Este post trata sobre videos, si, sobre videos del congreso. Videos reveladores y polémicos. Es cierto que cuando uno ve el canal del congreso se muere del aburrimiento viendo como nuestros diputados hacen como que legislan sobre temas pocos trascendentes, pero es cierto también que hay algunos momentos en que el asunto se vuelve muy emocionante, sobre todo cuando hacen declaraciones polémicas o cuando el personaje polémico per sé. Por eso ahora voy a presentar algunos videos que tal vez nunca han visto y que el duopolio no está muy interesado en que veas.
1.- Fernández Noroña contra Molinar Horcasitas.
Fernandez Noroña es un diputado de una izquierda algo radical, cercano a López Obrador y que renunció al PRD al considerar ilegítimo el triunfo del «Chucho» Ortega en las elecciones internas del partido. Ahora está con el PT y es quien le hace el trabajo sucio a López Obrador en el congreso al ser diputado. Es acérrimo crítico de la derecha mexicana y de Felipe Calderón al que ha llamado idiota en varias ocasiones. En esta ocasión Fernández Noroña provoca que Molinar Horcasitas, uno de los responsables de la tragedia de la guardería ABC abandone la comparecencia. Noroña es el candidato que más show hace en el congreso, sin duda.
2.- Enrique Peña Nieto mató a su esposa.
Es un rumor que corre por la sociedad, ya hemos visto como Enrique Peña Nieto ni siquiera sabe de lo que se murió su esposa. Por eso algunos se atreven a afirmar que el Gobernador del Estado de México mató a su esposa no solo en la calle, sino en el congreso, como lo hizo la diputada panista Maria Elena Pérez de Tejada. Sin duda una de las declaraciones más polémicas que podrían hacer mella en el objetivo que tiene Peña Nieto de llegar al poder.
3.- Diputado priísta afirma que Calderón se robó las elecciones.
Cuando se habla de las elecciones del 2006, los opositores de Calderón dicen que el PAN, en complicidad con el PRI, le robaron la presidencia a Andrés Manuel López Obrador. Pero ahora resulta que el diputado priísta Ruben Ignacio Moreira Valdez afirma que Felipe Calderón es un presidente espurio, le dió la razón a Fernandez Noroña y afirma que el país se está hundiendo con el presidente panista. En los medios nadie ha mencionado este hecho, pero el candidato afirma que los priístas permitieron la toma de protesta de Calderón porque querían evitar la anarquía, pero lo que se debió de haber hecho era repetir las elecciones.
4.- Noroña Reloaded ¡Ay, el PRI me obligó!.
Para acabar, no podía faltar este video. Este es probablemente es el más popular de Fernández Noroña, donde critica a los panistas de haber subido los impuestos, sobre todo por la forma en como se burla de ellos. Los panistas tratan de reclamar e interrumpir, pero Fernández Noroña es implacable. Estas declaraciones hicieron que Felipe Calderón aceptara públicamente que muchas de las grandes empresas no pagan impuestos.
Se está terminando el 2010, ya solo falta año y medio para que se lleven a cabo las elecciones federales que determinarán quien será el próximo Presidente de la República, la batalla dentro de los partidos ya ha comenzado. El PRI tiene a Enrique Peña Nieto lidereando las encuestas, es tan amplia su popularidad que podríamos decir que su principal obstaculo no serían las elecciones federales, sino las internas dentro de su partido. Tiene a todo el aparato y los medios de comunicación como Televisa a su favor. El PRD y la izquierda en general tienen a dos candidatos fuertes, a Marcelo Ebrard y a Andres Manuel López Obrador. Ambos han sido aliados, pero solo uno de ellos podrá ser el candidato, a menos que López Obrador, contrario a su promesa de esperar a las encuestas, decida irse por uno de los partidos pequeños como el PT (lo cual fracturaría totalmente la izquierda). López Obrador ya no cuenta con el apoyo de antes, sus errores (y la campaña de desprestigio) lo han hecho perder capital político. Tuvo la oportunidad de aprovechar la coyuntura de la crisis y el desastre que ha sido el gobierno de Felipe Calderón, pero no ha logrado capitalizarla (esto probablemente porque sigue enfocado en los pobres y olvida a las clases medias).
