Etiqueta: Teletón

  • El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    Exageraciones, ataques ad hominem, y demás formas de falacias argumentativas son lo que escucho cada vez que algún personaje o medio pide no donar o recrimina a los que sí lo hacen.

    El Teletón, los niños, y las teorías de la conspiración

    Nadie tiene la obligación moral de ir a donar al Teletón. Puedes ayudar de otras formas, puedes acudir a otras instituciones, puedes crear la tuya propia, puedes ayudar a los migrantes (decidí donar dinero a los migrantes y no al Teletón este año), Eres libre de decidir a quien donar.

    El problema viene cuando se invita a la gente a no hacerlo (y en algunos casos se les recrimina). Mi crítica no va dirigida a aquellos que simplemente creen que el Teletón es una «mentira y manipulación», a quienes sólo trataré de convencer de que su concepción es falsa; sino a quienes quieren convencer a la gente de ello.

    Cuando prendes la televisión y observas a las empresas que patrocinan al Teletón, te das cuenta que participan emporios de todo tipo, desde aquellos que se desarrollaron gracias al esfuerzo y a su capacidad de innovar, hasta aquellos que gracias a su relación (histórica o actual) con el gobierno, gozan de un puesto privilegiado en el comercio de productos o servicios.

    ¿Por qué las empresas están ahí donando?

    Por una sencilla razón: Relaciones públicas. Las empresas te quieren convencer de que son un alma de la caridad donando dinero (algunas podrán una intención ingenua, otros una más interesada). Y no les cuesta nada porque lo que donan lo deducen de sus impuestos. Eso es completamente legal y de hecho si tú estás dado de alta puedes deducir tu donativo por medio de la página web. El único «negocio» es ese, las empresas donan dinero que no les cuesta porque lo van a deducir, y se venden a los consumidores como empresas responsables.

    Es decir, en lugar de dárselo al gobierno (sabemos a donde van a parar muchos de nuestros impuestos) se lo dan a esta institución. Al menos puedes saber que ese dinero será mejor usado que estando en manos de políticos.

    En esto pueden haber puntos cuestionables, que la congruencia de algunas empresas, que éste es un papel que debería de hacer el gobierno; son argumentos que pueden ser válidos. Pero a partir de aquí vienen las falacias y la desinformación.

    Por ejemplo. se invita a no donar al Teletón porque «es de Televisa».

    Y sí, creo que Televisa se ha encargado de lavar el cerebro de los televidentes, con su apoyo incondicional al gobierno, y con los programas que insultan la inteligencia de los mexicanos.

    Pero el Teletón no es de Televisa. La gente ha hecho esa asociación porque la televisora se encarga de transmitir los eventos año con año.

    Teletón Televisa

    Teletón es una organización civil constituida de tal forma ante la ley, y por eso es imposible que el dinero que se done en la calle, o en los boteos, «se lo clave Televisa». Para deducir impuestos, tú, como empresa tienes que emitir un donativo para que el beneficiario te entregue un comprobante que funciona como deducible. Es decir, no existe mecanismo para que «Televisa se clave el dinero del Teletón«.

    Voy más allá. Si Teletón fuera de Televisa. ¿Qué hacen las empresas de Carlos Slim, competidor acérrimo de la televisora y enemigo casi declarado, donando dinero? El magnate que en varias ocasiones ha sido el más rico del mundo, quien por cierto, apoyó por debajo del agua a López Obrador en el 2006 para intentar que se anulara la elección que llevó a Felipe Calderón a la silla presidencial, retiró la publicidad por varios años del duopolio televisivo en un acto que fue algo así como una declaración de guerra; sobre todo al verse perjudicado por de la Reforma de Telecomunicaciones donde Televisa, su rival, se vio beneficiada (muy probablemente por su cercanía con el gobierno actual).

    Hay cosas que no me gustan del Teletón, no me gusta que se apele a la lástima (aunque el año pasado lo dejaron de hacer, lo cual se agradece), que las «estrellas» lloren para invitarte a donar. El año pasado, ante la convocatoria menguante, la reacción de quienes condujeron la transmisión fue más que lamentable reprendiendo a quienes no decidieron donar.

