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  • La relación del hombre con el dinero

    La relación del hombre con el dinero

    Hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás existe una marca de tarjetas de crédito que no está interesada en anunciarse en este sitio web.

    La relación del hombre con el dinero

    Desmond Covey es un hipotético gurú de los libros de autoayuda, sus libros son unos best-sellers. Se encuentran a la vista en las estanterías del Sanborns y aparece como una de las obras recomendadas en el Apple Store. Su nueva obra (hipotética, claro), la cual se ha anunciado con bombo y platillo, se llama «El dinero no da la Felicidad». En la obra, esta autor de literatura ligera (un buen eufemismo que aplica a muchos libros de autoayuda), explica como es que el dinero no hace feliz a la gente; trae incluso datos duros donde estudiosos han demostrado que la acumulación de dinero no trae felicidad. Covey afirma que la felicidad tiene que ver con las relaciones con los pares, con el nivel de satisfacción personal, con los proyectos realizados. Covey no tiene la intención de engañar a su público, su tesis la ha desarrollado en base a sus creencias, pero…

    Covey vive en una residencia en los suburbios de una ciudad estadounidense importante. A éste personaje nunca le ha gustado presumir de sus recursos y riquezas, e incluso algunos de sus amigos que ha ganado desde la infancia, son de estratos sociales inferiores y no son tan acaudalados. Covey tiene la capacidad de verlos como iguales y no de subestimarlos por sus recursos. Esto ha servido como argumento para que nuestro amigo Desmond Covey se sienta congruente con la tesis que plantea en este libro. -Sí, vivo cómodamente, pero no me gusta presumir mis recursos e incluso una parte de ellos los dono a ONG’s para sentirme responsable con la sociedad.

    La editorial llama por teléfono a Covey para hablarle de los ingresos que ha obtenido con éste libro. Desmond Covey se alegra, porque con ese dinero, podrá pagar la ansiada carrera universitaria de su hijo en el MIT, porque gracias a ese dinero también podrá financiar la nueva obra que está escribiendo y publicitarla en diversas latitudes del mundo.

    Hay que hacer un rewind y hablar de la infancia de Desmond Covey. Éste personaje empezó desde abajo, y su padre, a pesar de que no tuvo muchos recursos, siempre se la partió por traer algo de dinero a la familia. Covey trabajó doble turno para obtener el dinero que necesitaba para estudiar literatura en una universidad estatal. Se dio cuenta de sus talentos y consiguió un préstamo (que lo deja casi sin comer por un mes) para financiar la imprenta de su primera obra, la cual le trabajo los suficientes beneficios para escribir otro y poco a poco ir amasando su fortuna.

    Después de narrar esta hipotética historia, ¿qué pasa si quitamos el dinero de la ecuación? ¿qué queda? Absolutamente nada, de hecho no habría historia que contar. De hecho este cuestionamiento pone en duda la tesis del nuevo libro de Desmond Covey.

    La realidad es que nosotros los seres humanos necesitamos del dinero y las posesiones para autorrealizarnos. La tesis de Covey no es completamente falsa pero no termina de ser verdadera. Sería más prudente decir que el dinero como un fin no da la felicidad, el acumular riquezas por acumularlas no las da, pero como herramienta para lograr objetivos sí que es necesaria para la felicidad.

    Covey cree estar desapegado al dinero, es su filosofía de vida; pero en realidad depende del dinero. Necesitó de él para lograr estudiar una carrera, necesitó de él para que su hijo pudiera estudiar en el MIT. Incluso para desapegarse de él, hizo donaciones, es decir, entregó «su» dinero a una buena causa, lo cual le proporcionó felicidad. Sin su dinero no hubiera podido haberlo hecho.

    Así como hay corrientes de pensamiento y «gurús» que nos hacen creer que el dinero lo es todo y que nuestra vida debe de girar alrededor de los billetes (Donald Trump, Kiyosaki, muchas empresas piramidales y demás estafadores) hay otros que quieren hacer creer que el dinero no importa, que es poco menos que un pecado. Y la realidad no es de ninguna de las dos formas.

