Categoría: reflexión

  • La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Caray que todas las fiestas religiosas se están secularizando. Me comentaban que debido a esto la navidad se empezaba a celebrar en países como China, algo más consumerista que religioso. Arguyen que solo de esta forma la «navidad» puede globalizarse más, pues al ser una fiesta cada vez más secular, entonces sociedades con otras religiones o bien ateas, las podrán aceptar con menos recitencia. Pero no se relativizan solamente los orígenes de la navidad, también la de las posadas o inclusive los de las fiestas patrias.

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Llegamos un punto donde festejar en alguna fecha, más que conmemorar una tradición o un hecho histórico, sirve para desprendernos un poco de la rutina diaria. Si la «peda» es el 15 de septiembre, entonces estamos conmemorando el aniversario de la independencia, si esta es en las primeras semanas de diciembre, a esa peda le llamamos posada, si es el 24 o 25 le llamamos navidad. Todo depende de cuando esa peda o fiesta o reunión se lleve a cabo. Pero dentro de estas, ¿sabemos que se está festejando? ¿conocemos la esencia de las fiestas que por su simbolismo, son meritorias para tomarlas como día de asueto?

    En la noche buena pasada por ejemplo (hablo de mi familia) no hubo prácticamente ningún elemento que nos recordara la esencia de la navidad, y sí el consumerismo que implica esta. Cuando era niño, los papás nos ponían a leer trocitos de papel alusivos al nacimiento del «niño Dios». Ahora no existe nada de eso en realidad. La navidad es simplemente un pretexto para que la familia extensa se pueda reunir y en mi caso, pueda recordar su pasado. Pareciera que estamos festejando a la familia en sí, pero no veo ni arbolitos, ni niños dioses. Pero sí veo muchos iPhones, niños con regalos, adornos navideños que se entremezclan entre su versión tradicional (reyes magos, Virgen María) y su versión marketera (Santa Claus).

    El grito de independencia es otro caso. Siempre he sido un crítico por el hecho de que la gran mayoría de los mexicanos, no sabe bien a bien que se festeja. En sus cabezas solo les quedan reminiscencias históricas recibidas de los libros de texto gratuito en la primaria. Es algo así como festejar el «triunfo de la selección mexicana de futbol» pero sin futbol. Nos pintamos la cara de verde, blanco y rojo, ponemos una banderita en el auto y ¿Quién rayos es Josefa Ortíz de Dominguez? me suena, me suena. ¿No salía con Ninel Conde en la novela de las 5? ¿Quién es Hidalgo, Morelos, Guerrero? ¡Aaah ya sé! Así se llaman unas calles del centro de la ciudad, y quién sabe por qué, pero cuando voy a otras ciudades de México también se llaman así. Si digo, muchas veces no tenemos memoria histórica en base a los hechos que nos tocó vivir (un pelón por ahí), menos entenderemos lo que sucedió hace ya poco más de 200 años. El bicentenario tan jodido que celebramos y que tan solo nos dejó una suavicrema con tecnología más obsoleta que un Atari, es una muestra de ello.

    Gritémonos, abrazos, besos, gritos, puños erguidos. Todo en torno a un tarro de cerveza o una botella de tequila. Bar X, 3 botellas de tequila, 16 de Septiembre = Grito de Independencia. Bar X, 3 botellas de tequila, 18 de Diciembre = Posada, Bar X, 3 botellas de tequila, 31 de Diciembre = fin de año, ¿Qué, ya se acaba el año, que no era bisiesto? En un futuro no muy lejano: Bar X, 3 botellas de tequila = boda (seguramente te acordarás más de la peda que con quien te casaste, ponte buzo). Bar X, 3 botellas de tequila = velorio ¿Y el muerto, que no se han dado cuenta que alguien murió hoy y ustedes de parranda?

    Todo sea por las fiestas. Espero que cuando este sitio cumpla 5 años no se me vayan a ir de juerga sin acordarse que este sitio cumple, 5 años.

  • Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Pues ya es 21 de diciembre, ese día fatídico, y yo estoy aquí completito. A no ser que ni nos hayamos dado cuenta de nuestra muerte y estemos en un mundo paralelo donde todo es exactamente igual lamento decirte señor supersticioso que el mundo no se acabó.

