso va enfocado a hablar del papel de la Guardia Nacional y de las estrategias de seguridad que se están llevando a cabo. Algunas, tales como «tomas clandestinas» o «instalaciones estratégicas» parecen hacer referencia a la estrategia contra el huachicoleo llevada a cabo al principio del sexenio.

    Las frases de Marcelo Ebrard también parecen ser previsibles, casi todas están relacionadas con su trabajo como canciller, aunque llama la atención que incluso él ha hecho referencias a la Guardia Nacional, lo que sigue revelando cuán importante es para el régimen.

    Por último, las frases que ha pronunciado García Vilchis, y que comanda la sección «quién es quién en las mentiras», son reveladoras porque muestran qué es lo que se promociona y qué es lo que más se golpea. La encargada de esta sección menciona mucho al AIFA, al cual naturalmente se ha encargado de defender, pero también llama mucho la atención las constantes referencias a Carlos Loret de Mola (más de 20 veces) así como al diario Reforma (más de 40). No sin olvidar al ex presidente Felipe Calderón.

    Menciones a actores relevantes

    Nota: Para reducir la posibilidad de error al mínimo, extraje los nombres de los actores, empresas o instituciones de tal forma que no se confundan con otros términos. Por ejemplo, para extraer las menciones al Reforma, extraje frases como «El Reforma», «Diario Reforma» o «Periódico Reforma» ya que «Reforma» puede referir a alguna reforma política o de otra índole.

    Menciones a periodistas adversarios

    El número de veces que López Obrador menciona a los periodistas adversarios se ha venido incrementando año con año, aunque hay meses que sobresalen tales como septiembre 2020, mayo 2021 (recordemos que en junio 2021 hubo elecciones intermedias) y febrero 2022 (es posible que esto tenga que ver con la revocación de mandato que se llevó a cabo a principios de abril así como con la inauguración del AIFA en marzo de ese año)

    Los periodistas que López Obrador ha mencionado más son Loret de Mola, Enrique Krauze, Aguilar Camín, Carmen Aristegui y Denise Dresser.
    Claro está, no sólo López Obrador se ha dado a la tarea de mencionar a los periodistas adversarios que osan criticarlo. Ese trabajo también está a cargo de García Vilchis. Ella se ha encargado de arremeter principalmente contra Loret de Mola, Denise Dresser y Carmen Aristegui
    Es interesante ver que, en casi todos los casos, las menciones a los adversarios se ha venido incrementando con el tiempo, lo cual habla de la creciente viralidad del régimen de López Obrador hacia los opositores. Las menciones hacia Carmen Aristegui, Denise Dresser y Carlos Loret de Mola son las que más se han incrementado a lo largo del tiempo.

    Menciones de expresiones hacia adversarios

    Algo muy notorio es que López Obrador ha modificado el uso de las expresiones con las que se refiere a los adversarios. Conceptos como «Mafia del poder» y «PRIAN» recurrentes antes de que llegara a la Presidencia prácticamente desaparecieron de su discurso aunque han reaparecido de forma tenue con el aumento de la viralidad de su discurso.

    Nótese cómo es que con todos los términos ha habido un incremento a lo largo del tiempo, como de igual forma ocurre con las menciones a los periodistas que considera adversarios y que sugiere un aumento de la viralidad y la confrontación en el discurso de López Obrador.

    Y nótese también que términos como adversarios son utilizados por AMLO en promedio una vez por mañanera y los términos como conservadores y los referentes a neoliberalismo, son, en promedio, mencionados más de dos veces por mañanera.

    Discurso de AMLO por medios considerados como adversos

    El diario Reforma es el medio más mencionado en las mañaneras junto con El Universal. Incluí a Televisa y TV Azteca, dado que son los medios más grandes y porque, sobre todo el primero, era considerado como uno de los adversarios de López Obrador en años previos a la llegada a la Presidencia.

    Es de notar que Televisión Azteca casi no ha sido mencionado. Incluso Latinus, el medio para el cual trabaja Loret de Mola, ha sido mencionado con bastante más frecuencia.

    En el caso de García Vilchis podemos observar que El Universal, Reforma y Latinus son los medios más mencionados en la sección «quién es quién en las mentiras» mientras que Televisa y TV Azteca, los grandes emporios, apenas sí han sido mencionados por ella.

    Agregando las menciones tanto de López Obrador como de García Vilchis podemos observar que las menciones contra Reforma han crecido de manera constante. En un supuesto, es posible que la variabilidad en el caso de Latinus se explique por los reportajes que este medio ha publicado.

    Discurso de AMLO sobre políticos

    Es de notar que López Obrador ha mencionado con mucha más frecuencia a Felipe Calderón y a Vicente Fox que a Peña Nieto, quien fue el pasado presidente. De la misma forma, Joe Biden ha recibido más menciones que Donald Trump con todo y que solo se ha hecho referencia e Biden desde finales de 2020 (temporada de elecciones en EEUU) hasta la fecha.

    También resalta que el número de veces en que AMLO menciona a Felipe Calderón y Vicente Fox se ha incrementado considerablemente a lo largo del tiempo mientras que las menciones a Peña Nieto se han mantenido constantes. ¿Por qué existe una mayor necesidad de mencionar a Calderón o a Fox que a Peña Nieto, el presidente saliente?

    Discurso de AMLO sobre candidaturas de MORENA (corcholatas)

    Marcelo Ebrard es el candidato de MORENA más mencionado en las mañaneras, pero un supuesto mío es que, dado que Marcelo es uno de los políticos que más participa en estos ejercicios, es constantemente mencionado por López Obrador para darle la palabra y ello puede inflar las referencias a su persona.

    Es de notar que desde que se empezó a especular con la candidatura de Adán Augusto, éste comenzó a ser frecuentemente mencionado por el Presidente en las mañaneras superando a Claudia Sheinbaum en menciones.

    Discurso de AMLO por obras

    Sabemos que López Obrador ha hecho un gran esfuerzo por posicionar sus grandes obras con las cuales quiere contrastarse frente a los otros gobiernos. Para ello, busqué cuántas veces mencionó palabras relacionadas a dichas obras en cada mañanera y este fue el resultado.

    Llama la atención que la obra de la que más habla es la de la refinería Dos Bocas y, sobre todo, llama la atención que la frecuencia aumentó a partir de 2021.

    En esta gráfica muestro el número de menciones de las grandes obras por parte de López Obrador a lo largo del tiempo. Es posible ver que en el caso del AIFA el número de menciones se ha mantenido constante, tuvo un ligero incremento en torno a su inauguración y después decreció. No pasa lo mismo con Dos Bocas y el Tren Maya que son obras que están en progreso y que han sido cada vez más mencionados por el Presidente (como mencioné al principio, las líneas negras representan la tendencia atenuada para que sea un poco más comprensible).

    Análisis de sentimientos

    Por participantes

    Con base en una técnica de análisis de sentimientos donde se otorga un valor positivo o negativo a cada palabra pronunciada con base en un diccionario (que puedes descargar aquí) es posible analizar el tono del discurso de los políticos y funcionarios que participan más en las mañaneras. Luis Bucio, el Comandante de la Guardia Nacional, Zoé Robledo y Marcelo Ebrard son los participantes que mantienen un discurso más positivo en tanto que García Vilchis, López Obrador y Hugo López-Gatell son los que han mantenido un tono de discurso más negativo.

    Palabras positivas y negativas más frecuentes

    A continuación muestro las palabras positivas más recurrentes en el discurso de López Obrador. En el análisis de sentimientos se clasifican las palabras positivas de 1 a 5 y las negativas de -1 a -5. Decidí excluir las palabras que tuvieran una calificación de +1 a -1 (que son las más neutras) para dejar aquellas que tienen más carga tanto positiva como negativa.

