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  • El Patriotismo Mexicano.

    ¿Por qué en México le tenemos tanto respeto a nuestros símbolos patrios?. Después de leer a Enrique Krauze lo deduje: El estado quería reemplazar el papel de la Iglesia e imponer ese paternalismo que anteriormente el clero ejercía sobre la población. Si antes profanar los símbolos católicos como la cruz de Jesucristo o la Virgen de Guadalupe era un pecado mortal o posible motivo de excomunión, el estado entonces buscaba que se hiciera lo mismo con los símbolos patrios, no se podía profanar el himno nacional, ni la bandera ni el escudo ni por equivocación. Y así ha sido siempre hasta la fecha.

    Daryl Cagle publicó en el sitio msnbc.com una imagen donde aparece la bandera mexicana con el aguila acribillada, haciendo alusión a lo que está sucediendo en México con el narcotráfico. Seguramente él no midió las críticas que se podía llevar porque no conocía el arraigo que tienen los símbolos patrios en los mexicanos, pero el problema es que este incidente pasó a ser un asunto de estado. ¡En México no se pueden profanar los símbolos patrios!. Muchos compatriotas mostraron su indignación ante el hecho, pero también un gran sector de la población mexicana se puso del lado de Daryl Cagle alegando libertad de expresión. Aquí es donde me pregunto, ¿Es necesario tanto respeto a los símbolos patrios?.

    Daryl Cagle también ha hecho cartones donde sucede algo parecido con la bandera de Estados Unidos como este que pueden ver aquí. La sociedad norteamericana ni se inmutó por aquel incidente, pero en cambio en México muchos percibieron como un insulto el cartón de Cagle cuando este solamente quería expresar lo que estaba sucediendo en nuestro país. No creo que su intención haya sido insultar a nuestra nación. Y es donde yo difiero con los nacionalistas que piden a regañadientes que se respeten los símbolos patrios. Sería entendible la ofensa cuando alguien queme una bandera nuestra o se limpie con ella allá atrás, pero creo que es una exageración las actitudes que a veces tomamos cuando alguien utiliza algún símbolo patrio para expresar algo. ¿Que no sería peor insulto a la nación no pagar impuestos, robar, no respetar los señalamientos viales, aceptar mordidas o no dejar progresar a terceras personas como tan acostumbrados estamos los mexicanos?.

    Es curioso que mientras en Estados Unidos, un país bastante y más nacionalista que el nuestro, existe flexibilidad en el uso de los símbolos patrios; en el nuestro el nacionalismo se reduzca a dar el grito cada 15 de Septiembre o festejar los goles de la selección nacional, pero eso sí, a respetar religiosamente nuestros símbolos patrios. En Estados Unidos nadie le reclamó a Adbusters por crear una bandera estadounidense donde las marcas sustituían a las estrellas de dicha bandera. En cambio si alguien hubiera hecho algo así en México, seguramente podría haber parado en la carcel.

    A veces esa flexibilidad con los símbolos patrios que hay en otros países permite transmitir inclusive un mayor nacionalismo. El himno de Estados Unidos y la Marsellesa de Francia han sido reinterpretado por varios artistas de alto nombre, lo cual termina por dignificar más a dichos himnos nacionales. Pero en México el himno tiene que ser interpretado exáctamente como fué escrito sin ninguna cadencia sin una bola negra de más, el hacerlo sería motivo para ser detenido y tener que pagar pena ante las autoridades mexicanas. El himno mexicano no se puede dar el lujo de ser tocado por Jimmy Hendrix como lo hizo con el himno norteamericano en Woodstock, lo cual se convirtió en un tema memorable.

    A mí, con todo respeto, se me hace incongruente que nos ofendamos por cualquier aparente modificación que se haga de nuestros símbolos patrios, o por cualquier error a la hora de cantar el himno nacional por parte de un intérprete, cuando nosotros muchas veces nos encargamos de pisotear a la nación con nuestras actitudes, con nuestra indiferencia, o por medio de la corrupción. Eso habla de una doble moral mexicana, porque es tratar de demostrar que se le quiere al país cuando no se le quiere o no se le respeta. Por mí que hagan las interpretaciones que quieran de los símbolos patrios (mientras claro, no haya la intención de ofenderlos), y simplemente. Viva la libertad de expresión.

  • ¿Qué le está pasando a México?

    ¿Que le está pasando a México?. Es la pregunta que me hago cuando me entero que han matado a 72 inmigrantes en Tamaulipas, lo cual es una masacre sin precedentes; es la pregunta que me hago cuando matan a 8 en un table dance en Cancún; es la pregunta que me hago cuando veo que todos los políticos de todos los partidos pelean por sus propios intereses y no por el bien común. En México huele a podrido, se observa una descomposición social en nuestro país, en todas las áreas. No es gratuito que la Foreign Policy haya considerado colocar a México en la categoría de estados fallidos.

    ¿Que es lo que está fallando en México?. Fácil de decir y simple: Todo. La economía está fallando (y si dicen que está creciendo es simple inercia de la crisis del año pasado), la educación está fallando, el combate al narcotráfico está fallando (tan es así que Felipe Calderón dijo en su Twitter que él nunca dijo que se estuviera ganando la batalla contra el narco), los políticos están fallando, y lo peor de todo, la sociedad está fallando. Probablemente gente como tú y como yo, estemos fallando. Todos estamos colaborando para que México esté sumido en una profunda crisis social, de la cual va a ser muy difícil salir.

