En México a veces nos solemos quejar de nuestros políticos, nos quejamos de las cosas que están mal y se las atribuímos «al gobierno», «la oligarquía», «los de arriba», «los burócratas. Y no es que trate de justificarlos. Pero a veces creo que esas quejas terminan siendo inocuas cuando los ciudadanos que las emiten no colaboran de alguna forma para contribuír a la mejora de la sociedad. Yo siempre he dicho que el ciudadano tiene el gobierno que se merece, esa frase se me hace muy cierta, y yo creo que en México, el tipo de políticos que tenemos representan fielmente a los ciudadanos (aunque muchos digan que no).
Puede ser imperfecta, incipiente, o puede ser que en algunas ocasiones no se respete, pero en México tenemos de cierta forma un estado democrático. Yo se que algunos van a decir que «la oligarquía» o que «los grupos de intereses», y estoy de acuerdo de cierta forma con ellos. Pero yo creo que también el sistema no cambia porque los ciudadanos no se mueven para cambiarlo. Está demostrado que en México cuando los ciudadanos se proponen a hacer algo por cambiar las cosas lo pueden lograr. Se trata de iniciativas que vienen de parte de los ciudadanos, no de iniciativas burdas y vacías impulsadas por los poderes fácticos como Iniciativa México que es más un reality show que algo que en realidad pueda cambiar al país. Se trata de iniciativas que emerjan de abajo hacia arriba, donde el pueblo proponga y las autoridades dispongan, donde hagamos que las autoridades sean de verdad los empleados del pueblo.
¿Es utópico esto que estoy diciendo?, claro que no. Yo con la asociación a la que pertenezco (Rescatemos Guadalajara A.C.), hemos logrado que el gobierno decida construír una nueva línea de Tren Ligero. ¿Como le hicimos?, levantamos una encuesta en las redes sociales para conocer que tanto se le hace importante a la población la expansión de las líneas del tren ligero, los resultados fueron contundentes, y el año pasado, aprovechando que en las elecciones intermedias, entregamos los resultados de dicha encuesta a la asociación y logramos que todos los políticos (menos los del PAN que tenían otro proyecto, pero que al final de cuentas se terminaron inclinando por el Tren Ligero) tomaran como bandera de campaña la construcción del Tren Ligero.
Se trata también de jugar con los intereses de los políticos. Los políticos en todo el mundo tienen intereses y se irán para donde más les convenga, pero la diferencia entre los países desarrollados y México es que en los primeros, la sociedad tiene un peso importante en las decisiones de los políticos, porque la sociedad sale a exigir, a proponer, y los políticos buscarán satisfacer sus necesidades para lograr votos y poder. En cambio en México, como el ciudadano común está acostumbrado a no hacer nada, los políticos se aprovechan de las necesidades básicas para obtener votos (apelan al miedo, o a las necesidades primarias) y no hacen nada que de verdad coadyuve en el progreso del país.
Pero cuando los ciudadanos se interesan por el que hacer político, si que se pueden hacer cosas. En Guadalajara he visto muchos ejemplos de proyectos que se han llevado a cabo gracias a la participación de ONG’s y asociaciones civiles. Un claro ejemplo es la Vía Recreactiva, donde todos los domingos en las mañanas (aprovechando el poco tráfico), se peatonalizan las principales arterias de la ciudad para que los ciudadanos puedan andar en bicicleta, puedan correr y puedan hacer ejercicio.
También hay otras propuestas como gdlenbici que busca promover el uso de vehículos no motorizados en la ciudad (es decir, bicicletas), gracias a ellos el gobierno ha construído algunas ciclovías en la ciudad (claro, se puede hacer mucho más en este aspecto, pero ya hay algo). Otro movimiento importante que se llama Movimiento Propuesta Ciudadana, que promueve entre muchas otras cosas, la ecología en la ciudad o el llamado a la sociedad a votar en las elecciones. Cuando al gobierno estatal se le ocurre hacer podas innecesarias, ahí hay movimientos como el de Movimiento Propuesta Ciudadana listos para denunciarlos ante la sociedad.
