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  • Diccionario de la Derecha Mexicana

    AMLO: El Diablo

    Antonio López de Santa Anna: Ilustre Mexicano que cedió nuestras tierras a un país más productivo, gracias al cual, podemos irnos de vacaciones a Disneylandia y de shopping a San Antonio

    Automóvil: Distintivo móvil que da valor al humano y lo distingue de los demás

    Benito Juárez: Liberal naco del siglo XIX que detuvo el progreso de México y lo condenó al infierno al haber limitado el poder del clero que se encargaba de la moral y bienestar de todas las personas (ricas).

    Bush: Malévolo personaje que ha engañado a la nación estadounidense (aunque sea de la misma corriente ideológica que el PAN)

    Caridad: Única forma legítima bajo la cual los pobres pueden recibir un poco de dinero, ya sea por compasión o por penita ajena.

    Carlos Salinas de Gortari: Exitoso empresario que quebró al país por regalar dinero a las masas no productivas por medio de Solidaridad

    Capitalismo: Sistema justo que se encarga de que los ricos, hijos de ricos, y parecidos vivan bien, y los pobres de color morena sufran porque no tienen el capital ni los estudios para acumular dinero.

    Comunista: Ser humano poseído por el diablo el cual debería ser sometido a un exorcismo, o en su defecto, a la pena de muerte.

    China: País ejemplar al que México debería de seguir, sobre todo por su disciplina y justicia social.

    Democracia: Sistema que fomenta la voluntad de la mayoría, a menos que el elegido por la voluntad popular sea un Peligro para México, ahí no importa que se haga fraude.

    Desigualdad Social: Necesaria, porque unos merecemos ser ricos y muchos otros merecen ser pobres, ya sea, porque no se esforzaron, o no lo hicieron sus progenitores.

    Divorcio: Proceso de separación marital, donde los involucrados se van al infierno a morir, a menos qué gocen de una buena posición económica y compartan parte del fruto de su esfuerzo con la Iglesia.

    Felipe Calderón: Presidente mexicano qué nos prometió la gloria, pero que ahora se está dejando lavar el cerebro por las masas indigentes, las cuales todavía le reclaman porque ellos también van a tener que pagar.

    Fobaproa: Compensación justa por parte del pueblo a los capitalistas que han hecho progresar a México en momentos de crisis, y que han generado empleos con los cuales las masas tienen para comer.

    Fresa: Insulto que proclaman las clases bajas a la elite del país por mera envidia.

    Estado de Bienestar: Imposición totalitaria donde se roba parte del esfuerzo de los ricos para que los pobres inmerecidamente tengan salud y comida diaria, mientras el país se viene abajo por mutilar a los que hacen que México progrese. (Nunca mencionar países como Suecia, Noruega, o Finlandia).

    Evasión Fiscal: Maniobra que cuando es cometido por las clases bajas o medias bajas debería ser penalizado y condenado con la excomunión. Pero que es justo cuando lo hacen las clases altas, porque de esta forma defienden el dinero que ganaron con su esfuerzo, y que el pueblo les quiere robar.

    Junior: Joven despreocupado, pero que por su posición económica, tiene todo el derecho de usar el dinero en cosas que lo harán progresar en su vida: fiestas, borracheras, antros.

    Impuestos: Mecanismo injusto que castiga a los hombres trabajadores para fomentar la holgazanería y la mediocridad

    Hitler: Dictador demasiado castigado por la historia, no fué tan malo como dicen

    Mexicana: Avión en el que las clases pudientes viajan a diario al extranjero.

    Michael Moore: Un «American Naco» que busca rebelarse para establecer una nación de puros «couch potatoes».

    Milton Friedman: El humano del siglo.

    Naco: Subraza humanoide con gustos pocos refinados y que no tiene la capacidad económica ni racial ni intelectual de ser alguien en la vida

    Obama: Negro populista que quiere hacer que las empresas farmaceuticas que cuiden la salud de la gente bien pierdan dinero.

    Pobre: Persona que nunca ha hecho un esfuerzo en su vida y que merecidamente vive en la miseria

    Privatización: Acto de despojar pacíficamente de una empresa o corporación a holgazanes (el pueblo), a manos de gente productiva y emprendedora.