    Contextualización

    Otra técnica que he utilizado es el de contextualización. Por medio de dicha técnica puedo analizar en qué contexto se pronuncian las distintas palabras que se utilizan en la mañanera. Para entender el contexto en el que hablo de los diversos temas seguí los siguientes pasos:

    1. Cree diccionarios de distintas palabras o frases por tema. Por ejemplo, un diccionario sobre los medios adversos que contienen los nombres de los distintos medios a los que ataca.
    2. Obtengo las palabras próximas a las distintas palabras o frases que componen el diccionario.
      • En este caso extraje las 6 palabras anteriores y las 6 posteriores a la palabra o frase en cuestión.
      • Por ejemplo, si una frase del diccionario es «El Reforma», entonces el código busca toda las veces que se ha mencionado la palabra y extrae las 8 palabras anteriores y posteriores de esta forma. Los (1) medios (2) de (3) la (4) derecha (5) conservadora (6) neoliberal (7) como (8) El Reforma nos (1) atacan (2) porque (3) nosotros (4) somos (5) no (6) somos (7) corruptos (8).
    3. Una vez hecho esto, se cuenta la frecuencia de las distintas palabras que acompañan a las palabras y frases del diccionario en cuestión.
    4. Para la mayoría de los casos agrupo las palabras en bigramas y, si es necesario, muestro las palabras individuales removiendo stopwords (palabras que son irrelevantes como artículos o pronombres).

    Esta técnica me ayudó a obtener insights o información relevante que habría sido muy complicada de extraer con las otras técnicas.

    Más allá de que se pueden sacar muchas conclusiones de este ejercicio de contextualización, menciono las que me parecieron más llamativas:

    1. La constante vinculación de la oposición con Santa Anna, Porfirio Díaz, y el término «intelectuales orgánicos para referirse tanto a los opositores en general como a los periodistas e intelectuales adversos»
    2. El constante cuestionamiento a los ingresos de los periodistas de oposición «¿cuánto ganan?».
    3. La vinculación entre democracia y Francisco I Madero, así su conceptualización ligada al mandato del pueblo.
    4. El discurso progresista está prácticamente ausente de su discurso y parece que no entiende el progresismo contemporáneo.
    5. Su discurso es fuertemente conservador. Los conceptos conservadores prácticamente quintuplican a los progresistas.
    6. El énfasis en las paraestatales y en lo público cuando habla de temas económicos.
    7. Que su idea de la ciencia sea una bandera para oponerse a los regímenes anteriores. Las constantes menciones a Elena Álvarez-Bullya.
    8. El constante cuestionamiento de los ingresos de los funcionarios del INE.
    9. Que si bien, afirma apoyar a la mujer, muestra un profundo escepticismo sobre los movimientos feministas a los cuales vincula con el conservadurismo.

    Conclusiones

    Para concluir, me parece importante mencionar las conclusiones más relevantes a las que llegué a través de este ejercicio. Algunas eran previsibles y corroboran algunos señalamientos hacia la mañanera, ya que es algo que se percibe de forma fácil por parte de quienes están interesados en la política mexicana, aunque tal vez otros son más reveladores:

    1. Las mañaneras han aumentado su contenido a lo largo del tiempo (palabras, intervenciones).
    2. AMLO monopoliza el discurso y las intervenciones de las mañaneras, representando más de la mitad de las intervenciones totales.
    3. Que de las 10 personas que más intervienen en las mañaneras 5 estén relacionados con la seguridad y 3 sean militares, esto aunado a la «guardia nacional» como el bigrama más mencionado por AMLO revela la suma importancia que el ejército tiene para el régimen actual.
    4. Que las menciones a periodistas adversarios por parte de López Obrador se han incrementado de forma considerable a lo largo del tiempo, lo cual sugiere una postura más agresiva hacia sus opositores a lo largo del tiempo. A estas intervenciones habría que agregar las intervenciones de García Vilchis cuyo propósito explícito es señalar a estos periodistas y analistas opositores.
    5. Que tiene una narrativa bien cuidada y diseñada para hacer la separación explícita entre su movimiento y la oposición a quien señala de «conservadora» y «neoliberal».
    6. Que el Reforma (y en menor medida El Universal) es el medio al que ha convertido como estandarte de los «enemigos del pueblo» y que medios como Televisa que hace algunos años era el blanco principal de sus discursos ha quedado en un segundo plano.
    7. Que Felipe Calderón es el político más mencionado en las mañaneras. Las menciones al ex presidente se han incrementado de forma notable y de forma paralela al incremento de periodistas adversarios.
    8. Que Adán Augusto ha cobrado una notable relevancia en el discurso de AMLO a partir de que se comenzó a considerársele como «candidateable» superando (en número de menciones) a Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum.
    9. Que la Refinería Dos Bocas es la obra que ha cobrado mayor relevancia en las mañaneras, aunque el número de menciones al Tren Maya se ha venido incrementando a lo largo del tiempo.
    10. Que el tono del discurso de AMLO es el más negativo y solo superado por García Vilchis entre los 10 participantes más relevantes de las mañaneras. Si bien, es evidente que las menciones a los adversarios se ha incrementado, ello no parece venir de un discurso «más negativo», al menos por medio de este ejercicio.
    11. Que el discurso de López Obrador es profundamente conservador y que está muy desconectado de las izquierdas progresistas y muestra un fuerte escepticismo con los movimientos feministas.
    12. Que su idea de democracia está ligada a su idea de pueblo así como mitos históricos y no a instituciones (como el INE, de cuyos miembros cuestiona constantemente sus ingresos).

    Si tienes alguna duda sobre este ejercicio o si crees que podría extraerse alguna otra información relevante, házmelo saber a través de mi cuenta de Twitter @elcerebrohabla.

    De igual forma, pongo a disposición el código fuente que utilicé tanto para extraer las mañaneras como para realizar el análisis. Lo puedes consultar y descargar en Github.

  • Norma Lizbeth, el bullying y el contexto

    Norma Lizbeth, el bullying y el contexto

    Norma Lizbeth, el bullying y el contexto

    Las redes sociales se estremecieron porque una niña llamada Azahara Aylín de 14 años golpeó con una piedra a Norma Lizbeth mientras sus compañeras y compañeros grababan y se reían. Esta agresión le ocasionó lesiones que provocaron su muerte días después. Norma ya había alertado que sufría de bullying por parte de sus compañeras y compañeros en la escuela. A pesar de eso, las agresiones siguieron hasta derivar en esta tragedia.

    Naturalmente, este hecho generó indignación en las redes sociales así como un debate sobre qué tanta responsabilidad tiene Azahara sobre la muerte de Norma Lizbeth. Como suele ocurrir, el debate tiende a polarizarse: hay quienes tratan de reducir el asunto a la responsabilidad que Azahara tiene y otros la presentan como una víctima de sus circunstancias. La realidad es que este asunto tiene muchos matices y hay que comprenderlos para evitar que este tipo de tragedias sigan ocurriendo.

    ¿Qué tan responsable es Azahara?

    Azahara es una niña que tiene 14 años, una niña que todavía no ha terminado su desarrollo cognitivo, que tiene menor control sobre sus emociones que una persona adulta y que no necesariamente tiene plena conciencia sobre sus actos como lo tiene un adulto maduro. También es cierto que, a esa edad, una persona ya tiene la capacidad de discernir entre lo que es bueno y malo. Ya sabe que agredir a una persona con una piedra es un acto reprobable y, aunque es posible que su intención premeditada no haya sido privar a Norma de su vida, sabe que golpearla con una piedra podía poner en riesgo su integridad.

    Responsabilidad hay, pero es claro que no puede juzgarse de la misma forma que un adulto. Como Azahara no tiene un desarrollo cognitivo pleno, sus padres tienen tutoría sobre su persona y todavía no está en condiciones de recibir la ciudadanía. En ello, se reconoce que la autonomía de Azahara es menor y por tanto debe estar bajo la tutela de alguien más. Ello explica que posiblemente su crimen sea castigado con cinco años en un reformatorio y poco más.

    El contexto

    Todos los seres humanos somos, en mayor o menor medida, hechuras de nuestro entorno. Si bien, creo que tenemos cierto margen de libre albedrío y cierta autonomía a la hora de tomar decisiones, el entorno nos condiciona más de lo que quisiéramos reconocer. ¿Seríamos las mismas personas si hubiésemos nacido en otra familia, en otra clase social, en otro país, si nuestra carga genética hubiese sido distinta? Lo dudo bastante.

