Etiqueta: televisa

  • La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    Es curioso, irónico, pero es posible que en México se genere una mayor pluralidad de medios, con Peña Nieto al mando, quien fue impulsado por un medio de comunicación que funge como poder fáctico (Televisa). Esa ironía se puede explicar, y al explicarse se entienden los por qué. Pero de cualquier forma creo que es una buena noticia, aunque si lo analizamos bien, es algo que iba a ocurrir.

    Enrique Peña Nieto se “comprometió” en el Pacto por México a licitar nuevas cadenas de televisión. Con lo cual en un futuro tendremos mayor pluralidad en los medios (habrá que ver a quien le conceden esas nuevas cadenas, no es lo mismo MVS que los Vázquez Raña, o que Carlos Slim). La ironía se empieza a explicar comentando que esta decisión no fue de Peña Nieto, sino que se llevó a cabo meses atrás. Resulta que Televisa se alió con Iusacell para participar en las telecomunicaciones (Es decir, Azcárraga con Salinas Pliego). Pero la Comisión Federal de Competencia condicionó dicha alianza a que esta permitiera la licitación de nuevas cadenas (sabiendo el poder de lobbying que tiene Televisa en el gobierno).El “compromiso de Peña Nieto” más que su compromiso, es algo que ya estaba dado.

    Por otro lado, debemos notar que viendo a futuro, posiblemente la televisión abierta ya no sea un negocio tan redituable como ahora por la irrupción de nuevas tecnologías y por el aumento de la cobertura de la TV  de paga. A esto debemos agregarle el deterioro de la marca “Televisa” sobre todo en este año. Seguramente en un futuro, con o sin nuevas cadenas, el poder de Televisa será gradualmente menor, e incluso insuficiente para volver a promover a algún presidente. Por eso las televisoras dejarán que se liciten nuevas cadenas, al ver una oportunidad en las telecomunicaciones (es decir, en estas nuevas tecnologías).

    Habrá que ver si la entrada de un nuevo competidor en las telecomunicaciones ayuda de alguna forma a mejorar la calidad y los precios de los servicios telefónicos y de banda ancha. El poder de Azcárraga podrá ser económico, pero dentro de las telecomunicaciones no podrá controlar contenidos, o colocar a sus periodistas para que hablen bien de cierto político. Aunque dentro de esto debemos mostrar escepticismo para ver como se configura la nueva realidad, y si los poderes fácticos en lugar de dividirse solo se terminan mutando. Sobre todo porque el Presidente llegó con ayuda de algunos de ellos.

    A Peña Nieto esto le cae muy bien, porque podrá contrariar (falsamente, sí) a quienes lo consideraban como el “candidato de Televisa” y se atribuirá un logro, que no fue de él.  Tendremos que ver a quien se licitan dichas señales, el peor de los escenarios (y que se dice, es muy probable) es que se licite a los Vázquez Raña, afines al PRI, lo cual no generaría tanta pluralidad. Tal vez algún competidor cercano a MVS (uno de los hombres a quien Peña Nieto colocó en su equipo de trabajo, ha sido cercano a Joaquín Vargas) sería mejor idea, o inclusive Carlos Slim, del cual se presumía que obtuviera dichas licitaciones si el presidente fuera Andrés Manuel López Obrador.

    Esto es sin lugar a dudas una buena noticia, habrá ver si es una muy buena noticia o termina siendo una llamarada de petate. Antes de llenarse de algarabía hay que tener un prudente escepticismo y esperar a ver como se configura la nueva realidad.

  • Attolini con el dedo

    Attolini con el dedo

    Keep your friends close and your enemies closer.

    Attolini con el dedo

    Dicen que le demos el beneficio de la duda. Me cuesta muchísimo trabajo hacerlo, porque darle el beneficio de la duda no solo implica pensar que existe la posibilidad de que Antonio Attolini está siendo congruente al entrar a trabajar al medio que hasta hace unas semanas criticó fervientemente, sino que implicaría que Televisa «ya cambió». Porque de otra forma no nos explicaríamos que la televisora contratara a Attolini sin alguna intención perversa.

    Attolini era uno de los líderes visibles de #YoSoy132. Hace no mucho, en una toma simbólica a Televisa, este personaje afirmó con enojo lo que le diría a Emilio Azcárraga si lo viera. Dos meses después, Attolini es contratado para el programa de Foro TV (propiedad de Televisa) «Sin Filtro». Al haber sido contratado, naturalmente le llovieron críticas en Twitter, sobre todo de los usuarios más rijosos (aunque los moderados tampoco se quedaron callados). Busca presentar la misma cara de frente, dice que va a criticar directamente a Televisa dentro de Televisa. A Carmen Aristegui, a quien Attolini afirma que emulará, la despidieron de W Radio por mucho menos que eso.

