Etiqueta: relaciones

  • Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    La semana pasada tuve una experiencia, por decirlo así, en el Tinder. Fue algo que me tomé muy a la ligera, como un juego, como una forma de buscar alguna mujer en otros círculos distintos al mío. Hace un mes había usado la aplicación y me había aburrido un poco, le decidí dar oportunidad otra vez, ese mismo día hice tres matches con otras mujeres (que es cuando coincide que tanto tú como la otra persona le han dicho a la aplicación que se interesan mutuamente aprobando una fotografía). De esas tres a una no le respondí, otra persona no me respondió y sí logré establecer una conversación con la tercera. Por principios no daré el nombre real de la mujer (la llamaré María) y no describiré rasgos que la puedan delatar porque mi intención no es exhibir públicamente a nadie.

    Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    Comencé a conversar con María en el chat que tiene Tinder. En pocos minutos nos pasamos a Whatsapp debido a la deficiencia del chat de la aplicación, lo que implicó que ella me diera el teléfono. Me sorprendió un poco que me pasara su número telefónico tan rápido cuando ni siquiera habíamos conversado bien, pensé que podría ser una mujer desinhibida, o bien que de verdad el chat de Tinder es tan malo (que podría pensar que es a propósito para que los interesados den el siguiente paso y así no gasten tantos recursos de sus servidores). Empezó la conversación, fue algo que yo me tomé muy a la ligera, no es que presuma ser un «don Juan», para nada, ni siquiera soy muy hábil en el tema femenino; pero le he perdido el miedo a las «citas a ciegas» y tal vez en los últimos años haya adquirido cierta seguridad personal como para ver en esta dinámica algo meramente cotidiano.

    Al principio María me parecía un tanto interesante. Le gustaba leer, parecía ser una mujer inteligente (siento decir que la ignorancia es una razón de peso para que considere a una mujer como no atractiva), a juzgar por las fotos era una mujer un tanto gordita con bonita cara. Hablamos de varios temas y cuando comenzó a hablar de películas, pensé en invitarla al cine. Es cierto, es una regla no escrita no invitar a una mujer al cine por primera vez, pero fue algo sumamente espontáneo, tanto que ni me di cuenta que la había invitado cuando al mismo tiempo ella denotó algo de nerviosismo; lo cual asumí como normal, porque es algo que a mí me ha pasado. A pesar de ello, ella aceptó y nos veríamos el día siguiente.

    Ligando en el Tinder

    El desencanto llegó precisamente ese día antes de verla. La busqué por Whatsapp para recorrer una hora la cita dado que me agendaron una cita de trabajo. A partir de ahí se empezó a mostrar sumamente nerviosa e insegura. En repetidas ocasiones me dijo que se sentía nerviosa, yo le decía que no se preocupara que no pasaba nada. Me preguntó cuantas veces «había ligado» en Tinder, ella asumiendo que tenía experiencia dado que me sentía muy tranquilo y ella no. Me contó brevemente sus experiencias en Tinder (me las relató como un fracaso) y me preguntó por qué ella era «la afortunada» (no sé si se pueda considerar afortunado alguien que apenas vas a conocer y casi no tienes idea de como es) y para redondear, se ofreció a pagar los boletos del cine. Todo eso en conjunto me friqueó. No es que sea necesariamente malo que una mujer sea sincera y te diga que se encuentra algo nerviosa, o que te pregunte en son de broma por qué es la afortunada, tampoco que ofrezca pagar las entradas como un detalle, el problema es el contexto que se deja entrever con todos estos eventos. A partir de ahí perdí casi cualquier atisbo de ilusión y asistí por educación y esperando con una mínima ilusión, valga la redundancia, que el concepto que me había formado de ella fuera erróneo.

    Llegué al centro comercial que elegimos por mutuo acuerdo y la busqué en el establecimiento acordado. La mujer era más gordita de lo que pensaba (que no necesariamente tiene que ser un problema, alguna vez he llegado a desfallecer por una mujer con sobrepeso), y su cara, a pesar de que tenía bonitos ojos y en general era un tanto bonita, no la percibía como atractiva, concordaba con la idea que me hice de ella, no era un prejuicio mío. Cuando caminé con ella me sentía incómodo, no era una mujer que me hiciera sentir orgulloso; por el contrario, pasó por mi mente huir de ahí, esconderme, pero soy lo suficientemente respetuoso como para no hacer eso, traté de ser cortés, platicamos un rato, pero la incomodidad seguía ahí y nunca se fue. No era su sobrepeso, no era su aspecto físico, era, la inseguridad que irradiaba.

