Arquitectura discriminatoria y segregacionista

13 abril 2012

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Arquitectura discriminatoria y segregacionistaEn Latinoamérica y en México (de este último es del que hablaré porque es el que conozco) se hace un enorme esfuerzo para destacar la distinción entre ricos y pobres, entre privilegiados y jodidos. La forma de comportarse, los hábitos de vida, la ropa, los autos, la casa y todo funciona en torno a esto. Ciertamente en todo mundo sucede, pero en el caso de México es mucho más notorio por la desigualdad. Los ricos viven en un miniparaíso con un nivel de vida tipo finlandés y los pobres viven una realidad parecida a los somalíes. Al haber tantas diferencias, las clases “no se pueden mezclar” y eso hay que recalcarlo. Por eso mucha gente adinerada prefiere vivir en una especie de microuniverso, lejos de la sociedad común y corriente, y para eso inventaron los muros, los cotos y los fraccionamientos exclusivos que no tienen algún contacto con el exterior.

En países como México se presume tener una pequeña tajada de primer mundo donde se crean cotos cerrados o bien torres departamentales bordeados por una valla. Algunos desarrolladores como Frava en Guadalajara alegan que esto es porque los clientes quieren exclusividad porque estos departamentos también tienen alberca, gimnasio entre otras amenidades. En el cluster vertical a las afueras de Puerta de Hierro en la ciudad de Zapopan compuesto por varios rascacielos entre 20 y 42 pisos, podemos ver esa oda a la arquitectura discriminatoria y segregacionista. Este desarrollo excluye al peatón (exceptuando la zona de Plaza Andares) y si existen banquetas es por reglamento, porque si fueran por ellos las suprimirían. A pesar de ver tantos rascacielos unidos, parece un universo desolado, se ven si, muchos autos estacionados en línea amarilla porque los estacionamientos son carísimos,  y se rumora que varias de las constructoras de las torres departamentales llegaron a un acuerdo con las autoridades para permitir esto dado que estas no tienen los suficientes cajones de estacionamiento para los invitados.

Se habla que para la funcionalidad de uno de estos edificios requiere que este sea amurallado por lo mencionado antes. Pero por ejemplo, en Manhattan, New York, existen varios complejos habitacionales de altura que incluyen también alberca, y la entrada al edificio está al nivel de la calle, no hay muros y dichos complejos se integran con la ciudad. En Guadalajara también existen casos así (la excepción y no la regla) como el complejo Horizontes Chapultepec, compuesto por 4 edificios departamentales de 20 pisos de clase alta ubicados en una zona céntrica de la ciudad. Este complejo no está amurallado, y si, también tiene alberca y gimnasio. A pesar de tratarse también de departamentos caros, posiblemente el mercado es diferente, de gente que le gusta estar más en la ciudad y no aislada de ella, de gente que quiere tener un departamento de lujo sin privarse el lujo también de vivir su ciudad.

Otro argumento podría ser la cuestión de la seguridad. Horizontes Chapultepec está enclavada en la Colonia Americana, una zona (vendría a ser lo que en el DF es la Zona Rosa o La Condesa) que en los últimos años ha registrado ciertos problemas de inseguridad. Pero a pesar de ello este complejo ha sido un éxito para los desarrolladores y los inquilinos no han tenido problemas relacionados con la inseguridad a pesar de que la puerta de acceso está a nivel de calle.

Complejos como los de Puerta de Hierro de lejos parecería digno de un Skyline estadounidense, con varias torres juntas en tan poco espacio, pero al ver la situación a nivel calle, esa presunción primermundista se pierde. Los muros y las vallas delatan la realidad. Gente que prefiere aislarse de la ciudad, y que en realidad no están tan protegidos de la inseguridad porque basta con que salgan con sus autos lujosos de esa zona para que algún asaltante los siga y los despoje de sus pertenencias. Para los capos una zona lujosa apartada físicamente de la ciudadanía común es un botín de oro, saben que ahí están los ricos, en cambio en otros complejos como Horizontes Chapultepec esa presunción no se nota tanto, más que estos ultimos ricos se pierden entre toda la ciudad.

Este tipo de complejos son un insulto para la ciudadanía, se les podría llamar “no ciudades”, son islas dentro de un continente, son una muestra del desprecio de este tipo de gente adinerada para con la realidad de su ciudad. Esta arquitectura lo único que hace es segregar, separar, hacer más notorias las clases y hacer notar quienes valen más y quienes valen menos. Lo peor es que no estamos hablando del caso de una ciudad como Detroit que tiene niveles de delincuencia tales que a veces si lo más conveniente es alejarse de las areas céntricas. Los inquilinos “riquillos” de Zapopan se aislan de un sector de la sociedad que ni siquiera es delincuente, ni siquiera pobre, que es parte de la sociedad media alta. Es decir, se aislan de los que son “un poco menos privilegiados que ellos”. Sinceramente este tipo de arquitectura segregacionista se debería de prohibir.

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