    Felipe Calderón está por preparar su informe. Seguramente se hablarán de algunos logros que se han tenido, como el número de beneficiados nuevos por el Seguro Popular, o la captura del «Barbie», el operador de los Beltran Leyva. Pero son logros aislados, el Seguro Popular no destaca en su eficiencia, y la captura del Barbie no significa el fin del narcotráfico. Los problemas son mucho más profundos y lamentablemente no se están atacando de raíz. Me pregunto, como siempre me he preguntado en este espacio: ¿Por qué carajos no existe un plan de desarrollo?. Al gobierno no le ha interesado hacerlo y tampoco nos ha interesado a los ciudadanos exigirlo.

    México es un país con poca movilidad social, y eso es un reflejo de las pocas oportunidades de crecimiento que existen en el país para muchos. La educación en nuestro país no es mala, es pésima. No hay un plan para reforzar el tejido social desde abajo, lo cual debería ser necesario y prioritario para la nación, porque un tejido social podrido es germen de criminales y narcotraficantes. No es que esté mal que se quiera combatir al narcotráfico, pero es un método correctivo y no preventivo. Es decir, se cortan las manzanas podridas, pero no se hace nada para que estas sigan apareciendo. La falta de oportunidades y de desarrollo en nuestro país es lo que está ocasionando todo esta descomposición social.

    El problema tiene que ver con la educación, con el desarrollo como país; el problema no está en las ideologías, está en el funcionamiento de estas. México es un mal país capitalista (porque fomenta las oligarquías, los monopolios y pone trabas a la competitividad) y a la vez es un mal país socialista (porque la distribución de la riqueza es pésima, y porque no existe ni de lejos igualdad de oportunidades). Tanto la izquierda como la derecha están haciendo muy mal su trabajo en el país, simplemente están fracturadas.

    El papel de los ciudadanos también es deplorable. No son muchos los que salen de sus casas a hacer algo por su país, no son muchos los que se interesan en lo que sucede con su comunidad. Más bien abundan los que se quejan de lo que pasa en el país en la comida con los compadres, pero que no hacen nada, o bien, los que colaboran para que el país esté como esté, evadiendo impuestos o ejerciendo la corrupción a los niveles que su posición social les les permite.

    Muchos quieren tapar el sol con un dedo. Pero la crisis mexicana es evidente. México no muestra signos de desarrollo, y lo que es peor, nuestro país está dejando de ejercer influencia en su área y ha dado paso a otros países que anteriormente eran bastante más pobres, y tenían más problemas como Chile y Brasil. El problema es que el mexicano promedio pareciera conformarse con esta crisis y pensar que no hay nada por hacer, que las cosas son así, o que el gobierno tiene toda la culpa de lo que está ocurriendo.

    Con toda sinceridad espero que la situación de nuestro país mejore. México es una bomba de tiempo que podría estallar en cualquier momento. Una sociedad ya no se puede dar el lujo de vivir así. Y a pesar de que se habla mucho de la democracia y quien sabe cuanta parafernalia más, la realidad es que si no logramos salir por las buenas, lo haremos por las malas.

    1810, 1910, ¿2010?.

  • El Bicentenario de la Independencia. O el Centenario de la Revolución, ¡Una mentada de madre!.

    Me cuesta trabajo creer que este 2010 se vaya a celebrar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. Me cuesta trabajo creer que nos ha tocado vivir en una fecha histórica para la nación. ¿Por qué?. Porque la verdad si de festejar fechas memorables se trata, estamos haciendo el ridículo. No solo por el poco contagio sobre la importancia de estas fiestas a la población, sino por lo inocuo, banal, y superficial que está resultando todo esto. Creo que en los festejos del Bicentenario, está quedando más que patente que al gobierno le conviene mantener al pueblo ignorante.

    Los pocos intelectuales que quedan en el país como Enrique Krauze o Sergio Sarmiento, se quejan de esto. El propio Krauze le achaca el problema al partido que está en el poder en este sexenio. Pero creo que este problema va mucho más lejos. Lo poco que se ha presentado sobre el Bicententenario hasta la fecha se ha montado como un show mediático. Lo más que el mexicano promedio ha visto es el «Torneo Bicentenario de Futbol» (que es lo mismo que la liga de apertura pero renombrado), el partido México vs España (aburridísimo), y para acabarla de contar, «La Academia Bicentenario. Si eso no es ridículo ¿entonces que es?». ¿Donde quedó la discusión sobre la historia de nuestro país, sobre los supuestos heroes o los que no lo fueron tanto?.

    Parece que ni la mercadotecnia se ha encargado de hacer su labor. Me doy una paseada por el Sanborns o por la Ghandi y veo muy, pero muy pocas obras nuevas relacionadas con estos festejos, y algunas de muy poca calidad, y muy oficialistas. De hecho muchas de estas ya habían sido publicado con antelación y ninguno fué publicado con motivo de las fiestas patrias, como la Trilogía de Enrique Krauze, los libros de Catón sobre Hidalgo o Juárez, o bien, los libros de Francisco Martín Moreno, que son me atrevo a decir uno de los máximos referentes de estos sucesos si de autores contemporaneos se trata.

