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  • México campeón de la Sub 17, lo hicieron de nuevo

    Lo volvieron a hacer, dentro de un país donde no hay mucho que festejar y si mucho de que preocuparse, al menos ellos nos dieron una alegría momentanea a todos los mexicanos. Lograron el Campeonato de la Sub 17 que se celebró en nuestro país. No es la primera vez que ocurre, ya la escuadra infantil había logrado el triunfo en Perú en aquel 2005, de donde salieron futbolistas de la talla de Giovanni Dos Santos, Carlos Vela, Pato Araujo, etc… Ahora les tocó el turno a jugadores como Briseño, Escamilla, Espericueta, Fierro y Gómez. Es cierto, no es una Copa del Mundo mayor donde no hemos logrado mucho, pero dos títulos de la Sub 17 ya es algo, entra dentro de los 4 equipos más ganadores en esta justa mundialista.

    México sufrió mucho para llegar hasta donde llegó, tuvieron partidos complicadísimos como el de Alemania donde se repusieron de una desventaja; y el de la final, donde a pesar de haberle ganado 2-0 a los uruguayos, se encontraron con un equipo que jugaba muy bien y que les complicó las cosas (dos tiros al poste, un ejemplo). Estos jóvenes no juegan por dinero, juegan por amor al futbol, son apenas unos jovencitos, algunos tienen espinilllas, otros apenas experimentan sus primeros flirteos con las damas (esperando que no pase como los de la sub 22 que terminaron siendo separados por acostarse con prostitutas), algunos tienen frenos en los dientes y a otros se le salen los gallos al hablar. Son prácticamente unos niños que están viviendo sus primeros pasos en el futbol.

    Se vale festejar, se vale ir al Angel de la Independencia, se vale ir a la Minerva, creo que debemos de estar orgullosos por lo que ha hecho el representativo mexicano, es cierto el triunfo es de ellos, pero ellos se encargan de representarnos y demostrar que México no solo es inseguridad, pobreza y violencia, que los mexicanos también podemos destacar y salir adelante. Se habla mucho de que en México no podemos trabajar en equipo, pero ahora estos jóvenes nos demostraron que sí, pudieron con la garra charrúa y con la mentalidad alemana de la cual hemos hablado tanto.

    El presidente Calderón estuvo en la entrega de la premiación y en su Twitter felicitó a los jugadores, opositores a él como Fernández Noroña habla de que es un oportunista. Pero creo que este no debería ser momento para rivalidades políticas que lo único que hacen es ensuciar el trabajo que han realizado estos jóvenes. Si los aficionados en el Azteca abuchearon al Presidente Calderón tendrán sus razones y es válido, hacen uso de la libertad de expresión, pero espero que eso solo quede como una anécdota sin importancia dentro de lo que es el triunfo de estos chamacos.

    Algo que también destaco es la organización de este mundial. Me gustó como decoraron los estadios haciendo alusión al magno evento, como si de un mundial mayor se tratara. La verdad la mayoría de los estadios parecían de primer nivel y exceptuando la poca asistencia del público a algunos partidos, uno podría pensar que estaba viendo cotejos de un mundial mayor. Y esto lo resalto a diferencia de la Copa América donde la «imagen» deja mucho que desear, donde siendo sinceros pareciera que estuvieramos viendo un torneo de liga local. Creo que México tiene con que volver a organizar un mundial mayor, aunque eso se antoja imposible durante un tiempo. No importó la violencia, el narcotráfico, la inseguridad, todo se llevó a cabo dentro de un clima amigable. No hay incidentes para recordar más que el robo de algunos artículos a una selección en un hotel (cosa que ocurre en casi todos los mundiales, como en el de Sudáfrica).

    Hoy es Domingo, y es hora de festejar que a nuestro México campeón de la Sub 17. Mañana será otro día, tendremos que regresar a la rutina y a esforzarnos día a día para salir adelante, pero repito es válido, festejar el triunfo de un conjunto que nos representa como país.

  • Historia del periodismo en México.

    La era virreinal.

    Si bien el primer periódico como tal aparece hasta el siglo XIX, en México antes de la conquista aunque no como un germen periodístico como tal, existieron los huehuetlatolli, que eran los discursos de los reyes indígenas ante su pueblo. No fue sino hasta la llegada de los españoles y la  conformación gradual de las ciudades novohispanas que comenzaría el desarrollo de la prensa en México.

    La primera imprenta en América fue precisamente instalada en nuestro país, si bien ya se imprimían libros gracias al rápido desarrollo de la imprenta, el germen periodístico nació en México con pequeñas notas informativas que daban cuenta de hechos que acontecían no sólo en México, sino en los demás reinos españoles en América. Pero no fue sino hasta la aparición de las hojas volantes que se comenzaba a manifestar el quehacer periodístico en nuestro país. En estas hojas volantes se informaba más que nada los acontecimientos que se suscitaban en los diferentes reinos novohispanos, así como algunas notas de acontecimientos españoles y las buenas nuevas de los viajeros que llegaban a la nueva España. Pero distaba mucho de lo que sería el periodismo contemporáneo, ya que su uso era más bien utilizado para relatar historias exageradas y que muchas veces rayaban en lo grotesco y mágico,

    Pronto las gazetas dejaron este tipo de estructura y entonces serian de vital importancia, para una nueva España que se había desarrollado y crecido sustancialmente, con nuevas clases y necesidades. Por lo cual, las gazetas serían una herramienta importante para informarse sobre lo acontecido en España y sus designios sobre sus reinos en el nuevo mundo, lo cual trastocaba la vida social, económica y política de la nueva España.

    El periodismo durante la guerra de  independencia.

    En esta época el periodismo fue un factor importante que ayudaría a los criollos en su lucha por la independencia de España. El Pensador Mexicano de José Joaquín Fernández de Lizardi fue uno de los periódicos más comprometidos dentro de este contexto.

    Sin duda los criollos que intentaban sublevarse contra la corona española y buscar la ansiada independencia, tuvieron en los periódicos una herramienta para de alguna manera influir en la opinión de las elites que los leían, y de los que como Lizardi, tratan de hacer llegar a todos en la nueva España, no sólo a las elites. Fue tal la importancia de los periódicos como escenario de ideas y sueños libertarios que es Miguel Hidalgo uno de los que en este fervor independentista, de manera clandestina en Guadalajara funda El Despertador Americano, uno de muchos diarios que ayudarían a transmitir las ideas de un movimiento criollo que tomaba cada vez más importancia para toda la población mexicana. La prensa era perseguida por su carácter político y crítico hacia la figura de la corona española en México.

    Atrás habían quedado aquellas hojas volantes y gacetas que se ocupaban más de alimentar el morbo novohispano, ahora aunque de manera gradual, el periódico era usado como un medio de poder y de oposición a los designios reales y sus vicios.