    Y no se acabó el mundo... ¿Contentos señores?

    No entiendo, como en pleno siglo XXI, exista gente que tenga acceso a vías de información, que tiene cierto nivel de educación, siga creyendo en teorías supersticiosas como el hecho de que el mundo se va a acabar. Es cuestión de usar el sentido común, empezando porque los mayas nunca predijeron explícitamente que se iba a acabar el mundo y hablaban más bien de un cambio de era. Si esa fecha fuera real, naturalmente el comportamiento de la sociedad humana hubiera cambiado drásticamente al llegar esta fecha fatídica. Imaginen que sea cierto lo que afirman algunos, que quienes saben que se va a acabar el mundo son hombres de poder y que tienen información privilegiada, dinero, inversiones. Me pregunto como es que el comportamiento de las bolsas de valores más importantes del mundo no reflejaron comportamientos raros y sumamente erráticos producto del hecho de que los inversionistas naturalmente se van a comportar de una manera totalmente diferente si el mundo ya se va a acabar. ¡Es un absurdo!.

    Desde hace tiempo nos contaron que en 2012 se acababa el mundo. Igual en el 2000, o en otras fechas. Charlatanes inventan teorías disparatadas y usan términos «científicos» para que los ingenuos les den valor a sus palabras. A veces ni eso se necesita, y posiblemente sí, hasta creyeron que Chabelo sería el último hombre en la tierra. Gente que se unió a una secta, que vendió sus casas, que afirmó haber visto ovnis en el cielo (y conozco de cerca gente que «vio» eso), o se asustaron con una imagen que subieron a Internet.

    Ovnis, fantasmas, apariciones, espíritus, y demás cosas que la gente afirma que existe, o afirman que los han visto, posiblemente una alucinación, o convencerse tanto de que estas cosas existen, que terminan «viendo» cosas irreales. Todo tiene su explicación científica, la realidad es más aburrida de lo que esperan. Es más emocionante hablar de fantasmas o espíritus, que del comportamiento neuronal del cerebro que termina explicando lo primero. Es más emocionante hablar del fin del mundo, de invasiones alienígenas, que de un análisis de la cultura social arcaica que ha hecho que muchos sigan creyendo en esas cosas.

    Hoy debería ser el día internacional del uso de la razón, cuando descubrimos el verdadero valor de las supersticiones, cuando el tiempo las puso en su lugar. Donde la lógica y la ciencia una vez más triunfaron sobre la especulación y la fantasía innecesaria. Donde los únicos satisfechos fueron quienes lucraron con el fin del mundo.

     

  • El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Es válido indignarse, es válido manifestar la inconformidad ante el que llega, es válido hacer un juicio sobre el proceso electoral, es válido tener una postura escéptica ante el nuevo gobierno. Lo que ya no es tan válido es que bajo esta bandera se busque atacar la integridad de las personas nada más «por que sí».

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Tengo yo una amiga que es funcionaria pública en el gobierno de mi ciudad el cual es presidido por el PRI, partido del cual ella forma parte. Ella tiene un perfil ciudadano (ha participado en Organizaciones de la Sociedad Civil) y por lo cual es respetada en este mundo (la gran mayoría inclusive respeta su filiación política). El día de la toma de posesión de Peña Nieto ella colocó en su Facebook una imagen de Peña Nieto con la banda presidencial. Algunos de los comentarios vertidos en esa fotografía por parte de algunos usuarios se me hicieron lamentables cuando menos. Un usuario le recriminó e incluso puso en tela de juicio toda su trayectoria ciudadana por el simple hecho de subir una fotografía de Peña Nieto. O sea, todo lo que ha hecho entonces ya no cuenta porque apoya a Peña Nieto. ¡caray, que excelso ejercicio de razonamiento!. Naturalmente invité a esta persona a que en lugar de emitir ese tipo de juicios, la evalúe por su trabajo en el ejercicio público, no sin cierto dejo de molestia de mi parte dado que esta amiga ha sido una persona muy entregada por las causas sociales.

    Lo repito, es válido indignarse, pero también hay que saber educar las emociones y no convertir un problema político en un partido de futbol. Esas posturas de algunas personas contradicen lo que supuestamente defienden. Porque si se indignan ante un PRI autoritario y ante una imposición, ellos de esta forma también están haciendo lo mismo. Ese tipo de conductas son las que promueven el autoritarismo y a la vez son el resultado también de ese autoritarismo que tanto se critica.

