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  • Eliminar la tenencia ¿En verdad es una buena medida?

    La tenencia, cómo ya muchos de ustedes saben, la crearon para poder financiar los Juegos Olímpicos de 1968, y posteriormente también el Mundial de 1970, pero el impuesto siguió ahí. Muchos hemos considerado absurda esa medida por el hecho de que solo en México se cobra un impuesto anual por poseer un coche. Pero ahora muchos políticos han decidido que es hora de derogarla, Felipe Calderón tiene la presión de hacerlo porque fue su promesa de campaña y no lo ha hecho, y ahora que se acercan los tiempos electorales, muchos políticos están buscando derogarla, pero yo me pregunto ¿es una buena idea?.

    La mayor de las ciudades en México están creadas para el automóvil, a excepción del Distrito Federal que cuenta con una eficiente red de metro, en las demás ciudades es difícil trasladarte cómodamente de un punto a otro si no es por medio de este transporte. El problema es que gran parte de la población no cuenta con un coche para moverse en una ciudad diseñada para estos. A pesar de ser un país desarrollado, tenemos un índice de autos per cápita más alto que algunos países más desarrollados (y todo esto a pesar de la satanizada tenencia). Esto no es porque tengamos más facilidad para comprar un coche, sino porque en varios países se ha optado fomentar otros medios de transporte, como el metro, los autobuses, las bicicletas, etc…

    En las principales ciudades de México, se vive una saturación del transporte vehicular, en el caso de Guadalajara en los últimos 10 años se han construído muchas obras viales y solo es cuestión de meses para que terminen saturadas (un ejemplo son los nuevos túneles vehiculares en López Mateos), porque las nuevas vialidades terminan generando más tráfico. Construír más redes viales sale caro y a largo plazo no soluciona un problema que se viene incrementando.  ¿Qué es lo que han hecho muchos países como Alemania, Holanda o Corea del Sur?, desincentivar el uso del automóvil. Algunos de estos países han llegado al extremo de demoler circuitos viales para hacer parques públicos.

    Entonces si eliminamos la tenencia vehicular, estaríamos incentivando la compra de más automóviles, lo cual nos generaría más tráfico y más problemas de congestionamiento vehicular. Pero no queda ahí. En México muchas veces nos quejamos de que los millonarios no pagan su impuesto sobre la renta, y la gente de clase media tenemos que solventar la mayor carga impositiva del país. Por el contrario, la tenencia es un impuesto generalizado, es decir, todo aquel propietario de un automóvil la tiene que pagar. Un millonario podrá evadir sus impuestos generados por sus ganancias, pero la tenencia la tiene que pagar si o si. De hecho la tenencia grava a las clases medias y altas, lo cual es un buen aliciente para generar una mejor distribución de la riqueza.

    ¿Qué pasa si eliminamos la tenencia?. Tanto la federación como las entidades federativas (estados) buscarán otras formas de recaudar el dinero que van a dejar de percibir por medio de este impuesto. Una buena opción podría ser el aumentar el costo de las multas a los automovilistas (es la única opción alternativa que se me haría justa y viable), pero lo más seguro es que busquen exprimir más a los contribuyentes que ya pagan. Seguramente si no pagamos la tenencia, Hacienda nos sacará ese dinero por otro lado. Tal vez aumentarán el Impuesto sobre la Renta (que afectará tanto a  empleadores como a empleados y lo cual desincentiva la iniciativa empresarial)  o bien, cobrarán multas más caras por incumplimiento de pagos y Hacienda se pondrá mas exigente de lo que ya es.

    La eliminación de la tenencia me parece un tanto populista, y más cuando el gobierno no tiene muchos recursos para recaudar impuestos (a excepción de los millonarios que no se atreve a tocar). Es cierto que el gobierno malgasta parte de nuestros impuestos, pero también gracias a ellos existen programas sociales que en su ausencia incrementarían más la pobreza en México. Más bien tendríamos que presionar al gobierno y exigirle que utilice los impuestos correctamente.

    Por eso yo me preguntaría ¿Que tan beneficioso sería eliminar la tenencia?. La pregunta la dejo al aire, yo solo di mis argumentos.

  • Saturado de Felipe Calderón.

