Etiqueta: Carlos Salinas de Gortari

  • El Jefe Diego no nos invitó a la peda

    El Jefe Diego no nos invitó a la peda

    Cuando hablamos de «diferencias políticas» muchos «expectantes» suelen tomarse las cosas de forma literal. Es decir, asumen que dos políticos que tienen diferencias entre ellos no pueden verse a la cara, que son enemigos declarados, y que lo político va ligado a lo personal. Pero en la realidad suele ser un poco distinta. Es decir, mientras las diferencias políticas existen, las diferencias personales no están tan estrechamente ligadas.

    Bajo ese argumento, entonces, si Diego Fernandez de Ceballos organiza una fiesta, y a ésta van personajes de los distintos partidos políticos, entonces todos están de acuerdo y son parte de una misma mafia. Calderón fue a la misma fiesta que Salinas (son de la misma mafia del poder, dirían). Carlos Slim, Xochitl Galvez quien «periscopeó» dicho evento, Porfirio Muñoz Ledo, Jorge Castañeda, Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva, entre otros.

    El Jefe Diego no nos invitó a la peda

    Podría cuestionar a los «periodistas» que estaban ahí, porque se dice que un buen periodista debe de ser crítico con el poder y no parrandear con éste (no es que Carlos Marín o Gómez Leyva se caractericen por ser muy críticos), pero en realidad es una fiesta común y corriente. Fernández de Ceballos tiene muchos contactos y conocidos dentro de la política que no necesariamente coinciden entre ellos.

    Que coincidan en una fiesta no debería de ser motivo para crear teorías de la conspiración. George W Bush y Hillary Clinton se dieron un abrazo en el funeral de la esposa de Ronald Reagan y no pasa nada, ni es prueba de un conflicto de intereses o de alguna colusión secreta ni nada por el estilo. A pesar de las diferencias políticas que existen, se ven las caras por un razonable período de tiempo y su trabajo los obliga a convivir, a llegar a acuerdos. Que no coincidan políticamente no significa que no se puedan ver de frente, ni se puedan saludar ni mantener una conversación casual. Vaya, hablamos de política con todas su letras. Entre personajes de distintas facciones puede haber un ambiente de camaradería y no pasa nada.

    Incluso esto se puede ver entre quienes presumen ser críticos acérrimos y se califican de vendidos o peligrosos en las cámaras. Hay que recordar cuando Fernández Noroña invitó a Ciro Gómez Leyva a la presentación de su libro, lo cual desató una serie de críticas en Twitter.

    De la misma forma hay políticos de diferentes partidos quienes coincidieron al ser adversarios en una campaña electoral donde echaron mano de todo lo que fuera posible para desacreditarse, y son amigos. Los hay, créeme.

    Debido a la imprudencia de Xochitl Gálvez con su Periscope (práctica frecuente de su City Manager), todos «se enteraron de la parranda» y algunos pseudo-periodistas como el «peñista-de-día-pejista-de-noche» Federico Arreola abordaron la noticia para reforzar la teoría de López Obrador sobre la mafia del poder que está en su contra, y que va a conspirar para que no gane en el 2018.

    Y de forma muy predecible, López Obrador hizo eco de la noticia afirmando que ahí están todos los que lo odian. Porque básicamente si no estás con AMLO, eres su enemigo. Aunque de igual forma no se equivoca tanto al afirmar que ahí hay muchos políticos que le han daño a México.

    Concuerdo en que la gran mayoría de los presentes son políticos impresentables. Porque vaya, casi toda la clase política (incluyendo a López Obrador) es impresentable, nuestra clase política está desprestigiada. Pero que un político haga una fiesta e invite a todo el mundo, es de lo más común que hay. De hecho ni debería ser noticia.

    La noticia es que Diego no me invitó a la peda.

    P.D. Y no fue ni Emilio Azcárraga ni Salinas Pliego, por si querías dormir tranquilo hoy.