Por su parte Marcelo Ebrard ha mantenido un nivel aceptable de popularidad porque su gobierno ha tenido una buena percepción en el DF. Pero creo que un algo que le podría pesar es su postura liberal en un país eminentemente católico. No se que tanto pueda influír la decisión de aprobar el aborto, el matrimonio gay y la adopción por parte de estos a la hora de que los electores salgan a votar. Del que no sabemos nada es del PAN, hasta ahora parece que no hay un candidato viable. Se hablaba de Mouriño, pero está muerto, se habla de Josefina Vazquez Mota, y todos los demás panistas parecen ser cartuchos quemados. Tan desolada está la cosa en el PAN que muchos pensaron que el secuestro de Diego Fernández de Cevallos había sido un pretexto para que aumentara la popularidad de este, y que de esta forma se lanzara por la presidencia, pero el mismo ya afirmó que no va a contender por el máximo puesto.
Todo parece apuntar a que va a ganar el PRI de Peña Nieto. La verdad a veces parece que la sociedad mexicana no tiene memoria ni el suficiente criterio como para darse cuenta que lo que viene detrás de Peña Nieto es el priísmo autoritario que tanto daño le ha hecho a México. Pero todavía hay posibilidades de descarrilarlo (el priísta tiene mucha cola que le pisen) y todo dependerá de que la izquierda no termine fracturada y aprenda de sus errores. Del PAN creo que ya no tienen ni vela en el entierro, el sexenio de Felipe Calderón ha sido cuando menos mediocre y esto aunado a la presidencia de Vicente Fox, nos habla de resultados muy magros, desempleo, violencia y un prácticamente nulo crecimiento en el PIB (este último año creció 5% pero debido a la resaca de la crisis del año pasado).
El compló y las odiseas de López Obrador.
Ni el Reforma ni ningún otro medio ha publicado recientemente encuestas donde se le pregunte a la gente sobre las elecciones del 2006. Hace unos años cuando se publicó la última encuesta, sin más no recuerdo, el 30% aseguraba que había existido algún fraude, el 15% no sabía y el 55% restante aseguraba que las elecciones habían sido limpias. Pero a través de los años me he percatado que cada vez más personas se han sumado a la moción de que hubo algún fraude electoral en el 2006, más personas están convencidas de que hubo algo raro en aquellas elecciones. Tan es así que cuando levanté una encuesta en este blog sobre el tema, la gran mayoría de los usuarios opinó que si había habido fraude electoral, y me consta que mi sitio no es visitado por puro «pejefan», porque acabo de levantar otra encuesta donde pregunto si AMLO tiene nexos con Chávez y la mayoría opina que sí.
Es obvio el incremento de personas que dudan del resultado del 2006. Pero me pregunto, ¿que pasa con López Obrador, que con esto aunado a la dura realidad que vive el país, no ha logrado capitalizar esos factores en un aumento de popularidad?. Respuesta nº1, ya lo había mencionado, no ha sabido acercarse a las clases medias. Respuesta nº2, sigue en una posición radical. Muchos todavía le temen, muchos creen que podría ser un nuevo Chávez en México. Le ha faltado ser más pragmático, como si lo ha sido su amigo Marcelo Ebrard. Respuesta nº3, perdonen, pero las propuestas de López Obrador, con algunas excepciones, son palabras en el aire, aquí Denise Dresser se acaba las propuestas de AMLO.
Una oligarquía que dirige al país.
En algo estoy de acuerdo con AMLO. Este país está dirigido por una oligarquía que parece tomar las decisiones políticas y económicas del país. En todos los países hay una «elite», en Estados Unidos, en Europa, Asia, en todos lados la hay, pero en los países democráticos esta elite suele rotar con el tiempo y no es tan fuerte como lo es en nuestro país. Para darnos cuenta de esto hay que ver cuantos mexicanos millonarios aparecen en la lista de Forbes y compararlo con el número de millonarios que hay en otros países desarrollados. No es que sea malo ser millonario, para nada, pero cuando hay tantos millonarios en un país donde hay tantos pobres, es que algo no está funcionando bien.
