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  • Un México de ciudadanos armados

    Un México de ciudadanos armados

    Los seres humanos hemos, con el tiempo, aprendido a dejar las armas para resolver nuestros conflictos y diferencias.  A pesar de las constantes noticias sobre casos de violencia, vivimos en el mundo menos violento de la historia de la humanidad. Las organizaciones que han sido creadas para ejercer el uso de la violencia, tales como el ejército, siguen existiendo y al parecer lo seguirán haciendo por un buen tiempo; pero las diferencias entre naciones y comunidades tienden cada vez más a resolverse de otras formas, menos violentas. Las guerras son cada vez menos comunes y en éstas suelen estar involucradas países que muestran cierto rezago en su desarrollo.

    Un México de ciudadanos armados

    La propuesta que hizo el senador José Luis Preciado del PAN es un paso atrás en esa intención de dirimir las diferencias y conflictos de formas cada vez menos violentas. Su iniciativa consiste en reformar el artículo 10 constitucional para que los ciudadanos puedan portar armas en su automóvil y en su negocio para así poderse «defenderse legítimamente del crimen».

    En los países democráticos, el Estado tiene el monopolio legítimo de la violencia y la ejerce para proteger a los ciudadanos de las amenazas tanto internas como externas. Permitir que los ciudadanos usen armas para defenderse es una forma de claudicar y mandar un mensaje a la ciudadanía de que están incapacitados e imposibilitados de defenderla. En lugar de crear estrategias para tratar de combatir el problema de la inseguridad creciente en nuestro país, le pasan la estafeta del combate de la violencia a los ciudadanos: -yo no te puedo defender, así que defiéndete tú solo-.

    Un Estado fuerte es capaz de proteger a la población de la violencia por medio de estrategias tanto violentas como no violentas, para que así los ciudadanos no necesiten usar la violencia para defenderse de amenazas externas. Una policía eficiente disuade a los criminales de llevar a cabo sus fechorías, con lo cual el ciudadano no tiene la necesidad de defenderse. Pero el Estado fuerte no es sólo quien ejerce el monopolio de la violencia, sino quien es capaz de crear políticas públicas que ayuden al desarrollo de un tejido social de donde no surjan nuevos criminales y se cree una cultura de la legalidad donde ser criminal sea cada vez menos redituable.

    Armar al ciudadano entonces, es asumir que el Estado es débil y que éste se siente completamente imposibilitado de ejercer sus tareas de protección a la ciudadanía. La incapacidad del Estado para ejercer el uso de la violencia es la misma que ha permitido el surgimiento de grupos de autodefensa que en un principio parezcan legítimos, pero que pueden pervertirse y usar la violencia con el fin de satisfacer sus intereses y no los de la población en común. Ejemplos como los de grupos de autodefensa en Colombia o la mafia italiana que surgieron como respuesta a la incapacidad del Estado para proteger a los ciudadanos nos han mostrado como permitir el uso de la fuerza desde fuera del Estado puede convertirse en un riesgo muy serio para las estructuras sociales e institucionales.

    Nuestro gobierno no debería de preocuparse por armar a los ciudadanos, sino por fortalecerse y poder diseñar estrategias efectivas que disminuyan el problema de la violencia. Pero no sólo se trata del diseño de estrategias, porque ante un Estado tan débil y deteriorado por la corrupción, es muy difícil que pueda proteger a la sociedad de los criminales.

  • Las elecciones 2016, el inicio del fin de la vieja política

    Las elecciones 2016, el inicio del fin de la vieja política

    Los resultados de hoy no son cualquier cosa:

    Las elecciones 2016, el inicio del fin de la vieja política

    Como lo mencioné en el artículo pasado, el PRI viene viviendo un lento proceso de extinción donde sus bases están envejeciendo y haciéndose más estrechas. Mi pronóstico fue conservador y lo hice con base en la única información que había disponible a la mano, las encuestas (parece que algunas de ellas se terminaron vendiendo al mejor postor).

    Pero el resultado fue más contundente.

    A pesar de que recuperaron Oaxaca y Sinaloa, perdieron por goleada. Perdieron Tamaulipas, Quintana Roo, Aguascalientes, Durango, pero sobre todo, perdieron Veracruz y Chihuahua, gobernados por déspotas que comparten el mismo apellido Duarte.

    Los resultados son importantes y quizá hasta históricos, porque el PRI hoy ha perdido fuerza dentro del territorio nacional, una fuerza que posiblemente jamás volverá a recuperar.

