Etiqueta: tv azteca

  • Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    -¿Por qué estás pegado siempre a la computadora y al celular? Súbeme un refresco y ven a rascarme los pies porque estoy viendo a Joaquín.

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    En México existen varias formas de informarse, tenemos medios visuales, medios auditivos, medios impresos y medios digitales; pero lo que me sorprende (para bien) es como la forma de informar e informarse ha cambiado en los últimos años. Internet existe desde hace más de hace 15 años, pero fue desde hace relativamente poco en que las cosas han empezado a cambiar.

    La información que disponíamos era limitada (ya veces no nos dábamos cuenta, o no queríamos darnos cuenta). Unos pocos medios visuales (en su mayoría afines al gobierno) se encargaban de darnos las noticias peladitas en la boca. No, no había de otra que chutarnos al somnífero llamado Jacobo Zabludowsky todas las noches. En mi ciudad (Guadalajara) Imevisión (posteriormente comprada y transformada en TV Azteca) no se veía muy bien y había que estar jugando con la antena para correr con suerte. Después llegó Javier Alatorre y en algún principio se respiraba aire fresco cuando TV Azteca era todavía más independiente y era el serio rival de Televisa. Luego nos enseñaron que rivalizar era malo, Salinas Pliego y Azcárraga Jean comenzaron a aparecer juntos y ahora tenemos un duopolio con transmisión lamentable.

    Conforme los medios tradicionales se terminaron de ir al caño, empezaron a surgir las alternativas en Internet. En los primeros años existían como una extensión del medio tradicional. A los diarios les importaba más el periódico impreso y los portales eran una extensión de éste, y así duraron un buen tiempo hasta que irrumpieron las redes sociales y la información digital comenzó a importar más.

    Ahora ya nadie se pregunta si vio el noticiero con Joaquín (al menos quienes tienen acceso a Internet), ahora la gente comparte links, los comentan, les otorgan un like de aprobación. Los canales de información que tenemos son muchos y pueden segmentarse de acuerdo a la afinidad ideológica del usuario (aunque en la práctica es común, por poner un ejemplo, ver al señor panista anti-socialista compartir un meme de Peña Nieto sin darse cuenta que la fuente es el diario Regeneración de López Obrador). La capacidad de informarse o desinformarse ya no depende tanto de la disponibilidad de información, sino del criterio de la gente.

    Me topé con una iniciativa creada por un amigo llamada Brieffy que es algo así como un recopilatorio en tiempo real de las noticias publicadas por los distintos medios en México, de tal forma que en lugar de tener que acceder a todos los diarios para buscar noticias accedo a su web o a su App en los distintos smartphones. Eso me hizo pensar como es que la forma en que consumismos contenidos va cambiando y evolucionando rápidamente. Ya nada es como antes, ni será como antes. La noticia de los ganadores de las licitaciones de las cadenas de televisión abierta pasó casi inadvertida, a todo mundo le valió. Esto simplemente porque ya casi no nos informamos por medio de la televisión. Ya casi no vemos El Canal de las Estrellas, preferimos ver Netflix, nos divertimos con los videos de Youtube o las listas de Buzfeed; consultamos medios alternativos como Sin Embargo o Animal Político en vez de esperar que nueva nos trae Javier Alatorre.

    Los gobiernos autoritarios están asustados, tienen mucho miedo: Porque Internet es considerado un derecho, y los intentos de censura son reprobados no sólo por la sociedad que se entera en minutos, sino por los organismos internacionales. Éstos le han tenido que apostar al hackeo de sitios web, a la creación de bots en Twitter para tratar de quitar relevancia a notas que puedan ser incómodas (y aunque lo hacen anónimamente, sabemos quienes son). También apuestan a la desinformación o a la saturación de información. En tiempos de elecciones o de conflictos, tanto las líneas oficiales como las de oposición buscan, a como dé lugar, modificar la percepción de los usuarios a su favor. A veces lo logran, pero no siempre, y a veces llegan a fracasar estrepitosamente en su empresa.

    La televisión ya no importa. O al menos, ya importa menos que antes.

  • América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    No es que me caiga bien Carlos Slim, digo, es un monopolista al final del día otrora amigo de Salinas y ahora un poco más como que a la izquierda. Pero si ya se estaba hablando que la Reforma de las Telecomunicaciones tenía un sesgo cada vez más marcado a favor de Televisa y en contra de Carlos Slim (digo, 6 años de campaña presidencial no son gratis), Carlos Slim vino de alguna forma a balancearla. Sí, posiblemente o más bien seguramente con ese olfato del «cerdo capitalista», pero que desde un punto de vista práctico dejará el balance del poder más dividido con una de las formas que más puedes lastimar al duopolio formado por Televisa y TV Azteca: quitándoles los derechos de los Juegos Olímpicos, tanto los de Invierno en 2014 en Rusia, como los JJOO de verano que se celebrarán en Brasil en 2014.

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    La transmisión de deportes genera muchísimo dinero, y sobre todo pesa porque una de las áreas posiblemente menos afectadas por la paulatina desacreditación de las televisoras. Sea como sea, todos quieren ver las olimpiadas desde su sillón. La compra de los derechos por parte de América Móvil le da un arma poderosa a Carlos Slim. Si bien esto no asegura que el duopolio se quede sin posibilidad de transmitirlas (bien, pueden comprarle los derechos a Slim) lo que sí puede pasar es que este «tesoro» se utilice para chantajear y obligar a negociar al duopolio. Seguramente algo así pasará, aunque no sabremos bien en que. Se dice que podría usar esos derechos como chantaje para asegurar que se le venda una de las cadenas a licitarse. O bien es una venganza por que el había salido perjudicado mientras Azcárraga, su competidor, salió beneficiado. Pueden haber muchas conjeturas, pero A Priori, Slim, se salió con la suya. Slim hizo lo que la Reforma de Telecomunicaciones no terminaba de hacer.

    La transmisión de mundiales de futbol y Juegos Olímpicos es lo que más dinero genera a las televisoras. Las pérdidas son las suficientes como para que después del solo anuncio del convenio, Televisa pierda acciones en la casa bursátil. ¿Qué va a pasar? Creo yo que de alguna manera al final sí se van a transmitir en TV abierta. Ya sea por el hipotético nuevo canal de Slim, o por el duopolio, quienes tuvieron que llegar a algún acuerdo y tuvieron que ceder. Estos son los empresarios perros, esos pequeños cerdos capitalistas que no se tocan el corazón, que incluso le pueden dar la espalda al pupilo de quien le entregó Telmex a precios muy baratos, con todo e infraestructura incluida.

    Decían que Carlos Slim metió las manos en el PRD (lo cual en este momento no sé) que llevó iPads al congreso. Pero Televisa y en especial Joaquín López Dóriga, no tienen autoridad moral para criticar y decir (en ese momento sin pruebas) que Slim compró a políticos cuando ellos mismos tienen a toda una telebancada legislando a su favor. Cerca quedaron de tacharlo de antidemócrata por poner supuestamente en riesgo el pacto por México. ¡Por el amor de Dios! ¿Gracias a quienes Slim es ahora el más grande de los poderes fácticos? Sin chillar, simplemente, sin chillar.

