Autor: Cerebro

  • El gobierno que nos merecemos

    El gobierno que nos merecemos

    Ayer Iñárritu dijo que «ojalá que logremos construir el gobierno que nos merecemos». Entonces, si él tiene ese anhelo, por lógica asumimos que Iñarritu piensa que el gobierno que tenemos actualmente no lo merecemos. ¿Y saben? Tiene razón.

    El gobierno que nos merecemos

    Hay una frase que dice que «una sociedad tiene el gobierno que merece». Los gobernantes vienen de la sociedad, de hecho son parte de ella, son oficialmente ciudadanos como un barrendero, o un gerente de banco con credencial de elector. Pero las personas somos diferentes, la sociedad no es una masa uniforme cuyos integrantes poseen las mismas virtudes y los mismos defectos. El gobierno puede tener algo de «esa cultura que rodea a la sociedad», puede tener prácticas en común, vicios o virtudes, pero no necesariamente tiene que ser igual.

    Cuando Hitler llegó al poder en Alemania no necesitó que todos sus compatriotas fueran racistas (muchos lo llegaron a ser gracias a la propaganda política, otros se hicieron afines al nazismo por mera supervivencia). Naturalmente Hitler tenía algunos rasgos en común con los alemanes y no necesariamente todos ellos eran negativos. Hitler creció gracias a los problemas que Alemania vivía que se derivaron de la crisis de 1929 y de la humillación sufrida con el Tratado de Versalles después de haber perdido la Primera Guerra Mundial, entre algunas otras razones. Sí, en Alemania hay neonazis (una absurda minoría) y hay gente racista (minoría también); pero la mayoría no lo son, y si yo soy mexicano, puedo ir a Berlín o a Munich sin miedo a que me acribillen por no ser ario.

    De la misma forma se puede explicar el gobierno actual. Los mexicanos tenemos muchos defectos y mañas, tenemos vicios, pero eso no implica que todos seamos iguales a nuestros gobernantes. Es decir, el tipo de sociedad que tenemos sí influye en el tipo de gobernantes que tenemos en la cúpula, pero tampoco el gobierno es exactamente igual que la sociedad.

    En la política, los gobernantes viven bajo ciertas reglas no escritas exclusivas de su ámbito. Muchas de esas reglas surgieron cuando la sociedad mexicana era otra y siguen vigentes, mientras que en ese transcurso la sociedad ha mostrado cambios que crean un desfase entre la sociedad y el gobierno. La fuerte inconformidad que tiene la sociedad con el gobierno habla de ese desfase. No es que no seamos corruptos, tenemos muchos problemas, pero el grado de corrupción entre los políticos es más alto, e incluso dicha corrupción puede fomentar la corrupción dentro de la sociedad.

    Yo en el gobierno actual veo un grado de cinismo inconcebible, una total ausencia del sentido de la ética y muy poco compromiso con la sociedad. Yo no creo que todos los ciudadanos seamos así, incluso creo que son minoría. Pero sí es cierto que podemos ver algunos rasgos negativos repetidos. Como sociedad no nos hemos despojado de las prácticas corruptas. Muchos siguen dando mordida, o se siguen pasando asumiendo que es algo «chiquito y no se nota». Es decir, con nuestro ejemplo sí podemos abonar un poco para que las cosas cambien, y tendríamos la obligación moral de hacerlo. Pero hace falta más que eso.

    La fuerza de los gobiernos no necesariamente se sostienen por las similitudes que tienen con la sociedad, sino que también se pueden aprovechar de la condición vulnerable de una parte de esta (pobreza, ignorancia), al tiempo que inculcan un orden de valores (o antivalores) para que esta base o estas estructuras le den fuerza ¿suena, no?

    Al mismo tiempo, muchos políticos jóvenes que entran a la política no lo hacen para aportar ideas frescas, sino que siempre han sido parte y han estado cercanos al clan político. Son más parte de esa vieja clase política, que de esta nueva sociedad mexicana más participativa y más consciente de su entorno.

    Yo veo una sociedad mexicana que ha tenido mejorías con el transcurso de los años y una clase política que por su parte se ha empobrecido alarmantemente. La clase media (que por su condición es la que puede influir más) es la que ha mostrado un cambio mayor. Ésta es la que menos se identifica con el gobierno, y si bien todavía tiene muchos defectos, no está gobernada por políticos que están a su altura. Por eso es que sí creo que merecemos un gobierno mejor.

    Que lo merezcamos no implica que debamos de esperar con los brazos cruzados a que llegue. Más bien tenemos que esforzarnos, y mucho. Tenemos una misión muy complicada y tenemos que ser conscientes de eso.