Denise Dresser lo llama el capitalismo de cuates. Muchos millonarios no se hicieron gracias a la libre competencia, más bien se hicieron gracias a las concesiones que han hecho gobiernos corruptos, y de los cuales se han aprovechado. Los millonarios no pagan impuestos, pero también buscan influír en la opinión pública, sobre todo los medios de comunicación. Utilizan todo su aparato mediático y económico a veces por encima de la democracia promoviendo a los políticos que les conviene (Peña Nieto es un gran ejemplo) y para desacreditar a los que no (ahí esta el caso de la guerra sucia contra AMLO).
Mucha gente no lo nota, pero esta puede ser una de las razones por las cuales a la gente todos los políticos les parece lo mismo. No solo porque son corruptos o representan sus propios intereses. Sino porque están supeditados a otros intereses, lo cual provoca que su margen de maniobra sea más bien estrecho.
Date cuenta de quien es Peña Nieto.
Me encontré en -youtube con un video donde entrevistan a Enrique Peña Nieto, donde exhiben al corrupto autoritario que hay detrás de ese cara bonita con su copete bien delineado. Vean ustedes el video y juzguen si no es un político que no tiene las tablas para ser Presidente de la República:
Como que está de moda que políticos de reputación dudosa estén escribiendo libros para contarnos su peculiar versión de lo que esta sucediendo en nuestro país, y es más, algunos como Roberto Madrazo se atreven a jugar al demócrata como lo hace en su libro, El Despojo. Un libro donde el ex-candidato priísta para las elecciones del 2006 explica su versión sobre lo que ha venido sucediendo en nuestro país desde la Revolución Mexicana hasta el día de hoy.
Roberto Madrazo asegura que México siempre ha estado en crisis, a excepción de los años 20 a mediados de los 40 cuando la Revolución se institucionalizó en épocas de Calles y dió sus frutos con el gobierno de Lázaro Cárdenas. Según Madrazo la Revolución empezó a decaer cuando llegó Miguel Alemán dado que este comenzó a manejar su gobierno como si fuera una empresa. A partír de ahí a pesar del crecimiento económico, los ideales de la Revolución Mexicana se empezaron a perder y todo se empezó a convertir en una simulación. En el libro abarca mucho la época de los 60’s cuando el sistema empieza a resquebrajarse, la oportunidad perdida del 65, donde su padre, Carlos Alberto Madrazo intentó infructuosamente luchar por democratizar al PRI, y los sucesos de Tlatelolco.
Después habla del populismo de los 70’s y del neoliberalismo de los 80’s y 90’s que según el propio Madrazo le han hecho tanto daño a México. Porque a pesar de los cambios estructurales siempre dejaron el sistema vivo, inclusive con Fox y Calderón. Roberto Madrazo afirma constantemente en su libro «México muere mientras el sistema vive«. Las críticas contra el PAN, contra los gobiernos de Fox y de Felipe Calderón son constantes en todo el libro, inclusive compara sus gestiones con las de Miguel Alemán, Echeverría y López Portillo.
En este libro, Roberto Madrazo es muy crítico con Ernesto Zedillo a quien acusó de operar desde el poder para tratar de quitarlo después del fraude electoral que cometiera Madrazo (quien lo niega rotundamente) en contra de Andrés Manuel López Obrador, y tambien de operar desde ese mismo poder para hacer que Vicente Fox llegara a la presidencia y López Obrador llegara a ser Jefe de Gobierno del Distrito Federal, quienes según Madrazo hicieron un pésimo desempeño en sus respectivos puestos.
Lo más interesante de este libro está en que uno puede ver como ha operado y opera el SNTE de Elba Esther Gordillo. Como primero fué una herramienta del PRI para ganar votos y a la hora del quiebre, tanto Fox y Calderón lo utilizaron para la misma razón, sobre todo este último quien ganó las elecciones del 2006 gracias al SNTE.
