Autor: Cerebro

  • México me recuerda a España

    A veces los logros en el deporte no son el fiel reflejo de lo que está pasando en algún país como algunos piensan. Por alguna razón la idiosincrasia en lo deportivo puede ser diferente a lo social o a lo cultural. El que tu país sea campeón no necesariamente significa que esté atravesando por un buen momento, incluso puede ser lo opuesto. Es aquí donde México me recuerda a España. Hagamos un resumen, los ibéricos ganaron la Eurocopa en el 2008, en el 2010 se coronaron campeones del mundo, y solo estamos hablando de futbol porque también se han logrado destacar en otras disciplinas. En ese lapso de tiempo la economía española la ha pasado realmente mal, el paro ha aumentado, la inconformidad también, muchos acamparon en diversas ciudades para manifestarse mientras el Barcelona ganaba su cuarta Copa de Campeones ante el Manchester United. ¿Qué resolvió el triunfo deportivo?, les doy la respuesta: Nada.

    En México está sucediendo algo parecido, la situación política del país es lamentable, vivimos una involución democrática con el regreso inminente del PRI, el PAN ha malgobernado en sexenio y medio, y el PRD solo ha sido una sombra. Resultado, más de 40,000 muertos, un país que se sume en la violencia, que no logra recuperar todos los empleos perdidos en el 2008. Y mientras eso pasa, el éxito en lo deportivo llega, claro, no al nivel que lo lograron los españoles, pero el mexicano puede estar contento porque la selección mayor ganó la Copa Oro a su acérrimo rival Estados Unidos, y ahora logra el Campeonato Mundial Sub 17 en su propio territorio.

    Lógicamente, como siempre sucede (y no solo en México) el gobierno usa aquellas glorias para tapar el sol con un dedo y hacer como que no pasa nada en el país. Felipe Calderón se atreve a decir que esta victoria traerá un cambio en el pensamiento y forma de vivir de los millones de mexicanos que fueron testigos del campeonato en el Mundial. Discrepo totalmente, no creo que la cultura nociva arraigada en un país se pueda modificar exponiendo a millones de personas ante un televisor viendo como la selección gana. El mexicano común podrá terminar motivado, pero poco a poco esa chispa se irá apagando conforme regrese a la rutina. ¿Acaso los niveles de competitividad o el Producto Interno Bruto crecieron cuando en el 2005 la selección fue campeona?. Los números y las estadísticas nos dicen lo contrario.

    Nuestros gobernantes saben que la sociedad sacia sus necesidades por medio de espectáculos como el futbol o algunos otros deportes (por ejemplo, los juegos olímpicos), por eso siempre después de cada triunfo viene la llamada del Presidente en turno (Salinas en el mundial del 94, Zedillo en el 98, Fox en el 2002 y así) y luego la invitación a Los Pinos para reconocer a los atletas. Como si estos éxitos representaran un avance en el desarrollo del país. El mandatario busca verse bien, y busca parecer ser el lider moral de aquellos que han triunfado, pero está equivocado, su trabajo es otro, el trabajo del Presidente es velar por la situación del país.

    Después del éxito, seguimos teniendo los mismos problemas, seguirán apareciendo narcomantas, narcofosas, problemas de diversa índole; frustraciones que son más grandes que el «puto» que el aficionado le grita al portero adversario o el recién estrenado Fuaaa que entonan cientos de miles de aficionados que apoyan al tri. Lo peor de todo es que ni siquiera los triunfos reflejan un buen manejo del futbol a nivel federativo donde están coludidos muchos intereses. Más bien se logran los triunfos a pesar de ellos, pero ellos son los que se terminan colgando las medallas.

    Para que el país avance se necesita de una fuerza mucho más fuerte que de un triunfo de la selección, esa fuerza debe emanar de la sociedad y no de la demagogia de un presidente que con su palabrería pretende mover el rumbo de la nación. Mientras la sociedad no se disponga a cambiar el país seguirá igual. De nada sirve festejar el triunfo de una selección si la sociedad no se sacrifica. El esfuerzo no solo es emotivo, es racional y mediante el uso de la razón es como podemos llegar a tomar cartas en el asunto para ser un mejor país.

    No mi estimado, lo que usted vió el pasado domingo en el Azteca, no significa que México ya esté avanzando. Es simplemente el logro de 21 jóvenes mexicanos y su cuerpo técnico, nada más. Se equivoca Felipe Calderón cuando dice que México no volverá a ser el mismo. Yo lo veo igualito.