    Con el triunfo de los independentistas, y ante el reconocido impacto de los diarios en la sociedad mexicana,  Agustín de Iturbide decide dar a conocer los pormenores y devenires de esta nueva etapa por medio de los diarios, sabiendo el alcance que esto traería al llevar la consumación de la independencia y sus por menores a todos.

    Los primeros años del México independiente.

    El periodo posterior a la independencia estuvo marcado por una gran disputa partidista por como llevar el rumbo del país y el consecuente desorden que esto desato a lo largo del país. La disputa entre liberales y conservadores fue una constante, así como las guerras que se suscitaron durante este periodo y que dejaron un país devastado y en bancarrota.

    Los proyectos de nación eran dos, los liberales que apostaban a un modelo como el estadounidense que era claro ejemplo de progreso en aquellos años, y el conservador que veía más próspero seguir el modelo europeo que de alguna manera se reproducía en los años de la corona española, y así de manera gradual, pero segura, alcanzar el desarrollo deseado. Estas ideologías y sus luchas por el poder, hicieron que México tuviera en 30 años 30 presidentes, lo que sin  duda trajo una inestabilidad hasta la llegada de Juárez y la reforma, y posteriormente con la controversial llegada de Porfirio Díaz al poder.

    Es en estos años y ante los acontecimientos que se suscitaban que el periodismo sufrió pues un auge meramente partidista. Existían periódicos conservadores y otros liberales, cada uno manejaba su visión y su línea, con la cual buscaban transmitir las ideas y os valores que les merecieran el apoyo de la mayoría de la población. No fue fácil pues esta transición, no olvidemos que incluso Iturbide antes su efímera estado en el poder, echo mano de los periódicos para mostrar su visión y tratar de seguir legitimando su mandato en el país en su diario La Gaceta Imperial del Gobierno de México, entre otros que simpatizaban a su causa.

    Este clima hizo que la posición con respecto a la prensa fuera cambiante, mientras muchas veces fue perseguida, en otros gobiernos fue tolerada. Más sin embargo estas persecuciones, sobretodo en el mandato de Santa Ana, dieron vida a revistas literarias, en las cuales se pudieron canalizar otros contenidos, más sin embargo no dejaron de tener un tinte político y crítico. Destacaron tres personajes en el periodo de la Reforma y posteriormente, los tres liberales radicales que apoyaron la época de la Reforma y  que serían grandes colaboradores del periódico Siglo XIX: Francisco Zarco, Ignacio Ramírez “El Nigromante” y Guillermo Prieto. El periódico mantuvo un aspecto crítico a los diferentes gobiernos, lo que lo hizo sobresalir ante la sociedad y la opinión pública.

    El siglo XIX.

    Un diario que logro convertirse en un referente nacional, de gran alcance y con gran acogimiento social fue el Siglo XIX. Su postura que buscaba la unidad nacional, aunque no lo logro por completo, hizo eco después de la guerra contra Estados Unidos, la fragmentación nacional sería por un tiempo algo desconocido para los mexicanos.

    Pero sin duda el gran logro, fue que la información de periódico lograba alfabetizar a mucha gente, ser punto de encuentro para debatir los acontecimientos nacionales, y un gran referente de la opinión pública y de los políticos respecto a esta. Ya que logro disminuir las barreras que existían entre los letrados y la sociedad general. Y además ser un contrapeso político.

    Si bien la censura gubernamental y la calumnia por parte de otros diarios fue constante, la posición del diario fue siempre la de informar a como diera lugar, sin importar la cárcel etc. Fue así que salvo un decreto presidencial, ni siquiera el mismo Santa Anna logró acallar las plumas de este diario. Ya con Juárez y su lucha de tres años por la Reforma, se abría otro horizonte periodístico en México, y claro un acontecimiento muy importante, la guerra francesa.

    La reforma.

    En esta época continua la lucha entre liberales y conservadores por adoptar la mejor manera de gobernar al país. En los diarios hay una lucha de posiciones y de tratamiento a la información. Pero es también un  periodo en el cual el periodismo polémico que venía desarrollando la prensa se ve mermado, México un país devastado por las guerras necesitaba una unidad nacional, la cual paulatinamente fue buscada por los intelectuales, es así que ya no era primordial el debate si el progreso estaba al norte o al otro lado del atlántico. Sino que se buscaba darle prioridad a lo que acontecía en México y las expectativas por un mejor país.

    Un hecho interesante fue la reelección de Benito Juárez, muchos diarios criticaban la decisión, mientras que el diario siglo XIX que era para ese entonces Juarista, defendía el hecho. Esto nos muestra el punto de lucha de los diarios, en el aspecto ideológico que estaba en sus adentros.

    Con la muerte de Juárez y el arribo de Díaz al poder, la política en los individuos dio paso a una sociedad más pragmática. Aunado a esto, el periodismo de clase obrera surgía, y aunque la política siempre continúo en los contenidos de los diarios, la divulgación científica e histórica, así como el contenido literario comenzaban a mostrarse en las páginas de los periódicos.

    Eso sí, ante la falta de un medio que legitimara a Díaz, nació El Imparcial, un diario oficialista que siempre defendió las acciones gubernamentales.

    Fin del periodismo polémico.

    Después de la muerte de Juárez, y el ascenso de Díaz al poder, la prensa tuvo un cambio encaminada a la unidad nacional. El progreso era visto pues como un denominador común para el país. Acabar con el sentimiento de lo extranjero como sinónimo de lo mejor y el menosprecio hacia lo propia fue una constante hasta lo que fue la segunda reelección de Díaz.

    La revista literaria tomo fuerza, las novelas costumbristas, políticas e históricas, y la incursión de esta literatura en los diarios fue símbolo de nuevas necesidades y de una elite porfirista intelectual. Aun así, el alfabetismo era poco, y el analfabetismo mucho.

    El positivismo que veía en el progreso la unidad nacional, y el camino hacia una realización nacional fue también una constante que se encaminaba a la industrialización que durante el periodo de Díaz el país vivió.

    La rebelión de Tuxtepec.

    La prensa tuxpeca que nacía con la declaración de guerra contra Juárez por parte del general Porfirio Díaz,  tuvieron choque con los diarios que apoyaban a Juárez, su muerte en 1872, dejo a la deriva esta prensa tuxtepeca. Pero el gobierno interino de Lerdo fue golpeado por la prensa de Díaz también.

    Mientras la prensa oficial hablaba de la paz, la prensa opositora caricaturizaba a la nueva burguesía porfirista, pero estos tildaba de metafísicas sus críticas y de obstruccionistas. México que estaba en la bancarrota había abierto las puertas a las empresas extranjeras.

