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  • Lágrimas de Krokodile

    Lágrimas de Krokodile

    La especie humana es sorprendente, pero no siempre para bien. En este caso, lo que me sorprende, es cómo los humanos tenemos la capacidad de destruirnos, en el supuesto de que nuestra capacidad racional es suficiente como para alertar al individuo de actos o prácticas que lo pueden destruir. Al haber alcanzado cierta edad, en la que ya no necesitamos que nuestros padres o tutores nos prevengan del peligro, el individuo, a menos que sea deliberadamente engañado, tiene la capacidad de alejarse de aquello que lo daña. La droga proveniente de Rusia llamada Krokodile (desomorfina) es llamada así por la piel escamosa y laceraciones que presentan los individuos que la consumen y ha provocado una gran preocupación a nivel mundial.

    Lágrimas de Krokodile

    Si uno navega e investiga en Internet las consecuencias físicas de usar esta droga, supondría que nadie en su sano juicio la utilizaría. Incluso se le llama la droga zombie, debido a que en los casos más drásticos, el individuo pierde tanto piel y músculo (en algunos casos, los huesos quedan expuestos) que tiene aspecto de zombie. Pero por el contrario, es una droga que se ha empezado a extender desde Rusia a todo el planeta (incluido hasta el momento, un caso en Puerto Vallarta), debido a que es mucho más barata que la heroína y tiene efectos similares. Los componentes de esta droga son muy fáciles de conseguir (codeína presente en jarabes para la tos y pastillas) y sintetizar.. Pero los efectos son devastadores.

    El uso de drogas ha sido un problema de salud a nivel mundial. Desde las legales como el alcohol y el tabaco, las livianas como la marihuana, y drogas mucho más fuertes como el crack. La adicción a ellas, sumada a las condiciones tanto físicas como psicológicas del individuo, pueden causar una dependencia tal, que estas personas se preocupan más por satisfacer dicha dependencia que por correr el riesgo de adquirir un aspecto como el mostrado en Internet en los adictos de Krokodile o incluso la muerte. Debido a esto, los sistemas de salud de los distintos países deberán aplicar nuevas restricciones a ciertas sustancias que hasta ahora, no son difíciles de conseguir.

    El problema del narcotráfico a nivel mundial (y que en México sufrimos además con violencia) es algo preocupante. Los capos del narco se desentienden del estado en que pueden dejar a sus «clientes» con tal de obtener poder y recursos económicos. Inclusive no es de extrañar que en algunos grupos relacionados con el narco, una de las reglas es que ellos no deben de consumir la droga que están vendiendo, o bien, no deben consumir drogas en general.

    El tema de la drogadicción es algo complejo. Ciertamente quienes se encuentren psicológicamente más vulnerables tendrán mayor facilidad a desarrollar adicciones. Pero tampoco son inexistentes los casos en que un individuo estable, con futuro prometedor y un ambiente favorable (familia, amigos), termina sucumbiendo en las drogas. Las alteraciones a la psique que provocan las drogas explican que individuos decidan consumir Krokodile, a pesar de las advertencias explícitas y las referencias disponibles en Internet que generalmente espantan a la población en general.

    Sorprende nuestra capacidad de autodestrucción, que se contradice con nuestro sistema evolutivo. Y es que si tenemos la capacidad de alterar de forma drástica el funcionamiento de nuestro organismo, entonces no nos debe de sorprender que este se autodestruya, contraviniendo la naturaleza de sus funciones.

  • Legalización de las drogas: Un asunto de moral

    Legalización de las drogas“Pocas palabras, muchas balas”, parece ser el mensaje que  dan Alejandro Poiré, secretario de gobernación,  y Margarita Zavala, presidenta del DIF  y esposa de Felipe Calderón, en el Foro Internacional Drogas: un balance a un siglo de su prohibición, que se lleva a cabo en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología:

    “Sería mucho, mucho más rentable, y participarían muchas más bandas, más criminales, con los delitos que acompañan al crimen organizado, como la extorsión, el secuestro y la trata de personas…Es decir, habría un incentivo de violencia para conservar esos mercados monopólicos, porque el costo de la producción sería menor”

    Margarita Zavala

    Habló además de que legalizar las drogas incrementaría su consumo, y eso generaría un aumento de la violencia al interior de las familias. Comentó que así como se ha demostrado que el  consumo de alcohol agrava situaciones de violencia intrafamiliar, el consumo exacerbado de drogas produciría un efecto aún más grave.

    -Fragmento del artículo de Georgina Olson para Exelsior: “Zavala y Poiré juzgan inútil legalizar droga; descartan reducción de ganancias”, declaraciones sacadas de los dicho en el Foro Internacional Drogas: un balance a un siglo de su prohibición.