    Pero a pesar de esto, se olvida lo más importante. Y es que Teletón le ha cambiado la vida a muchos niños.

    A veces parece que las preferencias ideológicas o las modas importan más que la oportunidad que reciben los niños con discapacidad, quienes habían sido casi olvidados por las instituciones públicas.

    Y vienen más generalizaciones:

    Que hay que satanizar a Teletón porque Fernando Landeros se formó con los Legionarios de Cristo, que no hay que donar porque Peña Nieto apareció en la televisión donando.

    Al final los más afectados por esta división son los niños, no los empresarios ni los políticos corruptos.

    Un video me llamó la atención. Gerardo Fernández Noroña, el ex diputado por el PT, muy cercano a López Obrador, fue a visitar un CRIT, y estas fueron sus conclusiones:

    Sí, éste ferviente opositor al gobierno y a las élites del poder acostumbrado a linchar a quien no esté de acuerdo con él, llegó a la conclusión de que el Teletón sí ayuda a los niños.

    Lo que es un hecho es que gracias a esta iniciativa, muchos niños con alguna discapacidad tienen un nivel de vida que de otra forma nunca hubieran tenido. Los CRIT ahí están construidos en varias partes del país, e incluso hay uno en Estados Unidos. Sí, en el mismo país donde el Estado de derecho es lo suficientemente sólido para evitar esas «trucuñuelas» que se le adjudican al Teletón.

    En lo particular se me hace irresponsable que algunos «líderes de opinión» traten de desprestigiar a esta iniciativa por razones políticas o ideológicas con base en juicios a priori y un sinnúmero de falacias sin presentar pruebas contundentes de sus acusaciones. ¡No se vale!

    Se me hace incluso increíble e inconcebible como los seres humanos podemos negarnos solidaridad por razones políticas o ideológicas disfrazadas de buenas intenciones. – No te solidarices con los franceses, no dones al Teletón.

    Y cada año tengo que estar escribiendo sobre el tema.

    Y no, no me pagó el Teletón, ni Peña Nieto, ni el PRI, ni Televisa. Simplemente uso mi libertad de expresión y mi razón para emitir mi opinión.

  • Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    -El slogan era «Sonríe de corazón» pero estaban enojados.  

    ¡Qué Teletón tan más desangelado! No lo vi todo, es más, ni prendí la tele. Aunque a veces he donado no me gusta verlo porque es de mi desagrado apelar a la lástima (cosa que me comentan, cambiaron este año).

    Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    Algunos creen que el «declive» del Teletón es paralelo al del Gobierno Federal. En realidad no es circunstancial, porque la gente percibe tanto al gobierno como al Teletón como dos entes entre los que hay alguna relación. Empezando por la importancia que tiene Televisa dentro de la organización de este evento, porque el Presidente Peña Nieto y Angélica Rivera (el mismo día que nos regañó a todos) aparecieron dando un mensaje sobreactuado.

    Entre las críticas al Teletón hay sí, algo de desinformación, muchos de los descréditos son ad hominem, es decir, se les relaciona con entidades que participan en éste y cuya reputación está en duda (como Televisa). Fundación Teletón tiene que lidiar con la mala fama de algunos de sus cercanos, y de verdad que esta vez lo hicieron mal, demasiado mal.

    Yo no creo que toda la gente «desinformada» que critica a Teletón tenga alguna intención deliberadamente destructiva. No creo que todos ellos deseen que «los niños se jodan». Hay algunos críticos agresivos, pero hay muchos otros que no lo son. Teletón debería de interpretar ese mensaje, que viene de opiniones que su fundamento se pudiera poner en duda, y que no necesariamente es emitido por personas malintencionadas.

    Yo sigo pensando que Teletón es una buena causa y ayuda a muchos niños. Pero es natural que ver a aquellos personajes que forman parte de un régimen, de un grupo de poder, que justamente está siendo objeto de muchas críticas, provoque dudas y algunos se la piensen dos veces, o peor aún, que a esto se sume información crítica (sin que sea necesariamente veraz). Tal vez eso es lo que tienen que entender en Teletón. Los que decidieron no donar no lo hicieron necesariamente con la peor de las intenciones.

