Categoría: política

  • López Obrador y Fidel Castro

    Normalmente los que relacionaban a Andres Manuel López Obrador con Fidel Castro o con Hugo Chávez, eran los opositores; los que estaban en contra de AMLO. Con Fidel Castro no había tenido ningún contacto (lo más cercano era la presencia de Carlos Ahumada en Cuba, lo cual desconocía Fidel Castro), con Hugo Chávez tampoco lo había. Aunque Chávez en una entrevista realizada para una cadena estadounidense había mencionado que efectivamente se había cometido fraude electoral en México y que había ganado López Obrador, nunca menciono que tuviera un acercamiento con él.

    Hasta el momento no sabemos de acercamientos entre López Obrador y la izquierda dura de Latinoamérica (representada por Castro, Chávez, Evo, Ortega y algun otro que se me escapa), ellos se habían mantenido distantes y ese lazo solo parecía existir en el inconsciente colectivo paranoico de los opositores de AMLO. Tuvieron que pasar 4 años, si, 4 años, para que les pudieramos encontrar una relación. Y ni siquiera se trata de un acercamiento oficial. Sino que se trata de una reflexión que emitió Fidel Castro en el periódico cubano Granma sobre el libro de Andres Manuel López Obrador  «La mafia que se adueñó de México y el 2012» y donde invita al «Presidente Legítimo de México» a evitar la guerra nuclear que podría desatar Barack Obama en contra de Iran. También el dictador cubano señaló que no conoce a López Obrador personalmente, pero que será la persona con más autoridad moral y política de México cuando el sistema y el imperio se derrumben.

    ¿Que nos dice esta especie de halago de Fidel hacia López Obrador?. No los quiero comparar, pues se me hacen muy diferentes y viven realidades muy distintas. Pero es cada vez más obvio que en algún momento López Obrador podría tener el apoyo del grupillo de mandatarios camaradas que preside Fidel. Creo que Castro se vió identificado con la retórica de López Obrador: «El ataque hacia la oligarquía, hacia los ricos, el desprecio por la desigualdad social y las injusticias», aunque también vale mencionar que rara vez López Obrador ha emitido ataques contra el «imperialismo estadounidense» que tanto odia Castro. De hecho alguna vez AMLO le envió una carta a Obama y mostró sus preferencias hacia él en las pasadas elecciones estadounidenses.

    Por supuesto que el apoyo de Castro es un indicio negativo (aunque no determinante). Se podrá decir que Fidel Castro es una persona inteligente y que es uno de los íconos de la América del Siglo XX. No lo niego. Pero también es un dictador que mantiene a su pueblo bajo condiciones «relativamente» miserables y que se ha negado a dejar el poder bajo un sistema comunista que ya nos mostró el fracaso desde hace décadas. Exceptuando la asistencia médica y el terreno deportivo (que últimamente ha venido a la baja), el sistema comunista cubano no ha rendido los frutos que muchos idealistas esperaban hace algunos años (muchos de los cuales se arrepintieron y tumbaron sus posters del Che Guevara que tenían en sus recámaras), aunque los aferrados aseguren que dicho fracaso fué provocado por los boicots implementados por Estados Unidos.

    Es un indicio negativo, no porque crea que Andres Manuel López Obrador se vaya a convertir en un dictador comunista (como algunos quieren pensar), sino porque en dado momento podría recurrir a los «amigos de Fidel» o a las redes chavistas buscando cierto apoyo para buscar vencer a sus adversarios en México, más ahora que ya sabe que cuenta con la simpatía de Fidel Castro. Aunque también hay que tomar en cuenta que a estas alturas se antoja muy complicado el regreso de López Obrador después de haber estado muy cerca de conseguir la victoria en el 2006.

    Andres Manuel López Obrador se mostró un poco ambiguo hacia la política que hace Fidel Castro, pero lo reconoció como un grande a la hora de agradecer los comentarios de Fidel sobre su libro: –Agradezco los comentarios y opiniones en la distinguida personalidad del comandante Fidel Castro, y estemos o no de acuerdo con sus ideas y con su práctica política, es sin duda uno de los más importantes dirigentes del mundo de nuestra época, como lo fueron Gandhi, Roosevelt, Winston Churchill, Charles de Gaulle, Martin Luther King, Ho Chi Minh, Salvador Allende y nuestro bien amado Nelson Mandela.

  • La Isla Presidencial.