    A pesar de las encuestas compradas, de los acarreos de votos, de la guerra sucia, de los mensajes de texto incitando a la gente a no salir a votar, a pesar de todo eso, el PRI se llevó una dura lección el día de hoy.

    Me acuerdo muy bien cuando regresaron a Los Pinos, se sentían dueños del mundo, mostraban una arrogancia tal, que se ensimismaron, se metieron en su propio mundo paralelo y ahí están las consecuencias: Su modelo está caducando, y no bastaron ni 4 años desde aquel día que ganaron, para que su dura realidad quedara exhibida.

    Con el tiempo, sus bases se harán más chicas, su «divide y vencerás» funcionará cada vez menos.

    Entonces al PRI le quedará de dos sopas: se renueva, pero de verdad, y sí, eso incluye pedirle perdón a la sociedad por todos los agravios históricos; o muere.

    El PAN sin hacer mucho ganó y recuperó varios estados. Y digo sin hacer mucho porque los albiazules ganaron más por lo que dejó de hacer el PRI que por lo que hicieron ellos mismos. Los panistas simplemente aprovecharon la coyuntura, por eso es que no se deben engañar y creer en la «ilusión facilona» de que el partido ya es fuerte otra vez. Sigue siendo un partido dividido y fracturado.

    Morena por su parte, aunque no le alcanzó para ganar gobernatura alguna (más que en la Asamblea Constituyente de CDMX), comienza a tomar fuerza y ha hecho sonar la alarma de alerta en el PRD que podría dejar de ser el partido más importante de las izquierdas. Los priístas creen que en el 2018 podría ser entre ellos y Morena (López Obrador), con los resultados de hoy podemos poner ese argumento en tela de juicio. El PRI podría no ser siquiera uno de los dos actores principales.

    La lección que hoy recibe el PRI es contundente. Será cuestión de ellos si tienen la humildad para recibirla y actuar en consecuencia.

    Al mismo tiempo, es un día importante para México. La forma vieja de hacer política, con estructuras, acarreados y guerra sucia, recibió un golpe duro, muy duro.

    Hoy es un día histórico.

  • Elecciones 2018, primera llamada

    Elecciones 2018, primera llamada

    No sé si ya te diste cuenta, pero la disputa por las elecciones ya comenzó. Pasadas las elecciones del 2015, las piezas del juego se están comenzando a mover en el tablero; el poder comienza a sufrir algunos ajustes estructurales porque en el 2018 van a pasar muchas cosas. En ese año seguramente habrá un rompimiento del estado de las cosas que estamos viviendo actualmente.

    Elecciones 2018, primera llamada

    Ya tenemos un candidato, López Obrador. Tenemos otras figuras a quienes ya «están candidateando» como El Bronco. Nuestro querido Presidente ya está empezando a mover las piezas dentro del gobierno en aras de las elecciones. Bastará algún tiempo (posiblemente menos de un año) para que veamos mejor como va la cosa; pero el 2015 con el auge de las candidaturas independientes modificó el escenario para las elecciones venideras.

    Hay dos cosas que casi son un hecho: 1) López Obrador en la boleta, y 2) el PRI no repite. La primera la damos por sentada porque López Obrador buscará en su tercer intento llegar al poder, ya está haciendo campaña (por lo cual debería de perder el registro su partido) y él mismo ya ha declarado que va por la grande. Hasta aquí no hay ningún secreto.

    La segunda cosa tiene que ver con la pésima gestión del gobierno actual. Naturalmente Peña Nieto es uno de los peores presidentes del México moderno y el margen de maniobra que tiene es bastante poco como para poder dar un golpe de timón. Ya son demasiados tropiezos en su gobierno de tal forma que tendría que hacer algo heroico para poder quedar «tablas» en cuanto a la percepción de su Gobierno.

    Si en las elecciones pasadas al PRI no le fue tan mal fue porque muchos de los inconformes no salieron a votar y las estructuras (cada vez más rebeldes, que ni siquiera llenaron el Zócalo el día del grito) le alcanzaron para obtener mayoría relativa en el congreso. Eso no va a pasar en 2018, menos cuando el PRI no tiene una figura que siquiera tenga el arrastre que tuvo Peña Nieto en 2012. ¿Videgaray, Osorio Chong? ¡Ja!.

