Categoría: sociedad

  • No, si eres de Televisa

    No, si eres de Televisa

    -Como cres [sic] es estrategia del Teletón eso es para que muchos crean que le importa un país en el que Yano [sic y más sic] vive. -Es estúpido y sumamente ingenuo (casi como su nombre) que una persona como él que ha sido un mantenido de este sistema venga a criticar algo que le ha dado de comer toda su mísera vida, puro distractor. –Que se calle ese guey despues de tantas cosas que pasan en mexico asta ahora se queja. –El lacayo de Televisa criticando a EPNdejo??? Qué no son del mismo bando ??. –Todo es parte de su plan , si fuera cierto este seudo actor ya estaría fuera de televisa, ademas ni como creerle a un estupido que siempre lleva agua para su molino.

    No, si eres de Televisa

    Estos son comentarios vertidos en las redes sociales después de que Eugenio Derbez arremetiera contra el gobierno de Peña Nieto. A mí en lo particular me había dado mucho gusto, porque un actor que tiene trabajo en una televisora oficialista tuvo las agallas para decir lo que piensa, lo cual podría comprometerlo. Eugenio Derbez es un comediante con cierto talento (aunque a veces me desespera su estilo de comedia y su película fue un fiasco) que trabaja para Televisa. Trabajando en la televisora ha ganado parte del dinero de su sustento. ¿Tiene algo malo de eso? Por supuesto que no.

    Es cierto que en Televisa se promueven muchos pseudo artistas que lo último que tienen es talento, actores que tienen un cuerpazo pero que no saben pararse en el escenario y logran obtener papeles gracias a «sentonazos» con el productor. Pero no lo son todos, dentro de la televisora han pasado talentos respetables, cuyo respeto no se pierde por haber trabajado ahí.

    Muchas personas, sobre todo aquellos que creen que por ser de izquierda y estar en contra de todo ya son intelectuales, creen que cualquier persona que haya tenido relación con Televisa ya es parte de una confabulación para mantener a la gente en la ignorancia. Ese argumento es simplista, tonto y falso. Es como si a mi me acusaran de ser ratero por trabajar de cajero en un banco donde se descubrió que los principales accionistas lavaron dinero.

    Generalmente algunos emiten comentarios desde ese sector como si el hecho de estar permanentemente en contra de algo les diera una superioridad moral frente a los demás ¿A quién me recuerda eso? Mientras que quienes no piensan como ellos, o quienes creen que no piensan como ellos están vendidos, son rateros, son corruptos. En realidad su capacidad de análisis político es muy pobre y su nivel cultural no es mucho más alto que quien alimenta su intelecto viendo la programación de Televisa. Igualmente tenemos el caso de Chumel Torres, quien fue linchado severamente por participar en unas cápsulas, aunque su línea no haya cambiado en lo absoluto y cada semana se burle del Presidente.

    La realidad nos muestra lo contrario. Muchos actores que han desfilado por Televisa se han vuelto críticos del sistema, personajes como Kate del Castillo quien participó en la cinta Colosio y arremetió con el ahora Presidente de la República. Basta ver el elenco de La Dictadura Perfecta, donde muchos de los actores pertenecen o pertenecieron a Televisa.

    Varios de quienes trabajan en la televisora no necesariamente piensan lo mismo que sus patrones y no necesariamente están de acuerdo con Emilio Azcárraga, y se entiende que se abstengan de emitir comentarios que puedan comprometer su trabajo con la televisora. Pero peor aún, algunos creen que todos esos actores les deben algo porque «el pueblo» los mantiene nada más porque ven la programación de Televisa. Eso es un absurdo.

    Es una postura fácil y comodina estar en contra de todo por estarlo y repetir las mismas frases que todos repiten, sin ni siquiera ponerse a pensar o razonar (y aún así subestimar el intelecto de quienes no piensan como ellos. Pero no, como Eugenio Derbez es de Televisa, no tiene derecho a criticar al gobierno, ni tampoco a lo contrario, no, no tiene derecho a nada -lacayo, partícipe de la «inposisión», peón de la cortina de humo neoliberal, fascista.