    El dinero es una herramienta que nos ayuda a vivir mejor, a realizar nuestros propósitos y nuestros objetivos, pero lo importante, son los propósitos mismos. Pero para ir a una dirección necesitamos recursos, eso lo sabe desde un empresario capitalista hasta un dictador comunista.

     

  • Quisiera ser millonario parte 2 – Revisión

    Este artículo es una continuación del tema «Quisiera ser millonario«, recomiendo que lo consulten antes de leer este en caso de que no lo hayan leído.

    Generalmente cuando creo dejar temas inconclusos o con varias dudas al aire decido hacer revisiones en lugar de editar el artículo, una de mis políticas que tengo dentro de mi blog es que después de haber publicado un artículo ya no lo puedo modificar excepto para agregar alguna actualización o una nota al pie, y esta no es la excepción, por eso decidí crear una segunda versión del artículo «quisiera ser millonario» para aclarar algunas cosas y lograr cerrar bien este tema, el cual me pareció interesante de abordar, y al parecer también a los lectores también. Recibí varios comentarios por medio de este blog y por medio de Facebook en este artículo. Bueno empecemos.

    El dinero no es lo más importante.

    La otra vez inicié con una frase que decía, el dinero no es la felicidad, pero como se le parece. Porque es verdad, el dinero nos trae muchas satisfacciones y nos hace la vida más fácil. Pero eso no quiere decir que el dinero sea lo más importante. El dinero no es garantía absoluta de felicidad, por el contrario, si no viene acompañado de otros hábitos personales, puede terminar siendo un estorbo. Ya lo había dicho, está muy bien aspirar a más de lo que uno tiene, pero siempre y cuando conserve su escala de valores intacta, y a veces eso es algo difícil de hacer, porque muchos prefieren pasar por encima de ellos como un atajo para obtener más riquezas, lo que se convierte en lo que yo llamé riquezas mal habidas. Ese tipo de personas son las que creen que valen por lo que tienen y no por lo que son. Como yo comentaba lo valioso de una persona millonaria no es cuanto tiene, sino el esfuerzo y el empeño que invirtió para obtener esas riquezas.

    Además, el dinero por si solo no da la felicidad , sobre todo cuando existe «pobreza» en otros ámbitos personales. El ser humano no solo necesita de dinero, necesita sentirse seguro (de nada sirve tener millones de dólares si la vida está en peligro), necesita sentirse querido (de nada sirve tener millones de dólares si la persona en cuestión está sola y no tiene los suficientes lazos afectivos como para sentirse querido) y necesita sentirse autorrealizado (de nada sirve, de nuevo, tener millones de dólares si la persona no está agusto con lo que hace o no se siente satisfecha). El dinero per sé no da la felicidad, necesita de otros atributos para poder generarla.

    Las riquezas, lo repito, son uno de los pilares que sostienen al ser humano, pero no son «todos los pilares». Si pretendemos sostenernos solo por el pilar de las riquezas y no fortalecemos los demás pilares, este no va a soportar toda la carga, y el «edificio de la vida» se va a derrumbar. La integridad humana, los valores, la familia, seres queridos, amigos, el sentimiento de autorrealización son otros de los pilares que ayudan a sostenernos y mantenernos en pie.

    Pero sigue siendo importante

    Pero no quiere decir que debamos renunciar al pilar del dinero cuando podemos tener los demás. El dinero no deja de ser un área importante en nuestras vidas porque es el que se encarga de darnos bienestar, poder vivir de una manera decorosa, poder tener lujos, comodidades, esparcimiento, y en general, una mejor calidad de vida. Por eso pienso que el no aspirar a obtener riquezas es una simple y llana estupidez. El problema como mencionaba es cuando se supedita el dinero a las demás áreas de la vida. En ese momento es cuando el dinero se convierte en un problema.