    En Teletón quisieron cambiar al formato, dejaron de apelar a la lástima (lo cual agradezco mucho), pero Álvaro Cueva tiene razón, no iban a hacer reír cuando el Teletón de este fin de semana (a juzgar por los videos que vi) se trató más bien de una campaña de odio hacia los que «no creen».

    Alguna vez tuve la oportunidad de ir a un estudio cualitativo en una Cámara Gesell realizado para el Teletón. Los participantes afirmaron incesantemente que el «Teletón es amor», lograron convencer a la sociedad de ese concepto. Esta vez no lo fue, el Teletón fue odio y rencor. Fue penoso ver a Carlos Loret de Mola, y sobre todo, a Eugenio Derbez, atacando a quienes no están de acuerdo con Teletón, y culpándolos de que no se llegara a la meta. Incluso yo, que siempre lo he defendido, me sentí indignado y atacado.

    ¿Ustedes creen que después de haber recibido una reprimenda en cadena nacional, van a decidir sí donar a Teletón? No lo creo. Culpan a la gente por estar concentradas en otras cosas (Ayotzinapa) y la culpan por «olvidarse de donar» debido a la indignación y frustración que tienen. Teletón no puede obligar a nadie a donar, más sí puede exhortar a hacerlo. Al menos Eugenio Derbez me dejó la impresión de que estamos obligados moralmente a donar. ¿Y si decidí donar a otra asociación civil porque me dio más confianza?. Y si Televisa quien transmite el Teletón no es de mi agrado y eso hace que tenga mis dudas sobre el Teletón ¿Estoy haciendo algo malo?

    Cometieron el mismo error que Angélica Rivera, regañaron a la audiencia y sólo lograron que se enojara más. Y es una lástima porque por Angélica Rivera no doy un peso, pero en el Teletón hay muchos niños que se han rehabilitado. Y si bien habrán muchos críticos, y varios de ellos desinformados, Teletón debería de enfocarse a aclarar las dudas y no a victimizarse, porque como el mismo Eugenio Derbez dice, eso no une, al contrario, divide.

    En Teletón deberán reflexionar sobre lo ocurrido este año, trataron de «deslindarse» de Televisa en el discurso, pero todos los actores eran de esa televisora y Emilio Azcárraga se encargó de cerrar. La autocrítica quedó ausente, que si la ONU, que si las redes sociales, todo lo descalificaron. Es triste, porque una buena iniciativa como lo ha sido Teletón, podría extinguirse con el paso del tiempo si no reflexionan sobre los errores garrafales cometidos este año, tendrán que ver que es lo que sí funciona en otras latitudes del mundo, tendrán que depender menos de Televisa, porque esta vez parecieron en este, y muchos otros casos, estar empecinados en darles la razón a los críticos.

  • 10 cosas que debes saber sobre Teletón

    10 cosas que debes saber sobre Teletón

    10 cosas que debes saber sobre Teletón

    1.- Teletón no es de Televisa. Que esa televisora lo transmita no significa que sea de Televisa.

    2.- Teletón es una AC independiente, lo que significa que el dinero que dona la gente, no lo puede deducir Televisa.

    3.- Y si estás dado de alta en el SAT, puedes tu mismo pedir un deducible de impuestos en la página de Teletón.

    4.- Grandes empresas donan a Teletón y lo deducen de sus impuestos. Eso es tan legal, que como comenté en el punto anterior, tú lo puedes hacer.

    5.- ¿Y a dónde quieres que vayan tus impuestos?, con Teletón sabes que van a una buena causa. Si se va al gobierno no sabes si van a usar tu dinero para comprar votos, o para pagarle a vándalos infiltrados para que quemen la puerta de Palacio Nacional y revienten manifestaciones.

    6.- Que sale Lucerito llorando, o sale la pareja presidencial invitando a donar para que creas que tienen una pizca de bondad en toda esa miseria. ¡Ignóralos!

    7.- La ONU exhorta a los gobiernos a no donar a Teletón porque el gobierno debería cumplir con su función, pero no dicen que tú como individuo no dones

    8.- Lo que importa es que Teletón como sea, ayuda a muchos niños que no tienen las mismas condiciones que tú tienes.