    En una entrevista con ADN Político, Attolini criticó fervientemente a Televisa a pesar de que lo habían contratado en esa empresa. Su discurso lleno de «todo eso» que ya sabemos y nada nuevo, no parecía sugerir que esa fuera a ser su posición. Más bien se dejó absorber por el sistema, y saben que hace más daño un ex líder que aparenta tener el mismo discurso, que otro que cambió repentinamente su discurso a uno oficialista. A Televisa no le afecta que Attolini se justifique al criticar fuertemente a la empresa que le dio trabajo, dado que quienes siguen la noticia en su mayoría, son aquellos que ya conocen lo que se dice de la televisora. De esta forma, dicha televisora tratará de engañar a más de uno haciéndoles creer que tienen una mayor apertura. Incluso Emilio Azcárraga usó su Twitter para defender este hecho tratando de tachar de incongruentes a aquellos que critican a la televisora, a pesar de su «apertura»: –Cuando abrimos, porque abrimos.. Cuando no abrimos, porque no abrimos.. Yo a favor de la apertura-.

    Dentro de la política (incluso un partido político) se pueden dar casos donde ciertos personajes critican las malas prácticas y logran alguna mejora dentro del partido o institución en el que se encuentran, pero para poder incidir necesitan cierto apoyo y poder. Entonces es imposible que dentro de Televisa Antonio Attolini pueda hacer eso, y si lo hace, es porque ese discurso tiene una doble intención, entre la que se encuentra la legitimación de la televisora. Pero naturalmente, si tiene la intención de «democratizar» la televisora desde dentro, va a fracasar, eso cualquiera lo sabe, y es por eso que ciernen serias dudas sobre su decisión.

    Estamos viendo una reedición del 68 donde después de la masacre, el gobierno de Echeverría (que en ese entonces se deslindó de Díaz Ordaz) le dio trabajo a varios líderes estudiantiles en su gobierno para acabar con el movimiento, y lo logró. Ahora vuelve a suceder lo mismo. No sé si sea ingenuidad o incongruencia de su parte. Pero Attolini ha dado motivos para ser considerado un traidor. Los miembros de #YoSoy132ITAM afirman que dejó de participar en las asambleas desde agosto, no participaba mucho y era, más bien, un líder mediático y visible. Attolini nunca comunicó a sus compañeros su decisión, los cuales vieron su llegara a Televisa como una inesperada sorpresa.

    Es preocupante que existan personas que vendan tan fácil sus ideales al mejor postor. Cierto que se debe tratar más de buscar la democratización y la pluralidad de los medios que de atacar a las televisoras así porque sí. Pero la democratización de los medios como quiera que sea, terminaría afectando los intereses de las televisoras. Por eso es que no se puede combatir desde adentro, desde un programa de televisión hecho y financiado por la televisora que busca no perder sus intereses. El régimen entrante ha dado un golpe duro a su todavía fuerte oposición.

  • All we watch is Tele Ga Ga

    All we watch is Tele Ga Ga

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    All we watch is Tele Ga Ga

    Arguyen, los que tratan de defender a Televisa, que los medios de comunicación tienen derecho a tener una línea política. Es cierto, nada más que hay una pequeña diferencia entre ser afín a un partido político o candidato, a trabajar para este, lo que representa, y tener intereses metidos de por medio. No es que sea malo escuchar voces como las de Carlos Marín, Loret de Mola, Ricardo Alemán. La diferencia estriba en que un periodista puede hablar por convicción, o más bien lo hacen porque les pagan para hablar de cierta forma (al menos así es en el caso de los primeros dos). Cierto que no se termina de asimilar que un estado que aspira a ser democrático (no puedo usar la palabra democracia para describir a México), necesita tener voces diferentes. No lo entienden ni el PRI, ni las televisoras, y en cierta medida ni el #YoSoy132 que argumentan que los medios deben de ser «totalmente objetivos» cuando el ser humano es naturalmente un animal político, como diría Aristóteles. Cuando más bien a lo que se debe aspirar es a tener diferentes medios con diferentes líneas para que así, el televidente pueda comparar y sacar sus propias conclusiones.