    Nace entonces otra oposición, la clase obrera impulsa la prensa obrera. En esta se pone de manifiesto las carencias y abusos de las empresas extranjeras hacia los trabajadores. Los gremios formados por estos buscan socializar sus demandas y poner en relieve su problemática. Es interesante como Díaz ante los grupos que lograron unirse, los disocia comprando a muchos de ellos y encarcelando a los que se resistieron. Aun así, los gremios obreros continuaron organizándose y podemos ver en sus exigencias cuestiones interesantes: la no participación en las elecciones, la emancipación de la mujer, la creación de cooperativas y la difusión de las organizaciones ya existentes. Esto sin duda es muy interesante, ya que no era una línea marxista, sino un anarquismo de corte español la que guiaba a estos grupos.

    El porfiriato.

    Durante la época del porfirismo la censura fue una constante, si bien su era comenzó con un intento de conciliación con muchos diarios, su libertad se fue minando. Muchos de los periódicos fueron clausurados y muchos de sus editores fueron desterrados del país. Aunque siguieron publicando de manera clandestina y tratando de que las publicaciones llegaran al país.

    Sin embargo, muchos periódicos extranjeros tuvieron un auge dadas las condiciones que Díaz ofreció, y los capitales que tenían invertidos en el país. Inclusive se les agradecía su injerencia.

    Pero una nueva manera de represión hacia la prensa nación en esta época: la presión económica hasta su eliminación. Pero fue entonces que la prensa se comenzó a concebir como una empresa, ejemplo de ello fue El Imparcial, que con claro apoyo gubernamental salió a la venta por un centavo. Este periódico tenía su influencia en los diarios norteamericanos y fue producto de los primeros linotipos que llegaron al país.

    Muchos de los diarios no lograron sobrevivir. A pesar de que algunos periódicos independientes continuaron publicando, en sus páginas hacían eco de la represión que vivían, los cateos e inclusive los asesinatos. Fue así que muchos se vieron forzados a escribir en el anonimato y en una baja de 300 periódicos (contabilizados en 1883) a 200 en el año de 1891.

    Tras la segunda reelección de Díaz, la burguesía e intelectuales apoyaban su régimen, era tal el desdén con que se veía a la población que no formaba parte de su elite, que incluso Porfirio Díaz, declaro que sólo dejaría el poder cuando el pueblo mexicano estuviera educado para la democracia. Y es que la excusa intelectual es que los hechos tras la independencia (guerras, disputas) mostraban la inmadurez del pueblo mexicano para gobernarse a sí mismo.

    A pesar de que le bienestar económico lograba llegar hasta las clases populares, la oposición a Días iba en aumento. Los estudiantes comenzaron a adherirse a los grupos opositores existentes. Pero no duraría mucho su apoyo, ya que muchos fueron encarcelados y multados, pero fueron perdonados muchos de ellos que se adhirieron al régimen, con lo cual se disipo su actuación en los diarios y el régimen pudo seguir manteniéndose sin mucho ruido.

    El grupo de los científicos, un grupo afín al porfirismo formularia un proyecto de nación. Aunque tenían una posición “critica” hacia el régimen e inclusive aceptaban que se vivía bajo una dictadura, era este grupo era necesaria. Su visión para construir una nación, se basaba en el positivismo de moda, y bajo la máxima “no hay orden sin progreso, no hay progreso sin orden”, la cual reprodujeron en México con la ayuda de revistas propagandísticas. Pero a pesar de esto, la realidad nacional era otra y la represión un hecho cotidiano.

    La oposición seguía satirizando al régimen y el diario El Hijo del Ahuizote daba clara muestra de ello. También muchos de los diarios de oposición terminaron a formar parte del aparato gubernamental. La represión volvió a obligar a la publicación de revistas donde la censura era casi nula. En estas revistas el arte y la cultura, así como los artículos científicos tuvieron un gran auge. Pero así como muchas duraron muy poco, algunas comenzaron a consolidarse.

    Grupos liberales volvían a exigir la democracia y la prensa nacional volvió a despertar y a transformarse. Es así que el diario Regeneración de los Flores Magón y Armando Horcasitas ve la luz en 1900. Pero la represión se incrementó una vez más, tanto que las elecciones de aquel año pasaron totalmente inadvertidas.

    Díaz sufrió una enfermedad, durante ese corto periodo las pugnas por el poder no tardaron en emerger, lo cual dio asueto a los liberales que volvían a buscar consolidar un grupo opositor. Mas sin embargo en 1902 al regreso de Porfirio Díaz, estos grupos fueron disueltos de nuevo, e inclusive clausurados sus diarios y muchos de ellos encarcelados y juzgados ahora por un juez militar (muchos de ellos ya habían sido liberados de las cárceles en donde purgaron sus condenas anteriores). Un delito de prensa fue turnado a la jurisprudencia militar, algo nunca visto.

    La oposición sin embargo, se exilió, tuvo su centro de operaciones en Estados Unidos, y desde ahí se siguió publicando para el pueblo mexicano. Aunque de manera clandestina se publicaba, lograron establecer grupos de apoyo que congeniaban con sus ideas, lo cual fue una constante hasta la gran crisis de 1908. Díaz seguía condenando a muchos periodistas a bartolinas sin compasión, su posición para el exterminio total de la oposición y sus ideas contra era más que nunca una prioridad, la opinión pública sabía más de lo que él deseaba.

    Después de una entrevista hecha en estados unidos donde Porfirio aseguraba que estaba dispuesto a dejar el poder, democráticamente, que el pueblo ya estaba listo, La oposición comienza a organizarse, y la prensa es otra vez una aliada más. Si bien Díaz termina por renunciar, los intentos que hubo por parte de Madero y Carranza, con la ayuda de sus respectivos diarios y el apoyo de un pueblo que exigía y demostraba su inconformidad con el gobierno porfirista, el germen revolucionarios esta por desarrollarse.

    Por último habrá que resaltar como la caricatura mexicana fue un gran ingrediente dentro de esta época, y que en ella el reflejo de los acontecimientos nacionales fue satirizado de manera increíble. El hijo del Ahuizote como su principal exponente, y gente como Posada, como autores magistrales de una crítica punzante y artística, que conectaba con el pueblo y que sobrepaso la función ilustrativa como tal.

    La revolución.

    Durante esta época la prensa nacional gozo de una libertad que nunca se había visto. De la mano de Madero y su Plan de San Luis, esto se llevó a cabo al grado de que fue la misma prensa la que termino por desprestigiarlo. Madero al ascender al poder nunca imagino que la prensa se desbordaría en información que mucha de las veces carecía de fuentes y más bien eran dimes y diretes de barrio. La prensa se vio rebasada por esta libertad, a la par, las políticas que Madero adopto cuando veía fuera de control a la prensa fue reprimirla, como la anterior dictadura, aunque no fue tan mordaz, las tomas de imprenta e incendios volvieron.

    Madero tuvo varios desaciertos muchos políticos y otros de mala estrategia, ya que inclusive el diario El Imparcial fue adquirido por el gobierno, pero la plantilla porfirista no fue removida. A la postre el asesinato de Madero fue el epitafio de su corta y empantanada etapa al frente del país.