    -Jajajajaja. Cerebro no puede dejar de reír. La verdad que ahora sí se la rifaron. El Hugo Chávez kikeándose a Evo Morales, el rey de España cocinando a la presidenta de Chile Bachelet. Jajaja

    Se preguntarán por qué Cerebro se está muriendo de risa. Es porque unos ingeniosos cartonistas sacaron una caricatura vía internet llamado «La Isla Presidencial». La historia va así. Se supone que los mandatarios de iberoamérica están en una cumbre y Lula da Silva los invita a pasear en su barco. Se acercan a una tormenta. Álvaro Uribe y Hugo Chávez discuten a donde deben llevar al barco, si a la «izquierda» o a la «derecha», lo cual ocasiona que estrellen el barco contra un conjunto de rocas y terminen todos perdidos en una isla. La misión será ver como se salvan y logran regresar a sus países de origen. Pero sus diferencias ideológicas lo hará todo mucho más difícil.

    Estas caricaturas han tenido muchísimo éxito y rebasan el millón de visitas. Los creadores han tratado de promocionarlos por todo el continente, con diferentes resultados (algunos les abrieron las puertas y otros de plano los censuraron), pero lo bueno es que están a la vista de todos en Youtube.

    A continuación pueden ver los 4 videos de la Isla Presidencial que se han creado. Espero que les guste mucho:

  • López Obrador se destapa para el 2012

    Si uno analiza un poco la «psique» de Andres Manuel López Obrador, llegará a la conclusión de que este momento llegaría. Si, El momento en que Andres Manuel López Obrador se iba a destapar como candidato a la presidencia para las elecciones del 2012. No era raro vaticinarlo después de haber sido víctima de un supuesto fraude donde él ya se veía sentado en la silla presidencial de los pinos. Se decía por ahí que había quedado con Marcelo Ebrard de que quien estuviera mejor posicionado mejor en las encuestas iba a ser el candidato de la izquierda, pero ahora no sabremos donde quedará esa dicha promesa, ya que López Obrador se ha destapado como candidato para el 2012.

    El anuncio lo hizo en la plancha del Zócalo allá en el DF. Los represenantes perredistas eran los menos, más bien estaban los líderes de PT y Convergencia arropando al excandidato presidencial del 2006. A pesar de que López Obrador es perredista, parece ser que los líderes del PRD estarían apostando por otra alternativa. Ebrard dijo que no fué porque no tenía nada que hacer ahí (cuando era infaltable en todos los shows de López Obrador). Mucho menos gente como Jesús Ortega va a ir al Zócalo a apoyar al oriundo de Tabasco.

    Se quebraría la izquierda.

    No se hasta donde lleguen las intenciones de López Obrador, pero seguramente usará todo lo que tenga a la mano para volver a contender en las siguientes elecciones. Sin atreverme a afirmarlo, dudo que el PRD vaya a volver a postular a López Obrador como su candidato. Seguramente se decantarán por Marcelo Ebrard, el cual tiene una mejor percepción en la población. Es cierto, López Obrador tiene más voto duro (seguidores acérrimos), pero es mucho más fácil que Marcelo logre atraer a más sectores de la clase media porque a pesar de todo es visto como un candidato más «democrático y moderado» que AMLO.

    En dado caso que eso pase, seguramente López Obrador usará al PT y Convergencia para postularse como candidato presidencial. Ahí tendríamos una izquierda dividida de cara a las elecciones del 2012, porque básicamente Ebrard y Obrador se estarían repartiendo los votos de la izquierda y terminarían anulándose entre sí, y acabando con cualquier posibilidad, de cualquiera de las dos partes, de llegar a la silla presidencial dejando practicamente toda la lucha entre el PAN y el PRI. La única forma de que no se fracture la izquierda, es que el uno acepte la candidatura del otro (ya sea que Obrador acepte la candidatura de Ebrard, o Ebrard la de Obrador). Y claro está la otra posibilidad de que el PRD se una al PAN para contender en las elecciones, sabiendo que ese experimento les funcionó en estados como Puebla y Oaxaca en las elecciones que acabaron de pasar. Pero si eso pasa seguramente Obrador quedaría fuera de la jugada, no creo que López Obrador tenga el descaro de abanderar al partido que «le robó las elecciones» y ni tampoco creo que el PAN termine apoyando al que alguna vez fuera el «Peligro para México».

    Obrador sigue cometiendo los mismos errores.

