Categoría: reflexión

  • House of Cards a la mexicana

    House of Cards a la mexicana

    House of Cards trata de describir la política estadounidense de una forma desgarradora, franca y para algunos, con tintes un poco exagerados. La serie describe a Frank Underwood como un déspota: un tirano y dictador en potencia limitado por las instituciones norteamericanas; un ciudadano de Estados Unidos con limitados conocimientos en política posiblemente hasta se asombre de lo que puede haber detrás del poder. Pero tal vez en México no nos asombremos tanto, porque la serie satiriza a un país que tiene instituciones relativamente fuertes y no a un país cuyo Estado de derecho está resquebrajado como el nuestro.

    House of Cards contra la realidad mexicana

     

    **ALERTA, SPOILERS**

    En México, Frank Underwood podría presentarse un político cerca del promedio, y no como una excepción. La serie trata de mostrar que dentro del Capitolio y la Casa Blanca uno puede encontrar corrupción y conflicto de intereses, pero a pesar de todo habrá una considerable cantidad de políticos que hacen bien su trabajo. Si se tuviera que filmar un House of Cards de México, la balanza entre honestos y deshonestos sería diferente.

    En la serie vemos casos de corrupción, ambición del poder por el poder, conflicto de intereses, traiciones. Se presentan al espectador como si fueran algo que no conocían y de lo que se debían de enterar. A nosotros nos parece tan cotidiano.

    Claire no tiene una casa blanca en Las Lomas. 

    Para ganar votos, Frank Underwood desvía dinero asignado a desastres naturales para su campaña «América Works». El espectador promedio dirá que es un descaro. Al menos, Underwood busca ganarse los votos con una campaña que busca generar empleo. En México, el ex Gobernador panista Emilio González Márquez desvió dinero de ese mismo rubro a un evento de Televisa, y a pesar de su mala fama por las mentadas de madre que le hizo a los jaliscienses, no es visto como una figura muy corrupta. América Works busca reducir el estado de bienestar para hacer que la gente trabaje (y de esta forma Underwood obtenga votos para mantenerse en la presidencia), la Cruzada contra el Hambre busca simplemente comprar voluntades a través de políticas asistencialistas. Dentro del maquiavelismo de Underwood, el pueblo estadounidense puede afirmar que ganan algo (dentro de la serie, claro está). Con la Cruzada contra el Hambre, ni siquiera eso.

    Doug Stamper «no se cansó» después de haber sido severamente lesionado por Rachel. 

    ¿Cómo hubiera reaccionado la audiencia estadounidense (tanto ficticia como real) si Frank Underwood hubiera desviado ese dinero para regalar más de 10 millones de televisores?

    Frank Underwood no debe de dejar ningún rastro de las muertes de Peter Russo y Zoe Barnes perpetradas por él; si en la serie esto se hiciera público, Underwood estaría en la cárcel. En México no hablamos ya de muertes, sino de masacres donde los culpables no pisan la cárcel.

    A Frank Underwood le gusta leer. 

    Frank Underwood busca acabar con Heather Dumbar dentro de las elecciones demócratas afirmando que tiene poca experiencia. Dumbar lo critica por nominar a su esposa Claire como embajadora de la ONU cuando ésta última tenía poca experiencia. En México Carmen Salinas es plurinominal del PRI, Lagrimita (un payaso) es candidato independiente, Cuauhtémoc Blanco busca ser alcalde de Cuernavaca por el PSD y el Presidente de la República no recuerda cuales son los tres libros que influenciaron su vida. Jackie busca rematar a Heather Dumbar diciendo como es que dice preocuparse por los que menos tienen cuando ella nació en una familia muy acomodada. Mientras, López Obrador afirma y reafirma ser un político honesto al tiempo que suma a Manuel Bartlett a sus filas y acepta la candidatura de Jose Luis Abarca aún conociendo sus antecedentes.

    No sólo hay paralelismos (Raymond Tusk podría ser algo así como un Carlos Slim o Emilio Azcárraga, y SanCorp sería el Grupo Higa de la serie) sino que se quedan cortos. 

    Es más, a Frank Underwood, con todo su maquiavelismo pragmático, nunca se le ocurrió saltar de partido cuando no tuvo el apoyo de sus partidarios en la cámara. En México puedes saltar del PRI al PRD y luego a Movimiento Ciudadano, (como Enrique Alfaro) desde donde apoyas a AMLO al tiempo que sumas a tus filas a panistas para después pegarte la etiqueta de «ciudadano libre».