    Incluso, yendo a un extremo, existen casos de personas que han mantenido conductas antisociales y criminales producto de alguna lesión cerebral, las cuales han desaparecido por completo en tanto dicha lesión ha sido removida. ¿Qué tanta responsabilidad podemos adjudicar a dichas personas por sus crímenes? ¿Podemos decir que se tratan decisiones conscientes?

    A menos que ocurriera el remoto caso de que Azahara fuera uno de estos, a ella podríamos colocarla en un punto intermedio. Ella tiene cierta capacidad de autonomía, pero esta es menor a la de un adulto. Si bien, todos estamos relativamente condicionados por el entorno, en tanto la autonomía de un individuo sea menor el entorno o el contexto importan proporcionalmente más.

    Si ella está bajo la tutela de sus padres, quienes además encargan parte de su desarrollo a una escuela o sus maestros, sabemos que gran parte del contexto están representados por estos agentes quienes deberían encargarse de guiar a Azahara por el buen camino y dotarle de una serie de valores éticos y morales para que sea una persona de bien.

    Claro, podemos irnos más profundo y comprender que el efecto del contexto en el que está inserta una persona es mucho más complejo. Como explica Gabor Maté en su libro the Myth of Normal, el hecho de que una persona padezca ciertas enfermedades o tenga ciertos problemas psicológicos se explica no solo por su contexto inmediato, sino por uno que tiene muchas ramificaciones que nos obligan a desplazarnos mucho tanto en la vertiente espacial como en la temporal: Por ejemplo: si los papás fueron ausentes, el contexto tuvo cierta influencia sobre de ellos para que fueran ausentes.

    El falso dilema

    En estas discusiones polarizantes, suelen tomarse posturas como si fueran mutuamente excluyentes: si hablas del contexto niegas la responsabilidad, si hablas de la responsabilidad niegas el contexto. Las distintas posturas políticas tienden dar peso a una variable que la otra y en las redes la postura contraria siempre suele tacharte de «insensible».

    Y esto ocurre porque la gente tiende a querer explicaciones más bien fáciles a fenómenos que son complicados, pero conformarse con una explicación simplona necesariamente traerá resultados funestos. Si me fuera a un extremo y redujera el fenómeno a un discurso de responsabilidad, entonces desdeñaría completamente el entorno y esto seguiría ocurriendo, aún cuando aumente las penas (porque una niña, al tener menos conciencia de sus actos, naturalmente tendrá menos conciencia sobre la pena que puede recibir). A su vez, si explicara todo por el entorno, entonces tampoco podría juzgar a sus padres, ni a sus abuelos ni a nadie y así ad infinitum porque cada agente en la extensa cadena sería exclusivamente producto de su propio entorno.

    La realidad no es binaria ni excluyente. Por ejemplo, se discute si Azahara es victimaria o es víctima de sus circunstancias, pero pocos reparan en que puede ser las dos cosas al mismo tiempo. Azahara es víctima ya que, como menor de edad, seguramente tuvo problemas familiares, padres ausentes o violentos, una escuela que no le puso atención. Vaya, cosas que no dependen de ella. A la vez, como reconocemos que, a pesar de todo esto, tiene cierto margen de autonomía sobre sus decisiones, también es victimaria y, en tanto victimaria, merece un castigo (naturalmente menor al de un adulto dadas las consideraciones que mencioné anteriormente y que es como está estipulado en la ley).

    Conclusión

    ¿Se debe responsabilizar en su justa medida a la victimaria? Sí, en tanto tiene cierto margen de autonomía. ¿Se debe comprender su contexto y este debe considerarse tanto para determinar el tamaño de la pena, para otorgar la debida responsabilidad a los padres y maestros y para combatir este problema que tanto aqueja a la niñez y adolescencia en nuestro país y lo cual se explica también por factores sociales, económicos y culturales? También. No son debates excluyentes como algunas personas, que buscan respuestas fáciles que satisfagan sus posturas ideológicas (tanto en la izquierda como en la derecha). Son debates que se pueden y deben complementarse.

    Claro, Norma Lizbeth merece justicia, pero esta no termina en que Azahara reciba un justo castigo, sino en que cada uno de los agentes asuma su responsabilidad y en que esto sirva como antecedente para que se combata el severo problema de bullying que aqueja nuestro país.

  • La gordofobia y lo que implica perder peso

    La gordofobia y lo que implica perder peso

    Hace poco más de cinco años escribí este artículo sobre la gordofobia que puedes leer aquí. Ahora que el tema y el concepto vuelven a estar en boga por alguna razón, y tras seis años de aprendizaje con mi peso, muchas cosas cambiaron en mi forma de pensar sobre ese tema y por tanto decidí escribir al respecto, como si de una revisión de mi postura se tratara.

    En el artículo recuerdo haberme puesto como ejemplo de que «sí se podía» porque unos años atrás había bajado 30 kilos. Posteriormente bajé otros 20 y estoy solo a cuatro de no tener clínicamente sobrepeso alguno, pero mi experiencia cambió mi modo de ver este proceso desde una postura mucho más compleja y, me parece, más madura e informada. Entendí que bajar de peso es un proceso muy complejo que, en muchas ocasiones, rebasa la mera fuerza de voluntad y justo al revisar mi experiencia me di cuenta de ello.

    Introducción

    La discusión sobre lo que se denomina gordofobia tiene muchos matices y ello implica que no estoy de acuerdo en absolutamente todo. Por ejemplo, algunas personas llegan al extremo de sostener que la obesidad no es algún problema o algo malo y que las cargas que tiene este fenómeno son meramente culturales. Ahí yo discrepo porque objetiva y científicamente la obesidad sí puede ser un problema para quien la padece, sobre todo en temas de salud.

    Que no sea un fenómeno puramente cultural no implica que la cultura no esté inmiscuida en la construcción de lo que la obesidad es y cómo se le trata. Por ejemplo, solemos tratarla con más agresividad y desprecio que aquellos cuerpos excesivamente esbeltos producto de los paradigmas empujados en la industria de la moda (y que afecta mayoritariamente a mujeres) los cuales, aunque atractivos para algunos, no son necesariamente sanos y pueden acarrear enfermedades.

    Por otro lado, también discrepo también con aquellas posturas que buscan abordar el problema desde una perspectiva fuertemente moralizante o puritana y que, en ese afán, muchas veces dejan del lado el conocimiento que se debería compartir para que se puedan eliminar prejuicios frente a la obesidad. Esta postura, además, suele generar reacciones adversas que derivan en más insultos y agravios hacia personas que padecen obesidad. Ello no quiere decir que no se deba hablar sobre los prejuicios que existen en torno a la obesidad ni tampoco que no deba reprobarse aquellas actitudes agresivas e insultantes.

    ¿Por qué la gente es gorda?

    Sin embargo, si algo he aprendido es que la obesidad es un fenómeno multicausal donde muchas más variables que el «échale ganitas» están implicadas y donde en muchos casos la voluntad ni siquiera es la más relevante. Como se trata de un fenómeno multicausal, existen diversas razones por las cuales distintas personas tienen sobrepeso:

    • Existen personas que tienen problemas con la tiroides.
    • Personas que tienen trastornos de la alimentación producto de problemas de la mente tales como depresión, trastornos de ansiedad (fue mi caso). Es decir, el «gordito» que come muchos taquitos posiblemente lo haga porque su afición a la comida es una suerte de compensación frente a otro problema.
    • Gente con predisposiciones genéticas
    • Personas con problemas de salud que inciden en el sobrepeso
    • Personas con mucho estrés
    • Gente con problemas endócrinos
    • Personas cuyo entorno no es muy propicio para desarrollar buenos hábitos alimenticios (ello explica por qué hay mucha más obesidad en Estados Unidos que en Europa).
    • Poca accesibilidad para poder hacer ejercicio.
    • Y un largo etcétera.

    Y generalmente varios factores pueden estar incidiendo a la vez.

    ¿Por qué rechazamos a la gente gorda?

    El problema es que, a la hora de construir este concepto de gordura u obesidad, a la definición más médica le agregamos muchos factores culturales que en muchas ocasiones están llenas de prejuicios. Una persona gorda para muchos no solo es una persona con más grasa de lo habitual, sino una persona floja, sedentaria o que no quiere de su persona. Esos argumentos suelen ser poco sostenibles y hace que la persona que padece sobrepeso u obesidad reciba señalamientos, críticas o rechazo que no tienen fundamentos. Tal vez ello explique un poco esta definición de «gordofobia»: a mí no me gusta estar con gente floja, sedentaria o que no tiene amor propio, y como creo que la gente gorda cumple con esas características, la rechazo o me trato de alejar de ellos.