    Posiblemente el PRI termine negociando indirectamente con alguna otra fuerza de tal forma que sus intereses no se vean tan trastocados al irse del poder. Posiblemente ni a eso aspire. Todo lo que ganaron en 2012 (triunfo que de alguna forma los llenó de soberbia, y ahí están las consecuencias) se irá en el 2018.

    El PAN y el PRD no pueden aspirar a contender solos. Estos partidos están lo suficientemente desprestigiados. ¿Margarita Zavala? Los afines a Felipe Calderón la querrán, pero electoralmente la percibo como un perfil parecido a Vázquez Mota, no tiene arrastre, se presenta como mojigata. El PRD podría hacer la tontería de lanzar a Miguel Mancera, a quien le ha llovido críticas (en 2018 el PRD podría perder al DF). Posiblemente estos dos partidos vayan juntos (con toda la incongruencia ideológica que eso representa), posiblemente el PRD al final vaya con MORENA. Solos no ganan.

    Los dos principales contendientes de la batalla en la arena electoral serán a mi parecer Andrés Manuel y algún candidato independiente. ¿Por qué? Porque son los únicos dos que pueden aprovechar el descontento de la población. Ni PRI ni PAN ni PRD pueden asumir ese papel porque son vistos como parte del problema.

    Por eso no sorprende que López Obrador arremeta contra los independientes. El Peje ganaría si las elecciones se llevaran a cabo hoy, pero un independiente que cargue la bandera de la oposición al sistema y al mismo tiempo sepa recorrerse un poco más al centro será una amenaza para las aspiraciones del tabasqueño. El Bronco ha vendido un perfil así, Juan Ramón de la Fuente también podría desempeñar ese papel aunque no tiene el recorrido mediático que ya tiene el regiomontano. Jorge Castañeda podría postularse debido a que siempre ha cargado con la bandera de los candidatos independientes, pero meto que no tiene la frescura de los primeros dos.

    La estrategia de López Obrador es vincular a los candidatos independientes, sea quien sea, con lo que él llama «la mafia del poder» para restarles impacto. De hecho ya lo está haciendo.

    López afirma que detrás del Bronco está Salinas, y que cualquier otro que se postule (véase De la Fuente) es por un complot orquestado por la mafia del poder. Insistirá reiteradamente que los independientes no lo son y en realidad son más de lo mismo.

    Saber quien será el candidato del PRI, del PAN y/o del PRD podrá dar curiosidad y poco más. Es muy posible que por primera vez ninguno de los partidos grandes logre ganar. Ni creo que aspiren siquiera al triunfo dividiendo votos, sobre todo si el puntero es un candidato independiente, por que éste es el que tendría más capacidad de apropiarse del voto útil.

    Si el candidato independiente es endeble (o si se postula más de uno, de tal forma que se anulen entre sí), López Obrador estaría en ventaja. Incluso posiblemente alguno de los partidos podría declinar a favor de uno de los candidatos independientes si este escenario se da (lo contrario sería inviable).

    Faltan 3 años, muchas cosas pueden cambiar, pero mi lectura en el 2015 es esa, quienes se subirán al ring serán López Obrador y algún candidato independiente. Los demás partidos quedarán a la expectativa de quedarse con algo, de no perder muchas curules (o ganar algunas más en caso de los partidos chicos) y tal vez de llegar a algún acuerdo con quien podría ser el próximo Presidente de la República.

     

  • Lo que nos dejaron las elecciones intermedias

    Lo que nos dejaron las elecciones intermedias

    La campaña de las elecciones intermedias fueron las más deslucidas de la historia democrática (por llamarlo de una forma) de México. Guerra sucia, partidos burlándose de la ley, «artistas» promocionando ilegalmente a un partido, videos de propaganda que cayeron en lo chusco, falta de propuestas y demás. No todo fue malo, el surgimiento de candidatos independientes como El Bronco, Clouthier y Pedro Kumamoto que no sólo contendieron, sino que ganaron sus respectivas elecciones. También en las elecciones locales (dentro de las urbes) tuvimos votantes menos apáticos y más informados. Estas fueron las elecciones intermedias donde más gente salió a votar. La clase política, con sus excepciones, no estuvo a la altura. La ciudadanía dio un paso adelante aunque todavía le falta mucho por mejorar. 