    Me sigue llamando la atención el grado de enajenación de un sector de la población (minoritario pero suficiente para determinar una elección) ante un político. Sí, ante un político. Ciertamente Obama fue presentado como una celebridad pero al final del día, la gente votaba por el por asuntos políticos, querían el cambio, el «yes we can». En México, con el presidente electo, ni eso sucede. Generalmente para que un artista cause tanto furor ante el público, o debe tener demasiado talento, debe tener una personalidad demasiado imponente (como si se tratara de un Freddie Mercury), o debe de ser producto de una campaña mediática, donde las personas receptoras tienen el insuficiente criterio como para enfanatizarse. Peña Nieto ni tiene demasiado talento, ni es Freddie Mercury, entonces entra dentro de la tercera opción. Personas me han comentado que la gente no es pendeja (literalmente, con esas palabras), y saben las decisiones que toman. Pues, diré, diré. Que cuando la gente no tiene el suficiente criterio o preparación, puede ser fácilmente manipulada tan solo por el hecho de estar frente a una pantalla.

    Lo que más me preocupa, es que si ven a estas jovencitas. Muchas de ellas seguramente tienen al alcance otros medios de comunicación (Internet, TV de paga). Las herramientas las tienen a la mano, pero no saben como usarlas. Esto me lleva a pensar que no solo se necesita más pluralidad en los medios de información, sino algo más. Y aquí creo que entra la educación, tanto de parte de las instituciones, como de los padres. Una persona menos educada es más propensa a ser enajenada. Una persona con menos educación seguramente se involucrará menos en la política, porque lo verá como algo más complicado (a menos, que ocurra lo que ocurrió con la campaña del copetón). Porque para entender la política, entender lo que necesita el país, se necesita preparación. Una persona sin educación tratando de analizar la política, es como una persona abriendo un libro alemán, cuya lengua desconoce. Una persona no preparada no sabe a ciencia cierta la distinción entre términos «derecha», «izquierda», y menos si le hablas de términos como «socialdemocracia» «neoliberalismo» «libertarismo», y demás términos políticos.

    Un taxista, tratando de analizar la política del país con muy limitadas capacidades para hacerlo, me comentaba que los partidos se deberían de unir y no deberían tener diferencias. En mi cabeza dije, este tipo está en el error. La única coincidencia a la que estarían obligados los partidos es a buscar el mejoramiento del país (lo malo es que esa coincidencia no la tiene la partidocracia, y si tienen coincidencias en cosas que tienen que ver con el poder). De ahí en más podrían (y deberían) haber las suficientes diferencias. Y es claro, que este argumento lo hace una persona que no conoce las diversas corrientes de la política, necesarias en un estado, dado que no existe una verdad absoluta. La tele no les dice que existen esas diferencias (apenas mencionan los términos), les dicen que se deben alinear al presidente electo, minimizarán sus errores y agrandecerán sus aciertos. Incluso la evaluación del trabajo de los políticos, estará influenciada en gran medida, por el influjo de los medios.

    Claro que los medios influyen sobre la gente. Existen personas que incluso repiten los patrones de las telenovelas en su vida diaria. Negar que exista algún tipo de manipulación, es negar la historia de la humanidad. Cierto que Televisa no determina las acciones de todos los ciudadanos, ni el voto de ni siquiera de la mitad de ellos. Pero no se necesita ni siquiera la mitad, ni un tercio, para poder determinar una elección. Con que lo haga sobre, un 5% o un 10%, con eso es suficiente. Y muchos me traerán a colación este diario de izquierda que llega a veces (muchas veces) al dogmatismo, La Jornada. Pero la lógica es sencilla. La gente va por La Jornada. Televisa va hacia la gente. La gente lee y cree lo que dice La Jornada porque ha elegido creerles. Con Televisa es lo opuesto, ellos llegan a la gente y les dicen que pensar. La Jornada no existiría si no hubiera gente que los busque. Televisa solo necesita «ciudadanos» con un televisor y lo demás llega por añadidura.

    All we watch is Tele Ga Ga. La televisión se alimenta de la ignorancia de la gente. La gente tiene parte, por supuesto de la responsabilidad, porque ante un espíritu mediocre, hace que sea más rentable el modelo de negocio de las televisoras. Es un círculo vicioso donde la gente pide programación chatarra, y las televisoras dan contenido todavía más chatarra metiendo a las personas en un círculo vicioso de la ignorancia. All we watch is Tele Ga Ga. Ante la pereza de buscar información en otros lados (falta de preparación intelectual y pereza mental) termina viendo «lo de siempre». La gente no está preparada para analizar la política, y como no lo está, se cansa, pero termina expuesto ante lo primero que ve, y eso es Televisa.