    Imagina que tienes una familia amorosa, te gusta lo que haces, te sientes una persona íntegra  y de repente pierdes el empleo. Te ves en una situación dificil y la ruptura del «pilar económico» hace que los demás pilares tengan que soportar más peso y por consecuencia, tienen más posibilidades de quebrarse. Por el contrario si te anuncian un aumento de sueldo en el empleo o empiezas a generar más ganancias con tu negocio, el pilar se fortalece y hace que los demás pilares no tengan que soportar tanto peso. Imagina, ahora tienes dinero para llevar a tu familia de vacaciones, para comprarles regalos, para buscar momentos de esparcimiento para poder convivir más con ellos, para darles una mejor salud y bienestar. En este caso el dinero puede reforzar todos lo demás pilares.

    Es por eso que aspirar a tener riquezas es una forma de querer progresar y de ser mejor persona. Por supuesto que no es la única forma, pero si es uno de los varios ámbitos a los que hay que ponerle atención para terner un desarrollo íntegro como persona. Si aspiras a poco, indudablemente tendrás más poco de lo que habías aspirado, y eso a fín de cuentas es ser pobre, pero pobre de caracter.

  • Quisiera ser millonario

    El dinero no es la felicidad, pero como se le parece.

    Yo creí que no era una persona fijada en el dinero, y de hecho muchos podrían pensar que no lo soy. No soy necesariamente una persona que busque un status o darme valor por lo que tengo si no por lo que soy (aquellos que creen que valen lo que tienen son de lo más infelices, hasta el mismo Carlos Slim lo dijo alguna vez), pero les soy sincero, es que en verdad querer aspirar a ganar poco es ser un mediocre. Hay gente que dice, yo con tener una casita y un cochecito con que moverme sería muy feliz (tal vez eso sea una aspiración bastante fuerte para una persona en pobreza económica, pero aquí me estoy refiriendo a la clase media o alta, de la cual son la gran mayoría de los lectores de este blog).

    Yo busco hacer lo que me gusta, pero inconscientemente (y a veces conscientemente) busco obtener más dinero, ganar más y más. Estaba trabajando por mi propia cuenta, estaba muy agusto trabajando desde mi propia casa, pero a pesar de que mi negocio va creciendo relativamente, el dinero no alcanzaba para lo que yo quería, no me era suficiente porque aparte tenía gastos, y entonces empecé a buscar un trabajo con el cual pudiera compaginar con mi negocio propio. Lo encontré en Hewlett Packard y ahora mis ingresos (combinados con los de mi negocio) se triplicaron, lo cual es una gran satisfación para mí. Pero yo se que habrá un momento en que dicho ingreso no me llenará y tendré que buscar más. Mi negocio tendrá que crecer, o bien, tendré que crecer dentro de la empresa donde estoy trabajando. Pero la verdad es que cada vez quiero ganar más dinero.

    Soy sincero, cuando voy a ver una residencia de Puerta de Hierro (GDL), Bosques de las Lomas (DF) o San Pedro (MTY) me digo, yo quisiera vivir algún día en una de esas casas. Parece algo muy ajeno a mí porque nunca he vivido en alguna de ellas pero ¿por qué no aspirar alguna vez en vivir algun día con esas comodidades, o acaso tiene algo de malo?. Yo no lo creo. Para lograr eso se necesita de mucho esfuerzo, perseverancia y astucia (algunos mexicanotes dirán que también necesitaría de la tranza).

    Lo repito, el dinero no determina cuanto vale una persona, pero si puede ser una buena medida para admirar el esfuerzo y la inteligencia de esa persona por lograr llegar hasta donde ha llegado. Mi padre es un gran ejemplo, el empezó a trabajar en empresas desde abajo, llegó a altos puestos directivos y gracias a eso me pudo ofrecer un buen nivel de vida, y yo lo admiro por ello, por su esfuerzo y su entrega. Y la verdad a mí me gustaría que alguna vez mis hijos (si es que tengo) me admiraran por lo mismo, ¿tiene eso acaso algo de malo?.