  • Abarca y su esposa debajo del colchón de Iztapalapa

    Abarca y su esposa debajo del colchón de Iztapalapa

    Abarca y su esposa, los presuntos autores intelectuales del crimen fueron encontrados en una casa en Iztapalapa. Dato curioso que esta casa se encontrara sólo a 15 minutos del centro de mando de la Policía Federal.

    Abarca y su esposa debajo del colchón de Iztapalapa

    Quien crea que con su detención el asunto está resuelto se equivoca.

    Porque las preguntas siguen al aire ¿Dónde están los 43 estudiantes desaparecidos? ¿Ya murieron o no, y si fue así, quienes fueron todos los culpables? ¿Cómo explican las fosas clandestinas que siguieron apareciendo? Llevamos más de un mes y no hay respuestas. La detención del alcalde y su esposa no hará mucho, sobre todo porque el problema de Guerrero (que proviene desde la Guerra Sucia de los años 70) va mucho más allá, y éste alcalde es más que la creación del problema, la manifestación del problema.

    Es natural que el asunto de Ayotzinapa se le salió de control al gobierno. Hemos tenido una de las manifestaciones más grandes de los últimos tiempos, y es que la gente no sólo está molesta por lo sucedido en Iguala, las inconformidades con el gobierno actual son muchas y vienen tanto de la izquierda como de la derecha. Llegamos al punto en que personajes como Eugenio Derbez (que trabaja en una televisora oficialista) arremete contra el gobierno, y se publican columnas como la de Jorge Ramos en el Reforma cuyo titular habla sobre «La renuncia de Peña Nieto».

     

    El gobierno busca por todos los medios que esto les afecte lo menos posible, aunque parte del daño a su alicaída imagen ya está hecho. Para ellos la detención de Abarca y su esposa puede ser una buena noticia desde el punto de vista mediático. Pero la gente se sigue preguntando dónde están los estudiantes, la gente no ve la masacre como un incidente aislado cometido por Abarca y su esposa, sino como lo que es, un problema que está enquistado en todos los niveles de gobierno, narcotráfico, impunidad, corrupción.

    Que los partidos creen un Pacto contra la Inseguridad es poco menos que insultar a los gobernados. Primero, porque los partidos han tenido mucho que ver en las manifestaciones de violencia actuales, y parte de lo sucedido es consecuencia de sus decisiones. Segundo, porque el Pacto por México firmado hace dos años tenía un propósito que traería resultados distintos a los que hoy vemos. Gracias a este se aprobaron reformas cuya calidad está en tela de juicio, y porque fue una estrategia que al final trató de beneficiar la imagen del gobierno actual en detrimento de los otros partidos. Gracias a ese pacto, Peña Nieto se presumió como el reformador (sin otorgarle ningún crédito a los otros partidos) aunque ese hype ha sido ya completamente opacado por Tatlaya y Ayotzinapa. A esto hay que traer a colación los miles de acuerdos y apretones de manos que sólo han servido para la foto.

    La detención de Abarca y su esposa sólo es una pequeña cosa de las tantas cosas grandes que se deberían de hacer. Creer que el asunto estará resuelto con la detención es minimizar lo ocurrido y evadir culpas y responsabilidades. Porque lo de Ayotzinapa no es un hecho aislado de un alcalde, es la punta del iceberg de un sistema que no funciona bien. Porque atrapar a un alcalde otorga un efecto poco menor a detener un capo de la droga para después ver que el narcotráfico sigue creciendo a niveles alarmantes. Porque debería ser sólo una anécdota, y porque supondríamos que la detención e interrogatorios deberían de ayudarles a dar con los desaparecidos (vivos o muertos) pero mientras no suceda, esto es poco menos que nada.

    Poco menos que nada.

    P.D. Al tiempo que termino de escribir este artículo, aparece una nota en el portal de aristeguinoticias.com que afirma que los integrantes de guerreros unidos fueron quienes dieron la orden de matar a los 43 estudiantes: http://aristeguinoticias.com/0411/mexico/integrantes-de-guerreros-unidos-confiesan-ejecucion-de-normalistas/

  • ¿Por qué nos volvemos más violentos?