  • La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    Todos sabemos que las olimpiadas y los mundiales son de los eventos donde las carteras de las televisoras se abren para recibir un buen fajo de billetes por parte de los anunciantes. Y es que las televisoras tienen que invertir primero en la compra de los derechos (que cuesta un ojo de la cara) y también deben invertir en la cuestión de logística, tecnología, instalar un set en el centro de comunicación (o como se llame) en la sede del evento. Por eso es que las cosas deben de salir bien, deben de llenar todo lo que puedan de publicidad. Engañar a la gente con la existencia de espectaculares de Marinela en las zonas más importantes de Londres (que a toda luces se nota el uso de computadoras para hacer eso). Necesitan sacar todo el provecho, porque para ellos no existe eso del espíritu olímpico, existe el billete.

    Parece que esta vez no será así, y este fracaso televisivo en el rating, podría ser un síntoma de la caída de las televisoras. Por un ejemplo, Televisa esperaba a 20 millones de personas viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su señal, pues resulta que fueron 12 millones nada más (casi la mitad); y los programas que se encargan de recopilar los mejores momentos de las olimpiadas como La Jugada Olímpica de Televisa y Pasión Olímpica de TV Azteca (vean la gran creatividad para nombrar a sus programas) tuvieron un rating de 6.6 y 2.8 puntos respectivamente. Por ejemplo, ¿Se acuerdan de la polémica del primer debate presidencial que no sería transmitido por los canales principales?, el debate tuvo un rating de 10.4, el partido de futbol que lo opacaría tuvo 9 y el programa Pequeños Gigantes 17 puntos. Como verán, pues el rating de estos programas olímpicos, no tuvieron nada. Esta es una caída estrepitosa ¿Y por qué es?

    Las televisoras están pagando sus errores. Una de las causas a mi gusto es cada vez el más bajo análisis dentro de estos programas deportivos, los contenidos son un insulto para aquellos televidentes que quieren seguir los juegos, por ejemplo, en TV Azteca algunos conductores de estos programas, ni siquiera son conductores de deportes. Si comparo los clásicos programas de «Los Protagonistas» de José Ramón Fernández con estas cosas, pues la verdad mejor paso sin ver. El argumento de quienes dieron la noticia donde afirman que los televidentes prefirieron ver la televisión de paga si aplica, pero solo en parte. Además no solo fue la señal de paga, sino también Terra que transmite los juegos por Internet (con ciertas fallas en el streaming, pero que resulta mucho más cómodo para aquellas personas que tienen que trabajar). Las televisoras siguen empecinadas en mostrar contenido cada vez más pobre, y es que la sociedad más informada se va alejando más de ellos, y su mercado se reduce a los sectores más desinformados (que conforme estos se vayan informando y teniendo a la mano más opciones, los irán dejando). No es causalidad que Roberto Gómez Junco, a mi parecer uno de los pocos (o el único) que vertía comentarios interesantes decidió presentarle a Televisa su renuncia en medio de los Juegos Olímpicos.

    Creo que esta no es la única razón. Seguramente todo el proceso electoral empañó (con justa razón) la imagen de las televisoras, sobre todo de Televisa, quien ya había hablado de ciertas pérdidas económicas. La imagen de estas empresas seguramente se mermó, más si las cifras del ex canciller Jorge Castañeda donde afirma que el 50% de los mexicanos cuestiona la legitimidad de las elecciones son ciertas (cifras conservadoras a mi parecer). Las manifestaciones, el #YoSoy132, el aberrante sesgo de programas como Tercer Grado que tenía niveles importantes de rating, ya sea porque muchos televidentes lo sintonizaban para burlarse de los «periodistas» o apreciar su cinismo, o bien, ver como se acababan a los candidatos de la oposición (AMLO y Josefina); y muchas otras razones perjudicaron la imagen de esta empresa. Faltaría ver como afecta este «quemón» al Teletón por un ejemplo, campaña directamente relacionada con televisa por el inconsciente colectivo mexicano.

    Lo cierto es que el manejo de la información poco a poco cambia. Cada vez menos gente se postra ante un televisor para que le den toda la información peladita y en la boca: Ahora la gente poco a poco se va acostumbrando a buscar información por sí misma, y en el caso de las olimpiadas algunos sintonizan las televisoras para ver algunos juegos, pero nada más, no esperan que los conductores les digan «todo lo que pasó». Este modelo televisivo poco a poco dejará de ser negocio, y la situación es que por razones que ya conocemos, preferirían en degradar sus contenidos para enfocarse en el sector con menos preparación, que mejorarlos para satisfacer las necesidades de una sociedad más preparada.