    Y yo soy lo suficiente malo para fingir que me la estoy pasando, que a pesar de que fui amable, ella se dio cuenta de mi desinterés y entonces percibí una decepción progresiva de su parte.

    No puedes usar a otra persona para que «llene» tus vacíos. Son pocas las personas que desarrollan una infancia perfecta, la mayoría de los mortales tenemos cierto tipo de complejos mentales (o traumas) y en varias ocasiones buscamos que sean otras personas las que llenen el vacío que estos problemas dejan, que si el papá fue de esta forma, que si la madre no ponía mucha atención, que si teníamos problemas en la escuela. Pero muchas personas aprenden a sobrellevar esos problemas y a pesar de ellos, logran tener una vida sana y estable. Es totalmente notorio que María tiene un gran vacío que necesita ser llenado, lo peor para ella, es que después de cada fracaso (tomando en cuenta sus historias previas que narró) alimenta más esos rasgos y malas estrategias que la hacen fracasar.

    Inseguridad personal

    María muy posiblemente sea una muy buena persona, posiblemente sea una persona interesante; pero la realidad es que en las relaciones sentimentales, quienes tienen más éxito son las personas más fuertes y aptas y no quienes intentan aparentar ser buenas personas. Conmigo se exhibió como una persona insegura y dejó de ser atractiva. Posiblemente si la hubiera conocido en otro contexto donde ella no se exhibiera como insegura, como «amiga de alguna amiga» y no en plan de ligue en una fiesta por un ejemplo, podría haber llegado a otra conclusión, – ¡Ah, esta María tiene buena conversación o es inteligente o sus ojos son bonitos!, pero no, el contexto es que nos conocimos en un ejercicio donde conocemos varias personas hasta dar con la indicada para formar una relación sentimental, esa era la dinámica, y a mis ojos, perdió.

    Cuando dicen (de forma errónea) que a las mujeres hay que maltratarlas, tiene que ver más bien con que las personas seguras de sí mismas, que se dan su espacio y se respetan son mucho más atractivas que las personas que usan todas sus energías en buscar la aprobación de la otra persona. Simples leyes biológicas.

    Sentí a María urgida de formar una relación para llenar esos vacíos y me dejó de interesar, las personas que denotan eso dejan de ser atractivas y tienen constantes problemas para encontrar pareja. En algún momento eso me ha llegado a pasar, no puedo verlo desde una perspectiva egoísta e improvisada dado que yo alguna vez en mi vida tuve el problema de María y me preguntaba por qué no era interesante para las mujeres y tenía pocas amigas. Tal vez se me hizo familiar el problema de María porque se parecía un poco a mi «yo» de hace unos años, y al «yo» que muchas personas (posiblemente la mayoría) llegan a ser alguna vez en su vida.

    Ambos sexos (en lo ideal) buscamos una pareja con quienes tengamos cosas en común, con quienes podamos compartir proyectos y nos complementemos, de quienes nos sintamos orgullosos. María debería de saber que si con esa autoestima baja logra involucrarse en una relación sentimental, se va a decepcionar completamente; posiblemente más que «llenar esos vacíos» padezca más la relación, y estos vacíos se hagan más grandes. María debería ocuparse más en ella antes de pensar en buscar alguien que la quiera. Si fuera así, no se sentiría forzada a quedar bien con quien pretende salir.

    Al final salimos del cine, la acompañé al lugar donde se había quedado y nos despedimos con un beso cuyo mensaje era que nunca nos volveríamos a ver y en ese momento terminaba todo (aunque en mi caso, la historia había terminado mucho antes).