    ¿Por qué perdió las elecciones López Obrador en el 2006?. Se habla de un fraude electoral, pero también es cierto que López Obrador cometió el error de radicalizarse, lo cual le hizo perder muchos votos y permitió que la derecha y el establishment lo denostara metiendo miedo a la población. AMLO ya aceptó que hubo desorganización en su campaña del 2006, pero sigue en su misma postura. Si a veces creo que los panistas se pasan de pragmáticos, lo que le falta a López Obrador es pragmatismo e inteligencia, a veces es demasiado idealista y necio. Su discurso es el mismo discurso post-electoral del 2006: «Hay que acabar con la mafia en el poder» (solo han cambiado los personajes, antes era Felipe Calderón y ahora es Peña Nieto). Hace un buen diagnóstico de la realidad en México pero sus propuestas son un tanto vagas y difusas y sigue abanderando a solo un sector de la población, en vez de recorrerse un poco al centro para poder convencer a las clases medias de que es una buena opción.

    Su discurso antioligarquista reafirma la posición de sus seguidores duros, pero ahuyenta a los indecisos. Habla de los sectores oprimidos y vulnerables, pero poco habla de la clase media, de apoyar a los microempresarios, jamás habla de fomentar la competencia económica (más aún cuando siempre habla de la oligarquía y los monopolios que están allá arriba) y permitir que las microempresas se desarrollen (cosa que es muy usual en los partidos de izquierda europeos).

    ¿Que hubiera pasado si…?

    ¿Que hubiera pasado si Andres Manuel López Obrador no se hubiera radicalizado?. Para mi punto de vista, estaría más cerca de ser presidente que nunca. A López Obrador le faltó paciencia, no midió bien los tiempos y lo hechó todo a perder. Tal vez no quería que se repitiera la historia de Cuauhtemoc Cárdenas que después de ser víctima de un fraude electoral, nunca volvió a tener peso en las elecciones presidenciales. Pero los tiempos son distintos. Parece que a López Obrador no se le vino a la cabeza que venía una crisis económica global anunciada, que la lucha contra el narcotráfico de FCH no iba a tener éxito, que no iba a haber empleos, en resumen, no supo que iba a ocurrir con Calderón lo que se decía que iba a ocurrir si el ganaba.

    Si AMLO no se hubiera radicalizado, seguiría siendo la esperanza de muchos mexicanos, sobre todo en una época donde los partidos y los políticos han perdido credibilidad frente a los ciudadanos, y donde el abstencionismo es bastante alto. El tiempo le hubiera dado la razón a López Obrador, pero su falta de paciencia hizo que se hechara todo a perder. Ahora es prácticamente un cartucho quemado y se sigue quemando conforme sigue arropándose de la radicalidad y de la enemistad con lo establecido, y con las instituciones (a las cuales denosta, pero bien que las usa y participa en ellas).

  • ¿Por qué el comunismo es una porquería?.

    «Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros».

    En pleno siglo XXI hay quienes todavía viven de sueños guajiros imposibles de realizarse. Hay quienes todavía portan las banderas rojas con el martillo y la hoz en amarillo y siguen cantando la Internacional, creyendo que el comunismo es la solución a todas las injusticias que ocurren en una nación o en el mundo. Y no solo eso, hay quienes a pesar de su rotundo fracaso, lo siguen poniendo en práctica (Cuba, Corea del Norte) o coquetean con él (Venezuela, Bolivia).

    Yo se que en el mundo hay muchas injusticias, que hay pobres que no saben si el siguiente día van a comer mientras hay ricos que viven con lujos ostentosos y que se debería hacer algo para disminuír esa brecha. Pero creo que el comunismo más que ser un sistema justo, creo que es el más injusto que pudiera haber en el mundo, porque más que impartir justicia, creo que se premia a la mediocridad y al mínimo esfuerzo. Vamos a ver el siguiente ejemplo:

    José del Rojillo Izquierdo y sus compañeros discutían en la universidad con su profesor de economía sobre cual era el mejor sistema económico para solucionar la enorme desigualdad que existía en el mundo. Los alumnos no estaban de acuerdo con su maestro que les hablaba de las bondades de economistas como Keynes o Milton Friedman, y aseveraban que la mejor manera de acabar con la desigualdad era el comunismo. Del Rojillo sugería que se estudiara más a fondo a Marx y su libro «El Capital» para entender porque existía tantos problemas y tanta injusticia en el mundo.

    El profesor sugirió una cosa. -No vamos a estudiar a Marx, para entender el comunismo que ustedes tanto presumen, vamos a aplicarlo en el salón de clases. A partir de ahora, en lugar de que ustedes tengan calificaciones individuales, todos tendrán una calificación en común, es decir, se promediarán las calificaciones que todos ustedes obtengan y la calificación será la misma para todos.