     

  • ¿La democratización de los medios?, mejor pluralidad

    ¿La democratización de los medios?, mejor pluralidad

    ¿La democratización de los medios? mejor pluralidad

    Hay algo con lo que no he estado muy de acuerdo con #YoSoy132 y es la concepción de lo que debe de ser la democratización de los medios. Estos piden a las televisoras que sean «neutrales y objetivas», que digan las cosas «como son». El problema es que esta petición es utópica cuando menos, porque yo personalmente no conozco casi ningún medio que no tenga una línea o tendencia política. Los seres humanos somos animales políticos, y las televisoras al ser instituciones compuestas por seres humanos, necesariamente tienen una tendencia política, tienden a favorecer a algún partido o a alguna rama ideológica. En Estados Unidos (que tal vez no es el mejor ejemplo, pero vale la pena mencionar), la Fox apoya a los republicanos y la NBC a los demócratas. En España, el diario El País (que es muy admirado aquí en México, y considerado por muchos el mejor diario de América Latina) tiende a la izquierda mientras El Mundo lo hace hacia la derecha. Es imposible que exista un medio totalmente objetivo cuando los humanos no somos objetivos por naturaleza.

    ¿Qué pasa con el caso Televisa? El problema no es que sean afines a un candidato, el problema es el monopolio (que comparte con TV Azteca) de la información, lo cual le confiere un poder excesivo, al grado que puede llegar a estar por arriba del gobierno. Este monopolio aplica a una parte de la sociedad y no a toda. Quienes tenemos acceso a diferentes medios, a Internet, en realidad tenemos información plural, tenemos acceso a información tanto de derecha como de izquierda. El problema es que una gran parte no la tiene y depende prácticamente de lo que el duopolio transmite, por lo cual, lo que este duopolio diga se convierte en una verdad absoluta, dado que nadie les puede dar versiones diferentes de los hechos.

    Lo que se requiere son dos cosas, buscar una mayor pluralidad, que en el medio compitan más cadenas con distintas posiciones ideológicas, y por otro lado se necesita una reforma educativa de fondo, dada que la mala educación fomenta la ignorancia y estas personas terminan siendo sumamente susceptibles a la manipulación. Cuando en un país existe una empresa monopólica, esta establece los precios que quiera, ofrece servicios de mala calidad porque no tiene necesidad de competir. Bajo este talante, el duopolio tiene el poder de tener cierto control sobre la sociedad, porque este poder se hace grande al no existir una contraparte. El problema es que no hay forma de pedirles que sean «objetivos», si el estado lo hace, el monopolio de la información no lo tendrá la televisora, sino el estado, el poder solo cambia de manos pero el problema es el mismo e incluso podría terminar siendo peor. Entonces hay que dividir el poder, Divide et vinces, Partirlo en más pedazos, que la sociedad tenga acceso a más fuentes de información, y esta no se concentre.

    Subrayo la reforma educativa, porque tampoco podemos esperar que las televisoras (aunque sean muchas y plurales) ofrezcan contenidos de gran calidad cuando la gente no está preparada para ello. Se tienen que atacar los dos flancos, no solo buscar una mayor democracia en los medios (producto de diferentes alternativas), sino preparar a la gente para ello. Tenemos que construir una sociedad más crítica, que tenga la capacidad de generar su criterio propio, una sociedad menos manipulable. Debemos generar una sociedad que sea capaz de castigar a las televisoras cuando en su juicio cuando existan faltas informativas, esto con la facilidad de cambiar de canal o acceder a otros medios de información.

    De esta forma creo yo, se podrá generar una verdadera democratización a los medios. Pedirle a Televisa que sea objetiva y que tenga el único fin de buscar informar al pueblo, es pedirle peras al olmo; lo que si debemos exigir y limitar es su poder de influencia en el gobierno, y que se aprueben las leyes pertinentes (al menos ya sabemos de la licitación de una nueva cadena) para tener un contenido más plural. De esta forma, recordando a Darwin, si Televisa quiere sobrevivir, se tendrá que adaptar a una nueva realidad.

  • ¡Ya no quiero ver TV!

    ¡Ya no quiero ver TV!

    ¡Ya no quiero ver TV!En unos pocos años mis hábitos cambiaron. La TV no solo dejó de ser referencia en mi vida, sino que al trabajar desde una computadora conectada a Internet este aparato me dejó de ser útil, sobre todo por la comunicación monodireccional que ejerce sobre quienes la ven. Después de adquirir el hábito de la lectura terminé de darme cuenta de que era un insulto a mi intelecto, y por eso decidí apagarla, pedí que quitaran el aparato del Sky que estaba en mi cuarto para no generar más gastos, y la TV que está en mi recámara tiene prácticamente un año sin ser encendida. Creo que no veo más de 4 horas de televisión al mes. Y lo poco que veo de «televisión» incluso lo hago en mi computadora, no sé, la final de la Eurocopa, las olimpiadas, el debate entre candidatos y así.