     

  • PRI: El retorno en la diferencia

    Sienten que han vuelto, se ven reflejados en El retorno del Jedi y hasta tienen su propio Yoda y Jaba the Hunt. Creen que han regresado cuando la verdad, es que nunca se han ausentado. Se les llama priístas, una estirpe que no regresa, sino que retorna; palabras que suelen usarse como sinónimos pero que en realidad no representan lo mismo.

    El PRI no ha regresado, únicamente ha retornado. Sólo retorna quien jamás se ha ido. El retorno implica hablar de fenómenos que vuelven de manera periódica y que refieren a un camino con varias carreteras o carriles, y en ese sentido el PRI no regresa porque regresar implica volver al lugar original y este lugar llamado México ha cambiado. El retorno involucra la categoría de la “diferencia”, y el PRI ha retornado porque llega, aunque así no lo quiera, a un país diferente pero de manera contradictoria, con ciudadanos que poseen un ADN sociocultural que parece no querer modificarse y que los mismos priístas (aunque sea desde la oposición), se han encargado de preservar. Esa es quizá su dicotomía actual, luchar contra ellos mismos.

    Me atrevo a decir que el PRI, es parte de nuestra cultura popular, proporción de nuestros genes, escondite de nuestra incipiente cultura política, una máscara que nos permite ocultar y visibilizar al mismo tiempo parte de nuestra esencia y quizá de nuestra mexicanidad. Es la “naftalina” que aromatiza el clóset del que de vez en vez se asoman nuestras prácticas históricamente poco educadas, poco democráticas y muy poco solidarias. El mundo ha cambiado y sin duda las sociedades no son las mismas, pero a pesar del paso del tiempo “el priísta que todos los mexicanos llevamos por dentro” se sostiene, se mantiene, no cambia, y muy a pesar de los adjetivos democráticos y transparentes de la nueva era; ese priista que todos poseemos, siempre aparece cuando se le necesita.

    El PRI sabe que es parte de estos genes mexicanos que recorren el ADN sociocultural que nos transgrede. Desde el sentido más político, las explicaciones de este supuesto regreso del PRI pueden sonar hasta monótonas: hartazgo social, decepción frente al PAN y la expectativa del cambio, un sistema de partidos corrupto e ineficaz, un terrible deterioro de la política en general. El aumento de la pobreza y el ensanchamiento de la desigualdad social. El pavimento que tanto el PAN como el PRD le han construido para su retorno (aunque no sea de concreto hidráulico). Necesidades sociales de bienestar que hoy se convierten en anhelos (referidas con el dicho “estábamos mejor antes”).

    Desde la racionalidad más pura, estas explicaciones son muy pertinentes; desde el sentido de nuestra biología social, quizá la explicación más profunda radica en un análisis de nuestro ADN sociocultural. En ese sentido, el PRI jamás podrá irse mientras no cambie nuestra cultura política, mientras no instauremos la urgencia de hacer de la democracia, un estilo de vida; y lamentablemente, está visto que ni los partidos políticos, ni los “mesías ciudadanos” pueden ser capaces de modificar. El retorno del PRI no es un regreso al pasado porque este México es diferente. Lo que si representa, es la violencia simbólica de lo que nunca se ha ido y que todos llevamos dentro. El reto ciudadano no es elegir o no al PRI, sino dejar de ser priístas desde nuestra esencia y con ello, permitirnos la oportunidad de demostrarle a toda la clase política, que nosotros si podemos ser diferentes; incluso, este es el reto de los propios priistas, dejar de ser lo que son para cambiar la genética del país.

  • México campeón de la Sub 17, lo hicieron de nuevo

    Lo volvieron a hacer, dentro de un país donde no hay mucho que festejar y si mucho de que preocuparse, al menos ellos nos dieron una alegría momentanea a todos los mexicanos. Lograron el Campeonato de la Sub 17 que se celebró en nuestro país. No es la primera vez que ocurre, ya la escuadra infantil había logrado el triunfo en Perú en aquel 2005, de donde salieron futbolistas de la talla de Giovanni Dos Santos, Carlos Vela, Pato Araujo, etc… Ahora les tocó el turno a jugadores como Briseño, Escamilla, Espericueta, Fierro y Gómez. Es cierto, no es una Copa del Mundo mayor donde no hemos logrado mucho, pero dos títulos de la Sub 17 ya es algo, entra dentro de los 4 equipos más ganadores en esta justa mundialista.