    Por otra parte los diarios revolucionarios divididos según la filiación que se tenía, Carrancista, villista, zapatista u oficialista (Huertistas a la muerte de Madero), todos enfrentaban las carestías de papel, tinta etc. Cabe mencionar que en esta etapa, con Carranza en el poder, los diarios independientes como tal no existían, todos estaban bajo la influencia de Carranza y su constitucionalismo. Es así como surge El Universal con Palavicini, ya con el uso de maquinaria estadounidense. El Nacional fue el único que podía decirse independiente, pero fue clausurado en 1917 y reapareció en 1921, ya como un órgano de difusión gubernamental para el PRN después PRI.

    Si bien con Carranza la libertad de prensa también estuvo presente, un nuevo periodismo vería la luz a la caída de Carranza, la época posrevolucionaria había traído nuevos retos y nuevas consecuencias para el país, un nuevo diarismo surgiría entonces en el país como espejo de su sociedad, un periodismo monopolizado y capitalista.

    La prensa posrevolucionaria y contemporánea.

    La prensa pasaba pues a ser un producto comercial en la nueva sociedad mexicana. Su estilo estadounidense en cada uno de los periódicos estaba presente: propaganda. Además de que el modelo a seguir era el estadounidense, de las cuales inclusive gracias a las agencias que ya tenía estados unidos, nutrían los diarios nacionales. En México la prensa seguía siendo algo de elite, no todos tenían el acceso a sus páginas. Y muchos de los intelectuales de aquellas épocas utilizaban la prensa, según dice Monsiváis, como una universidad pública donde se esgrimían debates intelectuales, de los cuales la mayoría no entendió nunca el porqué, ni los contextos, fue excluido, es más nunca fue invitado a participar.

    Nacían más periódicos cuyo objetivo era vender y mantener al público atento a la información, una información que no era precisamente informativa. Las noticias eran una carrera por el hecho más increíble o escandalosos, con desplegados que por su inmediatez no estaban diseñados para ahondar o seguir la noticia, lo efímero era lo vendible, y la propaganda más.

    Hacer periodismo en esta era no era barato, es así que muchos diarios desaparecieron, sobre todo los de provincia, además excepto la ciudad de México, en provincia aun la represión periodística era fuerte, los cacicazgos se mantenían fuertes y no era tarea fácil. Además el gobierno crea una empresa reguladora de papel, con la encomienda de reducir los costos de prensa, mas sin embargo esto le daría el control de la venta y por tanto, una manera de presión hacia los diarios mismos. Además el gobierno tenía controlado y en su poder a distintos diarios a lo largo del país.

    Pero vendría 1968, entonces el periodismo tendría otra catarsis. El Excélsior fue un ejemplo del periodismo que se venía dando y que en 1968 también se ve trastocado, no es ya un periodismo de ataque al contrario, sino un periodismo que si bien informa de manera más clara, y de alguna manera crítica, no deja de ser comercial, su posición demostró que la censura continuaba dándose en el país.

    A la caída de los estudiantes, también cayó años después la de Julio Scherer al frente del Excélsior pero la oleada de diarios que comenzaron a surgir mostraba el fruto de lo sembrado por aquella coyuntura nacional. Surgieron muchos, unos al desaparecer otros, pero se ganaba un poco más de libertad, aunque condicionada. Pero producto de su comercialidad, el amarillismo y la nota roja, serian en muchos de los diarios el aumento de tiraje y ganancias.

    Lo que no podemos dejar de lado, es que a final de cuentas son en todos los casos que revisamos en la era moderna, los dueños de los periódicos son prominentes empresarios, que veían en el auge del periodismo mundial, un negocio redondo, tal y como se vivía en estados unidos. La libertad estaba coartada para el periodista, el editorialista, etc. Los intereses y favores entre empresarios y políticos no era algo nuevo, y esto causaba muchas de las veces conflictos y ceses inmediatos, así como censuras editorialistas, como la que inclusive ejerció el Excélsior en aquel fatídico 1968.

    Sin duda el trabajo y quehacer periodístico no es una práctica sencilla, conlleva una infinidad de relaciones y procesos que, en es en ese recorrido entre buscar la nota y la redacción, que mucha información no encuentra cabida, y es esa libertad condicionada la que impera.

    Bibliografía.

    Argudín, Yolanda (1987). Historia del periodismo en México. Desde el virreinato hasta nuestros días. Ed. Panorama. México.

  • Descanse en paz la risa mexicana

    risa mexicanaDecía el sociólogo Peter Berger que lo cómico construye mundos interpretativos diferentes en los que la condición humana supera sus propios límites. Lo cómico dibujado y vehiculizado por medio del humor, conforma una capacidad de burlarse de uno mismo y/o de las circunstancias. Durante muchos años, los mexicanos hemos construido un espacio de humor político que nos permite hacer que las desgracias de las acciones políticas sean menos dolorosas o bien, que las corruptelas y la impunidad con la que actúan quienes están en espacios de poder, puedan ser sobrellevadas. Si pasábamos por devaluaciones y crisis económicas, compartíamos el doloroso camino de sobrellevarlas con un chiste, con una burla, una sátira.

    Burlarnos del poder político, era la única forma de tener un espacio de redención. Escuchar casos de corrupción e impunidad política nos activaba en la sorpresa y la molestia, ante lo cual, la solución inmediata era reír y ser sarcástico; enfrentar nuestra fatalidad con humor y contar un chiste. Cuando Felipe Calderón llegó a la presidencia e inició la así llamada Guerra contra el narco nuestra capacidad de reír se vio sensiblemente disminuida. A pesar de que Posadas nos enseñó a reír y a burlarnos de la muerte, la realidad del México-narco ha transformado nuestra visión de la muerte acoplándola más al dolor y al pánico que a la burla.

    La nueva realidad interpretativa de este México-narco ha generado en nuestra cualidad de redención política, una minimización de la risa como instrumento de lucha y capacidad de resistencia. Nadie puede reír por las estrategias fallidas para combatir la violencia. Las dosis de indignación ya son tantas y tan dolorosas, que hoy es imposible hacer chistes y ser sarcásticos con respecto a nuestra propia fatalidad política. Si la risa y el chiste están imbricados (como dice Berger) de un sueño que anhelamos llevar a la realidad en la vida cotidiana, en este hoy del México en guerra, no hay sueño posible que nos permita reír para construir una realidad y una experiencia cotidiana diferente. Hemos aterrizado en un espacio obligado de lucha en donde la risa ha dejado de ser colectiva (a través de un chiste, por ejemplo) y se vuelve individual. Hemos dejado de reír sobre los “problemas serios” porque el ecosistema de violencia y muerte en el que convivimos todos los días, nos ha obligado a callar y a tener miedo, angustia y dolor; y nadie, puede reír cuando teme, cuando se llora tanto, cuando se suple la risa por el silencio.