    Este tipo de actitudes no solo atañen a los declarados «anti-PRI», también a muchos que tienen una postura totalmente opuesta quienes igualmente denigran a las personas por su postura política y les lanzan calificativos sumamente insultantes tratando de hacer una relación directa entre los defectos del candidato-partido y el simpatizante, como si fueran una misma cosa. Todo aquello que se critica se termina convirtiendo en el «enemigo» donde pasa a un segundo plano el porvenir del país. Esto hasta el grado de que a algún «curioso» se le ocurre abrir una cuenta apócrifa de Paulina Peña (la hija del mandatario conocida por su calificación despectiva respecto a «la prole») para denigrar a esta persona porque pertenece al «lado oscuro de la fuerza». Uno paga impuestos para que el mandatario en turno gobierne bien, no para decirle como debe de educar a sus hijas.

    Este tipo de personas no son todas, incluso son una minoría en medio de una sociedad indignada ante la llegada de un presidente con antecedentes a discutir, bajo un partido también con antecedentes a discutir. Y viceversa, entre quienes apoyan al nuevo presidente. El problema es que hacen mucho ruido y eso hace que se descalifique por automático los argumentos de los demás, de los que muestran su indignación o postura siempre respetando las preferencias políticas del otro. Esto llega a un punto en que se transforma en un concurso de cual de las dos posturas es más autoritaria e intolerante. Estas personas usan Internet para agredir a quienes no piensan como ellas (inclusive si tienen una relación cercana) o simplemente se comportan como trolls en Internet, buscando agredir a quienes «no piensan como ellos».

    A fin de cuentas el conflicto personal es de ellos, pero lo que no se vale es que en ese conflicto se busque involucrar a las demás personas.

  • Google evidencia la cultura mexicana

    Google evidencia la cultura mexicana

    Hoy todas las redes sociales están haciendo su recuento del año, Facebook se enfoca en los contenidos más relevantes de los usuarios, y Google pues naturalmente, presenta en su famoso Zeitgeist anual, lo más buscado tanto en el mundo como en cada país. La verdad es que un buscador evidenció nuestra pobre cultura. Sí, Google evidencia la cultura mexicana.

    Google evidencia la cultura mexicana

    No es que en Alemania el primer lugar sea Nietszche o Goethe, naturalmente las búsquedas representan al grueso de la población. Hasta en los países más «cultos» te vas a encontrar al Gangnam Style, pero es que la verdad que lo que vi en México me da penita cuando menos. Que Julia Orayen (esa edecan voluptuosa del primer debate) haya sido el primer lugar de los personajes buscados, por encima de Peña Nieto, AMLO, Josefina, e incluso La Gaviota, la verdad es que es para preocuparse. ¡No entiendo como dos senos son más importantes que informarse sobre quienes buscan llevar el rumbo de tu país!.

    De consolación, la muerte de Carlos Fuentes fue la quinta noticia más buscada en Google. Y seguramente influenció el hecho de que ese escritor fue al que confundió Peña Nieto en la FIL, y el que posteriormente criticara al ahora presidentísimo del copete real. Naturalmente los programas de TV más buscados son telenovelas. Al menos uno esperaba que fuera una serie gringa o alguna película mexicana. El impacto de los jóvenes en las redes sociales no alcanza a opacar a las «búsquedas mainstream», todo lo relacionado con #YoSoy132 (cuando estaba en auge y antes de deteriorarse) apenas llega al décimo lugar, incluso superado por la medalla de oro obtenida en futbol.

    En cambio en otros países donde se llevaron a cabo elecciones no vemos ese «elemento distractor» que desbanca a lo que debería importar a la sociedad, como es el caso de Estados Unidos, donde tanto en Google como en Facebook, lo relacionado con las elecciones fue lo más importante.