  • Cerebro Salinas de Gortari

    Cerebro Salinas de Gortari

    Quisiera ser un Salinas de Gortari, quisiera entender ese hambre de poder que tienen; quisiera comprender esa insensibilidad; ese cinismo; ese maquiavelismo; esa incapacidad, que comparten con los delincuentes, de no sentir el dolor ajeno. Quisiera entender al primer Presidente que supe, era Presidente de México (tenía 6 años cuando llegó al poder), del cual ya muy niño sabía que era ratero y que se había robado las elecciones en 1988. Yo recuerdo, a mis 5 años, mi mamá tenía una calcomanía de Manuel Clouthier en su Brasilia y me decían que él era el bueno, cuando el PAN todavía valía la pena. Pero ganó Salinas de Gortari, acompañé a mis papás a votar, yo quería votar, pero estaba muy chico, aunque su voto no sirvió de mucho. Salinas le cometía fraude electoral a Cuauhtémoc Cárdenas.

    Cerebro Salinas de Gortari

    El día de hoy nos acordamos de ellos por dos cosas, por la exoneración de Raúl Salinas de Gortari, y por la declaraciones de Carlos Salinas sobre Carlos Slim. Los dos eventos simultáneos tienen algo en común, Enrique Peña Nieto, supuestamente apadrinado y apoyado por Carlos Salinas (aunque las cosas van tan mal que ni siquiera parece haber un cerebro inteligente como el del ex Presidente detrás). En tiempos de Peña Nieto, Raúl Salinas es absuelto del cargo por enriquecimiento ilícito. Esto significa que las autoridades deben de devolverle las pertenencias que le fueron confiscadas en 1996, y el «descongelamiento» de varias cuentas bancarias. Raúl Salinas fue ajusticiado por un priísta enemigo como Ernesto Zedillo, y ahora, en los momentos en que uno al que muchos señalan como cercano gobierna, termina eximido de culpas. Así la impunidad y la corrupción en México. Si eres poderoso e influyente, al final te vas a salir con la tuya.

    El cinismo es más cruel cuando escuchas hablar a Carlos Salinas de Gortari sobre Carlos Slim. La crítica es dura, pero Slim puede estar muy contento, porque el deslinde le ayuda a su nombre el cual está vinculado con el de Salinas. El ex Presidente afirma en una columna suya para El Financiero que él hizo una muy buena privatización que fue incluso aplaudida por sectores internacionales, pero que Carlos Slim resulto ser un empresario muy voraz y pragmático que se benefició del «régimen neoliberal» (en tiempos de Zedillo según èl, claro) para que Telmex terminara siendo lo que siempre fue, un monopolio privado. ¿Salinas hablando de los males neoliberalismo? ¿Pero que podemos esperar del miembro de un partido en cuyos estatutos está en contra del estatismo y del neoliberalismo a la vez, pero al mismo tiempo puede ser estatista y si quiere neoliberal?

    Si la relación cercana entre Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto es real (algunos sugieren que no lo es así), tal vez tendría algo de sentido, porque a Slim no se le ve cómodo con el gobierno de Peña Nieto. Incluso algunos priístas han afirmado que Carlos Slim está detrás de los intentos de «desestabilizar el proyecto de nación de Enrique Peña Nieto», porque como sabemos, salió perdiendo, mientras que el gobierno de Peña se ha preocupado por beneficiar a Televisa, empresa que lo promovió a la silla presidencial.

    Los Salinas son el más claro ejemplo de impunidad en el país y el claro ejemplo de que con poder, puedes beberte a México y llevarte a tus bolsillos el dinero de todo el pueblo sin temer que te caiga todo el peso de la ley. El PRI de Peña y «el nuevo PRI», no se entiende sin los Salinas. De ellos pareciera heredaron el cinismo, y la incapacidad deliberada de saber que están gobernando para el pueblo, como Pedro Aspe, mentor de Luis Videgaray y Secretario de Hacienda de Salinas presumió; que él sólo ha ido dos veces en su vida al Centro Histórico de la Ciudad de México.