  • 10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    Sí, ya pasó el 14 de febrero; sí, ya estás más tranquilo (o más deprimido) después de la ansiedad que te generó haber estalkeado a tu ex, o a tu pretendiente, o a tu amor imposible el cual se besaba tan apasionadamente con su (galán o galana) que te preguntaste como es que Facebook no había eliminado esa foto por faltas a la moral (además de haber tecleado «cianuro» en el Google). Ya, ya pasó eso. Y ahora que has regresado a tu vida normal (asumo), te presento estos 10 puntos que debes de saber sobre el amor.

    10 cosas que debes de saber sobre el amor y las relaciones sentimentales

    1.- El amor no es necesariamente un cuento romántico: Parece contradictorio, pero el amor perfecto no existe. Por el contrario, la naturaleza, o Dios, o quien creas que haya creado este imperfecto mundo, creó el amor para que este logre sobreponerse al eterno y humano conflicto que siempre habrá en las parejas, el amor es un reto y puede ser algo doloroso. Si tienes baja autoestima y estás buscando una pareja para que te de todas esas carencias que tú tienes, estás cometiendo un grave error. Y esto nos lleva al punto 2…

    2.- Es estúpido pensar que «no puedes vivir sin él o sin ella»: Muchas canciones dicen «no puedo vivir sin ti», «sin ti no soy nada», canciones escritas para aprovechar el mercado potencial tan grande de las personas que no entienden lo que es el amor y vender más. A ver, si tú quieres tener una pareja, deberías quererte a ti primero, deberías de tener tu propia vida y tus propios proyectos para compartirlos con los demás. De lo contrario sólo vas a generar una relación codependiente, y eso a la larga va a ser muy desgastante tanto para ti como para tu pareja. No seas tonto, apréndete a querer y luego ya buscas a alguien.

    3.- La conocida táctica de «trátalas mal y llegarán a ti» es estúpida. Mucha gente cree que funciona, aparentemente así suele ocurrir, pero lo crees porque no entiendes el trasfondo del asunto y si lo sigues usando como táctica a la larga te va a atraer problemas. ¿Qué es lo que pasa? Para una mujer es más atractivo un hombre que tiene su propia vida y tiene más cosas que hacer que pensar en ella. Si estás detrás de ella como estúpido, vas a dejar de ser atractivo porque le estás diciendo a la mujer que no tienes más vida que tu deseo por ella, en cambio si tienes la capacidad de posponer una cita porque tienes «cosas que hacer» o no le hablaste un día porque tenías un «proyecto importante», ella se sentirá más atraída porque eres un hombre con ocupaciones y una vida propia. ¡Deja de usar tácticas estúpidas y consíguete una vida propia!

    4.- No es lo mismo el amor que el enamoramiento. A ver ¿Tu ves a tus padres verse y babear cada rato como tú lo haces o lo quisieras hacer? ¿Verdad que no verdad? El enamoramiento tiene una función importante al unir a las parejas que en un futuro podrán aspirar a reproducirse. El enamoramiento (esa ideal etapa donde todo es perfecto) se acaba, pero el amor persiste (si eres maduro). Esa pareja con la cual te besas a cada rato, presumes tanto en tu Facebook (para que tu tía que año tras año te decía que pa’ cuando el novio deje de fregarte) y ves como un dios o diosa, posiblemente será con quien discutas en 20 años, el cual va a tener arrugas, panza de chelero, y bubis caídas (en el caso de que sea mujer),

    5.- Selección natural: Los mejores con los mejores, los no tan buenos con los no tan buenos, y los peores se quedan solos. Un biólogo tendrá una opinión muy poco idealista y tal vez dura de lo que es el amor, pero es la más realista. Tú existes gracias a tus genes, y para que el contenido genético perdure a través de la historia, las especies con contenido genético más sano buscan a otras con contenido más sano. En español, un individuo siempre buscará a una pareja que esté a su altura o incluso que signifique un reto. No es que todas sean interesadas y les atraiga el «güey del coche», más bien les atrae su fortaleza, su seguridad y la capacidad que tienen para salir adelante lo cual se puede reflejar incluso posesiones materiales (lo cual no implica que la mujer sea interesada). Tanto mujeres y hombres buscamos estar con gente de nuestra altura. Por eso los mejores suelen ser más atractivos para el sexo opuesto (o el mismo sexo en caso de los gays) y los que no aspiran a mucho tienden a quedarse «con menos». Duele, pero es cierto. Claro que hay personas con contenido genético deficiente que tratan de engañar a la naturaleza, se les conoce como patanes.