    Prostitutas: Acto repulsivo condenatorio al infierno para quien ejerce esta profesión, más no por quien paga con el fruto de su esfuerzo (o de su papi) y que quiere entrenar para satisfacer a su futura esposa o pareja.

    PRD: Forma primitiva de organización de las subrazas que se quieren rebelar frente a nosotros.

    Revolución: Proceso en el cual, los de abajo buscan injustamente atacar a las personas que son el motor económico de un país para establecer la dictadura de los barrios bajos.

    Robin Hood: Cuento que debería ser prohibido por decreto presidencial, porque podría animar a líderes populistas a robarnos nuestro dinero para dárselo a cualquier holgazán.

    Tepito: Zona pseudocomercial donde los piratas se encargan de imitar los productos de la gente bien para hacer creer a las clases bajas que pueden llegar a ser alguien.

    Vida: Condición humana que debe de ser defendida por el gobierno desde la unión de las dos células hasta la concepción.

  • Los camaleones ideológicos de México

    Por ahí dicen que como México no hay dos, y ahora que aprovecho para mofarme tanto de los izquierdistas como de los derechistas haciéndoles su propio diccionario, habría que pensar si en México tanto la izquierda como la derecha defienden sus principios y creencias para ponerlas en práctica.

    A veces parece que los principios quedan en el papel, y lo único que diferencia a la izquierda tanto a la derecha son sus defectos, y no sus virtudes. El populismo de la izquierda y el anacronismo social de la derecha es lo único que parece diferenciarlos, porque en las demás características parece que se toman prestadas sus formas de pensar.

    No es que esté a favor del neoliberalismo. Pero mientras con Obama vemos que sus recetas económicas son características de un presidente demócrata (socialdemócratas), con Felipe Calderón, no se dá eso. El otrora presidente a favor de la economía de mercado, parece ser un «estadista» al elevar impuestos para combatir a la pobreza e inventarse nuevos (como el IETU) que creyera que el país necesita una considerable intervención del estado para poder solucionar los problemas que aquejan a México.

    Los pro-mercado que votaron por Calderón están muy decepcionados porque el presidente ha hecho todo lo contrario de lo que prometió. No se bajaron los impuestos, ni se apoyaron a los emprendedores ni se eliminó la tenencia. Sucedió todo lo contrario; la intervención gubernamental está al por mayor. Parece ser que ni la atracción de inversión extranjera ni los empresarios mexicanos que eran pilares en la campaña del panista ahora hacen buen ojo al presidente.

    Pero no solo Felipe Calderón entra en esa incongruencia ideológica. Hemos visto al señor López Obrador y a algunos perredistas criticando los impuestos «que tanto castigan al pueblo», cuando los izquierdistas (sobre todo los mexicanos) estarían a favor del aumento de impuestos para ayudar al pueblo por medio de programas sociales.

    Estas actitudes de ambas partes hacen confundir al electorado, que ya de por sí el grueso no conoce los términos derecha e izquierda. El liberal o el socialista no sabrá por quien votar porque el exceso de pragmatismo es lo que sobresale en los partidos. Los panistas critican a López Obrador, pero apoyan a otro populista peor como Juanito, para «ponerle en la madre al primero». El peje que tanto critica al sistema electoral, lo sigue utilizando para imponer a la candidata que le plazca, y hasta los priístas se dicen ser honestos. ¿Entonces ahora a quien le vamos a creer?.

    Los políticos son unos camaleones, se transforman en lo que sea y como sea para tener hueso y poder, se cambian del PRD al PAN, del PAN al PRI, y del PRI al PRD. No importan los términos, no importan los valores, ni la ideología, lo unico que les importa a estos camaleones, es, el poder.

  • El Mito y el Grito de la Independencia

    A Felipe Calderón y a todos sus antecesores se les olvidó gritar «Viva Fernando VII» en todos los 15 de Septiembre para conmemorar el aniversario de la Independencia de México.

    La historia la escriben los ganadores, y tanto en México, como en casi todos los países del mundo, la historia se cuenta y se enseña de una forma heróica y mitológica, para despertar ese nacionalismo que a veces se tambalea cuando las cosas no van muy bien en sus respectivos países. Al mexicano común, al verse desesperado por la corrupción y pobreza que hay en su país, lo exhortan a recordar a los heroes de la patria como Hidalgo, Juárez, Morelos, Cárdenas, y los famosos e inexistentes niños heroes.