    ¿Por qué nos volvemos más violentos?

    Les cuento, en Guadalajara se llevó a cabo un operativo «antipiratería», específicamente en el Mercado San Juan de Dios. Ciertamente en este tianguis, el más popular de la capital de Jalisco, se venden muchos productos pirata e incluso algunos otros de dudosa procedencia. Así se entiende que se haga este tipo de operativos, los cuales son rutinarios, pero ahora las cosas se salieron de control, y ésta ciudad no tan acostumbrada como el Distrito Federal a las manifestaciones, y mucho menos a las violentas, vivió una tarde de saqueos a tiendas de conveniencia y autos quemados. ¿Qué es lo que está pasando?

    ¿Por qué nos volvemos más violentos?

    Se me vienen a la mente varias cosas:

    ¿Por qué quienes critican al Gobierno y a los que tachan de rateros pueden ir a saquear tiendas? ¿Los ciudadanos no deberían marcar una diferencia frente al gobierno en vez de comportarse como ellos o como lo que dicen ser? ¿No deberíamos ser coherentes entre lo que pensamos y lo que decimos? ¿Cómo acabar con este círculo vicioso? Si no existe un Estado de Derecho decente, como es el caso de nuestro país, la gente se brincará a las instituciones asumiendo que no trabajan para ellos sino para unos cuantos. Pero este caso va más lejos. ¿Qué culpa tiene una tienda de conveniencia de la forma en que el gobierno los trata? Al final se trata de un acto irracional donde los individuos repiten esos patrones que tanto les achacan al gobierno, las «víctimas» no tienen empacho en romper un vidrio para llevarse cartones de cerveza para disfrutar en la comodidad de su hogar.

    Pero por otro lado tenemos a un gobierno donde estas escaladas de violencia han aumentado. Independientemente de si los violentos lo son como una respuesta ante las injusticias, o porque no tienen algún problema en robar y atentar contra bienes ajenos, hay una tensión social cada vez mayor que se ha ido acrecentando desde la llegada del PRI al poder. ¿Por qué antes un operativo no llegaba a estos niveles y ahora sí? ¿Por qué hay estudiantes asesinados? ¿Por qué se destruye violentamente el Palacio de Gobierno en Chilpancingo? ¿Por qué el ejército mata a quemarropa a presuntos delincuentes como en Tatlaya?

    Cuando en un gobierno reina la impunidad, la falta de credibilidad y el cinismo, estos lamentables hechos se acrecientan. Cuando un gobierno ha perdido contacto con la ciudadanía, el ambiente se torna ríspido, lo cual incita a la violencia. Y cuando la «desinstitucionalidad» se vuelve un cáncer social, todos esos patrones deleznables se multiplican tanto en los gobernantes como en los gobernados. ¡Alguien tiene que romper éste círculo vicioso! Y el ciudadano molesto e indignado debería empezar por él.

    En estos momentos de incertidumbre es cuando la falta de legitimidad pesa, cuando un gobierno no tiene la aprobación de la gente y estos últimos lo perciben como lejano e incluso espurio, los gobernantes tienen menor margen de acción para tomar decisiones necesarias. Un gobierno con una gran dosis de legitimidad podría tomar decisiones no muy populares, pero un gobierno con tan poca legitimidad, tiene que pensársela dos veces antes de actuar por el capital político restante que todavía podría perder. Por eso vemos a un gobierno que en momentos, no toma cartas en el asunto, y en otros, se le pasa la mano.

    Vivimos momentos difíciles, donde la época de los «sesenta mil muertos de Calderón» parecía cosa menor ante lo que vivimos. Porque antes era el narco, ahora es el gobierno y parte de la ciudadanía en respuesta. El clima es cada vez más tenso y a nivel federal son muy comunes decisiones orientadas a ganar o preservar capital político en vez de servir y la gente se da cuenta de ello. Los gobernantes no se han dado cuenta que la política de la simulación ya no es tan rentable y se les está saliendo de las manos, al tiempo que un sector de la sociedad más que fungir como contrapeso, termina agravando el problema.