    Si Slim al final sí se sale con la suya, será una derrota incluso para el presidencialismo, debido a que con todo y oficio no habrían podido acotar a este poder fáctico, como si lo hicieron con Elba Esther Gordillo entre otros. Si lo logra, quedaría patente que el señor Slim está por encima incluso de gobiernos duros debido al poder que le confiere todo su dinero, y eso es, peligroso.

    Carlos Slim parace no estar dispuesto a decir «lo que usted diga Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto» y si está dispuesto más bien en mandarlos a volar en Infinitum.

  • Sergio Sarmiento, un pseudolibertario

    Sergio Sarmiento, un pseudolibertario

    Entiendo que haya columnistas que tengan su línea, se vale ser derechistas, izquierdistas, priístas, panistas, perredistas, y hasta morenistas (con eso de que AMLO quiere engrosar la partidocracia con partidos innecesarios). Lo que yo repruebo es cuando una «pluma» se vende, deja de un lado sus ideas y se convierte en alguien quien hace el trabajo sucio. Sergio Sarmiento es uno de los casos:

    Sergio Sarmiento, un vendido pseudolibertario

    Hasta hace un tiempo, yo le tenía respeto a este columnista. No concordaba con todas sus ideas porque yo no soy precisamente un libertario, pero me gustaban sus artículos de «Jaque Mate» en el Reforma. A Sergio Sarmiento lo creía un tipo inteligente (y lo es), preparado, que sabía lo que decía, pero en algún momento sus patrones lo usaron como carne de cañón. Posiblemente muchos «pejistas» sean críticos de este periodista, pero curiosamente AMLO me viene a la mente cuando empecé a ver el «profesionalismo» de Sergio Sarmiento. Sucede que hace ya algunos años, en el 2007, los partidos políticos pasarían una reforma electoral que limitaría el margen de maniobra de las televisoras. Claro que estas hablaron de que les estaban coartando la libertad de expresión porque las televisoras querían que el gobierno no les impusieran espacios en su transmisión para los partidos políticos (recordemos que la señal de las televisoras es concesionada). De la otra forma, los partidos políticos entonces tendrían que comprar espacios en televisión para anunciarse.

    Sergio Sarmiento dijo que no fue en representación de ninguno de sus empleadores, pero queda claro que fue como carne de cañón (ya en otros eventos ha aparecido junto a Salinas Pliego y Emilio Azcárraga) y dio su discurso como si hablara desde una posición libertaria (recordemos que a los libertarios no les gustan en realidad los duopolios que han crecido con anuencia del gobierno). No solo eso. TV Azteca para chantajear al PAN, empezó a darle más exposición a AMLO y a todas sus críticas en cadena nacional. Curiosamente al siguiente día, Sergio Sarmiento publica una nota en su columna Jaque Mate donde habla muy bien de AMLO (siendo que ha sido muy crítico), donde dice que si bien no está de acuerdo con algunas de sus propuestas, es un gran líder social; una columna que si le cambiara de nombre posiblemente creería que fue publicada en La Jornada.

    También Sergio Sarmiento hace un tiempo habló muy bien de Carlos Slim (cuando se llevaba bien con las televisoras). No es que sea malo hablar bien de Carlos Slim, sino es que desde su posición política supuestamente libertaria, Carlos Slim es muy criticado en los más altos círculos del libertarismo como CATO, donde lo tachan de monopolista y quienes afirman que el monopolio de Telmex frena la competencia en esta nación.

    En sus últimos artículos se ha notado muy afín a Enrique Peña Nieto. Es cierto que TV Azteca no ha apoyado tan descaradamente a Peña Nieto como lo ha hecho Televisa, pero también es cierto que el delfín de TV Azteca también fue Peña Nieto. Ahora dice que en Atenco no sucedió nada, que Peña Nieto todo hizo bien. Cierto que Atenco es un mal menor comparado con el 68, pero ese suceso nos habla de los tintes autoritarios de Peña Nieto. Parece que Sergio Sarmiento no está bien enterado de lo sucedido. Incluso conozco información relevante (y muy fuerte) de lo sucedido ahí, que no he comentado aquí, porque tal vez para mí la versión de mi amigo es muy valiosa, pero para ustedes, eso del «amigo del amigo» no es muy fiable.

    Sergio Sarmiento presume de ser muy estudiado, influenciado por la escuela austriaca y por personajes como Friedrich Hayek, Karl Popper, Ayn Rand, y por supuesto, Milton Friedman. Pero algunos de los artículos que escribe, son meritorios para que estos personajes se revuelquen en sus tumbas.

    En México existen muy pocos libertarios. Los muy pocos que se dicen libertarios son Sergio Sarmiento (un pseudo) y el ex candidato Gabriel Quadri (que por el amor de Dios, no puedes ser libertario y a la vez que Elba Esther Gordillo sea tu mami), pero pareciera ser que descubrieron que su ideología no se apega a la realidad mexicana y por lo tanto solo aparentan serlo.

    Lástima de periodista.

  • La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    Todos sabemos que las olimpiadas y los mundiales son de los eventos donde las carteras de las televisoras se abren para recibir un buen fajo de billetes por parte de los anunciantes. Y es que las televisoras tienen que invertir primero en la compra de los derechos (que cuesta un ojo de la cara) y también deben invertir en la cuestión de logística, tecnología, instalar un set en el centro de comunicación (o como se llame) en la sede del evento. Por eso es que las cosas deben de salir bien, deben de llenar todo lo que puedan de publicidad. Engañar a la gente con la existencia de espectaculares de Marinela en las zonas más importantes de Londres (que a toda luces se nota el uso de computadoras para hacer eso). Necesitan sacar todo el provecho, porque para ellos no existe eso del espíritu olímpico, existe el billete.

    Parece que esta vez no será así, y este fracaso televisivo en el rating, podría ser un síntoma de la caída de las televisoras. Por un ejemplo, Televisa esperaba a 20 millones de personas viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su señal, pues resulta que fueron 12 millones nada más (casi la mitad); y los programas que se encargan de recopilar los mejores momentos de las olimpiadas como La Jugada Olímpica de Televisa y Pasión Olímpica de TV Azteca (vean la gran creatividad para nombrar a sus programas) tuvieron un rating de 6.6 y 2.8 puntos respectivamente. Por ejemplo, ¿Se acuerdan de la polémica del primer debate presidencial que no sería transmitido por los canales principales?, el debate tuvo un rating de 10.4, el partido de futbol que lo opacaría tuvo 9 y el programa Pequeños Gigantes 17 puntos. Como verán, pues el rating de estos programas olímpicos, no tuvieron nada. Esta es una caída estrepitosa ¿Y por qué es?