    Les cuento, hace 3 días (a partir del día que escribo este artículo) había recibido una requisición del SAT porque no había declarado el IEPS, un impuesto que no debería declarar, pero que por un error de Hacienda me lo metieron en mi lista de obligaciones (de hecho tengo pleito con ellos porque ha sido engorroso el trámite para aclararles que por mi giro yo no debo de declarar dicho impuesto. Bueno, sucede que cuando te llega una requisición por una omisión de declaración corresponde una multa de mínimo 8,000 pesos. Dicha multa la puedes evitar si presentas la declaración el mismo día en que te llegó dicha requisición. Y eso hice, declaré el IEPS en ceros para no tener ningún problema. Pero dos días después me llega una carta del SAT. Mi primera sensación fue de susto, de que tuviera una irregularidad y me hubiera llegado una multa. Pero oh sorpresa, cuando abro la carta veo que se trata de todo lo contrario.

    La carta era una felicitación por parte de Felipe Calderón por haber cumplido con mi declaración anual, el presidente me tutea: Te felicito por presentar en tiempo y forma tu Declaración Anual ante el SAT. Gracias por ser un contribuyente cumplido. Después de eso, la carta está llena de demagogia y de proselitismo político. Dice que ha simplificado el procedimiento para presentar la declaración anual (pero no dice que ha complicado los demás trámites como las declaraciones mensuales, y el IETU, además de que la programación de la página es un asco, solo funciona en Internet Explorer). Dice que gracias al cumplimiento de mis obligaciones, estamos construyendo un México más fuerte, habla de sus obras, proyectos como Oportunides o el Seguro Popular que se sustentan gracias a nuestros impuestos. Después de terminar con su discursito, me manda un saludo y firma la carta. Obviamente es una carta automatizada la cual se envía a todos los contribuyentes, pero los del SAT ni siquiera se molestaron en revisar bien mi nombre porque lo escribieron con faltas de ortografía.

    Me pregunto ¿Para qué me mandan esta carta desde Los Pinos?. ¿Qué el Presidente que me va a simpatizar más por haberme felicitado y por haberme tuteado?. A mí lo que me provoca es hastío y una enorme saturación. Porque de cara a las elecciones del 2012 por alguna razón Felipe Calderón se está haciendo mucho proselitismo, no solo con su informe que fue opacado por los recientes hechos violentos, sino con sus Talk Shows, y recientemente con su programa «Pregúntale al presidente». Quiere mejorar su imagen, quiere dar el aspecto de que es un mandatario democrático, con apertura a las ideas diferentes y que escucha las necesidades de la gente, aunque incluso gente que fuera de su mismo partido como Manuel Espino lo tacha de autoritario y antidemocrático.

    No solo eso, también Felipe Calderón ha aparecido practicando deportes extremos para promocionar el turismo del país. Utiliza mucho su imagen, aunque no sea una figura carismática, pero parece que solo se dirige solo a aquellos que creen en el, solo a un tercio de México que está alineado con el Presidente. Pero para la mayoría de los mexicanos, esto nos satura, nos satura escuchar los supuestos logros en contra del narcotráfico en la radio, nos satura todo. Parece que le preocupa más la forma en que la historia lo juzgará que realizar un buen mandato en el año que le queda. Obviamente parte de la apuesta es política, porque necesita mejorar su percepción ante la ciudadanía para que de esa forma, los candidatos de su partido tengan más peso político de cara a las elecciones, aunque su gallo, Ernesto Cordero, es ya un pez perdido.

    Y creo que en este sitio últimamente he hablado mucho de Felipe Calderón, y la razón es que ha dado mucho de que hablar. Espero darle un descanso al tema del Presidente y hablar de otras cosas más interesantes. Pero si, quería expresar que yo estoy saturado de Felipe Calderón.

  • 2,500 pesos en impuestos. Más gano, más pago

    En este més tuve 9,000 pesos en ingresos, cierto no tuve muchas deducciones (algo así como 1000 pesos) pero me llamó la atención que Hacienda ahora me cobrara tantos impuestos por ganar más. Normalmente al mes estoy facturando como unos 5,000 pesos, de los cuales (deducciones incluídas, que casi siempre rondan los 1000 a 1500 pesos) no me cobraba ni $1,000 pesos, me llamó la atención que ahora que gano poco menos del doble, los impuestos casi se tripliquen. Lo que quiere decir que mientras más dinero gane, Hacienda me va a cobrar más. De hecho, me hubiera convenido haber ganado menos porque así con los impuestos mi utilidad final hubiera sido más alta.

    Yo se que me ha faltado ir con un contador que me asesore para que la carga impositiva sea menor. Yo mismo siempre he manejado por mi cuenta mis obligaciones fiscales, pero me pregunto ¿Por qué si uno es más productivo, tiene que pagar más?. Yo se que los marxistas e izquierdistas revolucionarios se van a enojar conmigo, pero yo creo que se está castigando de esta forma el emprendurismo, pienso que todos deberíamos pagar el mismo porcentaje de impuestos, tanto el microempresario, como el que tiene grandes empresas.