  • González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    Hace algo así como 10 años, en el Estadio 3 de Marzo, González Iñárritu se encontraba en un palco detrás de mi. Estaba pasado de copas junto con algunos directivos del Club América, se le veía muy feliz. No le pedí su autógrafo (aparte de que no tengo la costumbre de hacerlo) porque Amores Perros no me había encantado tanto. Hoy tal vez me hubiera gustado hacerlo.

    González Iñárritu arrasa en los Óscar, a pesar de todo

    El triunfo es de González Iñárritu, no de todos los mexicanos. Pero Iñárritu nos pone el ejemplo, nos muestra que los mexicanos sí podemos ser unos chingones. Él, el «Chivo» Lubezki y Alfonso Cuarón nos han demostrado como los mexicanos «la podemos romper», y es meritorio porque lo han hecho a pesar de nuestro país, a pesar de las pocas oportunidades y obstáculos. Debido a que nuestra industria cinematográfica es algo menos que inexistente, tuvieron que emigrar a Estados Unidos. Hoy el cine mundial es mexicano, el fotógrafo es mexicano.

    ¿Birdman? Triunfo merecido. La vi hace unas semanas y quedé convencido que es de lo mejor que he visto en los últimos años. La película me atrapó, estaba viendo una genialidad, el guión, las actuaciones, la fotografía, la cámara incesante con un gran angular que rompe, las baterías de jazz. Y no lo pensé porque fuera dirigida por un mexicano (lo cual me dio mucho orgullo) sino porque me encantó. Las actuaciones de Edward Norton y Michael Keaton ayudaron mucho a hacer de esta película lo que es, una genialidad. Por eso merece todos estos premios.

    Su discurso fue claro, sobre todo esa parte donde dijo «Ojalá logremos construir el gobierno que merecemos». El mensaje tiene dirección (además de tocar el tema de los migrantes que ha sido una polémica en el Estados Unidos actual). Enrique Peña Nieto no debería estar muy contento esta noche, pero no sólo él, gente de todos los partidos y colores como Osorio Chong, Videgaray, Gustavo Madero, Zambrano, López Obrador y todos aquellos que se han encargado de destruir al país anteponiéndolo a sus intereses. Ojalá la clase política tenga el tacto de leer este mensaje. Iñárritu nos muestra con su triunfo (suyo) que a pesar de todo hay esperanza, que se pueden romper paradigmas.

    No, no vale colgarse medallas. Los políticos emitirán tweets para decirnos que sí se puede cuando Iñárritu nos dice que más bien sí se puede a pesar de ellos. México se siente desesperanzado como el personaje de Michael Keaton, pero con dos diferencias, éste había tenido logros en su pasado, nosotros no podemos ni siquiera pensar en eso. Pero Iñárritu (la segunda diferencia) nos manda el mensaje claro de que los mexicanos sí podemos escribir un futuro diferente. Iñárritu nos manda el mensaje de que sí podemos superar las adversidades, que podemos romper paradigmas. Nos muestra que no estamos condicionados por la cultura (como algunos sugieren).

    Muchas felicidades. Me siento muy orgulloso por este triunfo merecido. Iñárritu, Lubezki y Cuarón han sabido romper con ese «ya merito», han tenido la visión para triunfar, a pesar de quienes no creyeron en ellos, o de los que piden a gritos que compartan el triunfo con todos los mexicanos. Que vaya lo pueden dedicar, pero el triunfo es de ellos.

  • Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    En México, asociamos la palabra taxi con inseguridad, precios altos, mal servicio y hasta con intereses y corrupción. No es que al subirte a alguno de ellos te vayan necesariamente a asaltar, pero es que es difícil esperar una buena calidad de servicio porque los taxistas no están motivados a ello. Su única motivación es sacar la mayor cantidad de dinero posible: Desde procurar tener el mayor número de viajes posible, hasta cobrar de más, ya sea porque no sirve el taxímetro, o porque éste fue manipulado deliberadamente. No se trata de señalar a los taxistas como los malos de la película, más bien es el modelo el cual permite que se comporten así. Un modelo que debe de cambiar.

    Los taxistas tradicionales contra Uber. Privilegios contra progreso

    Si eres una mujer, lo recomendable es que te subas al asiento de atrás (no vaya a ser). Los taxis están mal cuidados: –Seño, nada más cuidado con el asiento porque se mueve mucho. A veces los taxistas le ponen un aroma muy desagradable para que «la unidad huela bonita» (al tiempo en que se olviden proteger sus axilas del mal olor), nosotros los usuarios tenemos que regatear la tarifa: –Mire, es que el taxímetro no sirve, y pos no se puede arreglar. No, no niego que haya buenos taxistas, pero el esquema en el que operan no les obliga a prestar un buen servicio. Si quieres desplazarte rápido (ya sea que no tengas carro, esté en el taller, quieras ser un bebedor responsable para evitar el torito entre otras razones) no te queda de otra más que pedir un taxi, y la suerte decidirá el servicio que tengas. Si el taxista te tira la onda, si huele mal, si te agrede, difícilmente podrás hacer algo.

