Ahora por fín, después de 8 años de asfixia mundial, es una alegría saber que el decrépito de George W. Bush ya no es presidente del mundo de Estados Unidos. Por fín ese anciano retrógrada está fuera, y al igual que sus círculo cercano (Dick Cheney y toda esa basura) que tanto daño hicieron al mundo, han pasado a ser parte de la historia y ya no de la realidad actual.

La tarea que le heredó a Obama…