El libro es una mezcla de la historia de México, donde la Revolución es ensalsada tanto como en la historia oficial. Madrazo se basó en los historiadores como Enrique Krauze para hablar de la historia posrevolucionaria, pero también entra mucho subjetivismo, mentiras y medias verdades por parte de Madrazo. Es claro el rencor que le tiene Roberto Madrazo a Ernesto Zedillo y a AMLO, culpa a Zedillo directamente de la crisis del 94 y a su vez presenta a Carlos Salinas de Gortari como un gran reformador al crear el IFE pero que fué débil a la hora de tratar de tirar el sistema, o la nomenklatura, como le llamaba el mismo Salinas. Según Madrazo, Ernesto Zedillo inició una campaña de desprestigio en contra de Carlos Salinas de Gortari y toda la población se la creyó.
Al principio del libro, si uno no supiera que está escrito por Roberto Madrazo, creería que tal vez el autor es un demócrata comprometido con el país, pero cuando uno avanza por las páginas de esta obra, las incongruencias y las subjetividades marcadas empiezan a aparecer, al grado de que el texto empieza a marear y algunas cosas empiezan a no cuadrar.
Roberto Madrazo quiso jugar al demócrata en este libro al ser un crítico del establishment, pero todos sabemos que siempre ha sido parte de él y ha sido uno de los que más han mentido para sacarle el mayor provecho, lo tenemos cuando cometió fraude en las elecciones de Tabasco y cuando hizo trampa en el maratón de Berlín. Y ni que decir, cuando fueron las elecciones del 2006 fué el primero en aceptar la victoria de Calderón y ahora afirma no solo que el panista ganó gracias al SNTE, sino que sugiere indirectamente que se desviaron votos de Madrazo hacia Felipe Calderón, lo que confirmaría un fraude electoral.
Como dice el dicho, «¿tu le crees a Madrazo?, yo tampoco». Para finalizar los dejo con un video de la opinión de Denisse Dresser, quien aparece citada varias veces en el libro «El Despojo». Dresser más que agradecerle las citas, le dijo en el video de Reporte Índigo, todas sus verdades:
El PAN y el PRD han descubierto algo: Que si se unen, pueden ser molestos para el PRI. Así lo hicieron en 3 estados con diferentes candidatos; alguno tenía 100 días de haber salido del PRI, por ahí había otro (el de Oaxaca) que es cercano al López Obrador. ¿El PAN abanderando a un pejista?. ¡Háganme el maldito favor!. Algo tenían que hacer Nava y El «Chucho» Ortega para que la victoria del PRI no fuera tan aplastante, y es que donde hicieron equipo ganaron. Hace 4 años algo así era inconcebible, pero ahora si se puede hacer, el PAN y el PRD no solo se han fracturado como sucedió el año pasado. Ahora no importa unirse con el partido con el que tienen diferencias ideológicas tan opuestas como el agua y aceite, ya sea en lo económico, o ya sea en lo moral, con tal de no sufrir una derrota por goleada.
Pero si lo vemos desde un punto de vista pragmático, esta alianza funciona. No se que pensarán los simpatizantes panistas y perredistas, algunos se abstuvieron (la abstención en estas elecciones fué alta), pero al parecer varios votaron por el de su partido aunque en el paquete también incluyera al partido opositor. Con la popularidad que ahorita tiene Peña Nieto, no se me haría raro que para las elecciones del 2012, el PAN y el PRD hicieran alguna alianza para derrotar al carita y carismático candidato priísta. Tal vez funcione, pero también me pregunto. ¿Que pensaría la ama de casa que creé que ver un par de tetas en la televisión es pecado mortal, que el candidato panista tambien forma parte del partido que aprobó los matrimonios homosexuales en el DF, que además legisla para permitir el aborto y la adopción por parte de parejas gays?. También, ¿que pensaría el obrero sindicalizado izquierdista que al votar por su partido, también está votando por el partido que apoya a los empresarios ricos que lo explotan?.