    Lo que nos dejaron las elecciones intermedias

    No sé si la campaña fue mala porque la clase política está más podrida o más bien la ciudadanía se ha vuelto más exigente para con ésta. O posiblemente fue una combinación de las dos cosas: Una clase política más corrompida ante una ciudadanía más exigente, lo cual da como resultado una mayor fricción entre ambas partes y una gran decepción de la segunda ante la primera. También es cierto que la sociedad urbana está más preparada que la sociedad rural y por lo cual al tiempo que las zonas urbanas castigan a quienes han gobernado mal;  en las elecciones federales, donde las zonas rurales aportan un considerable número de votos, el partido en el poder salió ganón a pesar del descrédito general y a pesar de su ínfimo índice de popularidad.

    Por ejemplo, en Guadalajara el voto duro y las estructuras han dejado de ser una garantía. Partidos tradicionales como el PRI y el PAN fueron barridos por Movimiento Ciudadano (antes Convergencia), que aunque integrado por ex priístas, ex panistas, ex perredistas y otros indepndientes, ha generado cierta esperanza en la Zona Metropolitana de Guadalajara (sobre todo porque se han sabido vender muy bien), su modus operandi se encuentra en las redes sociales y no en las estructuras y el voto duro. El caso del independiente Kumamoto va todavía más allá. Lo que se vio tanto en la capital de Jalisco como en Nuevo León es aleccionador para los partidos grandes, porque su voto duro y tradicional ya no les da y tendrán que preocuparse por convencer a los inconformes, a esos «que están cansados de PRI y PAN» (en algunos casos el PRI o hasta el PAN llegaron a postular a perfiles valiosos, pero éstos pagaron los platos rotos de otros de sus miembros). Eso obligará a estos dos partidos a gobernar mejor dado que su nivel de votos será proporcional a sus resultados y no a su voto duro, lo cual ayudará a democratizar más al país.

    En el ámbito federal la situación es diferente. En este caso las estructuras tienen más peso y por eso se entiende como el partido de un Gobierno con tan bajos índices de aprobación puede conseguir mayoría (aunque no absoluta) en el congreso (La alianza PRI-PVEM tendrá a 327 de 500 diputados). Para el 2018, tendrá que surgir algún líder que por sí sólo pueda jalar votos, un «Bronco» o un Enrique Alfaro a nivel nacional. De lo contrario, si los opositores colocan figuras medianas, el PRI, aunque su gobierno esté muy descalificado, volverá a gobernar este país seis años más.

    Lentamente, pero la ciudadanía sigue creciendo, y poco a poco se involucra más; organizaciones no gubernamentales tienen una mayor relevancia como el IMCO y su 3 de 3. Internet y las redes sociales tienen mayor peso. Una Fan Page disfrazada puede ser más efectiva que el encabezado de un periódico comprado. En las grandes urbes, la sociedad ya no se traga la guerra sucia tan fácil, los individuos son más escépticos y exigentes con la información que reciben. En Guadalajara Alfaro entendió esto y ganó, el PRI quizo hacerlo como siempre lo hacía y salió vapuleado. Ésto es sano, porque ésto posiblemente orillará a los tricolores a hacer cambios dentro de su partido, y tanto ellos como panistas, perredistas y demás sabrán que la gente ya no se traga las cosas de forma tan fácil. Alfaro y su equipo saben que si no gobiernan bien, su chiste sólo durará 3 años, y que la confianza que le depositaron su votantes tiene muchas condiciones.

    La «conversación» en redes es cada vez más elevada. Vi mucho debate, más argumentaciones, las descalificaciones y las actitudes infantiles todavía abundan pero un poco menos (excepto de candidatos y sus equipos de campaña que inundaron nuestros muros con guerra sucia). Los opinólogos y expertos debaten entre sí, que si el voto nulo, no o sí, una campaña de Denise Dresser promoviéndolo, que con todo el respeto que me merece su persona, esta vez se equivocó. Espero que para 2018 este crecimiento de la calidad de la conversación virtual aumente y no quede en un «peñabots vs pejezombies».

    Posiblemente el nuevo líder o la nueva oposición no venga de los partidos, posiblemente sea un independiente, o pertenezca un partido y sea líder a pesar de éste (pudiera ser el caso de Javier Corral en el PAN). PRI, PAN, y PRD no han entendido la lectura. Tan no la entienden que han recurrido al uso de «artistas» o payasos o futbolistas (recurso también de los partidos pequeños que son igual que los grandes) Los últimos dos se sumergen en la desesperanza y esperan el fracaso de sus opositores (y ni así), el PRI piensa que con dividirlos ganará (hasta el momento en algunos casos funciona, en otros ya no).  La partidocracia puso candados a la puerta y los ciudadanos vieron que podían entrar por la ventana. Presionaron para que se aprobara una Reforma Política; tal vez los gobernantes subestimaron el papel que podía tener un candidato independiente y a regañadientes le dieron acceso. Hoy Nuevo León será gobernado por «El Bronco».