    La nueva composición estética del dolor y de la violencia desdibuja nuestras sonrisas. Lo subversivo de un chiste político se suple por una frase de indignación y hartazgo. Estar “hasta la madre” de las dimensiones simbólicas y reales de la violencia en la que vivimos ha dejado de ser jocoso y hoy, solo es una sensación de dolor permanente. Hemos perdido nuestros interludios de risa y animosidad. Lo cotidiano ha dejado de estar enlazado con lo mundano y hoy, todo lo que vivimos en este país ha dejado de ser tan musical como la risa. En las narcofosas y las calles ensangrentadas descansa en paz nuestra tranquilidad y también nuestra risa. En este país, las instituciones nos han ofrecido ya demasiadas razones para indignarnos, muy pocas razones para reír. Nuestras autoridades, deberían de estar preocupadas por este hecho, sobre todo porque si una sociedad no ríe, la paciencia disminuye y el enojo se vuelve potente.

    Fuente Original

  • #Spanishrevolution. La sociedad española salió a las calles

    #SpanishrevolutionAlgo que me gusta mucho de países como España, Francia, Inglaterra, e inclusive casi toda Europa, es que la gente hace lo posible por valer sus derechos y peticiones. No son una sociedad apática, por el contrario, son una sociedad brava que ante cualquier desliz de los gobernantes, salen a las calles y manifiestan sus inconformidades; y vale decir que muchas veces lo logran. En Inglaterra cuando la neoliberal Margaret Tatcher llegó al poder, se propuso privatizar todo lo que había por privatizar, todo lo que era del estado le daba «asquito». Apuntó al sistema de salud público (que es uno de las más eficientes del mundo) y no se atrevió a tocarlo. Sabía lo que iba a pasar, la gente iba a salir a las calles e iban a armar una revolución. Para los ingleses la cobertura de salud universal es intocable. Gracias a la gente, los ingleses siguen gozando uno de los mejores servicios de salud del mundo, por encima del servicio sanitario de los estadounidenses (que es manejado por empresas privadas).

    En Francia, ha pasado algo parecido, los sindicatos y la gente común marcha para no le quiten sus derechos, lo cual ha sido un dolor de cabeza para Sarkozy que se ha quedado con ganas de hacer las reformas neoliberales. Es cierto que Europa ha dado un giro hacia la derecha, pero esto se debe a que los gobiernos socialdemócratas se han quedado sin ideas y no han sabido que hacer ante la crisis, pero también es prematuro saber si los partidos de derecha sabrán que hacer. Algo me sugiere que van a tener un papel difícil. Y no es que la derecha esté ganando popularidad en realidad, más bien la mantienen. Los izquierdistas son los que la están perdiendo.

    En España la situación económica se ha vuelto insostenible. Recordemos que hace unas décadas España tenía un Producto Interno Bruto similar al de México, pero la integración con la Zona Euro (esto aunado al nacimiento de la democracia con el derrocamiento de Francisco Franco) hizo que España creciera súbitamente, ayudas económicas por parte de países como Alemania hicieron el milagro económico. Pero algo ha pasado ahora, parece que se ha estancado, y creo que es debido a que España no es una economía que produzca alto valor agregado como si lo hacen otros países como Corea o China. España depende mucho de la construcción (y vaya que sufrieron una burbuja inmobiliaria) y del turismo. Todo esto ha provocado que la economía se estanque y las tasas de desempleo crezcan enormemente.

    Pero curiosamente las manifestaciones no empezaron por las altas tasas de paro. Todo empezó con la Ley Sinde, que, entre otras cosas, busca poner un freno al intercambio de software y música ilegal. Incluye una propuesta  para que los proveedores actúen como policías en la red contra las descargas ilegales. Los españoles se inconformaron y salieron a las calles para pedir que no se les votara a los partidos que estaban a favor de dicha ley (el PP, el PSOE y el CIU). Los resultados para los manifestantes no fueron los esperados porque lamentablemente la Ley Sinde fué aprobada.

    Pero había motivos para que los españoles siguieran en las calles, algo los motivó. Tal vez lo sucedido en Egipto y Libia fué un aliciente para poder pensar en un cambio. Ahora sí las altas tasas de desempleo y el comportamiento de los políticos movilizaron a la gente a las calles a acampar no solo en Puerta del Sol en Madrid, sino también en otras ciudades de España y del mundo. Aprovecharon las redes sociales y bajo los hashtags de #acampadosol, #nolesvotes, y #spanishrevolution, convocaron a miles a manifestarse. La marcha se replicó en todo el mundo, todos gritaban Democracia Real Ya. La sensación de que los los políticos trabajaban para solo unos pocos (ya fueran de derecha o izquierda) fué manifestada por los ciudadanos. «Para entender lo que está ocurriendo estos días en España hay que retroceder en el tiempo. No es muy distinto a lo que pasa en otros países, una clase política que se ha enriquecido y que vapulea los derechos fundamentales de los ciudadanos»

    Los organizadores de #Spanishrevolution crearon un manifiesto que promulga la igualdad el progreso, los derechos básicos para todos los ciudadanos, una democracia entendida, originada desde el consentimiento del pueblo, y finalmente una necesaria revolución ética donde las personas dejen de ser productos del mercado. El manifiesto no es nada descabellado y consiste en 7 puntos:

    • La eliminación de los privilegios de la clase política.
    • Búsquedas de salidas al desempleo y mejoras en las condiciones profesionales de los ciudadanos.
    • El derecho a la vivienda.
    • Servicios públicos de calidad.
    • Control de las entidades bancarias.
    • Fiscalidad (entre otras, la eliminación de las SICAV o la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio)
    • Libertades ciudadanas y democracia participativa (entre otras, no al control de Internet o la abolición de la Ley Sinde)
    • Reducción del gasto militar

    Viéndolo desde un punto de vista pragmático, hasta ahora no se han dado los resultados. En las elecciones el Partido Popular, de derecha, arrasó con el PSOE en las elecciones autonómicas, lo cual seguramente no fué bien visto por los manifestantes. Y no es que el PP haya obtenido más votos que hace 4 años, obtuvo los mismos, sino que los votantes de izquierda decidieron no votar por el PSOE, lo que causó estrepitosa derrota. Con el PP, la Ley Sinde y los privilegios para unos pocos seguramente seguirán. Así que si los españoles quieren un cambio, tienen que hacer que esto dure, tienen que hacerlo pasar a otro plano.

    Enrique Krauze, historiador mexicano, siempre ha hecho hincapié en que después de una manifestación se debe de construír, se debe de perseverar. Recordó que en la masacre del 68 no se hizo y el gobierno entrante terminó absorbiendo a los inconformes. Después del fraude electoral en el 88 perpetrado por Carlos Salinas a Cuauhtemoc Cárdenas si se hizo algo, el lider de la izquierda fundó un partido y estuvieron a punto de llegar a la presidencia con López Obrador. También Krauze ha reiterado a Javier Sicilia en su manifestación «que haga que esto dure«. Y creo que lo mismo debería aplicar con los manifestantes españoles, pueden hacer muchas cosas, seguir insistiendo, perseverar, fundar su propio partido, no desistir a pesar de que los resultados no han llegado.