    Sabiendo esto, sé que juzgar a una persona por su cuerpo se termina convirtiendo en un sinsentido. Yo no puedo saber por qué una persona está gorda. Es más, es probable que la misma persona no lo sepa.

    ¿Quién soy yo para juzgar a una persona cuya situación muy probablemente desconozca sobre algo que a mí no me compete? ¿Por qué estoy en mi derecho de juzgar a una persona gorda sin saber por qué está gorda y sin saber qué hay detrás de su gordura? ¿Por qué yo tendría que criticar a una persona por ello? En este sentido, creo que el activismo relacionado con la gordofobia acierta.

    Pero hay que hacer una acotación. De aquí no se sigue que la gente deba sentirse forzada a sentir el mismo atractivo por una persona gorda que por una delgada. Si a una persona le parece que las personas esbeltas son más atractivas que las personas con obesidad, está en su derecho a ello al igual que una persona está en su libertad de preferir a una persona con un rostro bello a una persona que no lo tiene.

    ¿Es posible que, al eliminar prejuicios, cambien las diferencias estéticas? No lo niego. De hecho, en tiempos pasados como el renacimiento y las épocas victorianas, el cuerpo ideal de una mujer tendía a ser menos esbelto. Pero, aunque este cambio de paradigma pueda generar ciertos cambios en las preferencias estéticas, no implica que deban imponerse ya que los individuos deberían ser libres de elegir aquello que les parezca mejor o más atractivo.

    Mi experiencia

    En prácticamente toda mi vida, yo he tenido sobrepeso u obesidad. El día de hoy posiblemente esté en mi mejor punto a solo cuatro kilogramos de dejar de tener sobrepeso de acuerdo con el IMC. Seguramente podría dar un speech moralizante sobre «cómo le eché ganitas y tú también puedes bajar de peso» pero al recordar todo este proceso fue que me di cuenta cómo existieron un sinnúmero de factores más allá de la voluntad que hice que pudiera perder peso.

    Varias veces fui con nutriólog@s, en algún punto me estanqué y casi todas las veces recuperé mi peso. Si bien, de alguna forma aprendí a comer mejor, no era capaz de tener una figura medianamente esbelta y terminaba regresando donde mismo. Lo que hice que realmente perdiera peso no fue una mayor fuerza de voluntad a la que ejercía cuando iba a consulta, sino factores que nunca tenía en mente.

    Hace unos 10 años bajé 30 kilos que de alguna forma ya no volví a recuperar. ¿Ejercí una mayor fuerza de voluntad? No. Ejercía la misma voluntad de siempre, pero resulta que en mi casa había «aprendido» a tomar Coca Cola Light como agua y decidí dejarla porque no quería tener problemas renales cuando grande. Nadie me dijo que hacer eso me iba a ayudar a bajar de peso, no lo hice por esa razón, pero resulta que a partir de ahí pude mejorar mi alimentación de tal forma que empecé a perder peso. Luego comencé a hacer ejercicio y logré bajar significativamente hasta tener el peso con el que viví hasta hace dos años.

    Posteriormente me estanqué, aunque ya no reboté, eso ya era un logro, pero todavía tenía algo más de 20 kilogramos de sobrepeso (que en términos de salud es mejor que tener 50, que era lo que tenía antes). En esos años subía y bajaba poco pero en realidad mi peso siempre oscilaba entre los 100 y 106 kilogramos y pues no sabía cómo romper esa barrera. Es cierto que, al tener menos sobrepeso que antes me preocupó menos pero mi escenario ideal era perder todo el sobrepeso.

    Y la vida me enseñó qué era lo que no me permitía bajar más: la maldita ansiedad. Tengo un trastorno de ansiedad que me aquejó por muchos años y allá por el 2017 comencé a controlarla con medicación, cosa que he mantenido hasta la fecha. En 2020, producto del estrés que me estaba provocando la maestría (y la pandemia) comencé a hacer más ejercicio y comencé a bajar de peso sin siquiera hacer dieta más allá de comer bien y balanceado. Eso habría sido imposible hace algunos años ya que lo había intentado y porque nunca en todos estos años había sido completamente sedentario (solía salir a trotar o hacer bicicleta). Como todo fue mucho más fácil se convirtió en un círculo virtuoso. Comencé a hacer ejercicios de fuerza porque si adelgazaba no quería verme como un palo, compré unas mancuernas y unas ligas. Cuando me fui a vivir a CDMX me inscribí en un gimnasio y continué yendo regresando a Guadalajara, cosa que hago hasta ahora.

    Así que, si bien considero que soy una persona que tiene fuerza de voluntad, no fue esta la que hizo la diferencia entre bajar y no bajar porque se mantuvo constante, fueron cosas como dejar de consumir Coca Cola Light y lograr controlar la ansiedad (que, después de varios años, varios especialistas y distintos medicamentos, logré hacer).

    Conclusión

    Cuando pienso esto comprendo por qué mucha gente no logra bajar de peso significativamente y se puede sentir frustrada o desesperada o hay gente que mejor prefiere aceptarse así como es y piden que no la juzguen por como es. Comprendiendo esto sé que no puedo juzgar a la gente por su peso. Hay gente que demuestra mucha fuerza de voluntad en otros ámbitos (por ejemplo, en el profesional) y simplemente no puede bajar de peso.

    Sin ser para nada un experto en el tema, tengo la sensación de que la disciplina de la nutrición debería comenzar a tomar posturas más multidisciplinarias y holísticas de tal forma que puedan controlar más variables para ayudar a la gente a bajar de peso y que no lo vuelva a recuperar. Mi pregunta es si existen incentivos para ello, ya que el hecho de que mucha gente pierda y gane peso genera mayor demanda de trabajo a las personas que trabajan en el ámbito de la nutrición.

    Claro que la obesidad debe combatirse, así como tratamos de combatir todos aquellos padecimientos que afectan la calidad de vida de las personas, pero de ahí no se sigue que nos sintamos con derecho a señalar y estigmatizar a personas que tienen obesidad, sobre todo cuando lo hacemos por medio de prejuicios que no se sostienen.

  • Charlie y la fábrica de censura y revisionismo literario

    Charlie y la fábrica de censura y revisionismo literario

    Charlie y la fábrica de censura y revisionismo literario

    ¿Por qué el revisionismo literario de la obra de Roald Dahl es un despropósito?

    Introducción

    La sociedad en la que vivimos tiende a ser dinámica a través del tiempo. Sobre todo, a raíz de la Revolución Industrial y la Ilustración, hemos visto cómo las normas y los paradigmas han estado cambiando constantemente, generalmente más para bien que para mal (claro, sin dejar de ignorar fatales experimentos como el comunismo, el fascismo y el nazismo). Los cambios tecnológicos han traído consigo cambios económicos, cambios sociales y culturales, y son precisamente los cambios culturales los que más han politizado (y polarizado) a los individuos en estos últimos tiempos.

    Pero más allá de este debate, lo cierto es que lo que debería ser aceptado y lo que no o la forma en que usamos el lenguaje para significar la realidad ha estado en constante movimiento. Muchos de estos cambios buscan mejorar el estado de cosas de tal forma que la mayor cantidad de personas se beneficien de ello y quienes se oponen temen que se laceren las tradiciones y la estructura social que les da certidumbre. Mucha de la discusión actual gira en torno a la inclusión de las minorías, y es que los seres humanos hemos mostrado una tendencia a abrazar aquello que es normal y previsible (aquello que se repite más veces) y rechazar la anormalidad (lo que es poco común y se repite poco) sin que, en muchas ocasiones, haya un razón justificada.

    Al mismo tiempo, valores liberales como la democracia, la libertad de expresión y asociación y el hecho de que el individuo es digno por solo el hecho de ser un ser humano han establecido la arena o el campo de batalla dentro de los cuales los individuos dirimimos estos conflictos. Es decir, más allá de nuestros conflictos y diferencias de carácter ideológico e idiosincrático sabemos que no tenemos derecho de censurar a alguien o atentar contra la integridad y la dignidad de otra persona porque sostiene una forma de pensar distinta que la nuestra.