  • ¿Por qué lanzar piropos en la calle es muy corriente?

    ¿Por qué lanzar piropos en la calle es muy corriente?

    -Ay mamacita chula, esas nalguitas, ese culito. -Qué hermosa estás, estás bien buena. -Te bajaría el cielo y las estrellas. ¿Lo han escuchado? ¿Les suena familiar?

    Es cierto, si la dinámica fuera a la inversa (que las mujeres lanzaran piropos a los hombres) algunos terminarían fascinados (bueno, depende del atractivo de la persona que lanza el piropo), pero posiblemente nunca nos llegaría molestar tanto como molesta a las mujeres, que generalmente se sienten amenazadas y con mucha razón.

    ¿Por qué lanzar piropos en la calle es muy corriente?

    Lanzar piropos a las mujeres es muy corriente por muchas razones:

    La primera es que nunca vas a lograr conquistar a una mujer gritándole piropos en la calle. A menos que seas algún artista famoso o una persona con un cuerpo envidiable, pero aún así la tendrás muy difícil y la mujer se sentirá muy incómoda.

    Entonces me pregunto cuando veo a las personas que lanzan piropos ¿Qué ganan con eso? ¿Buscan saciar su frustración sabiendo de antemano que la mujer a la que le lanzan el piropo nunca les hará caso? ¿Se trata de una severa torpeza de conquista? La respuesta a esta última cuestión posiblemente sea negativa, dado que muchos de los que lo emiten son casados o han tenido relaciones de pareja. Pero más bien tiene que ver con la diferencia entre la posición social u otros atributos como la belleza, y claro, con la falta de educación. Aunque la frustración creo tiene algo que ver. Un conocido en la escuela lanzaba piropos corrientes a una mujer y yo le decía -Hey, para que le dices esas cosas, así nunca te va a pelar, al contrario. -Por eso Cerebro, como ya sé que nunca me va a pelar, entonces pues me vale madre y le digo lo que quiera.

    Se supondría que con un piropo, el hombre buscaría halagar a la mujer. Pero la segunda razón de por qué son muy corrientes es porque en realidad dichos piropos que escuchamos constantemente en la calle sirven para mostrar el deseo sexual (naturalmente imposible) de quien emite el piropo hacia la mujer que lo recibe. Y por ello es muy incómodo para la mujer, y por eso se siente amenazada incluso con miedo a ser violada. Eso hace que muchas mujeres se la piensen dos veces para decidir como irse vestidas a la calle o decidan irse acompañadas de algún hombre.

    Es cierto que los hombres nos fijamos más en el físico de la mujer que lo que lo hacen ellas en nosotros. Es totalmente natural que nos llame la atención el busto de una mujer o sus piernas, pero hay lineamientos de respeto para con las mujeres, y que alguien lance piropos para indicarles explícitamente a las mujeres que es lo que más les excita de su cuerpo es algo por demás corriente y representa una severa falta de respeto que afecta la integridad de las mujeres. A lo mucho el que lance los piropos tratará de guardarse mentalmente la imagen de la mujer a la que piropeó para tener fantasías, sueños húmedos o masturbarse, pero para eso no es necesario que el individuo emita tan corrientes piropos.

    El hombre no gana nada al pronunciar piropos tan corrientes, pero la mujer sí pierde, y es que al sentirse amenazada debe de cambiar sus patrones de conducta con el fin de evitar riesgos.

     

     

  • Uopa Osorio Chong

    Uopa Osorio Chong

    De alguna manera los estudiantes y la sociedad esperaban que el gobierno llegara con su aparato represor, o hiciera lo que generalmente hace para contener a la mala a quienes se oponen a ellos: Granaderos, infiltrados, anarquistas destrozando bancos y demás. No es que fueran masoquistas, (posiblemente es un proceso que se gesta en el inconsciente), sino que así se podía reafirmar la teoría del gobierno malo, el gobierno que le da la espalda a los ciudadanos, ese que nos ha dado esa impresión en los dos años que llevan al mando del poder.