    Como muchos de los estudiantes no tenían muy buenas calificaciones en la clase de economía, la medida fué aprobada por la mayoría del salón. Solamente los más estudiosos se opusieron a la medida, porque sentían que la mayoría del salón se iba a colgar de su esfuerzo para ingeniárselas y pasar de año gracias a ellos.

    En el primer mes, los aplicados se esforzaron para tratar de obtener una mejor calificación grupal, mientras que los demás ni siquiera estudiaron sabiendo que el esfuerzo de los aplicados iba a subir la calificación grupal lo suficiente como para pasar de año. Antes de la medida, el promedio grupal era de 80. Ahora ya con el «comunismo escolar» el promedio había bajado a 70. La mayoría de los alumnos mediocres estaban felices por la calificación, habían pasado la materia. Pero empezó a haber mucha indignación entre los alumnos aplicados, habían sacado la peor nota en toda su boleta de calificaciones.

    ¿Que pasó?. Los alumnos aplicados, al ver que su esfuerzo no se veía reflejado en su calificación, decidieron que ya no tenían porqué esforzarse tanto. Al cabo, estudiaran para 10 o no, iban a obtener la mediocre calificación grupal. ¿Qué fué lo que ocurrió?. Para el siguiente mes de «comunismo escolar», el promedio bajó a 60. Ahora no solo los alumnos aplicados estaban indignados por la pésima calificación que habían obtenido, sino que ahora los «burros» estaban preocupados porque «por culpa de los aplicados» estuvieron a punto de reprobar. Tanto los aplicados como los flojos empezaron a criticarse y a amenazarse entre sí, cada bando se hechaba la culpa uno al otro por la calificación obtenida y amenazaban con hacer una revolución.

    Ya con los ánimos y la motivación hasta abajo, llegó el siguiente examen. ¿Que pasó?. El promedio grupal fué de 5.0. Todos habían reprobado. La indignación creció más, todos buscaron culpables, que si los alumnos habían tenido la culpa, que si el profesor era el culpable de todos los males que aquejaban a los alumnos. Había que encontrar un chivo expiatorio. Pero no lo había. Y mientras todos se peleaban entre sí. El profesor les dijo: -El experimento ha acabado, les haré un nuevo examen y volverán a obtener la calificación que le corresponde a cada quien. -Por supuesto, tanto los aplicados como los flojos estaban felices, porque sabrían que tendrían una oportunidad para pasar en base al esfuerzo de cada quien, ¿que pasó en ese examen?. Después de el fallido experimento, todos valoraron la importancia del esfuerzo individual y todos pasaron, no todos obtuvieron las mismas notas, algunos sacaron 10 y otros obtuvieron 6 y 7, pero todos habían pasado el examen.

    Después de tener al salón lleno de júbilo, el profesor les dijo a sus alumnos: -Como ven, no habrá necesidad de estudiar a Carlos Marx ni «El Capital». Ustedes ya han aprendido en carne propia lo que es el comunismo, y sobre todo lo que ocurre cuando se trata de implementar un sistema tan «justo» en la sociedad. Ya se dieron cuenta de que un sistema como ese acaba con el nivel de productividad de un país, y el nivel de vida empeora para todos, aunque sea igual para todos.

    Y lo peor de todo es que en el comunismo no es cierto que todos son iguales. En todos los países donde se ha aplicado, los que están en el poder, gozan de un nivel de vida mucho mayor al que tiene el pueblo. Lo vimos con Stalin, Mao, lo estamos viendo con Fidel Castro. Todos elllos se trasladan en automóviles de lujo, mientras la población no tiene ni siquiera el permiso de comprar uno. Ellos salen del país a gozar de su fortuna en países capitalistas, mientras que el pueblo no tiene el permiso de salir de él. El comunismo es uno de los sistemas totalitarios más espantosos que han existido en la tierra. Sobre todo porque no entiende las necesidades del ser humano y suprime cualquier capacidad de inventiva e iniciativa que este pueda tener.

    Lamentablemente en el mundo siempre habrá desigualdad. Es parte de la naturaleza del ser humano. Y yo estoy de acuerdo en que se busquen mecanismos para que la brecha de desigualdad no sea tan grande y todas las clases sociales tengan un nivel digno de vida. Pero de ahí a reprimir los instintos naturales del individuo en aras de la igualdad, creo que hay una gran diferencia.

  • Ignorancia política.