    Las nuevas formas no son una garantía, un candidato independiente también se puede corromper o puede gobernar mal; las redes sociales también pueden desinformar. Pero una mayor apertura y un más amplio abanico de opciones siempre es mejor que un sistema cerrado. En un sistema más democrático, horizontal y abierto, el PRI, por un ejemplo, tendría que despojarse en cierta medida de algunos de sus defectos para poder competir (corrupción, verticalidad) a la vez que conservaría virtudes (su experiencia y oficios), igualmente con el PRD y el PAN; pero para esto necesitan ser críticos (mucho) con ellos mismos; de lo contrario a la larga podrían no sobrevivir y podrían menguar ante nuevas formas de hacer política.

    Las elecciones dejan un sabor agridulce, a nivel federal un gobierno que hace mal las cosas puede no ser castigado. A nivel ciudad sucede lo contrario. La sociedad de alguna forma crece y tiene que ver menos con la clase política que gobierna. Porque aunque de alguna forma la sociedad puede tener el gobierno que merece, también la sociedad puede dar un paso adelante, en tanto la clase política sufre una especie de rezago, lo cual ocasiona una fricción, esa fricción entre sociedad y clase política que vivimos actualmente.

  • El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    Felipe Calderón y Josefina Vázquez Mota se han empezado a involucrar en las campañas de los blanquiazules que contienden a gobernaturas o alcaldías. Con discursos poco emotivos y haciendo hincapié en palabras como «honestidad», se han dado a la tarea de poner de su parte para tratar de que el PAN no salga tan mal parado en las elecciones que vienen.

    El PAN ¿Eso qué es? ¿Todavía existe?

    El que tengan que recurrir a estas figuras nos habla de lo desesperados que están en el PAN, de que se les han acabado las ideas para atraer electores. Por ejemplo, si bien pareciera relucir al hacer el contraste de su gestión con el de Peña Nieto, la verdad es que Felipe Calderón no fue un gran presidente y por lo que veo quienes más lo admiran son «los más panistas», los que se acercan más a el concepto de «voto duro». Mientras tanto habrán otros votos más volátiles que tienen a Felipe Calderón en buen concepto, pero no el suficiente como para que su presencia incida mucho en su voto.

    Calderón y Josefina actúan porque por medio de sus figuras tratan de mostrar que el PAN no está tan jodido. Hasta los más panistas se sienten avergonzados de quienes ahora están dirigiendo el rumbo de su partido: Madero, los moches, «ánimo Montana». Pero la realidad es que el PAN está dividido y que incluso el ex Presidente es parte de la división que aqueja a éste partido.

    Josefina es, fue, el tercer lugar de la elección pasada. Y usar a una figura política que obtuvo ese lugar para atraer votos nos habla de lo desesperados que están en el PAN y de los pocos recursos que tienen a la mano para lograr trascender en las elecciones venideras. Si Calderón no se ve emotivo, menos emotividad refleja la ex candidata cuyo discurso se limita al: Yo conozco a éste candidato y sé que es honesto. Con su poco carisma intenta transferirles un poco de autoridad moral pero es muy difícil que cumpla el cometido de generarles votos cuando ella misma no lo pudo hacer en las elecciones pasadas.

    Usar a personajes como Calderón o Josefina nos habla de que al PAN ya se les han acabado las ideas. Para el mexicano promedio, el PAN ya no es una alternativa, sino más bien parte de toda esa partidocracia que detesta, ya no es «el que puede con el PRI», más bien es una suerte de «PRI mocho». El PAN es conservador en tiempos donde las clases medias en México empiezan a tornar un poco más hacia ideologías más liberales. La señora que va los domingos a la Iglesia, el papá tradicionalista y demás figuras empiezan a ser no tan constantes como en años pasados.

    Jalisco era el bastión del PAN, ahora no sólo eso (ahora gobernado por el PRI), sino que ha perdido todos los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara e incluso el Distrito 10 de Zapopan, otrora el distrito más panista del país, lo condenará en estas elecciones al tercer lugar, por debajo de Movimiento Ciudadano (donde han migrado algunos panistas en busca de hueso) y el PRI, que siempre contará con su voto duro.