    6.- Calidad sobre cantidad: Debido a esto, muchos piensan que por más novias o parejas tengas, más hombre eres. En la mayoría de los casos es una estupidez. Tener muchas parejas también puede reflejar inestabilidad, y a la vez muchas personas fuertes y ganadoras podrán tener pocas novias a lo largo de su vida porque prefieren la estabilidad, porque son exigentes, o porque como tienen una vida propia que hacer, no les molesta pasar algún tiempo de sus vidas solteros.

    7.- Tus relaciones hablan de ti: Tus relaciones sentimentales hablan de quien eres tú. ¿Tienes relaciones caóticas? ¿Tienes dificultad para atraer gente del sexo opuesto? ¿Tus novios son unos perdedores? No. La suerte no existe. Es causa y efecto. Si tus relaciones son conflictivas o nadie se te acerca, hay un motivo por el cual existe ese patrón, es algo que atraes ¡analízate a ti mismo y cambia!

    8.- Hombres seguros, y mujeres bonitas: ¿Te has dado cuenta que es más fácil ver a un gordito poco agraciado con una modelo que a una mujer fea con un hombre apuesto? No quiero sonar machista (de hecho estoy en contra del machismo), pero la naturaleza nos indica que la mujer busca en el hombre fortaleza y seguridad, en tanto que el hombre busca en la mujer belleza física. Hace unos años cuando estaba más gordito me dijeron: -no es que el hecho de que estés flaco va a hacer que todas las mujeres se rindan ante ti, pero la seguridad que te va a dar verte mejor frente al espejo sí va a ser un plus-. Y dicho y hecho.

    9.- La mayoría de los pick-up artist son una basura. Hay hombres que están tan urgidos que buscan «asesores profesionales» que les ayude a conseguir mujeres. Técnicamente lo pueden lograr, pero más bien estamos hablando de una escuela de patanes. Si quieres coger, coger y coger, tal vez sí te sirvan, pero en realidad estos tipos que perjuran que al final siempre tienes que ser tu mismo, lo que hacen es cambiar tu identidad por una superficialmente vendible. Hay algunos pocos que valen la pena porque tienen un enfoque más humano y tal vez te podrían ayudar, pero la solución más simple es que adquieras seguridad en ti mismo y tengas una vida propia. No necesitas más (se oye fácil, aunque se necesitan muchos… para poner estos simples consejos en la práctica).

    10.- ¿Quiéres ser amado? Acéptate como eres. Deja de estar buscando recetas, deja de estar copiando el atuendo de Justin Bieber ¡Por Dios! Deja de hacerte el interesante, deja de postear frases de «niche, can’t y simón de bubuá» para parecer intelectual. Sé la mejor versión de ti mismo. Tienes defectos que no puedes cambiar, acéptalos e incluso puedes jugar con ellos a tu favor. No te conviertas en alguien falso, no te endeudes para aparentar que tienes dinero, no trates de ser mamón con tus amigos para hacer parecer que eres un «hombre alfa». Acéptate con tus virtudes y tus defectos, trabaja en las áreas en que flaqueas, trata de ser una mejor persona en lugar de engañarte a ti y a los demás.

    FIN

     

  • Esa diferencia entre las relaciones virtuales y las relaciones reales

    Esa diferencia entre las relaciones virtuales y las relaciones reales

    Mucho se ha satanizado a las nuevas tecnologías arguyendo que aíslan a la sociedad y dañan las relaciones interpersonales. En mi punto de vista, a veces esta creencia se lleva al extremo, y si bien los avances tecnológicos pueden modificar de alguna manera la forma en que el humano se conduce consigo mismo y con sus semejantes (desde la imprenta, el teléfono, la televisión, el Internet), tampoco creo que una tecnología como lo es el Internet termine deteriorando las relaciones interpersonales como algunos críticos de estas dicen. Pero sí es cierto que al haber algún cambio en esta dinámica, si tenemos que entender también los riesgos (nuevos) que ésta pueda tener (entendiendo que los cambios llevan riesgos y dificultades implícitas a ellos).