    El pasado Lunes, asistí a una pequeña reunión donde invitaron a Hector Vielma, Alcalde priísta de Zapopan. Se supone que la dinámica de la reunión era que el alcalde iba a hacer una semblanza de su trayectoria como político, candidato y alcalde zapopano, y después de eso, algunos invitados iban a hacerle algunas preguntas a Vielma. Hubo algunas preguntas interesantes, pero todas caían en lo que siempre se les pregunta a los políticos, ¿que va a pasar con la vía express?, ¿cual promesa de campaña crees que no vas a poder cumplir?, ¿que piensas sobre la ciclovía que construyó el PAN? etc… Entonces fué cuando decidí alzar la mano y hacerle una larga y extenuante pregunta ideológica: -Hector, se que dices ser un hombre socialdemócrata, un hombre de centro-izquierda. Pero yo he visto que el PRI a lo largo de la historia ha cambiado mucho ideológicamente. No es lo mismo el PRI socialista de Lázaro Cárdenas, que el PRI neoliberal de Carlos Salinas; ni veo en la misma posición ideológica a Beatriz Paredes que a Enrique Peña Nieto. Entonces, ¿que nos puede ofrecer ideológicamente el PRI?.

    Naturalmente quería probarlo. Quería ver si Hector Vielma tenía preparación política, o más bien era uno de tantos bufones que sin saber donde estaban parados, fueron escalando posiciones hasta obtener puestos relevantes. Para mi sorpresa Vielma si demostró estar preparado políticamente, no solo dominaba muy bien los conceptos de derecha o izquierda, sino que supo explicar bien (aclaro, no me quitó de la cabeza el concepto camaleónico que tengo del PRI) las posiciones ideológicas del PRI. Para explicar los cambios ideológicos del PRI se basó en una famosa encuesta política que está en internet llamada «Polítical Compass» (aquí en el blog hay una versión llamada «Tu Ideología Política«), donde el explicaba que el PRI variaba en la parte económica, pero en el aspecto social siempre había sido un partido de «centro-izquierda». Eso si, ya no tuve tiempo para preguntarle, ¿como de desde esa posición gente como Manlio Fabio Beltrones promovió la pena de muerte?.

    Esta anécdota la comento, porque me he fijado que hay muchos políticos en el país que no tienen la maldita idea de la ideología política del partido que representan. Hay unos que si saben pero se hacen de oídos sordos. Como algunos panistas de lo más mochos como Manuel Espino que dicen que son un partido de centro cuando lo son de derecha. Pero hay otros que la verdad no tienen ninguna preparación política.

    Conocer a fondo la ideología política del partido en el que estas parado es lo mismo que preguntarle a un mercadólogo la definición de Mercadotecnia. Se supone que la ideología política es la que mueve y predispone las acciones de un partido. El comportamiento de un partido debe de estar sublevado a sus raíces ideológicas y apegarse a ellas. A veces en México parece que no es así: El pragmatismo suele ser más fuerte que la ideología. Por eso parece que ya no es tan importante que los políticos se sepan de cabo a rabo la teoría política, de todos modos, por intereses políticos el partido de derecha algún día tendrá que hacer mancuerna con el de izquierda (como lo estamos viendo con la alianza PAN-PRD).

    Esta mezcla de la «gimnasia con la magnesia» e ignorancia que hay dentro de los partidos provoca confusión en el electorado. A pesar de que la mayoría de la población no tiene pleno conocimiento de las corrientes ideológicas, inconscientemente parecen si saberlas: La ama de casa que vota por el partido que defiende a la Iglesia, el obrero que vota por el partido que defiende a los pobres. Pero cuando dentro del partido hay tanta confusión y no se ponen de acuerdo en que ideología seguir, cuando no saben lo que es exáctamente la izquierda o la derecha, entonces ofrecen a la gente una ideología vaga y hueca.

  • Calderón, Canal 11, Alianzas PAN-PRD, y Enrique Peña Nieto

    El PAN y el PRD han descubierto algo: Que si se unen, pueden ser molestos para el PRI. Así lo hicieron en 3 estados con diferentes candidatos; alguno tenía 100 días de haber salido del PRI, por ahí había otro (el de Oaxaca) que es cercano al López Obrador. ¿El PAN abanderando a un pejista?. ¡Háganme el maldito favor!. Algo tenían que hacer Nava y El «Chucho» Ortega para que la victoria del PRI no fuera tan aplastante, y es que donde hicieron equipo ganaron. Hace 4 años algo así era inconcebible, pero ahora si se puede hacer, el PAN y el PRD no solo se han fracturado como sucedió el año pasado. Ahora no importa unirse con el partido con el que tienen diferencias ideológicas tan opuestas como el agua y aceite, ya sea en lo económico, o ya sea en lo moral, con tal de no sufrir una derrota por goleada.