    9.- No tienes que donar al Teletón, hay muchas otras opciones, y posiblemente encuentres mejores. Eso no es problema.

    10.- Pero no dejes de donar o incites a los demás a no donar por la falacia de que es un negocio de Televisa para no pagar impuestos.

    Y lo digo yo que me c&);ha la m&-€dre Televisa

  • El asunto con el Teletón

    El asunto con el Teletón

    Hace varios años me invitaron a participar a un «focus group» para el Teletón. Un focus group para quien no sepa, es un estudio realizado en un cuarto donde los entrevistados son monitoreados por especialistas que están detrás de un espejo (donde estos pueden ver a los entrevistados, pero no los últimos a los primeros) recurrentemente utilizado por empresas mercadológicas y de opinión. A mí, como mercadólogo de profesión, no me debieron invitar, debido a que sabemos como funcionan estas dinámicas y porque nosotros las utilizamos. Pero ya dentro ahí, se nos preguntó que qué opinábamos del Teletón.

    El asunto con el Teletón

    La mayoría, jóvenes que cumplían cerca de los 18 años de edad, comentaron que el Teletón les inspiraba amor, ternura y demás términos que dos de nosotros, los más grandes, relacionamos con cierta ingenuidad. Yo fui más crítico (y desde una postura moderada), lo cual casi me vale la expulsión de esa dinámica. Lo cual hubiera sido un error garrafal por parte del moderador, porque hubiera terminado sesgando dicho estudio, y porque hubiera parecido más una dinámica para convencer a la gente, que para conocer el valor de la marca «Teletón». Pero todo lo que ocurrió me dejó un poco en claro las divergentes opiniones sobre el Teletón, y es que hay una evidente fricción entre el deseo de ayudar niños, y que quien lo organiza, en gran parte, es una empresa con una reputación tan cuestionada como Televisa.

    Viéndolo desde un punto de vista pragmático, donde el fin, es ayudar a los niños con una discapacidad, no veo tan mal al Teletón. Es cierto que el Teletón es un negocio para Televisa, ¿Por qué? Porque la televisora deduce de sus impuestos lo que ésta aporta para el Teletón y nada más. Televisa no deduce todo lo recaudado, además están las otras empresas que donaron, y también habrá que mencionar a través de la página web, se puede solicitar un deducible de impuestos. En realidad lo que están haciendo no es ilegal, en realidad no están evadiendo ni eludiendo impuestos, porque toda persona que esté dada de alta ante Hacienda puede utilizar ese recurso (yo lo he hecho), puede recaudar, donar dinero y deducirlo, a diferencia de otros recursos como el Régimen de Consolidación Fiscal que sí permite a quienes tienen más, eludir impuestos.

    También está la otra parte, donde Televisa utiliza al Teletón para mejorar su imagen pública. Lo que mueve a Televisa no es necesariamente una sincera ayuda a estos niños, sino más bien el beneficio obtenido. Algún día a Fernando Landeros se le ocurrió que había una muy buena forma en que podía ayudar a niños discapacitados, pero para hacer algo grande, se necesitaba de un respaldo grande, y por eso acudió a la televisora. Seguramente Fernando Landeros observó esa alianza en función del beneficio que obtendrían los niños, mientras que Azcárraga lo vio en función del beneficio que obtendrían ellos mismos. Recordemos que Televisa el año pasado no dio difusión alguna a los Juegos Paralímpicos de Londres donde varios mexicanos tuvieron éxito, y también recordamos otros casos de discriminación ante gente con capacidades diferentes.

    Algo que no me gusta, y que es un rasgo típico de nuestra cultura, es la conmiseración. Muchas veces, en el Teletón, se nos invita a sentir lástima por aquellas personas que tienen algún problema que no les permite desempeñar su vida normalmente. Se nos muestra a una Lucerito llorando, pidiéndonos que nos apiademos, nos cuentan historias trágicas, con el afán de que por más trágica sea la historia, sintamos más conmiseración, con lo cual sentiríamos una mayor responsabilidad de donar. Algo parecido a cuando un niños de la calle llora o hace una cara de sufrido con el afán de que les demos unas monedas. Tal vez así lo hacen, porque es parte de nuestra cultura, porque somos una sociedad todavía dependiente que reacciona ante estímulos de una entidad más grande, y no somos todavía, ciudadanos con la suficiente iniciativa propia.

