Etiqueta: belleza

  • El absurdo de Miss Universo

    El absurdo de Miss Universo

    Miss Colombia seguramente se encontrará muy triste, por algunos minutos había acariciado la gloria. El conductor del programa no leyó bien la tarjeta y pidió disculpas, pero el daño estaba hecho.

    El absurdo de Miss Universo

    Pero la belleza es un accidente.

    Así como lo digo, la belleza en su mayor parte viene dada por la configuración de los genes. Una menor parte, sí, viene dada por el cuidado que haga la persona de su cuerpo. Pero si la genética no ha sido complaciente con ella, no hay nada que se pueda hacer.

    En este sentido, concursos como los de Miss Universo premian a la genética, a una casualidad. Las participantes llevan regímenes de alimentación y ejercicio estrictos, pero estos lo llevan todas y de alguna forma todas cumple dicho régimen a cabalidad. Basta ver sus cuerpos para llegar a la conclusión de que todas se han tenido que alimentar bien.

    Entonces lo que queda es el carisma y sobre todo, la belleza. El carisma no es algo que se pueda poner a concurso, éste está dado por un sinfín de procesos que la mujer ha tenido que vivir durante su vida, y en cierta forma (sobre todo lo que toca a su temperamento) de nuevo, por los genes. Está esa otra parte donde a las mujeres se les enseña a tener porte y a saber caminar en la pista (o a disimular su falta de carisma con una artificial sonrisa), tal vez esto es lo único que se podría considerar digno de concurso, pero es tan sólo una pequeña parte.

    Se premia a la mujer como un objeto digno de ser calificado, se le califica con base en sus atributos físicos. Un concurso de este tipo no se podría equiparar, por ejemplo, con otro donde se premie al mejor pintor; porque en el caso de Miss Universo, la mujer no es el pintor sino el cuadro; y el cuadro no tiene mérito alguno, no se pintó sólo aunque a la mujer se le puede agradecer haber cuidado su figura y haber hecho lo propio con su rutina, como si hubiéramos agradecido al cuadro por conservar en buen estado su lienzo para que el pintor plasmara ahí la obra. Pero la corona no se le entrega a los genes, o a Dios. Se le entrega a la obra.

    Y con todo el respeto, una mujer no es un objeto.

    Al ver la escena donde le retiran la corona a la colombiana que creyó ser la ganadora por unos pocos minutos, pienso en los méritos. ¿Cuál es el mérito de una Miss Universo? La colombiana o la filipina quien terminó siendo, a la postre, la ganadora, llegaron ahí en gran medida por un accidente genético.

    No sólo eso, una Miss Universo no podría considerarse la persona más bella del planeta porque para entrar a este tipo de concursos, ella eligió entrar al medio para competir, dejando del lado a un sin número de mujeres que podrían considerarse más hermosas que no tuvieron interés en participar y ni siquiera se les vino a la mente hacerlo alguna vez.

    Después, las participantes son premiadas como resultado de las calificaciones de un jurado, quien las evalúa con base en un juicio subjetivo. Es decir, el jurado no representa la media de la opinión de los seres humanos que viven en la tierra; si levantáramos una encuesta global, posiblemente arrojaría un resultado diferente a la deliberación del jurado. Luego tendríamos que agregar que el concepto de belleza es diferente en las distintas culturas.

    Entonces, por ejemplo, sentirnos orgullosos al ver a Ximena Navarrete (con el respeto que merece ella) ser coronada es casi un absurdo. No estamos premiando mérito alguno, sino más bien un accidente genético. Sí, Ximena se preparó, hizo los regímenes que había que hacer, participó en eliminatorias, pero en ese sentido, todas las concursantes llegan en las mismas condiciones. Es como decir que Guadalajara (de donde es oriunda ella) puede ostentar superioridad sobre las demás ciudades porque se considera cotidianamente que la ciudad tapatía tiene a las mujeres más bonitas. Pero «Guadalajara» ni como ciudad, ni como sociedad, ni como resultado de sus políticas públicas o procesos de desarrollo o innovación obtuvo ese «reconocimiento», sino más bien fue resultado de varios accidentes, tanto genéticos, geográficos, como históricos.

    Entonces llegamos a la conclusión de que Miss Universo no es un concurso que tenga que ver con el mérito en su mayor parte, sino con un accidente.

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    Y entonces considerar a Miss Universo como el concurso más importante para premiar a una mujer, es asumir la postura sumisa histórica de la mujer. Porque ese premio consta de hacer juicios de valor con base a una accidente y no a un mérito. Se premia a la mujer como un agente pasivo (objeto) y no como un agente activo (iniciativa propia).

    Luego entonces, las mujeres ganadoras siguen cumpliendo su papel de objeto. Con su belleza «decoran» eventos importantes donde pululan las élites económicas de las naciones y aparecen dentro de la propaganda mediática. Aunque cierto, no son inexistentes los casos donde deciden dar un paso allá y aprovechan su visibilidad mediática para realizar actividades por iniciativa propia.