    Esa diferencia entre las relaciones virtuales y las relaciones reales

    Uno de estos tiene que ver con la dificultad que tienen muchas personas para entender que una relación virtual no puede ser una relación real. Que parte de la confianza se genera a través de la plática en vivo, donde la presencia, el tono de la voz, el lenguaje corporal y la forma de expresarse nos dice mucho sobre la otra persona. En tanto que una relación virtual se limita al intercambio de ideas, afirmaciones y pensamientos, a través de caracteres de código binario, y en el mejor y menos común de los casos, fotografías o videoconferencias por Skype que no logran sustituir la interacción personal.

    Así sucedió con Gabriela Hernández Sierra, cuyo caso causó conmoción de la red, y lamentablemente en algunos casos, burlas por su suicidio debido a que un joven ecuatoriano con quien tenía una relación virtual limitada a texto y fotografías, la terminó debido a la distancia que los separaba. Es cierto que en este coctel habría que incluir problemas psicológicos que pudiera tener esta adolescente, que decidió terminar su vida a los 22 años con un futuro por delante, y por un joven al cual no conocía bien.

    El problema con las relaciones virtuales, es que también es muy fácil mentir y crear un personaje o alter-ego para engañar a otra persona, o en el más honesto y común de los casos, que el individuo oculte sus defectos y altere su esencia (lo cual es muy fácil a través de estos medios) por miedo al rechazo, lo que hace que la otra persona se quedará con un concepto equívoco de ésta. Esto no sería gran problema si quien participa en ellas entiende que una relación virtual nunca podrá asemejarse con una relación real y en persona. Pero a 15 años de que este tipo de tecnologías se empezaron a usar, parece que no se ha logrado entender esa diferencia. Y no entenderlo puede acarrear muchos problemas, desde decepciones y depresiones, hasta suicidios.

    Las burlas que recibió Gabriela Hernández por su suicidio en las redes, es también el ejemplo de como virtualmente el individuo se puede comportar de una manera totalmente diferente (con desconocidos) a como lo haría en la vida real. Muchas personas, sin mostrar compasión alguna por el caso, se burlaron creando memés, tweets, y comentarios crueles y agresivos.

    No creo que las nuevas tecnologías aíslen a la sociedad, sobre todo porque quienes se refugian en ellas para evitar el mundo real, son personas que sin éstas lo harían de otro modo. o bien acarrean problemas psicológicos donde el uso abusivo de estas redes son consecuencia y no causa. Inclusive en algunos casos, dichas tecnologías pueden reforzar las relaciones sociales y facilitarlas más al ser un canal de comunicación si estas son bien usadas. Aunque con ellas habrá que crear nuevos apartados en nuestro manual de buenos modales, como el evitar el uso de los smartphones en una conversación en vivo con otras personas.

    Pero para evitar estos riesgos, es importante el papel que deben de jugar los padres para evitar que sus hijos puedan salir afectados al no entender esa diferencia entre las relaciones virtuales y las relaciones reales, y que les enseñen a usar las redes sociales como un complemento de sus relaciones personales, y no como una forma de evadir a la gente de carne y hueso, o como una forma de obtener lo que en el mundo real no se puede obtener.

  • El mito del chico bueno pt III

    El mito del chico bueno pt III

    Mi mamá y mi psiquiatra dicen que yo soy una persona muy valiosa y especial.

    Retomo lo que había escrito hace algunos años sobre el mito del chico bueno. Ahora me orientaré al tema de las relaciones con el sexo opuesto. Ya habíamos visto que no por ser chicos buenos vamos a triunfar en la vida. Nos lo hemos creído, hemos ocultado nuestra debilidad en una falsa bondad con frases como «todo es por algo» «se le va a regresar, el karma, el karma», creyendo que por ser buenos, automáticamente se nos va a hacer justicia.