    Aquí es donde me pregunto. En México. ¿No hará falta una #Mexicanrevolution?. Si en España, una democracia más consolidada que la nuestra, la inconformidad de los gobernantes es tan alta. ¿Por qué no habremos de manifestarnos nosotros?. Es cierto, España tiene una sociedad más preparada, en México la clase media es más pequeña y las televisoras junto con los encargados de la educación básica (SNTE) se han encargado de adormilar a la sociedad y hacerla más apática. Además todavía la gran mayoría de los manifestantes mexicanos lo son al cobijo de un sindicato o de intereses políticos, a pesar de que están surgiendo ciudadanos independientes que se empiezan a manifestar.

    En México hay muchos temas por los cuales manifestarse. La inseguridad, la economía, la democracia, la concentración de poder y riquezas en unos pocos, la falta de oportunidades, de empleo. Si no lo hacen los ciudadanos nadie lo hará por nosotros. Los políticos trabajan por sus intereses con más descaro que en España. Aquí por suerte todavía no hay una Ley Sinde, pero si hubo un ACTA (que es prácticamente lo mismo) que estuvo apunto de aprobarse en el senado.

    A los españoles, les deseo la mejor de las suertes y espero que esto fructifique. Por cierto, quería hacer una dedicatoria de este artículo a mi amiga Carmina quien me solicitó que escribiera sobre este tema.

  • Porque los ciudadanos mexicanos si podemos. Fuerza Japón

    Hace algunas semanas, Japón sufrió un devastador terremoto (aunado a un tsunami) que prácticamente acabó con barrios enteros, puso en riesgo sus plantas nucleares y acabó con el patrimonio de varios japoneses que lo habían dado todo en la vida para hacerse de un hogar, de un auto, de darle todo a la familia y a sus hijos. Es cierto que las condiciones socioeconómicas que vive México son inferiores a las japonesas: Tenemos índices de pobreza mayores, marginación, corrupción. Motivo tal vez para que muchos no se preocuparan por lo que estaba ocurriendo en aquel país, «al cabo tienen los recursos para recuperarse en un santiamen».

    Me dio gusto ver que en México no todos los ciudadanos se quedaron con los brazos cruzados y decidieron hacer algo para ayudar a los desafortunados japoneses que lo perdieron todo, ya sea con una ayuda simbólica o con lo que fuera, fueron varias personas las que colaboraron en la campaña Fuerza Japón que tuvo como propósito, recaudar fondos para ayudar a los japoneses. Yo personalmente no tuve la oportunidad de participar porque estaba en San Luis Potosí dicho día, pero mis amigos de Movimiento Propuesta Ciudadana, organización a la que pertenezco, me contaron el éxito del evento. Fueron más de 800 personas las que participaron en la colecta, la organización fué inmejorable, hubo eventos relacionados con la cultura japonesa, asistieron japoneses al evento, hubo bailes, comida japonesa y muchas cosas más lo cual hizo que este evento fuera magnífico. (aquí puedes ver las fotos, si no puedes verlas, haste miembro del grupo de Propuesta Ciudadana aquí)

    Quiero felicitar personalmente a todos los miembros del movimiento Propuesta Ciudadana, al Instituto Arnulfo Villaseñor Saavedra por facilitarnos las instalaciones, pero sobre todo, a las 800 personas que asistieron al evento y colaboraron con la colecta para ayudar a los japoneses. Personas que demostraron que ante las tragedias y los problemas nacionales no hay que quedarse cruzados de manos. Esta es una muestra de que los mexicanos podemos acabar con las ataduras de la idiosincrasia que nos condiciona para ayudarnos tanto a nosotros mismos como a la demás gente, de que no debemos depender siempre del gobierno ni las grandes empresas privadas para hacer a los ciudadanos partícipes de una causa.

    Esta es una muestra de que ya no es suficiente estarnos simplemente quejando por nuestra realidad. Sino que tenemos que hacer algo, participar, ser proactivos, para buscar el mejoramiento de nuestra sociedad y nuestros semejantes. Basta de buscar las soluciones en políticos que nos prometen demagogia pura, basta de esperar que un tercero nos diga que hacer. Si los ciudadanos no nos movemos ¿quien lo hará por nosotros?.

    Los dejo con un video de Denise Dresser que dice mucho, es un video corto que dura apenas unos segundos pero que lo dice todo sobre el papel que debemos de tener los ciudadanos dentro de nuestra sociedad, espero que les guste.

  • Los mexicanos trabajamos más y recibimos menos

    La imagen del mexicano dormido bajo su sombrero en un nopal es la que prevalece en el extranjero. Varios de los foraneos todavía tienen en su cabeza la idea de que los mexicanos no trabajamos y que somos, disculpen la expresión «unos güevones». Pero esto no necesariamente tiene que ser así, por el contrario, los mexicanos trabajamos más que en otros países, y lo peor de todo, es que ganamos menos. La OCDE publicó un artículo donde compara a los países miembros de esta organización donde por supuesto está incluído México (herencia de Salinas) y donde demuestra que en nuestro amado y querido país se trabajan 10 horas diarias (incluyendo empleos remunerados y empleos no remunerados como las actividades domésticas). En cambio un belga solo trabaja 7 horas diarias haciendo lo mismo. ¿Quien gana más?. Por supuesto, el belga.

    Pero no solo eso, México es lider tanto en horas diarias remuneradas y horas diarias no remuneradas, según la encuesta de la OCDE. En horarios remunerados trabajamos igual que los chinos y en no remunerados somos los líderes solitarios. Nadie nos gana. Así queda demostrado que México es uno de los países más chambeadores del planeta. Hagamos cuentas: En nuestro país según la ley lo máximo permitido para trabajar son 48 horas diarias, es decir, se trabajan 6 días 8 horas y se descansa solamente uno. Lo podemos ver en los empleos eventuales, como los que trabajan en cadenas de autoservicio, puestos de comida rápida o tiendas de conveniencia. Luego están los que trabajan 45 horas, que viene siendo el grueso de la población empleada en el país, son aquellos que trabajan 8 horas de Lunes a Viernes y 5 horas los Sábados. Y para finalizar están aquellos privilegiados que tienen lo que le llaman la semana inglesa, es decir, trabajan 8 horas de Lunes a Viernes. En los países desarrollados la gran mayoría de los empleos maneja esta última configuración, por lo cual trabajan menos que nosotros. De hecho los franceses (con todo y sus sindicatos que cada vez quieren menos horas de trabajo con más prestaciones) trabajan 7 horas de Lunes a Viernes. ¿Entonces hablamos de que México es un país flojo?. No lo creo.