    Pero lo cierto es que muchos niños se han rehabilitado en los CRIT. Hay muchos casos de personas que se han rehabilitado en estos lugares y que les ha cambiado la vida. Para que funcione «el negocio del Teletón» le tiene que funcionar a los niños también, sino la credibilidad se perdería inmediatamente. Y al final del día, el Teletón termina por ser algo más bueno que malo, donde sí, se puede cuestionar la forma en que algunos lo utilizan, más desde una perspectiva moral que legal. Porque pensemos, imaginemos que Televisa u otra empresa debe de pagar cien millones de pesos en impuestos al gobierno. ¿Cuánto de esos impuestos van a ser bien utilizados? ¿Cuánto de ellos no será usado para financiar campañas políticas dudosas, o el sueldo de diputados que no trabajan? Para mí, preferible que ese dinero se vaya a un CRIT a que parte de éste se pueda ir a un funcionario corrupto.

    Si uno quiere donar, pero no quiere recibir el bombardeo mediático de Televisa, ni que esta empresa la deduzca de sus impuestos, fácil. Puede no prender la tele, y solicitar en la página web su deducible de impuestos por si tiene dudas de como se podría utilizar su dinero.

    ¿Donar al Teletón? Al final puede ser una alternativa. Naturalmente no es la única forma de ayudar. Hay muchas asociaciones civiles que no tienen tantos recursos para hacer campañas mediáticas, y a las cuales también puedes ayudar. Sólo se trata de buscar, de tener iniciativa propia para ayudar a quien tu quieras.

  • De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Caray que es preocupante, preocupan ambas caras de la moneda. O más bien, que dichas caras de la moneda generan la polarización política. Y terminan siendo preocupantes por lo que son y por lo que reflejan de nuestra sociedad. Falta autocrítica, las emociones imperan sobre la razón. Desde el odio y el encono, hasta la conmiseración.

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Enrique Krauze hablaba bien en su artículo sobre la excesiva politización que vivimos. Cierto es que debemos de interesarnos en la política, pero ahora la supeditamos sobre todas las cosas, excepto en el deporte y en los espectáculos (y yo creo que aún ahí llega). Me viene a la mente la pelea de ayer de Juan Manuel Márquez. Al final dedicó su pelea al «Presidente Enrique Peña Nieto», y en Twitter todos se olvidaron de su triunfo con un Trending Topic muy ofensivo. Mi pregunta es, ¿Qué tiene de malo que Juan Manuel Márquez muestre sus preferencias políticas? ¿Eso ya lo hizo mal boxeador? ¿Qué posición deberían haber tomado lo detractores de AMLO cuando Demian Bichir, nominado al Oscar, mostró su simpatía por López Obrador públicamente? ¿Acaso tu preferencia política demerita todo lo que haces en tu vida?

    Me sorprende el linchamiento público por solo dedicarle una pelea al Presidente. Esos, que se dicen demócratas, caen en una incongruencia grave porque para ellos no caben opiniones distintas. Este tipo de actos y descalificaciones no solo vienen de este sector, también vienen del bando opuesto en muchas ocasiones (basta ver un noticiario de Ciro Gómez Leyva para constatarlo). Me pregunto, ¿qué a estas personas se les olvidó el arte de pensar y se han reducido a una posición maniquea donde quienes no están con ellos están en contra de ellos por más buenas intenciones que tengan estos últimos?

    Naturalmente esta polarización tiene su trasfondo social. Algunos dicen que el Peje fue el que la causo, o Calderón, o el PRI. Es demasiado simplista esa afirmación, la polarización es reflejo de algo mucho más profundo que se debe de solucionar.