    No tengo nada contra lo mainstream, no se le puede pedir a la gente que tenga gustos refinados (ni que los míos lo fueran tanto), pero pues de menos uno esperaría que le den más importancia a las elecciones que a una «playmate», donde seguro muchos usuarios después de ver a nuestros fastidiosos candidatos decidió ir al deprave y buscar fotografías atrevidas de Julia Orayen. Y bueno, también influye sí, la mala terna de candidatos que nos ofrecieron. Sobre todo porque los debates no nos dejaron muchas cosas buenas y parecía que nos trataban de convencer de que no votáramos por ellos.

    A ver si con la nueva reforma educativa de Peña Nieto el siguiente año vemos a Octavio Paz, a Emilio Pacheco, Monsivais o de «perdis» Lucas Alamán entre los hombres más importantes; y en las películas veamos cine de arte frances. Se vale soñar, ¿no?

  • Muertes que lamentar

    Muertes que lamentar

    Dada la naturaleza humana, lamentamos las muertes de las personas más importantes, y pasamos casi por desapercibidas aquellas que son menos importantes. Una persona importante puede ser un familiar o amigo cercano, un personaje importante ya sea político, un hombre de poder. Una persona menos importante es aquella que no es relevante en la vida de los demás. Claro, en un país tan desigual como México los importantes son «más importantes» y los menos son «menos importantes». Naturaleza humana al fin…

    Muertes que lamentar

    Muere Jenni Rivera. A mí me es irrelevante, se lamenta su muerte, al igual que lamento la muerte de aquel señor a dos cuadras de mi casa que nunca conocí. No veo TV, no me gusta la banda, con mucho esfuerzo reconocía el nombre y para ser sinceros ni sé a que se dedicaba y me entero que ya falleció. Mi postura es igual de válida que la de aquella mujer consternada que tenía todos los discos (no importa si originales, piratas o bajados de Taringa) y se sorprende que esta persona haya muerto, sencillamente porque ella le atribuye más valor a su persona.

    Veo que en Twitter se burlaron de su muerte, hasta López Dóriga. Sí, los mexicanos nos burlamos de la muerte, por algo tenemos el día de muertos, pero creo que existe algo que se llama prudencia y respeto, y creo que hacerlo horas, e incluso minutos después de la noticia es falta de tacto cuando mínimo. No solo eso, muchas personas se indignaban porque la gente lamentaba la muerte de un artista que no era precisamente una maestra del arte o intelectual. Ella no tiene la culpa de que la prefieran a Carlos Fuentes. Que no se haya lamentado tanto la muerte de Carlos Fuentes es más bien un reflejo de que somos un pueblo inculto. No tiene nada que ver con Jenni Rivera. Se debería criticar la incultura del mexicano común.

    Tampoco estamos obligados a lamentar muertes. Miles de personas mueren a diario y me pregunto si les damos tiempo a cada una de ellas para lamentarlas. Cada quien puede lamentar la muerte de quien quiera, de acuerdo al valor que le asigne a esas personas que fallecen. Sí, yo me pregunto por qué no se le dio la misma atención a Monsivais, a Dehesa, a Fuentes, a Granados Chapa. Simplemente somos un pueblo inculto, creo que no hay que preguntar ni esperar algo que las masas no pueden dar. Y bajo esta realidad la gente puede lamentar la muerte de Steve Jobs, del gato de la azotea, de Kurt Cobain o de Saramago.

    Así es la vida pues…

    A cierto usuario que me pidió una respuesta en un PD, ya le he cargado $100 pesos a su tarjeta de crédito.

  • De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Caray que es preocupante, preocupan ambas caras de la moneda. O más bien, que dichas caras de la moneda generan la polarización política. Y terminan siendo preocupantes por lo que son y por lo que reflejan de nuestra sociedad. Falta autocrítica, las emociones imperan sobre la razón. Desde el odio y el encono, hasta la conmiseración.

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Enrique Krauze hablaba bien en su artículo sobre la excesiva politización que vivimos. Cierto es que debemos de interesarnos en la política, pero ahora la supeditamos sobre todas las cosas, excepto en el deporte y en los espectáculos (y yo creo que aún ahí llega). Me viene a la mente la pelea de ayer de Juan Manuel Márquez. Al final dedicó su pelea al «Presidente Enrique Peña Nieto», y en Twitter todos se olvidaron de su triunfo con un Trending Topic muy ofensivo. Mi pregunta es, ¿Qué tiene de malo que Juan Manuel Márquez muestre sus preferencias políticas? ¿Eso ya lo hizo mal boxeador? ¿Qué posición deberían haber tomado lo detractores de AMLO cuando Demian Bichir, nominado al Oscar, mostró su simpatía por López Obrador públicamente? ¿Acaso tu preferencia política demerita todo lo que haces en tu vida?