    El premio más importante para la mujer debería ser alguno donde se premie su iniciativa propia, donde se reconozcan sus méritos. Cierto, los hombres admiramos la belleza de las mujeres, pero eso no es algo que se debiera someter a un concurso, sobre todo porque al final, los juicios que hagamos de la belleza de una mujer son subjetivos, por más estereotipos que los medios nos pretendan imponer.

    Las mujeres que deberían de ser reconocidas son aquellas que logran destacar y hacerse un espacio. Aquellas que brillan por su valía, por su esfuerzo, y no por su configuración genética. Una mujer no debería de presumirse como objeto de un concurso o de algún tipo de propaganda (visita a México, nuestras playas, nuestras mujeres), y menos se les debería de exigir un estándar casi inalcanzable de belleza, como si ésta fuera más importante que todos sus demás atributos, provocando en la sociedad un sin fin de mujeres anoréxicas y bulímicas.

    Porque al final del día, una mujer es mucho más que una cara bonita y un «cuerpo bien dotado».

  • Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Este artículo es bastante subjetivo, sí. Pero creo que con la subjetividad que puedo derrochar, se pueden sacar conclusiones interesantes. Y es que no, no estoy a gusto con el modelo de belleza femenina que nos han vendido. Empezando porque la belleza hasta cierto grado es algo subjetivo, y porque el prototipo de mujer que se vende, hace que se force a las mujeres a emularlo, con todas las consecuencias (de autoestima y de salud principalmente) que vienen implícitas.

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Busto grande, cadera muy pequeña, glúteos llamativos, una figura presuntamente escultórica con la piel bronceada, sonrisa perfecta, cabello perfecto (y algunas veces, cerebro chiquito). Y me pregunto si a todos los hombres nos atraen las mujeres así. En lo personal, no caben en mi concepto de belleza femenina, y no se me hace determinante. Pero para tener esa figura a la que se les invita a las mujeres a emular, se requiere de demasiado trabajo, al punto que dichas mujeres a veces llegan a denotar inconscientemente que su cuerpo va por encima de cualquier otra cosa en sus vidas, debido al esfuerzo que ello implica.

    A este tipo estereotipado de belleza, hay que agregar el hecho de los ya archiconocidos y cada vez más frecuentes «retoques» en Photoshop. Donde un «Burn Tool» puede hacer más que un bronceado en la playa. O un «Liquify» puede bajar toda esa grasa que ni las dietas. A la mujer se le exige mucho, y yo realmente veo en esos estereotipos, cuerpos demasiado artificiales. ¿Y qué tiene que una mujer tenga su longita? ¿Qué tiene que sus pechos no sean prominentes? ¿Y si es gordita qué? Yo sé que el hombre suele fijarse más en el cuerpo de una mujer que la mujer en un hombre, pero eso no quiere decir que no deseemos mujeres inteligentes, que tengan una personalidad atractiva, pero eso muchas veces queda de lado. Y en lo personal se me hace triste, porque al menos en mi caso, la personalidad de una mujer si puede llegar a opacar su atractivo físico.

    De cierta forma por eso me gustan las campañas de Dove. Al menos en su afán de obtener utilidades, ellos resaltan cualidades de la mujer que han quedado olvidadas. Donde en una presunta cultura abierta, se siguen denotando los valores machistas, debido a que la mujer tiene que estar lo más esculturalmente perfecta «para él». Me veré grosero, pero creo que es la forma de poder expresar eficazmente lo que quiero decir. Una figura de una mujer escultural invita al hombre a tener una simple aventura sexual con ella, o en su defecto, a masturbarse. O bien, para fungir como una especie de trofeo que posee el hombre, para presumir a los amigos, colegas, compañeros de partido. La realidad es que cuando buscamos a la mujer con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas (casados, en unión libre, whatever) o de la que nos vamos a enamorar profundamente, la inteligencia de la mujer, su personalidad, importa y mucho. No es casualidad que muchas personas afirmen que tuvieron novias físicamente más esculturales que su pareja definitiva o seria, pero se sienten mucho mejor con estas últimas. Lo cual de alguna forma me dice que todo este aparato publicitario, invita a la mujer a ser un «rapidín» y no a ser algo serio.

    Lo triste es que esta adoctrinación femenil es contraproducente. Porque la belleza (basada en la juventud), tal y como se propone, se termina. No es gratis que veamos a muchas mujeres grandes hacerse cirugías plásticas como una forma de no querer soltar esa «juventud que ya se fue». Basar la autoestima meramente en el físico es un error.

    Con esto no quiero decir que la mujer se deba desentender de su apariencia. No es así en lo absoluto, el problema está cuando dicha apariencia es lo único que importa, y no solo eso, sino que el prototipo de apariencia que se vende es uno más difícil de alcanzar. Aquellas mujeres no agraciadas se frustrarán de por vida gracias al imperio mediático. Aquellas personas que supeditaron su integridad a su apariencia y degradaron su inteligencia, podrán ser mujeres de un rato fácil, modelos de calendario en una refaccionaria, actrices con talento discutible que obtuvieron su papel a base de «darle duro», muñecas de aparador, Miss Universo que muestran su poca cultura a la hora que se les formula una pregunta, e incluso si tienen suerte de vivir en un país no muy evolucionado, hasta de primera dama (eso sí, que no hablen).