    Las televisoras están pagando sus errores. Una de las causas a mi gusto es cada vez el más bajo análisis dentro de estos programas deportivos, los contenidos son un insulto para aquellos televidentes que quieren seguir los juegos, por ejemplo, en TV Azteca algunos conductores de estos programas, ni siquiera son conductores de deportes. Si comparo los clásicos programas de «Los Protagonistas» de José Ramón Fernández con estas cosas, pues la verdad mejor paso sin ver. El argumento de quienes dieron la noticia donde afirman que los televidentes prefirieron ver la televisión de paga si aplica, pero solo en parte. Además no solo fue la señal de paga, sino también Terra que transmite los juegos por Internet (con ciertas fallas en el streaming, pero que resulta mucho más cómodo para aquellas personas que tienen que trabajar). Las televisoras siguen empecinadas en mostrar contenido cada vez más pobre, y es que la sociedad más informada se va alejando más de ellos, y su mercado se reduce a los sectores más desinformados (que conforme estos se vayan informando y teniendo a la mano más opciones, los irán dejando). No es causalidad que Roberto Gómez Junco, a mi parecer uno de los pocos (o el único) que vertía comentarios interesantes decidió presentarle a Televisa su renuncia en medio de los Juegos Olímpicos.

    Creo que esta no es la única razón. Seguramente todo el proceso electoral empañó (con justa razón) la imagen de las televisoras, sobre todo de Televisa, quien ya había hablado de ciertas pérdidas económicas. La imagen de estas empresas seguramente se mermó, más si las cifras del ex canciller Jorge Castañeda donde afirma que el 50% de los mexicanos cuestiona la legitimidad de las elecciones son ciertas (cifras conservadoras a mi parecer). Las manifestaciones, el #YoSoy132, el aberrante sesgo de programas como Tercer Grado que tenía niveles importantes de rating, ya sea porque muchos televidentes lo sintonizaban para burlarse de los «periodistas» o apreciar su cinismo, o bien, ver como se acababan a los candidatos de la oposición (AMLO y Josefina); y muchas otras razones perjudicaron la imagen de esta empresa. Faltaría ver como afecta este «quemón» al Teletón por un ejemplo, campaña directamente relacionada con televisa por el inconsciente colectivo mexicano.

    Lo cierto es que el manejo de la información poco a poco cambia. Cada vez menos gente se postra ante un televisor para que le den toda la información peladita y en la boca: Ahora la gente poco a poco se va acostumbrando a buscar información por sí misma, y en el caso de las olimpiadas algunos sintonizan las televisoras para ver algunos juegos, pero nada más, no esperan que los conductores les digan «todo lo que pasó». Este modelo televisivo poco a poco dejará de ser negocio, y la situación es que por razones que ya conocemos, preferirían en degradar sus contenidos para enfocarse en el sector con menos preparación, que mejorarlos para satisfacer las necesidades de una sociedad más preparada.

     

  • El debate entre el debate y un partido de futbol

    El debate entre el debate y un partido de futbolSalinas Pliego es uno de los empresarios más nocivos de México y eso siempre lo he sostenido. Podrán decir que crea empleos, que genera riqueza; pero también es un antidemócrata, un empresario que lleva a cabo prácticas monopólicas, y que dentro de su barra de programación se exhiben programas insultantes al intelecto mexicano, incluso más que los de Televisa. Salinas Pliego destruye a las personas que le incomodan a su paso, como a los Saba que pretendían poner una tercera cadena, o a la empresa holandesa ING la cual tuvo que salir del país a raiz de una campaña de desprestigio orquestada por él. Ahora, el problema es el hecho de que programó la transmisión del partido Morelia vs Tigres a la misma hora del debate presidencial (recordemos que el equipo de Monarcas Morelia es de su propiedad), lo cual provocó una ferrea reacción entre los usuarios de Twitter, y a los cuales el mismo llamó autoritarios.

    Algunos afines a él alegan que la gente tiene libertad de elección, y en parte es cierto, la gente puede decidir ver o no el debate. Pero también es cierto que la señal que transmite TV Azteca es concesionada, lo cual si bien no sirve de mucho porque las leyes vigentes no obligan a TV Azteca a transmitir el debate, si nos dice que Salinas Pliego no está cumpliendo con su resposabilidad moral de fomentar la democracia (de la que tanto el habla en su «señal con valor») al decidir pasar un partido de futbol, el cual se pudo reprogramar sin ningún problema, en vez de pasar el debate. Mientras tanto Televisa decide pasar el debate por el Canal 5, que es el que menos audiencia tiene de sus canales nacionales, ¿a qué quieren llegar con esto?.

    La gente no tiene la obligación de ver el debate, pero el IFE y el gobierno, al presumirse entidades democráticas, tienen la obligación de generar el máximo interés posible en dicho debate, y las televisoras deberían de apegarse a ello dado que su señal es concesionada. Pero las televisoras hacen lo contrario, quieren estar arriba de lo político, quieren mangonearlos para salvaguardar sus intereses y extenderlos. El historiador Enrique Krauze, comenta bien al decir que Salinas Pliego se burla de la fragil democracia mexicana. También Zepeda Patterson y el comentarista deportivo José Ramón Fernandez afirman correctamente que Salinas Pliego quiere tratar a los mexicanos como simples consumidores y no como ciudadanos, y esto es más incongruente cuando en TV Azteca cada rato se presume del supuesto compromiso de la televisora para con el país.

    Sabemos que Televisa y TV Azteca son un duopolio, más que ser competencia, incluso se asocian en otros giros, como en el caso de Iusacell. Sabemos bien a que candidato promueve Televisa, y naturalmente TV Azteca colaborará. Televisa se encargará de transmitir el debate por un canal de menos rating, mientras que TV Azteca buscará que la gente vea en su lugar el partido de futbol, que ni siquiera es una final, es un simple partido de cuartos de final. Sabemos que los debates son prácticamente la única oportunidad que tienen Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador  de alcanzar a Enrique Peña Nieto. Sobre todo porque el candidato priísta extaría expuesto ante un auditorio que no está tan acostumbrado a informarse por Internet, y donde tiene más preferencias.

    Estas prácticas disfrazadas de «libertad» reflejan lo contrario, un dejo autoritario donde cierto grupo quiere tomar las riendas e imponer al candidato que satisfaga más sus necesidades. Ciertamente Enrique Peña Nieto va arriba en parte por la poca capacidad de los otros candidatos, pero también es cierto que Televisa ha construido su imagen al margen de las leyes del IFE, y lo ha hecho bastante bien, está demasiado cerca de ser el próximo Presidente de la República.

    Tal vez en un país desarrollado esto no tuviera gran efecto. Imaginemos en España que, el PP pacta con la liga para que pasen el Real Madrid – Barcelona a la hora del debate. Lo más probable es que si, la gente vea el partido, paro también verá el debate después por Internet y por algún otro medio, dado que la penetración de Internet es mucho mayor (porque es un país más desarrollado con todo y sus problemas actuales) y porque la gente se involucra en la política. En México al no tener eso, se debe buscar que la gente se involucre y se informe más, y claro, los ciudadanos tienen parte de responsabilidad al no involucrarse en los asuntos políticos que terminan afectando sus vidas, pero es un insulto una democracia no solo el que las televisoras sean indiferentes por el simple hecho de que ellas se presumen como «propulsoras de la democracia», sino que buscar alejar lo más posible a las masas de los asuntos políticos a su conveniencia. Pero las televisoras en realidad solo buscan sus intereses y buscan imponer su agenda, ese es su compromiso, y sabemos que lo van a cumplir.