    México sufrió mucho para llegar hasta donde llegó, tuvieron partidos complicadísimos como el de Alemania donde se repusieron de una desventaja; y el de la final, donde a pesar de haberle ganado 2-0 a los uruguayos, se encontraron con un equipo que jugaba muy bien y que les complicó las cosas (dos tiros al poste, un ejemplo). Estos jóvenes no juegan por dinero, juegan por amor al futbol, son apenas unos jovencitos, algunos tienen espinilllas, otros apenas experimentan sus primeros flirteos con las damas (esperando que no pase como los de la sub 22 que terminaron siendo separados por acostarse con prostitutas), algunos tienen frenos en los dientes y a otros se le salen los gallos al hablar. Son prácticamente unos niños que están viviendo sus primeros pasos en el futbol.

    Se vale festejar, se vale ir al Angel de la Independencia, se vale ir a la Minerva, creo que debemos de estar orgullosos por lo que ha hecho el representativo mexicano, es cierto el triunfo es de ellos, pero ellos se encargan de representarnos y demostrar que México no solo es inseguridad, pobreza y violencia, que los mexicanos también podemos destacar y salir adelante. Se habla mucho de que en México no podemos trabajar en equipo, pero ahora estos jóvenes nos demostraron que sí, pudieron con la garra charrúa y con la mentalidad alemana de la cual hemos hablado tanto.

    El presidente Calderón estuvo en la entrega de la premiación y en su Twitter felicitó a los jugadores, opositores a él como Fernández Noroña habla de que es un oportunista. Pero creo que este no debería ser momento para rivalidades políticas que lo único que hacen es ensuciar el trabajo que han realizado estos jóvenes. Si los aficionados en el Azteca abuchearon al Presidente Calderón tendrán sus razones y es válido, hacen uso de la libertad de expresión, pero espero que eso solo quede como una anécdota sin importancia dentro de lo que es el triunfo de estos chamacos.

    Algo que también destaco es la organización de este mundial. Me gustó como decoraron los estadios haciendo alusión al magno evento, como si de un mundial mayor se tratara. La verdad la mayoría de los estadios parecían de primer nivel y exceptuando la poca asistencia del público a algunos partidos, uno podría pensar que estaba viendo cotejos de un mundial mayor. Y esto lo resalto a diferencia de la Copa América donde la «imagen» deja mucho que desear, donde siendo sinceros pareciera que estuvieramos viendo un torneo de liga local. Creo que México tiene con que volver a organizar un mundial mayor, aunque eso se antoja imposible durante un tiempo. No importó la violencia, el narcotráfico, la inseguridad, todo se llevó a cabo dentro de un clima amigable. No hay incidentes para recordar más que el robo de algunos artículos a una selección en un hotel (cosa que ocurre en casi todos los mundiales, como en el de Sudáfrica).

    Hoy es Domingo, y es hora de festejar que a nuestro México campeón de la Sub 17. Mañana será otro día, tendremos que regresar a la rutina y a esforzarnos día a día para salir adelante, pero repito es válido, festejar el triunfo de un conjunto que nos representa como país.

  • Que la mitad de los mexicanos piensan que hubo fraude en el 2006

    Recuerdo que hace algunos años algunas empresas y medios de comunicación como Reforma o Consulta Mitofsky decían que un tercio de la población no estaba convencida de los resultados electorales del 2006 y creían que había habído fraude, otro 10% no sabía lo que había ocurrido, y la mitad de la población restante afirmaba que las elecciones habían sido limpias. Esas encuestas se levantaron entre el 2006 y el 2008, después ya ninguna casa encuestadora volvió a levantar estudio alguno. Pues después de mantener el tema en la oscuridad, salió una casa encuestadora llamada María de las Heras (Demotecnia) a revelarnos que las cifras habían cambiado drásticamente en 3 años. El medio que lo publicó es SDP Noticias (antes El Sendero del Peje), ellos afirman que es una mayoría (claro que siendo un medio afín a López Obrador el titular de la noticia deberá ser sensacionalista), pero más bien nos deberíamos de referir a la mitad de la población o a una mayoría «relativa».