    Me sorprende el linchamiento público por solo dedicarle una pelea al Presidente. Esos, que se dicen demócratas, caen en una incongruencia grave porque para ellos no caben opiniones distintas. Este tipo de actos y descalificaciones no solo vienen de este sector, también vienen del bando opuesto en muchas ocasiones (basta ver un noticiario de Ciro Gómez Leyva para constatarlo). Me pregunto, ¿qué a estas personas se les olvidó el arte de pensar y se han reducido a una posición maniquea donde quienes no están con ellos están en contra de ellos por más buenas intenciones que tengan estos últimos?

    Naturalmente esta polarización tiene su trasfondo social. Algunos dicen que el Peje fue el que la causo, o Calderón, o el PRI. Es demasiado simplista esa afirmación, la polarización es reflejo de algo mucho más profundo que se debe de solucionar.

    Por otro lado, tenemos al Teletón organizado en buena medida por esos «poderes fácticos» a los cuales Peña Nieto se comprometió a poner fin. Si uno quiere donar al Teletón evitando que «Televisa y las empresas grandotas» hagan cualquier cosa, en la página puede pedir un deducible de impuestos y se acaba el problema. Lo que quiero poner sobre la mesa es el uso de la lástima y la conmiseración al que estamos tan acostumbrados en México, y las transmisiones del Teletón son un caso ejemplar de ello. Donde realmente lo que más me aleja de dar un donativo es el hecho de ver a los artistas de Televisa llorar, o plantarte en la cara el hecho de que los discapacitados son gente que sufre. Cuando realmente a mí esto se me hace incluso un insulto para la gente discapacitada, porque tácitamente sugieren que hay que subestimarlos porque ellos son los que sufren. Ese llanto de Lucerito y de otros personajes lo que me dice es !ayúdalos, pobrecitos!.

    Igualmente este tipo de conducta se ve en la calle. La gente pobre en la vía pública suele apelar a la conmiseración para hacerse de unas monedas. La mujer desvalida que carga con un hijo, el ciego, aquellos que usan un tono para buscar generar en nosotros el nivel suficiente de compasión para que les demos unas monedas. Aquellos que cuentan (y muchas veces inventan) historias trágicas de su vida para ayudarles, ¡a mí me pasó esto, esto otro aquello!. Donde la iniciativa personal simplemente no existe.

    También como forma de reflexión en el tema del Teletón, me pregunto como el grueso de la sociedad suele ser apática en temas de donativos y actos caritativos cuando esto implica alguna iniciativa personal, pero esto cambia abruptamente cuando un medio dominante los incita a donar. ¿Por qué se necesita el estímulo de un tercero para que salga a flote ese «mexicano bueno? ¿Por qué para donar a un instituto este tiene que salir en la tele? Son cosas que habrán de ser reflexionadas, porque son parte de nuestra idiosincrasia. Esas partes que no dejan que el país avance.

  • Esperanzas para México

    Esperanzas para México

    Tengo, sí, la corazonada de que México podría vivir un cambio positivo, e incluso tanto en el corto como en el mediano plazo. No, no es el regreso del PRI a Los Pinos. Aunque ellos podrían digamos «tener que ver» (más por necesidad que por voluntad). Creo que tiene que ver más con una sociedad más madura, una sociedad diferente a la de hace décadas con más herramientas a su mano. Un gobierno que pueda poner a prueba a la sociedad (quien más que el PRI con antecedentes autoritarios y clientelares) posiblemente sea útil, si la sociedad logra responder bien, entonces de alguna forma las cosas habrán cambiado.

    Esperanzas para México

    Enrique Peña Nieto lleva 6 días en el poder. Y lo que se alcanza a percibir, es que se están dando cuenta que llegan ante otra realidad diferente a la que se fueron. El PRI que llega es el mismo que se fue (ver gabinete), pero la sociedad no, y no es lo mismo un pendenciero en un salón donde todos son débiles, a ese mismo en un salón donde abundan atletas deportivos. Solo 6 días nos muestra que la realidad es diferente, y el gobierno de Enrique Peña Nieto actúa en consecuencia.