    En este sentido y en este contexto debe analizarse la decisión de Puffin Books de contratar a «lectores sensibles» para reescribir la literatura original de Roald Dahl entre cuales se encuentran obras como Charlie y la Fábrica de Chocolate y de las cuales esta editorial tiene los derechos. Aunque la decisión pareciera bienintencionada, debería ser más bien preocupante y, en lo particular, no puedo estar más en desacuerdo con esta decisión.

    El problema de la censura

    Mi primer argumento es que este revisionismo literario implica una suerte de censura hacia el propio autor (lo es aunque ya no se encuentre con nosotros). No es lo mismo publicar una edición especial escrita en lenguaje inclusivo o qué sé yo a reescribir la edición original de tal forma que la obra que escribió Dahl termine en el ostracismo mientras que aquella publicada no sea exactamente la escrita por el autor y se publique como si fuera la que él escribió.

    Imagina que escribes un libro y, sin previo aviso, la editorial con la cual habías firmado le cambia cosas porque algunos de tus argumentos no empatan con su visión del mundo. Ciertamente, una editorial puede decidir no publicarte y están en su derecho comercial de hacerlo. En ese caso, vas y buscas otra que sí lo quiera hacer, pero otra cosa es que tergiversen lo que escribiste sin tu consentimiento. Ello es una forma de censura.

    El problema de la descontextualización

    Mi segundo argumento va en sintonía con esa tan conocida frase que dice que «si no conoces tu historia estás condenado a repetirla». Es cierto que el lenguaje y los paradigmas cambian con el tiempo, pero de ahí no se sigue que debamos de censurar todo aquello que nos parezca repudiable o criticable a nuestros ojos contemporáneos. Esto, además de ser reprobable por sí mismo, es muy peligroso. Si lo hiciéramos nos perderíamos de casi todo nuestro acervo histórico: ni Aristóteles (quien a nuestros ojos descontextualizados sería un misógino y promotor de la esclavitud) ni Karl Marx ni mucho menos Schopenhauer estarían permitidos en las librerías.

    Roald Dahl escribió Charlie y la Fábrica de Chocolate en 1964. Muchas de las convenciones sociales eran distintas en aquél entonces, así como Aristóteles o Marx se desenvolvieron en contextos muy distintos a los nuestros. Al censurar sus obras se está privando al individuo de conocer cómo eran aquellos contextos y, de la misma forma, de comprender por qué de 1964 a la fecha muchas de las formas de usar el lenguaje o de incluir a las minorías han cambiado. Las obras deben de juzgarse en su contexto y no como si la realidad absoluta fuera nuestra circunstancia. De lo contrario, surgiría una terrible paradoja y es que, a más evolucione una sociedad dada, más prohibitivo se convierte su pasado y más argumentos habría para censurarlo y borrarlo de un plumazo.

    Si nuestra sociedad actual ha decidido no llamar gordo de forma despectiva a alguien que tiene «unos kilos de más» esta debe comprender que en el pasado sí se hacía y debe comprender por qué ya no se hace. Igual con los personajes «colonialistas» que se mencionan en las obras. De igual forma, es enriquecedor saber que Aristóteles apoyaba la esclavitud porque así comprendemos por qué se apoyaba y por qué decidimos abolirla y repudiarla categóricamente sin que ello implique que reprobemos a Aristóteles porque comprendemos que se desarrolló en un contexto bastante diferente.

    Ciertamente, hay un debate sobre aquellos cambios culturales que se encuentran detrás de estos cambios. No es necesario siquiera debatirlos porque estar de acuerdo o en desacuerdo con ellos no cambia el sentido de mi argumento. Si estoy de acuerdo con dichos cambios culturales, igualmente lo más razonable sería oponerme a este «revisionismo literario» porque para que un cambio ocurra es indispensable conocer el estado de cosas que se quiere abandonar para «no repetir la historia» y porque la censura per sé me debería ser repudiable a menos que lo que se dice tenga el propósito explícito y malintencionado de atentar contra la dignidad de otra persona y la pueda poner en peligro (por ello no vemos con malos ojos que se censuren contenidos alusivos al nazismo).

    El problema de tratar a la gente como tonta

    Muy en sintonía con mi argumento anterior, este tipo de censura es una forma de subestimar groseramente a las y los lectores. Pensar que no debemos exponerlos a ciertos contenidos bajo el argumento de que son sensibles y les puede afectar solo los priva de conocimiento de la historia y del mundo para recluirlos en una burbuja donde todo está arreglado para no herir susceptibilidades. Es una forma de infantilizarlos casi como si no pudieran tomar sus propias decisiones y se le diga qué deben leer y qué no, y eso me lleva al siguiente punto.

    El problema del backlash y los efectos colaterales

    Si algo aprendimos del conservadurismo más rancio y puritano es que aquello que se prohíbe de forma coercitiva corre el riesgo de convertirse en algo atractivo: fumar, el «nopor», tener sexo fuera del matrimonio. Y eso es un gran problema, porque cuando se prohíbe algo de tal forma, la gente no suele comprender por qué ocurre, solo sabe que está mal, está prohibido, es «pecado» y, como lo que está prohibido es atractivo entonces lo hago sin comprender las consecuencias. Así, tenemos a muchos adictos al «nopor» por no comprender los efectos que ello puede tener en su cerebro y tenemos muchos embarazos adolescentes porque les prohibieron tener sexo y se los vendieron como algo pecaminoso en vez de explicarles las consecuencias a las que se podrían enfrentar si tienen sexo para que, con información, puedan tomar mejores decisiones.

    Naturalmente, sobre todo en la era del Internet, las nuevas generaciones van a saber que existe una versión «políticamente incorrecta censurada» de los libros de Dahl y los querrán leer sin comprender por qué el libro dice lo que dice. ¡Está prohibido decirle gordo a tal persona! Digámosle gordo a Juan y burlémonos de él. Luego también hemos aprendido que la cancelación suele rebotar y, en muchos casos, empoderar a los casos más extremos y agresivos que están dispuestos a insultar o denigrar en un acto de rebeldía. Así, cuando en Twitter algunas personas buscaron ejercer la cancelación por medio de posturas puritanas en torno a la gordofobia, hicieron famosas a personas que estaban dispuestas a insultar a la gente con sobrepeso diciéndoles cosas denigrantes como «ponte a bajar de peso marrana».

    Conclusión

    Cabe aclarar que este revisionismo no es lo mismo siquiera que la inclusión que observamos en Hollywood, donde las obras originales no son censuradas y siguen circulando junto con las nuevas versiones. Si bien, estas políticas de Hollywood generan molestia en algunos sectores, no implican censura alguna y tampoco se trata de algo nuevo: la versión familiar de Pinocho de Disney dista de la obra original, pero no hay revisionismo alguno porque la suya es una versión basada en la original y no es su reescritura. De la misma forma, si la editorial hubiera sacado una «versión inclusiva», no habría problema porque los textos originales se habrían mantenido intactos y los lectores tendrían libertad de elección a la hora de decidir qué leer.

    El problema es que el revisionismo implica alterar la versión original, y en esa alteración ya se están censurando partes de ella y se está privando al lector de tener acceso a esta.

  • Nietzsche, The Joker, el Chat GPT y los recovecos de la inteligencia artificial

    Nietzsche, The Joker, el Chat GPT y los recovecos de la inteligencia artificial

    Nietzsche: ¡Bienvenido al estudio, Joker! Es un placer tenerte aquí.

    The Joker (interpretado por Joaquin Phoenix): Gracias, es un honor para mí estar aquí.

    Nietzsche: Quería hablar contigo sobre tu filosofía detrás de tus acciones. ¿Podrías describírmelas?

    Joker: Claro, en última instancia, mi trabajo es cuestionar el sistema y la sociedad en la que vivimos. Creo que la gente está conforme con su vida monótona y necesitan un choque para despertar.

    Nietzsche: Entiendo, pero tus acciones son violentas y perjudican a muchas personas inocentes. ¿No crees que eso va en contra de tus objetivos?

