Los mexicanos ya nos acostumbramos a la retórica de nuestros políticos. Solemos ya de alguna forma rechazar (o hacer caso omiso de) todos los logros que nos presumen han creado durante su mandato y nos basamos más bien en nuestras percepciones. El informe de gobierno nosotros lo creamos en el inconsciente de nuestro cerebro, percibimos lo que vemos en las noticias, lo que nos acontece en la vida diaria, lo que nos informan en las redes sociales, lo que dicen…