    Bajo esta realidad se entiende que servicios como Uber afecten los intereses de los taxistas. El esquema de Uber, que no solamente viene a reemplazar a los taxis (no es su prioridad), sino que busca desincentivar el uso del automóvil privado, está muy orientado al buen servicio y está blindado contra tranzas, chantajes y asaltos por parte del conductor. Uber representa una revolución en cuanto a transporte se refiere, gracias a que este esquema de negocio ha sabido echar mano de los avances tecnológicos.

    Basta con bajar la App, vincular una tarjeta de débito o crédito, y solicitar el coche por medio de ésta (que llegará más rápido que un taxi de sitio), Un automóvil privado pasará por ti, el chofer te dará una botella de agua gratis, y al llegar al destino sabrás cuanto debes de pagar (el costo se determina mediante el tiempo y la distancia recorrida medida por un gps, lo cual cancela cualquier posibilidad de que el conductor pueda cobrar de más). Al final, la App te pedirá calificar al conductor. Si tuviste mal trato, éste taxista recibirá malas calificaciones que podrán derivar en la pérdida de su empleo (en caso de que sea reincidente). Entonces todos los conductores procurarán darte un muy buen servicio.

    El costo depende del tipo del automóvil, pero en el caso de la opción más económica, el Uber X, el costo podrá llegar a ser menor que un taxi que cobra a precio estándar, y siendo éste el más económico el servicio sigue siendo mucho mejor que el de un taxi normal.

    Los taxistas naturalmente no quieren perder sus privilegios. Creen que el gobierno se debe de encargar de defender «sus derechos», pero en realidad un gobierno debe de velar por los ciudadanos, y la realidad es que los ciudadanos prefieren Uber a un taxi; la realidad es que prefieren viajar seguros y cómodos a viajar temiendo que el taxi sea pirata, sean asaltados, o les cobren de más.

    Pero entiende Cerebro, los taxistas tienen familias, tienen bocas que alimentar, el gobierno debe de protegerlos – Mi estimado Don Síndico Prisciliano, el gobierno no debe de proteger a quienes no sólo no pueden, sino a quienes no están dispuestos a competir o a ofrecer un mejor servicio. Yo como emprendedor, debo satisfacer las necesidades de mis clientes; si no lo hago, me muero de hambre y a mí nadie me salva. ¿Por qué el gobierno debe de salvaguardar los intereses de unos taxistas que no quieren mejorar y no el mío?

    El Gobierno (pongo los casos del Distrito Federal y Jalisco, pero aplica para muchos lugares) trata de ponerse del lado de los taxistas, porque significan votos y porque son cotos de interés donde los gobernantes tienen metidas las manos. Los taxistas quieren mostrarse como víctimas de la malévola empresa cuando ellos quieren seguir ofreciendo un servicio mediocre:

    -Vengo aquí a defender a ustedes nobles taxistas de la malévola empresa imperialista de Uber que atenta contra los intereses del pueblo (no mencionar que la mayoría del «pueblo» prefiere Uber). Nuestro gobierno se preocupa por la gente honesta y trabajadora como ustedes (no hablar de los taxis piratas, ni los que cobran de más, ni los que ofrecen un pésimo servicio) y nosotros nos la vamos a rajar por el pueblo, por esos nobles conductores que forman parte ya de la historia de nuestra ciudad, que han movido a la sociedad (procurar derramar una falsa lágrima y hacer énfasis en el párrafo final, recordar que hay elecciones en junio). Si ustedes confían en nosotros, los defenderemos (es decir, si votan por nosotros, defenderemos sus intereses de los intereses de todos los ciudadanos)

    Posiblemente los taxis tal y como los conocemos hoy están destinados a morir, tal vez falte mucho tiempo para que ocurra, pero creo que el proceso se ha iniciado. En algunos casos los taxistas han logrado correr a Uber como sucedió en el caso de España, pero este tipo de resistencia no será definitivo. Esta transición tardará tiempo porque Uber solamente es usado por personas que poseen un smartphone de media o alta gama, pero el primer paso está dado.

    Uber

    En mi caso, he dejado de utilizar taxis tanto en mi ciudad (Guadalajara) como en el Distrito Federal. Uber viene bien, no tanto por la competencia frente a los taxis, sino porque en algún momento desincentivará el uso de automóviles privados y se podrá complementar con otro tipo de transportes alternativos (como la bicicleta por ejemplo), incluso su apuesta es en un futuro usar automóviles que se conduzcan solos (tecnología ya en fases avanzadas de desarrollo). Uber ha empezado a romper paradigmas en el caso del transporte, y posiblemente en algún tiempo, la forma en que nos movemos sea diferente a la actual.