    Los sucesos violentos del primero de diciembre son una muestra de ello. Si estuviéramos en 1968, habría percepción generalizada de que #YoSoy132 fue artífice de todo eso, y que quien diseñó todo fue López Obrador. Los medios oficialistas sin prueba alguna empezaron a arremeter contra AMLO y contra el movimiento responsabilizándolos de lo que pasó el domingo. Pero a diferencia de esos años donde la única forma de defenderse era por medio de la comunicación de boca en boca y medios de comunicación muy marginales, ahora por medios de redes sociales, celulares, la capacidad de crear videos y contenido multimedia a un bajo coste, sitios web, los de a pie tenemos una mayor facilidad de hacer un contrapeso a los medios de comunicación alineados al gobierno.

    No sabemos quien estuvo detrás (debido a la historia algunos sugieren que podría ser el mismo gobierno, aunque no hay nada claro, y pudo ser cualquier cosa). Pero no se necesitó mucho tiempo para que parte de la sociedad se empezara a convencer de que esto no había sido obra de los jóvenes universitarios, sino de un grupo de vándalos bien focalizados con una vestimenta en común. Menos de una semana bastó para que nos diéramos cuenta de que muchos inocentes fueron encarcelados, y esto hizo que la sociedad actuara, se contrataran abogados, se buscara en Facebook una colecta para la fianza, artistas grabaran un video pidiendo la liberalización de los presos. No, la sociedad ya no es la misma, es más fuerte. Parecía que el #YoSoy132 había sido finiquitado, pero parece que gracias a esto el golpe fue más tenue, e incluso no sé si a largo plazo pueda salir fortalecido inclusive.

    El Pacto por México es una muestra de ello. Cierto, que este pacto es grandilocuente y pareciera tener un propósito legitimador. Pero también es una muestra de que el poder ya tiene que ceder más antes. Dentro de todo lo mediático que implica este pacto, quiérase o no, ya se pusieron dos temas en la mesa que antes no eran reconocidos: Los poderes fácticos, y los privilegios fiscales. Cuesta mucho trabajo creer que alguien que llegó al poder gracias a los poderes fácticos pretenda eliminarlos. Pero al reconocerlo en el discurso, hace que la sociedad e incluso la oposición se abalance sobre esos temas. Llegó el PRI y se dieron cuenta de que tienen en la sociedad a un importante ente opositor. Y le dieron voz, porque en este pacto está parte de lo que la sociedad reclama. Y si eso no garantiza que muevan un dedo sobre estos temas, ya dieron legitimidad al discurso ciudadano, y este discurso al ser reconocido, tiene más poder que si no lo estuviera.

    La sociedad comienza a tener relevancia, y me queda claro que el gobierno en turno ya no tendrá la capacidad de callarla ni aletargarla, al menos como antes. Será más fácil para el poder tratar de gobernar de tal forma en que esta se sienta satisfecha con su desempeño, y eso puede ser más positivo. La guerra sucia de antes sería contraproducente en el México actual porque es más difícil taparla. Para tener un país democrático se requiere una sociedad democrática, y creo que hay avances en eso. De esta forma será difícil regresar a un estado autoritario, al menos como en el pasado.  Faltan cosas a mejorar, yo colocaría la tolerancia, dado que en México todavía persisten sectores donde quedan patentes las viejas prácticas y son agresivos con el que piensa diferente. Pero poco a poco se irá avanzando. La globalización, el tránsito de las nuevas ideas, los jóvenes con una mentalidad fresca y desentendida del pasado «tloataniesco«, una mayor cultura, una cada vez mayor creencia de que el gobierno no es el poder supremo y ni se debe de esperar todo de él.

    Desde esa perspectiva soy positivo. A pesar de mi fuerte escepticismo ante el próximo presidente, al cual se cuestiona mucho los métodos que se utilizaron para llegar, pero donde nos dimos cuenta que cada vez es más difícil, porque su capital electoral está «en el pasado» y conforme la sociedad mexicana vaya gradualmente abandonando esa mentalidad codependiente para con un partido, entonces el partido tricolor deberá buscar su capital electoral en los ciudadanos que esperen resultados positivos y reales.