    Es visible como, al igual que el caso del aborto, la negativa ante la legalización de las drogas es argumentada con discursos moralistas…

    Estados Unidos es el mayor consumidor de narcóticos a nivel mundial; casi el 50% de la producción de estupefacientes es para los estadounidenses, de manera que si el narcotráfico ha aumentado en los últimos años se debe a la enorme demanda que provoca nuestro vecino del norte…  La narcoviolencia es causada por el dominio de las rutas comerciales; México es una muy buena vía de tránsito hacía Estados Unidos, de manera que ya existía violencia entre los cárteles desde hace décadas, sin embargo, el meter de lleno al ejército a esta guerra por los territorios fue una bomba que multiplicó los niveles de narcoviolencia.

    El narcotráfico es un negocio, y, como todo negocio, produce ganancias, las cuales, en el caso de México, son vitales para la economía, llegando a ser la segunda fuente de divisas a nivel nacional sólo después del petróleo; el Estudio Binacional de Bienes Ilícitos México-Estados Unidos del 2010 estimó las ganancias del narcotráfico entre los 19 mil millones de dólares y los 29 mil millones de dólares; hay que decir que la mitad de este capital ingresa al sistema financiero mexicano; en pocas palabras; México tiene un cáncer llamado narcotráfico, pero, irónicamente, sin ese cáncer no puede vivir…  El país es adicto al dinero obtenido del negocio de las drogas, y, como todo adicto, debe de ser tratado, no como delincuente sino como enfermo… La estrategia que echó a andar el ejecutivo a finales del 2006 se basa en la ya obsoleta idea de que el delincuente nace con un revólver, de que el fenómeno delincuencial no se relaciona con  la deficiencia en la educación, los bajo índices de empleo o los millones de mexicanos que viven en la pobreza; las acciones que el gobierno calderonista ha tomado en materia de seguridad demuestran lo poco que la actual administración conoce al país o, por qué no, lo mucho que le debe a ciertos sectores extranjeros que le facilitaron la llegada al poder. El problema del narcotráfico no es aislado, al contrario, es el resultado de una serie de crisis por las que ha cruzado el país (económica, social, educativa…); de esta manera, debe de ser  tratado con medidas integrales: Combatir el desempleo y la pobreza, aumentar la calidad de la educación, combatir la brutalidad de los criminales con operativos inteligentes que capturen a los que lavan el dinero, exigir al gobierno estadounidense cuentas claras sobre sus agentes en territorio nacional y legalizar las drogas:

    “No existe una relación comprobada entre las drogas y la violencia; esta última, en todo caso, se encuentra asociada más a la ruta del tráfico que a los hábitos de consumo”.

    -Luis Astorga, investigador de la UNAM.

    Jorge Hernández, politólogo e internacionalista de la UNAM, mencionó al estado de Hidalgo, que tiene un alto índice de consumo con poca violencia, mientras que en Guerrero, con un menor consumo, los índices de violencia son significativamente mayores… McPherson, principal impulsor de Supervised Injection Facility (InSite), centro que supervisa la aplicación de inyecciones a adictos, consideró que la alternativa de regular legalmente el consumo de algunas drogas, no sólo le resta mercado a las organizaciones criminales, sino permite tener un control sobre los consumidores

    -Fragmento del artículo de Ciro Pérez Silva para La Jornada “La prohibición total de la drogas responde a la lógica del pasado”, declaraciones sacadas de los dicho en el Foro Internacional Drogas: un balance a un siglo de su prohibición.

    Lo cierto es que México es una nación narcodependiente que no puede privarse del dinero que producen las actividades del crimen organizado; mas al legalizar los narcóticos se legalizaría también el capital “sucio” que se produce gracias a su venta, además se podría controlar el consumo interno; si bien los precios bajarían, y con ello las ganancias, la reactivación  el campo mexicano sería otra de las ventajas que traería la aprobación de los estupefacientes; igualmente se podría proporcionar una mejor rehabilitación a los adictos a las distintas drogas… El alcohol y el tabaco son consumibles que dañan al organismo, la única diferencia con las demás sustancias adictivas es que estos son legales; los efectos negativos para la salud al consumir estos productos son conocidos y difundidos; todo se reduce a un asunto de elección. El mercado de estos productos es muy explotado, además de beneficioso económicamente, y existen grupos de rehabilitación para los que se tienen problemas con el uso de estas; ¿qué diferencia habría, por ejemplo, con la mariguana?…

    Como los precios de las drogas bajarían los carteles perderían clientes y, por lo tanto, ganancias; lamentablemente sería ingenuo creer que desaparecerían pues también controlan el tráfico de armas y de personas; de cualquier forma su poderío se vería afectado.

    Mas uno de los principales problemas de la despenalización de las drogas es la doble moral de Estados Unidos que, por una parte, permite el consumo interno, pero condena enérgicamente el consumo de enervantes en el resto del mundo; si los autodenominados americanos aceptaran el consumo de alucinógenos como un negocio más, se podrían hasta iniciar relaciones comerciales para la comercialización de estos productos, más aun sabiendo la gran cantidad de adictos que habitan en aquel país; sin embargo, la batalla contra los narcotraficantes ha sido una buena excusa para que Estados Unidos intervenga en los asuntos internos de otros países  bajo el pretexto de luchar contra los grupos que promueven las sustancias ilegales; Colombia y México son claros ejemplos… Sólo queda citar al controversial general Díaz: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

  • México militarizado.