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  • El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Los libros de autoayuda nos han llenado de este tipo de pensamientos. Creo que con algunas honrosas excepciones, los libros de autoayuda ayudan mucho al que los escribe y no tanto a los que lo leen. La respuesta a los problemas de la vida tiende a ser simple (sabes lo que tienes que hacer, lo difícil es «agarrártelos» para hacerlo) o lo suficientemente compleja como para tener que ir con un terapeuta profesional que te de una asesoría personalizada. En parte por esto muchas veces creo innecesarios los libros de autoayuda (sobre todo cuando no tienen un bagaje filosófico profundo dentro de sus textos).


    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Dentro de esta cultura de la autoayuda, se han inculcado cierto tipo de pensamientos relacionados más bien con temas mágicos o metafísicos (en el sentido charlatán de la palabra) que poco tienen que ver con el funcionamiento de la naturaleza, de la mente o de la vida. O bien, suelen hacer una interpretación parcial de ella, edulcorada con temas «trascendentales» para que de esta forma se escuchen atractivos.

    Me acuerdo de un DVD que se llamaba El Secreto. En esta obra (que también tenía un libro) afirman que si deseas algo, lo lograrás atraer. Eso que llaman la Ley de la Atracciòn. Ésta dice que los pensamientos influyen en la vida de las personas (eres lo que piensas), y de cierta forma el argumento puede ser verdadero o acercarse a lo real, pero de ninguna forma es absoluto, y menos desde esa perspectiva mágica y charlatana con la cual lo abordan.

    Es decir, si estoy buscando trabajo y deseo encontrarlo, es más probable que lo encuentre a que si no lo deseo. Es más fácil también encontrarlo si soy optimista, pero mi deseo y mi actitud positiva no necesariamente garantizarán lograr atraer lo que estoy deseando; simplemente aumenta la posibilidad de que ocurra.

    Me gustaba Paulina, la deseaba con toda el alma, estaba perdidamente enamorada de ella, la quería, la amaba. Prefirió irse con Héctor, quien no parece quererla mucho.

    No hay algo mágico en ello, no hay ningún secreto escondido. Simplemente es el ser humano actuando de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Puedo desear algo y esforzarme al límite para que al final eso no ocurra. Puede desear algo tanto, que en vez de atraer eso, lo único que lograré es repelerlo (A Paulina le dije 100 veces que si quería ser mi novia, ahora me odia por ser tan enfadoso).

    Este tipo de pensamientos hacen que no ejercitemos mucho el músculo de la razón. Más que ayudarnos, nos frustraremos, porque podremos creer que se trata de «merecer» (término ambiguo y sujeto a creencias). Creeremos que el éxito es directamente proporcional al esfuerzo y al deseo, y en realidad se trata de algo mucho más complejo.

    La parte que se ignora, que tiene que ver con la razón, es la estrategia. De nada sirve esforzarse y desear si la estrategia es incorrecta. Tomo el caso de Paulina. Posiblemente si hubiera tenido más tacto a la hora de cortejarla y no le hubiera insistido tanto, hubiera tenido más posibilidades. Posiblemente así hubiera sido si yo no hubiera puesto todas mis energías en ella (por más paradójico que suene). Además de eso, está la voluntad de Paulina, puedo hacer lo posible pero ella me puede rechazar por razones totalmente ajenas a mi.

    Un director técnico tiene que motivar a su equipo de futbol para que gane, los tiene que mentalizar. Si tienen una mente positiva tendrán más posibilidades de ganar, pero no es lo suficiente. Tiene que aplicar una buena estrategia, tiene que decidir el acomodo del equipo, como lo alineará, tendrá que estudiar al equipo rival. Para ese entrenador será más redituable analizar la alineación en su pintarrón que comprar inciensos para que todos cierren los ojos en el vestidor y se imaginen que están ganando.

    Para dar Jaque Mate a esa parte «mágica». Se dice en la verborrea pseudointelectual que cuando deseas algo, el universo conspira para que lo logres y los planetas se alinean para que eso suceda:

    Primero, el universo es un conjunto aparentemente infinito de materia que da forma a planetas, estrellas, agujeros negros y demás. No es un ser consciente, ni siquiera es un ser. Algo que no tiene consciencia sobre sí mismo, no tiene la capacidad de «conspirar». Es lo suficientemente absurdo como pensar que el vaso de agua que tengo enfrente intentará matarme.

    Y ¿Qué pasa si los planetas se alinean para que «las cosas sucedan»? En cuanto ocurra eso, dejarías de existir inmediatamente porque se tendría que alterar el equilibrio del universo que hace posible nuestra existencia.