    El estudio publicado por María de las Heras, el cual supuestamente fué creado para el diario español El País (quien hasta el día de hoy que escribo este artículo no ha hecho ninguna mención) dice que el 49& de la población piensa que hubo fraude, el 43% dice que no y el 8% que no sabe. También menciona algo sobre la participación de Elba Esther Gordillo en dicho fraude electoral. El estudio lo pueden consultar aquí y en este enlace pueden ver la nota de SDP Noticias.

    Me brincan varias cosas a la mente. No se ha mencionado la metodología con la cual llegaron a dicho resultado. A pesar de que Demotecnia publica el estudio con gráficos y una descripción al inicio, no menciona la metodología del levantamiento. Para que esta encuesta tenga mayor credibilidad sería importante tener esos datos para poderlos comparar con los estudios levantados en años anteriores para corroborar que si hubo un incremento en el número de personas que creen que hubo tal fraude. No se que tan fiable sea esa casa encuestadora, siendo sinceros, nunca la había escuchado, pero al parecer (por lo visto en su página) han levantado diversos estudios, y tienen un convenio con el diario El País. Lo que si pude encontrar es que María de las Heras renunció a Milenio (con quien llevaba una relación laboral de 10 años) porque hubo una manipulación de las encuestas en Oaxaca.

    Me brinca también el hecho de que ningún otro diario haya publicado dicha información, ni siquiera haya hecho mención sobre esta encuesta. No sé cual sea la credibilidad que tenga Demotecnia ante estos medios pero la noticia solo fue replicada en diarios y blogs de izquierda. Yo espero que El País, que sea quien recibirá esta información, publique algo al respecto para que este estudio tenga mayor credibilidad.

    Yo a ojo de buen cubero había advertido que el número de personas que pensaban que si había habido fraude se había incrementado, muchos de mis amigos y conocidos estaban de acuerdo con la teoría del fraude a pesar de que muchos de ellos no eran partidarios de López Obrador. A mí no se me haría raro que estas estadísticas fueran reales, pero reitero, hay que corroborar, ver metodologías, para saber a ciencia cierta si en realidad la mitad de la gente piensa que hubo fraude electoral.

    Lo lamentable sería que este número se siguiera incrementando, lo cual minaría la de por sí ya dañada creencia en la democracia del país, y se volviera escribir otra leyenda como la del sonado fraude del 88. Creo que el Gobierno Federal tiene la responsabilidad de explicarnos con «datos duros» el resultado de dichas elecciones para disipar dudas o para exhibir que efectivamente cometieron fraude (lo que nunca harían). Todo esto me genera mucho desconcierto, por ejemplo saber que casi el 50% cree que hubo fraude, y que también más del 50% tiene en mente votar por Peña Nieto (apadrinado por Carlos Salinas de Gortari, quien efectivamente cometiera fraude en 1988). ¿Donde está la memoria histórica?. Que la mitad de los mexicanos piensan que hubo fraude en el 2006, ¿que le vamos a hacer?

     

  • ¿Y la multa apá?

    Han pasado ya 4 meses desde los inicios de la denominada “FOTO INFRACCIÓN”, los números presentados por la Secretaría de Vialidad son impresionantes; 33,900 infracciones (solo en el mes de Junio) de las cuales destacan 18, 634 en los radares fijos de periférico, del cual el radar ubicado en Periférico y Acueducto es el que más  foto infracciones registra.

    Esto solo indica que en la zona metropolitana de nuestro querido estado falta y urge algo denominado “CULTURA VIAL”, esto no sorprendería si solo fueran una o dos veces, pero el record es de 18 infracciones de un solo vehículo, y el record de velocidad es de 207 km/h según los registros.

    Que necesita la gente para entender que la velocidad en las avenidas no produce otra cosa que accidentes; los 580 pesos de la multa parecen no ser suficientes para aminorar las altas velocidades de los vehículos, si bien la zona metropolitana vive una crisis de movilidad en infraestructura, obras y demás promesas políticas, los ciudadanos debemos de ser conscientes que es lo que hay, y por ende tomar con responsabilidad las calles, manejar con precaución y respetar las máximas y las mínimas así como los señalamientos viales, esto hará que poco a poco las avenidas, calles y demás espacios sean más seguros y más efectivos.

