El Valor de una Persona.

24 noviembre 2009

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¿Cuanto vale una persona?. Hoy ando con ganas de filosofar un rato, y esta pregunta me la hice cuando iba manejando en mi ciudad sobre la avenida Terranova en mi ciudad que es Guadalajara. Y no voy a profundizar en corrientes filosóficas, sino que más bien voy a imponer arbitrariamente las dos categorías en las que divido el concepto del valor de una persona. Y ya será cuestión de ustedes de refutar mi teoría o llámesele como se le llame.

Estas dos categorías parecerían ser contrarias, pero en realidad puede haber algún punto de coincidencia, o un punto donde se retroalimenten. Ninguna es más importante que la otra, y en la práctica las dos formas de pensamiento son totalmente válidas. Me refiero a los conceptos que he bautizado como “el valor esperado de la persona”, y “el valor práctico de la persona”.

1.- El valor esperado de la persona (o el valor innato).

Este concepto trata sobre cuanto debería valer una persona. Este concepto tiende a ser más personalista, porque le dá a la persona un valor independientemente de los factores externos, y se centra en el “ser”.

Este tipo de valoración se adquiere mediante la educación y la transmisión del conocimiento. Se dice que la persona, por el solo hecho de ser una persona, tiene un valor innato; por lo cual tiene ciertos derechos, los cuales se le deben de respetar.

Este tipo de valor es el que trata de inculcar la religión, y es también el valor plasmado en la carta de las Naciones Unidas, o bien, en las constituciones de muchos países. Y la transmisión de este valor sirve para lograr la cohesión social y una sana convivencia en una sociedad.

Lo he bautizado de esa forma, porque en este concepto, el valor de una persona no es dado por los factores externos ni por evaluaciones o juicios, sino porque se espera que los demás valoren a las personas por el simple hecho de ser personas o seres humanos.

2.- El valor práctico de una persona.

Este concepto determina el valor de una persona, en base a las evaluaciones y juicios realizados por las demás personas (es decir, se evalúa a las personas en base a los valores externos, y no los innatos). Este concepto es más utilitario (no quiero decir que el utilitarismo no otorgue algún valor innato a las personas) y se basa en el hacer.

Es decir, el valor de una persona es determinado por el juicio que realicen otras personas sobre ella en base a su creencia y cultura. Por ejemplo, Juan es un empresario admirado, el cual es amigable y querido por todo el mundo, y Pedro es un empleado mediocre con mal caracter. Bajo este argumento, el valor práctico de Juan es más alto que el de Pedro, porque la sociedad hará una mejor evaluación a la primera persona que a la segunda.

Pero el valor práctico de las personas puede variar dependiendo del grupo o cultura social que la juzgue. Por ejemplo, frente a una sociedad de extrema izquierda los papeles se pueden invertir. Por ejemplo, los miembros del sindicato pueden percibir que Juan por el simple hecho de ser empresario, es un explotador, y Pedro aún con mal caracter, es una persona que se queja con justicia del trabajo. Entonces la valoración real se invierte, porque las características del grupo social que emite el juicio cambia.

Este tipo de valor es el que tratan de fomentar los publicistas que al vender un producto o servicio, buscan que la gente sienta aumentado su valor práctico, es decir, que un grupo social emita un mejor juicio de la persona.

3.- El valor real de una persona. Cuando los valores convergen.

El valor esperado (o innato) y el valor práctico no son excluyentes. Más bien, las personas terminan evaluando a las otras en base a una mezcla de los dos tipos de valores. Le dan un valor práctico en base al juicio que hacen de la otra persona, pero también le dan en parte el valor que se espera que le den.

Por un ejemplo, Carla es una prostituta. Un religioso le dará un valor práctico muy bajo, pero también le otorgará un valor innato por el simple hecho de ser persona. Entonces el religioso podrá decir -Carla ha caído en lo más bajo de su vida, pero merece ser respetada porque es un ser humano.

Entonces yo me atrevo a definir valor real de una persona, como un promedio de los dos tipos de valores. Es decir, sabemos que una persona obtiene resultados por parte de otras personas, en base al valor promedio de los dos conceptos, que le otorguen, aunque la balanza pueda diferir en algunos casos. Por ejemplo, en la búsqueda de un candidato para un empleo, se utiliza más el valor práctico que el innato, en cambio, en el amor de un padre a un hijo, el valor innato es más importante que el práctico.

¿Entonces cuanto vale una persona?. Para un empleador, valdrá de acuerdo a sus facultades laborales, aunque también le puede otorgar cierto valor por ser persona. Para un padre, un hijo valdrá mucho por el hecho de ser un hijo (valor innato) y en mucho menor medida por lo que haga (práctico).

En resumen, todos tenemos cierto valor por el hecho de ser humanos (que es una parte), pero también las demás personas (dentro de diversas circunstancias) nos otorgan un valor. El promedio de los dos será el valor real, y podrá diferir dependiendo de el contexto social en el que se esté.

¿Entendido?.

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