    Pero si lo vemos desde un punto de vista pragmático, esta alianza funciona. No se que pensarán los simpatizantes panistas y perredistas, algunos se abstuvieron (la abstención en estas elecciones fué alta), pero al parecer varios votaron por el de su partido aunque en el paquete también incluyera al partido opositor. Con la popularidad que ahorita tiene Peña Nieto, no se me haría raro que para las elecciones del 2012, el PAN y el PRD hicieran alguna alianza para derrotar al carita y carismático candidato priísta. Tal vez funcione, pero también me pregunto. ¿Que pensaría la ama de casa que creé que ver un par de tetas en la televisión es pecado mortal, que el candidato panista tambien forma parte del partido que aprobó los matrimonios homosexuales en el DF, que además legisla para permitir el aborto y la adopción por parte de parejas gays?. También, ¿que pensaría el obrero sindicalizado izquierdista que al votar por su partido, también está votando por el partido que apoya a los empresarios ricos que lo explotan?.

    La oposición (y lo digo así porque el PAN, a pesar de estar en la silla presidencial se comporta como oposición) busca por todos los medios frenar la inminente llegada del PRI. Pero no solo son capaces de mover sus piezas desde el ámbito electoral. También se atreven hacerlo desde el gobierno, y aparentemente eso es lo que está haciendo el panista Felipe Calderón al anunciar que el Canal 11 del IPN va a tener una mayor cobertura. Aparentemente es una buena noticia, porque los canales 11 y 22 tienen un mejor contenido que el que ofrecen el duopolio televisivo. Pero también se corre el riesgo de perder la imparcialidad que tiene el canal 11, porque este canal pasaría a ser controlado totalmente por el gobierno ¿y por qué digo esto?: Porque si Peña Nieto va a tener todo el apoyo del duopolio, Calderón y el PAN (y si se llegara unir, el mismo PRD también) necesitarán medios para poder promocionarse y hacerle contraparte al inminente galante candidato salinista.

    Es curioso como cambian las reglas del juego. Antes se hablaba del «PRIAN» en contra de las huestes de López Obrador, se decía que el PRI y el PAN era una misma cosa. Pero, ahora, por el contrario, habraríamos del «PRDAN» o como le quieran llamar, contra las huestes de Peña Nieto. Ahora el «Peligro para México», es el regreso del dinosaurio. Y creo que esto aunque tiene riesgos y trae consigo varias incongruencias, creo que demuestra que hay algo de democracia en el país. El orden político evitó que el PRI y el PAN se afianzaran como un solo poder de facto como venía pareciendo. Ahora al enemigo que hay que atacar es al PRI, y para eso, no importa si el PAN se debe unir al PRD.

    Cuando Fox gobernaba, el PRI y el PRD se unían para bloquear las reformas, cuando el PRD parecía que iba a ganar en el 2006, el PAN y el PRI se unieron, ahora que el PRI va con todo, el PAN y el PRD se unen. Las primeras dos combinaciones parecían más tangibles porque el PRI es un camaleón ideológico, ellos se pueden pasar por un partido de derecha o izquierda cuando lo necesiten. El PAN y el PRD supuestamente no lo pueden hacer porque tienen una ideología más clara. Pero mi estimado, lo hicieron. Ahora el discurso no será el discurso de izquierda y derecha, sino el «tenemos que evitar que el PRI autoritario regrese a Los Pinos«.

    El PRI ya se dió cuenta de esto, y ha puesto toda su maquinaria a trabajar. Por eso ahora es muy común ver a Beatriz Paredes y a Manlio Fabio Beltrones criticar todas las acciones del Gobierno Federal. Por eso ahora es normal ver que las televisoras «de siempre», en especial Televisa, presenta una imagen recrudecida y violenta de México, que no solo ahuyenta a los turistas, sino que crean una percepción en el individuo de que con Calderón las cosas van mal y se pueden poner peor. Asesinatos, violencia, secuestros, así es como se presenta al México de hoy. Y si bien es cierto que el país no es el lugar más seguro para vivir, creo que las cosas no están tan mal como lo quiere presentar el duopolio televisivo.