  • Orígenes de la radio y la televisión en México.

    “Esbozo histórico”

    Los años 20´s serían los testigos de un nuevo fenómeno que nacía en México, la radio comenzaba a emerger como un nuevo medio y pronto lograría posicionarse en el gusto de los mexicanos.

    Sin duda la efervescencia que se dio a la llegada de la radio, se puede notar ante las innumerables solicitudes de licencias para operar una radio en el mandato de Obregón. Poco a poco se fueron y  conformando las ligas de radiodifusores que existían a nivel nacional. Las cuales lucharon siempre por no ser consideradas de entrada radio de “servicio público”, lo que claramente definía y denostaba el hecho de que la gran mayoría de los que pertenecían a estas ligas eran pues empresarios que entraban el negocio de la radio como una extensión y oportunidad para seguir haciendo negocios.

    Cabe destacar que la prensa hasta entonces único medio que gozaba con la preferencia de la gran mayoría, tuvo pues que entrar a la radio, fue así como algunos periódicos tuvieron una extensión en sus propias radiodifusoras, en donde continuaban y de alguna manera recuperaban el dinero que era ahora invertido en la radio por los anunciantes, y claro está, ya no lectores sino escuchas.

    El Estado tuvo pues que regular el fenómeno radiofónico que se hacía día con día más grande, y que no convenía que se saliera de control. Fue así que en 1926 se decretó en el Diario Oficial de la Nación la primera “Ley de comunicaciones” expedida por Calles.

    Esta proliferación de estaciones radiofónicas logro que cadenas extranjeras invirtieran en muchas de ellas, en especial había dos que participaban activamente NBC y CBS, con lo cual muchas de las estaciones tuvieron estructuras similares e incluso iguales en cuanto a los contenidos que ofrecían y la dinámica dentro de la misma estación. Fue así que la XEW, una de las más fuertes hoy en día y perteneciente a Grupo Televisa actualmente, se ligaba a la NBC, lo que le había ofrecido una estructura que muchas estaciones no conocían entonces y que rápidamente reprodujeron ante la audiencia que XEW comenzó a ganar. La CBS logró posicionarse en otra radiodifusora grande la XEQ.

    Pero no fue sino hasta 1937, que surgió una radio no comercial en México, con la propia estación de la UNAM, cuyo contenido era más bien cultural y artístico. Ya que precisamente estas estructuras adoptadas por la mayoría de las radiodifusoras las convirtió en un negocio rentable y con una penetración proyectada a futuro que se veía de manera positiva.

    Un caso de esta penetración fue el surgimiento de repetidoras en las ciudades de provincia, las cuales comenzaban una competencia que mermaba a las estaciones locales ya establecidas, y que ante esto muchas desaparecieron al no poder competir con ellas, o fueron adquiridas. Esta penetración si bien fue rechazada, no prosperó y las repetidoras no tuvieron problema, lo que dejo en menos manos el espectro radiofónico.

    Pero la televisión llego pronto, y el nicho radiofónico tuvo otra competencia que terminaría por mandarlo al segundo lugar de las preferencias. Fue así que la radio se conformó con seguir las mismas estructuras y no repensar la manera de hacer radio, al final de cuentas el negocio era el mismo sin ya el mínimo esfuerzo por ofrecer otros contenidos.

    El 19 de enero de 1960 se dio pues la legitimación de lo que los dueños de las radiodifusoras buscaban: la radio no como un benefactor social sino como negocio para unos cuantos. Contenido en la Ley Federal de Radio y Televisión, y que actualmente sigue vigente dado el proteccionismo gubernamental que ha caracterizado a todos los medios en su historia dentro del país.

    De la irrupción de los sonidos a la explosión de las imágenes: la radio y la televisión 1920-1960.

    Guadalajara no sería la excepción del fenómeno radiofónico, y es así que para 1923 se da las primeras transmisiones en la ciudad.  Si bien hubo tiendas donde se podían adquirir los aparatos receptores, Buelna & Cox como la más importante y la primera en la ciudad, es claro que el precio de ellos estaba fuera del alcance de la mayoría de los tapatíos y sólo parte de la elite tapatía pudo adquirirlos.

    En Guadalajara esa efervescencia fue acompañada de periódicos que ayudaba  a entender mejor acerca de la radio y por supuesto de los aparatos con los que ya contaban. Esto dejaba de manifiesto las expectativas que los tapatíos tenían de la radio.

    Poco a poco comenzaron a surgir las radios locales en la ciudad, la primera a cargo del señor Wendel Cox que trasmitía sin horario fijo y más que todo como demostración para los clientes de su tienda de aparatos radiofónicos. Poco a poco los empresarios locales vieron con atención el fenómeno y comenzaron a crear sus estaciones de radio, en las cuales los anuncios publicitarios  eran una prioridad, fue la entrada de la radio comercial, lo que marcó el inicio y desarrollo como tal de la radio en el estado de Jalisco.

    En el estado las estaciones seguían siendo autosuficientes pero cada vez más resentían el peso de los costos de operación, a diferencia de las estaciones capitalinas que tenían y dependían de capitales más fuertes. Fue así que nació en la ciudad un frente unido de radiodifusores el cual buscaba que el gobierno los apoyara de alguna manera para poder seguir subsistiendo y buscar la mejora en cuanto a la relación con las radiodifusoras no locales, en términos comerciales y técnicos, sobretodo del centro del país.

    Esto derivo en la Asociación Mexicana de Estaciones Radiodifusoras Comerciales (AMERC), la cual a nivel nacional buscaría la defensa de los intereses de las radiodifusoras ante algún acontecimiento que los afectara.

    Pero hubo dos factores importantes para que la radio como tal creciera hasta lo que hoy en día significa dentro de los medios. Por una parte el nacimiento de las “cadenas” que apoyadas por las empresas extranjeras como NBC y CBS las buscaban posicionarse y ganar mercado a los productos estadounidenses en el país. Al tener mejores estructuras y contenidos de mejor calidad, los anunciantes optaban por estas cadenas que poco a poco gozaban de más publico. Y en segundo lugar la Ley de Vías Generales de Comunicación, la cual exentaba de impuestos a muchos de los insumos utilizados por las radiodifusoras y que les dio un margen de manejo amplio. Fue así que un amplio sector empresarial  entro a el negocio que resultaba en aquel entonces más que hoy en día la radio.

    Pero con este crecimiento, lo que locutores en un principio ejercían casi de manera gratuita dada las condiciones y la manera como surgieron las primeras estaciones, el reordenamiento y los cambios de las primeras radios a las que poco a poco se habían consolidado trajeron un problema entre los trabajadores y los dueños de la radio. Comenzaron muchos intentos de buscar mejoras salariales, en algunos casos los trabajadores de la radio lo lograron en otras fueron derrotados. Pero finalmente lograron crear un sindicato que velara por sus intereses contra las empresas radiofónicas, lo que sin duda ayudo en algunos casos a varias de las demandas que ellos buscaban.