    ¿Entonces que pasa?. Esa es una de las preguntas que creo que nos deberíamos hacer. Es cierto que México no alcanza los niveles de productividad que alcanzan los países desarrollados. Primero, esto se puede deber a que la gran mayoría de los empleos son de bajo valor agregado. Hay mucho trabajo de servicios, de maquila, pero no hay empleos de alto valor agregado que permita generar mayores niveles de productividad. Segundo, puede ser que los mexicanos no seamos tan productivos en nuestros puestos de trabajo y por lo tanto no alcancemos a justificar el número de horas que trabajan los países desarrollados o los niveles de sueldo que ellos gozan, pero eso estaría por verse, porque dicen al menos los estadounidenses que la mano de obra mexicana es muy trabajadora y eficiente, como dijo alguna vez nuestro querido Vicente Fox: Ellos hacen el trabajo que los norteamericanos no quieren hacer.

    Todavía no logramos llegar a una conclusión que nos diga el porqué está la situación así en México. La respuesta podría estar en el subdesarrollo y en la poca preparación de la fuerza laboral que existe en México. Mmmm, digamos que es una verdad a medias. Si nos ponemos a analizar como está la educación básica en México con el infame sindicato de maestros (SNTE) si podríamos encontrar una razón de peso, alumnos mal preparados que salen de las escuelas públicas que al final tienen grandes problemas para poder adaptarse a las universidades. Pero también es cierto que tenemos universidades tanto públicas como privadas con cierto nivel de prestigio que egresan a estudiantes altamente capacitados para poder obtener empleos con un alto nivel agregado. Los que egresan de las escuelas públicas y no logran colocarse en las universidades son aquellos que toman aquellos empleos de 48 horas (o también aquellos que están buscando costearse su universidad), y los que egresan de las universidades son los que toman los trabajos de 45 y 40 horas. Claro, es una generalidad.

    Mas bien el problema es un todo. Sería poco objetivo achacarle el fenómeno de «trabajar más y recibir menos» a un solo factor. Existen diversos factores que provocan que el mexicano tenga que estar dispuesto a trabajar más para recibir un salario (o sueldo) decente. Pero básicamente esto está relacionado con el desarrollo del país. Por más desarrollado esté un país, es mayor el ingreso y menor el esfuerzo que tiene que hacer por conseguirlo, por el contrario, por más subdesarrollado sea, es menor el ingreso y mayor el esfuerzo que se tiene que emplear, así de fácil. Los factores son muchos, son los mismos que determinan que tan desarrollado es un país, no hay vuelta de hoja.

    Muchos dirán que es injusto. Pero es la ley de la naturaleza, no nos tocó nacer en Inglaterra, Irlanda o Corea, pero también tuvimos la fortuna de no haber nacido en el Congo, en Burundi o Burkina Faso. Existen ricos y pobres, países desarrollados y países subdesarrollados y esas diferencias son inherentes a la naturaleza del ser humano. Obvio, se ve mal, porque México (como decía, gracias a Salinas) se logró colar en el club de los ricos de la OCDE y las comparaciones son odiosas, siempre son con países más desarrollados que el nuestro.

     

  • Día Internacional contra la Discriminación Racial, ¿qué festejamos en México?

    Hoy 21 de Marzo es día internacional contra la discriminación racial. Quería hablar sobre la expropiación petrolera que se celebraba el 18 de marzo, pero creo que para eso hay ya muchos analistas que hablarán sobre el tema, y la verdad es que no estoy de humor para hablar sobre petroleo, qué si privatizar, qué si no, eso lo veremos después en otra ocasión. Ahora a lo que nos «truje», y el tema de hoy es la discriminación racial. Y al hablar de discriminación racial se nos vienen muchos nombres heróicos que lucharon contra ella como Martin Luther King, Nelson Mandela o Malcolm X; o podemos hablar de los judíos víctimas del holocausto nazi como una aberración al respeto por las razas, con eso de que los alemanes eran la raza aria más pura y por lo tanto, la más fuerte.

    Pero ahora me voy a referir a la discriminación racial en México. Muchos lo primero que dirán es que en México no existe eso, que aquí no ha habido holocaustos ni apartheids ni nada de eso. En aquellos lugares la discriminación era palpable, y evidente para todos, lo cual ya daba el primer paso para la superación del problema: Aceptar que ya existía por esos lares un problema racial, el cual todos percibían. En México no, en nuestro país hacemos como que no existe la discriminación racial, más allá de que es algo totalmente evidente. Pero lo más curioso es que los que discriminamos, tenemos aunque sea «un poco» de esa raza a la cual estamos discriminando. Por más güeros que seamos (a menos que seamos descendientes directos de extranjeros), no estamos exentos de tener ciertos rasgos indígenas, que es cierto que no sobresalen tanto, a diferencia de los mestizos y valga la redundancia, indígenas, donde los rasgos son más palpables y notorios.

    Discriminamos nuestra propia sangre, y lo peor del caso es que no lo reconocemos. Hacemos como que no pasa nada en nuestro país, pero ya tenemos palabras despectivas para discriminar a aquella persona que es diferente. Al mestizo o indígena lo llamamos naco (término que probablemente es una contracción derivada de la cultura totonaca), y lo más peculiar es que aquellos a los que discriminamos son la mayoría de la gente que engrosa la población de este país, a diferencia de los otros países donde los discriminados son una minoría. Todo esto tiene una raíz cultural, y es que desde la Nueva España y la Independencia de México, los españoles y los criollos se batieron por el poder, mientras que los indígenas quedaron relegados a un tercer plano. La Independencia fue promovida por los criollos, quienes deseaban tener los mismos derechos que los españoles.

    Los indígenas solo han tenido unos cuantos momentos de gloria, como el ascenso de Benito Juárez al poder, o bajo el caudillismo de Emiliano Zapata quien combatió por los derechos de los indígenas. Pero de ahí en más, ellos solo han sido, como decirlo,  peones del poder, casi nunca han accedido a las altas esferas, y han quedado relegados a las clases bajas. Los predominantemente blancos han sido los que han estado arriba, en el medio los mestizos y los indígenas han sido relegados al fondo de los niveles socioculturales del país.

    Y así se sigue promoviendo. Basta con prender la televisión y ver la tez racial de los personajes que aparecen en la pantalla. ¡Todos son de raza predominantemente blanca!. Esto, a pesar de que la mayoría de los mexicanos no son blancos. Lo vemos en los noticieros, en las telenovelas, en los programas de comedia. Y es más, hasta las actrices que la hacen de sirvientas no pasan de ser mestizas, o no son «tan indígenas» como lo son en la vida real. Simplemente porque ellos tienen las puertas cerradas en las televisoras.

    El racismo en México debería ser más que evidente, creo que no estamos en posición de festejar el Día Internacional contra la Discriminación Racial porque no hemos hecho nada para combatirla. Estamos contentos con la inmovilización social que existe en nuestro país. A los «güeritos» se les educa para que vayan a los mejores colegios, tengan dinero, empresas; y a los indígenas se les repite el «mantra» de que así nacieron: Jodidos, y que de esa condición no podrán salir.