    Tal vez en las diputaciones federales todavía mas o menos pinte el partido, pero esto ha sido más bien gracias al desprestigio del Gobierno Federal (que como sea, el PRI sigue en el primer lugar de las preferencias) y de la división y escisión del PRD.

    El PAN debe replantearse como partido, si sus militantes no logran hacerlo, estarán condenados a desaparecer. ¿A poco no?

  • 4 spots de las elecciones 2015 que (lamentablemente) tienes que ver

    4 spots de las elecciones 2015 que (lamentablemente) tienes que ver

    No, ni siquiera estamos en campaña, estamos más bien en precampaña (que los candidatos de prácticamente todos los partidos se pasen las normas por el arco del triunfo es otra cosa) ¿Y saben qué? Ya me estoy hartando. Sí, a trece días de iniciada toda esta cruzada por conseguir votos que culminará el 7 de Junio, el día que todos vayamos a votar, a tan sólo 13 días ya el hastío me está invadiendo, y ¿por qué?

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    Porque los partidos y los candidatos parecen no haber entendido el mensaje, porque los percibo ensimismados, porque viven en una burbuja apartados de la sociedad y sólo se acercan de forma convenenciera a los sectores que les puedan atraer votos. Cierto, que la política en la práctica implica la búsqueda del poder, pero uno esperaría un poco más de empatía del político con el ciudadano, más convicciones, más ideales, y justamente eso es de lo que carecen nuestros políticos.

    Les pongo un ejemplo: En Guadalajara hay tres candidatos: Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano, un ex priísta que luego estuvo en el PRD cuando gobernó Tlajomulco y luego en Movimiento Ciudadano ha incorporado a sus cuadros gente tanto del PRI como del PAN (y afirma que es un candidato ciudadano, el de los ciudadanos libres). El PAN postuló a Alfonso Petersen; pero el PAN hizo una alianza estratégica con el PRD en Jalisco lo cual implica el apoyo de ese partido. Por el PRI va Ricardo Villanueva (ese PRI que puede ser de izquierda, centro o derecha de acuerdo a lo que apunte el poder). Si yo como elector, quiero votar por un candidato de acuerdo a mi línea ideológica o mis convicciones ¿Qué rayos voy a hacer? Ese es el tamaño del problema.

    Basta ver los spots para ver la nula retroalimentación y autocrítica dentro de los partidos, basta verlos para entender por qué toda la partidocracia está en crisis. Si creen que la crisis de legitimidad sólo tiene que ver con Peña Nieto y su gobierno, están muy equivocados:

    Por un ejemplo, uno ve el siguiente spot del PRD (que retiró el INE porque lo consideró agresivo):

    Lo que aquí uno puede ver es la nula autocrítica. Los perredistas patalearon porque censuraron el video y afirman que Televisa movió influencias para que eso sucediera (además habían llamado satánico a Joaquín López-Dóriga). Ellos afirman que con Peña Nieto la economía va mal, pero ¿Quién fue la comparsa del PRI en la Reforma Fiscal? Sí, el PRD; y de hecho parte de esa reforma está hecha a la medida del PRD. Luego critican la inseguridad y se preguntan «¿Por qué nos faltan veintidos mil? E inmediatamente uno recuerda el papel del PRD en Ayotzinapa; uno recuerda que el PRD postuló a Ángel Abarca, uno de los autores intelectuales del crimen. ¿Con qué cara?

    Los panistas no se quedan tan atrás:

    En el spot podemos hablar a Ricardo Anaya promoviendo el aumento del salario mínimo. ¿Sí, el PAN, defensor de las ideas de libre mercado? Dicen que México está manchado por la violencia, herido por la corrupción y detenido en la economía. Cierto que el gobierno actual tiene mucho que ver en el estado de las cosas actuales ¿Pero no se han dado cuenta los panistas que gran parte de este problema viene de muchos años atrás, dentro de los cuales nos gobernaron 12 años? ¿De verdad ellos son totalmente ajenos a lo que está pasando en el país.

    Y si de priístas hablamos:

    Entre todo el mugrero hay que escarbar y encontrar dos aciertos, después de esforzarse tanto en encontrarlos, hay que presentarlos como si fueran un todo. No digo que hagan un spot donde afirmen que han gobernado muy mal, pero tampoco puedes burlarte de la inteligencia de la gente. La gente está desencantada, está enojada, está enfadada; su gobierno carece de legitimidad. Uno esperaría decencia, hablar de un borrón y cuenta nueva, siquiera de compromisos a futuro; pero no hay eso, hay sólo autocomplacencia.