    Uopa Osorio Chong

    Se hablará del 68, del halconazo y demás sucesos trágicos, pero los gobernantes muchas veces han recurrido a otros métodos antes de llegar a esas instancias. Por eso es que comentaba que lo sucedido en Tlatelolco hace casi medio siglo parecería un juego de niños si lo comparamos con lo sucedido en las dictaduras latinoamericanas. Y por eso se entiende que Osorio Chong haya salido con los estudiantes y les haya dado por su lado. Técnicamente les concedió sus peticiones y dio respuesta positiva a los diez puntos del pliego petitorio. Tanta masa de manifestantes en la calle es peligrosa si terminan opuestas al gobierno, pero si logras darle por su lado, quien quite y hasta algunos ilusos terminen agradecidos con el gobierno.

    Me extendería mucho para explicar si lo solicitado por los alumnos era lo mejor para ellos y el Instituto Politécnico Nacional, pero el acto de Osorio Chong de alguna manera termina siendo buena para ambas partes, aún si los alumnos pugnaran o no por lo más acertado, o si Osorio Chong actuara sólo por estrategia política. Para los alumnos es bueno porque significa cierta victoria moral frente al poder, y para Osorio Chong porque el acto le da ciertos votos a él y al Gobierno del cual forma parte. Que un priísta se parara frente a la masa de alumnos para escuchar sus peticiones y no sólo eso, cumplírselas, no es algo que esperara mucha gente.

    La manifestación del IPN fue una muestra de que por más trate el gobierno de mantener a la sociedad en estado de burn out, siempre habrá una posibilidad de que los ciudadanos se les salgan de control, siempre habrá alguna razón para que salgan a la calle a pesar al denso clima político. Al gobierno le dio miedo esa cantidad interminable de masa circulando por Reforma y demás avenidas de la ciudad de México y posiblemente la vieron como algo demasiado grande, y por eso tuvieron que ir a hablar con ella.

    La decisión de Osorio Chong fue acertada, pero pensar que eso es un viraje del gobierno ante la democracia y la apertura es un fatal error. La decisión tiene que ver más con intentar que las cosas no se les salieran de control. Un gobierno con poca legitimidad, con críticas provenientes de muchos sectores de la sociedad no se puede dar el lujo de hacer otro acto que los deslegitime más porque pueden despertar eso que algunos llaman el «México bronco» y provocar una reacción en cadena en su contra.

     

     

  • Por qué no se debería de olvidar el 2 de Octubre

    Por qué no se debería de olvidar el 2 de Octubre

    -Ya deja de quejarte, a ti ni siquiera te tocó vivir eso, ni habías nacido. -Son cosas que ya pasaron, mejor ponte a trabajar. -¿Tu crees que a un gobierno que quiere «transformar a México» se le ocurriría hacer semejante barbaridad en un mundo tan globalizado como el de ahora?. -Eso de recordar el 2 de Octubre es de chairos frustrados, mi abuelo en lugar de sumarse con esos revoltosos se puso a estudiar.

    Por qué no se debería de olvidar el 2 de Octubre

    Lo que duele del 2 de Octubre no sólo tiene que ver con quienes murieron en semejante masacre, tiene que ver con el hecho de que los culpables nunca pagaron. Díaz Ordaz murió cómodamente unos años después de dejar la Presidencia. Luis Echeverría a pesar de que en algún momento (en tiempos de Fox) parecería que iba a tener algo parecido a un castigo, sigue pasando la última etapa de su vida en su hogar. Los ciudadanos no recibieron ninguna disculpa del gobierno ni de los medios que solaparon dicha masacre.

    Es cierto que en México nunca se vivió tanta violencia como en otros países debido a que el gobierno tendía más bien a cooptar a los opositores. El 2 de Octubre podría parecer un juego de niños si comparamos con todo lo que ocurrió en el Chile de Pinochet o la Argentina de Videla. El problema es que es una herida que no se cierra, el problema es que todo ese resentimiento que existe incluso en las nuevas generaciones, ese que motiva a algunos individuos a manifestarse violentamente, tiene que ver con eso, con ese -el gobierno se salió con la suya-. El problema es que ya es muy tarde para hacer justicia y el partido en el Gobierno ni siquiera ha mostrado un repudio frontal ante aquello que hicieron sus antecesores.