    Dicen que Televisa va a sacar una telenovela próximamente relacionado con la Independencia (por Dios, como nos vamos a cultivar con eso), que el presidente Calderón y sus compinches gastaron 690 millonsotes de pesos para hacer un show pirotécnico lleno de algarabía, y pa’l colmo del PAN, lo van a hacer todo con un toque de malinchismo, como menciona Sergio Sarmiento en su columna de hoy. El show pirotécnico estará a cargo de Ric Birch (australiano), y hasta van a traer al multimedallísta mariguano olímpico Michael Phelps quien va a hacer una breve aparición. Nada más falta que traigan a Dick Sucker de stripper disfrazado de Benito Juárez con tanga para que les baile a las mexicanas, ¡Háganme el favor!.

    ¿Pero quien va a reflexionar sobre los que lucharon por nuestro país?, ¿dentro de todo esto, donde queda Hidalgo, Morelos, Iturbide, Benito Juárez, Miramón, Maximiliano, Porfirio Díaz, Madero, Obregón, Carranza, Zapata, Villa?. ¿Donde queda las reflexiones de los intelectuales como Lucas Alamán o Cosío Villegas, de Carlos Fuentes o de Octavio Paz?. ¿Donde queda aquella reflexión histórica que deberíamos ejercer para no repetir los mismos errores y renovarnos como mexicanos?. Todas esas reflexiones han quedado en la basura.

    Krauze destaca algunos pocos intentos que se han hecho para traer estos temas a la discusión, como Discutamos México u Orgullo Municipal. Pero es muy poco lo que se está haciendo. Hasta el tema oficial del bicentenario a cargo de Alex Syntek fue duramente criticado por mucha gente. No se que tenía en la cabeza Alfonso Lujambio, titular de la SEP, cuando le encomendaron esta ardua tarea de realizar los festejos del Bicentenario.

    Lamentablemente el gobierno desea un pueblo sin memoria histórica. Puesto que un pueblo ignorante es un pueblo más fácil de manipular. Que triste.

  • Un ejemplo para México.

    Como sabrán ustedes, este es un blog de crítica, y por ser de «crítica», pues tiene una connotación un poco negativa (a veces bastante, ya ven como Cerebro no se toca el corazón), normalmente aquí exhibo los trapos sucios de México. Que si las televisoras, que si Calderón, que si Elba Esther Gordillo, que si Marcelo Ebrard, que si Peña Nieto, que si López Obrador, que si Emilio González Márquez, que si el socialismo, que las políticas neoliberales. De todo me he encargado de desmenuzar en este blog. Pero ahora he querido hacer lo contrario, y mostrarles a todos los lectores que no todo en México son malos personajes, que hay gente que trabaja día a día por hacer de este país un sitio mejor para habitar. Quiero hablar de esa gente que tal vez no todo el mundo conoce, que a veces trabaja desde el anonimato, pero que hacen cosas importantes por la sociedad, que se notan, que son palpables.

    Como algunos de ustedes se habrán dado cuenta, yo colaboro con dos organizaciones civiles, las cuales son afines a mi forma de pensar, y con las que siento que estoy colaborando con la sociedad al estar colaborando con ellos. Una de ellas es Rescatemos Guadalajara A.C. y otra es Propuesta Ciudadana. Algunas personas que tienen experiencia en este medio me han dicho que a veces las organizaciones civiles son muy difíciles porque a pesar de ser entidades no lucrativas, a veces hay muchos intereses y roces entre egos. No lo niego, pero pues al parecer en estas fundaciones que he estado, he tenido suerte, porque he encontrado personas muy valiosas. De hecho una de mis mejores amigas la conocí en Rescatemos Guadalajara hace cerca de dos años y nos hemos llevado muy bien.

    Tanto en Rescatemos Guadalajara como en Propuesta Ciudadana, me he encontrado con gente muy valiosa, con gente joven que de verdad tiene ganas de hacer algo por la sociedad (y todavía hay quienes subestiman a los jóvenes, empezando por los partidos políticos). Pero me quiero enfocar en los líderes de estos movimientos, los cuales para mí han sido un ejemplo a seguir, no solo porque saben ser buenos líderes, sino porque también han demostrado ser buenos amigos.

    Al primero que conocí fue a Abraham. Me sorprendió su currículum (con maestrías, doctorados etc…), es una persona muy preparada y muy culta. El luchó por impulsar la construcción de más líneas de Tren Ligero en Guadalajara, junto con la organización (en ese momento yo no pertenecía a ella) fueron a universidades, abrieron un grupo en Facebook que tiene más de 10,000 usuarios, y ya con mi llegada, logramos hacer que la mayoría de los candidatos a alcalde en la Zona Metropolitana de Guadalajara propusieran el Tren Ligero como una solución a la problemática que se vive en la ciudad. Naturalmente nos topamos con muchas piedras y muchos obstáculos, pero gente como Abraham han seguido impulsando el Tren Ligero y la lucha ahí sigue, a pesar de las decepciones nunca se ha rendido y nunca ha dejado de luchar por lo que desea.