    No es gratuito que a los 7 años supiera que Carlos Salinas era un «ratero», no es un secreto que después de su mandato, cuando los mexicanos entendimos el daño que nos hizo, se vendieran sus máscaras por doquier (había que sacar la rabia). Pero no logramos completar el cambio, y lamentablemente, estamos lo suficiente mal como sociedad para volver a tropezar con la misma piedra.

    Los Salinas siguen impunes, y conforme sigan hablando, sigan siendo absueltos y sigan saliéndose con la suya, no podremos hablar de un Estado de derecho en México. Su sola presencia genera desconfianza, nos habla de que algo sigue podrido.

  • Made in Chismo

    Made in Chismo

    Recuerdo cuando era niño, se lanzó una campaña para alentar la compra de productos nacionales. Hace poco me acordé de ella, y es que eso ocurrió hace 20 años. Traté de buscar en Internet y sólo encontré un extracto de un libro que hace alusión a esta campaña. Y era una campaña curiosa, porque apelaba al ya tradicional nacionalismo que todavía tenemos en nuestras venas gracias al adoctrinamiento oficial. Y es que no es difícil de deducir que el «Chismo» hace referencia posiblemente a «Made in China» pero también a «malinchismo» y es que ese término nos lo inculcaron para odiar lo extranjero, para verlo como una traición.

    Made in Chismo

    Lo curioso es que esta campaña fue lanzada hacia el final de sexenio de Carlos Salinas de Gortari, poco antes del levantamiento del EZLN. Sí, por ese Carlos Salinas, arquetipo del neoliberalismo mal orquestado, de las privatizaciones, y del fin del proteccionismo. Pero me pregunto, ¿Es saludable escoger productos nada más porque son mexicanos? ¿O deberíamos de comprar los productos que nos satisfagan nuestras necesidades?

    Naturalmente consumimos muchos productos mexicanos, ya que forman parte de nuestra cultura (como nuestra deliciosa, picante y en ocasiones, engordante comida), o bien, porque nos enfrentamos a una condición monopólica (como algunos servicios) y en el más positivo de los casos, porque esos productos tienen muy buena calidad, o son los óptimos en la cuestión calidad-precio.

    Pero, si veo un producto gringo de mejor calidad que el mexicano que aparece al lado, o que satisface mejor mis necesidades. ¿Atento contra México si lo compro? ¿Soy un antipatriota? ¿Un mal agradecido con la nación?

    Algunos me dirán que sí, algunos izquierdistas, algunos priístas que viven del pasado, e incluso hasta algún panista perdido. Pero yo creo que no, es más, por el contrario, a la larga se le hace un gran favor a la industria mexicana.

    ¿Qué pasaría si compráramos si discrimináramos a los productos extranjeros con el fin de beneficiar a «nuestros compatriotas? Fácil, desincentivaríamos el desarrollo de las empresas mexicanas. Haríamos que fueran menos competitivas porque no tendrían motivos para innovar y ponerse al tú por tú con las empresas extranjeras, y se limitarían a competir sólo con las empresas nacionales.

    Lo peor para los nacionalistas, es que es prácticamente imposible que una sociedad sacrifique calidad o precio por comprar un producto mexicano. Incluso cuando la esquizofrenia nacionalista temporal nos invade, cuando se decide hacer un boicot por un día para «darle en la madre a los gringos», -Pos hoy no hay que comprar Coca ni ir al McDonalds- termina compensando en los días anteriores o siguientes. En lugar de comprar una Coca, compro dos, para así no comprar el día del boicot -¡Qué inteligentes somos!-.

    Creo que mejor cariño por la nación se puede mostrar alentando a los empresarios a innovar más, a sentirse orgulloso de aquellos que tienen la capacidad de competir fuera, aquellos que se quitan los paradigmas de que el mexicano es de segunda, aquellos que no necesitan que «papá gobierno» defienda sus intereses y los ayude a ser millonarios porque al menos «son mexicanos» (ejem, Televisa, ejem Slim).