    En México la realidad supera a la ficción. Si en México tuviéramos un gobierno a la House of Cards, sin duda estaríamos al menos mejor que ahora. Nuestras instituciones están lo suficientemente laceradas como para que una visión oscura y satírica del gobierno estadounidense funcione mejor que la realidad del gobierno mexicano. He aquí una muestra de lo que a todos los mexicanos nos falta por avanzar.

  • ¿De qué color es el vestido?

    ¿De qué color es el vestido?

    De verdad, los seres humanos de repente somos curiosos. Ayer fue un día de mucho trabajo y ya entrando la noche entré a mis redes sociales y el vestido estaba ahí. Repetido incesantemente una y otra vez. Un vestido no muy agradable a la vista que creo un «profundo debate» ¿Es blanco, es dorado, es azul, es negro?

    ¿De qué color es el vestido?

    Este juego es como uno de tantos que se pueden encontrar en Internet: «¿Cuántos triangulos hay dentro? ¿Son curvas o líneas? Pero algo pasó, algo extraño. Ignoro si algún famoso en la cuenta de Twitter fue parte del juego y eso hizo que se viralizara más. Incluso algunos líderes de opinión sacaron el tema (muchas veces en tono crítico): -Yo la veo del color pónganse a trabajar- dijo León Krauze.

    No es que esté esperando que se viralice la crítica hecha al Leviathan de Hobbes hecho por un pensador desconocido de Timbuktú, pero vaya que este caso ni siquiera tiene una peculiaridad como lo puede llegar a tener un video chusco, una foto comprometedora o una noticia del día. ¡Es un simple vestido al que hay que hallarle el color!

    Y se viralizó tanto la discusión que hubo rompimientos amorosos. ¡Sí, por el color de un méndigo vestido a quien nadie le debería importar!

    Desde un punto de vista biológico, no entiendo que finalidad tiene que el ser humano pierda horas de trabajo para indagar de que color es un, vestido. ¿Cómo ello contribuye a la supervivencia de la especie?

    El tema incluso es más relevante que la salida de Murillo Karam de la PGR o la detención de la Tuta. -Cerebro piensa bien, es una cortina de humo orquestada desde el poder, es más tu eres parte de ellos porque estás hablando del vestido en vez de hacer un análisis de la detención de la Tuta que no fue cierto-. Mi estimado Chairino López Haraganeador, no soy psiquiatra, pero tal vez dos pastillas de Prozac en este instante te vendrían bien para que te tranquilices y te relajes. Es más, ponte a ver de que color es el vestido para que te distraigas y cuando tengas la respuesta me hablas.

    Y en realidad este artículo es para dar un jalón de orejas. ¡Por Dios! ¿Cómo se pueden distraer tanto con un vestido?

    ¡Es un vestido!

    Y luego, la gente no sabe que puede poner la tecnología a su servicio ¿Qué no puede usar Photoshop o cualquier herramienta que le permita saber que color es el que está viendo?

    Y a mí me importa un carajo de que color es. Si querían saber la respuesta en este artículo, lamento decepcionarlos. Es viernes y hay que sacar mucho trabajo, tienen que entregarle resultados a a sus jefes, así que pónganse a trabajar.

     

  • Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Los españoles no me terminan de sorprender cuando se trata de cosas ridículas y cursis. Ya hace unos años de que el famoso «Amo a Laura» se popularizara en las redes (cuando redes sociales como Youtube y Facebook daban sus primeros pasos). Este video donde se invitaba a tener sexo hasta después del matrimonio fue en realidad parte de una campaña de MTV. Luego aparecieron aberraciones como «Ponte el Cinturón» que se hicieron famosos gracias a esos programas de concurso vocal.

    Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Pero los seres humanos no nos terminamos de sorprender con las cosas que podemos hacer. ¿Había algo todavía más cursi y aberrante que eso? Sí: Flos Mariae:

    Flos Mariae es un grupo creado por las hermanas Bellido Durán como una promesa que habían hecho a la Virgen y a Jesús si su madre sanaba de un tumor maligno. Hasta aquí todo bien. Esta familia conservadora y sumamente tradicional en una España donde los templos están cada vez más vacíos (compuesta por 13 hijos, entre ellos las 7 hijas que integran este grupo) compone este grupo, aparentemente de clase acomodada, y dedicada por completo a la religión. Uno esperaría que lo cursi de este grupo sea la «mojigatería» que pudieran tener sus letras (como en el caso de Amo a Laura). Pero no es así, las letras en muchos casos pasan a segundo plano. Es que, como me dijeron: -Esto es tan malo, tan malo, que está muy bueno.