    No hay nada mágico. La magia se «inventó» para tratar de explicar fenómenos que los avances de la ciencia en determinado tiempo todavía no eran capaces de explicar. Lo que en realidad existe son las leyes de la naturaleza. Nuestros actos, nuestros deseos y nuestros esfuerzos están supeditados a ella, y por lo tanto, para lograr eso que queremos, tenemos que crear una estrategia que sea adecuada para llegar a la meta.

    No subestimo los deseos, ni el esfuerzo. Son parte vital para llegar a donde queremos, y sí, por más deseemos algo, tendremos más posibilidades de llegar a eso, pero no son todas las variables en la ecuación. ¡Qué no te engañen! Porque tanto los escritores de literatura de autoayuda como los creadores de teorías mágicas y DVD’s crearon una minuciosa estrategia de ventas para poder hacerse de mucho dinero. Dicha estrategia fue clave para que tuvieran más éxito en su empresa que otros.

    Nota 1: Paulina es un ejemplo hipotético. Cerebro tiene su corazón intacto.

    Nota 2: Este artículo fue editado por el vaso asesino.

  • Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Guadalajara no será sede del Mundial de Natación del 2017. Para poner en contexto la magnitud de éste evento, es menos importante que el Mundial de Futbol, los Juegos Olímpicos y el Mundial de Atletismo y nada más en lo que a eventos mundiales toca. Éste mundial es más importante incluso que los Juegos Panamericanos porque genera más audiencia a nivel mundial. Guadalajara ya había ganado la sede, pero por los recortes presupuestales declinaron la organización del evento, lo cual mancha la imagen de la ciudad y del país.

    Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Pero entiende Cerebro, la economía no está bien, hay que hacer recortes porque el precio del petróleo está afectando el perfecto trabajo de este gran gobierno. No podemos endeudarnos y darnos el lujo de organizarlos-. Te equivocas Neoliberto Primitivo, es cierto que se tienen que hacer recortes, pero en las prioridades está el problema, porque las teles son prioridad.

    Vamos a ponerlo así. El Gobierno Mexicano no pudo asegurar los USD 100 millones requeridos, de los cuales ya había pagado USD 10 millones que se necesitaban para apartar la plaza (además de que se tendrá que pagar a la FINA 5 millones de penalización). Si no eres muy bueno con los números pensarás que 100 millones de dólares es muchísimo, pero si lo ponemos en el siguiente contexto, no tanto.

    ¿Te acuerdas de las teles con el logote «Mover a México»? Esas polémicas teles que el gobierno está regalando para que la gente vote por los mismos en las elecciones nadie se quede atorado con el apagón analógico. Una televisión de esas al gobierno le cuesta 150 dólares y se van a regalar 13 millones de televisiones. Entonces hagamos cuentas, a ver, ¿13 millones por 150? Son 1,950 millones de dólares lo que el gobierno se está gastando en regalar teles para que la gente pobre vea los canales de televisión abierta.

    O sea, con el valor de estas televisiones, se podrían organizar casi 20 mundiales de natación al mismo tiempo ¡20 mundiales! ¿Qué va a ganar México con 13 millones de televisiones nuevas? Pues nada. Se les pudo haber dado un convertidor a esta gente y ahorrado más de la mitad del dinero si lo que se quería era que no se quedaran sin señal.

    En cambio, al declinar la organización del Mundial de Natación, tanto Guadalajara como todo nuestro país van a quedar muy mal parados (afirman que no será el único evento internacional que se cancele). Si no pregúntenle a los colombianos que siguen lamentando haber declinado la organización del Mundial de 1986 (y que organizara nuestro país). Eso seguramente nos dará una mala reputación a nivel internacional. Un evento como éste es mucho más barato que unos JJOO o Mundial de Futbol que por su alto costo si puede llegar a afectar la economía de un país (Brasil, Grecia) y era un buen escaparate para reforzar la «ciudad-marca» de Guadalajara y de México. Lamentablemente nuestros políticos no tienen visión y sólo están preocupados por mantenerse en el poder.

    En lugar de organizar un evento que puede alentar a muchos niños y jóvenes a practicar deportes acuáticos, se optó por regalar televisiones, para que ahí queden, sedentarios, en su colchón, rascándose múltiples partes de su cuerpo con una bolsa de papas en la panza, gordos, e ignorantes. Al cabo ese tipo de gente es la más rentable.

  • Robar en México en 6 puntos

    Robar en México en 6 puntos

    Robar en México en 6 puntos

    1.- El verbo robar viene del antiguo alto alemán roubón o rauben que significa despojar. Robar es una práctica frecuente y dicho acto ha quedado patente en todo el transcurso de la historia mundial. Las religiones lo prohiben explícitamente no robarás, y tanto en las leyes escritas como en el sentido común del ser humano está determinado que robar es malo.