    Las repetidoras en provincia sin duda fueron un punto de confrontación importante entre la capital y provincia. Estas repetidoras ponían en conflicto y en una competencia desigual a las radios locales. Por lo que hubo momentos de tensión entre estas por los mercados que representaban cada una de ellas. Esto termino por desgastar a algunas radios y optar por afiliarse o simplemente desaparecer.

    Llego la televisión y el panorama para la radio cambio. Aunque la historia de la televisión no dista mucho de la de la radio en México, de nuevo fueron unas pocas manos las que se repartirían el negocio del nuevo medio que emergía según nos cuenta Aceves, como una explosión de imágenes que deslumbraba a una sociedad en vías de desarrollo. Se fueron conformando televisoras que desde sus inicios amarraron ser por excelencia los únicos en el mercado. Tan es así, que ante los intentos de algunas televisoras por entrar en competencia, estas fueron boicoteadas y pronto compradas y afiliadas, ante la pasividad de un gobierno que parecía dar todas las facilidades para la consolidación de una sola cadena, lo cual en el fondo sería más fácil de manejar.

    En conclusión el surgimiento de la radio y la televisión marcan la dinámica de la sociedad, y marcan las pautas de lo que hoy en día es la radio y la televisión, y la manera en cómo han llegado hasta ser lo que son actualmente. La mercantilización de los medios es la prioridad empresarial en la que fueron concebidos y apropiados los medios. Sin duda las ofertas actuales no distan mucho de lo que fueron antes, las pugnas por los mercados subsisten y no hay una oferta real de programas que estén vinculados socialmente con los individuos.

    Fundadores: Televisa y Tv Azteca.

    Sin duda el nacimiento de la televisión mexicana ha traído consecuencias hasta nuestros días. El duopolio que ejercen actualmente Televisa y Tv Azteca sigue siendo fuerte. Y los contenidos televisivos han seguido una línea que no ha cambiado. La oferta de programas más allá de los comerciales, no son producidos y de alguna manera solo algunos esbozos que se entintan de cuestiones artísticas, pero que distan mucho de un contenido netamente cultural y de socialización de otras perspectivas.

    Televisa pues nace como un concepto mercantil, producto de la asociación de actores empresariales que buscaban en la televisión el auge de los medios como una fuente de ingresos que les daba dinero, más status y a la postre un poder inimaginable. Aun a pesar de que el Estado crea un canal en donde se vacían contenidos , estos distan mucho de ser lo suficientemente aptos y creados para una sociedad cada vez más grande y necesitada de buenos contenidos. Sino que se reprodujeron los patrones que hasta entonces eran usados.

    Poco después este canal llamado Imevisión seria vendido y se convertiría en lo que actualmente es Tv Azteca. La cual ha reproducido y hasta copiado formatos de programas, entrando en una disputa de rating que las ha caracterizado desde que fue obtenida por Salinas Pliego. Lo cual ha dejado como desde los inicios de la televisión, sepultada la idea de crear contenidos saludables y equilibrados para la sociedad, esto es la visión de una televisión cultural, educativa y porque no de entretenimiento, pero con contenidos inteligentes. Y ante las amenazas de canales como Canal 40, las presiones duopolicas echan toda la maquinaria, con la cual han podido derribar todos los obstáculos que han intentado transgredir y afectar sus intereses.

    Con el Priato la televisión fue de la mano a este, si bien se dieron discusiones muchas veces, los acuerdos en general se llevaban con cierta tranquilidad. Recordemos que Miguel Alemán estuvo muy metido e incluso siguió con participación en la televisión hasta no hace mucho.

    Pero con la entrada de la alternancia, y la llegada de la nueva televisora, la cual también surgió de una manera turbia, con una venta en la época de Carlos Salinas que dejo muchas dudas, la tensión entre la televisión y el Estado ha estado de manifiesto con diferentes acontecimientos que han sido utilizados para el bien de su hegemónico dominio. Recordemos el incidente de Vicente Fox y Fidel Castro, el cual retrata de manera perfecta esta política de “dejo de… a cambio de?”.

    Alguna vez Alejandro Jodorowsky, cineasta, poeta, actor y creador del movimiento pánico dijo que: la peor injusticia al pueblo de México por parte de Azcárraga era creer que los mexicanos sólo se podían concentrar tres minutos y después llenarlos de publicidad. Lo cual sin duda retrata aquellos y los actuales tiempos, en los que inclusive, dependiendo del programa los anuncios rebasan incluso al mismo contenido de los programas.

    Podemos tener una lectura pues de lo que actualmente acontece, la televisión mexicana como un instrumento que de alguna manera logra generar el consenso y la agenda del país, si bien es cierto que bajo el argumento de la libertad de expresión han surgido programas que se realzan por la sociedad como buenos socialmente, lo cierto es que la perspectiva de estos programas es pobre. La sociedad esta “Televisada” dicen los autores, yo agregaría que “Aztecatizada” también y también desvalorizada.

    La televisión si bien no se puede caer en esta idea de la teoría de la bala, si es un importante socializador de ideas, y también un instrumento gubernamental ante ciertas amenazas que se comparten por ambos actores.

    Sin duda son los pocos esfuerzos de televisiones culturales las que dan un pequeño mundo a los que buscan otro tipo de contenidos, lo cierto es que ante las avasalladoras campañas programáticas de contenidos comerciales, la televisión cultural no logra consolidarse como una opción real. Las grandes televisoras hacen todo lo posible por volver los ojos de los pocos que intentan dejar de verlos, y se emplean a fondo por tener la totalidad de la atención nacional. Las maneras de lograr esto han sido muchas a lo largo del tiempo.

    Se han incluso hecho uniones televisivas para algunas situaciones que los envuelven como televisoras y que de alguna manera han vendido, como esta unión ante la adversidad, sin duda momentos ficticios que el ciudadano común ha comprado y le permite seguir creyendo que las televisoras son un saber que lo informa y lo forma: nada más falso.

    Sin duda la situación actual ante las demandas entre dos grandes monstruos monopólicos, Telefonía y Televisión tendrán que dejar un precedente de algún tipo. No podemos esperar del estado un arbitrio justo, sino más bien, quien ofrece más para quedarse con el pastel del otro. Triste es pues la realidad de los medios en México, salvo algunas excepciones y los intentos cibernéticos por un real acceso a la información y su difusión, el impacto y la importancia de los medios sigue siendo fuerte e indestructible. Veremos que le depara en este nuevo siglo.

    BIBLIOGRAFÍA.

    Romo, Cristina (1993). “Esbozo histórico”. En: Ondas, canales y mensajes. Un Perfil de la Radio en México. P. 13-23

    Aceves González, Francisco de Jesús (1997). De la irrupción del sonido a la explosión de las imágenes: la radio y la televisión”. En: Miscelánea Jalisciense  Pp. 93-113. Ed. El Colegio de Jalisco.