    A la otra persona que conocí y que me dejó con un grato sabor de boca fué a Laura, una chica de tan solo 23 años, ahora ex-presidenta de Propuesta Ciudadana, pero quien todavía sigue involucrada en el proyecto. No tengo mucho tiempo de conocerla, pero todo el trabajo que ha hecho dentro de Propuesta Ciudadana es de reconocerse. Ella es una persona que tiene un don de Liderazgo increíble, pareciera que es algo que se lleva en la sangre. Pero en lugar de utilizar ese liderazgo a su conveniencia (como lo hacen muchos politiquillos que ya conocemos), ella realmente busca hacer algo por la sociedad. Pero además de eso, es una persona con valores morales muy arraigados, lo cual habla bien de ella. Tiene una gran capacidad para involucrar a gente, pero no como meros seguidores, sino que sabe transmitir ese liderazgo a los demás para que también aprendan a ser líderes (algo que no les gusta mucho a los políticos por cierto).

    Cuando platicaba con ella, me dí cuenta de que era una persona que inspiraba mucha confianza. Tenia ese algo, esa buena vibra que te hace decir: –esta es una buena persona. Me contaba que cuando iba en la preparatoria logró hacer cosas importantes y logró ser presidenta del consejo (sin más no recuerdo), pero te lo cuenta de una forma en que no sientes ninguna pretención, ninguna intención de impresionar. No pierde su humildad al momento de contarte sus logros (porque también aceptar los triunfos es una parte de la humildad), nunca se busca sentir más que uno, más bien busca contagiar a los demás de esa energía positiva y proactiva. Y eso para mí es un buen indicio de que en un futuro podría llegar a ser una lider que haga algún cambio por el país.

    Laura, al igual que Abraham, es una persona culta, preparada, que le gusta actualizarse día a día y estar al pendiente de lo que sucede alrededor de la ciudad, pero además es una persona que valora mucho las amistades. Ellos dos son, para mí, como el prototipo de buenos ciudadanos, que buscan involucrarse en la problemática de la ciudad, que buscan soluciones a los problemas. Pero no solo están ellos, existen personas a las que no tengo el gusto de conocer pero que no he tenido la oportunidad como a Felipeno o a Karla Preciado de Ciudad para Todos quienes hacen su lucha diaria desde sus trincheras.

    Puede ser que en México haya muchos problemas, pero afortunadamente, el que quiere, puede encontrar los espacios para hacer algo para mejorar la sociedad. No todo debería de terminar en quejas, sino en propuestas y soluciones proactivas.

  • Calderón, Canal 11, Alianzas PAN-PRD, y Enrique Peña Nieto

    El PAN y el PRD han descubierto algo: Que si se unen, pueden ser molestos para el PRI. Así lo hicieron en 3 estados con diferentes candidatos; alguno tenía 100 días de haber salido del PRI, por ahí había otro (el de Oaxaca) que es cercano al López Obrador. ¿El PAN abanderando a un pejista?. ¡Háganme el maldito favor!. Algo tenían que hacer Nava y El «Chucho» Ortega para que la victoria del PRI no fuera tan aplastante, y es que donde hicieron equipo ganaron. Hace 4 años algo así era inconcebible, pero ahora si se puede hacer, el PAN y el PRD no solo se han fracturado como sucedió el año pasado. Ahora no importa unirse con el partido con el que tienen diferencias ideológicas tan opuestas como el agua y aceite, ya sea en lo económico, o ya sea en lo moral, con tal de no sufrir una derrota por goleada.

    Pero si lo vemos desde un punto de vista pragmático, esta alianza funciona. No se que pensarán los simpatizantes panistas y perredistas, algunos se abstuvieron (la abstención en estas elecciones fué alta), pero al parecer varios votaron por el de su partido aunque en el paquete también incluyera al partido opositor. Con la popularidad que ahorita tiene Peña Nieto, no se me haría raro que para las elecciones del 2012, el PAN y el PRD hicieran alguna alianza para derrotar al carita y carismático candidato priísta. Tal vez funcione, pero también me pregunto. ¿Que pensaría la ama de casa que creé que ver un par de tetas en la televisión es pecado mortal, que el candidato panista tambien forma parte del partido que aprobó los matrimonios homosexuales en el DF, que además legisla para permitir el aborto y la adopción por parte de parejas gays?. También, ¿que pensaría el obrero sindicalizado izquierdista que al votar por su partido, también está votando por el partido que apoya a los empresarios ricos que lo explotan?.

    La oposición (y lo digo así porque el PAN, a pesar de estar en la silla presidencial se comporta como oposición) busca por todos los medios frenar la inminente llegada del PRI. Pero no solo son capaces de mover sus piezas desde el ámbito electoral. También se atreven hacerlo desde el gobierno, y aparentemente eso es lo que está haciendo el panista Felipe Calderón al anunciar que el Canal 11 del IPN va a tener una mayor cobertura. Aparentemente es una buena noticia, porque los canales 11 y 22 tienen un mejor contenido que el que ofrecen el duopolio televisivo. Pero también se corre el riesgo de perder la imparcialidad que tiene el canal 11, porque este canal pasaría a ser controlado totalmente por el gobierno ¿y por qué digo esto?: Porque si Peña Nieto va a tener todo el apoyo del duopolio, Calderón y el PAN (y si se llegara unir, el mismo PRD también) necesitarán medios para poder promocionarse y hacerle contraparte al inminente galante candidato salinista.