    Defender al mexicano para que continúe siendo débil y mediocre es una absoluta contradicción. Entiendo ese chip, ese nacionalismo derrotista que nos metieron con los libros de historia. Porque nuestra historia es tan fea, que se levantan estatuas para erigir a «héroes míticos» que ganaron una batalla, pero que perdieron la guerra. Y es que nuestra historia puede ser mejor, sólo si empezamos a construir una nueva, y no si malcontamos la historia del pasado.

  • Adiós, Elba Esther Gordillo

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Dejando del lado los móviles de su detención, que pueden ser cuestionables, la noticia es buena. Desde una perspectiva técnica se ha hecho justicia. Ver a uno de los personajes que más le ha hecho daño a México es gratificante, aunque no resuelve el problema de fondo necesariamente. Paradójico para muchos, pero previsible para quienes entienden un poco «la cosa política» en México, que de alguna forma quienes la crearon, fueron la que la destruyeron. Una de las peculiaridades de como se manejan las cosas en nuestro país. Adiós, Elba Esther Gordillo.

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Al tratarse de un motivo político ya lo que menos importa es de que la acusan, su culpabilidad es evidente para todos.  Claro que se debe esperar que todo el proceso sea legal y conforme a derecho. Independientemente de la animadversión que genera la «maestra», como gente civilizada, debemos esperar un proceso justo, respetando los derechos humanos que le corresponden como persona detenida y que será procesada. Las imputaciones que le hacen no son todas, pero sí las suficientes para mantenerla encerrada el resto de sus días (o un buen rato).

    ¿Motivos por los cuales ha sido detenida? Se pueden especular muchos, una perspectiva es política, al PRI nadie lo puede rebasar y con esta detención quieren dar ese mensaje (implica que nadie les estorbe a la hora de hacer política, ellos deciden) y poner quietos a los demás poderes fácticos. Está la perspectiva mediática (menos importante que la política pero importa) donde buscan mostrar ante la población un gobierno eficaz, un Presidente con determinación, con el fin de generar credibilidad y legitimación. Están otras teorías donde se sugiere que es una cortina de humo para tapar el caso de la intención del PRI de gravar alimentos y medicinas, entre otras muchas más.

    Elba Esther Gordillo le hizo mucho daño a México. Técnicamente canceló el futuro de muchos niños y jóvenes. Una sindicalista que quiso hacer política y participar activamente en ella, con una influencia tan grande, que su poder determinó que debería ser Felipe Calderón y no Andrés Manuel López Obrador, el Presidente de México en el 2006. Su intervención en la vida pública fue bastante nociva, y merecidamente se convirtió en la persona más detestada del país. Al final, la maestra no tomó buenas decisiones, y eso la puso tras las rejas. Se convirtió en una figura prescindible para el gobierno actual, y prescindieron de su ex amiga de la mejor forma que lo podían hacer desde una perspectiva política y mediática. Elba Esther ya no era parte de los intereses del partido, más bien ella quería negociar con ellos para sacar su tajada, su atrevimiento hizo que su otrora partido fuera determinante con ella. Los priístas no se la piensan, los intereses políticos están por encima de todo y si es conveniente destruir a alguien que en otro momento fue parte de ellos, lo harán.

    El mismo grupo político que la empoderó, acabó con ella. Llegó al SNTE de la mano de Carlos Salinas de Gortari, tomó el lugar de Jonguitud y dió un «salto de longitud» hacia la acumulación de poder. Dos casas en los barrios más lujosos de San Diego, una en México, bolsas de lujo, vestidos de lujo, agua de lujo. Elba Esther Gordillo se consintió con el dinero del erario público, nosotros mantuvimos su modus vivendi estrafalario, no tuvo empecho en mostrarlo, y la clase política hizo como que no quiso sospechar el por qué una lideresa sindical tuviera este modo de vida.

    El 26 de Junio fue un día importante en la historia política del México actual, pero todavía está por verse, si se tratará de una mera anécdota o cambio. De continuar el aparato corporativista, entonces solo tendremos que preguntarnos quien será el/la nueva Elba Esther Gordillo. Veremos si la línea va por una modernización de la educación o por la consolidación del aparato autoritario. La reforma educativa aplicada un día antes no es lo suficientemente grande para respondernos esa pregunta.

