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  • La Reforma Fiscal de Peña Nieto

    La Reforma Fiscal de Peña Nieto

    Peña Nieto ya presentó su propuesta de reforma fiscal. Vi el evento y al puro estilo de viejo PRI, todos los presentes aplaudían como perros todas las propuestas de Peña Nieto. Primero habló Luis Videgaray para mencionar la justificación de la reforma en diez puntos. Y luego ya con un nivel intelectual notablemente inferior, pero con un discurso bien preparado, Peña Nieto habló de los cambios que se harían.

    La Reforma Fiscal de Peña Nieto

    Puedo decir que de todas las reformas, sólo esta merece ser llamada reforma (y con trabajos). Pero eso no significa que todos los cambios sean buenos. Más bien tiene sus puntos positivos y sus puntos negativos. Hay muchas críticas y muchos aplausos a la vez, y algunos otros, entre los que yo me encuentro, que la ven acertada en algunos puntos, pero que en otros incluso podrían significar un riesgo, y algunos otros tienen connotación política. Sobre todo para satisfacer los deseos de los activistas de café y asistentes al zócalo con propuestas que bien analizadas más bien significan lo mismo de siempre. Pero así va la cosa. No soy economista, y disculpen si me guío por mi instinto cerebral.

    El gobierno de Peña Nieto aumentará el ISR máximo del 30% al 32%. Es decir, que si ganas mensualmente un poco más de $40,000 pesos, notarás ese aumento del 2%. De esta forma se elimina el IETU y el IDE, con lo cual se simplifica el pago de los impuestos y se eliminan estas aberraciones creadas en los gobiernos del PAN y un acierto contundente en esta reforma.

    El gobierno de Peña decide no gravar los alimentos y medicinas, con lo que estoy de acuerdo, además de que políticamente le conviene hacerlo así. Pero como necesitan lana, porque lo restante entre lo que ingresan y lo que se roban, no alcanza. Entonces hay que buscar hasta el rincón más invisible para ver a que le podemos gravar el IVA:

    1. La enajenación de las propiedades de alto valor, ya no serán exentas de IVA. Es decir, la compra de casas o bienes inmuebles que tengan un alto valor, deberán pagar el 16%. Así que si te pensabas mudar de casa, hazlo este año ya.
    2. Proponen eliminar la exención del IVA a los servicios de la educación. No afecta mucho a las clases bajas que tienen pocos gastos en este tema, pero quienes estudian en escuelas privadas, pues a pagar 16% más.
    3. Se propone eliminar la exención de IVA al transporte foráneo de pasajeros. Es decir, si tomas un camión (ETN, Primera Plus) para viajar de una ciudad a otra, tus boletos podrían costarte un 16% más.
    4. Se propone limitar la exención al teatro y circo pero gravar todos los demás espectáculos (eso de teatro y circo hasta cínico suena). Es decir, mi boleto para ver a Muse este año me costó $400 pesos, pero si fuera el siguiente, tendría que pagar el IVA de ese boleto. Algo cercano a los $450 pesos. Los conciertos de rock no serán grabados para lanzarlos en un DVD, sino que serán gravados con el IVA.
    5. Quieren implementar el IVA a las gomas de mascar, porque como en teoría, no se digieren y se escupen, entonces no se considera comida. ¿Y si tengo la costumbre de tragarme el chicle? ¿Quedaría exento?
    6. Los perros, gatos, y toda la adquisición de animales será gravada con el IVA. Así también la compra de comida para perros, comida para gatos y mascotas, serán gravadas. Esto porque es comida que no es consumida por humanos y porque asumen que quienes compran animales o comida para animales son gente de dinero.
    7. Se propone gravar las importaciones temporales en la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), depósito fiscal automotriz, recinto fiscalizado y recinto fiscalizado estratégico. Además la tasa fronteriza del IVA (que es del 11%) se eliminaría.
    8. La joyería, piezas artísticas, y demás, serían gravadas con el IVA.

    Peña Nieto propone bajar los gasolinazos. Como todos saben (o espero que sepan), los gasolinazos se realizan para quitar progresivamente el subsidio que tiene la gasolina. Ahora el incremento será menor, y la gasolina dejará de ser completamente subsidiada en muchos, muchos años.

    Hay algo que suena muy bonito, es el seguro de desempleo que saldrá en parte de los bolsillos del patrón. Es decir, si me corren de una empresa donde laboro, recibiré 6 meses de mi salario. Si los patrones estaban felices con la poca carga que les quitaron con la reforma laboral, con esta los dejarán más angustiados que antes. Podríamos pensar en una megaempresa o corporación cuando hablamos de patrones. Pero ¿qué tanto podrá desincentivar a los pequeños emprendedores, los que empiezan desde abajo, con un capital limitado sabiendo que tienen que pagar además de todos los gastos, un seguro de desempleo por despedir a un empleado ineficiente?. Me hubiera gustado que este viniera tal vez de un aumento al consumo (IVA) para no desincentivar la inversión.