    En México, la historia de la independencia está llena de mitos y exageraciones que si las tomáramos en cuenta, no habría por qué festejar el grito de la Independencia cada 15 de Septiembre. Pero la historia oficial y las circunstancias post-independentistas así lo quisieron, y a fín de cuentas, los que ganaron, lograron escribirla como se les vino en gana.

    Primero. Cuando Hidalgo dió el grito, si bien su lucha se tornó en la guerra de la independencia, no la buscaba realmente, tan es así que gritó: ¡¡Viva Fernando VII!!. La guerra no vino de abajo, sino que los criollos (hijos de españoles nacidos en México), querían los mismos derechos que los españoles.

    La independencia se dá en el 27 de Septiembre de 1821, producto de los combates lidereados en gran parte por Guerrero e Iturbide. El problema fué que a la historia oficial no le convenía que Iturbide se quedara con el crédito de la independencia porque era conservador (que fueron a fin de cuentas los perdedores en la batalla contra los liberales), entonces la consumación, si bien se le reconoce a Iturbide, se le deja en segundo término.

    Y hasta aquí todavía no logramos desmitificar totalmente el mito del grito de Independencia. Muchos se preguntan por qué el grito se acostumbra dar en la noche del 15 de Septiembre y no el 16, como debería de ser. Resulta que esa tradición de dar el grito todos los años, comenzó con Porfirio Díaz, y el mandatario había nacido el 15 de Septiembre de 1830. Entonces había que festejar la pachanga de alguna forma, y el decidió que el grito se diera en la noche de ese día, si, por su cumpleaños.

    Muchos mexicanos que van a dar el grito, (en su mayoría en plan patrioti-parrandero-peda) no conocen lo que hay detrás de él. Porque la historia oficial nos ha vendido el grito como el ácto simbólico, cuando en realidad no era un grito de independencia. Más bien era el grito por los derechos de cierto sector social, que casualmente se transformó en el grito de la independencia nada más. Pero la fecha de la independencia se deberia haber festejado el 27 de Septiembre de 1821; lo malo es que como el grito no sería de noche, entonces ya no habría pretextos para salir de parranda con los amigos.

  • Pobre de mi México

    Agustín Carstens dijo que fué la influenza, Calderón dijo que vino de fuera, otros dicen que tiene que ver con la caída de los precios del petroleo, que no se hicieron las reformas, que no se qué, que mesa que mas aplauda le mando a la niña, pero la cosa aquí es que mi México está sumido en una crisis económica. Y el mensaje de nuestros mandatarios es que ya estamos en recuperación, pero que todavía viene el shock. O sease, es como cuando alguien se da un «madrazo» y se fractura el brazo. Ya pasó el golpe, pero ahora viene el dolor.

    Mientras la mayoría de los países empiezan a ver síntomas de recuperación en sus economía y en sus ingresos después del golpe bajo, parece que en México, como mencioné, el efecto va a ser retardado. ¿O será que viene otra crisis por la cuestión del petroleo?. Si muchos ya estaban sufriendo, parece que, lamentablemente viene lo peor para nuestro país, porque se creé que habrá 3 millones de nuevos pobres, «¿romeritos, sin camarones?».

    No hace falta mencionar el efecto poderoso de la idiosincracia del mexicano común (desde el gobierno hasta el ciudadano de a pie) en esta crisis inevitable como tal, pero manejable en sus proporciones. ¿Que hubiera pasado si fuéramos una sociedad fuerte?, ¿que hubiera pasado si supiéramos trabajar en equipo?, al menos la situación no estaría tan fea. La mediocridad y el cortoplazismo ahí nos tienen, «amarrados como puercos». Pero siempre el interés individual va por encima del bien del país; desde el tipo que no fué a pagar sus impuestos porque sino se iba a quedar sin lana para ir con los compas a pistear y ver el Cruz Azul vs América, hasta el político que busca bloquear una reforma con tal de beneficiar a su partido, sin importar lo que pase con el país.