    Es curioso como cambian las reglas del juego. Antes se hablaba del «PRIAN» en contra de las huestes de López Obrador, se decía que el PRI y el PAN era una misma cosa. Pero, ahora, por el contrario, habraríamos del «PRDAN» o como le quieran llamar, contra las huestes de Peña Nieto. Ahora el «Peligro para México», es el regreso del dinosaurio. Y creo que esto aunque tiene riesgos y trae consigo varias incongruencias, creo que demuestra que hay algo de democracia en el país. El orden político evitó que el PRI y el PAN se afianzaran como un solo poder de facto como venía pareciendo. Ahora al enemigo que hay que atacar es al PRI, y para eso, no importa si el PAN se debe unir al PRD.

    Cuando Fox gobernaba, el PRI y el PRD se unían para bloquear las reformas, cuando el PRD parecía que iba a ganar en el 2006, el PAN y el PRI se unieron, ahora que el PRI va con todo, el PAN y el PRD se unen. Las primeras dos combinaciones parecían más tangibles porque el PRI es un camaleón ideológico, ellos se pueden pasar por un partido de derecha o izquierda cuando lo necesiten. El PAN y el PRD supuestamente no lo pueden hacer porque tienen una ideología más clara. Pero mi estimado, lo hicieron. Ahora el discurso no será el discurso de izquierda y derecha, sino el «tenemos que evitar que el PRI autoritario regrese a Los Pinos«.

    El PRI ya se dió cuenta de esto, y ha puesto toda su maquinaria a trabajar. Por eso ahora es muy común ver a Beatriz Paredes y a Manlio Fabio Beltrones criticar todas las acciones del Gobierno Federal. Por eso ahora es normal ver que las televisoras «de siempre», en especial Televisa, presenta una imagen recrudecida y violenta de México, que no solo ahuyenta a los turistas, sino que crean una percepción en el individuo de que con Calderón las cosas van mal y se pueden poner peor. Asesinatos, violencia, secuestros, así es como se presenta al México de hoy. Y si bien es cierto que el país no es el lugar más seguro para vivir, creo que las cosas no están tan mal como lo quiere presentar el duopolio televisivo.

    No sabemos que vaya a pasar en el futuro, pero la configuración política ya ha cambiado de un año para otro. Y yo por mi parte, no me importaría que el PAN y el PRD se unieran, para evitar la llegada del salinismo al poder. No me importa si unos son mochos persinados u otros quieran permitir las orgías en la plancha del Zócalo. Creo que la llegada del PRI al poder representaría un retroceso, porque todavía tienen viva parte de esa maquinaria autoritaria que los hizo perdurar por 70 años. De hecho, creo que lo mejor que le pudiera pasar al país es que el PRI desapareciera del mapa, que el PAN representara a la derecha y el PRD a la izquierda. Los primeros ya nos demostraron por 70 años, que no saben gobernar.

  • ¿Es malo ser rico en México?.

    Imagínense a un joven que llamaremos Mario. Acaba de salir de la universidad, pone un pequeño negocio de zapatos, empieza a buscar fabricantes de calzado, viaja de Guadalajara a León para buscarlos y hacer negocios con ellos. Mario implementa exitosas estrategias de mercadotecnia y publicidad en su negocio, va tejiendo sus redes sociales, se preocupa por mejorar la calidad de su producto, y ¡vualá!: Mario se vuelve un empresario rico y exitoso. Gracias a su riqueza, se empieza a codear con los sectores ricos de la sociedad, las mujeres se empiezan a fijar en él (porque Mario como no era una persona agraciada físicamente, no tenía éxito con las mujeres), empieza a agarrar reputación y fama (a la vez también genera envidias, porque estamos en México), y por lo tanto Mario, se acaba de convertir en una de las personas más exitosas de Guadalajara.

    Aquí es donde me pregunto: ¿De todo lo que he narrado, donde está haciendo Mario algo malo?. Mario se ha ganado la riqueza y el éxito, como premio a su esfuerzo y a su ingenio. Personas como Mario son las menos culpables de que en el país existan pobres. Pero seguramente habrán sectores que no estén contentos con qué personas como Mario existan. Se le empezará a buscar «canas en el pelaje» para poder aseverar que construyó su riqueza de una forma ilegal, y una buena noticia para sus denostadores, podrán encontrar una, porque tal vez Mario, como cualquier persona en México, pudo haber cometido algún «pecadillo» en su trayectoria empresarial.

    En este blog he criticado a Carlos Slim, pero más que criticar el hecho de que sea rico, he criticado algunas de las formas en que ha generado parte de su riqueza (en especial Telmex), porque a la vez, a pesar de lo anterior, también hay que aceptar que es un talentoso hombre de negocios (aunque no me da mucho orgullo eso de que sea el más rico del mundo, porque pues no ha inventado ni diseñado nada nuevo, como si lo ha hecho Bill Gates). Me he lanzado también contra Emilio Azcárraga y Salinas Pliego, pero no critico su riqueza, no hay nada de malo para mí en que sean ricos. Más bien me voy contra la pésima calidad de sus contenidos televisivos, y de como han tratado de formar un poder de facto que a veces tiende a ser más grande que el gobierno. Y de muchos ricos en general, no critico su riqueza, critico que a pesar de tener la fortuna de ser millonarios, evadan impuestos, quieran sustituír al gobierno, quieran aprovecharse de los trabajadores, etc…

    Si querido lector, tienes la oportunidad de leer»Amos de México» de Jorge Zepeda Patterson. Te darás cuenta de que los millonarios son también gente común y corriente igual que nosotros, con sus virtudes y sus defectos; nada más que al ser más ricos e influyentes, sus virtudes son mas visibles ante la sociedad y sus defectos también son más visibles y perjudiciales. Porque todo lo que hacen, es lo que hace un mexicano común y corriente. Así como el mexicano común suele pasarse los altos, y pedir facturas de cualquier color para pagar el menor número de impuestos, los ricos también lo hacen. La mayoría de los ricos tienen esa misma idiosincrasia que tenemos los mexicanos clasemedieros.