    Cualquier acto de represión, o cualquier acto percibido como represión por parte de manifestantes o activistas (aunque no lo sea) es siempre relacionado con el 2 de Octubre. La matanza de Tlatlaya es equiparada con el que ocurrió en Tlatelolco y se toma como referencia para dimensionar la masacre. Y esto es muestra de lo abierta que está la herida a casi 50 años.

    La Matanza de Tlatelolco fue un parteaguas dicen, fue el momento en que el futuro de México se empezó a resquebrajar, fue el momento en que la oposición afloró, pero tardó en crecer (y que tardó mucho, al punto en que pasaron 32 años para que se viviera una alternancia política que en la actualidad está en riesgo), fue el momento en que los jóvenes comenzaron a tener más importancia, fue el momento en que la gente se dio cuenta por quienes estaban siendo gobernados, fue el momento en que se comenzó a criticar al gobierno a los 4 vientos, fue el momento en que todo se trató de solucionar con manifestaciones (que su ineficacia está probada en el 90% de los casos).

    Pensar en un hecho similar sería complicado en tiempos actuales, pero si nos hemos percatado que los actos de represión han aumentado peligrosamente, la censura a periodistas, gente golpeada por ser incómoda al régimen (como el caso de Silao) y actos más dignos de un gobierno autoritario e intolerante que de uno democrático como el actual dice ser.

    El 2 de Octubre fue la paradójica consecuencia de esa historia mítica y heróica que nos contaron en los libros de la SEP. Libros que no tocarán el tema de Tlatelolco, o bien, lo harán de una forma escueta.

  • La industria del sexo

    La industria del sexo

    En la actualidad la pornografía es vista como algo pecaminoso pero tan típico que se ha vuelto algo completamente normal. Incluso algunos la recomiendan como «material de apoyo» en las relaciones de pareja. La prostitución también es algo muy común y está al alcance de quien quiera los servicios de una sexo servidora, de la misma manera ocurre con los Table Dances. Y es que si tomamos en cuenta que el placer sexual (o genital) es el placer físico más intenso que posee el ser humano, se entiende que la industria que está orientada a satisfacer este tipo de necesidades sea completamente rentable.

    La industria del sexo

    Dejando a un lado argumentos morales, habría que pensársela dos veces antes de adquirir o contratar algunos de estos servicios, porque detrás de esta industria se encuentra una gran cadena de explotación humana. Desde esa mujer que tiene sexo en un video colgado en un sitio web pornográfico hasta la stripper que baila en un tubo mientras todos aplauden y gritan con júbilo.

    Mario Luis Fuentes, el director de CEIDAS (Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social) afirma que el problema de la pornografía y la trata de personas son delitos mucho más graves que el tráfico de armas y drogas porque estos últimos sí son combatidos. Este tema no es algo tan tocado ni tiene la relevancia que tienen otros temas contra el narcotráfico, no muchas veces le han preguntado al Gobierno qué campaña emprenderá para acabar con este problema mientras se les insiste diariamente en otros temas cuya importancia no es necesariamente mayor.

    Datos duros: Según la CATWLAC (Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe) el 79% de los casos de trata de personas tiene que ver con la explotación sexual, y el 99% de los casos quedan impunes.

    Y si crees que este problema es ajeno, déjame contarte algunos expertos calculan que el 50% de las bailarinas y prostitutas son esclavas sexuales (Thomas Schirrmacher). Es decir, si contratas una prostituta, o bailas con una stripper en algún antro, tienes algo así como el 50% de posibilidades de que esta sea una esclava sexual.

    -Las personas que van a la calle a comprarnos, no se imaginan lo que hay detrás. No se imaginan lo que es este mundo. -Matilde, mexicana víctima de trata.  