    Hernández Lomelí, Francisco (2007). Usos privados de la televisión en México. En: Televisiones en México: un recuento histórico. Pp. 23-74

  • Legislación de los medios y libertad de prensa.

    Después de leer la Ley Federal de Radio y Televisión, es indudable la deuda de los medios de comunicación y el Estado a la sociedad mexicana. Por parte de los medios al hacer caso omiso de muchos de los puntos que los obligan a tener un peso más social que comercial, lo cual ellos han logrado evadir para darle prioridad a los negocios que significan los medios; y el Estado que permite la violación flagrante de muchos de los puntos y que incluso canjea, cuando le es necesario, la aplicación de leyes a cambio de que no haya un golpeteo mediático a sus gobiernos.

    Es en el artículo cuarto y quinto de la Ley Federal de Radio y Televisión, donde se deja en claro que tanto la radio como la televisión son de interés público lo que las obliga a tener una función social importante, cosa que los medios no han llevado a cabo, mientras que han privilegiado la comercialización de todo lo que les es posible, inclusive la información.

    Hay artículos en los que se definen las acciones a seguir por parte de los medios para conformar contenidos que desde la infancia fomenten el crecimiento integral de los mexicanos, los cuales si bien hay programación para ellos, no cumplen todos con el cometido recalcado en la ley, y muchos de los programas carecen de estructuras educativas. Actualmente hay un poco más de oferta, pero siguen habiendo contenidos que no fomentan nada en los niños y adolescentes.

    Otro ejemplo es el artículo 59, en el cual el Estado deja manifiesto que los medios televisivos tienen la obligación de otorgar espacios a la programación cultural, artística, científica, etc. Y esto es validado en el artículo 61, así mismo el artículo 63 prohíbe muchos de los contenidos que hoy en día son algo cotidiano en los medios, sobre todo en la televisión. Otro claro ejemplo de que la ley es burlada por los medios, es el que respecta a la prohibición de infomerciales que ofrezcan productos que se alejan de toda verdad y que solo engañan al público y que está contenido en el artículo 67. Otros de gran importancia el articulo 68 y 69 en cuanto a la regulación de la transmisión de productos que fomentan el consumo de productos nocivos así como de productos de belleza etc., que no estén respaldados por la secretaria de salud, y en cuanto a las sanciones el artículo 101, que deja en claro lo que el estado debe de hacer cuando muchos de estos artículos no se cumplen, por omisión o simplemente por un desinterés de los concesionarios de los medios.

    En apartados siguientes se especifican algunos de los puntos que ya he tocado, y que reafirman esa responsabilidad social y del estado que ninguno de los dos ha querido tomar. La radio y la televisión no son un vehículo de integración nacional como lo estipula la ley, sino que se han volcado a la ganancia como un signo inequívoco de su nulo compromiso con sus audiencias.

    En este sentido, la llamada Ley Televisa aprobada en 2006 y revocada por la Suprema Corte de la Nación en 2007, buscaba deslindarse de una manera legal de muchos de los impedimentos que esta Ley Federal les ponía y que en la modernidad tecnológica que se desarrolla en el país desde principios de siglo, tener una mejor posición, en donde el estado dejará de regularlos de una manera, en que ellos pudieran tener el control de todo el espectro radioeléctrico y de contenido.

    En este sentido, muchos fueron los que alzaron la voz ante semejante retroceso que significaba la aplicación de la Ley Televisa. Para Jorge M. Viedas, es tal el impacto y la penetración de los medios, así como el lugar que ocupan en el país, que no hay casi nadie que no esté influenciado por sus contenidos. Jorge exigía entonces acceso libre a la información, pero no sólo en los medios sino también en los ámbitos políticos e institucionales. Por lo que instaba al estado a ofrecerlo a la ciudadanía, así como también criticaba a los medios por vender en base a mediatizar las opiniones públicas acerca de “Leyes mordaza” que perjudicaban la supuesta libertad que se tenía en el país, y en la cual sólo buscaban ser vistos como víctimas para no ver afectados sus intereses. Pronto vería Jorge que se crearía la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, y que sería muy gris el devenir de esta institución.

    Ernesto Villanueva veía, pues con la entrada de un gobierno alterno, la oportunidad para replantearse la relación medios-gobierno que se venía dando en los últimos 71 años, como un matrimonio tangible. La necesidad de una reforma legal que pudiera dejar en claro la veracidad de la información  y que los medios no pudieran seguir moldeándola según sus intereses, sesgando la opinión pública y usando sus contenidos para presionar decisiones que los afectaran. En este sentido para Villanueva, es el estado el que debe de garantizar la información de cualesquier tipo, y que no sean los medios los que impongan sus agendas y sus prioridades respecto a los contenidos que deben ser tratados. Romper pues la norma de “si no está en los medios, no existe”. Y en este sentido Ernesto recurre a una teoría de opinión publica a cargo de Michelle Neumann llamada La espiral del silencio, que nos habla precisamente de las actitudes de muchos de los mexicanos que divergen con las opiniones impuestas pero que callan para no quedar aislados, y que acuden precisamente a los medios como mecanismo para reafirmar o desechar sus opiniones, lo que los sumerge en un espiral estrecho de silencio muchas de las veces.

    El poder delegado a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes está más que claro, cuando esta puede cancelar concesiones al no haber un cumplimiento de lo que la ley establece, pero los medios utilizan esto para hacer ver de una manera tergiversada bajo otro argumento, alegando que esto afecta la libertad que tanto se ha ido construyendo.

    Pero entonces surge la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la información en la era foxista. Se hablan maravillas de esta iniciativa que permite poder acceder como ciudadano a muchos de los documentos políticos, institucionales etc., que hasta antes de esa ley eran intocables y que muchos de los documentos importantes de acontecimientos del país eran propensos a desaparecer o a ser quemados. Si bien hubo restricciones hacia algunos documentos llamados de seguridad nacional, considero que el hecho de que, de una manera burda muchos de los documentos pudieran ser clasificados como de seguridad nacional, esto facilite incluso actualmente que no se tenga ese libre acceso, y que sólo dentro de 12 años, se acceda a estos documentos que en muchos casos ocultan las maniobras políticas e institucionales de muchos actores políticos, gobiernos estatales, etc. Por eso considero que nació muerta, que ha cambiado y ha ayudado en algunos momentos sí, pero que se ha quedado corta a la manera en cómo fue anunciada y que pudo ser un parteaguas en muchos niveles en la realidad mexicana.

    Hoy en día los casos en que la información ha sido negada a los ciudadanos valiéndose de artimañas burocráticas son muchas. La realidad es que no ha podido ser un instrumento con un contrapeso fuerte para el ciudadano, y ha sido más bien un arma política muchas de las veces para el golpeteo en circunstancias de guerra partidista, tiempos electorales e inclusive para algunos artículos periodísticos. Pero para el ciudadano no ha funcionado de la manera en que se esperaba, así como tampoco fue socializada de una manera en la que muchos de los ciudadanos pudieran tener claro el camino para acceder a esta información, falto socializarla más y dejarla libre, lo que no ocurrió.