    No tengo nada en contra de que la gente quiera hacer temas que guardan relación con sus creencias, ni este artículo es una crítica contra la religión ni la trata de ridiculizar (el tema no es la religión), pero ¡háganlo bien! Veamos el primer video, que es lo más ridículo que he escuchado en mi vida entera (y no lo digo en sentido figurado):

    ¡No puedo creer lo que veo! Pareciera que la canción fue hecha deliberadamente así para que sonara ridícula. Podría pensar que es parte de una campaña o como dijo algún videoblogger, que se trata de una treta satánica. Pero no, aparentemente esto es real, la familia existe, e incluso tienen varios sitios web (todos muy feos) católicos. Como si el catolicismo tuviera que estar peleado siempre con el buen gusto y la modernidad.

    Sólo bastan 10 segundos para tener un ataque de risa. La puesta en escena es de locos. Si Flos Mariae presumen tener cuatro discos ¿No les dijo nadie que deberían mejorar su voz? ¿De verdad nadie las alertó? Pobres, están tan desafinadas, y la composición musical es horrible. Supongo que la música la hacen con algún programa que tiene loops (pìstas) prediseñados y tú sólo tienes que molestarte en armar ese tema ordenando dichos loops, porque ni siquiera eso sale bien. Escuchen sus canciones, todas son planas, no tienen ninguna estructura, orden o armonía; usan los cambios de ritmo como si fueran un verso, un coro como si fuera cambio de ritmo, y un verso como si fuera un coro. ¡Fatal!. Las voces están totalmente descuadradas, desafinadas; está tan mal cantado al punto que no entiendes que rayos están diciendo.

    Y que puedo decir de la puesta en escena, de la expresión corporal. Me desesperan que mientras no cantan, están paradas sin expresión alguna, como autómatas. Lo más cursi es ver la madre ahí desentonando en algo que ya de por sí se veía ridículo ¿Por qué no hay alguien que las asesore? ¿No les dicen nada sus familiares, sus amigos? Nuestras amigas ni siquiera entienden el género que están cantando. Simplemente improvisan cualquier melodía mal estructurada sobre una base que también lo está.

    Las letras no tienen mucha explicación:

    Como una loncha de queso en un sandwich preso, te sientes sin sosiego entre la duda y el miedo, y gritas ¡No puedo!

    No todos tenemos talento, no todos somos buenos artistas o cantantes y tenemos muchas limitaciones en muchas áreas. El problema es cuando uno pretende ser algo que no es. Las Flos Mariae se dan el lujo de «no dar entrevistas y no hacer giras» al tiempo que suben videos autocomplacientes explicando el significado de las canciones, o quien es la líder, o quien hizo la mezcla, o como escriben las letras. ¡Y se dan el lujo de vender sus discos! (más bien nos deberían de pagar por escucharlos)

    Videos en Youtube de gente sin talento cantando hay muchos, y muchos de ellos pasan desapercibidos. Pero Flos Mariae no, porque ellas quisieron montar toda una puesta en escena y tienen más de 4 discos con más de 20 canciones creados todos el año pasado con su respectivo videoclip. Y si a esto le agregamos que las Bellido Durán van a la escuela y estudian, entonces también entendemos por que el producto final sale tan mal.

    Y sí, se han vuelto famosas. Pero lo han hecho por el morbo y las risas que generan sus canciones. Seguramente lo saben porque han desactivado el rating en Youtube y moderan los comentarios. Y aquí llega el punto en que uno se pregunta si esto es real.

    Si ellas quisieron propagar la palabra de Dios, tengo que decir que de esta forma no sólo no lo van a lograr, sino que pueden llegar a lograr lo contrario.

    Y si quieren terminar de torturarse, visiten su página de Youtube:

  • El gobierno que nos merecemos

    El gobierno que nos merecemos

    Ayer Iñárritu dijo que «ojalá que logremos construir el gobierno que nos merecemos». Entonces, si él tiene ese anhelo, por lógica asumimos que Iñarritu piensa que el gobierno que tenemos actualmente no lo merecemos. ¿Y saben? Tiene razón.