    El Producto Interno Bruto ha caído mas del 10%, lo cual es bastante grave, sobre todo cuando rebasan (pero al revés) las promesas chocofantásticas de nuestros políticos: -Chiquillos y chiquillas, el país va a crecer 7%. Cuando fué la crisis del 94, Zedillo y su equipo supieron aplicar estrategias económicas para recuperarnos en relativamente poco tiempo. Muchos perdieron sus casas, pero en mas de un año ya se veian mejorías notables. Pero la duda es ¿que se hará ahora?. Carstens ya mostró su incompetencia, y el dió la muestra a eso que dijeron de Calderón: –El Presidente es muy inteligente, pero ‘ta rodeado de puro pendejo.

    Los clasemedieros podemos aspirar a esforzarnos y a «hecharle ganas» para sobrellevar esta etapa, e incluso aprovechar la coyuntura como muchos hacen. Pero la gente pobre tiene mas problemas, y eso se podría traducir en un descontento social, ¿y que pasa cuando hay descontento social?. Empiezan las manifestaciones, y se puede generar un estallido social. AMLO dice qué no creé que se dará y que su movimiento siempre será pacífico; en cambio Ebrard si se preocupa más por esa situación.

    La buena noticia dentro de todo esto, es ver la propuesta de diálogo de Ebrard con Calderón al proponerle su plan para abatir la crisis. Recordemos que Ebrard no reconocía a Calderón como Presidente Constitucional.

    ¿Qué lograremos aprender los mexicanos de esta crisis?, ¿la pondremos debajo de la alfombra como siempre lo hemos hecho, o esta vez si reflexionaremos y cuestionaremos lo que hemos hecho mal para que nuestro país haya sido el más afectado de toda América Latina?. Mientras yo me animo a decir: Pobre de mi México.

  • Los rascacielos mas altos de México

    Recuerdo que cuando fuí a ver la Torre Latinoamericana, habían dos diagramas de los edificios más altos del mundo. El primero era de la fecha en que se construyó esta torre, y la cual mostraba a la Latinoamericana entre los primeros 20 del mundo. El diagrama actual ya no mostraba a la torre, porque fué rebasada por muchas construcciones que la superaron, no solo en el mundo, sino en ciudades mexicanas como México DF (Torre Mayor, Torre Pemex), Guadalajara (Torre Aura Altitude y el Hotel Riu que está en construcción) y Monterrey (Torre CNCI y Plaza Cívica en construcción).

    Ahora me dí a la tarea de buscar en skyscraperpage.com, la misma fuente de donde sacaron esos diagramas, para ver cuales eran los rascacielos más altos de la república, y me llevé con varias sorpresas. No solo el hecho de que la Latino quedaba rezagada hasta el décimo lugar, sino que ciudades como Guadalajara y Monterrey (otrora ciudades planitas) están mostrando un crecimiento vertical vertiginoso.

    A continuación muestro los rascacielos más grandes de México. Se incluyen los que ya han sido terminados, como los que están actualmente en construcción:

    Segunda parte:

    Como pueden ver, dentro de esta lista de los 14 edificios más altos, 4 no son del DF (2 en Guadalajara y 2 en Monterrey), cuando hace 15 años todos eran de la capital. Esto ha sucedido gracias al crecimiento de la industria de la construcción (que incluso en épocas de crisis, sigue fuerte), y también a la necesidad de construír viviendas y oficinas verticales para evitar que el conglomerado urbano siga extendiéndose horizontalmente.

    Como mencionaba, el crecimiento vertical en las principales ciudades es impresionante. Sobre todo en ciudades como Guadalajara o Monterrey, donde no se acostumbraba construír edificios altos.

    A continuación mostraré los principales «Skylines» que se han ido formando en las principales ciudades, en su mayoría conformados por edificios nuevos.

  • Cronica de la enajenación nacional

    Una conversación entre dos amigos, una hora antes del partido México vs Estados Unidos.

    Alfredo:

    -¿Que onda caón?. Oye, todos los compas nos vamos a juntar en el Bar Amígdala para ver el partido contra Estados Unidos. Ahora sí les vamos a poner en la madre a esos gueyes.

    Paco:

    -¿Qué, te dieron permiso en tu trabajo?. Porque pues yo no puedo ir, que yo sepa no hay ninguna ley donde obliguen a las empresas dar permisos a los empleados para ver partidos de futbol. Voy a ver con mi jefe si podemos ponerlo por radio, pero ahorita tenemos mucho trabajo como para desconcentrarnos.