    Es triste, pero en México el racismo existe y es bastante fuerte. Es cierto, no matamos,  ni restringimos de los derechos más elementales (y lo pondría este último apartado entre comillas), pero si los hacemos un lado y no permitimos que tengan posibilidades para progresar y ser alguien en la vida. La pregunta aquí es: ¿Tu discriminas?.

  • ¿Y qué necesitamos nosotros para salir adelante?

    Estimado lector, lo que ocurrió en Japón me impresionó. Fué una tremenda catástrofe la ocurrida en la isla asiática, pero como había comentado en el artículo anterior, los japoneses han sufrido estos males y muchos peores y a pesar de todo salen adelante. Es cuestión de meses para que Japón vuelva a ser el país que era antes de esta devastación. Los japoneses tienen una cultura muy peculiar, ya lo enlistaba un lector de este blog, a los japoneses los caracteriza la disciplina, el trabajo en equipo, el respeto individual y grupal, el amor a la patria, y el amor a la naturaleza y la espiritualidad. Los japoneses tienen una cultura tan fuerte que otras potencias mundiales, como por ejemplo Estados Unidos, han tratado de imitar sus políticas sociales y empresariales. Todos esos conceptos que se escuchan en las empresas como las 5’S, o la Calidad Total vienen de Japón, la tecnología que hacen es la mejor del mundo, son competitivos, pero a la vez respetan su entorno y no dejan que la «competitividad» erosione el tejido social como ocurre en otros países, como Estados Unidos y por supuesto, como México.

    Inicié con Japón como preámbulo al tema por la situación que atraviesan y porque es uno de los claros ejemplos a seguir como nación. Pero vamos a lo que nos interesa. ¿Que necesitamos nosotros para salir adelante? Ya alguna vez en este blog me lo he preguntado, ya he hecho propuestas inclusive en el artículo anterior entrevisté a gente que está haciendo algo por el país desde sus trincheras. México es un caso excepcional, porque es uno de esos países que tiene todos los recursos para salir adelante y no lo logra. Tiene recursos naturales, tiene capital humano suficiente, gente preparada (la cual termina emigrando al extranjero), y al final de cuentas no sucede nada con nuestro país, seguimos sumidos en la mediocridad.

    Victimarios y víctimas.

    En México es algo «chistoso» pero el victimario también es la víctima de las circunstancias, o por el contrario (que viene siendo lo mismo) la víctima se transforma en el victimario. Todos tienen a alguien a quien hecharle la culpa de las desgracias, pero todos somos partícipes de ellas. Por un ejemplo, el patrón se siente víctima de los impuestos «excesivos» que debe de pagar, de las liquidaciones que debe de otorgar a los empleados que despide, pero por otro lado trata de evadir impuestos, de no pagar bien a sus empleados, de explotarlos y hacer que trabajen horas extras, es el victimario convertido en víctima. Pero también esta la otra parte donde el empleado se queja del jefe, pero también hace como que trabaja, se roba artículos de la oficina, llega tarde al trabajo, no rinde lo esperado etc… La víctima se convierte en victimario. Esa relación lo podemos ver en varios ámbitos, con el gobierno, con la ciudadanía, con hacienda, todos somos partícipes del círculo vicioso de la victimez.

    ¿Trabajo en equipo?.

    En México tampoco sabemos trabajar en equipo. Es común la frase (escuchada y aplicada en la práctica) de «el que no tranza no avanza» y eso significa tener que pisotear a alguien más para poder salir adelante. Veamos el papel de México en los deportes olímpicos. Solemos destacar en deportes individuales: Boxeo, caminata, tae-kwon-do, clavados, pero nunca que recuerde hemos ganado alguna medalla en algún deporte de conjunto. De hecho en el fútbol, deporte más popular en México (y por mucho), nunca hemos ganado nada considerable. En los puestos de trabajo siempre hay pleitos y lucha de intereses cuando se trata de pelear por un puesto. Es difícil en México el trabajo en equipo, la gente se tiene que cuidar las espaldas para que no le pasen por encima. Me acuerdo lo que me dijo un reclutador en mi primer trabajo de oficina –Te doy este trabajo para que veas lo difícil que es tener que lidiar con los compañeros de trabajo en una oficina, no pienses que todos van a terminar siendo tus amigos.

    ¿Disciplina?

    El mexicano es trabajador, de hecho yo me niego a creer que es el típico sombrerudo que está dormido en un nopal. Es más, el mexicano trabaja más horas en promedio que las que trabaja un norteamericano o un inglés. En México la Ley del Trabajo contempla 48 horas de trabajo, aunque por lo general se trabajan 45 (Lunes a Viernes y Sábado medio día) o 40 (semana inglesa). El mexicano a diferencia de sus connacionales, trabaja horas extra, eso nos dice que trabaja mucho. Pero una cosa es que trabaje mucho, y otra cosa es que sea disciplinado. Es más, creo que nuestro «exceso de trabajo» se debe a la falta de disciplina. Nosotros no somos disciplinados, es la verdad. La disciplina no caracteriza a los mexicanos, ni la constancia. La verdad es que somos muy irregulares, siempre dejamos todo para el último y somos demasiado lentos (esto lo he comprobado en el ambiente laboral, tanto como empleado de oficina como empresario). Eso nos supone una desventaja ante las demás naciones desarrolladas.

    ¿Amor a la patria?

    Querer a México no significa dar el grito de la independencia o festejar los goles de la selección mexicana de futbol. Significa que diariamente tenemos que pensar en hacer algo por nuestro país y procurar su bienestar. Ser un buen mexicano significa ser responsable con nuestros derechos y nuestras obligaciones, pagar nuestros impuestos, respetarnos mutuamente como ciudadanos, sentirnos orgullosos por nuestra patria y defenderla ¿Acaso hacemos eso? Yo diría que o lo hacemos a medias o no lo hacemos. Por el contrario, sigue habiendo una apatía enorme en torno a los asuntos de caracter nacional, y estamos somatizados con distractores (novelas, futbol, programas de televisión sin relevancia alguna) que hace que no pongamos atención a las cosas que deberíamos de ponerles atención. Decimos querer a México pero en cambio lo maltratamos y lo pisoteamos como si de cualquier cosa insignificante se tratara.

    ¿Y que necesitamos nosotros para salir adelante?. Nos faltan muchísimas cosas, y la verdad es que más bien he expuesto algunos de los obstáculos que no nos dejan salir, pero la respuesta está implícita. Yo me encargo de exponer los problemas, y tu querido lector, tendrás la responsabilidad de deducir (como si fuera tan difícil) qué es lo que se tiene que hacer para que este país avance. Hemos ya hablado mucho de la educación, de un giro de 360 grados en nuestra idiosincrasia, de muchas cosas más, pero ahora lo dejaré a tu criterio. ¿Qué necesitamos nosotros para salir adelante?