    Pues los programas sociales del chavista norcoreano cubano, socialista comunista stalinista totalitario López Obrador (al cual por cierto, criticaré en un artículo posterior) fueron «tan malos» que el gobierno de Peña Nieto busca implementar el «seguro para los viejejitos» eufemísticamente llamado (pensión universal).

    A esto agregar su propuesta de déficit del 1.4% del PIB para estimular la economía, y su intención de combatir la informalidad por varios frentes.

    Hasta ahora, todos los gravámenes los absorbe la clase media. Pero sale de la caja de pandora la eliminación del régimen de consolidación fiscal, que es tan usado por los millonarios para evadir impuestos. Habrá que ver si de verdad va a quitar alguno de los privilegios de los ricos, o como suele suceder, al final ocurrirá lo mismo de siempre. Creo que este apartado podría ser determinante para decir si la reforma fue buena o no, si de verdad van a acabar con algunos de los privilegios o la clase media, como suele ocurrir, terminaremos absorbiendo todo.

    Peña Nieto presentó la reforma como una reforma social, que de «neoliberal» no tiene mucho. Más bien parece tirada a la izquierda (y aquí algunos cuestionarán las razones políticas), aunque gran parte de ella tiene mucha retórica. Hablaron, como suelen hacerlo los del PRI, de justicia social, de la inequidad, e incluso pudieron empatar su gran necesidad de rascar para ingresar más recursos al gobierno con el discurso de la obesidad gravando algunos productos engordantes como refrescos y bebidas azucaradas.

    Hay algunos cambios necesarios, otras propuestas que dependerán de como se instrumenten, y otras que de verdad están de más o incluso podrían rayar en lo ridículo. A pesar de que esta reforma la veo más «reforma» que las otras. Veo algo en común, parecieran quedar bien con todos.

    Falta naturalmente que se legisle en el congreso, pero sabiendo que hay un Pacto por México en el cual se basa, y que la reforma tiene que ver con satisfacer a las fuerzas políticas, entonces veo que no habrán muchos cambios.

  • El arduo proceso de pagar y declarar los impuestos.

    Muchos de ustedes ya han tenido la «experiencia» de haber ido a la SAT para pagar sus impuestos, para darse de alta, o para cualquier trámite burocrático relacionado con aquellas aportaciones que tenemos que darle al gobierno para qué los gasten en campañas electorales haga mejoras a este país. Y es curioso, porque la primera vez que entré, no parecía estar en una empresa de gobierno. Las instalaciones están bien cuidadas, y en general, te atienden rápido. Haces tú cita por Internet, y generalmente no tienes que hacer colas ni esperar (lo más que me ha tocado esperar son 15 minutos).

    No es que el gobierno se haya vuelto eficiente. Es que como se trata de impuestos, entonces se debe atender muy bien al contribuyente para qué suelte algunas gotas de su sudor. Y hasta ahí todo va bien, pero cuando uno entra a este mundo de la «fantasía impositiva y tributaria», se da cuenta que las cosas no son tan bonitas. No por lo que te bajan, sino porque para el que no tenga contador a la mano, todo se puede volver un caos.

    Calculando mis impuestos.

    La atención al cliente parece ser buena, pero los criterios que manejan los empleados pareciera que son diferentes, cuando la ley es solo una. El primer mes que voy, llevo mis facturas (tanto como las que yo expedí, como las deducibles de impuestos), y todo como si nada, me dicen que tengo que declarar el DIOT y el Listado de IETU (que es aparte del IETU mismo). Esta persona me imprime una bitácora para que ahí lleve todas mis declaraciones mensuales, con el fin de que no tenga errores a la hora de que me toque hacer mi declaración anual. Me dice, tienes que pagar tanto, todo bien.

    El siguiente mes, otro empleado me dice: Necesitas una cuenta fiscal y tus facturas de gasolina solo son válidas si pagaste con tarjeta (el del mes pasado no me había dicho nada), además el Listado de IETU no lo tienes que declarar mientras no obtengas tantos ingresos mensuales. Y para colmo, la bitácora donde el otro empleado me había hecho el cálculo tenía errores, por lo que se tuvo que hacer un ajuste.

    Ayer voy con miedo al SAT pensando con qué «nueva jalada» me iban a salir. Y ahora como si nada, todo bien, pero tan bien que temes que en el siguiente mes te digan que en el anterior cometiste algún error. La que me atendió me dice que no forzosamente tengo que tener mi cuenta fiscal a menos que la quiera usar para la gasolina ¿quien los entiende?