    Es cierto que existen riquezas mal habidas, pero una persona sabe en su conciencia cuando no se ha ganado sus posesiones de una buena forma y creo que eso a fin de cuentas no es muy gratificante para su conciencia, porque a fín de cuentas es gente que solo quiere acaparar riquezas a costa de sus valores morales. Pero independientemente de esa acotación, creo que el aspirar a ser rico no tiene nada de malo, por el contrario, creo que muestra falta de caracter quien piensa que es malo aspirar a generar riquezas, porque en el fondo se esconde el miedo al éxito (y al fracaso) y varios complejos de inferioridad que no permiten desarrollar plenamente a la persona.

    El dinero no es lo más importante en la vida, probablemente no lo sea, pero si es uno de los pilares del ser humano en la vida. El ser humano necesita obtener riquezas materiales para vivir una vida más plena y confortable. A fin de cuentas siempre será más cómodo dormir en una cama lujosa que en un catre, o será más fácil trasladarse en automovil que en transporte público (a excepcion de esas ciudades donde el transporte público es muy eficiente). Los seres humanos queremos cada vez más y más y no nos conformamos con quedarnos estacionados, los que crean lo contrario, como lo dije, demuestran una falta de caracter y de autoestima propia.

    Si crees que no mereces crecer tu patrimonio personal, te recomendaría primero analizarte y ser sincero contigo mismo ¿no será, sinceramente, que no crees merecer obtener más riquezas?.

  • ¿Dinero mata carita?.

    Hace rato estaba viendo en el periódico Mural (parte de todo el consorcio amarillista Reforma), que José Gerardo Álvarez Vázquez «El Indio» sostuvo una relación con Alicia Machado, quien llegara a coronarse Miss Universo. ¿Quien es el Indio?. Para quien no lo sepa, era operador de Arturo Beltrán Leyva, o sea, era narcotraficante (ver nota en medio mas serio).  Y el Indio no puede presumir precisamente de tener dotes de belleza, es más, no necesito ser mujer para saber que el tipo está feo. ¿Pero como a Alicia Machado le pueden llegar a gustar ese tipo de personajes que no se caracterizan ni por ser guapos, ni nobles, ni buenas personas?. La clave está en el dinero.

    Como diría Alex, el personaje principal de la Naranja Mecánica. El puro billete le ha dado el placer al Indio de tener varias sesiones de «mete-saca» con la Miss Universo. Y es que nosotros podríamos pensar que no habrían muchas mujeres hermosas que se atrevan a tocar el diabólico cuerpo del Indio. Pero si, y no es que le hayan aplicado el Efecto Ludovico a la tal Alicia Machado (haciendo otra vez referencia a La Naranja Mecánica), simplemente la atracción por el poder y el dinero. Y Alicia Machado no es la única que ha caído ante las tentaciones del narcodinero, tambien hemos visto como la Nuestra Belleza Sinaloa Laura Elena Zúñiga fué arrestada por andar con malas compañías. Otras son Sofía Vergara, la actriz colombiana Liliana Lozano, y otras más.

    Ya aterrizando un poco. En el estudio que había realizado sobre lo que las mujeres esperan de los hombres, a las mujeres no les importaba tanto que el galán en sí fuera rico, sino que fuera trabajador. Y si creo que existen muchas mujeres que no se fijan «tanto» en el dinero. Pero parece haber un sector importante de ellas que si se fijan, sobre todo las que se mezclan con ciertos círculos sociales donde abunda el dinero y el poder. Yo en lo personal he llegado a saber de «y conocer» mujeres que alguna vez tuvieron una relación con algún narcotraficante (aunque haya sido por error), pero lo que si es más visto, es aquel hombre que sin poder presumir de su galanura, se puede trepar a unas «gueritas bien dotadas» a su automovil convertible. Incluso he llegado escuchar frases de ellos que dicen -desde que tengo mi camioneta me he cogido a más viejas.

    Queda claro que la belleza de un hombre no es lo más importante para una mujer. Ya hemos mencionado que hay otras dotes que les atraen más (por eso los tan presumidos metrosexuales no son otra cosa más que metropuñales), pero en algunos casos parece que el dinero y el poder actúa como un iman, que ciega a las mujeres de lo otro que les debería importar, la integridad del hombre al que buscan. He conocido amigas que tuvieron alguna vez «el radar del patán» e incluso así lo afirmaron en el estudio que realicé. Hombres que buscan conquistar a las mujeres con su dinero y lujos ostentosos, sin importar si el galán en cuestión es gordo o feo. Pero a este tipo de hombres les ha salido también la fórmula, que entonces se refugian en la patanería para satisfacer sus necesidades afectivas y sexuales (como no, el mete-saca).

    Por eso, yo lo afirmo, sin ningún remordimiento. El dinero mata carita. ¿Que será de un hombre galán que no tiene dinero para invitar a salir a la chica, o es un pobre perdedor que no sabe trabajar ni sacar para el sustento diario?. A pesar de que a muchas mujeres les ha dado por independizarse, todavía hay muchas que esperan un hombre que las mantenga, y esas son las que más rápido caen al acecho de los hombres feos, informales, pero cagalanas.

    Recuérdenlo vanidosos. El dinero mata carita. Más vale que se empiecen a poner a trabajar, porque si no, se van a quedar solos.

  • Sobre las mujeres (Ligues y demás) Parte 2

    Hace unos días platiqué sobre las mujeres, y creo que fué conveniente elaborar una segunda parte de acuerdo a las experiencias que aprendí durante esta semana. Y si, algunas de ellas rectificaron y confirmaron algunos de mis postulados y teorías que expuse en el post pasado.

    ¿No hay problema si las acompañamos?.

    Ah que frase tan simple, pero que frase tan efectiva para el arte del ligue. Me la recomendó un amigo al cual se la había contado otro. Si, esa frase que evita todos aquellos conflictos mentales para poder armar una frase adecuada y aspirar a ser aceptado por unas femeninas que nunca te han conocido. Y es simple porque también te ahorra tiempo y evita que lo tires. Con esa frase ya estás orillando a que la mujer te diga si sí o si no, sin rodeos, así que si te batean será en un instante y no perdarás tiempo para conocer a otras.

    Cuando una persona está frente a una situación donde impera el nervio, la ansiedad se va acumulando conforme transcurre el tiempo, desde el inicio hasta la decisión de la mujer. Por eso la frase «¿No hay problema si las acompañamos, o si te acompaño? es muy efectiva, porque solo tienes que decir eso, y no necesitas improvisar sin que él nervio te delate y empieces a tartamudear. Ya si te dicen que sí, ya podrás presentarte a ellas sin cargar con tanta ansiedad encima, que si bien no se va por completo, no es la suficiente para que te boicoteé.

    Y eran treintonas.

    Uno a veces se deja llevar por las emociones, ve que la chava está bonita, y antes de analizarla bien, ya piensa en «voy a ser hombrecito, les voy a llegar». Como me sucedió a mí: Le dije a mi amigo, vamos con esas que están en la mesa. Aplico mi técnica por primera vez y me sale, -si no hay problema en que nos acompañen, me dicen. Y yo ni siquiera me había fijado realmente si eran de nuestra edad o que onda.

    Las mujeres eran buenas personas, pero descubrimos que ya eran grandes, de hecho eran mas grandes de lo que aparentaban. Yo les daba unos 29 o 30 años, y no, maldición, tenían 35. Ah cabrón, pero al menos eran interesantes sus pláticas, áunque si creo que hubiera sido mejor haber aplicado mi eficiente táctica con otras chavas mas acordes a mi edad.

