Lágrimas de Krokodile

8 diciembre 2013

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La especie humana es sorprendente, pero no siempre para bien. En este caso, lo que me sorprende, es cómo los humanos tenemos la capacidad de destruirnos, en el supuesto de que nuestra capacidad racional es suficiente como para alertar al individuo de actos o prácticas que lo pueden destruir. Al haber alcanzado cierta edad, en la que ya no necesitamos que nuestros padres o tutores nos prevengan del peligro, el individuo, a menos que sea deliberadamente engañado, tiene la capacidad de alejarse de aquello que lo daña. La droga proveniente de Rusia llamada Krokodile (desomorfina) es llamada así por la piel escamosa y laceraciones que presentan los individuos que la consumen y ha provocado una gran preocupación a nivel mundial.

Lágrimas de Krokodile

Si uno navega e investiga en Internet las consecuencias físicas de usar esta droga, supondría que nadie en su sano juicio la utilizaría. Incluso se le llama la droga zombie, debido a que en los casos más drásticos, el individuo pierde tanto piel y músculo (en algunos casos, los huesos quedan expuestos) que tiene aspecto de zombie. Pero por el contrario, es una droga que se ha empezado a extender desde Rusia a todo el planeta (incluido hasta el momento, un caso en Puerto Vallarta), debido a que es mucho más barata que la heroína y tiene efectos similares. Los componentes de esta droga son muy fáciles de conseguir (codeína presente en jarabes para la tos y pastillas) y sintetizar.. Pero los efectos son devastadores.

El uso de drogas ha sido un problema de salud a nivel mundial. Desde las legales como el alcohol y el tabaco, las livianas como la marihuana, y drogas mucho más fuertes como el crack. La adicción a ellas, sumada a las condiciones tanto físicas como psicológicas del individuo, pueden causar una dependencia tal, que estas personas se preocupan más por satisfacer dicha dependencia que por correr el riesgo de adquirir un aspecto como el mostrado en Internet en los adictos de Krokodile o incluso la muerte. Debido a esto, los sistemas de salud de los distintos países deberán aplicar nuevas restricciones a ciertas sustancias que hasta ahora, no son difíciles de conseguir.

El problema del narcotráfico a nivel mundial (y que en México sufrimos además con violencia) es algo preocupante. Los capos del narco se desentienden del estado en que pueden dejar a sus “clientes” con tal de obtener poder y recursos económicos. Inclusive no es de extrañar que en algunos grupos relacionados con el narco, una de las reglas es que ellos no deben de consumir la droga que están vendiendo, o bien, no deben consumir drogas en general.

El tema de la drogadicción es algo complejo. Ciertamente quienes se encuentren psicológicamente más vulnerables tendrán mayor facilidad a desarrollar adicciones. Pero tampoco son inexistentes los casos en que un individuo estable, con futuro prometedor y un ambiente favorable (familia, amigos), termina sucumbiendo en las drogas. Las alteraciones a la psique que provocan las drogas explican que individuos decidan consumir Krokodile, a pesar de las advertencias explícitas y las referencias disponibles en Internet que generalmente espantan a la población en general.

Sorprende nuestra capacidad de autodestrucción, que se contradice con nuestro sistema evolutivo. Y es que si tenemos la capacidad de alterar de forma drástica el funcionamiento de nuestro organismo, entonces no nos debe de sorprender que este se autodestruya, contraviniendo la naturaleza de sus funciones.

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