Etiqueta: supersticion

  • ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    En algún momento llegué a pensar que Internet podría ayudar a informar un poco a la gente que padece pereza intelectual. Pero me he convencido de que más bien les ayuda a reforzar su pereza o los confunde más.

    ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    Se ha puesto de moda el juego de Charlie Charlie, que por su aspecto podría parecer una suerte de Ouija minimalista. Éste juego consiste en poner en posición perpendicular dos lápices uno sobre el otro en un papel que tiene escrito en los cuadrantes generados por la posición de los lápices las palabras «Sí» y «No». El jugador le lanza una pregunta a Charlie y el lápiz superior se inclina hacia uno de los lados.

    El lápiz se mueve hacia una de las preguntas y esto es lo que ha generado tanta controversia. La realidad es que el lápiz se mueve por el efecto de la gravedad y porque se encuentra en una posición inestable. De todos modos, si colocas los lápices y no le «preguntas nada a Charlie» se van a terminar moviendo. Es un fenómeno físico.

    Pero a pesar de esta simple, sencilla y contundente explicación; hay mentes obtusas que quieren ver ahí fenómenos mágicos o bien alguna suerte de satanismo. Hay quienes quieren relacionar a este juego con «el espiritismo y la contaminación demoníaca» cuando es un fenómeno físico científicamente demostrable y fácil de explicar hasta por un estudiante que cursa la materia «introducción a la física» y que se ha ido examen extraordinario.

    A veces la gente con tal de creer en algo, ve cosas donde no las hay. Quienes quieren ver magia en un simple movimiento de lápices, quien quiere ver al demonio en un simple efecto físico para reforzar sus creencias religiosas. No hay tal, estamos en el Siglo XXI, tenemos siglos de avances científicos y sociales como para creer en una estupidez que sería fácilmente comprobable incluso en los tiempos de Grecia y Roma.

    En lugar de preocuparte por ese tipo de juegos tontos, ponte a leer un libro, ponte a trabajar, o búscate actividades que hacer en tu extenso tiempo libre.

     

  • Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Y no se acabó el mundo… ¿Contentos señores?

    Pues ya es 21 de diciembre, ese día fatídico, y yo estoy aquí completito. A no ser que ni nos hayamos dado cuenta de nuestra muerte y estemos en un mundo paralelo donde todo es exactamente igual lamento decirte señor supersticioso que el mundo no se acabó.

    Y no se acabó el mundo... ¿Contentos señores?

    No entiendo, como en pleno siglo XXI, exista gente que tenga acceso a vías de información, que tiene cierto nivel de educación, siga creyendo en teorías supersticiosas como el hecho de que el mundo se va a acabar. Es cuestión de usar el sentido común, empezando porque los mayas nunca predijeron explícitamente que se iba a acabar el mundo y hablaban más bien de un cambio de era. Si esa fecha fuera real, naturalmente el comportamiento de la sociedad humana hubiera cambiado drásticamente al llegar esta fecha fatídica. Imaginen que sea cierto lo que afirman algunos, que quienes saben que se va a acabar el mundo son hombres de poder y que tienen información privilegiada, dinero, inversiones. Me pregunto como es que el comportamiento de las bolsas de valores más importantes del mundo no reflejaron comportamientos raros y sumamente erráticos producto del hecho de que los inversionistas naturalmente se van a comportar de una manera totalmente diferente si el mundo ya se va a acabar. ¡Es un absurdo!.

    Desde hace tiempo nos contaron que en 2012 se acababa el mundo. Igual en el 2000, o en otras fechas. Charlatanes inventan teorías disparatadas y usan términos «científicos» para que los ingenuos les den valor a sus palabras. A veces ni eso se necesita, y posiblemente sí, hasta creyeron que Chabelo sería el último hombre en la tierra. Gente que se unió a una secta, que vendió sus casas, que afirmó haber visto ovnis en el cielo (y conozco de cerca gente que «vio» eso), o se asustaron con una imagen que subieron a Internet.

    Ovnis, fantasmas, apariciones, espíritus, y demás cosas que la gente afirma que existe, o afirman que los han visto, posiblemente una alucinación, o convencerse tanto de que estas cosas existen, que terminan «viendo» cosas irreales. Todo tiene su explicación científica, la realidad es más aburrida de lo que esperan. Es más emocionante hablar de fantasmas o espíritus, que del comportamiento neuronal del cerebro que termina explicando lo primero. Es más emocionante hablar del fin del mundo, de invasiones alienígenas, que de un análisis de la cultura social arcaica que ha hecho que muchos sigan creyendo en esas cosas.