    El mito del chico bueno pt III

    Las mujeres, sí, las mujeres. Muchos creen que la bondad es un gran arma con las mujeres, porque las mujeres ven al niño bueno como tiernito. -Alfredito es muy lindo-. Incluso te toman como referencia para hablar mal de los patanes que las lastiman y siguen buscando. -Ese imbécil de Pedro es un patán, me engañó, era un prentencioso. Sin tan solo tuviera el ángel que tienes tú Alfredito-.

    Pero naturalmente Rosa nunca va a salir como Alfredito. Si este último se le insinúa, Rosa se pondrá a la defensiva, porque era algo que ella no esperaba, y de ninguna manera tenía la intención de andar con Alfredito. Después de que lo asimile. Rosa hará una larga lista de las cualidades de Alfredito -Vales mucho, eres muy lindo, muy tierno, muy buena persona, pero de verdad, no me gustas, yo siempre te he visto como un amigo-. Rosa magnifica a Alfredito en el discurso aduciendo a su bondad (real o aparente), pero los seres humanos tenemos demasiados rasgos como para pensar que con ser bueno, serás merecedor de todas las mujeres. ¡Falso!

    Los genes, los rasgos evolutivos no son hermanas de la caridad, están ahí para preservar a la especie, no para hacer «justicia social». El humano busca a una pareja que pueda cumplir tal función, y que sea efectivo para la procreación de individuos sanos y fuertes. El humano es muy complejo como para pensar que todos querrán lo mismo, pero en realidad no es tan así. No sólo en los tipos de belleza física, sino en el hecho de que otros individuos buscan otros atributos, pero al final, el fin es el mismo: «La procreación de individuos sanos y fuertes». No, no importa que no quieras tener hijos. Los noviazgos, las relaciones, instintivamente buscan evaluar a diferentes individuos para elegir con el cual procrear.

    ¿Qué seas bueno garantizará que procrearás individuos sanos y fuertes? No. Muchas personas agradecerán que tengas una escala de valores, y tu bondad podrá ser uno de tantos rasgos a evaluar para escoger a un hombre o mujer, pero nada más. Desde la apariencia física, la inteligencia, la capacidad monetaria, la capacidad para relacionarte con los demás, entre muchos otros rasgos, son importantes para elegir con quien relacionarse o con quien no. Como mencioné, algunos les dan más importancia a unos rasgos que otros. Por eso una persona fea físicamente puede desarrollar otras habilidades, y así tener cierto éxito en las relaciones sentimentales. Los gorditos suelen ser más simpáticos, y muchas personas no agraciados tienen una gran labia por ese mismo hecho, buscan suplir una carencia desarrollando una ventaja sobre los demás.

    Yo le doy menos importancia a la suerte que la mayoría de la gente con razón. Muchos aducen sus fracasos sentimentales a la mala suerte. Pronucian frases insípidas como «no me tocaba», «ell/ella no era para mí». Pero todo tiene un por qué. Posiblemente de una forma inconsciente, el sexo opuesto te ve como poco apto para procrear individuos. Y pongo un ejemplo básico. Imagínate si Juan es inseguro, tímido, le da miedo relacionarse. Imaginémoslo en un contexto donde él es un padre. Con una inseguridad evidente ¿Qué se podría esperar a él para sacar a una familia adelante? Imaginemos a una persona agraciada pero inestable emocionalmente. Podrá no tener mucha dificultad para iniciar relaciones (sobre todo por ello de que a veces logramos camuflar nuestra personalidad, y de hecho siempre tendemos a hacerlo para mostrar un «Yo» óptimo de tal forma que conquistemos al sexo opuesto con mayor facilidad), pero muy difícilmente podrá mantenerlas. Ubicamos a la misma persona en el contexto de padre o madre ¿Qué podría esperar de alguien que es muy inestable emocionalmente?

    Es la cruda realidad, tal vez a muchos les gustaría que el amor fuera «justo», al punto que podrían esperar un «comunismo sentimental» donde todos pudiéramos aspirar a lo mismo. Aunque desde otra perspectiva no es tan injusto como ellos creen. Por eso creer que por ser bueno se hará justicia, es algo más que una tontería, al menos en vida.

    Por eso, si no tienes éxito con las mujeres u hombres, ve pensando que tal vez eres menos apto que los demás, y lo más prudente es que vayas desarrollando habilidades en lugar de quejarte, culpar a la mala suerte, al destino, al gobierno, a la falsa afirmación de que todos los hombres son patanes y mujeres son patanas y no saben valorarte.