  • Sobre la toma de protesta y la violencia

    Sobre la toma de protesta y la violencia

    1.- De lo que se puede rescatar en la toma de protesta es la civilidad que hubo a pesar de las fuertes inconformidades. No hubo toma de tribuna y Peña Nieto tomó protesta sin problema alguno. No es necesaria una toma de tribuna para recordarnos las ilegalidades en las elecciones, y creo que eso el tiempo nos lo ha enseñado.

    2.- Lo que se vivió afuera fue diferente. Se mostraron signos de intolerancia por ambos bandos, tanto el gobierno que coartó el libre tránsito al hacer un gran cerco en San Lázaro, más grande de lo necesario. Y por otro lado varios manifestantes que usaron la violencia y destruyeron tanto mobiliario urbano de la ciudad como propiedad privada.

    3.- En lo particular no creo que esas personas violentas e inadaptadas hayan sido estudiantes, posiblemente ni del movimiento #YoSoy132 (al menos el original, tomando en cuenta que cualquiera puede decir que es de ese movimiento sin serlo.). Pudieron haber sido varias cosas:

    • Gente inadaptada y subversiva que se integró a las manifestaciones para hacer destrozos.
    • Gente de algunos grupos de izquierda radical, o de intereses totalmente opuestos al gobierno; quienes quieren apoderarse de una legítima inconformidad social y encausarla a sus intereses. Sean macheteros, del SME, morenos o quienes hubieran podido ser.
    • O bien, fueron gente porril enviada por el gobierno actual para deslegitimar movimientos en su contra.
    • Pueden ser uno, varios o todos los casos mencionados al mismo tiempo.

    4.- La violencia es absurda. Si quisieran lograr «vencer al gobierno» por medio de la violencia necesitarían conformar un ejército más grande que el del propio gobierno y con mejores armas. Las revoluciones armadas suelen ser contraproducente (ej, Revolución Mexicana). Esta gente debería leer más teoría política, y leerse un librito que se llama «De la Dictadura a la Democracia»

    5.- Que Peña Nieto haya ganado por medio de la compra de voluntades y la ayuda de las televisoras aprovechando la ignorancia de la gente es algo totalmente deleznable y que se debe señalar. Pero también es deleznable que gente destruya propiedad privada, monumentos históricos o pinte paredes propiedad de terceros para mostrar su inconformidad, e igualmente se debe señalar.

    6.- El que se enoja pierde. La oposición a Peña perderá legitimidad gracias a unos cunatos vándalos. En cambio, Peña la gana dado que en su mensaje presidencial abordó los temas de nuevas televisoras y reforma educativa que deberían ser bandera de la sociedad (que lo vaya a hacer o si lo hace, lo haga de forma sucia, lo diría el tiempo).

    7.- No justifico de ninguna forma la violencia. Pero todo en la vida es causa y efecto. Y seguramente todo esto (exceptuando la posibilidad de infiltrados priístas solamente) tiene que ver el daño al inconsciente colectivo que causaron los gobiernos tricolores en el pasado. No soy creyente del Karma como algo que rebasa lo racional y lo lógico, pero si fuera así, se podría decir que el karma ha actuado. Un ejemplo, lo sucedido en Atenco alimentó la ira de un sector radical que dice representar esta causa.

    8.-  Sería grave que cualquier movimiento en contra del gobierno que sea pacífico, o inclusive propositivo termine siendo descalificado automáticamente por lo que unos han hecho. Máxime que se necesitan contrapesos ante un gobierno que a ojos de muchos deja dudas en el respeto a los derechos democráticos.

    9.- Hay muchas confusión es cierto, no sabemos si esto tuvo un interés oscuro (probablemente así sea), y tal vez nunca sepamos que fue. Pero esto no debe desalentar a los mexicanos a su lucha por un mejor país.

    10.- Ante estas situaciones debe de prevalecer la cordura. Quienes pudieran estar detrás procurarán que los ciudadanos se dejen llevar por las emociones y no por la razón.

    11.- Nunca he escuchado ni en México ni en otra parte del mundo, que un presidente democrático llegue al poder en medio de protestas y repudio por un gran sector de los ciudadanos del país. Podría ser la excepción, pero creo que más bien es la regla.