    Creo que si es sano criticar los malos hábitos que tienen algunos millonarios en México y darles un jalón de orejas. Pero hay sectores de la sociedad (sobre todo de la izquierda retrógrada) que ven a un rico, y lo primero que hacen es buscarle todos los defectos y no reconocer que también han llegado hacia donde están por su esfuerzo e ingenio, y reconocer lo que han aportado a la sociedad: Productos de calidad, plusvalía, generación de empleos, etc…

    En México tenemos esa mala costumbre de no dejar avanzar al que destaca. Hay que ponerle piedras en el camino para que no llegue arriba. Y no se trata de eso, más bien hay que aprender a admirarlos, y también señalarles sus errores, pero exclusivamente sus errores. Porque el ser rico en sí, no es ningún error, es una virtud (bueno, al menos en la mayoría de los casos, porque tendríamos que excluír de esta lista a los millonarios narcotraficantes o a los lavadores de dinero). Y yo creo que así como hay ricos que no le hacen mucho bien al país, también hay muchos millonarios en México que son un ejemplo a seguir, por su ingenio, su iniciativa, y que han sobresalido no solo en nuestro país, sino a nivel global con sus grandes empresas.

    Yo siempre he defendido que el estado corrija las imperfecciones del mercado. Es decir, que el estado permita que los empresarios con su iniciativa saquen adelante al país, pero que evite los efectos secundarios que pueda traer consigo (como una inequitativa distribución de la riqueza). Por eso estoy a favor de que se cobren impuestos y de que exista un estado de bienestar para que todos puedan tener una vida digna, en la que todos pongamos algún porcentaje de nuestro esfuerzo al beneficio de la sociedad.

    Lo que se debe evitar no es que haya ricos, sino que existan cotos de poder que perjudiquen a la sociedad. Urge abrir a México a la competencia en todos los sectores (tanto públicos como privados) para que las reglas del juego sean iguales para todos. Urge acabar con el oligopolio televisivo, urge abrir el sector telefónico y de redes al 100%, urge hacer una reforma fiscal donde se logre que todos paguen. Pero no, no se trata de acabar con los ricos.

  • ¿Por qué México no puede ser campeón del mundo?

    México es un país muy futbolero, me cae. En México se vive una pasión desmedida  por el futbol que ya otros países lo envidiarían. Viendo los partidos del mundial se vé como los mexicanos ponen tal ambiente que logran callar las chillantes vuvuzelas que hacen sonar los locales sudafricanos. De todos los partidos que he visto, me quedo admirado con la pasión que ponen los mexicanos, cantan el cielito lindo, gritan «si se puede», le gritan «puto» al portero del equipo contrario, hacen tal algarabía que creo que no es superada ni siquiera por los cánticos ingleses. Excepto por el partido con Sudáfrica (por obvias razones), México ha jugado como si fuera local, como si hubiera llenado el Jalisco o el Azteca. Son muchas personas las que hicieron muchos sacrificios para poder viajar hasta el país africano. No importa si son gente rica, si son taxistas, si son taqueros, todos se las ingeniaron para ahorrar más de $100,000 pesos en 4 años y poder estar con su selección.

    Y aquí es donde yo me pregunto ¿Por qué un país de más de 100 millones de habitantes, donde la gente como vive y come futbol, el cual está supuestamente respaldado por empresas de gran infraestructura, no puede lograr tener una selección que sea aspirante a ser campeóna del mundo?. Me decía un psicólogo, –el problema viene por nuestra idiosincrasia, no sabemos trabajar en equipo, fíjate bien. Los que logran triunfar en México, lo hacen en deportes individuales, en boxeo, en maratón, en caminata, en tae kwon do, en clavados y otros deportes más, pero cuando se habla de deportes de conjunto, nunca logramos destacar. Hay que aceptarlo, es nuestra idiosincrasia.

    Le doy la razón, pero si nos ponemos a profundizar un poco más, podemos encontrar otras razones. Y yo más bien creo que se debe a toda la estructura que sostiene al futbol mexicano. Todo empieza con las televisoras (el duopolio Televisa – TV Azteca) que son prácticamente dueñas del futbol y la selección mexicana. Supuestamente la FIFA no permite que en las ligas afiliadas haya dueños con más de un equipo, y sin embargo en México se saltan la regla: Televisa tiene 3 equipos en la primera división y TV Azteca tiene a 2. Los torneos cortos están diseñados para sacar más ventaja económica del fútbol y no están hechos para crear más competitividad, envían a la selección a jugar contra equipos de bajo nivel en Estados Unidos, porque en ese país obtienen una mayor suma económica que si jugaran en México o se fueran de gira a Europa.