    El gobierno que nos merecemos

    Hay una frase que dice que «una sociedad tiene el gobierno que merece». Los gobernantes vienen de la sociedad, de hecho son parte de ella, son oficialmente ciudadanos como un barrendero, o un gerente de banco con credencial de elector. Pero las personas somos diferentes, la sociedad no es una masa uniforme cuyos integrantes poseen las mismas virtudes y los mismos defectos. El gobierno puede tener algo de «esa cultura que rodea a la sociedad», puede tener prácticas en común, vicios o virtudes, pero no necesariamente tiene que ser igual.

    Cuando Hitler llegó al poder en Alemania no necesitó que todos sus compatriotas fueran racistas (muchos lo llegaron a ser gracias a la propaganda política, otros se hicieron afines al nazismo por mera supervivencia). Naturalmente Hitler tenía algunos rasgos en común con los alemanes y no necesariamente todos ellos eran negativos. Hitler creció gracias a los problemas que Alemania vivía que se derivaron de la crisis de 1929 y de la humillación sufrida con el Tratado de Versalles después de haber perdido la Primera Guerra Mundial, entre algunas otras razones. Sí, en Alemania hay neonazis (una absurda minoría) y hay gente racista (minoría también); pero la mayoría no lo son, y si yo soy mexicano, puedo ir a Berlín o a Munich sin miedo a que me acribillen por no ser ario.

    De la misma forma se puede explicar el gobierno actual. Los mexicanos tenemos muchos defectos y mañas, tenemos vicios, pero eso no implica que todos seamos iguales a nuestros gobernantes. Es decir, el tipo de sociedad que tenemos sí influye en el tipo de gobernantes que tenemos en la cúpula, pero tampoco el gobierno es exactamente igual que la sociedad.

    En la política, los gobernantes viven bajo ciertas reglas no escritas exclusivas de su ámbito. Muchas de esas reglas surgieron cuando la sociedad mexicana era otra y siguen vigentes, mientras que en ese transcurso la sociedad ha mostrado cambios que crean un desfase entre la sociedad y el gobierno. La fuerte inconformidad que tiene la sociedad con el gobierno habla de ese desfase. No es que no seamos corruptos, tenemos muchos problemas, pero el grado de corrupción entre los políticos es más alto, e incluso dicha corrupción puede fomentar la corrupción dentro de la sociedad.

    Yo en el gobierno actual veo un grado de cinismo inconcebible, una total ausencia del sentido de la ética y muy poco compromiso con la sociedad. Yo no creo que todos los ciudadanos seamos así, incluso creo que son minoría. Pero sí es cierto que podemos ver algunos rasgos negativos repetidos. Como sociedad no nos hemos despojado de las prácticas corruptas. Muchos siguen dando mordida, o se siguen pasando asumiendo que es algo «chiquito y no se nota». Es decir, con nuestro ejemplo sí podemos abonar un poco para que las cosas cambien, y tendríamos la obligación moral de hacerlo. Pero hace falta más que eso.

    La fuerza de los gobiernos no necesariamente se sostienen por las similitudes que tienen con la sociedad, sino que también se pueden aprovechar de la condición vulnerable de una parte de esta (pobreza, ignorancia), al tiempo que inculcan un orden de valores (o antivalores) para que esta base o estas estructuras le den fuerza ¿suena, no?

    Al mismo tiempo, muchos políticos jóvenes que entran a la política no lo hacen para aportar ideas frescas, sino que siempre han sido parte y han estado cercanos al clan político. Son más parte de esa vieja clase política, que de esta nueva sociedad mexicana más participativa y más consciente de su entorno.

    Yo veo una sociedad mexicana que ha tenido mejorías con el transcurso de los años y una clase política que por su parte se ha empobrecido alarmantemente. La clase media (que por su condición es la que puede influir más) es la que ha mostrado un cambio mayor. Ésta es la que menos se identifica con el gobierno, y si bien todavía tiene muchos defectos, no está gobernada por políticos que están a su altura. Por eso es que sí creo que merecemos un gobierno mejor.

    Que lo merezcamos no implica que debamos de esperar con los brazos cruzados a que llegue. Más bien tenemos que esforzarnos, y mucho. Tenemos una misión muy complicada y tenemos que ser conscientes de eso.

  • González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    Hace algo así como 10 años, en el Estadio 3 de Marzo, González Iñárritu se encontraba en un palco detrás de mi. Estaba pasado de copas junto con algunos directivos del Club América, se le veía muy feliz. No le pedí su autógrafo (aparte de que no tengo la costumbre de hacerlo) porque Amores Perros no me había encantado tanto. Hoy tal vez me hubiera gustado hacerlo.