    Su sitio web. Una pesadilla.

    El SAT tiene un sitio web donde se pueden hacer todos los trámites y llevar el control de todos los movimientos. Parecería un alivio, pero la interfaz sinceramente es una cochinada. Primero, la mayoría de sus funciones solo sirven en Explorer. No porque esté programada en ASP (lenguaje de Microsoft) significa que solo deba de funcionar en Explorer. Parece que se saltaron por el arco del triunfo a Firefox y a Chrome, que cada vez ganan mas mercado en esto de los navegadores.

    No entiendo como no hay un panel de control donde el usuario pueda hacer todo. Si quieres hacer una declaración en ceros, tienes que dar 5 clics para llegar a la aplicación. Pero si quieres ver el historial de tus transacciones y declaraciones, debes de salir, y volver a entrar con tu RFC y Clave CIEC a otra aplicación específica para ver el historial, el cual también es una pesadilla, porque no tiene ninguna opción para usar filtros o acomodar la información por categorías:

    Nótese lo descuidada que tienen la interfaz. Es cierto que lo que más importa aquí es la usabilidad, pero al menos que se vea estético. Sinceramente parece un diseño sacado de una página de Geocities.

    Dentro del portal, la forma en que tienen acomodada la información está para llorar. Algo básico en el diseño de un sitio web, es que el usuario de el mínimo número de clics posibles para llegar a la información que quiere encontrar. Un ejemplo es cuando trato de buscar cuales son mis obligaciones de acuerdo al régimen con el que me di de alta en el sistema. Tuve que dar 5 clics para llegar a la información desde el portal, la cual está terriblemente organizada, y confunde mucho al visitante.

    El sitio web te dice cómo puedes calcular tus impuestos. Si bien el cálculo es algo laborioso, la forma en que lo explican hace que parezca más difícil de lo que es. Y más cuando tienes que descargar el software para el Listado de IETU y la DIOT. Para esto te tienes que ir a otra sección del portal (otra vez), buscarlo dentro de una lista de miles de aplicaciones y descargarlo.

    El software no es muy amigable, sobre todo para aquellos que no tienen muchos conocimientos en computación. Este software genera un archivo el cual hay que mandarlo por medio de un sistema del portal, y cuando no se entiende bien como hay que llenar la información se corre el riesgo de mandar una declaración de forma errónea, error que te podría llegar a costar $8,000 pesos si llegaras a tener la mala suerte de que te toque auditoría.

    Para evitar este tipo de problemas puedes hacer citas. El problema es que muchas veces en cada cita, solo te pueden ayudar en un concepto. Es decir, debes hacer una cita para que te calculen los impuestos, otra para que te elaboren el listado de IETU, o el DIOT. Con lo cual perderás tiempo en las oficinas del SAT para cumplir con tus obligaciones.

    El IETU, otro dolor de cabeza.

    Si ya antes era enfadoso todo el proceso burocrático para declarar y pagar impuestos, el IETU vino a dar el golpe de gracia. Ese impuesto que inventó de «no se donde» Agustín Carstens, el cual buscaba obtener una mayor recaudación (a sabiendas de que los ingresos petroleros están bajando). El problema con este impuesto, no es solo que golpea más a las clases medias. El problema es que duplica el trabajo que uno tiene que hacer para declarar sus impuestos.

    El IETU implica un nuevo cálculo, y no solo eso, también otra declaración aparte llamado Listado de IETU. ¿Por qué demonios mejor no subieron la tasa del ISR para calcular todo en un solo impuesto?. Tal vez el impuesto sea así porque tiene un fin en específico que yo no sé porque no soy especialista en el tema. Pero solo el calcular un impuesto nuevo significa más trabajo que se podría utilizar mejor en otra cosa más productiva.

    Luego, ¿Por qué nadie quiere pagar impuestos?

    No a todos los microempresarios y freelancers nos es rentable contratar un contador, sobre todo para aquellos que estamos empezando a crecer. Por eso creo que el SAT debería de hacer un cambio de fondo para hacer más fácil este tipo de trámites, los cuales mucha gente evade no solo por el dinero, sino por el proceso y trabajo que implica declarar impuestos.

    Habemos quienes queremos cumplir con nuestras obligaciones, y creemos que es justo que una parte de nuestras ganancias vayan al gobierno para que estas se transformen en una mejora del país (para lo cual también habría que presionar para que los utilicen bien). Pero creo, como mencioné, que el proceso debería ser fácil, y lo único que nos debería pesar sea la cartera, y no, la cabeza.

    P.D. Y se deberían llamar contribuciones. Impuestos, su misma palabra lo dice, «imposición», tiene una connotación negativa. En cambio contribuciones alienta mas a «voy a pagar porque va a contribuir».