    2.- Los mexicanos, dentro de nuestra concepción, asumimos (en la gran mayoría de los casos acertadamente) que los políticos roban. No sólo eso, roban con placer, no les importa, ni siquiera se preocupan por las críticas. Compran casas blancas, departamentos lujosos en Nueva York, Ferraris, islas, cuando su sueldo muy rara vez sobrepasa los 200 mil pesos mensuales. ¿Cómo le hacen? ¡Pues robando!

    3.- Los políticos roban, pero aprendieron a robar, al igual que los ciudadanos. El vicio se adquiere poco a poco, con pequeños actos que se relativizan para que después se hagan más grandes y entonces vean estos actos como un acto normal. Que fue una mordida, una licitación tramposa de $10,000 pesos. -Ah, al cabo es poquito, no va a afectar en nada. Se van acostumbrando a las reglas del juego y creen que para sobrevivir deben de seguirlas. Mejor ser tranza pero chingón, a ser honesto pero pendejo. El que no tranza no avanza.

    4.- Luego las exigencias de los ciudadanos están por debajo de lo esperado. –Entiende Cerebro, es que ve, sí, esa empresa constructora lava dinero y hacen cosas ilegales, pero con tantas obras que hacen, tantas torres, tantos puentes, generan empleos, satisfacen demanda, al final es más bueno lo que hacen-. Si el político o el empresario roba, pero «también hace cosas buenas» entonces se le perdona. -Es que mira, Andrés Miguel Peña Ebrard si roba, si se lleva su tajada, pero roba menos que otros como Vicente Martí Calderón Mancera y ha hecho muchas cosas por la ciudad, la neta yo sí votaría por él; que robe poquito no tiene nada de malo, además pues ser Gobernador es difícil, o ¿a poco tú no lo harías?.

    5.- ¿Cuál es la diferencia entre un ratero que te asalta o un ciudadano-político-empresario que roba evadiendo impuestos, amañanado licitaciones y desfalcando recursos públicos? Solamente las formas. El robo del ratero es explícito porque con pistola o cuchillo en mano sabes que te está robando, los demás hacen como que no roban pero roban. También te quitan parte de lo que es tuyo, que has pagado vía impuestos para que te retribuya por medio de políticas públicas. Tal vez no te das cuenta hasta que pasa el tiempo y ves que el país está más jodido de lo que esperabas. Pero es lo mismo, es robar, es «pecado mortal».

    6.- No te quejes de los que robamos, si lo hacemos es por tu culpa, porque te quejas «en lugar de proponer», en lugar de quejarte, ponte a trabajar, el cambio está en uno mismo – Atentamente: Un ratero.

  • 10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    Sí, ya pasó el 14 de febrero; sí, ya estás más tranquilo (o más deprimido) después de la ansiedad que te generó haber estalkeado a tu ex, o a tu pretendiente, o a tu amor imposible el cual se besaba tan apasionadamente con su (galán o galana) que te preguntaste como es que Facebook no había eliminado esa foto por faltas a la moral (además de haber tecleado «cianuro» en el Google). Ya, ya pasó eso. Y ahora que has regresado a tu vida normal (asumo), te presento estos 10 puntos que debes de saber sobre el amor.

    10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    1.- El amor no es necesariamente un cuento romántico: Parece contradictorio, pero el amor perfecto no existe. Por el contrario, la naturaleza, o Dios, o quien creas que haya creado este imperfecto mundo, creó el amor para que este logre sobreponerse al eterno y humano conflicto que siempre habrá en las parejas, el amor es un reto y puede ser algo doloroso. Si tienes baja autoestima y estás buscando una pareja para que te de todas esas carencias que tú tienes, estás cometiendo un grave error. Y esto nos lleva al punto 2…

    2.- Es estúpido pensar que «no puedes vivir sin él o sin ella»: Muchas canciones dicen «no puedo vivir sin ti», «sin ti no soy nada», canciones escritas para aprovechar el mercado potencial tan grande de las personas que no entienden lo que es el amor y vender más. A ver, si tú quieres tener una pareja, deberías quererte a ti primero, deberías de tener tu propia vida y tus propios proyectos para compartirlos con los demás. De lo contrario sólo vas a generar una relación codependiente, y eso a la larga va a ser muy desgastante tanto para ti como para tu pareja. No seas tonto, apréndete a querer y luego ya buscas a alguien.

    3.- La conocida táctica de «trátalas mal y llegarán a ti» es estúpida. Mucha gente cree que funciona, aparentemente así suele ocurrir, pero lo crees porque no entiendes el trasfondo del asunto y si lo sigues usando como táctica a la larga te va a atraer problemas. ¿Qué es lo que pasa? Para una mujer es más atractivo un hombre que tiene su propia vida y tiene más cosas que hacer que pensar en ella. Si estás detrás de ella como estúpido, vas a dejar de ser atractivo porque le estás diciendo a la mujer que no tienes más vida que tu deseo por ella, en cambio si tienes la capacidad de posponer una cita porque tienes «cosas que hacer» o no le hablaste un día porque tenías un «proyecto importante», ella se sentirá más atraída porque eres un hombre con ocupaciones y una vida propia. ¡Deja de usar tácticas estúpidas y consíguete una vida propia!