    Hoy debería ser el día internacional del uso de la razón, cuando descubrimos el verdadero valor de las supersticiones, cuando el tiempo las puso en su lugar. Donde la lógica y la ciencia una vez más triunfaron sobre la especulación y la fantasía innecesaria. Donde los únicos satisfechos fueron quienes lucraron con el fin del mundo.

     

  • La galleta de la fortuna de Facebook aumentó mi escepticismo

    Un día a un programador se le ocurrió hacer una aplicación para Facebook, cuyo código tiene «quien sabe cuantas frases inventadas por él» y que por medio de una orden, (si es PHP el código, lo seguro es que sea «rand») cuando el usuario la utiliza, le aparece una frase aleatoria (seleccionada por «rand») que dice, «Debes valorar los sentimientos de todas las personas involucradas antes de tomar la decisión final.» No hay ninguna magia, ni algún espíritu chocarrero, ni nadie detrás. Es una simple línea de código que cualquier novato programador puede hacer. Además del código, el programador necesitará una imagen JPG para convencer a todos de que eso es una «maldita galleta de la fortuna».

    En realidad ese juego es una broma y como tal es tomado (aunque sinceramente yo no le veo lo divertido estar «abriendo» esas galletitas). Y me quiero imaginar que «todo mundo lo ve como una broma», y no ponen a relucir su imaginación, cuando curiosamente suceda lo que dijo la galletita. Puede suceder que ese día, Rebeca Martínez se enfrente a una decisión que involucra a otras personas, ¡no mancheus amigúis, la galletita lo sabe, ¿será coincidencia?».

    Es curioso como los seres humanos solemos tomar posiciones tan extrañas ante lo desconocido y lo místico. No lo digo por la galletita, sino por otras cosas que son igual de absurdas, pero que mucha gente cree. ¡No manches, los Tauro somos muy pesados!. !Quiero que algún científico me explique como nacer en un determinado mes puede hacer que yo puedo tener determinado temperamento!. Que las energías y que bla bla bla, dicen los «para», si, los paracientíficos, los parapsicólogos, los paranormales. ¿cuales energías?, ¿donde están?, ¿existe un artefacto para rastrearlas, o al menos que compruebe su existencia?.

    Lo que si pasa es que mucha gente lo creé tanto, que terminan sugestionando su mente para creer que eso es cierto. Yo mismo puedo saber quien es un Tauro, o quien es un Virgo, no porque sus energías los determinen, sino porque parece que se tratan de portar como su signo. ¿Y donde están acaso los avances científicos?, ¿donde quedaron los brillantes psicólogos que estudian el comportamiento humano?.

    Si, los seres humanos tendemos a buscar explicaciones a lo que no sabemos, y en cierta forma es entendible. Pero caray, sobre los temperamentos y las personalidades ya se ha escrito bastante como para pensar que eres depresivo porque naciste en Febrero. ¿Y donde están los genes?, ¿donde está la infancia?, ¿porque no utilizamos esas energías cósmicas que los charlatanes aseguran que existen para utilizarlos como energía eléctrica o para pasar por ahí el internet inalámbrico?.

    También se utiliza este «misticismo» para explicar la conducta de las personas. Ahí están los «Niños Índigo», niños que supuestamente vinieron a rescatar al mundo y a consolidar una nueva época en la humanidad, cuando en realidad son infantes diagnosticados con TDAH (Transtorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), cuyo comportamiento es difícil de manejar por los padres, y que en algunos casos suelen destacar sobre los demás. Si, todo cuadra, vienen de otro planeta a resctarnos, ¡no mamen!.

    ¿Y que decimos de los infomerciales de la media noche, las piedras mágicas, el amuleto de la suerte que anuncian?.  No veo mas misticismo que el de los que se enriquecen a costa de la ignorancia y la superstición de la gente. La brujería, pasar abajo de una escalera, ver un gato negro en una barda; mitos que la humanidad no ha superado desde la época medieval.

    Por eso yo prefiero ponerme a dieta de esas galletas de la fortuna. Y como digo, si creen que algo existe, vengan y demuéstrenmelo con hechos científicos.