    En rentabilidad económica, México es ya campeón del mundo. Salió publicado un artículo donde se ha demostrado por medio de la FIFA que México es de los países que tiene mayor audiencia en el mundial de Sudáfrica. También se menciona que México es uno de los 10 países que más dinero gasta en futbol. El derroche económico que genera el balompié en nuestro país es tal, que para las empresas que lo manejan resulta un jugoso negocio. Y no es que sea malo que lucren con el futbol, pero si lo es cuando ellos ya se conforman al obtener el «campeonato del mundo» en ganancias económicas.

    No es tan importante para las televisoras, por un ejemplo, que la selección avance más allá de los octavos de final, es cierto, que avance México significaría algún ingreso más para ellos, pero más bien buscan generar expectativas y generar una especie de patriotismo  con slogans como «ponte la verde» o «la selección azteca» y así aseguran que la gente se quede pegada al televisor viendo todos los partidos de preparación (que son bastantes, en comparación con los que tiene una selección promedio, y que varios de estos partidos son contra rivales que no oponen ninguna resistencia) con lo cual venden mucho más que lo que obtendrían con un México que avance a los cuartos de final, pero sin tantos partidos de preparación innecesarios.

    ¡Hay que exprimir a la selección haciéndola jugar lo más posible, ademas de alentar ese nacionalismo y orgullo que tienen dentro los mexicanos!. Pensar en ganar a Estados Unidos no significaría mucho futbolísticamente, pero se le puede sacar mucho jugo si se piensa en vender el partido como la revancha a todos los prejuicios que se tienen con los estadounidenses. Y lo peor de todo es que funciona. Cuando México ganó a Estados Unidos 2-1, no se logró una hazaña histórica ni mucho menos, pero el patriotismo inyectado por los medios en el espectador hicieron que miles de personas fueran a festejar al Angel de la Independencia, a la Minerva, a la Macroplaza, o que de plano fueran a agredir a compatriotas estadounidenses que de seguro, ni siquiera saben que su selección había caído ante México.

    A pesar de todo el dinero que rodea el futbol mexicano, parece que son pocos los que están dispuestos a mejorarlo. Son pocos los equipos que se han preocupado por tener fuerzas básicas decentes (entre ellos el Atlas, Chivas y Pumas, y pocos más), y si bien se han hecho algunos esfuerzos que mejoren la captación de nuevos jugadores (como el obligar a alinear a novatos tantos minutos en la temporada), en general no hay ningún esfuerzo en conjunto y en equipo para mejorar el nivel del futbol mexicano.

    Es cierto, que se han exportado algunos jugadores a Europa (pero casi todas las selecciones nacionales lo hacen, y hasta algunos inferiores a México tienen a toda su plantilla en el continente europeo), es cierto que gracias a algunos pocos se han logrado algunos triunfos, como el del campeonato mundial Sub 17 ganado por México. Pero también es cierto que estos esfuerzos de algunos pocos, son opacados por la mediocridad de muchos que se conforman con la rentabilidad que deja el futbol mexicano. El avance del futbol mexicano es a paso de tortuga y sin ningún orden. No se respetan ciclos y se improvisa mucho, tan es así que hace un poco más de un año, nadie sabía quienes eran los jugadores que conformaban la selección. Ahí esta Uruguay, la parte contrapuesta que a pesar de la difícil y cuestionada eliminatoria que tuvieron, dejaron a Tavarez como técnico de la selección uruguaya y ahora están desempeñando un muy buen mundial.

    En México, el avance del futbol en los últimos años es cuestionable. Desde 1994 no se avanza más allá de los octavos de final en los mundiales (tómese en cuenta que cuando se escribió esta nota todavía no se juega el partido de octavos de final contra Argentina). De hecho me atrevería a decir que el último gran empuje que se le dió al futbol mexicano fué en 1993 de la mano de Menotti y Mejía Barón cuando México llegó a la final de la Copa América. De ahí en adelante se ha mantenido un nivel de competitividad, no ha bajado es cierto, pero tambien es cierto que no ha subido mucho, más si lo comparamos con los avances que han tenido otros países como Estados Unidos (quienes nos quitaron el título de «gigantes de la Concacaf») o países asiáticos como Japón o Corea del Sur, que antes eran un flan en los mundiales, y ahora ya aspiran, con un mejor nivel, a calificar a la siguiente ronda.

    México no puede ser campeón del mundo, no por que no tenga los recursos, ni porque haya algo genético. No lo puede ser porque no se ha trabajado lo suficiente para darle un empujón al balompié nacional. Si aquellos muchos, si las televisoras, si los representantes, los promotores y directivos hicieran lo que hacen aquellos pocos, seguramente México sería una potencia mundial que podría mínimo pensar a aspirar como meta a llegar a unas semifinales ¿o por qué no?, a una final. Lo malo es que los que de verdad han hecho algo por la selección son «aquellos pocos» y los que se conforman y disfrutan de las ganancias son «aquellos muchos», donde no están solo los directivos, sino tambien los aficionados que se conforman con un mediocre desempeño.

    Dicen por ahí que «el aficionado tiene la selección que se merece». Y si bien es cierto, como dice Valdano, que «el futbol es la cosa más importante de las cosas que no son importantes en la vida». Si el aficionado se conforma con una selección que califique siempre a los mundiales y haga un papel de malo a mediano ¿que se va a esperar de la gente en las cosas que realmente importan?, ¿con que país se conformarán?, ¿con qué trabajo se conformarán?, ¿con qué políticos se conformarán?. Es cierto, pero el futbol en el caso de México, es el fiel reflejo de lo que sucede en el país, es cierto, es el reflejo de no poder trabajar en equipo, de pensar en los intereses de uno mismo y no en el de la comunidad.