La oposición (y lo digo así porque el PAN, a pesar de estar en la silla presidencial se comporta como oposición) busca por todos los medios frenar la inminente llegada del PRI. Pero no solo son capaces de mover sus piezas desde el ámbito electoral. También se atreven hacerlo desde el gobierno, y aparentemente eso es lo que está haciendo el panista Felipe Calderón al anunciar que el Canal 11 del IPN va a tener una mayor cobertura. Aparentemente es una buena noticia, porque los canales 11 y 22 tienen un mejor contenido que el que ofrecen el duopolio televisivo. Pero también se corre el riesgo de perder la imparcialidad que tiene el canal 11, porque este canal pasaría a ser controlado totalmente por el gobierno ¿y por qué digo esto?: Porque si Peña Nieto va a tener todo el apoyo del duopolio, Calderón y el PAN (y si se llegara unir, el mismo PRD también) necesitarán medios para poder promocionarse y hacerle contraparte al inminente galante candidato salinista.
Es curioso como cambian las reglas del juego. Antes se hablaba del «PRIAN» en contra de las huestes de López Obrador, se decía que el PRI y el PAN era una misma cosa. Pero, ahora, por el contrario, habraríamos del «PRDAN» o como le quieran llamar, contra las huestes de Peña Nieto. Ahora el «Peligro para México», es el regreso del dinosaurio. Y creo que esto aunque tiene riesgos y trae consigo varias incongruencias, creo que demuestra que hay algo de democracia en el país. El orden político evitó que el PRI y el PAN se afianzaran como un solo poder de facto como venía pareciendo. Ahora al enemigo que hay que atacar es al PRI, y para eso, no importa si el PAN se debe unir al PRD.
Cuando Fox gobernaba, el PRI y el PRD se unían para bloquear las reformas, cuando el PRD parecía que iba a ganar en el 2006, el PAN y el PRI se unieron, ahora que el PRI va con todo, el PAN y el PRD se unen. Las primeras dos combinaciones parecían más tangibles porque el PRI es un camaleón ideológico, ellos se pueden pasar por un partido de derecha o izquierda cuando lo necesiten. El PAN y el PRD supuestamente no lo pueden hacer porque tienen una ideología más clara. Pero mi estimado, lo hicieron. Ahora el discurso no será el discurso de izquierda y derecha, sino el «tenemos que evitar que el PRI autoritario regrese a Los Pinos«.
El PRI ya se dió cuenta de esto, y ha puesto toda su maquinaria a trabajar. Por eso ahora es muy común ver a Beatriz Paredes y a Manlio Fabio Beltrones criticar todas las acciones del Gobierno Federal. Por eso ahora es normal ver que las televisoras «de siempre», en especial Televisa, presenta una imagen recrudecida y violenta de México, que no solo ahuyenta a los turistas, sino que crean una percepción en el individuo de que con Calderón las cosas van mal y se pueden poner peor. Asesinatos, violencia, secuestros, así es como se presenta al México de hoy. Y si bien es cierto que el país no es el lugar más seguro para vivir, creo que las cosas no están tan mal como lo quiere presentar el duopolio televisivo.
No sabemos que vaya a pasar en el futuro, pero la configuración política ya ha cambiado de un año para otro. Y yo por mi parte, no me importaría que el PAN y el PRD se unieran, para evitar la llegada del salinismo al poder. No me importa si unos son mochos persinados u otros quieran permitir las orgías en la plancha del Zócalo. Creo que la llegada del PRI al poder representaría un retroceso, porque todavía tienen viva parte de esa maquinaria autoritaria que los hizo perdurar por 70 años. De hecho, creo que lo mejor que le pudiera pasar al país es que el PRI desapareciera del mapa, que el PAN representara a la derecha y el PRD a la izquierda. Los primeros ya nos demostraron por 70 años, que no saben gobernar.
Como muchos saben, ayer hubo elecciones en varios de los estados, cuyos resultados me alarman enormemente, porque estos nos están indicando que es casi seguro que para el 2012 va a regresar el PRI. De los 12 estados en los que se contendió, el PRI ganó en 9, y en solo en tres pudo ganar la oposición, de la única forma en que podía ganar: Prostituyendo su ideología. Si, el PAN y el PRD ganaron en alianza los estados de Oaxaca, Puebla y Sinaloa.
Tal vez para el PRI no todo sea miel sobre hojuelas. Porque perdieron 3 de sus estados emblemáticos. Un claro ejemplo es Puebla donde siempre habían gobernado, y ahora lo hará la alianza del PAN con el PRD. Pero aunque son dolorosas, son pocas las derrotas y ahora dominan casi todo el mapa mexicano.