    Es que a mi parecer, en algún momento la televisión, tal y como la concebimos ahora, deberá de dejar de existir. La radio ha sobrevivido, pero este es un caso diferente porque podemos realizar todas nuestras actividades con la radio encendida; pero en el caso de la TV no es así, porque aquí tenemos que poner nuestros ojos en la caja idiota. Muchos dirán que muchos ven la televisión cuando hacen sus tareas o actividades, pero también se puede procastinar en Internet, más porque es la misma herramienta donde hacemos nuestras tareas o nuestros trabajos. La televisión en algún momento irá dejando de ser monodireccional, la gente poco a poco se acostumbrará a buscar las noticias en vez de que se las den peladitas y en la boca, ya no tendrá que esperar a que HBO pase la película que tanto quería ver porque la puede buscar en Netflix o en Apple TV.

    La televisión es cada vez menos vista, la gente la prende ya más bien para asuntos específicos y cada vez menos como un hábito. Esto ha influido en la programación de la TV abietra, ¿Por qué los programas cada vez son más malos y vulgares? porque el mercado cada vez se orienta más a las clases más bajas, aquellas que no tienen preparación para exigir calidad. Y al ver que los cotos de poder usan este medio para evitar que «la prole se rebele» entonces trata de distraerlos con programación mundana que cancele la reflexión y el pensamiento.

    Cada vez será menos el «Javier Alatorre dijo…» o el «López Dóriga dijo…», la gente al tener alternativas decide quien le parece mejor y evaden la imposición de quien debería ser mejor. Si la gente escucha a Carmen Aristegui o al pediodista ‘ora’ copeteado Pedro Ferriz, es porque ellos eligieron que dicho comunicador representa lo que creen. Ciertamente sus medios principales siguen siendo los tradicionales, pero las redes sociales juegan un papel importante, sobre todo en el caso de Aristegui. Esto es una muestra de que los comunicadores deberán generar por sí mismos una reputación para tener credibilidad, y no como antes, que los emisores la impusieran al público, tradición de la televisión que se encarga de crear cantantes, conductores, pseudointelectuales y hasta presidentes (que vaya, en este último caso, Giovanni Sartori tendría mucho material para hacer una segunda parte de su «Homo Videns».

    La gente cuando ve TV, cada vez elije con mayor facilidad lo que quiere ver, una serie, una película. Y los avances tecnológicos harán que en la TV no solo tengan una mayor facilidad de elegir contenidos, sino inclusive de generarlos. Como ocurre en Internet (y hay que recalcar que TV e Internet ya estarán muy ligados), el público podrá expresarse, podrán abrir sus espacios a pesar de la falta de recursos e infraestructura. La televisión normal y tradicional irá desapareciendo (como poco a poco lo hace) y podremos esperar un medio más democrático y menos impositivo, pero mientras eso no ocurra, ¡ya no quiero ver TV!

  • Josefina con quemaduras de Tercer Grado

    Josefina con quemaduras de Tercer GradoNo entiendo por qué Josefina Vázquez Mota accedió ir al programa de Tercer Grado en Televisa. Enrique Peña Nieto ha cancelado todos los debates que no son del IFE porque sabe que tiene las de perder, y tampoco ha querido asistir a las universidades porque sabe que va a salir abucheado por el alumnado. Es su estrategia y es entendible. Entonces por la misma razón Josefina Vázquez Mota no debió ir al programa porque ya sabemos cual era la intención de los pseudointelectuales de Tercer Grado (entre los que se encuentra un hijo ingrato, un payaso y una conductora de Big Brother). Todos sabíamos que en ese programa iban a tratar de destruir a Josefina Vázquez Mota, dado que Televisa es parte importante en la campaña de Enrique Peña Nieto. Por esa razón no debió ir, si López Obrador no fue a un debate en el 2006 por «ejtrategia«, y Peña Nieto también hace lo mismo, ella debió ser más estratega; más cuando en Televisa le iban a cobrar los ataques que le hizo a Peña Nieto en el debate.

    Ciertamente Tercer Grado no tiene la audiencia de un debate, pero al estar en el canal más importante de Televisa significa que Josefina iba a estar expuesta ante un sector razonable de la población. Josefina sabía que Televisa no iba a estar de su lado como lo estuvieron con Felipe Calderón (de una forma convenenciera), incluso la forma en que la trataron los «quesqueanalistas» como Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva y Adela Micha, nos recordó mucho al trato que recibió López Obrador en el 2006 por parte de la televisora. La cuestionaron de todo, que su campaña está mal, que en el PAN no la quieren, que los 60,000 muertos, que su hermana que ejercía sin título, que por qué Molinar Horcasitas el responsable del caso ABC estaba en su equipo, que por qué criticó a Peña con el caso Paulette, que por qué le fue mal en el debate y perdió puntos, por qué de sus inasistencias en el congreso, e incluso los analistas estos sugirieron tácitamente que hubo un pacto con López Obrador para atacar a Peña Nieto. Claro, sin dejar de cuestionar a cada rato el por qué se autonombra «diferente».