    Detrás del sexo hay una industria delincuencial de la que no se habla mucho, no sólo toca el tema de la pornografía infantil, sino también mujeres mayores de edad que son utilizadas como esclavas. Según la ONU, México, Brasil, Costa Rica y Colombia concentran un cuarto de todo el turismo sexual en el mundo, y nuestro país no puede garantizar con los estándares mínimos para eliminar la trata de personas.

    No se trata de tomar una postura moralina (eso me tomaría otro artículo), porque si hay un argumento con mucho mayor peso que el moralista para atacar a la pornografía es todo eso que existe detrás de la industria del sexo. Al ver pornografía o contratar una prostituta, posiblemente estés apoyando inconscientemente a estas redes de trata de personas, posiblemente les estés dando a estos delincuentes más argumentos para delinquir impunemente.

  • De la Solidaridad a Los Cabos

    De la Solidaridad a Los Cabos

    Hace ya unos ayeres, el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, mandó a hacer una cancioncita pegajosa para que fuera cantada por actores y estrellas de Televisa con el fin de unir a todo México en su nuevo programa social:

    De la Solidaridad a Los Cabos

    Solidaridad, venceremos,
    desde hoy en adelante
    llevaremos tu ejemplo,
    cantaremos a una voz
    el esfuerzo de unión
    formando así una gran nación.

    Siempre se ha querido hacer creer que «Mexicano» y «Solidaridad» son casi lo mismo, como si fueran sinónimos. Eventos como el terremoto de 1985 donde la gente se unió para salvarse a si misma ante un gobierno displicente o gente enviando víveres para que estos sean llevados a los lugares de la tragedia. Pero siento decirles que esto no siempre es así, la solidaridad no es necesariamente intrínseca a los mexicanos, ni a cualquier nación del mundo. Las buenas intenciones no son suficientes y se necesita un estado de derecho para que no ocurra lo que ha ocurrido en Los Cabos.

    ¡Qué vergüenza, qué desfachatez! Qué en lugar de que la gente se ayude, en Los Cabos (ciudad que terminó severamente afectada por el Huracán Odile), se dediquen a saquear e ir a las casas a asaltar aprovechando la tragedia, incluso los vecinos se han tenido que armar para defenderse.

    Podría pensar que en una tragedia de esa magnitud la gente necesita víveres, pero estamos hablando también de pantallas planas, computadoras, cerveza. Además la gente se podría organizar para repartir víveres a quienes no tienen. Esta vez no, esta vez no hubo organización, esta vez la gente actuó como por instinto animal (y no sé si llamarle así porque los animales tienen la capacidad de colaborar entre ellos mismos), esta vez no hubo solidaridad, esta vez se demostró que «Solidaridad» no es sinónimo de «Mexicano».

    ¿Y como pensar en resolver esto civilizadamente cuando no hay un Estado de Derecho, cuando las autoridades llegan tarde, y cuando ya ocurrida la tragedia llega el Presidente con todo el aparato mediático a mostrar como funciona eso de su nueva gerdarmería? Cuando la gente no cree en sus autoridades es más probable que ocurran estos actos o que ocurran de una forma más abrupta como en Los Cabos.

    Vivimos en una sociedad que pierde su identidad para con su nación. Y si bien yo no soy muy adepto al nacionalismo (y menos al que siempre se nos ha tratado de inculcar) si debe de haber cierto cariño por la nación, pero hasta los mandatarios como Peña Nieto se burlan o son displicentes con los símbolos patrios (nada más vea usted el grito con casi nadie gritando viva y con 5 acarreadas enfocadas con la cámara). Por eso una persona puede ir a ver a Miley Cyrus y festejar que se limpie su trasero con la bandera de México para luego salir y regañarte porque no defendiste el «petróleo».

    Así es como se está desbaratando México, antes al menos podíamos sentirnos orgullosos de que el gobierno era, o trataba de ser eficiente cuando una catástrofe natural se acercaba. Ahora no, ahora, incluso la simulación es parte de los desastres. Las autoridades no hacen nada y cuando la indignación crece van y se toman la foto, mientras las televisoras oficialistas hablan 3 minutos del desastre, y 15 minutos de como el Presidente está salvando por sí mismo a la región afectada (por si no tuviéramos suficiente con Laura Bozzo).