    Por otro lado, tenemos al Teletón organizado en buena medida por esos «poderes fácticos» a los cuales Peña Nieto se comprometió a poner fin. Si uno quiere donar al Teletón evitando que «Televisa y las empresas grandotas» hagan cualquier cosa, en la página puede pedir un deducible de impuestos y se acaba el problema. Lo que quiero poner sobre la mesa es el uso de la lástima y la conmiseración al que estamos tan acostumbrados en México, y las transmisiones del Teletón son un caso ejemplar de ello. Donde realmente lo que más me aleja de dar un donativo es el hecho de ver a los artistas de Televisa llorar, o plantarte en la cara el hecho de que los discapacitados son gente que sufre. Cuando realmente a mí esto se me hace incluso un insulto para la gente discapacitada, porque tácitamente sugieren que hay que subestimarlos porque ellos son los que sufren. Ese llanto de Lucerito y de otros personajes lo que me dice es !ayúdalos, pobrecitos!.

    Igualmente este tipo de conducta se ve en la calle. La gente pobre en la vía pública suele apelar a la conmiseración para hacerse de unas monedas. La mujer desvalida que carga con un hijo, el ciego, aquellos que usan un tono para buscar generar en nosotros el nivel suficiente de compasión para que les demos unas monedas. Aquellos que cuentan (y muchas veces inventan) historias trágicas de su vida para ayudarles, ¡a mí me pasó esto, esto otro aquello!. Donde la iniciativa personal simplemente no existe.

    También como forma de reflexión en el tema del Teletón, me pregunto como el grueso de la sociedad suele ser apática en temas de donativos y actos caritativos cuando esto implica alguna iniciativa personal, pero esto cambia abruptamente cuando un medio dominante los incita a donar. ¿Por qué se necesita el estímulo de un tercero para que salga a flote ese «mexicano bueno? ¿Por qué para donar a un instituto este tiene que salir en la tele? Son cosas que habrán de ser reflexionadas, porque son parte de nuestra idiosincrasia. Esas partes que no dejan que el país avance.

  • 11-11-11 Simplemente «Bullshit», al igual que los teletonintelectualoides.

    Para darle gusto a todos los conspiranoicos, y aquellos que creen en que el fin del mundo se acerca, este artículo lo empecé a escribir el 11 del 11 del 2011 a las 11:11 horas. Ha pasado un minuto desde que puse el título de mi artículo y ¿adivinen que?, el mundo no se acabó, ni hemos sido invadidos por alienígenas. No entiendo por qué mucha gente acostumbra a ver premoniciones debido a una coincidencia numérica en nuestro reloj, si, coincidencia que no volveremos a ver durante mucho tiempo (o tal vez nunca), pero que en realidad no es algo que vaya a influír en nuestras vidas, simplemente es un dato curioso.

    Si, se ve bonito que en la parte inferior izquierda de mi pantalla en la fecha, aparezcan puros palitos, pero ¿eso en que va a cambiar mi vida?, ni me molesté en imprimir la pantalla y guardar la imagen con el Photoshop. De hecho, si no lo pude hacer, puedo modificar la hora del sistema para volver a tener los palitos a la vista y sentir que estoy pasando por uno de los momentos más importantes de mi vida. Creo que esto de los «palitos» causó más conmoción en los mexicanos que cuando murieron intelectuales como German Dehesa, Carlos Monsivais, o Granados Chapa, ¿tan mal estamos?

    Y algo que también me parece irrisorio son los comerciales que sacan con el Teletón. Que la idea concebida es una buena causa, lo puede ser, que hay niños que se benefician, también lo puede ser, que Televisa no comete ninguna ilegalidad con el Teletón, también es cierto (aunque algunos digan lo contrario), y digo, si deducen impuestos con el Teletón, no me molesta en lo más mínimo, porque igual prefiero que se vaya ese dinero a los CRIT que ayudan a los niños discapacitados, que a pagar las altas nóminas de los diputados. Pero moralmente se me hace un insulto, no por parte de los que concibieron la idea del Teletón (por Fernando Landeros) sino de Televisa, que se vanaglorie y se erija como el mesías salvador de las buenas causas con un evento en el cual no invierte nada de dinero, al tiempo que ofrece contenido chatarra como los programas de Laura Bozzo, las telenovelas basura y toda esa programación que es todavía más banal que «el conjunto de palitos que se formaron con la fecha de hoy».