    Por una movilidad más segura y más eficiente hagamos lo que nos obliga para después poder exigir nuestros derechos, hagamos de Jalisco un estado de bienestar podemos empezar por como manejamos…

    YENOH21

  • La vida en un sube y baja

    Era Sábado por la mañana, había amanecido muy mal, los químicos corporales y el sistema nervioso hicieron su efecto y me tumbaron (quienes me conocen sabrán a lo que me refiero), yo solo quería estar postrado en mi cama sin saber nada de la vida, quería desentenderme del mundo y aislarme mentalmente. Pero recordé que tenía pendiente un café con una amiga en una hora. Ya le había pospuesto varias veces la cita por la misma situación (había sido una semana difícil emocionalmente) y decidí ir. Tomé las llaves de mi coche, lo encendí y me dirigí rumbo al Chop que se encuentra en avenida México.

    Mi amiga se había convertido en mi pañó de lágrimas, yo estaba mal y no sabía por qué. Había tomado decisiones difíciles como el alejarme de personas que me causaban algún conflicto emocional, no por que fueran malas, al contrario, son gente que admiro y quiero mucho (bastante diría yo), pero que a fín de cuentas no era saludable para mí estar cerca de ellas. Mi amiga me apoyó como pudo, me dió consejos, pero mi problema iba más allá, estaba relacionado con cuestiones químicas y solo podía recibir apoyo moral. No había persona que me pudiera ayudar en ese sube y baja emocional que a veces padezco.

    Mi amiga en un intento por tranquilizarme, me contó de su viaje a Venezuela, se había ganado un viaje al concurso de «Quisiera ser millonario». Me contó que Venezuela se había quedado atrapada en los 80’s, que parecía haber sido un país próspero pero con la llegada de Hugo Chávez (y supongo que también el gobierno que le antecedió que también fué un asco) Venezuela se había quedado detenida en el tiempo. Chávez estaba nacionalizando todo. Por un ejemplo, si querías poner una escuela deportiva ya no podías porque el gobierno te la nacionalizaba, todas esas artimañas de Chávez se notaba hasta en los centros comerciales. La situación venezolana era triste. ¿Y por qué la gente sigue votando por él?. No sé, pero es igual cuando me pregunto por qué aquí al gente sigue votando por el PRI.

    Duramos hora y media conversando, estaba algo mejor, pero seguía mal. Regresé a mi casa y me recosté. Para la tarde ya estaba mejor, los «químicos malignos» habían desaparecido, no se como explicarlo, pero es como si algo estuviera invadiendo tu cuerpo y de repente se va y te deja tranquilo. Muchas personas lo han entendido y me han apoyado en mis momentos de flaqueza, hay otros (los menos afortunadamente) en especial una persona un tanto estúpida que me han dejado abajo. He tenido que sacrificar muchas cosas con el fín de vencer mi padecimiento, salidas a fiestas, ligues, por supuesto dinero y esfuerzo mental, pero estoy vivo y coleando y no me voy a dejar.

    Me han recomendado no buscar trabajo (afortunadamente estoy trabajando por cuenta propia), no tener relaciones sentimentales, no hacer muchas cosas que pudieran desatar dichos eventos, mientras el problema se soluciona. El objetivo es difícil, pero ahora sí que estoy en manos de los profesionales, yo lo más que puedo poner es actitud y voluntad para que este episodio sea llevadero mientras todo mejora.

    No se que sea preocupante, que yo tenga que tolerar mis malignos fluídos químicos o que los venezolanos tengan que tolerar a Hugo Chávez. Espero que ninguna de las dos se convierta en algo vitalicio y sea algo que se extirpe por siempre.

     

  • Minipost #69 Google+

    Que si esta red social va a destronar a Facebook, que si va a ser otro de tantos fracasos de Google en lo que concierne a las redes sociales. No lo sé, pero ya todo el mundo anda mendigando por una invitación a esta red. Yo ya entré y parece ser algo innovador (más con lo de los círculos de amigos), pero no se, quitarle el puesto privilegiado a Facebook se me antoja difícil.

  • Una ventana al 2012

    SE disputaron el domingo las tan esperadas elecciones del Estado de México, donde no hubo ninguna sorpresa, cumpliéndose las expectativas que de los candidatos se tenía desde un inicio, donde el postulante del PRI, Eruviel Ávila, obtuvo una avasallante victoria, seguido de lejos por el perredista Alejandro Encinas, cerrando con Luis Felipe Bravo Mena, del PAN, en último lugar, que por el número de votos que se reportaron desde el Programa de Resultados Electorales Preliminares, suena más apropiado decirle así que llamarlo «tercer lugar».