    González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    El triunfo es de González Iñárritu, no de todos los mexicanos. Pero Iñárritu nos pone el ejemplo, nos muestra que los mexicanos sí podemos ser unos chingones. Él, el «Chivo» Lubezki y Alfonso Cuarón nos han demostrado como los mexicanos «la podemos romper», y es meritorio porque lo han hecho a pesar de nuestro país, a pesar de las pocas oportunidades y obstáculos. Debido a que nuestra industria cinematográfica es algo menos que inexistente, tuvieron que emigrar a Estados Unidos. Hoy el cine mundial es mexicano, el fotógrafo es mexicano.

    ¿Birdman? Triunfo merecido. La vi hace unas semanas y quedé convencido que es de lo mejor que he visto en los últimos años. La película me atrapó, estaba viendo una genialidad, el guión, las actuaciones, la fotografía, la cámara incesante con un gran angular que rompe, las baterías de jazz. Y no lo pensé porque fuera dirigida por un mexicano (lo cual me dio mucho orgullo) sino porque me encantó. Las actuaciones de Edward Norton y Michael Keaton ayudaron mucho a hacer de esta película lo que es, una genialidad. Por eso merece todos estos premios.

    Su discurso fue claro, sobre todo esa parte donde dijo «Ojalá logremos construir el gobierno que merecemos». El mensaje tiene dirección (además de tocar el tema de los migrantes que ha sido una polémica en el Estados Unidos actual). Enrique Peña Nieto no debería estar muy contento esta noche, pero no sólo él, gente de todos los partidos y colores como Osorio Chong, Videgaray, Gustavo Madero, Zambrano, López Obrador y todos aquellos que se han encargado de destruir al país anteponiéndolo a sus intereses. Ojalá la clase política tenga el tacto de leer este mensaje. Iñárritu nos muestra con su triunfo (suyo) que a pesar de todo hay esperanza, que se pueden romper paradigmas.

    No, no vale colgarse medallas. Los políticos emitirán tweets para decirnos que sí se puede cuando Iñárritu nos dice que más bien sí se puede a pesar de ellos. México se siente desesperanzado como el personaje de Michael Keaton, pero con dos diferencias, éste había tenido logros en su pasado, nosotros no podemos ni siquiera pensar en eso. Pero Iñárritu (la segunda diferencia) nos manda el mensaje claro de que los mexicanos sí podemos escribir un futuro diferente. Iñárritu nos manda el mensaje de que sí podemos superar las adversidades, que podemos romper paradigmas. Nos muestra que no estamos condicionados por la cultura (como algunos sugieren).

    Muchas felicidades. Me siento muy orgulloso por este triunfo merecido. Iñárritu, Lubezki y Cuarón han sabido romper con ese «ya merito», han tenido la visión para triunfar, a pesar de quienes no creyeron en ellos, o de los que piden a gritos que compartan el triunfo con todos los mexicanos. Que vaya lo pueden dedicar, pero el triunfo es de ellos.

  • Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    En México, asociamos la palabra taxi con inseguridad, precios altos, mal servicio y hasta con intereses y corrupción. No es que al subirte a alguno de ellos te vayan necesariamente a asaltar, pero es que es difícil esperar una buena calidad de servicio porque los taxistas no están motivados a ello. Su única motivación es sacar la mayor cantidad de dinero posible: Desde procurar tener el mayor número de viajes posible, hasta cobrar de más, ya sea porque no sirve el taxímetro, o porque éste fue manipulado deliberadamente. No se trata de señalar a los taxistas como los malos de la película, más bien es el modelo el cual permite que se comporten así. Un modelo que debe de cambiar.

    Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    Si eres una mujer, lo recomendable es que te subas al asiento de atrás (no vaya a ser). Los taxis están mal cuidados: –Seño, nada más cuidado con el asiento porque se mueve mucho. A veces los taxistas le ponen un aroma muy desagradable para que «la unidad huela bonita» (al tiempo en que se olviden proteger sus axilas del mal olor), nosotros los usuarios tenemos que regatear la tarifa: –Mire, es que el taxímetro no sirve, y pos no se puede arreglar. No, no niego que haya buenos taxistas, pero el esquema en el que operan no les obliga a prestar un buen servicio. Si quieres desplazarte rápido (ya sea que no tengas carro, esté en el taller, quieras ser un bebedor responsable para evitar el torito entre otras razones) no te queda de otra más que pedir un taxi, y la suerte decidirá el servicio que tengas. Si el taxista te tira la onda, si huele mal, si te agrede, difícilmente podrás hacer algo.