    Noticia para el mexicano conformista: Eliminaron a los Estados Unidos

  • La Iniciativa México

    Estaba yo en una cita con una doctora, ella es una persona muy culta, por lo cual es natural que le guste charlar sobre temas de interés general, entre tantos otros, sobre la situación actual de nuestro país. Me pregunta como veo la situación actual de México, y los dos llegamos a la conclusión de que las cosas no están bien, que no hay un proyecto de nación. Pero ella hace énfasis en algo, en que México es una olla de presión que puede estallar en cualquier momento, la desigualdad es terrible, en tanto los poderes fácticos como los oligarcas se siguen aferrando a su poder, lo cual ha venido a poner a nuestro país en una situación insoportable (no es que sea malo que haya ricos, pero si que haya una desigualdad desorbitante). -Pareciera que no es coincidencia que estemos en el 2010, precisamente en el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia.

    Por esto que acabo de comentar me da mucha curiosidad esto de la «Iniciativa México». Esta iniciativa viene de parte de Televisa, TV Azteca, y algunos otros medios como el Canal Once o Radio Fórmula. Además forman parte del consejo técnico José Narro, rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, ex-director de la mayor casa de estudios, la directora del IPN y el rector del Tec de Monterrey (ITESM). La Iniciativa México es una convocatoria dirigida a personas, instituciones y organizaciones que han comenzado a transformar el país, para que presenten sus proyectos de acción social o ecológica, los cuales ya están haciendo una diferencia positiva en su entorno.

    La Iniciativa México se presentó en los medios televisivos por medio de un video donde aparece el técnico de la selección mexicana Javier Aguirre (el mismo que había criticado duramente a México) alentando a los mexicanos con palabras emotivas, subieron una página de Internet con información sobre esta iniciativa, y han aprovechado toda la maquinaria mediática para promoverla. La Iniciativa México aprovecha dos coyunturas: El Bicentenario y la Copa Mundial de futbol. No es un secreto que a una semana de que de inicio la copa del mundo, estén empezando a publicitar esta Iniciativa, y que justamente el periodo de recepción de las propuestas concluya el 7 de Julio de este año, a unos días de que concluya la copa mundial.

    Pareciera no ser una mala idea, pero es curioso que en la Iniciativa México nos inviten a cambiar de mentalidad; a ser más positivos; a trabajar por un México con un futuro mejor, cuando la propuesta viene de los poderes fácticos, los cuales no creo estén muy interesados que las cosas cambien, sino que hacen un esfuerzo para legitimar su poder ante la sociedad. Esta campaña, claro, es bien recibida por el gobierno federal, pero también es una muestra de como los poderes de facto rebasan al mismo poder gubernamental que hasta parece que han decidido que el próximo presidente de la República Mexicana va a ser Enrique Peña Nieto.

    Entonces ¿como les voy a creer que están en una sincera posición por mejorar al país, si ellos mismos quieren conservar el muy imperfecto sistema sobre el que está sentada la nación?. ¿Por qué en lugar de hacer este tipo de campañas banales y superficiales, hacen campañas por mejorar en realidad la justicia y el desarrollo económico del país?, ¿por qué no mejor hacer una campaña para hacer justicia al caso de la Guardería ABC como mencionaba Denisse Dresser?, ¿por qué no mejor hacer una campaña contra la impunidad o contra la corrupción en todos los niveles?, ¿por qué no hacer mejor una campaña para mejorar la educación en el país?. Premiar con 2 millones de pesos a las 3 mejores propuestas no creo que vaya a ayudar en mucho al país, más bien pareciera una ayuda simbólica a la sociedad. En lugar de eso, ¿por qué no hacer una campaña para apoyar a los microempresarios, que son los que mantienen al país?, ¿o por qué no mejor hacer una campaña para evitar la evasión de impuestos en las altas esferas?.

    Esta campaña tiene mucho bagaje emocional. ¡Si vamos México, si se puede!. Y lo peor del caso es que esta campaña está supeditada al desempeño de la selección en el mundial. Pero no tiene un contenido verdadero, como generalmente pasa con este tipo de proyectos que realiza el duopolio televisivo. ¿Acaso mejoró la seguridad después de las marchas por la paz?, ¿a caso la gente no se dejó de preocupar por la crisis a pesar de los intentos de las televisoras diciéndonos que no tuviéramos miedo?.

    Yo más bien veo que México está, como decía mi doctora, en una olla de presión. Y creo que para evitar la explosión los poderes fácticos tendrían que ceder algo de su poder a la ciudadanía. Y esto solo se lograría consolidando la democracia; acabando con los monopolios; permitiendo más señales de televisión; acabando con la injusticia; o exigiendo a los que no pagan, que paguen sus impuestos. Si ellos hicieran su trabajo, ya al menos podríamos hablar de un México menos imperfecto y más democrático. Claro, también falta que la ciudadanía actúe, trabaje y le heche ganas, pero para alentarnos a eso, debería de haber una coherencia por parte de quienes promueven un cambio en la sociedad, y al parecer, esa coherencia no existe.

    ¡Oye, man, pásame el papel del baño, porque la Iniciativa México yo me la paso por… !