    Josefina está sola porque los poderes fácticos no están con el PAN, y la influencia de esos poderes se pueden medir en el sentido de que sin ellos el PAN se ha debilitado muchísimo y está a punto de sufrir una escandalosa derrota en las elecciones (no solo la presidencial, también en estados y municipios). Quisieron jugar como el PRI y se los chamaquearon, no tenían el colmillo y ahí están las consecuencias. El PRI posiblemente en el 2006 apostó por el PAN (al considerar válidas las elecciones del 2006) porque con un Madrazo muy relegado que de antemano se veía perdido y no era la figura mejor vista en el partido, les plantearía el mejor escenario para ir preparando su arma mediática hacia el 2012, Peña Nieto fue promocionado desde antes de las elecciones del 2006 como un proyecto a largo plazo y vaya que les funcionó. Todo fue frio y calculado.

    Josefina Vázquez Mota quiso seguir con la imagen de una mujer moderada, bonachona, que a pesar de que los conductores de Tercer Grado querían destruírla, ella bromeaba -jjajajjaja Ciro-, pero no se atrevía a confrontarlos. Creo que si Josefina hubiera cuestionado en su propio programa las intenciones que tiene Televisa con Peña Nieto, le hubiera ido mejor, porque más que verse como radical, se hubiera visto como una candidata fuerte y con temple, y si algo le falta a Josefina es fortaleza, no deja de ser una candidata gris, a la cual le falta caracter e ideas.  Naturalmente estos comentaristas están mejor preparados que Peña para debatir, y con una actitud de «niña buena» pues se la iban a acabar y eso fue lo que ocurrió. A pesar de que Josefina intentó defenderse, y ciertamente se vio algo más natural y menos robótica, creo que los de Televisa terminaron ganones.

    Me da también curiosidad por qué Josefina no se atreve a atacar a la televisora, podría pensar que al ser un poder fáctico muy fuerte le podría afectar enemistarse con ellos, pero de todos modos tenían la intención de destruirla. No es que ella tenga que estar de acuerdo con López Obrador en casi nada, pero si algo concuerdan tanto panistas como perredistas como indecisos, es que Peña Nieto es un producto de Televisa, y creo que si dos candidatos estuvieran criticando a la televisora por este hecho, la teoría podría tener más peso y podría afectar más al mismo Peña Nieto y los intereses que lo rodean. Una persona como Clouthier por ejemplo, seguramente hubiera arremetido contra la televisora, pero esa debilidad de Josefina a veces nos hace pensar que el PAN tiene deudas no solo con la televisora, sino con lo que está detrás y una crítica severa podría meter en problemas a ella y su partido.

    Ciertamente las encuestas actuales también son productos del hastío de dos gobiernos sumamente mediocres del PAN. Pero la influencia de la televisora sobre los mexicanos sigue pesando mucho, y lamentablemente tienen el poder de decir quien es el próximo Presidente de la República. Lo peor es que si con el regreso del PRI regresa un sistema autoritario, la gente le reclamará al PAN el hecho de no haber defendido los principios democráticos que decían profesar, y los verán en parte como culpables de un posible retroceso democrático. Dadas estas circunstancias el PRD podría eregirse como la segunda fuerza, más si logra consolidarse y terminar por componer esas fracturas que le pesaron en el 2009, gente como Marcelo Ebrard, Mancera, o el jalisciense Enrique Alfaro podrían ser figuras importantes para el 2018, gente de izquierda moderada, socialdemócrata. Y si bien al PRD se le podría reclamar también el regreso del PRI, los ojos más bien solo apuntan a López Obrador y a nadie más.

    Creo que estamos viendo una probada de lo que será el siguiente sexenio. Afortunadamente existe Internet y las redes sociales, por lo cual si Peña Nieto pretende controlar la información como sus antepasados la tendrá mucho más difícil. Si en Venezuela, el Internet es libre y no tiene censura, menos nos podremos esperar que fueran censuradas en México. Pero mientras la panista se arriesgó a ir a donde no debió ir nunca. Con la televisora que será la oficialista en el sexenio 2012-2018.