    4.- No es lo mismo el amor que el enamoramiento. A ver ¿Tu ves a tus padres verse y babear cada rato como tú lo haces o lo quisieras hacer? ¿Verdad que no verdad? El enamoramiento tiene una función importante al unir a las parejas que en un futuro podrán aspirar a reproducirse. El enamoramiento (esa ideal etapa donde todo es perfecto) se acaba, pero el amor persiste (si eres maduro). Esa pareja con la cual te besas a cada rato, presumes tanto en tu Facebook (para que tu tía que año tras año te decía que pa’ cuando el novio deje de fregarte) y ves como un dios o diosa, posiblemente será con quien discutas en 20 años, el cual va a tener arrugas, panza de chelero, y bubis caídas (en el caso de que sea mujer),

    5.- Selección natural: Los mejores con los mejores, los no tan buenos con los no tan buenos, y los peores se quedan solos. Un biólogo tendrá una opinión muy poco idealista y tal vez dura de lo que es el amor, pero es la más realista. Tú existes gracias a tus genes, y para que el contenido genético perdure a través de la historia, las especies con contenido genético más sano buscan a otras con contenido más sano. En español, un individuo siempre buscará a una pareja que esté a su altura o incluso que signifique un reto. No es que todas sean interesadas y les atraiga el «güey del coche», más bien les atrae su fortaleza, su seguridad y la capacidad que tienen para salir adelante lo cual se puede reflejar incluso posesiones materiales (lo cual no implica que la mujer sea interesada). Tanto mujeres y hombres buscamos estar con gente de nuestra altura. Por eso los mejores suelen ser más atractivos para el sexo opuesto (o el mismo sexo en caso de los gays) y los que no aspiran a mucho tienden a quedarse «con menos». Duele, pero es cierto. Claro que hay personas con contenido genético deficiente que tratan de engañar a la naturaleza, se les conoce como patanes.

    6.- Calidad sobre cantidad: Debido a esto, muchos piensan que por más novias o parejas tengas, más hombre eres. En la mayoría de los casos es una estupidez. Tener muchas parejas también puede reflejar inestabilidad, y a la vez muchas personas fuertes y ganadoras podrán tener pocas novias a lo largo de su vida porque prefieren la estabilidad, porque son exigentes, o porque como tienen una vida propia que hacer, no les molesta pasar algún tiempo de sus vidas solteros.

    7.- Tus relaciones hablan de ti: Tus relaciones sentimentales hablan de quien eres tú. ¿Tienes relaciones caóticas? ¿Tienes dificultad para atraer gente del sexo opuesto? ¿Tus novios son unos perdedores? No. La suerte no existe. Es causa y efecto. Si tus relaciones son conflictivas o nadie se te acerca, hay un motivo por el cual existe ese patrón, es algo que atraes ¡analízate a ti mismo y cambia!

    8.- Hombres seguros, y mujeres bonitas: ¿Te has dado cuenta que es más fácil ver a un gordito poco agraciado con una modelo que a una mujer fea con un hombre apuesto? No quiero sonar machista (de hecho estoy en contra del machismo), pero la naturaleza nos indica que la mujer busca en el hombre fortaleza y seguridad, en tanto que el hombre busca en la mujer belleza física. Hace unos años cuando estaba más gordito me dijeron: -no es que el hecho de que estés flaco va a hacer que todas las mujeres se rindan ante ti, pero la seguridad que te va a dar verte mejor frente al espejo sí va a ser un plus-. Y dicho y hecho.

    9.- La mayoría de los pick-up artist son una basura. Hay hombres que están tan urgidos que buscan «asesores profesionales» que les ayude a conseguir mujeres. Técnicamente lo pueden lograr, pero más bien estamos hablando de una escuela de patanes. Si quieres coger, coger y coger, tal vez sí te sirvan, pero en realidad estos tipos que perjuran que al final siempre tienes que ser tu mismo, lo que hacen es cambiar tu identidad por una superficialmente vendible. Hay algunos pocos que valen la pena porque tienen un enfoque más humano y tal vez te podrían ayudar, pero la solución más simple es que adquieras seguridad en ti mismo y tengas una vida propia. No necesitas más (se oye fácil, aunque se necesitan muchos… para poner estos simples consejos en la práctica).