    No sabemos que vaya a pasar en el futuro, pero la configuración política ya ha cambiado de un año para otro. Y yo por mi parte, no me importaría que el PAN y el PRD se unieran, para evitar la llegada del salinismo al poder. No me importa si unos son mochos persinados u otros quieran permitir las orgías en la plancha del Zócalo. Creo que la llegada del PRI al poder representaría un retroceso, porque todavía tienen viva parte de esa maquinaria autoritaria que los hizo perdurar por 70 años. De hecho, creo que lo mejor que le pudiera pasar al país es que el PRI desapareciera del mapa, que el PAN representara a la derecha y el PRD a la izquierda. Los primeros ya nos demostraron por 70 años, que no saben gobernar.

  • El inevitable regreso del PRI

    Como muchos saben, ayer hubo elecciones en varios de los estados, cuyos resultados me alarman enormemente, porque estos nos están indicando que es casi seguro que para el 2012 va a regresar el PRI. De los 12 estados en los que se contendió, el PRI ganó en 9, y en solo en tres pudo ganar la oposición, de la única forma en que podía ganar: Prostituyendo su ideología. Si, el PAN y el PRD ganaron en alianza los estados de Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

    Tal vez para el PRI no todo sea miel sobre hojuelas. Porque perdieron 3 de sus estados emblemáticos. Un claro ejemplo es Puebla donde siempre habían gobernado, y ahora lo hará la alianza del PAN con el PRD. Pero aunque son dolorosas, son pocas las derrotas y ahora dominan casi todo el mapa mexicano.

    Hoy Sergio Sarmiento escribió una nota preocupante en su nota de «Jaque Mate» del Reforma. Y es que habla de como se las han gastado para que el partido hegemónico regrese poco a poco al poder, como el mexicano está tan alejado ya de la política que ni le interesa: –Lo peor es que a la gente ya no le importa. El entusiasmo, los deseos por cambiar el país que vimos en las campañas de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, Diego Fernández de Cevallos en 1994, Vicente Fox en 2000 y Andrés Manuel López Obrador en 2006 se han desvanecido. Tuvo tanto éxito la clase política con su reforma del 2007 que buscaba apartar a los ciudadanos de las decisiones del país que los mexicanos han perdido el interés en los procesos electorales. Nunca antes había estado tan desprestigiada en México la clase política.

    Las elecciones se vieron manchadas por varios sucesos. El encarcelamiento de Greg Sánchez del PRD en Quintana Roo (que según Sergio Sarmiento, se le despojó de sus derechos políticos en base a las testifiaciones de testigos comprados), el asesinato del priísta Rodolfo Torre Cantú yel panista José Mario Guajardo. Además vemos una total incoherencia cuando mientras Greg Sánchez es encarcelado,  el panista Martín Orozco participó con dos autos de formal prisión en su contra. Pero no solo eso, también en las urnas se ve la podridez de la democracia. Un comando robó unas urnas en Durango mientras que en un pueblo de Veracruz se reportaron amenazas tanto del PRI como del PAN a sus electores. Algunos priístas amenazaron con golpearlos, y los panistas les dijeron que si su candidato no ganaba, ya no iban a haber ayudas sociales.

    El tejido democrático se está descomponiendo, y parece que el poder autoritario priísta podría estar de regreso porque el ciudadano anda dormido, anda distraído con el mundial, con las novelas, con las 30 versiones de La Academia. Ya no hay esa esperanza política que había antes, ahora los ciudadanos se han resignado y han decidido votar, por los que según eso, sí saben gobernar. Pero no hay memoria, la gente no se acuerda de las devaluaciones causadas por malos manejos de los presidentes priístas, por la corrupción, por la masacre del 68. Parece que todo se lo han perdonado. El mexicano borreguil de antaño ha salido a flote. Es inevitable, a menos de que ocurra un milagro. En el 2012 tendremos al PRI de nuevo en la silla presidencial.

    Aquí hay una nota de «El País» de España, de alguien que tiene otro punto de vista, el cual lo comparto porque creo que es muy interesante.

  • La importancia de la participación ciudadana

    En México a veces nos solemos quejar de nuestros políticos, nos quejamos de las cosas que están mal y se las atribuímos «al gobierno», «la oligarquía»,  «los de arriba», «los burócratas. Y no es que trate de justificarlos. Pero a veces creo que esas quejas terminan siendo inocuas cuando los ciudadanos que las emiten  no colaboran de alguna forma para contribuír a la mejora de la sociedad. Yo siempre he dicho que el ciudadano tiene el gobierno que se merece, esa frase se me hace muy cierta, y yo creo que en México, el tipo de políticos que tenemos representan fielmente a los ciudadanos (aunque muchos digan que no).