    Joker: La violencia es necesaria para llamar la atención y hacer que la gente piense. Además, creo que la vida en sí misma es violenta y cruel.

    Nietzsche: Sí, he escrito mucho sobre la vida como lucha y la lucha por la existencia. Pero también he escrito sobre la importancia de la creatividad y la autodeterminación en la vida.

    Joker: Exacto, y eso es precisamente lo que estoy haciendo. Estoy creando algo nuevo y desafiando la sociedad a través de mis acciones.

    Nietzsche: Pero ¿no crees que hay otras formas de desafiar la sociedad y cuestionar el sistema sin causar tanto sufrimiento y dolor?

    Joker: Claro, pero la gente no escucha a la gente que habla suavemente. La gente necesita una sacudida, un golpe en la cara para despertarse.

    Nietzsche: Entiendo tu punto de vista, pero creo que la verdadera transformación social solo puede lograrse a través de la autodeterminación y la creatividad, no a través de la violencia y el miedo.

    Joker: Eso es muy idealista, pero respeto tu opinión. Al final, cada uno debe encontrar su propio camino para hacer un cambio y cuestionar el sistema.

    La conversación que acabas de leer fue generada por Chat GPT 3, un proyecto de OpenAI que tiene 175 mil millones de parámetros de machine learning y que fue entrenado con cantidades enormes de texto. La imagen que le acompaña por otra tecnología de OpenAI llamada Dall-E que también está entrenada con un montón de información y que genera imágenes con base al texto que le envíes. En este caso escribí «Nietzsche interpretando al Joker». No es un dibujo tomado de Internet (aunque parezca uno real), es una ilustración generada por máquinas en la que no intervino ningún ser humano.

    Estas nuevas tecnologías están sacudiendo a la opinión pública. Chat GPT 3 ganó más de un millón de suscriptores en apenas cinco días (cosa que ninguna red social puede presumir al día de hoy) y por ahí algún periodista tuvo la osadía de decir que se trata del invento más importante desde la rueda (algo exagerada en mi opinión pero que explica el impacto social que la inteligencia artificial está generando).

    No es que la Inteligencia Artificial (IA) sea algo nuevo, de hecho nació en 1956 como disciplina científica. Esta existe desde hace varias décadas y, de hecho, ya pululaba de forma un tanto más discreta en la cotidianeidad (aplicaciones y demás) desde hace ya unos años. Las redes neuronales, como las conocemos hoy, tienen algo más de 5 años pero su génesis e historia se remonta a bastante tiempo atrás.

    La cuestión es que en estos meses el desarrollo de la IA ha marcado un punto de inflexión de tal forma que ha comenzado a entrar de forma agresiva en nuestro mundo cotidiano amenazando con revolverlo todo. Las redes sociales, que tienen ya casi dos décadas en nuestras vidas, no han terminado de sacudir el entramado social en el que nos desempeñamos: todavía no sabemos bien cómo utilizarlas, todavía no nos acostumbramos a la revolución en cuanto a canales de comunicación se refiere y se publican cada vez más papers que tratan de explicar su relación con la polarización política. Pero las redes sociales son un tema menor si lo comparamos con la IA.

    Y es que si estamos viendo un punto de inflexión, no hemos ni de lejos llegado al punto más álgido. Esto apenas comienza. Estos son los primeros «pininos» de lo que viene. El Machine Learning se volverá más sofisticado y la potencia computacional se incrementa ridículamente (amén de las computadoras cuánticas mucho más potentes que serán más relevantes al pasar el tiempo) de tal forma que la IA tendrá un alcance muchísimo mayor.

    Le pasé a Dall – E el nombre de mi blog y me entregó esto. Totalmente generado por la IA.

    Lo previsible es que este tipo de tecnologías generen emoción y, a la vez, mucha incertidumbre. ¿Qué empleos van a desaparecer? Dicen que Chat GPT acabará con los copywriters mientras que MidJourney o Dall-E «echará a la calle» a los artistas digitales. No lo sabemos a ciencia cierta, es posible que eso ocurra o es posible que más bien potencie y lleve a otro nivel el desempeño de estos profesionales. Es cierto que si a Chat GPT le pido escribir un post para Facebook me lo escribe de forma bastante decente, pero todavía no tienen ese factor humano para comprender los contextos (por más le diga que es un post de una empresa exportadora dirigida a gerentes generales). Tal vez algún copywriter use esta tecnología para ahorrarse la parte más «talachera» a la hora de escribir contenidos para que él luego se encargue de contextualizarlo y ese tiempo ahorrado le sirva para llevar a cabo actividades creativas que ayude a potenciar su trabajo.

    Algo parecido puede ocurrir con los artistas digitales. Ciertamente, MidJourney es capaz de crear cosas visualmente impresionantes, y si yo fuera un ilustrador digital una parte de mí se sentiría amenazada.

    Pero también es posible que un artista digital podría ayudarse de estas herramientas para llevar a cabo sus obras, obtener bocetos o ideas a partir de peticiones a la IA para después echar a volar su creatividad. No es que me parezca ilegítimo que los copywriters o los ilustradores se preocupen, es sano y normal. Solo que, a estas alturas, no sé si la IA sea capaz de sustituir la parte más creativa.

    Para quienes estamos cercanos del ámbito de la programación la herramienta es más interesante que amenazante porque nos hace la vida más fácil en muchos sentidos. Si tenemos problemas para resolver algún problema, uno le pregunta a Chat GPT y, en muchas ocasiones, nos da la respuesta indicada. Aún así, la herramienta se encuentra muy lejos de sustituir a los programadores y desarrolladores y tal vez pasen décadas para ello, pero esto no significa que Chat GPT no pueda presumir de una gran potencia en el terreno de las ciencias exactas. Es más, puede llevar a cabo de forma muy decente y asombrosa peticiones random que incluya código y filosofía como «explícame el utilitarismo de Bentham en Python»

    Claro. Estas herramientas, por más asombrosas que sean, no son perfectas. Cuando le pides a MidJourney que te cree una ilustración, te puede mostrar una obra que se puede confundir con una fotografía real hasta que te das cuenta que una mano tiene diez dedos. Chat GPT no es muy preciso y fiable cuando le pregunto sobre personajes más locales o académicos de México. También he visto casos donde académicos exponen que algunas teorías no las explica de la mejor forma o son imprecisas. Es decir, uno todavía tiene que ser cauteloso con la información que recibe de Chat GPT y verificarla en fuentes confiables para no llevarse una desagradable sorpresa.

    La IA trae, de alguna forma, el mismo dilema que presenta el desarrollo tecnológico aunque en una capa más sofisticada. A lo largo de la historia, el desarrollo tecnológico ha destruido empleos pero ha creado otros y, de la misma forma, ha llevado a otros a otro nivel. Una persona que hacía operaciones a mano para llevar la contabilidad y hacer cálculos posiblemente se sintió amenazado cuando la calculadora apareció (y ya no hablemos del Excel), pero ciertamente el empleo de contador sigue existiendo: más bien es que este se ha renovado y ha cambiado un poco de forma de tal forma que el contador de hoy es más productivo que el de hace 100 años y no desempeña exactamente las mismas tareas (aunque no pocos ponen en tela de duda su permanencia en el futuro).

    La IA traerá seguramente cambios sociales más abrasivos que los generados por las redes sociales (parece que no es buen tiempo para ser tradicionalista). Apenas salió el Chat GPT y ya hay una gran preocupación por los profesores que ven que sus alumnos hacen sus tareas con esta herramienta, aunque al mismo tiempo otros le están «dando la vuelta» y encontrando fines didácticos que sirvan a sus estudiantes.

    Un dilema más importante que pueden plantear estas tecnologías se encuentra un peldaño más arriba:

    Alguien tuvo la idea de preguntarle a Chat GPT cómo podríamos complementar a los humanos con robótica sin necesidad de sustituirlos y la propia IA planteó un argumento muy importante: dijo que es importante que estas tecnologías no deberían ser utilizadas para reemplazar a los trabajadores humanos en tareas que requieren habilidades cognitivas, emocionales o creativas que son únicas de nuestra especie.