    Bajo esta realidad se entiende que servicios como Uber afecten los intereses de los taxistas. El esquema de Uber, que no solamente viene a reemplazar a los taxis (no es su prioridad), sino que busca desincentivar el uso del automóvil privado, está muy orientado al buen servicio y está blindado contra tranzas, chantajes y asaltos por parte del conductor. Uber representa una revolución en cuanto a transporte se refiere, gracias a que este esquema de negocio ha sabido echar mano de los avances tecnológicos.

    Basta con bajar la App, vincular una tarjeta de débito o crédito, y solicitar el coche por medio de ésta (que llegará más rápido que un taxi de sitio), Un automóvil privado pasará por ti, el chofer te dará una botella de agua gratis, y al llegar al destino sabrás cuanto debes de pagar (el costo se determina mediante el tiempo y la distancia recorrida medida por un gps, lo cual cancela cualquier posibilidad de que el conductor pueda cobrar de más). Al final, la App te pedirá calificar al conductor. Si tuviste mal trato, éste taxista recibirá malas calificaciones que podrán derivar en la pérdida de su empleo (en caso de que sea reincidente). Entonces todos los conductores procurarán darte un muy buen servicio.

    El costo depende del tipo del automóvil, pero en el caso de la opción más económica, el Uber X, el costo podrá llegar a ser menor que un taxi que cobra a precio estándar, y siendo éste el más económico el servicio sigue siendo mucho mejor que el de un taxi normal.

    Los taxistas naturalmente no quieren perder sus privilegios. Creen que el gobierno se debe de encargar de defender «sus derechos», pero en realidad un gobierno debe de velar por los ciudadanos, y la realidad es que los ciudadanos prefieren Uber a un taxi; la realidad es que prefieren viajar seguros y cómodos a viajar temiendo que el taxi sea pirata, sean asaltados, o les cobren de más.

    Pero entiende Cerebro, los taxistas tienen familias, tienen bocas que alimentar, el gobierno debe de protegerlos – Mi estimado Don Síndico Prisciliano, el gobierno no debe de proteger a quienes no sólo no pueden, sino a quienes no están dispuestos a competir o a ofrecer un mejor servicio. Yo como emprendedor, debo satisfacer las necesidades de mis clientes; si no lo hago, me muero de hambre y a mí nadie me salva. ¿Por qué el gobierno debe de salvaguardar los intereses de unos taxistas que no quieren mejorar y no el mío?

    El Gobierno (pongo los casos del Distrito Federal y Jalisco, pero aplica para muchos lugares) trata de ponerse del lado de los taxistas, porque significan votos y porque son cotos de interés donde los gobernantes tienen metidas las manos. Los taxistas quieren mostrarse como víctimas de la malévola empresa cuando ellos quieren seguir ofreciendo un servicio mediocre:

    -Vengo aquí a defender a ustedes nobles taxistas de la malévola empresa imperialista de Uber que atenta contra los intereses del pueblo (no mencionar que la mayoría del «pueblo» prefiere Uber). Nuestro gobierno se preocupa por la gente honesta y trabajadora como ustedes (no hablar de los taxis piratas, ni los que cobran de más, ni los que ofrecen un pésimo servicio) y nosotros nos la vamos a rajar por el pueblo, por esos nobles conductores que forman parte ya de la historia de nuestra ciudad, que han movido a la sociedad (procurar derramar una falsa lágrima y hacer énfasis en el párrafo final, recordar que hay elecciones en junio). Si ustedes confían en nosotros, los defenderemos (es decir, si votan por nosotros, defenderemos sus intereses de los intereses de todos los ciudadanos)

    Posiblemente los taxis tal y como los conocemos hoy están destinados a morir, tal vez falte mucho tiempo para que ocurra, pero creo que el proceso se ha iniciado. En algunos casos los taxistas han logrado correr a Uber como sucedió en el caso de España, pero este tipo de resistencia no será definitivo. Esta transición tardará tiempo porque Uber solamente es usado por personas que poseen un smartphone de media o alta gama, pero el primer paso está dado.

    Uber

    En mi caso, he dejado de utilizar taxis tanto en mi ciudad (Guadalajara) como en el Distrito Federal. Uber viene bien, no tanto por la competencia frente a los taxis, sino porque en algún momento desincentivará el uso de automóviles privados y se podrá complementar con otro tipo de transportes alternativos (como la bicicleta por ejemplo), incluso su apuesta es en un futuro usar automóviles que se conduzcan solos (tecnología ya en fases avanzadas de desarrollo). Uber ha empezado a romper paradigmas en el caso del transporte, y posiblemente en algún tiempo, la forma en que nos movemos sea diferente a la actual.