    Es curioso porque la más castigada es la clase media. Muchos de los grandes empresarios no pagan impuestos, tienen contactos y los mejores expertos para que no tengan que pagar y se queden con la rebanada del pastel. Pero los empresarios que no tienen acceso a esos lujos tienen que vérselas con Hacienda y sufrir porque a muchos les llegan a recortar hasta el 30% de las ganancias. Parece que en México tenemos una revoltura cultural donde se piensa que ser rico es malo, pero ser millonario no lo es tanto. Herencia del socialismo revolucionario, pero también del pacto de los multimillonarios con el gobierno.

    Creo que habría que hacer una reforma fiscal donde no se castigue tanto a la creación de la riqueza, y se oriente más bien al consumo (IVA) donde pagan todos por consumir y no por trabajar. Pero a la vez en esa reforma tendría que obligar a los multimillonarios a pagar impuestos y dejar de evadirlos. ¿Qué es un yate menos de los 30 que ya tienen?. No se que les parezca esta reforma «Neoliberal-Marxista» pero creo que es lo justo. Por que en el sistema que tenemos actualmente mientras las grandes empresas multimillonarias gozan de las utilidades, las pequeñas y medianas empresas tienen problemas para subsistir. Tienen que cumplir toda una tramitología, tienen que sufrir para despedir personal ineficiente para no quedar en bancarrota.

    Ni modo, tendré que pagar esos impuestos, la buena noticia aquí es que en la declaración anual Hacienda me quedó debiendo 800 pesos, los cuales no he cobrado, igual me servirán de colchón.

    Ni modo, traté de seducir a Lolita y llegó Dolores a apalearme.

  • El arduo proceso de pagar y declarar los impuestos.

    Muchos de ustedes ya han tenido la «experiencia» de haber ido a la SAT para pagar sus impuestos, para darse de alta, o para cualquier trámite burocrático relacionado con aquellas aportaciones que tenemos que darle al gobierno para qué los gasten en campañas electorales haga mejoras a este país. Y es curioso, porque la primera vez que entré, no parecía estar en una empresa de gobierno. Las instalaciones están bien cuidadas, y en general, te atienden rápido. Haces tú cita por Internet, y generalmente no tienes que hacer colas ni esperar (lo más que me ha tocado esperar son 15 minutos).

    No es que el gobierno se haya vuelto eficiente. Es que como se trata de impuestos, entonces se debe atender muy bien al contribuyente para qué suelte algunas gotas de su sudor. Y hasta ahí todo va bien, pero cuando uno entra a este mundo de la «fantasía impositiva y tributaria», se da cuenta que las cosas no son tan bonitas. No por lo que te bajan, sino porque para el que no tenga contador a la mano, todo se puede volver un caos.

    Calculando mis impuestos.

    La atención al cliente parece ser buena, pero los criterios que manejan los empleados pareciera que son diferentes, cuando la ley es solo una. El primer mes que voy, llevo mis facturas (tanto como las que yo expedí, como las deducibles de impuestos), y todo como si nada, me dicen que tengo que declarar el DIOT y el Listado de IETU (que es aparte del IETU mismo). Esta persona me imprime una bitácora para que ahí lleve todas mis declaraciones mensuales, con el fin de que no tenga errores a la hora de que me toque hacer mi declaración anual. Me dice, tienes que pagar tanto, todo bien.

    El siguiente mes, otro empleado me dice: Necesitas una cuenta fiscal y tus facturas de gasolina solo son válidas si pagaste con tarjeta (el del mes pasado no me había dicho nada), además el Listado de IETU no lo tienes que declarar mientras no obtengas tantos ingresos mensuales. Y para colmo, la bitácora donde el otro empleado me había hecho el cálculo tenía errores, por lo que se tuvo que hacer un ajuste.

    Ayer voy con miedo al SAT pensando con qué «nueva jalada» me iban a salir. Y ahora como si nada, todo bien, pero tan bien que temes que en el siguiente mes te digan que en el anterior cometiste algún error. La que me atendió me dice que no forzosamente tengo que tener mi cuenta fiscal a menos que la quiera usar para la gasolina ¿quien los entiende?

    Su sitio web. Una pesadilla.