    Pero no fue solamente en el Estado de México, tradicionalmente priista, donde este partido logró el primer lugar en las votaciones, sino que el triunfo se repitió en las otras dos entidades federativas que celebraron sus comicios, Coahuila y Nayarit, lo que indica una clara tendencia de lo que puede suceder en 2012, cuando tengan lugar las elecciones federales: el PRI regresará a Los Pinos.

    ¿Es esto una prueba de que las y los mexicanos no tenemos memoria? No forzosamente. Claro está que las y los ciudadanos en este país tienen un gran problema de retención, que no existe la indignación crónica, y que la noticia más importante siempre será la del momento; pero no es la falta de esta herramienta mental la que llevó a las y los votantes a elegir al Partido Revolucionario, fue el miedo.

    La retórica de las causas sobre la guerra actual no ha permeado en las masas como el gobierno federal quisiera, pues tuvo el PAN la mala suerte de que fuese durante su periodo en el poder cuando se volviera urgente combatir por la fuerza al narcotráfico, e introducir al Ejército y a la Marina para ello, los cuales tienen un entrenamiento muy distinto al de las policías preventivas, y menos respetuoso de los derechos humanos, cuyos deslices ya han impactado negativamente en nuestra percepción hacia ellos.

    Las y los mexicanos no hemos sido capaces de comprender que fue durante la administración priista cuando se gestaron las circunstancias que llevaron a la situación actual, y es evidente que las mayorías anhelan una vuelta a un pasado que perciben mucho mejor que éste. No es falta de memoria, repito, sino de enfoque.

    Hay que recordar las dos circunstancias fundamentales bajo las cuales se votó para que el PRI saliera del poder, mismas que se están repitiendo actualmente; por un lado experimentábamos una amarga molestia por el error de diciembre que llevó a la crisis de 1994, donde de la noche a la mañana se crearon cientos de pobres nuevos, aunado al innegable carisma del atípico candidato panista, Vicente Fox Quesada. Iguales circunstancias vuelven a coincidir a apenas un año de que comience la carrera presidencial, una crisis mucho más notoria y dramática que la del 94 –una que se cuantifica en vidas humanas, no en dinero–, más un candidato priista carismático (si no oficial, sí evidente), cuya imagen además ha sido pulida y edificada por Televisa, por sabrá qué oscuros tratos.

    Mientras tanto, el PAN no atina para dónde ir; desde la lamentable muerte de Juan Camilo Mouriño, el partido no ha sido capaz de crear otro abanderado que tenga la fuerza y la simpatía suficientes como para competir con el del engominado copetito, quien se perfila rápidamente como el postulante único del PRI. Ante la falta de delfín presidencial, algunos han brincado para decir «esta boca es mía», sin que alguno de ellos (quizás con la excepción de Santiago Creel) haya logrado abrirse camino definitivo en las preferencias de la gente.

    Para colmo de males, a todos ellos (Josefina Vázquez Mota al parecer no juega en esta ronda) estorba la actuación de Felipe Calderón, quien no puede convencer a las y los ciudadanos mexicanos de que tuvo razón al emprender esta lucha contra el crimen organizado. Por más que explique sus motivos, la apatía y el cinismo de la gente sueña con regresar al pasado, donde la institucionalidad acallaba las voces discordantes con la indiferencia y el desprecio a la disidencia, manteniendo una paz tensa y negativa tras la que se solapaban innombrables privilegios que crearon líderes sindicales como Elba Esther Gordillo, capaces de inclinar la balanza de las preferencias electorales a su antojo.

    Por otro lado, el PRD ha fallado en su intención de convertirse en una tercera fuerza viable, debido a que no ha podido trascender al sectarismo que lo ha caracterizado y definirse por una izquierda unida, capaz de producir un candidato que pueda competir con el del PRI, creando resultados como el que pudimos apreciar el día de ayer, donde un Encinas fiel al lopezobradorismo perdió por la fobia del último a las postulaciones de unidad con el PAN.

    Muchas cosas pueden pasar en un año, pero la tendencia en las preferencias de la gente es clara, por lo menos de aquellos que aún se molestan en votar, quienes parecieran querer regresar a los vicios del pasado haciendo honra al dicho aquel de “más vale malo conocido que bueno por conocer”, sin entender que en este juego no hay buenos ni malos, sino sencillamente estrategias fallidas.