    Puede ser imperfecta, incipiente, o puede ser que en algunas ocasiones no se respete, pero en México tenemos de cierta forma un estado democrático. Yo se que algunos van a decir que «la oligarquía» o que «los grupos de intereses», y estoy de acuerdo de cierta forma con ellos. Pero yo creo que también el sistema no cambia porque los ciudadanos no se mueven para cambiarlo. Está demostrado que en México cuando los ciudadanos se proponen a hacer algo por cambiar las cosas lo pueden lograr. Se trata de iniciativas que vienen de parte de los ciudadanos, no de iniciativas burdas y vacías impulsadas por los poderes fácticos como Iniciativa México que es más un reality show que algo que en realidad pueda cambiar al país. Se trata de iniciativas que emerjan de abajo hacia arriba, donde el pueblo proponga y las autoridades dispongan, donde hagamos que las autoridades sean de verdad los empleados del pueblo.

    ¿Es utópico esto que estoy diciendo?, claro que no. Yo con la asociación a la que pertenezco (Rescatemos Guadalajara A.C.), hemos logrado que el gobierno decida construír una nueva línea de Tren Ligero. ¿Como le hicimos?, levantamos una encuesta en las redes sociales para conocer que tanto se le hace importante a la población la expansión de las líneas del tren ligero, los resultados fueron contundentes, y el año pasado, aprovechando que en las elecciones intermedias, entregamos los resultados de dicha encuesta a la asociación y logramos que todos los políticos (menos los del PAN que tenían otro proyecto, pero que al final de cuentas se terminaron inclinando por el Tren Ligero) tomaran como bandera de campaña la construcción del Tren Ligero.

    Se trata también de jugar con los intereses de los políticos. Los políticos en todo el mundo tienen intereses y se irán para donde más les convenga, pero la diferencia entre los países desarrollados y México es que en los primeros, la sociedad tiene un peso importante en las decisiones de los políticos, porque la sociedad sale a exigir, a proponer, y los políticos buscarán satisfacer sus necesidades para lograr votos y poder. En cambio en México, como el ciudadano común está acostumbrado a no hacer nada, los políticos se aprovechan de las necesidades básicas para obtener votos (apelan al miedo, o a las necesidades primarias) y no hacen nada que de verdad coadyuve en el progreso del país.

    Pero cuando los ciudadanos se interesan por el que hacer político, si que se pueden hacer cosas. En Guadalajara he visto muchos ejemplos de proyectos que se han llevado a cabo gracias a la participación de ONG’s y asociaciones civiles. Un claro ejemplo es la Vía Recreactiva, donde todos los domingos en las mañanas (aprovechando el poco tráfico), se peatonalizan las principales arterias de la ciudad para que los ciudadanos puedan andar en bicicleta, puedan correr y puedan hacer ejercicio.

    También hay otras propuestas como gdlenbici que busca promover el uso de vehículos no motorizados en la ciudad (es decir, bicicletas), gracias a ellos el gobierno ha construído algunas ciclovías en la ciudad (claro, se puede hacer mucho más en este aspecto, pero ya hay algo). Otro movimiento importante que se llama Movimiento Propuesta Ciudadana, que promueve entre muchas otras cosas, la ecología en la ciudad o el llamado a la sociedad a votar en las elecciones. Cuando al gobierno estatal se le ocurre hacer podas innecesarias, ahí hay movimientos como el de Movimiento Propuesta Ciudadana listos para denunciarlos ante la sociedad.

    Todavía se puede hacer mucho más, pero al menos algunos sectores de la sociedad han buscado hacer algo, y ven que si es posible hacer algo más que quejarse del por qué las cosas están mal. Creo que si la sociedad fuera más unida y tuviera más participación en el quehacer político, podría ser también un poder real que actúe como contrapeso a los poderes fácticos. Estos últimos existen felices y campantes porque nadie se les opone. Pero imagínense que hubiera una cruzada ciudadana a favor de la educación, que tratara de mejorar su nivel en todas las áreas y que se crearan grupos de presión. Seguramente gente como Elba Esther Gordillo al menos no estaría tan cómoda en su puesto y en algún momento tendría que ceder para que estos grupos tuvieran injerencia en los contenidos escolares que se ofrecen en las escuelas públicas.

    Yo siempre he creído que la respuesta no está en la derecha o en la izquierda. Está en la sociedad, y mientras esta no cambie, sus gobernantes nunca lo harán. Más bien los gobernantes tendrán que cambiar cuando la sociedad se los exija.