Hoy Sergio Sarmiento escribió una nota preocupante en su nota de «Jaque Mate» del Reforma. Y es que habla de como se las han gastado para que el partido hegemónico regrese poco a poco al poder, como el mexicano está tan alejado ya de la política que ni le interesa: –Lo peor es que a la gente ya no le importa. El entusiasmo, los deseos por cambiar el país que vimos en las campañas de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, Diego Fernández de Cevallos en 1994, Vicente Fox en 2000 y Andrés Manuel López Obrador en 2006 se han desvanecido. Tuvo tanto éxito la clase política con su reforma del 2007 que buscaba apartar a los ciudadanos de las decisiones del país que los mexicanos han perdido el interés en los procesos electorales. Nunca antes había estado tan desprestigiada en México la clase política.
Las elecciones se vieron manchadas por varios sucesos. El encarcelamiento de Greg Sánchez del PRD en Quintana Roo (que según Sergio Sarmiento, se le despojó de sus derechos políticos en base a las testifiaciones de testigos comprados), el asesinato del priísta Rodolfo Torre Cantú yel panista José Mario Guajardo. Además vemos una total incoherencia cuando mientras Greg Sánchez es encarcelado, el panista Martín Orozco participó con dos autos de formal prisión en su contra. Pero no solo eso, también en las urnas se ve la podridez de la democracia. Un comando robó unas urnas en Durango mientras que en un pueblo de Veracruz se reportaron amenazas tanto del PRI como del PAN a sus electores. Algunos priístas amenazaron con golpearlos, y los panistas les dijeron que si su candidato no ganaba, ya no iban a haber ayudas sociales.
El tejido democrático se está descomponiendo, y parece que el poder autoritario priísta podría estar de regreso porque el ciudadano anda dormido, anda distraído con el mundial, con las novelas, con las 30 versiones de La Academia. Ya no hay esa esperanza política que había antes, ahora los ciudadanos se han resignado y han decidido votar, por los que según eso, sí saben gobernar. Pero no hay memoria, la gente no se acuerda de las devaluaciones causadas por malos manejos de los presidentes priístas, por la corrupción, por la masacre del 68. Parece que todo se lo han perdonado. El mexicano borreguil de antaño ha salido a flote. Es inevitable, a menos de que ocurra un milagro. En el 2012 tendremos al PRI de nuevo en la silla presidencial.
La gente está cansada de la política, está harta de todos los partidos, y eso lo pudimos constatar con el abstencionismo y el voto nulo. Esta última opción yo la elegí como una forma de llamarles la atención al PAN y al PRD, porque mientras el primero se ha alejado de su ideología y ha terminado con dos mandatos federales mediocres, el último está muy fracturado y no ha sabido que izquierda tomar, la moderna o la retrógrada. Pero parece ser que los partidos que antes eran oposición (o séase, el PAN y el PRD) siguen por el mismo camino del mal, y eso ya lo está aprovechando el PRI, y no solo ellos, sino los poderes fácticos como las televisoras que han decidido darle el voto de confianza a Peña Nieto, haciéndole publicidad en sus noticieros (y todo esto, sin ser vigilado ni legislado por el IFE).
Antes se decía que López Obrador era un peligro para México, pero ahora también tenemos pruebas contundentes de que Peña Nieto también es un peligro para México, porque si Enrique Peña Nieto ganara las elecciones, sufriríamos una regresión al PRI autoritario, el cual en estos momentos se encarga de bloquear todos los intentos de cambio por parte del PAN o del PRD en el congreso. Y sería una regresión con Peña Nieto con solo mencionar que está apadrinado por Carlos Salinas de Gortari, y eso es lo que mucha gente no quiere ver o saber, y eso es realmente un peligro, porque sería darle un voto de confianza a aquellos círculos de poder que ya traicionaron a nuestro pueblo.