Todavía se puede hacer mucho más, pero al menos algunos sectores de la sociedad han buscado hacer algo, y ven que si es posible hacer algo más que quejarse del por qué las cosas están mal. Creo que si la sociedad fuera más unida y tuviera más participación en el quehacer político, podría ser también un poder real que actúe como contrapeso a los poderes fácticos. Estos últimos existen felices y campantes porque nadie se les opone. Pero imagínense que hubiera una cruzada ciudadana a favor de la educación, que tratara de mejorar su nivel en todas las áreas y que se crearan grupos de presión. Seguramente gente como Elba Esther Gordillo al menos no estaría tan cómoda en su puesto y en algún momento tendría que ceder para que estos grupos tuvieran injerencia en los contenidos escolares que se ofrecen en las escuelas públicas.
Yo siempre he creído que la respuesta no está en la derecha o en la izquierda. Está en la sociedad, y mientras esta no cambie, sus gobernantes nunca lo harán. Más bien los gobernantes tendrán que cambiar cuando la sociedad se los exija.
Hoy está haciendo mucho calor, estoy encerrado en mi recámara pensando en lo que voy a escribir hoy. ¡No tengo ni puta idea!. Ya hablé demasiado sobre futbol y el fracaso de la selección, la política en estos momentos me da una flojera abordarla, con todo y
Arrancaba el partido. Había ido con una amiga y varios primos a ver el partido y todos estábamos a la expectativa. Todos sabíamos que México venía como la víctima y no tenía muchas oportunidades de ganar, pero aún así teníamos esperanzas de que la selección lograra hacer algo. Se tenía la esperanza a pesar de que se respiraba un aire de pesimismo en la concentración tricolor. Javier Aguirre aparecía cabizbajo al hablar con las cámaras, pero por ahí decían que Mourinho, el técnico del Inter de Milán también había aparecido así antes de vencer al supuestamente imbatible Barcelona en la Champions League.
México es un país muy futbolero, me cae. En México se vive una pasión desmedida por el futbol que ya otros países lo envidiarían. Viendo los partidos del mundial se vé como los mexicanos ponen tal ambiente que logran callar las chillantes vuvuzelas que hacen sonar los locales sudafricanos. De todos los partidos que he visto, me quedo admirado con la pasión que ponen los mexicanos, cantan el cielito lindo, gritan «si se puede», le gritan «puto» al portero del equipo contrario, hacen tal algarabía que creo que no es superada ni siquiera por los cánticos ingleses. Excepto por el partido con Sudáfrica (por obvias razones), México ha jugado como si fuera local, como si hubiera llenado el Jalisco o el Azteca. Son muchas personas las que hicieron muchos sacrificios para poder viajar hasta el país africano. No importa si son gente rica, si son taxistas, si son taqueros, todos se las ingeniaron para ahorrar más de $100,000 pesos en 4 años y poder estar con su selección.
Hace unos meses había realizado el estudio:
Parecía que hacía falta un baldazo de agua fría. Es cierto que México había logrado un marcador histórico con la moribunda Francia, pero algunos ya empezaban a vaticinar que la selección tenía con que ganar el mundial, que ibamos a ser capaces de levantar la copa del mundo, ¡que pendejada, caray!. Pues ahora llegaron los uruguayos (y yo lo advertí, estos van a ser más difíciles que los franceses) y que nos ganan con un gol de Suárez.
Estaba en una cita con un cliente, con el cual estamos pensando en lanzar un nuevo proyecto. Mi cliente (o más bien socio) es africano, y si bien no les puedo contar en lo que consiste el proyecto (por razones obvias), si les puedo decir algunas cosas que me estuvo contando con su acento inglés afrancesado. El me mostró algunas fotos de como viven los hijos de los ministros y dueños de las riquezas en algunos países africanos. Las fotos me impresionaron porque los hijos de los grandes capitalistas africanos son más snobistas que los ricos mexicanos, por poner un ejemplo: Necesitan estar aparentando su riqueza con sus relojes, sus cadenas, sus joyas y su ropa de última marca, algo así como los raperos norteamericanos, pero con un mejor gusto. Y claro no pueden faltar las chavas con las cuales tienen relaciones sexuales, los yates, y los antros donde solo se puede entrar por invitación.
El fín de semana parece ser que amargó para algunos de nosotros la algarabía que había dejado el triunfo de México en el mundial contra Francia, y es que el mundo intelectual ha perdido a dos grandes. El primero,