    No sé ustedes, pero que flojera andar con una mujer escultórica que no tenga temas de conversación más que temas de moda, ex novios, anécdotas casuales que dan flojera cuando menos. Pero eso es lo que nos quieren vender, y sobre todo, eso es lo que quieren vender a las mujeres. Yo prefiero una mujer inteligente, con dignidad y que tenga una personalidad atractiva. Compeeer!!

    Les dejo un video de Dove que lanzaron hace ya algunos años y seguramente algunos de ustedes conocen, pero que en lo personal me dejó impactado:

  • La belleza, ventaja evolutiva.

    Gracias señor, porque aparte de darme un cerebro, me hiciste bello

     

    Les voy a contar una anécdota de la que me estaba acordando hace rato. Resulta que un cliente me contrató para que le elaborara un estudio de mercado, por lo cual me tuve que dar a la tarea de contratar 3 encuestadores para dicho estudio (como el estudio fué a finales del 2008 en plena crisis económica, me llovieron un sin fin de currículums). Ya había contratado a dos personas y solo faltaba una. Habían dos mujeres que estaban compitiendo por la vacante que quedaba y las cité a las dos (por separado) en un Starbucks para conocer su perfil. Las dos tenían un currículum de nivel parecido, en cuanto experiencia estaban al mismo nivel, pero resulta que la primera mujer era bonita y de buen porte, la otra era gordita, morena y con rasgos toscos. Siendo sincero, al ver que en experiencia estaba a la par, me dió más confianza contratar a la mujer bonita porque sentía que por su belleza iba a generar un mayor índice de respuesta a la hora de estar tocando de puerta en puerta para que le contestaran la encuesta.

    No es que haya discriminado a la otra mujer por ser fea, sino que simplemente necesitaba a la que se adaptara más al perfil de la persona que estaba buscando, y yo se que una apariencia agradable dá más confianza a la gente, y siendo una persona bonita, naturalmente tiene más ventajas que la otra mujer. Aquí es donde me pregunto ¿acaso la belleza representa una ventaja evolutiva para el ser humano?. La respuesta es sí.

    Dicen que hay gustos para todos, es cierto. Pero también sabemos que universalmente existen unas personas más hermosas que otras. Las personas que son más hermosas tienen una mayor probabilidad de conseguir pareja, no digo que las personas no agraciadas no la tengan (dado que existen otras variables que influyen en la atracción como la inteligencia y la seguridad), pero vamos, una persona hermosa físicamente tiene más opciones (y sobre todo cuando se es mujer). La persona bella satisface más las necesidades de los otros seres humanos, es más atractiva, brinda status (porque seamos sinceros, tener a una persona hermosa como pareja para muchos es algo para presumir) y activa con mayor facilidad las hormonas del sexo opuesto.

    Una persona hermosa no solo tiene más posibilidades de elección en el amor, también dada su belleza se le abren más puertas en el mundo laboral y en otros círculos. Es una ventaja evolutiva que bien aprovechada puede ayudar que una persona sobresalga de los demás. Muchos dirán que las personas hermosas no son inteligentes lo cual sería una desventaja, pero eso es en realidad una falacia. Un reciente estudio realizado en Estados Unidos e Inglaterra se atreve a sugerir lo contrario, que las personas guapas son más inteligentes. Lo que sucede en muchos casos creo yo, es que cuando una persona no es agraciada físicamente busca otros recursos para satisfacer sus necesidades: Si la persona no agraciada ve que no tiene posibilidades con la pareja opuesta apostándole al físico, buscará ser simpática, mejor conversadora o hechar mano de las otras virtudes que tenga, es cuestión de supervivencia y el que se sepa adaptar mejor al entorno es el que podrá satisfacer mejor sus necesidades, y creanme, la belleza no si bien no es determinante, si da una ventaja considerable. Yo más bien creo que la belleza no está relacionada con la inteligencia, yo en mi experiencia personal he conocido a personas hermosas muy inteligentes, y también a personas feas que no dan una.

    Hay algo que he notado mucho en las mujeres, por lo general si se fijan (claro, hay excepciones), en los grupos de amigas se puede observar un patrón de belleza similar. Las bonitas terminan juntándose con las bonitas, y las que no lo son tanto, pues se terminan juntando con las que no son tanto. Eso lo he observado mucho por ej, en los antros y demás lugares donde las mujeres suelen salir en grupo. También es común que las mujeres hermosas consigan a los hombres más guapos y viceversa, aunque claro, existen las excepciones. Como decía, la inteligencia, la seguridad, y sí, el dinero, terminan jugando un papel determinante también. Por eso no es de sorprenderse que un forro de mujer ande con un hombre feo, a veces la cartera lo puede todo.

    Si eres feo mi amigo, te soy sincero. Estas en desventaja, así que a ejercitar tus otras virtudes, a ejercitar tus otras virtudes.