    Del de Nueva Alianza no hay que decir mucho:

    ¿Creen que los jóvenes son estúpidos? ¿Creen que usar frases de tribus urbanas (hipsters o emos) y cerrar con un «a huevo» va a hacer que la gente vote por ellos? ¿A huevo? ¡Por favor! Después de todo lo que está sucediendo en México, ¿Creen que esa es la forma de llegarle a los jóvenes? Al menos con Quadri, en el 2012 tenían a un candidato que abundaba en conocimientos, ahora ni siquiera tienen eso.

    Viendo estos spots no queda más que pensar que los partidos viven en un mundo paralelo y se han desconectado de la ciudadanía. En verdad tratan a la gente como si fuera tonta. Lo triste es que los partidos nuevos como Encuentro Social siguen esa misma tesitura. Y ni que decir del PT, quienes son opción solamente porque «son de izquierda».

    Lo peor de todo es que de alguna forma alguien tiene que ganar, y seguramente medirán el impacto de los anuncios por el porcentaje de votos que obtengan y no por la eficacia de estos. No, no se dan cuenta de lo alejados que están, por eso el 91% de los ciudadanos percibe a los partidos políticos como corruptos.

    Tenemos mucho trabajo por hacer, los ciudadanos tenemos que encontrar la forma de estar representados en el quehacer político. De momento, no lo estamos.

  • ¿Cómo serían los partidos políticos si fueran galanes?

    ¿Cómo serían los partidos políticos si fueran galanes?

    Imaginemos que los partidos políticos fueran galanes que quieren cortejar mujeres. ¿Cómo serían? Sigue leyendo este artículo y lo descubrirás:

    ¿Cómo serían los partidos políticos si fueran galanes?

    El galán priísta:

    El galán priísta sería un macho alfa clásico, no importa que lo critiquen, que lo odien, pero con las mujeres, siempre se va a salir con la suya. «¿Qué le verán a este cabrón? Es bien carita, pero está re pendejo, habla y habla pero dice puras tonterías».  El galán priísta tiene buena labia, tiene mucho, pero mucho dinero, porque saben que un galán pobre es un pobre galán. Pero a pesar de ser quien destaca sobre los demás, es tremendamente celoso, es mentiroso, tiene una gran habilidad para ocultar sus amoríos y engaños, pero aunque lo descubran, con su gran labia hacen que su novia o esposa siga con él, no importa que les peguen, que las repriman. Eso sí, a pesar de eso, le gustan las relaciones duraderas, para toda la vida, no le gusta mucho la idea de que se vaya con otro a los 6 años. A pesar de ser mujeriegos, no les gusta que nadie trate de «desestabilizar» su relación, cualquier amago o sospecha (aunque sea falsa) es motivo para agarrarse a «madrazos» a esa otra persona.

    El galán panista:

    El galán panista es serio, conservador, trabajador, caballeroso, pero no muy hábil para ligar. Es de esas personas que cuando estaban solteras eran muy cotizadas, pero a la hora de entrar a una relación, se descuidan, engordan, y si bien hablan de valores, de principios, pueden llegar también a ser golpeadores y tener una relación extramarital. Eso sí, van todos los domingos a misa, y son muy celosos. Cada rato hablan a sus parejas para saber donde están y a qué horas llegan, no les gusta que sus novias salgan con escote a la calle y mucho menos con faldas cortas. Cuando van a cenar les gusta siempre pagar la cuenta y nunca la dividen por partes iguales.

    El galán perredista:

    El galán perredista alguna vez trató de ser como el priísta pero afirma haber cambiado y aprendido a valorar a las mujeres. Es un galán no muy trabajador, con poca iniciativa y se monta en cólera ante algo que cree que puede ser muy injusto. Algunos dicen que es bipolar y otros que tiene personalidad múltiple. Reniega del galán priísta pero muy en el fondo desearía parecerse a él para atraer mujeres que están fuera de su alcance por su falta de iniciativa. Siempre que sale a ligar, logra dar los primeros pasos con una mujer, pero cuando por fin decide sacarle el teléfono para invitarla a salir, ella se está besando con otro.

    El galán morenista.