    Y es que Teletón acaba de sacar un spot para invitar a participar a la gente a donar a su causa, invitaron a gente de todo tipo, a gente que es buena en el deporte (como Lorena Ochoa o el Chicharito), que cabe aclarar que ser destacado en el deporte no equivale a ser una persona crítica e inteligente, invitaron a Victor Trujillo (recuerden que uno de nuestros líderes de opinión es un payaso) y a dos intelectuales: Uno, un pseudointelectual como Carlos Marín, y otro que si le tengo un tanto más de respeto porque al menos se ve que es más leído como Sergio Sarmiento, el que dice que va a donar aunque sea de la otra televisora (como si Televisa y TV Azteca estuvieron tan enemistadas). Yo propondría algo para mejorar al Teletón, en lugar de marcar al 9999, que marcáramos al 11-11-11, así seguramente más gente participaría.

    Me pregunto ¿Por qué para que participemos y donemos los mexicanos, necesitamos que el gobierno o las televisoras nos lo digan? ¿Por qué no tenemos la iniciativa de ir solos a ayudar a una asociación para ayudar a sectores vulnerables?

    Corre video:

  • ¿Donar al Teletón?. Hé ahí un dilema.

    Cada año, Televisa, en conjunto con otras empresas, realizan, como ya todos conocen, el Teletón. Un show mediático encaminado a ayudar a niños discapacitados (o como le decimos para que no se escuche tan feo, con capacidades diferentes) solicitando a la sociedad que aporte una cantidad de dinero para que esta sea utilizada para construír inmuebles destinados a ayudar a estos niños (llamados CRIT) o bien, para la manutención de estos. El Teletón es el organismo filantrópico más grande de México por las grandes cantidades de dinero que recauda año con año.

    Teletón, al contrario de lo que muchos piensan, no fué idea de Televisa. Más bien fué idea de Fernando Landeros, quien ha realizado otras actividades filantrópicas (como Gente Nueva, y Un Kilo de Ayuda), y el fué quien propuso a la televisora la idea de hacer un Teletón para ayudar a los niños discapacitados. Seguramente la causa de Fernando Landeros fué genuina, y sostengo que todas las ideas que el ha propuesto han sido de buena fé. Pero la pregunta aquí es. ¿Televisa y las demás empresas están realmente interesadas en hacer un bien por la comunidad, o ven esta oportunidad como un negocio y una forma de legitimarse ante la sociedad?.

    En México y muchos otros países, la filantropía es deducible de impuestos. En Estados Unidos, esta es una práctica muy común porque en ese país se desconfía mucho del estado y se cree que en manos privadas las cosas pueden funcionar mejor. No se si en la práctica sea así. Con este tipo de filantropía, el estado deja de recibir impuestos y ese dinero va destinado a asociaciones civiles elegidas por los donantes quienes en lugar de pagar el dinero a Hacienda, se lo entregan a dichas asociaciones. Hasta aquí no hay nada malo, de hecho yo estoy de acuerdo con que esa práctica se permita en el país, dado que mucha gente desconfía del estado y prefiere donar «sus impuestos» a las organizaciones civiles.

    El único problema que acarrea la filantropía es la doble moral. Porque entonces muchas empresas donarán dinero en efectivo y en especie deducible de impuestos a asociaciones civiles, cosa que en realidad no representa ningún esfuerzo económico para ellas, pero si les ayuda a legitimarse ante la población como empresas caritativas que tratan de hacer algo por la sociedad. Este creo que es el caso de Televisa y el Teletón.

    Que Teletón beneficia a muchos niños y jóvenes discapacitados es una realidad, eso no lo debemos de quitar de nuestra cabeza. Pero también es cierto que Televisa se ahorra mucho dinero en impuestos con el dinero que aporta la gente a la fundación, dado que la gente no sabe que puede hacer deducible de impuestos sus aportaciones. Supongo que por las críticas que ha recibido la organización, en la página hay un apartado donde la gente puede obtener un recibo deducible de impuestos por sus donaciones, pero en varios de los apartados el trámite es engorroso (por ejemplo, si donaste en un cajero, debes de saber el número de este), y en algunos casos como en el boteo no se puede solicitar dicho recibo. Entre la dificultad y la ignorancia de la gente, Televisa y las demás empresas se encargan de deducir impuestos de dinero que no solo aporta la Televisora, sino del dinero que aporta la gente (por eso es tanta la presión en el show de romper la millonaria meta del año pasado).

