Etiqueta: Rascacielos

  • México y los rascacielos

    México y los rascacielos

    Si vives en México D.F, Guadalajara, Monterrey, Puebla o Querétaro, te darás cuenta que las ciudades se empiezan a poblar de estos edificios altos que sobresalen sobre el skyline urbano. Este fenómeno que se ha acentuado en los últimos 10 años (por ejemplo, en Guadalajara desde 1995 hasta 2002 no se construyó casi ningún edificio y ahora vemos como 15 en construcción simultanea) se puede deber a muchas cosas, no necesariamente un alto crecimiento económico, sino que nuestras ciudades se empezaron a expandir tanto que se ha vuelto más rentable crecer hacia arriba.

    México y los rascacielos

    Los rascacielos tienen cierto significado para algunas ciudades. En muchos casos es una muestra de poder y peso económico, como el Burj Khalifa de Dubai o el Empire State de Nueva York cuyo nombre lo obvia. Incluso algunos le dan una connotación fálica a la admiración por los rascacielos. Los rascacielos vinieron a sustituir a las catedrales, obeliscos y torres que se imponían en la imagen urbana.

    No tengo nada en contra de los nuevos rascacielos que invaden nuestras ciudades, el problema que veo es que estos crecen de una forma desordenada, el problema es que entre los planes parciales que existen y la corrupción imperante, no hay un orden. Basta ver una imagen de una ciudad estadounidense y después compararla con una ciudad mexicana. Para empezar, el elitismo es notorio en el caso de las ciudades mexicanas (si tomamos a Santa Fe en México D.F. o a Puerta de Hierro en Guadalajara). Si bien cualquiera puede entrar a un cluster de edificios (está abierto al público) la forma en que fue planeado aunada a la escasez de transporte público no es muy amigable para los ciudadanos que no están bien acomodados en la sociedad. Dichas zonas además se caracterizan por el tráfico y por la escasez de banquetas.

    En cambio, en Estados Unidos (y tomo como ejemplo Manhattan, que es donde he estado y es lo que se presenta generalmente como algo nice) dichas zonas tienen un gran respeto por los transeúntes y además forman parte medular del transporte público de la ciudad. Si no eres de mucho dinero, el urbanismo a la altura de Times Square no te invitará a dejar la zona.

    Si se fijan, en Estados Unidos, los rascacielos se concentran en un sector de la ciudad (en muchos casos en el downtown). En cambio en ciudades como México D.F. o Guadalajara, estos se encuentran más dispersos, y si bien existen clusters mal comunicados donde se concentran muchos edificios, podemos encontrar torres de 20 o más pisos que desentonan en zonas residenciales. No hay ningún orden urbano, lo cual puede afectar el modo de vida de quienes viven en esas colonias.

    Los planes parciales pueden ser absurdamente estrictos, y no permitirte construir algo de más de 12 pisos en una zona bien comunicada que podría permitir algo mucho más alto. Por ejemplo en Guadalajara, en Avenida Vallarta se construyó un complejo llamado «Espacio Minerva» (por estar a sólo 3 cuadras de la famosa glorieta) la cual no puede tener más de 12 pisos. Pero en cambio, gracias a la corrupción, desarrolladores pueden construir torres de 20 pisos en medio de una zona residencial, o una de más de 40 pisos en una zona donde no hay ninguna vía rápida (es decir una avenida que contenga carriles centrales separados de las laterales).

    Las ciudades han empezado a crecer para arriba, pero este fenómeno debería de ser una oportunidad y no un caos. Un crecimiento vertical ordenado podría hacer que los habitantes tengan que desplazarse menos hacia su trabajo o para divertirse, e incluso puedan optar otros medios de transporte como la bicicleta, esto reduciría mucho el tráfico. Pero cuando este crecimiento no tiene un orden, el resultado es el opuesto. Los rascacielos altos, con sus cristales que muestran su fortaleza y con un entorno bien cuidado, podrían crear la falsa sensación de primer mundo, cuando en muchos casos es todo lo contrario, el tráfico, la exclusión y el desorden, nada más lleva nuestro rezago a otros niveles, nada más lo acerca más a los cielos, pero no lo combate.

  • Arquitectura discriminatoria y segregacionista

    Arquitectura discriminatoria y segregacionistaEn Latinoamérica y en México (de este último es del que hablaré porque es el que conozco) se hace un enorme esfuerzo para destacar la distinción entre ricos y pobres, entre privilegiados y jodidos. La forma de comportarse, los hábitos de vida, la ropa, los autos, la casa y todo funciona en torno a esto. Ciertamente en todo mundo sucede, pero en el caso de México es mucho más notorio por la desigualdad. Los ricos viven en un miniparaíso con un nivel de vida tipo finlandés y los pobres viven una realidad parecida a los somalíes. Al haber tantas diferencias, las clases «no se pueden mezclar» y eso hay que recalcarlo. Por eso mucha gente adinerada prefiere vivir en una especie de microuniverso, lejos de la sociedad común y corriente, y para eso inventaron los muros, los cotos y los fraccionamientos exclusivos que no tienen algún contacto con el exterior.

    En países como México se presume tener una pequeña tajada de primer mundo donde se crean cotos cerrados o bien torres departamentales bordeados por una valla. Algunos desarrolladores como Frava en Guadalajara alegan que esto es porque los clientes quieren exclusividad porque estos departamentos también tienen alberca, gimnasio entre otras amenidades. En el cluster vertical a las afueras de Puerta de Hierro en la ciudad de Zapopan compuesto por varios rascacielos entre 20 y 42 pisos, podemos ver esa oda a la arquitectura discriminatoria y segregacionista. Este desarrollo excluye al peatón (exceptuando la zona de Plaza Andares) y si existen banquetas es por reglamento, porque si fueran por ellos las suprimirían. A pesar de ver tantos rascacielos unidos, parece un universo desolado, se ven si, muchos autos estacionados en línea amarilla porque los estacionamientos son carísimos,  y se rumora que varias de las constructoras de las torres departamentales llegaron a un acuerdo con las autoridades para permitir esto dado que estas no tienen los suficientes cajones de estacionamiento para los invitados.

    Se habla que para la funcionalidad de uno de estos edificios requiere que este sea amurallado por lo mencionado antes. Pero por ejemplo, en Manhattan, New York, existen varios complejos habitacionales de altura que incluyen también alberca, y la entrada al edificio está al nivel de la calle, no hay muros y dichos complejos se integran con la ciudad. En Guadalajara también existen casos así (la excepción y no la regla) como el complejo Horizontes Chapultepec, compuesto por 4 edificios departamentales de 20 pisos de clase alta ubicados en una zona céntrica de la ciudad. Este complejo no está amurallado, y si, también tiene alberca y gimnasio. A pesar de tratarse también de departamentos caros, posiblemente el mercado es diferente, de gente que le gusta estar más en la ciudad y no aislada de ella, de gente que quiere tener un departamento de lujo sin privarse el lujo también de vivir su ciudad.

    Otro argumento podría ser la cuestión de la seguridad. Horizontes Chapultepec está enclavada en la Colonia Americana, una zona (vendría a ser lo que en el DF es la Zona Rosa o La Condesa) que en los últimos años ha registrado ciertos problemas de inseguridad. Pero a pesar de ello este complejo ha sido un éxito para los desarrolladores y los inquilinos no han tenido problemas relacionados con la inseguridad a pesar de que la puerta de acceso está a nivel de calle.

    Complejos como los de Puerta de Hierro de lejos parecería digno de un Skyline estadounidense, con varias torres juntas en tan poco espacio, pero al ver la situación a nivel calle, esa presunción primermundista se pierde. Los muros y las vallas delatan la realidad. Gente que prefiere aislarse de la ciudad, y que en realidad no están tan protegidos de la inseguridad porque basta con que salgan con sus autos lujosos de esa zona para que algún asaltante los siga y los despoje de sus pertenencias. Para los capos una zona lujosa apartada físicamente de la ciudadanía común es un botín de oro, saben que ahí están los ricos, en cambio en otros complejos como Horizontes Chapultepec esa presunción no se nota tanto, más que estos ultimos ricos se pierden entre toda la ciudad.

    Este tipo de complejos son un insulto para la ciudadanía, se les podría llamar «no ciudades», son islas dentro de un continente, son una muestra del desprecio de este tipo de gente adinerada para con la realidad de su ciudad. Esta arquitectura lo único que hace es segregar, separar, hacer más notorias las clases y hacer notar quienes valen más y quienes valen menos. Lo peor es que no estamos hablando del caso de una ciudad como Detroit que tiene niveles de delincuencia tales que a veces si lo más conveniente es alejarse de las areas céntricas. Los inquilinos «riquillos» de Zapopan se aislan de un sector de la sociedad que ni siquiera es delincuente, ni siquiera pobre, que es parte de la sociedad media alta. Es decir, se aislan de los que son «un poco menos privilegiados que ellos». Sinceramente este tipo de arquitectura segregacionista se debería de prohibir.

  • Los rascacielos mas altos de México

    Recuerdo que cuando fuí a ver la Torre Latinoamericana, habían dos diagramas de los edificios más altos del mundo. El primero era de la fecha en que se construyó esta torre, y la cual mostraba a la Latinoamericana entre los primeros 20 del mundo. El diagrama actual ya no mostraba a la torre, porque fué rebasada por muchas construcciones que la superaron, no solo en el mundo, sino en ciudades mexicanas como México DF (Torre Mayor, Torre Pemex), Guadalajara (Torre Aura Altitude y el Hotel Riu que está en construcción) y Monterrey (Torre CNCI y Plaza Cívica en construcción).

    Ahora me dí a la tarea de buscar en skyscraperpage.com, la misma fuente de donde sacaron esos diagramas, para ver cuales eran los rascacielos más altos de la república, y me llevé con varias sorpresas. No solo el hecho de que la Latino quedaba rezagada hasta el décimo lugar, sino que ciudades como Guadalajara y Monterrey (otrora ciudades planitas) están mostrando un crecimiento vertical vertiginoso.

    A continuación muestro los rascacielos más grandes de México. Se incluyen los que ya han sido terminados, como los que están actualmente en construcción:

    Segunda parte:

    Como pueden ver, dentro de esta lista de los 14 edificios más altos, 4 no son del DF (2 en Guadalajara y 2 en Monterrey), cuando hace 15 años todos eran de la capital. Esto ha sucedido gracias al crecimiento de la industria de la construcción (que incluso en épocas de crisis, sigue fuerte), y también a la necesidad de construír viviendas y oficinas verticales para evitar que el conglomerado urbano siga extendiéndose horizontalmente.

    Como mencionaba, el crecimiento vertical en las principales ciudades es impresionante. Sobre todo en ciudades como Guadalajara o Monterrey, donde no se acostumbraba construír edificios altos.

    A continuación mostraré los principales «Skylines» que se han ido formando en las principales ciudades, en su mayoría conformados por edificios nuevos.