    Otto Granados nos habla de la urgencia también de una reforma en los medios que se necesita, ante la coyuntura que se presentaba con el alegato anterior a la Ley televisa, creía que desde los 70´s no se daba una oportunidad tan importante para debatir el tema. Y para él la importancia de los medios y su penetración en la sociedad deberían de ser una razón suficiente para mejorar su papel social. Es decir, el hecho de que haya más apertura a la información por parte de los medios que años atrás, no los hace ni más independientes, ni más profesionales o rigurosos. Además el papel social que juegan por mandato de la ley, con lo cual estos deberían de ser parte integral de la socialización de la cultura, etc., no han hecho más que educar a una sociedad de consumo y de contenidos superfluos a esta misma. Lo que nos deja entrever las pobres estructuras de los medios y que las mejoras no están a la vista.

    Granados considera que hay 5 puntos importantes para tratar de resarcir esto, primero, aplicar fuertes sanciones ante los medios que basan sus contenidos en afectación a terceros y calumnias, los cuales son utilizados como métodos de venta e inclusive de obstrucción de la información; segundo, saber quién es quién en los medios, tener el acceso a la información esencial de estos; tercero, que parte de la sociedad accionista sea pública, para que la sociedad sepa quiénes están en los medios y como van cambiando; cuarto, esto permitiría saber también los montos de ingresos en los medios y su divulgación, lo que nos permitiría saber si alguno de los medios actúa en base a lo que recibe por ciertos grupos o empresas y que se vería reflejado en su manejo de la información; y quinto, desvincular el interés comercial de la labor y ética periodística. Granados acepta que si bien los medios fueron parte de la transición democrática en el país, ellos deben pues comenzar la suya.

    Pero, ¿Qué es la Ley Televisa?

    Se aprueba en fast track la llamada Ley Televisa, se argumenta que ante la convergencia tecnológica, México no debe de quedar atrás y debe reformarse para no verse rebasado por este fenómeno. Pero sin duda esta ley les daba a los medios la libertad total para regularse ellos mismos, y para perpetuarse en el negocio de los medios masivos de comunicación. Esta ley respondió a el ataque de los medios al presidente Vicente Fox en aquel terrible acontecimiento con el presidente de Cuba Fidel Castro, en lo que se conoció como el “comes y te vas”, grabaciones que fueron filtradas por los medios en un claro ataque el presidente, lo que lo hizo dar rapidez a la minuta de esta ley.

    Las implicaciones de esta ley eran muy fuertes, muchos fueron los que visualizaban estas anomalías y el grave riesgo que significaba su aplicación. Aun así fue aprobada, los dueños de radio y televisión veían consumadas sus aspiraciones de lograr un control total sobre el espectro radioeléctrico del país. La resistencia social, política comenzó y encontró fruto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

    En este mismo sentido, por ejemplo Denise Dresser, habla de esta falacia con la que se vendía la Ley Televisa, con la idea de hacer frente a la modernidad y buscar una competencia más abierta, lo que sin duda no se veía por ningún lado en la ley aprobada. Existía pues en la ley, muchos vacíos malintencionados como los refrendos automáticos de las concesiones lo que permitía tenerlas a perpetuidad, la posibilidad de hacer negocio con la ascendente conexión a internet, la telefonía móvil y de video, sin aportan un quinto o pagar por ello al estado. La ley pues les daba esa facultad de autorregularse, sin la intervención estatal, como decía, y que era un claro ejemplo de su idea de mercado que ocupaban los medios para sus dueños, lo que viola sin embargo el artículo 28 constitucional, al favorecer aún más la conformación de monopolios, y que ayudaba a compensar la reforma electoral que aprobada dejaba sin su principal entrada de dinero a los grandes medios de comunicación: los partidos políticos y su malgasto en los spots.

    La televisión tiene una deuda histórica con el país y ojala entienda que debe pagarla” dicen muchos de los que se oponen a las estructuras y acciones de los medios, y con lo cual Denise comulga. Los medios piensan que es un derecho hacer negocios multimillonarios con una concesión pública concentrada en pocas manos en detrimento de los consumidores. Nada más real que esta afirmación, que pone en relieve la línea que los medios han seguido desde su surgimiento, la “americanización” en sus estructuras y contenidos. Lo que en prensa, radio y televisión en México es más que claro y que no se ha podido hacer nada para frenarlo, aun a pesar de la resolución de la Suprema Corte. Denise maneja su crítica con la metáfora del niño que ve al rey pasar con una vestimenta elegantísima, pero que el niño logra ver que va desnudo, así define Denise la actitud de algunos pocos diputados, asociaciones civiles, intelectuales y gente de los medios, los cuales veían el peligro de esta ley que a casi un año después la corte echo abajó.

    Por eso, también para Javier Corral, no se podía permitir que una ley como la Ley Televisa se pusiera por encima de las leyes constitucionales del país, sobretodo en seis artículos. Pero lo más desolador para Javier es que en el mundo no haya otro país “democrático” como México, en donde sigan estando 95% del espectro radioeléctrico en manos de dos familias, y que el espacio de la radiodifusión sonora el 80% está en manos de 15 grupos. Por eso el propone un nuevo rumbo comunicacional, y le deja la última palabra a Calderón como presidente entrante en aquel 2007 para que comience con la aplicación de las resoluciones de la corte y reforme de una manera integral a los medios. Sin duda, una decisión que Felipe Calderón no tomo del todo, prefirió desde mi punto de vista, tener a los medios como aliados, aunque creo que la relación amor/odio que se profesan desde hace ya décadas sigue en gran medida intacta. Actualmente el conflicto Telmex-Televisa/Tv Azteca nos da un buen ejemplo de ello.

    Arredondo por su parte se pregunta ante la Ley Televisa y todo lo que se generó, ¿Qué hay detrás de esa nueva ley que era aprobada? Entonces para él, los medios han estado inmersos en los juegos de poder, lo que ha hecho que mediatice mucha de la información y sus contenidos, dependiendo de quién o quienes juegan con ellos.  En este sentido Castells, nos habla de que “… todo lo político tiene que pasar por los medios para influenciar la toma de decisiones.”, es así que los liderazgos políticos se ven forzados muchas de las veces a gobernar en función de las simpatías que ven reflejadas en los sondeos de opinión de los medios y por la imagen proyectada en pantalla.

    Como decía y concuerdo aquí con Arredondo, la “americanización” de la cultura impera en los medios desde hace mucho tiempo, desde sus inicios en los que los medios buscaban conformarse la idea de mercado estaba siempre inmersa en sus concepciones y eran los medios americanos una pauta a seguir, así como algunos de los intereses que estados unidos apoyo económicamente para que sus productos ingresaran al mercado mediante publicidad y apadrinamiento de muchos de los medios, mediante convenios que formaron: las llamadas cadenas. Y en otros casos las estructuras que siguieron los medios mexicanos sobretodo la radio y la televisión fueron totalmente estructuras de canales y estaciones ya establecidos en Norteamérica, lo que les dio una fortaleza insuperable por los medios más pequeños.