    Esto es importante, porque hay una gran pero difusa diferencia entre la máquina que está al servicio del humano y el humano que termina estando al servicio de la máquina. Es un dilema que se han planteado muchos filósofos como Nick Bostrom, quienes afirman que más temprano que tarde se alcanzará la singularidad donde las máquinas se volverán más inteligentes que el ser humano y completamente autónomas, lo cual suelen ver con algo de escepticismo y preocupación.

    La talacha siempre ha sido sustituible. Los avances tecnológicos están eliminando los trabajos más mecánicos en los que la Generación Z no se quiere emplear porque no le da ningún sentido a su vida y los nuevos empleos requieren más solución de problemas y creatividad por parte de los individuos. ¿Qué pasaría si la máquina termina haciendo todo eso que al ser humano le hace sentir pleno?

    https://www.youtube.com/watch?v=mnDAy75GuT8

    Si de algo hemos sido afortunados es de haber tenido la capacidad de visualizar escenarios apocalípticos en esta cuestión. Por más trivial que pueda sonar, películas como Terminator, Matrix o la serie Black Mirror insertaron estas preocupaciones en el discurso colectivo y cotidiano. Es una ociosidad oponerse al desarrollo tecnológico, y más si se hace por medio de una falaz nostalgia por el pasado, pero sí es sano cuestionar estos avances de tal forma que los seres humanos seamos capaces de construir nuevas normas, marcos éticos y reglas del juego para que los beneficios de estas nuevas tecnologías que se introducen sean los mayores y los efectos colaterales los menores.

    ¿Qué efecto ejercerá el auge de la Inteligencia Artificial en nuestras vidas? Si todavía no terminamos de dimensionar el efecto que las redes sociales han generado, entonces debemos comprender que es muy complicado saberlo.

    Pero sabemos que estos avances irrumpen sobre todo el entramado social, económico y hasta político. Podemos estar seguros de que creará una fuerte sacudida, pero no sabemos bien a bien cómo. Y los cómos no solo los determinará la IA, sino nosotros, los seres humanos. Fuimos capaces de utilizar la bomba atómica para matar a cientos de miles de personas pero también para proveer energía limpia a muchos países y, de forma paradójica, la existencia de las armas nucleares ha evitado muchos enfrentamientos armados. Mucho del futuro al respecto será escrito por el ser humano quien será capaz de tomar decisiones trascendentes con respecto al uso de estas nuevas tecnologías.

    Resumen de este artículo (generado por Chat GPT):

    OpenAI es un proyecto que utiliza tecnologías de inteligencia artificial para crear sistemas como Chat GPT 3, un modelo de lenguaje que ha generado más de un millón de suscriptores en apenas cinco días. Este desarrollo ha impactado en la opinión pública, ya que la IA está comenzando a ser parte de nuestro mundo cotidiano y puede revolucionarlo. Aunque la IA existe desde hace décadas, el desarrollo actual marca un punto de inflexión y solo es el comienzo de un futuro incierto. Hay incertidumbre en cuanto a qué empleos desaparecerán, pero es posible que también potencie y lleve a un nivel superior el desempeño de profesionales como copywriters y artistas digitales. La IA todavía no tiene el factor humano para comprender contextos, pero tal vez sea utilizada por profesionales para ahorrarse tareas tediosas y dedicar más tiempo a actividades creativas.

  • Los influencers orgánicos del régimen

    Los influencers orgánicos del régimen

    Los influencers orgánicos del régimen
    Foto tomada de Twitter (@lopezobrador_)

    Según el marxista Antonio Gramsci, los intelectuales orgánicos son aquellas personas que intervienen en el diseño y la organización de las políticas públicas del Estado. Son estos intelectuales, nos dice Gramsci, los que dan legitimidad al Estado. Son parte del «órgano gubernamental» y cumplen con esa función.

    Allá por el 2006, el movimiento obradorista presumía tener a los intelectuales de su lado. Ciertamente no tenía a todos, pero sí tenía a varios importantes como Carlos Monsivais, Elena Poniatowska o Miguel Ángel Granados Chapa. Claramente, no eran intelectuales orgánicos porque no eran gobierno. Monsivais dejó de apoyar a López Obrador después del conflicto electoral, Granados Chapa falleció poco después y Poniatowska lo siguió apoyando hasta la fecha, aunque, llegado al poder, ha empezado a tomar distancia.

    La mayoría de los intelectuales de la actualidad, desde aquellos socialdemócratas, liberales o hasta de derecha, son opositores al régimen. Algunos de ellos le dieron el beneficio de la duda pero se decepcionaron, otros siempre se han opuesto a Obrador. Lo poco que le quedaba simplemente se ha ido distanciado del régimen. Carlos Urzúa, quien fuera Secretario de Hacienda, hoy es un crítico del régimen. Gibrán Ramírez (tal vez no un intelectual en forma pero sí alguien estudiado) se distanció hace poco y se convirtió en alguien crítico.

    De intelectuales que apoyen a López Obrador se me vienen a la mente Lorenzo Meyer o Jorge Zepeda Patterson pero nada más.

    ¿Quiénes quedan? Los influencers orgánicos.

    ¿Pero, quiénes son los influencers orgánicos?

    Estas son personas que tienen el mismo papel de los intelectuales orgánicos: legitimar al régimen, pero no se caracterizan por su intelectualidad ni de lejos, sino por su capacidad de influencia. Son influencers porque, además de ser capaces de crear opinión, lo hacen en gran medida a través de las redes sociales.

    Podríamos subclasificar a los influencers orgánicos en militantes y facilitadores. Ambos sirven al régimen, pero lo hacen desde distintas plataformas y con distinta intensidad:

    Los militantes son aquellas personas que forman parte del régimen de forma explícita: ya sea que estén en la nómina, ya sea que formen parte de empresas adheridas al régimen o presten directamente sus servicios. Ellos son los más incondicionales y, llueve, truene o relampaguee, apoyarán las decisiones del presidente y defenderán a sus subalternos envueltos en un escándalo de corrupción. No les importa la búsqueda de la verdad, ni siquiera la mera convicción ideológica, sino el servilismo al régimen en turno. Aquí incluyo a personas como El Chapucero, Jenaro Villamil, Gómez Naredo de Polemón, los distintos moneros, Lord Molécula, Pepe Merino y un largo etcétera.

    Estas suelen ser personas que, de alguna forma, se sentían excluidas ideológica y políticamente del statu quo anterior prevaleciente y que, al formar parte del régimen y militar incondicionalmente con él, reafirman y alimentan su status al tiempo que reciben un beneficio económico o político por su militancia.

    Los facilitadores no son tan firmes en su lealtad como los primeros, pero siguen cumpliendo la función de hacer ver bien al gobierno. Algunos pueden tener un nexo con el régimen y otros tal vez lo hagan más por convicción que por interés, pero coinciden en estar en una posición donde tener algún que otro disenso esporádico no les causa grandes problemas. A diferencia de los primeros, suelen tener una mayor capacidad de matizar (o presumen ello), de oponerse a alguna decisión polémica del gobierno o de criticar el escándalo de algún miembro del régimen, pero haciendo notar que, con todas las imperfecciones, el estado de cosas actual es mejor que el pasado y que la «Cuarta Transformación» vale la pena. Ahí están Hernán Gómez, Zepeda Patterson, Callo de Hacha o Julio Astillero.

    Así, los influencers orgánicos cumplen con la función de hacer quedar bien al régimen o mejorar su imagen, pero no necesariamente buscan persuadir a toda la población en su conjunto sino más bien buscan reafirmar y explicitar el proceso de polarización schmittiana promovida desde el gobierno donde se hace un claro contraste entre quienes forman parte del régimen (los buenos) y los que se oponen a éste (el enemigo), lo cual es más notable entre los militantes que entre los facilitadores (que tampoco están ajenos a este juego).

    Si bien, en todos los gobiernos existen personas que cumplen con el papel del intelectual orgánico que resalta los aciertos del gobierno, en éste queda claro que juegan un papel de división donde forman parte de un conglomerado que busca combatir contra el «enemigo», ya que ello les confiere de un status. Promueven, en consonancia con el régimen, una «política del resentimiento» al erigirse como los representantes de un «pueblo» que consideran olvidado y excluido por las élites (neoliberales) a las que se oponen, cosa que coincide con otros movimientos populistas como el de Donald Trump en Estados Unidos, la ultraderecha en Europa o los populismos de izquierda en América Latina.

