Etiqueta: Elecciones 2012

  • El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    ¿Usted cree que solo López Obrador rebasó los topes de campaña?. Deja le respondo: jaajajjajja, pfftt, wtf, ¿28 de Diciembre? ¿April’s fool? ¿Entonces se acabó el mundo?

    El IFE, inequidad e incertidumbre electoral

    Triste, triste el desempeño del IFE. Los dictámenes no solo dejan dudas, sino que a ojos de muchos (incluyendo los míos) se percibe cinismo. No es que no crea que López Obrador haya rebasado los topes de campaña, no dudo que pudiera haber sido así y por ende debería de corresponderle una sanción a la coalición a la que ya no pertenece. Pero vamos, ¿Quién no vio su ciudad tapizada de propaganda priísta? ¿De dónde salió el dinero para comprar votos?. Una amiga que fue consejera del IFE me comentaba como algunas veces algunas pruebas obvias no pasaban por la forma en que se presentaban y me puso algunos ejemplos. Yo me pregunto entonces si la forma en que el IFE hace sus dictámenes son demasiado torpes (que para decir que solo AMLO rebasó dichos topes es que fueron muy muy, pero muy torpes) a un punto en que su sistema termina boicoteándose por sí mismo, o bien hay algo raro dentro de esa institución.

    Panistas y perredistas no lo pueden creer, dicen que es para Ripley. López Obrador dice que ni siquiera gastó lo máximo permitido en campaña (afirmación que por supuesto, va a tener que comprobar y lo debe de hacer, no solo ante el IFE sino ante su gente) y el PAN dice que por qué a la izquierda sí se le castida y al PRI no. Quisiera imaginar que fue lo que mi amiga lo comentó (que vaya, se me antoja difícil) porque de lo contrario esto sería regresión.

    A mi juicio el IFE no es neutral. Curioso que quien haya demandado más las irregularidades de otro termine siendo el más sancionado. Ambas teorías preocupan, de un lado tendríamos a un IFE ineficiente en sus métodos al punto que no logra sancionar a quien debe sancionar, o bien tenemos un IFE totalmente sesgado, inequitativo, De ambos lados vemos a una institución que no esta funcionando bien. Curioso que con unas elecciones más robustas que las de Estados Unidos no se pueda dar certeza a un resultado.

    Creo lo siguiente. La gente encargada de la campaña de AMLO relativo a los dineros, financiamientos, abogados y demás, se vio torpe e ingenua. Las pruebas que presentaron ante el TEPJF para buscar anular la elección fueron pésimamente presentadas, sí, sobre hechos que sabemos que sí ocurrieron, pero su presentación fue demasiado torpe (que eso no justifica que el TEPJF no haya investigado teniendo la facultad para hacerlo). Bajo esta presunción, entonces uno entiende por qué se logran ver los rebases de topes de campaña de AMLO y no los del PRI, seguramente con abogados y contadores mucho más colmilludos. Bajo este supuesto no se pueden justificar resoluciones como las del IFE o las del TEPJF quienes tienen la facultad de indagar, eso sería un acto «colmillocrático».

    Triste es, que volvamos a decir en la sobremesa que las elecciones no fueron limpias. Se discutirá si es incorrecto el término «fraude» en este caso, que más bien hay que utilizar la palabra «irregularidades» e «inmoralidad». La cuestión es la suciedad de las elecciones que tergiversan su carácter democrático.

    Por cierto, interesante el apunte de Javier Solórzano en su videocolumna. Se le hace extraño que el PAN de Josefina Vázquez Mota ni siquiera se haya acercado al límite de los topes de campaña, lo que sugiere que «no le echaron muchas ganas» en su candidatura. Esto puede generar varias interpretaciones y lo dejo al criterio de mis amables lectores.

  • Lo bueno y lo malo ocurrido en México en el 2012

    Lo bueno y lo malo ocurrido en México en el 2012

    2012 fue un año importante en México. Ciertamente tuvo mucho que ver la coyuntura que representó el año, pero sin lugar a duda fue más movido que los últimos años. Un año de aprendizaje, de lo que se debe y no se debe de hacer. Puedo listar más cosas malas que buenas en nuestra naturaleza humana de prestarle más atención a lo negativo que a lo positivo, pero trataré de ser justo, porque creo que si se tuviera que hacer una moraleja, tenemos una más nutrida.

    Lo bueno y lo malo ocurrido en México en el 2012

    Empezaré con lo negativo. Deseo que lo positivo quede al final para que el lector no termine angustiado o enojado. El que mencione sucesos negativos no quiere decir que no se pueda aprender de ellos, y de esta forma puedan ser canalizados a un estadio positivo superior.

    1.- El papel de los políticos en el proceso electoral 2012 creo que es una de las cosas negativas que hay que mencionar. Empezando por unas campañas que siendo justos parecen poco menos que un insulto contra el intelecto mexicano. Le sigo con la forma en que se dieron los resultados de las elecciones. Que ahora sí se respetaron los votos y los oficiales fueron efectivamente los que se depositaron en las urnas, pero la forma en que llegaron ahí fue lamentable. Una compra masiva de voluntades por parte del PRI, junto con el apoyo de las televisoras, encuestas truqueadas, unas elecciones muy sucias que lastiman la aspiración democrática del país. La posición displicente del PAN que por un lado también criticó estos hechos y a la vez decidió no hacer nada, al igual que el papel de López Obrador, que si bien, estuvo en lo correcto en buscar la anulación de unos comicios lamentables, estuvo falto totalmente de autocrítica, apeló al encono, y al final optó por «salirse de las instituciones», en lugar de optar trabajar por dentro para enmendar las severas fallas que han mostrado algunas de ellas.

    2.- El sistema de justicia. Los casos de Tres Marías, la presunta muerte de «El Lazca» y las detenciones arbitrarias en el 1D (día de toma de protesta de Peña Nieto), dejaron la impresión de que el estado no tiene la capacidad de aplicar la justicia en sus gobernados (vaya que hasta el asesinato del hijo de alguien con tanto poder como Humberto Moreira). Mentiras, verdades a medias, tergiversaciones, engaños, fueron la constante. Genaro García Luna, el Secretario de Gobernación de Felipe Calderón, tuvo mucho que ver en lo ocurrido en los primeros dos casos. El asunto de las detenciones fue algo demasiado penoso que termina siendo sujeto a diversas interpretaciones, se detuvo a manifestantes que no hicieron uso de la violencia por ningún motivo (algunos de ellos duraron casi un mes en prisión) y por otro lado casi (o más bien ninguno) de los porros que destruyeron (posiblemente a sueldo) mobiliario urbano, fue aprehendido.

    Pero también hubieron cosas positivas en este 2012, cosas que podrían ser redituables en un futuro.

    1.- La estabilidad económica. En cualquier otra época del mundo no daríamos mucho crédito a quienes dirigieron la economía del país, nuestro poder adquisitivo no ha aumentado mucho y los empleos tampoco. Pero dado lo que se vive en el mundo, es de rescatar el hecho de que se haya mantenido el barco a flote, en un globo esférico donde países como España y Grecia están prácticamente quebrados, y donde Estados Unidos tantea la posibilidad de un «precipicio fiscal». Las proyecciones para México son positivas, y será cuestión de las decisiones que el gobierno en turno tome.

    2.- El papel de la ciudadanía en las elecciones. Si los políticos «se vieron mal», los ciudadanos hicieron lo contrario. Lo primero a destacar fue el movimiento surgido de la Ibero, y el hecho de que un sector de los ciudadanos no dejaran sus inconformidades políticas en la sobremesa. El #YoSoy132 le quitó lo aburrido al proceso electoral, y por primera vez un movimiento ciudadano tuvo una fuerte incidencia en las elecciones, que si bien no lograron revertir resultados, al menos si evitaron que el PRI llegara con carro completo. Todos los actos ilegales cometido por el partido que ahora nos gobierna dentro de las elecciones quedaron patentes gracias a la irrupción de las nuevas tecnologías. Este movimiento, si bien con el tiempo ha sufrido deterioro, marcó seguramente una división entre el antes y el después. Y a la vez tenemos que aplaudir a los ciudadanos, porque su involucramiento en el proceso electoral. Tanto quienes se encargaron de participar en el proceso, como quienes votaron, porque la participación ciudadana en las elecciones fue muy alta.

    ¿Qué otras cosas buenas y malas creen que hayan ocurrido en México este año? Seguramente hay muchas más. Pero me limito a mencionar estas, que para mí son las más importantes y relevantes.

  • Google evidencia la cultura mexicana

    Google evidencia la cultura mexicana

    Hoy todas las redes sociales están haciendo su recuento del año, Facebook se enfoca en los contenidos más relevantes de los usuarios, y Google pues naturalmente, presenta en su famoso Zeitgeist anual, lo más buscado tanto en el mundo como en cada país. La verdad es que un buscador evidenció nuestra pobre cultura. Sí, Google evidencia la cultura mexicana.

    Google evidencia la cultura mexicana

    No es que en Alemania el primer lugar sea Nietszche o Goethe, naturalmente las búsquedas representan al grueso de la población. Hasta en los países más «cultos» te vas a encontrar al Gangnam Style, pero es que la verdad que lo que vi en México me da penita cuando menos. Que Julia Orayen (esa edecan voluptuosa del primer debate) haya sido el primer lugar de los personajes buscados, por encima de Peña Nieto, AMLO, Josefina, e incluso La Gaviota, la verdad es que es para preocuparse. ¡No entiendo como dos senos son más importantes que informarse sobre quienes buscan llevar el rumbo de tu país!.

    De consolación, la muerte de Carlos Fuentes fue la quinta noticia más buscada en Google. Y seguramente influenció el hecho de que ese escritor fue al que confundió Peña Nieto en la FIL, y el que posteriormente criticara al ahora presidentísimo del copete real. Naturalmente los programas de TV más buscados son telenovelas. Al menos uno esperaba que fuera una serie gringa o alguna película mexicana. El impacto de los jóvenes en las redes sociales no alcanza a opacar a las «búsquedas mainstream», todo lo relacionado con #YoSoy132 (cuando estaba en auge y antes de deteriorarse) apenas llega al décimo lugar, incluso superado por la medalla de oro obtenida en futbol.

    En cambio en otros países donde se llevaron a cabo elecciones no vemos ese «elemento distractor» que desbanca a lo que debería importar a la sociedad, como es el caso de Estados Unidos, donde tanto en Google como en Facebook, lo relacionado con las elecciones fue lo más importante.

    No tengo nada contra lo mainstream, no se le puede pedir a la gente que tenga gustos refinados (ni que los míos lo fueran tanto), pero pues de menos uno esperaría que le den más importancia a las elecciones que a una «playmate», donde seguro muchos usuarios después de ver a nuestros fastidiosos candidatos decidió ir al deprave y buscar fotografías atrevidas de Julia Orayen. Y bueno, también influye sí, la mala terna de candidatos que nos ofrecieron. Sobre todo porque los debates no nos dejaron muchas cosas buenas y parecía que nos trataban de convencer de que no votáramos por ellos.

    A ver si con la nueva reforma educativa de Peña Nieto el siguiente año vemos a Octavio Paz, a Emilio Pacheco, Monsivais o de «perdis» Lucas Alamán entre los hombres más importantes; y en las películas veamos cine de arte frances. Se vale soñar, ¿no?

  • Un grito de la independencia diferente

    Un grito de la independencia diferente

    ¡Viva México! ¿Viva qué?. Empezando porque los «héroes que nos dieron patria» a veces son más mitología que figuras heroicas.

    Un grito de la independencia diferente

    Para muchos mexicanos existían los suficientes motivos para no dar el grito de la clásica manera, y es que para muchos este grito no vale tanto la pena, porque a pesar de que lo que se festeja es la independencia, esta palabra pareciera no ser tan trascendental en la vida pública del país. No recuerdo en la historia de nuestro país que en varias plazas, al mismo tiempo, se utilizara al grito para repudiar al presidente electo y a su partido que entrarán al poder en diciembre. Y debe de haber una razón de peso para que estas manifestaciones se hayan llevado a cabo. Hay muchas y las conocemos.

    Gritos como ¡Viva México sin PRI! al tiempo que el Presidente o Gobernador daba el grito, ¡Fraude, Fraude!, y otros gritos más se hicieron sentir en las diversas plazas.  Las televisoras por supuesto, hicieron lo posible para que no salieran en la transmisión estos gritos que fueron mayoría. Posiblemente en el caso del grito en el Zócalo, pusieron un audio grabado, a sabiendas de que desde hace semanas se había orquestado este grito. Aún así, no pudieron tapar todo, al Presidente Felipe Calderón lo apuntaron con varios rayos láser. En el caso de la Ciudad de México, la plancha del Zócalo ni siquiera se llenó, y gran parte de los que asistieron, lo hicieron para manifestarse en contra de lo sucedido en las pasadas elecciones.

    Felipe Calderón había invitado a Enrique Peña Nieto al grito, pero este último declino alegando «un pozole con su familia en privado». Sabemos que las razones fueron otras, y aquí me pregunto si Peña Nieto será el primer Presidente de la República que no irá a dar los gritos de independencia, al menos en el Zócalo. El Presidente Electo es el que llegará al poder con una mayor animadversión, posiblemente en la historia de México. Como decía Javier Solórzano, las acusaciones que ciñen sobre él, sobre como llegó a la presidencia quedarán ahí para siempre. Es decir, como una mancha de esas que no se quitan, la huella de la compra de las elecciones quedará en la historia.

    Hace unos días hablé sobre como el movimiento #YoSoy132 mostraba signos de deterioro. Pero independientemente del rumbo que pueda tomar este movimiento, la chispa ha quedado encendida. Algo así como el #15M de España o el #OcuppyWallStreet de Estados Unidos. Estos movimientos comenzaron muy fuertes y se fueron apagando debido al cansancio. Pero cuando hubo alguna razón para manifestarse, el ambiente se volvió a cimbrar. Como en el caso de España, donde el presidente Mariano Rajoy, decidió aumentar el IVA, lo cual hizo que centenas de miles de personas salieran a las calles. Ahora con la coyuntura del grito, muchos mexicanos que parecían dormidos volvieron a despertar, y esta dinámica podría ser un dolor de cabeza para Peña Nieto y el PRI, dado que una mala decisión que tome dentro de su presidencia podría desatar una manifestación sin precedentes.

    Este ambiente podrá ser positivo. Porque tal vez orillará al PRI a gobernar bien, aunque eso implique desprenderse de algunos intereses (se habla de que podría venir una bonanza económica para México y el PRI podría aprovechar esa coyuntura). Aunque también se corre el riesgo de que se tomen decisiones cortoplacistas para generar un clima de progreso, que tenga como consecuencia serios estragos a largo plazo (como el ex presidente ahora mentor de Peña Nieto). Seguramente los medios de comunicación mainstream se enfocarán en hablar de lo bien que está gobernando Peña Nieto, aunque con la caída de su reputación, posiblemente su voz ya no tenga tanto impacto como antes.

     

  • López Obrador tendrá que aceptar el resultado

    López Obrador tendrá que aceptar el resultado

    López Obrador tendrá que aceptar el resultadoIrregularidades hubieron muchas, y sí, la gran mayoría a favor del PRI, quien no quiera ver y piense que las elecciones fueron totalmente limpias está totalmente ciego. Paradójicamente se utilizaron medios democráticos para impulsar e imponer a un candidato de una forma antidemocrática, al aprovecharse de la pobreza e ignorancia de la gente para fanatizarla, enajenarla y casi casi como si fuera un mecanismo conductual, hacer que un sector de la población votara por Enrique Peña Nieto, esa es una forma de imposición. Pero al final del día Peña Nieto ganó legítimamente, las irregularidades a favor del PRI no alcanzan para dar la vuelta e imponer fraudulentamente un candidato con tres millones de votos de ventaja. Con todas las irregularidades e intentos de manipulación, el proceso en las casillas estuvo blindada gracias a la participación de la ciudadanía y casi todas las anomalías (que por supuesto influyen) se dieron fuera de estas.

    Se han mostrado irregularidades en el PREP donde se le quitan votos al PRD en algunas de las casillas, en cada casilla hay aproximadamente 500 votos, (tal vez un poco más), para alcanzar los tres millones la suma dan 6,000 casillas, pero naturalmente el número de votos que se muestran han sido manipulados y quitados al PRD son menos, digamos unos 100, entonces, tendríamos que hablar de una manipulación en 20,000 casillas, lo que a mí francamente se me hace muy difícil si no es que imposible. Luego hay que sumarle que varias de estas casillas se van a impugnar, lo cual hace más difícil un fraude. En el 2006 si se podía pensar en la posibilidad de un fraude porque la diferencia de Felipe Calderón sobre AMLO era de 300,000 votantes, por lo cual, estaríamos hablando de 2,000 casillas, lo cual ya no se ve tan difícil, pero en este último caso, pensando en que la mayoría de las casillas se instalaron en poblaciones urbanas y por lo tanto ser investigadas, debieron salir muchas más irregularidades.

    ¿Hace mal López Obrador en impugnar? a mi parecer no, porque creo que debe de quedar en evidencia lo sucedido y se deben fincar responsabilidades a aquellos que trataron de manipular e influir en la elección. Pero creo que ya agotados los recursos legales a los que tiene derecho, si los números no le favorecen debe de aceptar el resultado. El IFE tiene la obligación de dar certeza a estas elecciones y creo que no ha hecho un buen papel, sobre todo al no sancionar a un candidato como Enrique Peña Nieto, quien se promocionó durante 6 años en Televisa con recursos que salían de nuestros impuestos, pero esta demanda la debería haber metido López Obrador desde hace tiempo; también se deben investigar los gastos de campaña porque ha quedado más que claro que Peña Nieto rebasó y por mucho el tope de campaña, y por ende deberá aplicar una sanción.

    Hasta ahora, creo que López Obrador no está haciendo nada mal, no es su obligación reconocer los resultados hasta que tenga la total certeza de hacerlo. Lo que hace López Obrador es actuar bajo la vía legal, no es ilegal pedir legalidad por la vía legal, es un absurdo. Gabriel Quadri (palero de Peña Nieto) no puede pedir a López Obrador reconocer los resultados dos horas terminadas las elecciones y en base al conteo rápido (que por más del IFE que sea, sigue siendo la toma de una muestra y no el resultado final). Pero aclaro, una vez agotadas las instancias legales que puede usar, si los resultados no favorecen (cosa que casi seguro que así será), López Obrador deberá aceptar el resultado de la contienda. Hasta ahora a diferencia del 2006, López Obrador no se ha proclamado ganador, ni siquiera ha asegurado que exista un fraude electoral, por el simple hecho de que no ha definido una postura.

    Si con la impugnación López Obrador logra poner en evidencia las manos sucias del PRI, su lucha habrá sido un éxito; pero por el contrario, si con los números en su contra y las instancias agotadas decide descalificar la elección y alega fraude electoral (cuando ahora es mucho más difícil pensar en ello que en el 2006) entonces estaría cavando su tumba y faltando el respeto a aquellos (muchos partidarios suyos) que se esforzaron en que estas elecciones fueran lo más limpias posibles; hasta este entonces veremos si AMLO supo perder o no. Muchas personas alegan fraude (y no solo afines a AMLO) al ver todas estas irregularidades, sobre todo al estar cargadas hacia un partido, pero creo que esto va más por el hecho de que no se ha asimilado la victoria de Peña Nieto, una gran derrota para muchos (y0 me incluyo), y un sentimiento de frustración al ver que en pleno siglo XXI, candidatos así puedan llegar al poder (con todo que ahora somos el hazmerreir de la prensa internacional), y más se entiende con la gente del movimiento #YoSoy132 dado que lucharon mucho para que Peña Nieto no llegara al poder y no lo lograron, además de todas las derrotas que van implícitas con la llegada del candidato (adiós democratización de los medios de comunicación y adiós reforma educativa).

    Sinceramente no creo que pase nada del otro mundo en los días o semanas siguientes. Donde si se podría poner la cosa difícil, es si Peña Nieto a la llegada a la silla presidencial, tiene tentaciones autoritarias, porque con una sociedad más despierta y una juventud más efervescente, quien sabe que podría pasar.

    Por cierto, después de las elecciones, Loret de Mola dijo que las encuestas de GEA-ISA estaban equivocadas, curioso porque todos sabíamos que lo estaban y solo ellos no lo sabían. Con esto queda oficialmente demostrado que estas encuestas estaban infladas a favor de Peña Nieto, y aquellas a las cuales ellos las tachaban de «atípicas» (Uno TV, Berumen, Ipsos-BIMSA) son las que tuvieron la razón. Creo que debería haber una fuerte sanción porque no se vale que nos muestren tendencias con el firme propósito de hacer propaganda electoral y hacernos creer que Peña ya ganó (cosa que de alguna manera si influyó en el resultado).

  • Infame Calderón

    Infame Calderón

    Infame CalderónEntre todas las cosas que pasaron el día de ayer, lo que se hizo infame y me molestó más fue las declaraciones de Felipe Calderón. Vi dichas declaraciones (que por alguna razón coincidieron en la misma hora con las de AMLO) en Televisa donde habían dicho que Felipe Calderón se había comportado como un Ernesto Zedillo. Pero eso sí, nunca mencionaron las diferencias donde Zedillo aceptaba la derrota dentro del partido autoritario al que pertenecía para «abrir las puertas a la democracia», mientras que Felipe Calderón aceptaba su derrota y la de su partido, y ante la poca capacidad de hacer bien las cosas, se la tuvieron que regresar a ese partido al que tanto dijeron combatir.

    Calderón, a diferencia de Josefina Vázquez Mota, quien a pesar de tratar de verse optimista, se veía triste por su profunda derrota, se mostró sereno y a veces hasta entusiasmado. Calderón afirma que Peña Nieto será el próximo Presidente de la República en un momento en el que se supone no lo podía decir, ciertamente ya las tendencias le daban prácticamente el triunfo al mexiquense, pero normalmente un presidente acepta la victoria de otro ya que terminan los conteos oficiales, no antes, y Calderón pareció tener prisa en decir que Peña Nieto ganó. Lo peor es lo que dijo, porque no contrasta con la realidad; dice Calderón que las elecciones fueron tranquilas, limpias y pacíficas, ¡Por favor, que alguien le ayude al Presidente!, todos los que seguimos el proceso por Internet vimos muchas irregularidades, casi todas por parte del PRI, Ciertamente o a menos en mi percepción no existió algún fraude electoral, y Peña pienso, ganó legítimamente, pero la elección estuvo muy sucia, compras de votos, mujer que incurría en esta práctica al huir atropelló a dos personas, quema de urnas, robo de urnas, coacción, agresividad, y muchas cosas más documentadas y varias de ellas enviadas a la FEPADE, asesinato del representante de MORENA en Monterrey, secuestro de funcionarios, compra de credenciales del IFE,  algunos otros hechos menores partidos (el PRI sobre todo) brincándose la veda electoral, el PAN publicando encuestas ficticias antes de que concluyera la elección donde decían que ellos iban ganando el PRD que no dejó fuera de línea la página de AMLO cuando la veda los obligaba, , y un sin largo etcétera.

    Calderón erra y nos miente, naturalmente no sería prudente decir, «el ejercicio electoral de hoy ciudadanos, tiene varias irregularidades perpetradas por el PRI», pero podría mejor no haber dicho una reverenda mentira, más cuando las irregularidades son preocupantes, y el hecho de que la gran mayoría de ellas sean a favor del PRI, automáticamente esto se convierte en una elección poco equitativa, cargada a favor del PRI, porque ni el IFE ni la FEPADE hicieron absolutamente nada. También pocos días antes, el PAN y el PRD por separado denunciaron compra de tarjetas electrónicas para acarrear gente por decenas de millones de pesos ¿Qué hizo la Fepade?, decidió no congelar las cuentas porque tardaría tiempo la investigación, y no ocurrió absolutamente nada. Con todo el cochinero, algunos panistas se mostraban inconformes con lo que sucedía y un diputado federal, quien fuera candidato a estar en el gabinete de Calderón, comenzó a despotricar en el Facebook: ¡Fraude del PRI, Fraude del PRI!. Terminaron las elecciones y los panistas reconocieron rápidamente a Peña Nieto, y este sin mencionar nada de sus declaraciones anteriores, aceptó la derrota y dijo que habían sido unas elecciones totalmente limpias.

    Con todo esto, Calderón se atreve a afirmar que las elecciones fueron perfectas, cuando varios miembros de su partido dijeron lo contrario, cuando las irregularidades son evidentes, donde si bien Peña Nieto terminaría ganando legítimamente, hubo manipulaciones por parte del PRI. Calderón no muestra un empacho en regresarle la presidencia al PRI, dice que nos aliemos a Peña Nieto (ni madres), no sé si aquí aplica eso de el que nada debe nada teme, pero a mí me da coraje, siento que Calderón me está viendo la cara al decir cosas que no son ciertas, y un buen demócrata, como presume ser Felipe Calderón, no dice en cadenas nacional, cosas falsas, que ocultan cosas que podían atentar contra la democracia.

    No creo en un fraude hasta ahora, porque las elecciones estuvieron muy vigiladas, ciertamente existieron incidentes graves que perjudican este proceso, pero dentro de las casillas las cosas se llevaron con tranquilidad (a excepción de estos lugares en los que se robaron las urnas), la alta participación de la gente no permite hablar de un fraude, y naturalmente los incidentes se llevaron a cabo fuera de las casillas (mapaches, carrusel, compra de votos, compra de credenciales) y que no se pueden muchas veces documentar dentro de una casilla. Creo que la gente que participó en las elecciones en general lo hizo muy bien. Pero no hay que quitar el dedo del renglón, si casi todas las irregularidades fueron a favor del PRI, quiere decir que ellos pueden hacer lo que sea. Y si Calderón omite todos estos problemas, al final lo veremos apoyando las fatídicas decisiones de Peña Nieto.

  • A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?

    A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?

    A pesar de mis dudas ¿Por qué votaré por López Obrador?A quienes tienen todavía mucho miedo a López Obrador:

    Es un día antes de las elecciones y tengo definido mi voto (bueno, todos los votos), y decidí que romperé con esa tradición de votar por el PAN y ahora lo haré por Andrés Manuel López Obrador. Ciertamente tengo algunas reservas a este personaje pero hay razones de peso para haber decidido así mi voto. El primero y el más claro es que ejerceré el voto útil contra Enrique Peña Nieto, al que considero la peor opción para gobernar al país; naturalmente no puedo asegurar que tal candidato gobernará de tal forma, pero el conocerlos desde años, ver su trayectoria, y su deempeño me da indicios importantes de como podria gobernar cada uno. Yo naturalmente no estoy casado con AMLO y los que me han seguido aquí lo han podido constatar, pero a mi juicio creo que es la mejor jugada que puedo hacer para que esto quede «lo menos peor posible».

    Primero tengo que aclarar, todos los candidatos tienen cola que les pisen, y por ejemplo el hecho de que Manuel Bartlett esté en el PRD y apoyando a AMLO se me hace deleznable, es uno de los puntos en contra de AMLO. Pero si hablamos de personajes corruptos, solo podríamos remitirnos a Bartlett y a Bejarano (y tal vez Martín Esparza), algunos de sus cercanos, y ya no tan cercanos porque ha intentado a alejarse de ellos, más bien son porros, más no se destacan por su corruptibilidad. Por ejemplo, Josefina Vázquez Mota tuvo en su campaña a Molinar Horcasitas, responsable directo de la muerte de los bebés en la guardería ABC e involucrado en varios actos de corrupción. De Peña Nieto mejor ni digo, porque saturo la base de datos de mi sitio haciendo la lista de personajes incómodos. Otro punto en contra que podría ir en contra de López Obrador, es el supuesto financiamiento del SME, nota que tomo con mucho escepticismo dado que fue lanzada en el último día de campaña (podría ser una estrategia de guerra sucia por parte del PRI). Pero igual, la relación de AMLO con el SME es la parte que menos me gusta de él, más que Luz y Fuerza del Centro era una empresa que debía ser cerrada.

    Igualmente López Obrador ha decidido reunirse de gente muy capaz como René Drucker, Marcelo Ebrard, Juan Ramón de la Fuente, entre otras personas que conformarían su gabinete, gente que confirmó su participación e incluso han aparecido en spots hablando de como harían las cosas. Naturalmente, el estar rodeado de gente preparada le ayudará a tomar mejores decisiones y tratar de compensar sus propias limitaciones. En Brasil, Lula da Silva (quien antes de llegar a la presidencia era también «un peligro para su país») llegó al poder sin haber siquiera cursado la universidad, y para desempeñarse bien se rodeó de gente muy preparada, e incluso colocó a empresarios en puestos estratégicos, cosa un poco extraña en las izquierdas (cosa que también ha hecho Obrador al colocar a Fernando Turner en la Secretaría de Economía); con esto no aseguro que sea un Lula, pero tampoco que sea lo diametralmente opuesto.

    Donde AMLO deja algunas dudas es en la cuestión económica, más cuando el tiene problemas para explicar sus proyectos como sucedió en el segundo debate donde no les cuadraron las cuentas, luego Turner en una junta con empresarios de Wall Street ya explicó como las cuentas si cuadraban. El modelo económico de López Obrador es el neokeynesianismo, ciertamente implica cierto cambio al modelo neoliberal que vivimos hoy, pero también ciertamente muchos países oscilan entre el modelo neoliberal y el neokeynesiano. Decir que con el modelo neokeynesiano López Obrador nos endeudará como con Echeverría, es decir que cualquier presidente bajo el modelo neoliberal nos sumirá en una crisis porque Salinas lo hizo. Existe el mito de que López Obrador triplicó la deuda en el Distrito Federal, el cual se inventó en la guerra sucia en el 2006 y no se volvió a tomar; si, con AMLO aumentó la deuda, pero aumentó en casi todos los estados, antes de López Obrador, la deuda del Distrito Federal crecía preocupantemente, pero a su llegada, disminuyó la adquisición de ella, al punto en que entre el 2000 y el 2006, el DF se ubicó debajo de la media en niveles de endeudamiento como pueden ver en este documento, y no solo eso, organismos como Fitch (esos que califican la economía de los países y que ahora se la pasan reprobando a países europeos como España y Grecia), le dieron la calificación más alta a la gestión de López Obrador (AAA).

    Ciertamente manejar una entidad no es lo mismo que manejar un país y se requieren de muchas responsabilidades, pero las instancias internacionales no han mostrado preocupación por la llegada de López Obrador al poder (a pesar de que habían preferido a Ebrard, al igual que yo), e incluso la Unión Europea afirmó que López Obrador no representa de ninguna manera un peligro para el país ni preocupa a los europeos. Además la prensa internacional se muestra más precupada por la llegada de Peña Nieto al poder, e incluso mencionan que en sus países (en este caso Estados Unidos) un personaje con la trayectoria de Peña Nieto, ni siquiera tendría la posibilidad de contender a la presidencia. Por esto no me preocupo mucho, naturalmente algunas de las propuestas de López Obrador me parecen inviables como ya lo he mencionado, al menos como el las comenta (como el que las universidades tengan 0% de rechazo, o el que busque que reduciendo los sueldos de los funcionarios, vaya a impulsar la economía del país), pero al fin y al cabo son propuestas que solo pasarán si tiene mayoría en las cámaras (cosa que no será así al menos en los primeros tres años), y al ser propuestas sabemos que muchas no se van a cumplir. También sus oponentes tienen propuestas inviables como es el caso de Josefina, quien prometió computadoras para todos los jóvenes.

    Se habla de la República Amorosa de López Obrador, que digo, a todas luces es una estrategia de campaña implementada para reducir sus negativos detrás de la cual está Luis Costa Bonino, este asesor fue quien estuvo detrás de las campañas del frances François Miterrand, de Lula da Silva y de Ollanta Umalla, estos dos izquierdistas fueron «peligros para su nación» pero al llegar al mandato se desempeñaron bien. Pero para hacer referencia al verdadero AMLO, preferiría ver su desempeño en la Ciudad de México el cual fue aceptable, tuvo un estrecha relación con la iniciativa privada para llevar a cabo obras, programas y remodelaciones, y muchos de sus programas sociales (los cuales fueron tachados de populistas y clientelares) como la despensa a los viejitos y las becas para los jóvenes fueron replicados por el PRI y el PAN porque tuvieron éxito. De hecho Vicente Fox, ese mismo que le llama López Chávez y que ahora apoya abiertamente a Peña Nieto, reconoce que López Obrador es un pionero en programas sociales. Si López Obrador extiende los programas sociales siempre y cuando cuide las variables macroeconómicas, estas podrían ser un éxito. Ciertamente el DF con López Obrador se vivían todavía problemas de inseguridad que hora Ebrard ha aminorado notablemente, pero también tendríamos que ver si parte de la reconstrucción del tejido social se han debido, sí, a dichos programas sociales.

    Ahora, imaginemos que eso que dicen sus adversarios y las campañas de miedo son ciertas, que AMLO quiere ser un Hugo Chávez, ni siquiera en este escenario AMLO podría eregirse como un dictador como algunos (cada vez más pocos) sugieren. En Honduras, el Presidente Zelaya que llegó al poder por medio de un partido de centro (curioso) coqueteó con el chavismo y quiso extender su mandato, por lo cual fue depuesto de su cargo y se tuvo que exiliar en Nicaragua. También en Paraguay, en un movimiento totalmente antidemocrático, se depuso al presidente Fernando Lugo. Debemos de señalar que Hugo Chávez ha logrado mantenerse en el poder gracias al petroleo, el le vende mucho petroleo a los estadounidenses, y así estos se mantienen tranquilos; cosa que no podrá hacer México porque pues Venezuela tiene muchas más grandes cantidades de «oro negro», y es más, Hugo Chávez no podría mantener de ninguna manera un régimen parecido al suyo en México, dado que es un país más grande que el de él (a diferencia de Bolivia y Ecuador, que son países pequeños y pobres). Además AMLO a diferencia de Chávez, no planeó golpes de estado, e incluso el voto duro de AMLO es poco (mucho menor al de Peña Nieto) y prácticamente la mitad de los votos que tienen, son votos de gente que han decidido darle el beneficio de la duda, por lo cual de ninguna manera podría tener el respaldo de la población que tiene Chávez en Venezuela, y menos porque no hay recursos para financiar un régimen tipo chavista. A AMLO se le critica el plantón de Reforma, y creo que hizo mal, no me pareció una decisión acertada de ninguna manera, pero este plantón se queda corto si comparamos lo que hizo Lula da Silva en su país antes de llegar al poder.

    Ciertamente no considero a López Obrador el político que hará despegar a nuestro país, pero tampoco considero de ninguna manera que vaya a implementar un régimen chavista. Tal vez llegue al poder y gobierne bien, tal vez y no gobierne bien y no maneje bien las cosas, pero para esto, podremos usar nuestro voto en las siguientes elecciones. Ni López Obrador ni su partido tienen las estructuras para mantenerse en el poder, cosa que si tiene el PRI, por lo cual AMLO no puede dar un paso en falso. Mi aspiración es que en la república se replique lo que se hizo en el DF, que AMLO gobierne más o menos bien para que en el 2018 Ebrard contienda por la Presidencia y replique todo lo que ha hecho en una capital, que a pesar de todos los problemas del país, está progresando.

    Creo que un buen punto de AMLO es que tiene el mejor diagnóstico de los problemas del país (aunque difiero a veces en algunos de los «como»), también tiene una sincera vocación social y así lo ha dejado patente en su carrera. Lo que si desearía es que se despojara de esos tintes mesiánicos que todavía denota; más porque algunos votarán por el más con la razón que con el corazón, lo que significa que en caso de fallar, muchos de sus simpatizantes se convertirán en sus detractores (sobre todo los jóvenes universitarios). De ganar AMLO tendría una responsabilidad enorme, porque de él dependerá el futuro de la izquierda (con lo cual podríamos tener ya una izquierda y una derecha sólida con el PRD y PAN respectivamente), pero si fracasa, la izquierda quedará en el ostracismo y con ello alimentará al PRI.

    AMLO no es perfecto, y ni siquiera es totalmente congruente (habla de las élites y tiene una relación cercana con Slim) pero creo que es mucha mejor opción a lo que representa Peña Nieto y el PRI. Creo que hay mejores izquierdas que la de AMLO, pero creo que pensando a presente y a futuro y debido a la coyuntura actual, creo que la mejor decisión mía, es darle mi voto. Igual como en el 2006 pude haber pensado que era mejor idea dárselo a Calderón (y así lo hice).

    Del PAN, votaría por Josefina si estuviera en segundo lugar, pero todo indica que no, todas las encuestas (las copeteadas, no copeteados, pejistas y chepinistas) cocuerdan en que Josefina está en el tercer lugar. Y al igual que considero que AMLO no es lo que necesita México, tampoco lo es Josefina. Ciertamente Calderón ha manejado bien la macroeconomía del país, y en los dos sexenios del PAN ha existido una mayor libertad de expresión, cosa que les agradezco, pero también tenemos un problema de violencia debido si, a la displicencia de los régimenes priístas y de Vicente Fox, pero también por la mala planeación de la guerra contra el narcotráfico y a la poca capacidad de autocrítica del Presidente. También por otro lado, creo que la guerra sucia características de las campañas del PAN (ahora no solo contra AMLO sino contra Peña Nieto) hablan mal de su ética y sus principios. Creo que al PAN le convendría perder para que se regenere desde abajo y sea el partido que alguna vez fue. Ciertamente yo apenas voy creciendo profesionalmente y se me hace más fácil decidir por un cambio (sin saber si es bueno o malo) que una persona que ya tiene su vida hecha.

    Yo no tengo la intención de decir que voten por este candidato. Solo si les digo que nos unamos para que no llegue Peña Nieto, pueden votar por López Obrador o Josefina Vázquez Mota, pero no anulen su voto, es importantísimo que salgan a votar, y también vigilar lo que suceda en las elecciones para procurar que estas sean limpias y no haya algún intento de fraude, y que el candidato que gane (nos guste o no nos guste) no tome posesión en medio de un conflicto postelectoral.

    Gane quien gane, tenemos que poner nuestro grano de arena para que este país crezca, los gobernantes no harán todos, ellos son simples servidores públicos.

  • AMLO: El hubiera no existe

    AMLO: El hubiera no existeEstoy convencido de que López Obrador es una persona bienintencionada, no ha robado, sus rastros de corrupción (asumiendo que puede tener algunos actos que no salieron a la luz pública) son menores que los del político promedio, y tiene convicciones. Tal vez las formas son el problema, dicen que a pesar de sus «buenas intenciones» es propenso a pasarse por encima a las instituciones, en la búsqueda de sus ideales y de lo que cree que es mejor para la sociedad y el país, también algunas de sus propuestas son «bienintencionadas» pero son inviables. A menos que en este rubro esté siendo pragmático al ofrecer soluciones con un talante populista, que sabe que no va a cumplir, al menos al 100% si llega a la presidencia (más por las mayorías en el congreso).

    A la fecha no he visto un estudio de cambio de intención de voto por estratos sociales para poder fundamentar lo que quiero decir, pero noto que el voto que tiene López Obrador ha cambiado de lugar. Ya no son todos los pobres que votarán por él (estos ahora los tiene Peña), pero yo he notado un incremento en las clases medias que piensa darle su voto, gente que en el 2006 posiblemente no pensó en votar por él, pero ahora viendo el panorama actual, un PAN que ha decepcionado, y un Peña Nieto que pues… ¿Cuántas cosas no se han dicho ya de Peña Nieto?, parte de las clases medias las que no tomó en cuenta AMLO en el 2006, piensan darle su voto. Estos no caen en el juego de la polarización ni ven a AMLO como su mesías, más bien entre los tres candidatos lo ven como «el menos peor», o piensan que ya es hora de darle una oportunidad a la izquierda.

    Aquí es donde digo que «El hubiera no existe«, porque si bien ha captado gente de otros estratos, a todas luces es insuficiente. Convenció a algunos con su «moderación», pero las cosas hubieran sido distintas si no hubiera cometido tantos errores en el 2006 principalmente. Es cierto, que hubo cierto «complot» (o compló como el dice) para que no llegara a la presidencia. Incluso los funcionarios del IFE quienes asegura que en su papel realizaron unas elecciones limpias, dicen que si hubo una maquinaria que hizo lo posible para que López Obrador no llegara. No es la primera vez que le sucedía esto a López Obrador, le sucedió con el fraude que sufrió en las elecciones de Tabasco en 1994, procesos como los del desafuero, lo que hizo que automáticamente cayera en una paranoia de sentir que todos están contra él. Pero si para algo ha tenido problemas López Obrador, es para la negociación y el uso del pragmatismo. Los bloqueos de Reforma, su nombramiento como Presidente Legítimo, el caso de Juanito y Clara Brugada, fueron pésimas decisiones que hacen que en el 2012 termine en el fondo peleando el segundo lugar con Josefina.

    Si no se hubiera equivocado, si su postura ante el fraude que dice que le cometieron hubiera sido diferente, si hubiera tomado en cuenta que habían intereses que querían acabar con él y hubiera actuado en consecuencia, posiblemente López Obrador tendría grandes posibilidades de llevarse la presidencia, y lo constatamos porque con todo y sus errores ha logrado convencer a algunas personas de las clases medias que voten por él. Sin estos errores hubiera sido más gente a la que hubiera convencido, y más porque la percepción del trabajo de Felipe Calderón no es muy buena. Incluso si hubiera actuado con más prudencia en estos momentos si hubiera podido atacar con mas enjundia a intereses como los que representa Televisa, ya que las clases medias y altas en su mayoría, ven ahora a Peña Nieto como el nuevo peligro y asumen que Televisa está detrás de su campaña.

    Tal vez lo trae de sangre, con tal de seguir sus convicciones, que al menos según él son legítimas, es reacio a negociar, y propenso a mandar al diablo a las instituciones. Es como un rebelde sin causa que protesta contra todo lo que está mal, pero cuando se está dentro de la política las formas cambian. Si no se hubiera equivocado podrían ser buenas noticias para la izquierda mexicana, ya que el tendría posibilidades de llegar a la presidencia, y en caso de que tuviera un buen desempeño (esto merecería un artículo aparte para discutir), en el 2018 posiblemente lo secundaría Marcelo Ebrard. Si no gana las elecciones del 2012 (cosa muy difícil) lo recomendable es que se retirara, o buscara luchar desde una trinchera. Si su intención era pasar a los anales de la historia, debe estar tranquilo, porque estoy seguro que de aquí a 100 años, la gente sabrá que existió un López Obrador, y posiblemente la historia lo juzgue mejor de lo que un gran sector de la sociedad lo juzga ahora.