    Su última entrevista se la dio a Adela Micha. Elba Esther Gordillo es una experta en el arte de la manipulación. Adela Micha fue incisiva y muy dura con ella, pero la maestra mostró su oficio. Escuchándola hablar «entre líneas» se percibe como es el juego de la política en nuestro país. La entrevista que le realizan a Televisa nos muestra como esto, ya se veía venir:

    Como postdata, me pregunto si en la política mexicana se hace demasiada política, si el exceso de protocolo da para que la hija de Elba Esther Gordillo, Mónica Arriola, se deje abrazar por el líder de la bancada priísta en el senado, Emilio Gamboa Patrón.

  • Colosio, La Película

    Colosio, La Película

    Colosio, La PelículaLa película recién estrenada de Colosio: El asesinato, más que un golpe taquillero representa un último golpe político al Partido Revolucionario Institucional, que pareciera culminar la “guerra sucia” a la que se precipitaron los abanderamientos desde el principio de la contienda. Sólo que este golpe se aprecia fulminante.

    No propone en sí nada nuevo, a pesar de ser un filme muy bien logrado, independientemente de su contenido histórico; con una excelente fotografía, una gran actuación de sus actores principales, y una trama cautivadora que poco a poco va despertando en el público el sentimiento de indignación; la cinta se limita a reproducir las especulaciones que surgieron en su momento, en las cuales, por cierto, incluso se queda corta.

    El director, Carlos Bolado, logra revivir la vox populi que creía en la teoría del complot, y resucita el origen del estigma al que, justa o injustamente, se hizo acreedor el entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, asegurándose de sembrar la idea de que el asesinato del entonces candidato priista fue un crimen de Estado.

    Repito, la película está muy bien hecha y muy bien documentada. A pesar de ser una historia ficticia, está basada en informes de la investigación del caso Colosio realizada por la Procuraduría General de la República, aunque al final se desvía al conveniente mundo de la ficción, llegando a proponer que el homicidio de Francisco Ruiz Massieu fue perpetrado para evitar que la verdad saliera a la luz, ya que, en el guión, al haber financiado el entonces candidato a diputado federal y futuro coordinador de la bancada priista una investigación paralela a la oficial, se había convertido en un riesgo para los supuestos conspiradores.

    Una curiosidad de la cinta es que los nombres de los personajes “malos” son obviados. Para quienes vivimos esos tiempos –y con una ayudadita de Google– es fácil reconocer a José María Córdoba Montoya, conocida mano derecha del presidente Salinas, a Francisco Ruiz Massieu, ex cuñado de los Salinas y aspirante a diputado federal, así como a Francisco Gutiérrez Barrios, quien fuera Secretario de Gobernación durante el primer período de la administración salinista. Otros personajes que aparecen poco, pero que son claves en la teoría de la conspiración también resultan obvios. Raúl Salinas de Gortari aparece como “el hermano”, y a Carlos Salinas se le refiere sencillamente como “el Presidente”. Sólo los nombres de los que pertenecen al bando de los “buenos” son revelados, en una triple intención de evitar demandas por difamación, señalar la oscuridad que envuelve todo el caso, así como centralizar la indignación ciudadana en un logo que se repite a lo largo de la película: el del PRI.

    Como dije al principio, la historia no es una novedad. Durante los días y meses posteriores al asesinato de Luis Donaldo Colosio se habló mucho de los diferentes Aburtos, se cuestionó la identidad del mismo, se dudó de los resultados que arrojaba la investigación oficial, y se supuso una conspiración en los altos círculos de poder del gabinete salinista. Pero no es lo mismo haber vivido eso paulatinamente, leyéndolo en los periódicos, o viéndolo en los noticieros, que verlo representado en una pantalla de cine, en donde la dramatización de la corrupción e impunidad que imperaba en las altas esferas de poder son atestiguadas por una sala llena de espectadores, predispuestos a culpar a un personaje en particular, y a un partido en especial.