    Pero Pablo Arredondo, también percibe en la poca educación cultural, artística, cívica etc., de muchos en México dadas las condiciones de un país que no se ha interesado mucho en el bienestar social y que ha dejado en sus omisiones el progreso para otro tiempo, ha hecho que la televisión haya tenido más influencia en los hogares mexicanos, si bien no podemos decir que la teoría de la bala se da en todo el país si hay muchos ciudadanos que ven en los medios una manera de educarse.  Y es esta abrumadora presencia de los medios la que les ha permitido cooptar mucha de la opinión publica en el país.

    Sin duda es alarmante cada que un conteo del INEGI sale a la luz pública, la gran cantidad de televisores que existen en los hogares mexicanos, que inclusive superan a estos mismos que no tienen un refrigerador pero una televisión si, e inclusive que no tienen agua, pero si televisión. Lo que nos da un panorama de cuál es el impacto social de un medio como la televisión en el país.

    La esfera pública y la democracia necesariamente deben caminar de la mano, lo uno de sin lo otro carece de un peso que se contraponga ante las adversidades. Pero en México el aporte de los medios, señala Arredondo, ha sido: la degradación de la esfera pública. Y esto es algo tan vergonzoso que seguimos viendo como los medios utilizan la información según sus intereses y como pueden lograr muchas de las veces, aunque ahora haya otros medios de información más libres como internet, blogs, periódicos en línea alternativos etc., persuadir a la opinión publica en esas espirales del silencio de las que Neumann señala.

    El reto social que sigue es grande, se necesita pues exigir una reforma que deje de favorecer a unos y deje confinados a otros a la desaparición. Habremos pues de colaborar a ese cambio, con ideas que realmente aporten a una democracia plural e incluyente, no vertical sino horizontal.

    Bibliografía.

    *Dresser, Denise (pp 11-19),  *Corral (pp.41-49) y *Arredondo (pp.105-114). En: Corral Jurado, Javier y Arredondo Ramírez, Pablo (coords.). (2007). La Ley Televisa: balance y prospectiva. Universidad de Guadalajara /  Instituto de Investigaciones para la Innovación y la Gobernanza / Asociación Mexicana de Derecho a la Información.

    *Granados Roldán, Otto (2003). “La Reforma de los medios”. En: Revista Etcétera. Octubre

    *Ley Federal de Radio y Televisión. Texto vigente (2000). Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía. México.

    *Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental

    *Medina Viedas, Jorge (2001). “Legislar ¡ya! Y para todos. Descartar coartadas y simulaciones”. En: Revista Etcétera Núm. 9. Julio.

    *Revista Etcétera (Abril 2006) Momentos importantes hasta la aprobación del Senado.

    *Revista Etcétera (Diciembre 2005). Decreto que deroga diversas disposiciones de la Ley Federal de Telecomunicaciones y de la Ley Federal de Radio y Televisión.

    *Villanueva, Ernesto (2002). “Medios: la reforma legal pendiente ante el nuevo régimen en México”. En: Revista UdeG. Núm. 22. P. 66-74

  • El futbol y los dueños del poder

    El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes. Dijo una vez Jorge Valdano. Pero parece que en México no es así. Parece que para muchos mexicanos el futbol cruza la raya de lo «menos importante», y eso lo saben quienes se benefician de eso, los dueños del poder en México. En México hay muchos aficionados civilizados, que ven al balompie como un espectáculo; pero hay otros, si, muchos otros, que caen en el fanatismo donte irle a un equipo de futbol es «lo único». Un claro ejemplo está cuando casi al finalizar el partido de la semifinal Morelia – Cruz Azul (donde ganaron los primeros) un aficionado aprovechó los huecos de la seguridad del estadio para meterse al estadio indignado y burlarse de los jugadores del equipo de sus amores, el Cruz Azul, por la forma humillante en que el Morelia les había dado la voltereta en el marcador. Los jugadores del Cruz Azul (ya muy molestos por la derrota) se indignaron y un tal Chaco fué y agredió al aficionado. Se armó como se dice en el argot futbolístico, la cámara húngara, el portero del Cruz Azul propinó cabezazos entre otras cosas.

    Pero eso no es el punto en cuestión, La cuestión aquí es como los empresarios poderosos que controlan el balompié (que es el mismo oligopolio de siempre, Televisa, Tv Azteca bla bla) y hacen lo que quieren con él, dejando en segundo plano la calidad y la competitividad en el fútbol, en pocas palabras, «le ven la cara al aficionado». Me llamó la atención sobremanera como en los partidos de liguilla, en el segundo tiempo, se les dé un lapso a los jugadores para que se «rehidraten» justificando el calor que impera en el país, pero si son atletas, háganme el favor. Lo curioso aquí es que en ese «lapso» las televisoras metieron publicidad a más no poder. Yo entiendo que tienen que sacar las cuentas después de que Slim retirara sus anuncios de Televisa y TV Azteca, pero eso es una perversión al futbol.

    Y no solo eso, se ve la mano de los poderes fácticos en la planeación de las campañas del futbol. Decidieron cambiar el sistema de competición para así ganar más dinero en detrimento de la calidad y del espectáculo ¿como le hicieron?. El sistema de liguilla ahora se va a dividir en dos grupos (round robin), lo cual garantizará un mayor número de partidos, y adivinen, sí, más billete para las televisoras. Ingeniosa idea ¿no?. Todos los que están metidos en el futbol saben que las televisoras tienen «bien metidas» las manos. En muchos casos ellas controlan los horarios de los partidos, y ¿adivinen qué?: Tienen un pacto de sangre. Las televisoras, amistosamente se turnan las transmisiones del equipo que va a ascender, es decir, un año le toca a Televisa y otra a TV Azteca. Curiosamente el último año ascendió el Necaxa, propiedad de Televisa, y por común acuerdo, TV Azteca transmitió sus partidos. ¿Y la competencia apá?.

    También el futbol es un claro ejemplo de que las televisoras quieren alejar cualquier tipo de pensamiento crítico de la sociedad. En los últimos años se han encargado de banalizar sus programas deportivos. Un claro ejemplo fué el despido de José Ramón Fernández de TV Azteca (alegando que estaba enfermo). Ahora en TV Azteca las burlas, las bromas y el poco sentido crítico abunda. Con Televisa siempre ha sido lo mismo, los comentaristas alineados estrictamente con la posición de la televisora, análisis huecos y demás.

    Por cierto, la enajenación futbolera no se da sólo en nuestro país. Parece que en los países desarrollados la plaga del enajenamiento al futbol también llega, y para muestra basta un botón. Un aficionado inglés subió un video donde le canta al Chicharito (quien por cierto resultó ser el futbolista más votado por los fans del Manchester United) parodiando el mítico tema de los Beatles Let it Be (cambiado por Little Pea, Chicharito en inglés). Nada más vean el video: