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  • Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    ¿Regresar la Constitución a como era en 1917? Sí. Esa es la novedosa propuesta de Andrés Manuel López Obrador. Sí. Como película de Volver al Futuro, pero 100 años. Caray, hemos vivido tanto tiempo con esa Constitución y con ella emanaron gobiernos autoritarios como los del PRI (donde él se formó). Tanta corrupción, tantos desfalcos, tantas represiones, tantas crisis económicas bajo el amparo de la Constitución de 1917. ¿De qué sirve tener una Constitución tan bonita si todos se limpian con ella cuando van al baño?

    Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    Señor López Obrador. Vivimos en el 2015. Ahora cuando yo quiero ver que día es, yo agarro mi smartphone y lo prendo. En 1917 tenías que conformarte con preguntarte al tendero que día era porque ni la radio existía en nuestro país. Señor López, vivimos en épocas muy distintas, los seres humanos tenemos necesidades muy distintas, la estructura social es muy diferente y lo único que queda son los acarreos y la compra de votos tan típicos del partido del que surgió y al cual ama-odia.

    López Obrador vive de los mitos, de esos mitos que tanto daño nos han hecho, de esos mitos oficiales que buscaron generar cohesión social a través de la manipulación para que la gente se sintiera orgullosa de su nación mientras quienes estaban en el poder desfalcaban a nuestro querido país. Que Villa, que Zapata, que Juárez, que la Constitución de 1917.

    Ese señor que toma como mito a un Juárez que alguna vez hizo un fraude electoral, y que por las circunstancias de la vida no logró vender parte de nuestro territorio a Estados Unidos (Tratado McLane – Ocampo).

    Sí, ese López Obrador, ese Peña Nieto de las izquierdas (aduciendo a su capacidad cerebral), ese que dice que uno de los pocos medios libres que quedan en México es el noticiero de Jacobo Zabludovsky. Ese reportero somnífero de Televisa, palero de los peores regímenes priístas, que engañó a la población con la represión de 1968. Ese que se arrodilló ante Díaz Ordaz, Luis Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas, ese que se convirtió en el reportero oficial del régimen autoritario y que ahora, que ya no está en Televisa, hace como que cambia su discurso.

    Pero cuando hasta la más desagradable sátrapa está con él, hay que aceptarla porque significa que «ya se volvió bueno». Ejemplos, Manuel Bartlett, el mismo Jacobo, y una lista de personajes más.

    Porque López Obrador vive del pasado. Textear desde su iPhone (porque sabemos que gusta de los productos marca Apple) apologías al pasado no lo hace moderno. López Obrador no cree en la democracia, cree en la formas del PRI aunque diga odiarlos. Defiende a Aristegui o a El Reforma, porque independientemente de su calidad, no tienden a criticarlo tanto. Dice que La Jornada es un medio libre, pero si él llegara a la Presidencia, seguramente desempeñaría el mismo papel que desempeña, por ejemplo, Televisa con Peña Nieto.

    Tan rancio, tan obsoleto, tan hipócrita (habla de la Mafia del Poder, pero hay quienes lo han apoyado por debajo del agua en infinitum) tan igual que los políticos «de siempre», porque él es, muy de siempre.

    ¡Para afuera!

     

  • El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Los libros de autoayuda nos han llenado de este tipo de pensamientos. Creo que con algunas honrosas excepciones, los libros de autoayuda ayudan mucho al que los escribe y no tanto a los que lo leen. La respuesta a los problemas de la vida tiende a ser simple (sabes lo que tienes que hacer, lo difícil es «agarrártelos» para hacerlo) o lo suficientemente compleja como para tener que ir con un terapeuta profesional que te de una asesoría personalizada. En parte por esto muchas veces creo innecesarios los libros de autoayuda (sobre todo cuando no tienen un bagaje filosófico profundo dentro de sus textos).


    El mito de los planetas que se alinean y del pensamiento mágico

    Dentro de esta cultura de la autoayuda, se han inculcado cierto tipo de pensamientos relacionados más bien con temas mágicos o metafísicos (en el sentido charlatán de la palabra) que poco tienen que ver con el funcionamiento de la naturaleza, de la mente o de la vida. O bien, suelen hacer una interpretación parcial de ella, edulcorada con temas «trascendentales» para que de esta forma se escuchen atractivos.

    Me acuerdo de un DVD que se llamaba El Secreto. En esta obra (que también tenía un libro) afirman que si deseas algo, lo lograrás atraer. Eso que llaman la Ley de la Atracciòn. Ésta dice que los pensamientos influyen en la vida de las personas (eres lo que piensas), y de cierta forma el argumento puede ser verdadero o acercarse a lo real, pero de ninguna forma es absoluto, y menos desde esa perspectiva mágica y charlatana con la cual lo abordan.

    Es decir, si estoy buscando trabajo y deseo encontrarlo, es más probable que lo encuentre a que si no lo deseo. Es más fácil también encontrarlo si soy optimista, pero mi deseo y mi actitud positiva no necesariamente garantizarán lograr atraer lo que estoy deseando; simplemente aumenta la posibilidad de que ocurra.

    Me gustaba Paulina, la deseaba con toda el alma, estaba perdidamente enamorada de ella, la quería, la amaba. Prefirió irse con Héctor, quien no parece quererla mucho.

    No hay algo mágico en ello, no hay ningún secreto escondido. Simplemente es el ser humano actuando de acuerdo a las leyes de la naturaleza. Puedo desear algo y esforzarme al límite para que al final eso no ocurra. Puede desear algo tanto, que en vez de atraer eso, lo único que lograré es repelerlo (A Paulina le dije 100 veces que si quería ser mi novia, ahora me odia por ser tan enfadoso).

    Este tipo de pensamientos hacen que no ejercitemos mucho el músculo de la razón. Más que ayudarnos, nos frustraremos, porque podremos creer que se trata de «merecer» (término ambiguo y sujeto a creencias). Creeremos que el éxito es directamente proporcional al esfuerzo y al deseo, y en realidad se trata de algo mucho más complejo.

    La parte que se ignora, que tiene que ver con la razón, es la estrategia. De nada sirve esforzarse y desear si la estrategia es incorrecta. Tomo el caso de Paulina. Posiblemente si hubiera tenido más tacto a la hora de cortejarla y no le hubiera insistido tanto, hubiera tenido más posibilidades. Posiblemente así hubiera sido si yo no hubiera puesto todas mis energías en ella (por más paradójico que suene). Además de eso, está la voluntad de Paulina, puedo hacer lo posible pero ella me puede rechazar por razones totalmente ajenas a mi.

    Un director técnico tiene que motivar a su equipo de futbol para que gane, los tiene que mentalizar. Si tienen una mente positiva tendrán más posibilidades de ganar, pero no es lo suficiente. Tiene que aplicar una buena estrategia, tiene que decidir el acomodo del equipo, como lo alineará, tendrá que estudiar al equipo rival. Para ese entrenador será más redituable analizar la alineación en su pintarrón que comprar inciensos para que todos cierren los ojos en el vestidor y se imaginen que están ganando.

    Para dar Jaque Mate a esa parte «mágica». Se dice en la verborrea pseudointelectual que cuando deseas algo, el universo conspira para que lo logres y los planetas se alinean para que eso suceda:

    Primero, el universo es un conjunto aparentemente infinito de materia que da forma a planetas, estrellas, agujeros negros y demás. No es un ser consciente, ni siquiera es un ser. Algo que no tiene consciencia sobre sí mismo, no tiene la capacidad de «conspirar». Es lo suficientemente absurdo como pensar que el vaso de agua que tengo enfrente intentará matarme.

    Y ¿Qué pasa si los planetas se alinean para que «las cosas sucedan»? En cuanto ocurra eso, dejarías de existir inmediatamente porque se tendría que alterar el equilibrio del universo que hace posible nuestra existencia.

    No hay nada mágico. La magia se «inventó» para tratar de explicar fenómenos que los avances de la ciencia en determinado tiempo todavía no eran capaces de explicar. Lo que en realidad existe son las leyes de la naturaleza. Nuestros actos, nuestros deseos y nuestros esfuerzos están supeditados a ella, y por lo tanto, para lograr eso que queremos, tenemos que crear una estrategia que sea adecuada para llegar a la meta.

    No subestimo los deseos, ni el esfuerzo. Son parte vital para llegar a donde queremos, y sí, por más deseemos algo, tendremos más posibilidades de llegar a eso, pero no son todas las variables en la ecuación. ¡Qué no te engañen! Porque tanto los escritores de literatura de autoayuda como los creadores de teorías mágicas y DVD’s crearon una minuciosa estrategia de ventas para poder hacerse de mucho dinero. Dicha estrategia fue clave para que tuvieran más éxito en su empresa que otros.

    Nota 1: Paulina es un ejemplo hipotético. Cerebro tiene su corazón intacto.

    Nota 2: Este artículo fue editado por el vaso asesino.

  • la izquierda y el «Tata» Cárdenas

    la izquierda y el «Tata» Cárdenas

    Cuando se habla de Reforma Energética, cuando se habla de privatizar Pemex, cuando se habla de petróleo, lo primero que viene a la mente es Lázaro Cárdenas. ¿Por qué? Porque en los libros de historia nos hablaron hasta el hartazgo de la mentada expropiación petrolera, cuento que ni siquiera fue bien contado, porque Lázaro  Cárdenas no expropió el petróleo (el petróleo era ya de «todos los mexicanos»), sino que expropió la maquinaria y todo lo que se necesitaba para sacar el oro negro.

    la izquierda y el "Tata" Cárdenas

    El PRD a la hora de hacer sus plantones en el congreso, saca sus cartelones con la forma de Lázaro Cárdenas, como tratando de hacer sentir remordimiento tanto al PAN y al PRI de haberle fallado a esa suerte de semidios, de mito histórico. Seguramente los panistas no harán más que soltar una carcajada y sentir ternura por los izquierdistas. Los priístas no tanto, porque no se han deshecho de todo del mito, incluso hay que recordar a Peña Nieto evocando a Lázaro Cárdenas desde los ardientes fuegos del infierno. Incluso en la retórica pareciera que -Queremos abrir poquito Pemex, pero no lo suficiente para que no se enoje el «Tata» con nosotros a quienes les debemos tanto, como pidiéndole permiso.

    Traer como argumento un cartel con la forma de ese Presidente que nos gobernó hace tres cuartos de siglo es algo, sí, para reírse. Uno esperaría que la izquierda trajera datos duros como estadísticas, diagramas e información de como es que la apertura de Pemex podría perjudicar a los mexicanos. Pero como posiblemente no lo hay porque quedó demostrado que el petróleo en manos del gobierno genera mucha corrupción (el petróleo es de todos los… Deschamps), no hay forma de contraargumentar la necesidad de abrir Pemex.

    El problema es que dentro de la Reforma Energética sí hay algunos puntos preocupantes donde la izquierda tendría que ser incisiva y no estar mostrando cartelitos de Lázaro Cárdenas. Y ni que decir de los pasivos convertidos en deuda pública, no parece que el PRD esté haciendo demasiado, porque es un crimen que se haga esto sin hacer que quienes mamaron y robaron de Pemex paguen y/o sean ajusticiados. ¿Será que hay algunos perredistas que sí mamaron de ahí?

    En la actualidad, Lázaro Cárdenas es más útil al país como la avenida que cruza por mi casa que como mito histórico. No niego que el «Tata» pudo haber sido un hombre bienintencionado que quería a México, pero se trata de soluciones de inicios del siglo pasado, y varias de sus políticas contribuyeron a formar toda la estructura de ese «partidazo» que nos gobierna ahora y a quien critican por echar mano de esas mismas estructuras.

    La historia está llena de mitos e historias mal contadas, y eso es algo que ocurre en todos los países, donde se tergiversa la historia para crear cohesión social. En algunos lares funciona, en otros casos, como el mexicano, es contraproducente, muy contraproducente.

     

  • Si en México el «ecologista» es el Niño Verde y la «maestra» es Elba Esther Gordillo…

    Si en México el «ecologista» es el Niño Verde y la «maestra» es Elba Esther Gordillo…

    Creo firmemente que para que una nación funcione, tienen que existir buenas referencias. El individuo nace, crece, y percibe la sociedad en la que vive dependiendo del actuar de esta. Las referencias son importantes para que cuando este individuo cumpla la mayoría de edad y por lo tanto sea un ciudadano, sepa que se pueden hacer las cosas bien, que dicha sociedad tiene un objetivo en común, que hay una estructura social que le permite hacer las cosas bien y salir adelante.

    Si en México el "ecologista" es el Niño Verde y la "maestra" es Elba Esther Gordillo...

    En muchos países tenemos personas que son admiradas y que sirven como referencia. Puede ser una persona en sí, puede ser incluso el rol de una persona o un puesto. Por ejemplo, me remito a los maestros. En países como Finlandia, la figura del maestro es totalmente admirada y respetada. De esta forma el alumno (y en muchos casos, sus padres) puede depositar su plena confianza en él, porque los maestros están lo suficientemente preparados para darles una muy buena educación a los hijos. Esta sociedad ha asimilado que la educación es indispensable y por lo tanto hay que darle un papel preponderante al maestro, hay que prepararlo bien para que tenga una alta capacidad para educar y enseñar a los niños, lo cual coadyuva en un círculo virtuoso donde el maestro se convierte, casi, en una figura emblemática.

    ¿Qué pasa cuando quien funge ese rol pierde toda autoridad moral? Preocupante es que el primer nombre que se le viene a la mayoría de los mexicanos al mencionar la palabra «maestra» es Elba Esther Gordillo. La referencia es un agravio per sé, por todo lo que significa. Cuando el maestro mexicano no llega constantemente a clases para cumplir con su sindicato, cuando el maestro no lee (algo absurdo pero cierto), cuando los alumnos lo tratan como «barquito» y pierde todo su respeto (en la prepa, amigos míos metían a la basura el portafolio del profesor de Inglés y este no se defendía), cuando los universitarios lo invitan al Table Dance para que les apruebe el semestre (también lo constaté). Todo eso se invoca al escuchar el nombre de Elba Esther Gordillo, cuando la referencia de la palabra «maestra» recae sobre ella.

    Igual da pena ver que la primera referencia a ecología, sobre todo para los mexicanos poco informados, es Jorge Emilio González, el Niño Verde. Con todas las incongruencias implícitas a su persona y a su partido (expulsado por cierto, de la comunidad mundial de partidos verdes). Quién conoce más del tema sabe que hay otras referencias más loables y destacables. Pero aquellos que deberían ser un ejemplo, en temas importantes para la sociedad, terminan siendo todo lo contrario.

    ¿Qué sociedad percibirán los niños que crecen en nuestro país al no encontrar referencias positivas?  Donde los mandatarios (empezando por la Presidencia) están muy lejos de ser estadistas con preparación, y sobre todo, actitud de servicio. Donde muchos empresarios (no todos, pero sí varios) son conocidos más bien por sus prácticas desleales que por la generación de empleos. Seguramente encontrarán un clima adverso, un sistema que no funciona bien, un lugar donde la rectitud no ayuda mucho en la supervivencia, un lugar con valores éticos torcidos que en la tinta dicen una cosa y en la práctica dicen otra. Los individuos que ingresen a la sociedad pensarán que tendrán que emular lo que ven para poder seguir adelante.

    Un solo hombre no puede cambiar todo, pero por diversas circunstancias, existen aquellos que pueden tener más incidencia, sobre todo esos a quienes les apuntan los reflectores. Con solo algunos de los que están cerca de los círculos de poder o influencia que dieran el ejemplo, la sociedad podría percibir que sí se pueden hacer las cosas bien. Un político ejemplar, un maestro con vocación de servicio como lo fue Vasconcelos,  un empresario, un sindicalista con un deseo real de ayudar a los trabajadores.

    Pena da que tengamos muy pocas referencias. Y se agrava en un mundo donde la tendencia es que estas se deterioren como en el caso del deporte (Lance Armstrong, Pistorius). En nuestro país sobran mitos y faltan héroes. Los mitos se derrumban, sobre todo porque no tienen argumentos sólidos. Lo peor es que la estructura social se deteriora que la gente termina admirando a aquellos que los perjudican: Esos capos del narco que les construyen escuelas, esos políticos que son corruptos pero son eficaces, «se saben mover» y representan bien el arte del maquiavelismo.

     

  • El PAN trajo la democracia a México, otro de nuestros mitos históricos

    La historia oficial de México está llena de mitos y de mentiras. Está sesgada ideológicamente. El PRI revolucionario nos escribió su propia versión de la historia. Cuando el PAN llegó al poder (ya siendo un partido de derecha) quiso cambiar la historia, mandó quitar los cuadros de Benito Juárez y los liberales, aunque en realidad no pudo hacer mucho, porque el SNTE dominado por Elba Esther Gordillo (con la cual tuvieron que pactar Fox y Calderón) ha seguido enseñando la «historia oficial» que siempre se ha venido manejando.

    Pero si nos remitimos a la era moderna, vemos que también se han construído otros mitos. Y uno muy grande que ya es tomado por el inconsciente colectivo mexicano (al menos una parte) es el que el PAN trajo la democracia a México. Los azules se vanaglorian de ello y comparan como era la situación social y política en los tiempos del PRI, y como son ahora con el PAN. Es cierto, ahora algunas cosas han cambiado. El ciudadano puede manifestarse sin que el gobierno lo ataque violentamente (como en 1968), existe más pluralidad en la prensa (aunque los medios de comunicación siguen siendo manejado por el duopolio Televisa-TV Azteca) y en la cámara de diputados existen varios partidos legislando y ya no uno solo (aunque los partidos busquen su mochada antes de tratar de ayudar al país).

    Pero ¿Realmente el PAN trajo la democracia a México?. Si desmenuzamos la historia veremos que no es tan cierto cómo parece serlo. Empiezo, el PAN fundado por Gómez Morín tenía unos preceptos ideológicos muy distintos a los que tiene ahora. Quienes lideraban el partido en ese entonces era Manuel Gómez Morín (su fundador) y Efraín González Luna. En ese entonces el PAN desde la oposición luchaba fervientemente por la democracia en México. Manuel Gómez Morín estaba influenciado por los ideales liberales de Madero y José Vasconcelos, mientras que Efraín González Luna,  tenía una línea más católica. El PAN en ese entonces tenía una convicción democrática, se unió a la causa de los jóvenes rebeldes del 68 y luchó por la instauración de la democracia en México.

    Pero a partir de los fines de los años 70 y principios de los 80 algo empezó a pasar con el PAN. Una muestra fehaciente de ello fue la renuncia de Luis Calderón Vega (padre del Presidente Felipe Calderón Hinojosa) por la infiltración empresarial al partido, el mismo año en el que renuncia Luis Calderón al PAN, su hijo decide entrar. También se rumora que el Partido Republicano de Estados Unidos financió al PAN durante el mandato de Ronald Reagan. Pero no solo la corriente empresarial empezó a infiltrarse en el Partido Acción Nacional, los sinarquistas (conformado por católicos conservadores, algunos provenientes de organizaciones como MURO o El Yunque) también lo hicieron. Con ello lo que era un partido que se ubicaba en el centro del espectro político, pasó a ser un partido de derecha, neoliberal en su postura económica y conservadora en su postura social, a pesar de que intentan mantener esbozos del humanismo proclamado por Gómez Morín.

    Para comprender la participación del PAN en la «cacareada» transición democrática, tenemos que remitirnos a 1988. En esa época habían 3 aspirantes serios a la Presidencia de la República. Carlos Salinas de Gortari por el PRI, Manuel Clouthier por el PAN y Cuauhtemoc Cárdenas representando a las izquierdas (que posteriormente se convertiría en el PRD). Todos ya sabemos la historia, Cuauhtemoc iba ganando en el conteo, cuando el sistema se cayó (y se calló), para después darle el triunfo a Carlos Salinas de Gortari. Tanto el PAN y el PRD argumentaron un fraude electoral. Tanto Cuauhtemoc como el Maquío a pesar de sus diferencias ideológicas se unieron para reclamar el triunfo del primero, pero después de eso el PAN terminó siendo un mal chiste.

    Quién comenzó a hacer todo el cochinero en el PAN fue Diego Fernandez de Ceballos. Visto para unos como un recurso pragmático y como muchos otros como una forma de vender el alma del PAN al diablo. Ceballos, un prominente abogado, llevó a cabo negociaciones con Carlos Salinas de Gortari, a cambio de legitimarlo. El panista le pidió algunas reformas económicas (algunas relacionadas al TLC) y la reanudación de relaciones del gobierno con el Vaticano entre otros. A cambio, Ceballos, públicamente anunció la quema de las boletas electorales, a pesar de que Clouthier y Cuauhtemoc habían insistido en que se abrieran dichos paquetes para comprobar el verdadero resultado. Manuel Clouthier murió poco después en un accidente automovilístico donde se presume su automóvil en el cual también iba el diputado Javier Calvo, fue prensado por trailers.

    En el mandato de Carlos Salinas ocurrieron varias cosas inusitadas, primero, el crecimiento del país inesperado, la matanza de Ruiz Massieu y del candidato Luis Donaldo Colosio. Zedillo fue el elegido entonces por Carlos Salinas, pero el entonces presidente había tomado una mala decisión de acuerdo a sus intereses, porque Ernesto Zedillo terminó rebelándose. A su llegada al poder, se desató una crisis (que se empezó a gestar en el último años de Carlos Salinas) donde ambos se hercharon la culpa, aunque todos sabemos que Carlos Salinas y los que lo rodeaban fueron los verdaderos culpables; también Zedillo mandó encarcelar a su hermano Raúl Salinas por cargos de asesinato y enriquecimiento ilícito, y Carlos Salinas tuvo que huír a Dublín.

    Zedillo se encargó de recomponer la economía, si, con algunos puntos sobre las íes, sobre todo por el tema del Fobaproa y la Matanza de Acteal. Pero a pesar de ello, en su mandato se empezó a respirar un aire de democracia en el país. Antes era casi prohibitivo insultar a mandatarios o exmandatarios. Pero cuando el llegó al poder no paraban de circular máscaras alusivas a Carlos Salinas, chistes, columnistas que publicaban la debacle del sistema sin que fueran perseguidos o enjuiciados. De hecho, Pedro Ferriz de Con aseguraba que en ese tiempo era acosado por Manuel Bartlett, pero Zedillo calmó las aguas y Ferriz de Con pudo seguir haciendo periodismo. Muchos de los intelectuales y periodistas actuales empezaron a destacar en esa época, porque existía una mayor libertad de expresión.

    También en la época de Ernesto Zedillo se solidificó el Instituto Federal Electoral, el cual aseguró por varios años elecciones democráticas en nuestro país. De hecho, en 1997 el PRI perdió la mayoría de la cámara de diputados. Y de hecho pocos de los que formaron del IFE se habían formado en el PAN. Jose Woldenberg, el más importante consejero que ha tenido el IFE tenía una carrera ligada a la izquierda, también así, el ahora difunto Miguel Angel Granados Chapa.

    En realidad, el PAN había hecho poco para lograr la transición democrática. Su participación se limitó a presentar a un candidato carismático y populista encarnado en Vicente Fox, quien tenía la tarea de consumar la democracia en México. Zedillo había hecho el primer paso, a el le tocaba el segundo, desmantelar el régimen corporativo que había dejado el PRI, representado en los monopolios públicos, privados y sindicatos. Fox no hizo su tarea, lo poco que logró fue pasar una ley donde los ciudadanos podían consultar los gastos de la burocracia (IFAI), logrando una mayor transparencia en los gastos del gobierno.

    También a Fox se le acusó por intervenir en las elecciones del 2006, lo cual iba en contra de los preceptos panistas. El Partido Accion Nacional se mostró más alejado de su «humanismo» al lanzar la campaña «Peligro para México» contra López Obrador. Las elecciones fueron muy discutidas y actualmente la mitad de los mexicanos cree que fueron fraudulentas. Ahora el turno para desmantelar el corporativismo priísta fue para Felipe Calderón, pero sus detractores afirmaron que el PRI legitimó a Calderón como respuesta a la legitimación que el PAN le dió a este partido en el 2006. Pero tampoco hizo nada, de hecho Felipe Calderón negoció con la lideresa del sindicato más nocivo que existe en el país: Elba Esther Gordillo, los votos de los maestros. En todo su mandato tampoco ha desmantelado los vicios que México lleva arrastrando desde años atrás, el único éxito que tuvo fue el cierre de Luz  y Fuerza del Centro, una empresa ineficiente que no podía ser liquidada por la fuerza de su sindicato (el SME).

    La colaboración del PAN en la construcción de la democracia ha sido tan incipiente, que ahora si gana Peña Nieto en el 2012 (lo que se antoja más probable) al PRI le van a regresar a México tal y como estaba, con la sutil diferencia de que ahora tiene un incremento en la violencia generada por el narcotráfico.

    Es cierto, el PAN en su momento luchó incansablemente por instaurar la democracia. Pero cuando llegó el momento de hacerlo su papel fue secundario, el PAN se había vendido. Sus preceptos humanistas se fueron mermando, lo que ha ocasionado que muchos militantes terminen por bajerse del barco azul, como sucedió en el 2009. El humanismo fue cambiado por el pragmatismo político, el neoliberalismo y el neoconservadurismo.