  • El debate entre el debate y un partido de futbol

    El debate entre el debate y un partido de futbolSalinas Pliego es uno de los empresarios más nocivos de México y eso siempre lo he sostenido. Podrán decir que crea empleos, que genera riqueza; pero también es un antidemócrata, un empresario que lleva a cabo prácticas monopólicas, y que dentro de su barra de programación se exhiben programas insultantes al intelecto mexicano, incluso más que los de Televisa. Salinas Pliego destruye a las personas que le incomodan a su paso, como a los Saba que pretendían poner una tercera cadena, o a la empresa holandesa ING la cual tuvo que salir del país a raiz de una campaña de desprestigio orquestada por él. Ahora, el problema es el hecho de que programó la transmisión del partido Morelia vs Tigres a la misma hora del debate presidencial (recordemos que el equipo de Monarcas Morelia es de su propiedad), lo cual provocó una ferrea reacción entre los usuarios de Twitter, y a los cuales el mismo llamó autoritarios.

    Algunos afines a él alegan que la gente tiene libertad de elección, y en parte es cierto, la gente puede decidir ver o no el debate. Pero también es cierto que la señal que transmite TV Azteca es concesionada, lo cual si bien no sirve de mucho porque las leyes vigentes no obligan a TV Azteca a transmitir el debate, si nos dice que Salinas Pliego no está cumpliendo con su resposabilidad moral de fomentar la democracia (de la que tanto el habla en su «señal con valor») al decidir pasar un partido de futbol, el cual se pudo reprogramar sin ningún problema, en vez de pasar el debate. Mientras tanto Televisa decide pasar el debate por el Canal 5, que es el que menos audiencia tiene de sus canales nacionales, ¿a qué quieren llegar con esto?.

    La gente no tiene la obligación de ver el debate, pero el IFE y el gobierno, al presumirse entidades democráticas, tienen la obligación de generar el máximo interés posible en dicho debate, y las televisoras deberían de apegarse a ello dado que su señal es concesionada. Pero las televisoras hacen lo contrario, quieren estar arriba de lo político, quieren mangonearlos para salvaguardar sus intereses y extenderlos. El historiador Enrique Krauze, comenta bien al decir que Salinas Pliego se burla de la fragil democracia mexicana. También Zepeda Patterson y el comentarista deportivo José Ramón Fernandez afirman correctamente que Salinas Pliego quiere tratar a los mexicanos como simples consumidores y no como ciudadanos, y esto es más incongruente cuando en TV Azteca cada rato se presume del supuesto compromiso de la televisora para con el país.

    Sabemos que Televisa y TV Azteca son un duopolio, más que ser competencia, incluso se asocian en otros giros, como en el caso de Iusacell. Sabemos bien a que candidato promueve Televisa, y naturalmente TV Azteca colaborará. Televisa se encargará de transmitir el debate por un canal de menos rating, mientras que TV Azteca buscará que la gente vea en su lugar el partido de futbol, que ni siquiera es una final, es un simple partido de cuartos de final. Sabemos que los debates son prácticamente la única oportunidad que tienen Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador  de alcanzar a Enrique Peña Nieto. Sobre todo porque el candidato priísta extaría expuesto ante un auditorio que no está tan acostumbrado a informarse por Internet, y donde tiene más preferencias.

    Estas prácticas disfrazadas de «libertad» reflejan lo contrario, un dejo autoritario donde cierto grupo quiere tomar las riendas e imponer al candidato que satisfaga más sus necesidades. Ciertamente Enrique Peña Nieto va arriba en parte por la poca capacidad de los otros candidatos, pero también es cierto que Televisa ha construido su imagen al margen de las leyes del IFE, y lo ha hecho bastante bien, está demasiado cerca de ser el próximo Presidente de la República.

    Tal vez en un país desarrollado esto no tuviera gran efecto. Imaginemos en España que, el PP pacta con la liga para que pasen el Real Madrid – Barcelona a la hora del debate. Lo más probable es que si, la gente vea el partido, paro también verá el debate después por Internet y por algún otro medio, dado que la penetración de Internet es mucho mayor (porque es un país más desarrollado con todo y sus problemas actuales) y porque la gente se involucra en la política. En México al no tener eso, se debe buscar que la gente se involucre y se informe más, y claro, los ciudadanos tienen parte de responsabilidad al no involucrarse en los asuntos políticos que terminan afectando sus vidas, pero es un insulto una democracia no solo el que las televisoras sean indiferentes por el simple hecho de que ellas se presumen como «propulsoras de la democracia», sino que buscar alejar lo más posible a las masas de los asuntos políticos a su conveniencia. Pero las televisoras en realidad solo buscan sus intereses y buscan imponer su agenda, ese es su compromiso, y sabemos que lo van a cumplir.