Muchos dirán que es parte de la alternancia en la democracia y que el PRI está dispuesto a jugar dentro del campo democrático. Y tal vez por ese medio lleguen, pero en el fondo el PRI sigue siendo un partido autoritario. Lo vemos con no solo con el mismo Peña Nieto, sino que también lo vemos con gente como Manlio Fabio Beltrones o Emilio Gamboa Patrón, priístas dinosaurios que tienen mucho poder y con los cuales ha tenido que negociar Felipe Calderón para poder sacar proyectos adelante dentro de su presidencia.
Y también vemos el autoritarismo al ver como el PRI aprovecha todos los poderes fácticos que con la democracia, los ciudadanos queríamos que se erradicaran. Peña Nieto es apoyado por Televisa, parte del duopolio televisivo que ahora tiene más poder incluso que los partidos; los medios presentan a este candidato como un lider carismático que supuestamente está haciendo muy bien su trabajo en el Estado de México, pero sabemos que hay mucho de demagogia ahí. Y no solo eso, ese PRI tiene mucho apoyo de sindicatos y demás fuentes de poder, los cuales los mexicanos habíamos deseado que se erradicaran cuando votamos por un cambio en el 2000.
Que importa que esté guapo, que importa que varias mujeres mexicanas tengan fantasías sexuales con él. El físico será importante para elegir a la pareja con la cual alguien desea casarse, pero no para elegir a un candidato presidencial, eso es peligrosísimo. Y que me escuchen bien, en México «ser carita es populismo», la presencia es engañosa, la galantería también. Lo que cuenta es, lo de adentro, el currículum del candidato, saber de quien está rodeado, y sí, Peña Nieto es como la típica mujer rubia: Hermosa por fuera, pero fea y podrida por dentro.
Que a los mexicanos no se les olvide. Que no olviden que pidieron un cambio para que este país avanzara. Si, un cambio que se ha dado a medias, no con muchos frutos y si con mucho sufrimiento, pero se ha dado un avance. El mexicano no debe rendirse y desear regresar al priísmo autoritario de antes, ¿que no recuerdan las matanzas, la corrupción, los fraudes, las mentiras, las devaluaciones donde el mexicano se quedaba cada vez más pobre?, ¿quieren a un político que se toque la cara con el puño mientras mas mexicanos quedan pobres?. Para consolidar el cambio falta el papel de la ciudadanía, no el de esperar que cualquier pelele autoritario venga a rescatarnos.
¿Que se puede esperar de un pendejo carita, del cual se dice que engañaba a su esposa (algunos se atreven a decir que el la mató) y tenía relaciones con el crimen organizado? Piénsenlo bien, todavía tienen dos años para pensarlo, y yo, de mientras, les dejo una fotografía que les podrá ayudar un poco a reflexionar.
Los perredistas acusaban al PRI y al PAN de ser una misma cosa. PRIAN les llamaban. Luego los del PRD vieron conveniente en varias entidades hacer una alianza con el PAN para poder enfrentar al PRI, ¿que no eran lo mismo?. Pero no, esperen, el PRD pertenece a una corriente ideológica totalmente distinta a la del PAN. Para los perredistas los del PAN son una bola de mochos conservadores que se persignan con una mano y roban con la otra, para los panistas los del PRD son unos intolerantes que buscan depravar a la sociedad con el alboroto ese de la adopción de parejas gays.
Antes era más fácil entender la unión entre estos dos partidos. En la época de la dictadura priísta, había que acabar con el partido que tenía el poder absoluto, y tal vez había que tolerar las diferencias ideológicas para buscar aquello que buscaban los dos partidos de oposición: un país democrático.
Pero ahora que ya el país «democrático» existe, y ahora que ya se dieron cuenta que los dos partidos son totalmente diferentes, y no solo eso, que se dieron cuenta que se odian, que se acusan de fraudulentos, de reaccionarios, de rebeldes, de nacos, de mochos, de santos; no se entiende porqué estos dos partidos hacen alguna alianza. Ah no importa, con tal de vencer al PRI no importa que nos pasemos nuestras raíces ideológicas por las patas.
¿Entonces para que se unen?. Bueno, ya vimos que en México, a los partidos solo les importa su ideología cuando les convenga política y electoralmente.