    Al contrario de lo que también piensan muchas personas, lo que hace Televisa es perfectamente legal, no está quebrantando ninguna ley; pero si hacemos un juicio moral sobre lo que hacen las empresas que se benefician del Teletón, entonces ahí estamos hablando de otra cosa. El Teletón resulta ser un negocio redondo para dichas empresas, y si bien es cierto que muchas personas discapacitadas se van a beneficiar, también lo van a hacer las primeras, porque están deduciendo de impuestos dinero que originalmente no era suyo (sino que fué aportado por un sector de la sociedad mexicana), es decir, están haciendo negocio al no tener que pagar tantos impuestos, y a la vez están utilizando el evento como una campaña de mercadotecnia para legitimarse ante la sociedad.

    No hay nada ilegal dentro de Teletón, pero sí me queda claro que si hay una gran contradicción y una doble moral. Poner a actores a llorar en televisión para que la gente done cuando en realidad Televisa no aporta ningún «esfuerzo económico» se me hace de lo más patético. Entiendo la ayuda que estarán recibiendo los niños, pero creo que el Teletón no es la única asociación civil a la que se le pueda donar dinero. De hecho yo me abstendría de donarles a ellos sabiendo que ya van a recibir raudales de dinero para seguir construyendo sus CRIT. Yo preferiría donar a aquellas asociaciones civiles que no tienen los recursos económicos ni mediáticos para sacar sus proyectos adelante.

    El Teletón es un gran proyecto concebido desde sus orígenes: Es una muy buena idea, no lo voy a negar. Pero Televisa y las demás empresas lo han prostituído y lo han convertido en un gran negocio y en una gran campaña publicitaria. No es que prefiera que ese dinero le llegue al estado, pero preferiría donar el dinero a asociaciones donde no abunde tanto la doble moral.

    P.D. Alguna vez yo doné al Teletón, y creo que fueron dos veces, pero ya jamás lo vuelvo a hacer, prometido.

  • ¿Por qué doné al Teletón?

    Cada año, en Diciembre. Se organiza el Teletón; una campaña para ayudar a los niños y jóvenes descapacitados en México.
    Obviamente este tema ha levantado mucha polémica, porque se habla de que Televisa deduce sus impuestos y busca vacíos legales para pues en realidad no pagar casi nada (muy cierto), o que lucra con el dinero que nosotros damos, como decían los seguidores de AMLO (ya no tan cierto, espero que no).

    Yo no conozco la mente de los empresarios. Pero al menos por parte de Televisa, y algunas otras empresas (grupo Carso, etc…); el Teletón es un medio para legitimar cualquier tipo de crítica que reciban (Slim es el mas rico del mundo gracias a su amistad con Salinas, aaah, pero donó al Teletón). Actúan como si fueran los hijos prodigios de Dios que vienen a ayudar al mundo, invocan al nacionalismo, «por México», pero ellos no hacen nada «por México», a la hora de engañar al público, o mantener dormida a la gente pobre con las telenovelas. O también al jugar al «Monopoly» con las empresas telefónicas.

    Pero hay algo que es cierto (y que los perredistas no quieren entender), y es que, es cierto que estos niños discapacitados se benefician. Y a pesar de toda la basura que existe dentro de las intenciones del Teletón por parte de medios y empresas, el dinero si llega a ellos; y es por eso que he decidido donar a esta causa (noble de los ciudadanos, hipócrita de Televisa).

    Por otro lado me caga ver como siempre juegan con las emociones de la gente. El Regil haciéndose el que llora por que no se ha cumplido la meta, lucrando con las personas con capacidades diferentes, con el fondo de una música melancólica para incitar a la emoción (esas mismas estrategias que se utilizan en «bailando por un sueño» o «La Academia») Para al final cuando «si se cumplió la meta», aparecer con una bandera de México, si, ese país, al que tanto daño han hecho las televisoras. Bueno, mas bien, que hemos dejado que las televisoras hagan.

    Los que realmente hacen el Teletón son los ciudadanos; los demás, lo deducen de sus impuestos.