    La cultura y la experiencia

    Se ve que es muy importante «el verbo» para poder ligar mujeres. No de mucho servirá que seas carita si ni siquiera sabes hablar. ¿Y saben?, hay dos cosas que creo que son muy importantes. Si eres una persona culta ya tienes una ventaja, y aunque si bien es cierto que en México la gente no lee, muchas veces esa cultura que has adquirido te puede servir de mucho. Aunque no lo creas, esos libros de Enrique Krauze, o de Oscar Wilde algún día te servirán de apoyo en el «cotorreo con las morras». A veces te sorprenderás que al ver que la mujer empieza a hablar de un tema trivial como lo «mamón que es el gobernador», tus apuntes sociológicos y políticos se le terminarán haciendo interesantes (claro, mientras sepas utilizarlos).

    La experiencia también es importante. Si has vivido tendrás mas anécdotas que contar. Si la cultura es la «teoría», la experiencia es la «praxis» del ligue. Porque describirá un poco (si no es que mucho) quien eres tú. Esa vez que escapaste de tu casa, esa vez que saliste con tus amigos a recorrer el mundo, esos amores pasados, esos éxitos, esa vez que viajaste, esa vez que te hiciste pipí en la Torre Eiffel (no, mejor esa no la cuentes). Si eres un «deadfly» que no ha vivido, entonces una mujer no verá en tí a alguien con la que pueda pasar unos fines de semana divertidos.

    Y si es cierto lo del dinero y la sustentabilidad del hombre.

    Para saber que tan cierta esa teoría de que después de los 25 años, las mujeres buscan a un hombre que pueda ofrecerles una vida decorosa es muy cierta, les pregunté a las mujeres que fuimos a ligar (si, las treintonas). ¡¡Ellas mismas lo dijeron!!: -Cuando tienes 20 años, no te importa mucho si el hombre tiene dinero o no, porque no piensas en ese alguien con el que vas a vivir, pero después de los 25 años piensas en alguien que se le vea un buen porvenir, y no porque seamos interesadas, sino porque tampoco nos queremos morir de hambre. El galán puede ser carita, verbo, pero si no te puede ofrecer algo byeee (apuntó el pulgar abajo). Si es un hombre que no le está llendo bien pero es trabajador, lo puedes considerar porque sabes que se va a esforzar por ofrecerte algo, pero si es una persona perdedora o mediocre, fuera. Así que no hay pretexto, pónganse a chambear.

    Y no podía faltar un delicioso y saludable bateo.

    Bueno, luego ví ahora sí unas mujeres bonitas (muy), un poco mamonas. Pero esta vez la técnica no me funcionó. Batazo sutil: «Si no hay problema, podemos compartir la mesa», traducción: «Compartamos la mesa, pero nosotras en nuestro pedo, y ustedes en el suyo ¿No?. Ya era tarde, no valía la pena insistir, ahí estaba el no, dibujado en el inconsciente de sus palabras.Yo dije, ah igual para la otra sale, no hay ningún problema. Ámonos a dormir.

    Pero hubo una chica de rojo que…

  • Sobre las mujeres (ligues y demás)

    De los ligues:

    1.- Eeh, hola, soy Cerebro, mm, este, ¿Como te llamas?. 2.- ¿Como está señorita? yo soy Cerebro, y quisiera saber si me pudiera regalar unos minutos de su tiempo para poder conversar. 3.- ¿Que onda mi chava?, yo soy el Doctor Cerebro y usted va a ser mi víctima, (esperen este no, parece como de acosador sexual).

    Algo que nos da miedo, pero mucho miedo a los hombres, es ligar. Y si, ya es hora que lo sepan mujeres, esa galán que llega a cortejarlas con buen porte y con seguridad, en realidad se está cagando de miedo por dentro.

    Por más natural que parezca, deben saber que el hombre en cuestión, para llegar a cortejarlas con esa aparente seguridad, tuvo que practicar el speech varias veces (aunque sea en su mente) e irlo mejorando conforme practica el arte del ligue. Y le sale natural no porque lo diga en el momento, sino porque ya lo repasó tantas veces que ya se lo sabe de pe a pa.