    Es todavía más mandilón que el perredista y bueno para nada, pero jura ser un buen individuo y con buenos sentimientos. Nunca trae dinero en la cartera que costó $10,000 pesos en una boutique de lujo. A pesar de su evidente ineptitud, muchas personas con problemas para conseguir pareja creen que es un Don Juan, pero en realidad es igual o más torpe para ligar. Las muy pocas veces que logra hacerse de una novia, termina frustrando su relación porque en su delirio cree que todo el mundo está tratando de quitársela, y el trata de convencer a ella que todos esos supuestos pretendientes son malos, y lo único que quieren hacerle es despojarla de su soberana virginidad.

    El galán del partido verde.

    Su dieta para verse bien consiste en comer la ensalada que venden en el McDonalds, pero también come Big Mac porque la hamburguesa tiene lechuga. Éste galán simplemente acompaña al galán priísta al antro, trata de imitar sus formas y se queda con las que al priísta no le interesan.

    El galán ciudadano.

    Él jura y rejura ser diferente a los otros galanes, por eso un día es patán como el priísta, el siguiente va a misa, el otro se convierte un bueno para nada y así.

    El galán petista.

    Digamos que… es gay.

     

     

     

  • Sin tetas no hay Reforma Energética

    Sin tetas no hay Reforma Energética

    El PAN, el partido humanista, subsidiario, solidario, y quien sabe cuantos más adjetivos. El PAN, el partido que nos iba a traer la democracia. El PAN, que era la oposición del PRI, del partidazo. El PAN, ese partido moralista, que se opone a todo lo que no vaya de acuerdo con los preceptos de la Iglesia Católica. Pero en el PAN, en el de hoy, sin tetas no hay Reforma Energética, y hay que celebrar a cargo del erario -Güey, nos vamos a Barra de Navidad, contratamos a unas putas y nos las cogemos, les hacemos fracking ¿Cómo ve compa?-.

    Sin tetas no hay Reforma Energética

    El PAN representa esa doble moral, esa fricción entre el rancio conservadurismo y la modernidad. El liberalismo, o más bien el libertinaje adaptado al conservadurismo. Me opongo al aborto, me opongo al matrimonio entre homosexuales porque va contra esa institución sagrada que se llama familia. Pero sí que me puedo ir a acostar con unas teiboleras para festejar la reforma, -¿Y si se entera mi esposa?, baaah, no pasa nada ¡Que entienda que tengo necesidades sexuales! ¡Que la Carmencita entienda que quedé muy agitado por toda la presión de la Reforma Energética! -Me sentí muy amenazado porque los de Haliburton me decían: -¿Cómo vamos mi diputado? ¿Si va a pasar la Reforma tal como habíamos acordado verdad?-. -Entonces que mi señora esposa me entienda, de pronto me tengo que soltar.

    El problema es que el PAN siempre se dice defensor de los «valores morales». El problema es que los defiende sólo cuando les importa, o en muchos casos, no importa tanto cuando se trata del «hombre hombre». Porque en nuestro país es tradición: -No puedes ser gay, la señora se debe de quedar al cuidado del hogar, debes tener moral limpia, debes ir todos los domingos a la Iglesia. Pero el macho, el que manda en la casa, no, no tiene tanto problema en agarrar busto ajeno, se le permite.

    Pero cada caricia, cada nalguita agarrada, cada copulación, cada piropo, cada arrimón, todo eso, lo pagamos tú y yo con nuestros impuestos. Esa fiesta nos costó a los contribuyentes, un millón y medio de pesos. 

    Y el PAN se va a quemar más, y esto es una joya para los priistas, y es que como el PRI no tiene ideología, no pasa nada si ellos contratan a sus prostitutas, pero el padre de familia conservador no verá con buenos ojos que sus representantes hagan esto, y que lo hagan con el dinero de sus impuestos. Y estos son los que nos representan, aquellos que tienen esposas e hijos esperándolos en su casa: -Mi amor ¿Cómo te fue con la Reforma Energética?, estaba tan preocupada viendo el Canal del Congreso que hasta tu hijo Enriquito no quería ir a la escuela para ver que se aprobara-.

    No es que esto sea muy raro ni nuevo, más bien es que ahora se hizo público. El problema es que esto es sintomático del resquebrajamiento del PAN, de la pérdida de los principios con los que fue fundado. Esta es un ladrillo más para su ataúd.

    Y posiblemente en algunos años, muchos de estos diputados (que seguramente ya no lo serán, a menos de que brinquen como chapulines como su colega Javier Lozano) ya no podrán chupar del erario para hacer sus fiestas. Tal vez igual fue buena idea antes de que se cierre la llave del presupuesto público.