  • Estudio: Lo que las mujeres esperan de los hombres.

    ¿Que es lo que las mujeres buscan en un hombre?. Algo había comentado de eso en artículos anteriores, pero ahora se me ocurrió preguntarles directamente a ellas, así que lo que hice fué diseñar una encuesta y promoverla en Facebook para que ellas nos dieran su opinión.

    Afortunadamente, 38 mujeres se dispusieron a contestar esta encuesta, la cual nos trae unos resultados bastante sorprendentes y que creo que podrán ser de ayuda para aquellos hombres que estén en busca de la conquista de una mujer.

    La encuesta está dividida en diferentes categorías (sin antes preguntar la edad y su situación sentimental), como lo son los atributos físicos, las virtudes internas, y los aspectos económicos de los hombres que ellas buscan. También se les preguntó con que tipo de hombres suelen caer (por ej, hombres inseguros, patanes, etc…) y algunos otros aspectos que buscan en ellos, como por ejemplo, ¿si el hombre en cuestión le debe de caer bien a sus amigos?, ¿que tan importante es que el hombre sea bueno en la cama?. etc.

    Yo se que este estudio les será muy útil a los hombres, porque les aclarará el panorama en su lucha diaria por conquistar a las mujeres. Generalmente los hombres buscamos utilizar técnicas muy elaboradas para llegarle a una mujer, pero a veces eso se ve falso, mejor hay que trabajar en aquello que las mujeres realmente se fijan.

    A continuación pueden ver los resultados del estudio: (si no alcanzan bien a ver las diapositivas, den clic en «full» en la barra que aparece abajo para ver la diapositiva en pantalla completa)

    En resumen. Podemos ver que las mujeres se fijan en muchas cosas, pero hay 3 puntos que son primordiales a la hora de buscar un hombre:

    1.- Seguridad en uno mismo:

    Lo comenté anteriormente y lo reafirmo ahora con un estudio cuantitativo. Las mujeres buscan hombres seguros de sí mismos. Un hombre para buscar a una mujer, lo primero que tiene que trabajar es en su seguridad. Creo que de todos los puntos, este es el más importante.

    Comentaba un terapeuta, que tal vez no es lo más correcto que las mujeres busquen la seguridad en un hombre, sino en ellas mismas. Pero la realidad es así, y creo que esto tiene raíces culturales e históricas, porque generalmente el hombre ha desempeñado el papel del jefe de familia y protector de esta; y aunque bien ahora ya el papel de la mujer es mas activo gracias a sus luchas, siguen buscando a un hombre seguro y protector (al menos en México es así, sería interesante luego hacer un estudio en algún otro país como Francia o Inglaterra para ver que opinan).

    2.- Buena presentación y aseo personal.

    Existe el estereotipo de que un hombre para gustarle a la mujer debe ser «carita» y debe verse fuerte. Al menos así nos lo vendieron. Pero la realidad es que esos atributos no son tan importantes como lo es la imagen personal.

    No quiere decir que hay que estar vestido a la última moda ni nada por el estilo. Pero si significa que hay que tener una buena apariencia cuando se está con una mujer. Sobre todo importa evitar aquello que es desagradable. Por ejemplo, a un hombre no le puede por ningún motivo oler la boca cuando esté con una mujer. Una buena cepillada de dientes y unos chicles en la bolsa podrían ser una buena forma de prevenir este mal ahuyentador de mujeres. No falta decir que hay que ponerse siempre desodorante y lavarse las orejas antes de salir con ellas.

    3.- Ser trabajador:

    Las mujeres valoran muchísimo que el hombre sea trabajador. Segun los resultados de esta encuesta la mujer no es tan interesada en el dinero en promedio, pero sí les interesa mucho que el hombre en cuestión sea una persona trabajadora que le heche ganas a la vida. Eso quiere decir que si no tienes mucho dinero, no tienes mucho de que preocuparte, siempre y cuando seas una persona que trabaja, le hecha ganas a la vida y busca superarse día a día.