    10.- ¿Quiéres ser amado? Acéptate como eres. Deja de estar buscando recetas, deja de estar copiando el atuendo de Justin Bieber ¡Por Dios! Deja de hacerte el interesante, deja de postear frases de «niche, can’t y simón de bubuá» para parecer intelectual. Sé la mejor versión de ti mismo. Tienes defectos que no puedes cambiar, acéptalos e incluso puedes jugar con ellos a tu favor. No te conviertas en alguien falso, no te endeudes para aparentar que tienes dinero, no trates de ser mamón con tus amigos para hacer parecer que eres un «hombre alfa». Acéptate con tus virtudes y tus defectos, trabaja en las áreas en que flaqueas, trata de ser una mejor persona en lugar de engañarte a ti y a los demás.

    FIN

     

  • México y los rascacielos

    México y los rascacielos

    Si vives en México D.F, Guadalajara, Monterrey, Puebla o Querétaro, te darás cuenta que las ciudades se empiezan a poblar de estos edificios altos que sobresalen sobre el skyline urbano. Este fenómeno que se ha acentuado en los últimos 10 años (por ejemplo, en Guadalajara desde 1995 hasta 2002 no se construyó casi ningún edificio y ahora vemos como 15 en construcción simultanea) se puede deber a muchas cosas, no necesariamente un alto crecimiento económico, sino que nuestras ciudades se empezaron a expandir tanto que se ha vuelto más rentable crecer hacia arriba.

    México y los rascacielos

    Los rascacielos tienen cierto significado para algunas ciudades. En muchos casos es una muestra de poder y peso económico, como el Burj Khalifa de Dubai o el Empire State de Nueva York cuyo nombre lo obvia. Incluso algunos le dan una connotación fálica a la admiración por los rascacielos. Los rascacielos vinieron a sustituir a las catedrales, obeliscos y torres que se imponían en la imagen urbana.

    No tengo nada en contra de los nuevos rascacielos que invaden nuestras ciudades, el problema que veo es que estos crecen de una forma desordenada, el problema es que entre los planes parciales que existen y la corrupción imperante, no hay un orden. Basta ver una imagen de una ciudad estadounidense y después compararla con una ciudad mexicana. Para empezar, el elitismo es notorio en el caso de las ciudades mexicanas (si tomamos a Santa Fe en México D.F. o a Puerta de Hierro en Guadalajara). Si bien cualquiera puede entrar a un cluster de edificios (está abierto al público) la forma en que fue planeado aunada a la escasez de transporte público no es muy amigable para los ciudadanos que no están bien acomodados en la sociedad. Dichas zonas además se caracterizan por el tráfico y por la escasez de banquetas.

    En cambio, en Estados Unidos (y tomo como ejemplo Manhattan, que es donde he estado y es lo que se presenta generalmente como algo nice) dichas zonas tienen un gran respeto por los transeúntes y además forman parte medular del transporte público de la ciudad. Si no eres de mucho dinero, el urbanismo a la altura de Times Square no te invitará a dejar la zona.

    Si se fijan, en Estados Unidos, los rascacielos se concentran en un sector de la ciudad (en muchos casos en el downtown). En cambio en ciudades como México D.F. o Guadalajara, estos se encuentran más dispersos, y si bien existen clusters mal comunicados donde se concentran muchos edificios, podemos encontrar torres de 20 o más pisos que desentonan en zonas residenciales. No hay ningún orden urbano, lo cual puede afectar el modo de vida de quienes viven en esas colonias.

    Los planes parciales pueden ser absurdamente estrictos, y no permitirte construir algo de más de 12 pisos en una zona bien comunicada que podría permitir algo mucho más alto. Por ejemplo en Guadalajara, en Avenida Vallarta se construyó un complejo llamado «Espacio Minerva» (por estar a sólo 3 cuadras de la famosa glorieta) la cual no puede tener más de 12 pisos. Pero en cambio, gracias a la corrupción, desarrolladores pueden construir torres de 20 pisos en medio de una zona residencial, o una de más de 40 pisos en una zona donde no hay ninguna vía rápida (es decir una avenida que contenga carriles centrales separados de las laterales).

    Las ciudades han empezado a crecer para arriba, pero este fenómeno debería de ser una oportunidad y no un caos. Un crecimiento vertical ordenado podría hacer que los habitantes tengan que desplazarse menos hacia su trabajo o para divertirse, e incluso puedan optar otros medios de transporte como la bicicleta, esto reduciría mucho el tráfico. Pero cuando este crecimiento no tiene un orden, el resultado es el opuesto. Los rascacielos altos, con sus cristales que muestran su fortaleza y con un entorno bien cuidado, podrían crear la falsa sensación de primer mundo, cuando en muchos casos es todo lo contrario, el tráfico, la exclusión y el desorden, nada más lleva nuestro rezago a otros niveles, nada más lo acerca más a los cielos, pero no lo combate.