    Pero por mas seguridad y experiencia, el miedo no se va. Tal vez sea menor, pero incluso hay gente que tiene muchos años practicando el ligue en bares, antros y fiestas, y le tiemblan las manitas a la hora de decir: -le voy a llegar a esta chava.

    Yo hasta hace poco (2 semanas) me puse a practicar ese arte, y la verdad que es mucho mas difícil de lo que parece, no solo por los nervios, sino por la dificultad para encontrar una «víctima».

    Recuerdo que fuí con un amigo a un bar, y habían miles de mujeres hermosas. Era un paraíso terrenal, nada mas que pasaba algo, y es que todas estaban ocupadas. Todos estaban con novio o en bolita con sus amigos. ¡Maldición, porque no puede caminar una sola, o al menos, ¿porque no van varias amigas solas a un bar?!.

    Y cuando uno no tiene experiencia en este tipo de ligue, lo común es que uno dé la novatada. Y no me refiero al inminente bateo, sino al desperdicio de esa oportunidad buscaste durante horas (1:30 en este caso). Y sucede que mi radar apuntó a una hermosa mujer con pelo chino, y una bella cara. Estaba con sus amigas platicando, yo ya me había puesto en mi actitud, ¿Cual miedo, vamos a llegar?, ya estaba contando, 1..2…, cuando el amigo que me acompañaba (tan inexperto como yo) me dice. -Esperate poquito, deja que se presente la oportunidad. Su servidor Cerebro hace caso a su amigo, y en unos instantes desaparecen. ¡Se habían ido del bar porque no había encontrado nada!,¡¡Maldición!!.

    La dura realidad:

    Un amigo tuvo una cita con una persona, no es Psicólogo, mas bien es como un asesor (con el que también yo voy), y le dijo una frase que sintió como un golpe bajo: «Las mujeres no van a estar contigo porque seas buena persona». Cuando me lo contó no me dolió porque yo ya sabía que era cierto. Le dije, como una vez referí en un post de mi blog: «La bondad y la nobleza es cuestión de principios, no de estrategias».

    Si fuera así, el mundo sería totalmente pacífico, y todos bailaríamos agarrados de la mano con un arcoíris en el fondo. Mentira, ¿a poco los hombres vamos a ligar a los bares fijándonos en quien tiene cara de santa?, eso solo lo hacen los depravados que quieren desflorar a la indesflorable. Pero la gente común y corriente primero nos fijamos en otras cosas (la inteligencia, la cara, el cuerpo, la ternura, bla bla). ¿Por qué ellas tendrían que hacerlo diferente?.

    Años de experiencia de Cerebro lo avalan, y Charles Darwin tiene que venir al rescate. Y es tan contudente esa realidad, que el asesor con el que vamos, el cual es religioso, muy leído e inteligente (a pesar de que no me ha podido quitar lo hereje, ni mi apatía hacia lo religioso,  ni la posibilidad de que caiga en las garras de la masonería) acepta mis teorías darwinianas. ¿Por que las gorditas son mas simpáticas y las chavas hermosas tienden a ser mas huecas?. Porque las gorditas están en desventaja frente a las féminas hermosas, y entonces tienen que crear otras ventajas para poder satisfacer sus necesidades de afecto, entonces se vuelven simpáticas, o en el caso de los hombres no hermosos, adquieren un gran verbo. Y por lo mismo, las mujeres hermosas tienen el paradigma de ser huecas, porque no se tienen que esforzar para lograrlo.

    Y lamentablemente la bondad en la gran mayoría de los casos no es ventaja alguna (ni desventaja). Las mujeres se van a fijar en otras cosas (que varían de acuerdo a la subjetividad de la féminas): Tu personalidad, si eres carita, tu verbo, tu cortesía, y algunas se van a fijar en el grosor de tus músculos. Si, se pueden fijar en el biceps o en el triceps, pero el músculo que las mujeres esperan que esté mas grueso y firme es la cartera.