    La historia personal de Andrés, quien está a cargo de la investigación paralela, ayuda a darle mayor dramatismo a la trama, la cual se antoja predecible al irse acercando el final –cuyo desenlace me reservaré para no echarle a perder el momento a algún lector o lectora que no la haya visto– y que también contribuye a identificarse con quienes resultaron directamente afectados por los acontecimientos del 23 de marzo de 1994.

    A pesar de que la película en sí es un trabajo cinematográfico válido, cuyo guión tiene un amplio valor histórico, que ayuda a las nuevas generaciones a conocer lo ocurrido hace casi 20 años, es difícil creer que no haya existido la doble intención de afectar al Partido Revolucionario Institucional al producirse su estreno a escasas semanas de las elecciones; mucho más cuando la cinta de 62 millones de pesos fue financiada por Conaculta CINE, organismo que ya ha recibido críticas por parte de integrantes de la Academia Mexicana de las Artes por mostrar cierto favoritismo político.

    Por lo pronto, el filme de Carlos Bolado, quien prepara ya el estreno de otra película controversial, donde relata el movimiento estudiantil del 68, la cual será estrenada días antes de la conmemoración de la matanza de Tlatelolco, logra remover aquellos sentimientos de desesperanza, indignación y rabia, ante la posibilidad de que los autores intelectuales del magnicidio se muevan cómodamente en el círculo cercano de quien pretende llegar a la Presidencia de la República; a revivir aquel rumor que corrió por las calles de que habían sido ellos quienes fríamente habían ordenado el asesinato de un candidato que muchas y muchos habíamos llegado a considerar como a uno de nosotros, alguien que buscaba saciar nuestra hambre y nuestra sed de justicia.

  • Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con Salinas

    Gil Zuarth, Josefina y sus nexos con SalinasAhora en campaña está de moda hablar lo que todos ya sabemos, que Salinas está detrás de Enrique Peña Nieto, eso es un tanto lógico y fácil de deducir, por eso no fue tan impactante (ni trascendente) para nosotros el hecho de que AMLO sacara la fotografía (de cabeza) de Peña Nieto con el «innombrable». Pero hay algo que también debemos pensar y es que Salinas parece que no solo tiene metidas las manos en la campaña de Peña Nieto, de hecho, se ha podido llevar bien con el PAN. Cuando Zedillo asumió el poder, Salinas tuvo que huir a Irlanda y su hermano fue metido a prisión, claramente el priísta ejerció el estado de derecho como debía de ser y Salinas en tanto su sucesor se rebelaba y buscaba poner orden en todo el «desmadre» que hizo, tuvo que esconderse. Llegó el PAN a la presidencia de mano de Vicente Fox, quien criticó en su campaña a Salinas y el PRI, pero curiosamente en su sexenio Salinas regresó a México muy tranquilo.

    Salinas parece que tiene sus manos más extendidas de lo que creemos, resulta que el expresidente se la lleva muy bien con Gil Zuarth, el coordinador de campaña de Josefina Vázquez Mota, donde aparece con otros nombrecitos como Javier Duarte. Las fotografías datan del 20 de mayo del 2011, es decir, no tienen ni un año. Esto podríamos pasarlo un poco por alto si Gil Zuarth trabajara «por fuera» para la campaña de Josefina, es decir, si tuviera una empresa que trabaja para hacer campañas a distintos partidos. Pero no es así, Gil Zuarth es un político, diputado federal con licencia por el PAN y ha trabajado con Josefina desde su precampaña.

    También es curioso que en el PAN, partido que fuera ferreo detractor de Salinas, ya no hablen ni digan nada del ex-presidente. En el debate pasado Josefina Vázquez Mota no hizo la más mínima referencia a Salinas (ni lo ha hecho en toda su campaña). Si el PAN fuera un partido totalmente democrático y ejerciera el estado de derecho como dicen que hacen, Salinas estaría en la cárcel, pero lo peor es que Salinas parece tener también influencias en el PAN.

    Aquí están las fotografías de Gil Zuarth con Salinas, Duarte y otras fichitas de ese PRI corrupto que tanto «atacaba» el PAN. Gil Zuarth es el tercero a la derecha.