  • Mucho Messi y poco Qatar ¿Qué le dejó el mundial a la sede?

    Mucho Messi y poco Qatar ¿Qué le dejó el mundial a la sede?

    Mucho Messi y poco Qatar ¿Qué le dejó el mundial a la sede?

    Qatar compró el mundial no para hacer un negociazo en sí, sino como herramienta de propaganda, para ejercer influencia sobre el mundo “abriéndose a él”: eso que los internacionalistas llaman poder blando.

    Y es que un país que ha extraído todas sus riquezas del petróleo, el cual comenzará a escasear en no mucho tiempo, tiene que comenzar a reinvertirlas para volverse autosustentable y no depender del oro negro, igual como lo están haciendo los Emiratos Árabes Unidos reinvirtiendo sus recursos en torres, hoteles, negocios e infraestructura. Que los ojos del mundo apunten a Qatar ayudará a que más turistas derramen su dinero allá, a que más empresarios inviertan ahí.

    ¿Habrá logrado su cometido? La respuesta puede ser debatible. Qatar tiró la casa por la ventana para traernos un mundial muy bien organizado, con estadios de primer nivel, luces y espectáculo, promovió sus aerolíneas y negocios, pero hoy se habla más de lo excelso que fue el mundial en la cancha, de la mejor final de la historia, de Messi levantando la copa y de Mbappe anotando tres goles.

    El problema es que cuando se habla de Qatar se recuerda la corrupción de la FIFA que los involucra a ellos, de los jeques autócratas, de la incompatibilidad de su idiosincrasia con la de Occidente, de los escasos derechos humanos donde las mujeres son personas de segunda y las personas con otra orientación sexual son castigados.

    Como sede, Qatar fue algo artificial, como si les fuese prestada, como si no hubiese nada a que ir ahí más que al futbol, una sede donde no existe pasión por este deporte. Incluso varios de los estadios desaparecerán, serán transformados en otra cosa o reducidos drásticamente en su capacidad.

    Seguramente hoy más gente conoce que existe un país que se llama Qatar, pero no necesariamente todos tienen la mejor percepción de ese país ni creció una gran admiración por éste.

    Uno agradece el gran futbol que hubo en este mundial, pero ese lo dan los jugadores y la pelota. Esas son las hazañas de Messi, Mbappe, Luka Modric o la selección marroquí Afortunadamente, el futbol regresará a sedes más decentes donde en mayor o menor medida existe alguna pasión por el futbol (Estados Unidos, México y Canadá)

  • Diez libros que leí este 2022 y que te recomiendo

    Diez libros que leí este 2022 y que te recomiendo

    Diez libros que leí este 2022 y que te recomiendo

    Este 2022 estuvo nutridito de buenos libros de muchos sabores y colores, y por eso, como ya es tradición cada año, les vengo a presentar mi lista de los 10 libros que leí en el 2022 y que más me agradaron. Los libros no tienen un orden en específico

    1.- Twilight of Democracy – Anne Applebaum

    Este es uno de los mejores libros sobre democracia este año, y es que aquí Anne Applebaum nos narra, desde su experiencia personal, cómo es que los nuevos regímenes iliberales y populistas como los de Viktor Orban se manifiestan y qué consecuencias tienen en el tejido social. Aunque la mayor parte del texto se centra en Europa, hay muchísimas similitudes con los casos de Donald Trump y López Obrador en México.

    Más información aquí

    2.- Why we are polarized – Ezra Klein

    Este es otro gran libro que cualquier persona que guste de la política contemporánea debería de leer. El periodista Ezra Klein hace un extensivo y minucioso análisis para explicar por qué Estados Unidos está más polarizado que nunca. De lo mejor que he leído al respecto.

    Más información aquí

    3.- Atomic Habits – James Clear

    Yo soy escéptico de la mayoría de las obras de autoayuda, pero existen excepciones que suelo recomendar mucho porque se centra en métodos y guías que se pueden aplicar. En este libro, James Clear explica cómo pequeños cambios en tu vida o rutina puede generar grandes cambios y cómo es que puedes implementarlos

    Más información aquí

    4.- Think Again – Adam Grant

    Este es un muy buen libro de psicología con algunas dosis de autoayuda (en el buen sentido) que se centra en la idea de ser capaces de desaprender, replantearse ideas y creencias así como enfrentarnos a ideas y creencias que nos confrontan y nos retan para crecer como personas.

    Más información aquí

    5.- Votos, Drogas y Violencia. La lógica política de las guerras criminales en México – Guillermo Trejo y Sandra Ley

    Simplemente uno de los mejores libros sobre narcotráfico en México que he leído, con base en evidencia empírica rigurosa, y que explica no solo la historia del narco en nuestro país sino que se centra en su relación con el Estado y cómo es que este último ha sido trascendental para la existencia del narcotráfico y su proliferación, sobre todo con la llegada de la democracia.

    Más información aquí

    6.- How the world became rich – Mark Koyama y Jared Rubin

    Responder a la pregunta que da nombre al libro es una tarea muy difícil, coinciden los autores, y ciertamente no llegan a una conclusión definitoria, pero en este libro tratan de esbozar, de acuerdo a evidencia empírica y diversos estudios, razones que expliquen por qué el mundo se volvió rico en los últimos siglos.

    Más información aquí

    7.- The Molecule of More – Daniel Z. Lieberman, Michael E. Long

    Este es un libro muy interesante, porque básicamente explica mucho del comportamiento del ser humano con base en una sustancia: la dopamina. A través de ella, los autores con capaces de explicar por qué la gente se enamora, por qué tiene distintas posturas políticas o qué función juega la dopamina en torno a las adicciones

    Más información aquí

    8.- Metamodernism – The Future of Theory

    Si te gusta la filosofía, este libro te va a interesar mucho. Si en la opinión pública actual se habla de la posmodernidad, el relativismo y las causas sociales embebidas en estas tradiciones, el metamodernismo vendría a ser como una conciliación entre la modernidad (la ciencia y la razón) y la posmodernidad que deriva en una forma superior de entender al mundo y la realidad.

    Más información aquí

    9.- El concepto de ideología – Luis Villoro

    Ahora que se utiliza el término «ideología» para describir cualquier cosa, no estaría mal darle una leída a este libro donde Villoro hace un análisis del término. Les sorprenderá que quienes fueron los primeros en definir el concepto de forma peyorativa fueron Marx y Engels

    Más información aquí

    10.- ¿La rebeldía se volvió de derecha? – Pablo Stefanoni

    En este libro. Stefanoni hace un interesante análisis de las nuevas derechas como reacción al progresismo actual en un mundo inmerso en las redes sociales, la polarización y el desencanto con la democracia liberal. El enfoque que propone es, sobre todo, a nivel social.

    Más información aquí

    Bonus – Anarquía, Estado y Utopía – Robert Nozick

    Aunque no soy libertario, me parece que Robert Nozick hace una de las mejores aproximaciones y justificaciones de la idea del estado mínimo desde una perspectiva filosófica y moral. Me parece bastante superior a otros autores libertarios como Murray Rothbard y los debates que John Rawls y él sostienen son exquisitos.

    Más información aquí

    Menciones honoríficas:

    • Why bother with elections – Adam Przeworski
    • La espiral del silencio – Elisabeth Noelle-Neumann
    • Power in the Global Age: A New Global Political Economy – Ulrick Beck
    • Introducción a la teoría de sistemas – Niklas Luhmann
    • El ogro filantrópico – Octavio Paz
    • La libertad última y primera – J. Krishnamurti
    • Between us, how cultures creates emotions – Batja Mesquita
    • El cambio electoral – Alejandro Moreno
    • Nueva historia general de México – Colegio de México
    • The Optimism Bias – Tali Sharot
    • Todos los cuentos – Clarice Lispector
    • La vida cotidiana durante el estalinismo – Sheila Fitzpatrick
    • México en el precipicio – Macario Schettino
    • The grammar of society – Cristina Bicchieri