    El dinero y las mujeres. La ley de la oferta y la demanda. Demanda alta de «carterones» y poca oferta por parte de los hombres:

    Cuando una persona rebasa los 25 años, comienza a pensar en buscar a esa mujer que podría ser el amor de su vida. Las parejas dejan de ser cosas pasajeras para aspirar a algo mas. Aquí hay una buena noticia y una mala. La buena es que a veces las personas pueden ya no dar tanta prioridad a algunos factores (y es donde las «viejas huecas» y los «caritas» van perdiendo popularidad), pero entra algo muy importante, si, es: $$$$.

    Independientemente de que puedan existir mujeres interesadas. La gran mayoría de las mujeres buscan alguien que les puedan dar el suficiente sustento económico, y también, en el caso de varias de ellas, poder aspirar a igualar el nivel de vida que tuvieron en casa de sus papás en no mucho tiempo.

    Puedes ser buena persona, carita, tener verbo. Pero si en el ámbito profesional nomás no, ya estás en desventaja. Es normal y natural que las mujeres busquen alguien que les pueda dar un nivel de vida aceptable. Aún cuando la mujer también trabaje, espera que el hombre esté al tiro y no sea un perdedorcito cualquiera. Y lo malo de todo esto es que la mayoría de los jóvenes no pueden lograr cumplir esa necesidad fémina. La aspiración del joven promedio que anda entre los 25 y 35 años, es vivir en un depa, y pensar (si es posible) en un solo hijo. Lo cual representa un bajón para aquellas mujeres que no se resignan a dejar su modus vivendi actual.

    Hay mujeres que entienden la realidad y la aceptan como tal, pero no son la mayoría. Los billetudos están al buen postor. Y para nuestra mala suerte, los hijos de papi que no se la han partido, y a los cuales su progenitor le puso el negocio, están en ventaja. Ya tienen su coche, ya tienen una casa en uno de los terrenos que papi tiene. ¿Que venga el peje a expropiar esos terrenos y dárselos a los pobres?. nel pastel. Ni modo, así es la vida, porque digo, nosotros tampoco estamos tan mal, si miramos la realidad del 70% de la población que está debajo de nosotros.

    Ojo, no significa que la mayoría de las mujeres sean interesadas. Una mujer interesada se casa por el dinero, las mujeres que incluyo en mi descripción no se casan por el dinero, pero si requieren que el hombre les pueda dar un modo de vida decorosa. Por que a fin de cuentas a cualquier mujer le daría miedo casarse con un «bueno para nada» y que en un futuro esté viviendo constantemente problemas económicos, y que su nivel de vida baje (aunque hay unas que si sacrificarían eso).

    La ley del mas fuerte:

    Como conclusión. Si eres una buena persona, ¡¡que bueno!!; a la humanidad le hacen falta personas buenas. Pero recuerda que la bondad es cuestión de principios. Tu eliges ser así porque tienes valores, porque crees que las demás personas merecen que su integridad les sea respetada. Pero en la cuestión de las mujeres no es suficiente. Si eres bueno, pero sobre todo, eres fuerte (mentalmente, económicamente, y tienes atributos atractivos ya sean implícitos o practicados) entonces vas a ser un buen partido para las mujeres.

    Darwin tenía razón, en el mundo sobreviven los fuertes, y los débiles puuuuuuuuuuum, paaas, caen. Y si no le creen, pregúntenle a Eddie Vedder: ¿Whyyy?, because, ¡It’s the evolution baby!.

    Post Data:

    ¿Se acuerdan del tipo que se pregunta por qué no puede ligar y se termina haciendo «amigo» de todos sus prospectos?. La respuesta es mas que simple: Nunca mostró sus intenciones. El cabrón ya quiere ponerle Jorge al niño, cuando la chava ni sabe que le gusta.