    Gil Zuarth

    En ese entonces, Zuarth quien parece simpatizar mucho con Salinas en las fotos, era diputado federal del PAN

    Gil Zuarth

    Y para que no quede ninguna duda, aquí Gil Zuarth con Josefina Vázquez Mota y todo el séquito panista (Gustavo Madero, Ramírez Acuña y el infame Molinar Horcasitas, responsable de la tragedia de la guardería ABC)

    Gil Zuarth Josefina

    Se podría decir que AMLO es el único que no tiene nexos con Salinas y por eso es el único que habla de él. Y es notorio que hay una rivalidad, pero es de notar que uno de sus cercanos es Manuel Bartlett, el que orquestó el fraude de 1988, y Camacho Solís, muy cercano a Salinas también (su Secretario de Gobernación), quien se enemistó porque Salinas no lo designó como próximo presidente y en vez de eso puso a Colosio.

    No cabe duda que no solo Salinas llegó para quedarse, sino que nunca se fue. Y si bien su proyecto es el de Peña Nieto, tampoco quedaría tan descontento con Josefina. Triste, pero así es nuestra realidad política. No hay para donde hacerse. Y esto es una muestra de que la cultura mexicana está podrida, y menos se va a arreglar con una república pseudoamorosa.

  • La entrevista con Carlos Salinas de Gortari: Hay que recuperar la banca.

    Carlos Salinas de Gortari es un personaje muy peculiar en la historia del país. Es visto como un personaje muy inteligente y astuto, tanto que logró salirse con la suya y engañar a la nación, no solo por la forma en que llegó al poder (por medio de fraude electoral), sino porque nos hizo creer a todos (incluídas las organizaciones extranjeras) que México iba a formar parte del primer mundo.

    Desafortunadamente los mexicanos sufrimos un trago amargo por la devaluación ocurrida a fines de 1994 por el «error de Diciembre»; al tiempo que Salinas decide salir del país para refugiarse en Irlanda mientras ocurre toda la turbulencia (incluída la detención de su hermano Raúl). Por lo cual, llega a convertirse en la némesis para el inconsciente colectivo mexicano.

    Ahora que ha regresado, y dado que ni el «nuevo país democrático» ha sido capaz de aplicarle justicia. Carlos Salinas se da lujo de conceder una entrevista a Ramón Alberto Garza de Reporte Índigo (el cual ya es de paga), donde habla sobre diversos temas, y donde asevera que se cometió un error al dejar la banca a manos de extranjeros, cuando en la crisis mundial que acaba de ocurrir los gobiernos hicieron lo contrario.

    La entrevista es muy interesante, porque a fin de cuentas todo lo que dice Carlos Salinas genera polémica, además sabemos que se trata de una persona muy inteligente y estudiada en estos temas:

    La Tatcher lo pronosticó

    Una venta no transparente

    ¿Que pasó el 20 de noviembre?

    Del tesoro a Citigroup

    Una privatización insuficiente

    Hay que recuperar la banca

  • La Trilogía de la historia nacional de Enrique Krauze

    Calificación: 4.5 de 5

    Hoy vengo a reseñar no un libro, sino tres, que forman todo un compendio de la historia mexicana narrado por uno de los mejores historiadores: Enrique Krauze. Libros que todo mexicano debería leer para conocer su historia, libros que le darán respuestas a todas esas preguntas que el mexicano se hace como: ¿por qué los mexicanos somos así?.

    Creo que es mas útil reseñar toda la colección como una cosa y no libro por libro porque siguen una misma linea narrativa. Pero si explicaré que «Siglo de Caudillos» abarca desde los inicios de la lucha por la independencia (1810) hasta Porfirio Díaz. «Biografía del Poder» abarca la revolución mexicana hasta que se institucionaliza (desde Madero hasta Cárdenas que fué el último presidente verdaderamente revolucionario), y «La Presidencia Imperial» abarca desde los inicios de ese PRI postrevolucionario (corruptil y demagógico) hasta la fecha en que Krauze termina este último libro (1997, 3 años antes del inicio de la democracia y la caída del régimen priísta).