    Creo que uno de los errores de la derecha mexicana es tratar de combatir al fuego con fuego, y no tratar de solucionar el problema de fondo. Respeto la intención del Presidente Felipe Calderón de buscar acabar con el narcotráfico (lucha que probablemente le hizo perder a su amigo Juan Camilo Mouriño), pero está quedando demostrado que eso de usar la fuerza para combatir un mal canceroso tal vez no es la forma más correcta de eliminarlo. Es cierto, a los narcotraficantes les está «incomodando» las acciones del gobierno, pero siguen vivos y coleando, al grado que están más preocupados por sus competidores (los cárteles opuestos) que por los militares que los tratan de combatir. E incluso me atrevo a decir, que dentro de la lucha armada el gobierno se está equivocando, porque quiso hacer una guerra directa y frontal en lugar de utilizar los servicios de inteligencia. Eso lo vimos cuando Calderón llegó al poder, lo primero que hizo fué declararle la guerra al narcotráfico, y yo lo que veo es un país hecho un desmadre.

    Su opositor, el presidente «legítimo», Andres Manuel López Obrador, no tiene la misma percepción que Calderón en el combate al narcotráfico. Es cierto, la solución que propone AMLO es simplista y vaga, pero en el fondo hay algo de razón y creo que logra un poco entender el trasfondo de este asunto. El dice: La respuesta debe empezar con un cambio en la política económica y la creación de empleos y oportunidades educativas para los jóvenes; eso es hasta más barato que enfrentar a la delincuencia sólo con la fuerza.

    Ya cuando trata de profundizar AMLO, como que empieza a cojear y a fallarle la lógica, pero hay algo importante en sus palabras iniciales. Y es que la pobreza es un germen activo que está propiciando que muchos decidan entrar al negocio del narcotráfico. Si se hiciera más para que la gente pobre tuviera más oportunidades, es cierto, no se acabaría el narcotráfico, pero habría menos incentivos para ser un narcotraficante. ¿Por qué no pensar en darle a la gente educación de calidad?, ¿más oportunidades para salir adelante?. Eso creo que es lo que le está fallando al gobierno, el cual no ha hecho nada por la educación (la cual cada vez está en un estado más deplorable) ni ha hecho mucho por redistribuír la riqueza en nuestro país. Porque vamos, México es un país con una distribución insultantemente desigual. Y creo que si el gobierno tomara algunas acciones para redistribuír un poco más la riqueza (sobre todo para darle oportunidad a la gente para que se enseñe a pescar), se avanzaría aunque sea un paso adelante en la lucha con el narcotráfico.

    Hay otro problema. México es un puente entre Sudamérica y los Estados Unidos. Y parece no haber mucho interés por parte del gobierno estadounidense en combatir el consumo de la droga, lo cual sería crucial para que disminuyera el narcotráfico en nuestro país. Es simple lógica, mientras haya demanda, va a ver oferta. Tendrían que crear un estado de sitio en México (y aún así lo veo imposible) para evitar que México siga funcionando como puente para que la droga llegue a Estados Unidos. Entonces lo único que queda, es que los mismos estadounidenses hagan algo por disminuír el consumo de estupefacientes en su país.

    Lo que si se puede hacer, es desalentar el consumo de la droga en México, porque parte de la droga que se trafica se queda aquí. Hay varias propuestas, algunas de ellas van hasta el extremo de sugerir la legalización de las drogas y obligar a los narcotraficantes a que compitan en un mercado legal. Otro sería buscar que la gente deje de consumirlas en el mayor grado posible y evitar que las drogas sean tan fáciles de conseguir como lo son ahora.

    Cambiando un poco el tema, el problema más grave de seguridad en México no está dado por el narcotráfico, sino por la delincuencia organizada, los secuestros, los asaltos a mano armada, los robos a casas. Todo ese tipo de crímenes nos afectan más que el narcotráfico mismo y no veo un combate serio por parte del gobierno. Parece que el combate al crimen organizado no narcotraficante ha quedado relegado a un segundo término. Y creo que esa inseguridad es la que está esperando el pueblo que se solucione. Otra vez entraríamos al debate de como solucionarlo, ¿por la fuerza o por medio de las oportunidades?.

    A mi se me hace triste ver a un país en guerra, un país militarizado, donde a fin de cuentas los narcotraficantes siguen saliéndose con la suya, y ahora afectando a terceros (como en el atentado de Morelia). Espero que la batalla contra el narcotráfico se gane, pero creo que el gobierno deberá de replantearse la estrategia si de verdad quiere ganar esta batalla.