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  • El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Los libros de autoayuda nos han llenado de este tipo de pensamientos. Creo que con algunas honrosas excepciones, los libros de autoayuda ayudan mucho al que los escribe y no tanto a los que lo leen. La respuesta a los problemas de la vida tiende a ser simple (sabes lo que tienes que hacer, lo difícil es «agarrártelos» para hacerlo) o lo suficientemente compleja como para tener que ir con un terapeuta profesional que te de una asesoría personalizada. En parte por esto muchas veces creo innecesarios los libros de autoayuda (sobre todo cuando no tienen un bagaje filosófico profundo dentro de sus textos).


    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Dentro de esta cultura de la autoayuda, se han inculcado cierto tipo de pensamientos relacionados más bien con temas mágicos o metafísicos (en el sentido charlatán de la palabra) que poco tienen que ver con el funcionamiento de la naturaleza, de la mente o de la vida. O bien, suelen hacer una interpretación parcial de ella, edulcorada con temas «trascendentales» para que de esta forma se escuchen atractivos.

    Me acuerdo de un DVD que se llamaba El Secreto. En esta obra (que también tenía un libro) afirman que si deseas algo, lo lograrás atraer. Eso que llaman la Ley de la Atracciòn. Ésta dice que los pensamientos influyen en la vida de las personas (eres lo que piensas), y de cierta forma el argumento puede ser verdadero o acercarse a lo real, pero de ninguna forma es absoluto, y menos desde esa perspectiva mágica y charlatana con la cual lo abordan.

    Es decir, si estoy buscando trabajo y deseo encontrarlo, es más probable que lo encuentre a que si no lo deseo. Es más fácil también encontrarlo si soy optimista, pero mi deseo y mi actitud positiva no necesariamente garantizarán lograr atraer lo que estoy deseando; simplemente aumenta la posibilidad de que ocurra.

    Me gustaba Paulina, la deseaba con toda el alma, estaba perdidamente enamorada de ella, la quería, la amaba. Prefirió irse con Héctor, quien no parece quererla mucho.

    No hay algo mágico en ello, no hay ningún secreto escondido. Simplemente es el ser humano actuando de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Puedo desear algo y esforzarme al límite para que al final eso no ocurra. Puede desear algo tanto, que en vez de atraer eso, lo único que lograré es repelerlo (A Paulina le dije 100 veces que si quería ser mi novia, ahora me odia por ser tan enfadoso).

    Este tipo de pensamientos hacen que no ejercitemos mucho el músculo de la razón. Más que ayudarnos, nos frustraremos, porque podremos creer que se trata de «merecer» (término ambiguo y sujeto a creencias). Creeremos que el éxito es directamente proporcional al esfuerzo y al deseo, y en realidad se trata de algo mucho más complejo.

    La parte que se ignora, que tiene que ver con la razón, es la estrategia. De nada sirve esforzarse y desear si la estrategia es incorrecta. Tomo el caso de Paulina. Posiblemente si hubiera tenido más tacto a la hora de cortejarla y no le hubiera insistido tanto, hubiera tenido más posibilidades. Posiblemente así hubiera sido si yo no hubiera puesto todas mis energías en ella (por más paradójico que suene). Además de eso, está la voluntad de Paulina, puedo hacer lo posible pero ella me puede rechazar por razones totalmente ajenas a mi.

    Un director técnico tiene que motivar a su equipo de futbol para que gane, los tiene que mentalizar. Si tienen una mente positiva tendrán más posibilidades de ganar, pero no es lo suficiente. Tiene que aplicar una buena estrategia, tiene que decidir el acomodo del equipo, como lo alineará, tendrá que estudiar al equipo rival. Para ese entrenador será más redituable analizar la alineación en su pintarrón que comprar inciensos para que todos cierren los ojos en el vestidor y se imaginen que están ganando.

    Para dar Jaque Mate a esa parte «mágica». Se dice en la verborrea pseudointelectual que cuando deseas algo, el universo conspira para que lo logres y los planetas se alinean para que eso suceda:

    Primero, el universo es un conjunto aparentemente infinito de materia que da forma a planetas, estrellas, agujeros negros y demás. No es un ser consciente, ni siquiera es un ser. Algo que no tiene consciencia sobre sí mismo, no tiene la capacidad de «conspirar». Es lo suficientemente absurdo como pensar que el vaso de agua que tengo enfrente intentará matarme.