    Uno de los principales aciertos de esta colección, es que «humaniza» a todos los actores históricos de México. L0s baja del pedestal mítico al que los subió la historia oficial y revolucionaria que nos hemos tenido que tragar en la escuela, pero tampoco cae en el otro extremo de convertir a los buenos en malos o los malos en buenos (como ha intentado hacer la derecha).

    Esta colección, dentro de lo que cabe es objetiva. Es de notar que el autor Enrique Krauze se esforzó por ser lo mas objetivo posible, y basó su tesis en los hechos, los testimonios y su conocimiento, mas que en su ideología y creencias. Vemos como aún siendo liberal, Krauze reconoce al conservador Lucas Alamán, y no se la piensa dos veces por mencionar los errores de aquellos liberales por los cuales el mismo Krauze siente admiración (el autor no niega que Benito Juárez estuvo apunto de regalar la soberanía de nuestro país a Estados Unidos en el tratado McLane-Ocampo o que alguna vez cometió fraude electoral).

    También humaniza a los revolucionarios. Los podemos lograr entender más gracias a este esfuerzo de Enrique Krauze. Y también a los priístas, que a la vez que eran autoritarios y antidemocráticos, también eran humanos y se comportaban como tales. No solo se analiza el comportamiento de los actores en el poder, sino desde su infancia y juventud, para que de esta manera podamos conocer a fondo como eran.

    La línea histórica es continua, lo cual nos permite ver como se van conjugando las cosas para llegar hasta nuestro estadio actual. Krauze recurre a la figura del Tlatoani para explicar el sistema autoritario del PRI, y también la cultura del  «pan o palo«, que se originó con Porfirio Díaz, y que siguió vivo durante todo el régimen priísta (y que tampoco han hecho a un lado ni el PAN ni el PRD). Cultura que consistía en dar pan (favores, dinero, puestos etc…) a los opositores para apaciguarlos, o palo (represión, muertes) para el mismo efecto.

    Aquí no solo podemos aprender sobre la historia de México, porque además Krauze menciona lo que sucede en el mundo (o sucedió) y la influencia que tuvieron esos acontecimientos en nuestra historia: La Revolución Francesa, las guerras mundiales, la guerra civil estadounidense, la guerra entre el comunismo y el capitalismo y las repercusiones que tuvo el combate de ideologías en el país. El lector también aprenderá sobre formas de pensar ideológicas sin necesidad de haber tenido un conocimiento previo, y más bien, lo ayudará a que posteriormente consulte otras fuentes para conocerlas.

    Al ser un intelectual, Krauze nos muestra también la historia de la intelectualidad mexicana. Como interactúan con el poder, y la influencia que tuvieron y tienen en el país. Podemos conocer desde intelectuales como Lucas Alamán, hasta Cosío Villegas, Carlos Fuentes, Carlos Monsivais u Octavio Paz, y su participación a lo largo de la historia del pais.

    Creo que el único fallo es no mencionar el papel de la televisión en las últimas décadas, la cual fué muy importante. Se mencionan mucho los medios impresos como la revista Siempre!, Vuelta, periódicos como El Universal, Excelsior. Pero por alguna extraña razón la TV queda totalmente del lado, ¿no será por sus capítulos de México XXI en Televisa?.

    También me dejó con las ganas de conocer mas sobre la relación de Juárez y Díaz con la masonería. Krauze habla de la influencia masónica y sus diferentes corrientes con profundidad, pero casi no menciona nada sobre la influencia que tuvo esta corriente en Benito Juárez y Porfirio Díaz. Krauze menciona que  «a la vuelta de la casa donde vivía Juarez había un centro de reunión masónica» sugiriendo que fué masón (igual con Porfirio), pero cuando crees que Krauze lo va a contar todo, termina sin decir nada mas, dejando al lecto con la expectativa. ¡Me cae que también eres masón Krauze!.

    Esta es una grán colección que nadie se debe perder. Y más ahora que está de moda sacar libros históricos con un fuerte sesgo ideológico.