    El SAT tiene un sitio web donde se pueden hacer todos los trámites y llevar el control de todos los movimientos. Parecería un alivio, pero la interfaz sinceramente es una cochinada. Primero, la mayoría de sus funciones solo sirven en Explorer. No porque esté programada en ASP (lenguaje de Microsoft) significa que solo deba de funcionar en Explorer. Parece que se saltaron por el arco del triunfo a Firefox y a Chrome, que cada vez ganan mas mercado en esto de los navegadores.

    No entiendo como no hay un panel de control donde el usuario pueda hacer todo. Si quieres hacer una declaración en ceros, tienes que dar 5 clics para llegar a la aplicación. Pero si quieres ver el historial de tus transacciones y declaraciones, debes de salir, y volver a entrar con tu RFC y Clave CIEC a otra aplicación específica para ver el historial, el cual también es una pesadilla, porque no tiene ninguna opción para usar filtros o acomodar la información por categorías:

    Nótese lo descuidada que tienen la interfaz. Es cierto que lo que más importa aquí es la usabilidad, pero al menos que se vea estético. Sinceramente parece un diseño sacado de una página de Geocities.

    Dentro del portal, la forma en que tienen acomodada la información está para llorar. Algo básico en el diseño de un sitio web, es que el usuario de el mínimo número de clics posibles para llegar a la información que quiere encontrar. Un ejemplo es cuando trato de buscar cuales son mis obligaciones de acuerdo al régimen con el que me di de alta en el sistema. Tuve que dar 5 clics para llegar a la información desde el portal, la cual está terriblemente organizada, y confunde mucho al visitante.

    El sitio web te dice cómo puedes calcular tus impuestos. Si bien el cálculo es algo laborioso, la forma en que lo explican hace que parezca más difícil de lo que es. Y más cuando tienes que descargar el software para el Listado de IETU y la DIOT. Para esto te tienes que ir a otra sección del portal (otra vez), buscarlo dentro de una lista de miles de aplicaciones y descargarlo.

    El software no es muy amigable, sobre todo para aquellos que no tienen muchos conocimientos en computación. Este software genera un archivo el cual hay que mandarlo por medio de un sistema del portal, y cuando no se entiende bien como hay que llenar la información se corre el riesgo de mandar una declaración de forma errónea, error que te podría llegar a costar $8,000 pesos si llegaras a tener la mala suerte de que te toque auditoría.

    Para evitar este tipo de problemas puedes hacer citas. El problema es que muchas veces en cada cita, solo te pueden ayudar en un concepto. Es decir, debes hacer una cita para que te calculen los impuestos, otra para que te elaboren el listado de IETU, o el DIOT. Con lo cual perderás tiempo en las oficinas del SAT para cumplir con tus obligaciones.

    El IETU, otro dolor de cabeza.

    Si ya antes era enfadoso todo el proceso burocrático para declarar y pagar impuestos, el IETU vino a dar el golpe de gracia. Ese impuesto que inventó de «no se donde» Agustín Carstens, el cual buscaba obtener una mayor recaudación (a sabiendas de que los ingresos petroleros están bajando). El problema con este impuesto, no es solo que golpea más a las clases medias. El problema es que duplica el trabajo que uno tiene que hacer para declarar sus impuestos.

    El IETU implica un nuevo cálculo, y no solo eso, también otra declaración aparte llamado Listado de IETU. ¿Por qué demonios mejor no subieron la tasa del ISR para calcular todo en un solo impuesto?. Tal vez el impuesto sea así porque tiene un fin en específico que yo no sé porque no soy especialista en el tema. Pero solo el calcular un impuesto nuevo significa más trabajo que se podría utilizar mejor en otra cosa más productiva.

    Luego, ¿Por qué nadie quiere pagar impuestos?

    No a todos los microempresarios y freelancers nos es rentable contratar un contador, sobre todo para aquellos que estamos empezando a crecer. Por eso creo que el SAT debería de hacer un cambio de fondo para hacer más fácil este tipo de trámites, los cuales mucha gente evade no solo por el dinero, sino por el proceso y trabajo que implica declarar impuestos.

    Habemos quienes queremos cumplir con nuestras obligaciones, y creemos que es justo que una parte de nuestras ganancias vayan al gobierno para que estas se transformen en una mejora del país (para lo cual también habría que presionar para que los utilicen bien). Pero creo, como mencioné, que el proceso debería ser fácil, y lo único que nos debería pesar sea la cartera, y no, la cabeza.

    P.D. Y se deberían llamar contribuciones. Impuestos, su misma palabra lo dice, «imposición», tiene una connotación negativa. En cambio contribuciones alienta mas a «voy a pagar porque va a contribuir».