    Si eres un flojonazo tipo Homero Simpson que se duerme en el trabajo, o un mediocre que cree que no tiene futuro en la vida, mejor te recomiendo que no salgas a ligar, porque muy, pero muy pocas mujeres te van a hacer caso.

    4.- Otras cosas que buscan las mujeres:

    Ya hablamos de las tres virtudes principales, pero no hay que dejar al lado algunos otros puntos que también les interesa a las mujeres, y donde los hombres deben trabajar para ser un buen partido.

    La actitud positiva frente a la vida, la caballerosidad, la inteligencia, la comprensión y la ternura, son bien vistas por una mujer en un hombre. Esto quiere decir que si ves la vida de forma negativa, o no le abres la puerta del coche a la mujer, o eres un idiota, o no sabes entender a tu pareja, entonces ya te puedes dar cuenta por qué tienes problemas con las mujeres.

    También es importante para ellas, que les caigas bien a sus amigos. Así que si eres un huraño, trata de socializar más o salir con ellos, o más bien trata de ganártelos y no criticarlos. Por ahí dicen en los libros de método de ligue que antes de andar con una mujer, trata de ganarte a su mejor amiga.

    Y algo qué es importante. Mi amigo, tienes que ser bueno en la cama. Las mujeres también valoran eso. Así que es importante que te hayas leído el Kamasutra, sepas lo que es un capirucho o un 69, de lo contrario, la mujer se va a sentir frustrada si no logras complacerla en la cama.

    5.- Lo que ellas detestan:

    Ellas odian a los hombres flojos, como ya dije, si eres un flojonazo, aplícate en la vida. También detestan que un hombre esté mal aseado o le huela la boca, con eso las mujeres salen corriendo, por eso báñate diario, lávate los dientes 3 veces al día y ponte desodorante.

    También odian la inmadurez. Una mujer espera como mínimo, que seas maduro conforme la edad que tiene. A la vez odian la egolatría. (el típico, y yo hice, y yo primero), y el autoritarismo. Así que si tratas de que la mujer haga lo que tu digas, solo vas a lograr que salga corriendo, eso del machismo ya quedó atrás.

    Pero lo que más odian es, la inseguridad. Por eso, como lo comenté, es importante que los hombres trabajen en su seguridad y autoestima. No creo que una mujer quiera salir con alguien qué camina cabizbajo y siente que no vale nada.

    6.- Pero ellas suelen caer con cierto tipo de hombres.

    Es curioso, las mujeres buscan seguridad en un hombre. Pero más de la mitad de las encuestadas afirman caer con gente insegura e inestable. Yo aquí deduzco que el hombre muchas veces utiliza máscaras o trata de aparentar una seguridad que no tiene, ante la cual la mujer cae rendida. Pero después de salir un tiempo con tal hombre, se da cuenta que en realidad es un inseguro.

    Las mujeres también caen mucho con los patanes. Y puede ser por la misma razón. Porque generalmente los patanes aparentan mucha seguridad y son expertos para disfrazarse de quienes no son.

    Le siguen los hombres con mal caracter, y los hombres que solamente quieren sexo. Pero primordialmente las mujeres sucumben, como ya dije, ante la gente insegura, y ante los patanes.

    7.- Aguas, son infieles

    Casi la mitad de las mujeres afirmó haber sido infiel al menos alguna vez en la vida. Además más de un tercio aseguró que también les han sido infiel y otro tercio que no lo saben. Así que las proporciones de infidelidad entre los hombres y las mujeres es más o menos parecida. Como nos encanta poner el cuerno.

    8.- Otras curiosidades.

    El promedio de edad de las encuestadas es de 25 años, y el promedio de novios que han tenido es de 6. Y solo una de las personas encuestadas no ha tenido ningún novio.

    ¿Cual es el hombre modelo?.

    Como ya dije, el hombre modelo, deberá ser aquel que tiene una seguridad auténtica en sí mismo, aquel que tenga un buen aseo personal y transmita una buena apariencia, y que sea una persona trabajadora. Ese es el hombre que quieren las mujeres, y para fortuna de nosotros, son virtudes que tanto los que estamos muy guapos, como los que están feos pueden adquirir.