En Chile, después de 20 años de gobiernos de centroizquierda, el derechista Sebastián Piñera le ganó las elecciones a Eduardo Frei, de la misma coalición que se ha mantenido en el poder desde la caída de Augusto Pinochet. Independientemente de la corriente política que simpatize uno, lo que sucedió en Chile es algo totalmente sano y deseable (a pesar del éxito de los últimos gobernantes que tuvo el país andino), porque de esta forma se promueve la alternancia de poderes, y se evita que el partido en el poder heche raíces dentro de las instituciones de un país.
En los países altamente democráticos se puede ver este fenómeno. La derecha y la izquierda se alternan el poder durante cierto tiempo (en algunos casos, entre cada toma de poder). Así lo podemos constatar en países como Inglaterra, España, Francia, Brasil, o también Estados Unidos, que después de 8 años de gobierno republicano, llegó al poder Barack Obama con ideas contrapuestas a lo que se había manejado últimamente en esta nación.
¿Pero que pasa cuando esta alternancia no se da, a pesar del cambio de partidos (que parecieran compartir la misma afinidad ideológica) en el poder?. De esta forma es más difícil erradicar los vicios y las profundas raíces dejadas por quien ha detentado tanto tiempo el poder. Y de esta forma es más difícil lograr el equilibrio necesario en temas económicos y morales que necesita una nación para su sano crecimiento.
Al menos en lo económico, no ha existido alguna alternancia. Hemos tenido un gobierno de derecha desde la época de La Madrid, con sus diferentes matices, si, pero donde estructuralmente el planteamiento económico ha sido el mismo. Tal vez en lo moral haya una ligera diferencia entre las últimas décadas del PRI y los dos sexenios del PAN. Pero podemos afirmar que en los últimos 20 años, hemos visto una gran desregulación del comercio en materia económica y en el terreno social, se ha mantenido cierto conservadurismo, al menos a nivel federal.
No significa que esas posturas sean malas, por el contrario, son parte de aquellas fuerzas necesarias que tienen que estar jalando y empujando para llegar a un equilibrio en el largo plazo. Lo malo es que en México no se ha logrado una alternancia real, que significaría en nuestro caso, que un gobierno de izquierda o centro-izquierda tome el poder.
Existe alguna probabilidad de que se dé esto. El PRI siempre ha sido un camaleón ideológico, pero podemos ver una distinción entre los diversos candidatos. Beatriz Paredes podría abanderar la alternancia al representar a la izquierda del PRI, pero en cambio Enrique Peña Nieto, o Manlio Fabio Beltrones serían considerados más de derecha, y con ellos no se podría esperar una alternancia real dentro del país. El PRD tiene dos posibilidades de representar una izquierda institucional y democrática, uno es con Amalia García, y otro es con Marcelo Ebrard (a pesar de sus pesares); en tanto que la izquierda más dura como AMLO tiene ya pocas posibilidades de contender al poder.
Con el PAN no se puede hablar de alternancia, porque el PAN es un partido de derecha, y sus divisiones políticas internas van de centro-derecha (que es el ala que ha estado gobernando al país), a la derecha dura (o como popularmente se les dice, los del Yunque). Y aunque Partido Accion Nacional no tiene definidas sus candidaturas, pareciera que se irían por el mismo camino. Se oyen voces que dicen que Vazquez Mota podría ser una de las contendientes.
Lo que si es necesario en México es la alternancia, que ya se pedía a gritos del 2006 (pero que fué mal representada por López Obrador). Una de las dificultades para que se dé es que México es una sociedad mayormente conservadora, si nos comparamos con países como Chile, Argentina o España. Los valores religiosos y morales tienen mucho peso, y el liberalismo social solo es palpable en algunas entidades como México D.F.
En caso de que la izquierda (ya sea la del PRI o la del PRD) gane, no la tendrán fácil en el terreno moral. La influencia de la Iglesia y los sectores conservadores es muy fuerte en México, y tal vez tendrán que negociar en caso de que lleguen al poder. Pero lo más importante será su trabajo en el aspecto económico, tendrán tareas importantes que resolver como la gran brecha de desigualdad, o el moribundo estado de bienestar que existe en México. Es hora de que llegue a México una izquierda institucional, tal vez como la del éxitoso presidente brasileño, Lula da Silva.