    Y ¿Qué pasa si los planetas se alinean para que «las cosas sucedan»? En cuanto ocurra eso, dejarías de existir inmediatamente porque se tendría que alterar el equilibrio del universo que hace posible nuestra existencia.

    No hay nada mágico. La magia se «inventó» para tratar de explicar fenómenos que los avances de la ciencia en determinado tiempo todavía no eran capaces de explicar. Lo que en realidad existe son las leyes de la naturaleza. Nuestros actos, nuestros deseos y nuestros esfuerzos están supeditados a ella, y por lo tanto, para lograr eso que queremos, tenemos que crear una estrategia que sea adecuada para llegar a la meta.

    No subestimo los deseos, ni el esfuerzo. Son parte vital para llegar a donde queremos, y sí, por más deseemos algo, tendremos más posibilidades de llegar a eso, pero no son todas las variables en la ecuación. ¡Qué no te engañen! Porque tanto los escritores de literatura de autoayuda como los creadores de teorías mágicas y DVD’s crearon una minuciosa estrategia de ventas para poder hacerse de mucho dinero. Dicha estrategia fue clave para que tuvieran más éxito en su empresa que otros.

    Nota 1: Paulina es un ejemplo hipotético. Cerebro tiene su corazón intacto.

    Nota 2: Este artículo fue editado por el vaso asesino.

  • Robar en México en 6 puntos

    Robar en México en 6 puntos

    Robar en México en 6 puntos

    1.- El verbo robar viene del antiguo alto alemán roubón o rauben que significa despojar. Robar es una práctica frecuente y dicho acto ha quedado patente en todo el transcurso de la historia mundial. Las religiones lo prohiben explícitamente no robarás, y tanto en las leyes escritas como en el sentido común del ser humano está determinado que robar es malo.

    2.- Los mexicanos, dentro de nuestra concepción, asumimos (en la gran mayoría de los casos acertadamente) que los políticos roban. No sólo eso, roban con placer, no les importa, ni siquiera se preocupan por las críticas. Compran casas blancas, departamentos lujosos en Nueva York, Ferraris, islas, cuando su sueldo muy rara vez sobrepasa los 200 mil pesos mensuales. ¿Cómo le hacen? ¡Pues robando!

    3.- Los políticos roban, pero aprendieron a robar, al igual que los ciudadanos. El vicio se adquiere poco a poco, con pequeños actos que se relativizan para que después se hagan más grandes y entonces vean estos actos como un acto normal. Que fue una mordida, una licitación tramposa de $10,000 pesos. -Ah, al cabo es poquito, no va a afectar en nada. Se van acostumbrando a las reglas del juego y creen que para sobrevivir deben de seguirlas. Mejor ser tranza pero chingón, a ser honesto pero pendejo. El que no tranza no avanza.

    4.- Luego las exigencias de los ciudadanos están por debajo de lo esperado. –Entiende Cerebro, es que ve, sí, esa empresa constructora lava dinero y hacen cosas ilegales, pero con tantas obras que hacen, tantas torres, tantos puentes, generan empleos, satisfacen demanda, al final es más bueno lo que hacen-. Si el político o el empresario roba, pero «también hace cosas buenas» entonces se le perdona. -Es que mira, Andrés Miguel Peña Ebrard si roba, si se lleva su tajada, pero roba menos que otros como Vicente Martí Calderón Mancera y ha hecho muchas cosas por la ciudad, la neta yo sí votaría por él; que robe poquito no tiene nada de malo, además pues ser Gobernador es difícil, o ¿a poco tú no lo harías?.

    5.- ¿Cuál es la diferencia entre un ratero que te asalta o un ciudadano-político-empresario que roba evadiendo impuestos, amañanado licitaciones y desfalcando recursos públicos? Solamente las formas. El robo del ratero es explícito porque con pistola o cuchillo en mano sabes que te está robando, los demás hacen como que no roban pero roban. También te quitan parte de lo que es tuyo, que has pagado vía impuestos para que te retribuya por medio de políticas públicas. Tal vez no te das cuenta hasta que pasa el tiempo y ves que el país está más jodido de lo que esperabas. Pero es lo mismo, es robar, es «pecado mortal».

    6.- No te quejes de los que robamos, si lo hacemos es por tu culpa, porque te quejas «en lugar de proponer», en lugar de quejarte, ponte a trabajar, el cambio está en uno mismo – Atentamente: Un ratero.