    Alfredo:

    No mames guey. Uuuy si, que trabajador. No nos dieron permiso, vamos a inventar que fuimos con un cliente y ya. Y la verdad vale la pena. Es nuestro país el que está en juego, ¿que tu no quieres a tu país como para irlo a apoyar?. Ahora sí nos la deben los gabachos, su pinche muro, tratan mal a nuestros inmigrantes, somos su patio trasero, nos tenemos que vengar.

    Paco:

    Wooow, que patriótico me saliste cabrón. Como si a los gringos les importara. ¿Tu creés que ellos se van a salir de trabajar para ver un pinche partidito?. Además ellos sacan adelante a su país chambeando, no poniéndose hasta atrás y mentando madres. A ver si no se dan cuenta de que te la estás pinteando para ver al «Tri de mi corazón», no mames.

    Alfredo:

    No manches, no apoyas a tu país. Es mas, trabajas en una transnacional, uuy haces mucho por tu país, si todo eso que produces se va para el gabacho. Yo si quiero a mi país, y voy a dar el grito todos los años porque quiero a mi México.

    Paco:

    A ver, ¿por qué el grito de independencia se dá en la noche del 15 de noviembre y no el mismo 16?.

    Alfredo:

    Uuuuy, no necesito saber los detalles técnicos para demostrar que amo a mi país. A mi que me importa la estatura de Agustín Iturralde, o Iturbide o como se llame. Ya me voy, te dejo en tu «trabajito», pinche yanqui.

    Dos horas y media después, Miguel Sabah marca el 2-1 que pone a favor a la Selección Nacional. Alfredo le habla a Paco en no muy buenas condiciones para festejar el gol.

    Alfredo:

    Gooooooooooool, a guevo, a guevo, pinches gabachos, no mames, les ganamos. Te lo perdiste Paco, Juárez se fué por la banda,  se la pasa a Sabah, y tómala, el Howard la vió pasar. Hubieras visto la cara del «pinchi» Dónovan. A guevo, que bueno que ganó mi Méexico. Oye, espera, me está entrando una llamada.

    Bueno, (habla con una voz muy nerviosa y se le notan las cervezas encima). ¿Es usté jefecito?.

    Jefe de Alfredo:

    ¿Por qué está usted tomado en horas de trabajo?. No me diga que se fue a ver el partido ese. ¿Que me responde?.

    Alfredo:

    Noo, hic. Es que me llevé al cliente con el que iba a ir por unas cervezas, hic. Es que quería ver el partido, porque pues dice que ama a México. Y pues hic, de esa forma pues era este mas fácil de convencer de que comprara nuestro producto.

    Jefe de Alfredo:

    Mentiras, el cliente acaba de hablar muy enojado que no llegó a verlo. Venga por sus cosas, y búsquese otra forma de amar a su país. Está despedido.

  • Cuando los jóvenes buscan trabajo

    Ta cabrón. Uno estudia la universidad, quiere ser alguien y cuando de pronto sale a la realidad, sucede que no va a ganar más que el albañil que va a reparar el tejado de su casa, o el pintor que con su brocha, hace que la cerca sea de color azul. A todos los que buscaban una mayor igualdad, ya la pueden ver, la diferencia entre los profesionistas y los obreros ya no es tanta. Lo malo es que uno esperaría que los obreros elevaran su nivel de vida para emparejarse con los profesionistas, y no al revés.

    En España y en Europa se les llama mileuristas (porque los «gachupines» al acabar su carrera aspiran a ganar mil euros al mes), aquí ya se empieza a buscar un término, tal vez «sietemilpeseristas», aunque creo que es exagerado porque $7,000 pesos ya es bastante para aquellos jóvenes que acaban de egresar (a veces hay que empezar a pensar en $5,000 pesitos).

    Los amigos dicen, -cuando mi papá salió de la carrera, encontró un trabajo y con ese ya podía pensar en independizarse. Parecía que ya tenía la vida resuelta, lo único que tenía que hacer era ser responsable y hecharle ganas. Y ahora eso es impensable, no solo porque los sueldos no te permiten independencia alguna, sino porque las empresas se esfuerzan lo mas posible en darte el número mínimo de prestaciones, y porque sabes que tu puesto no está seguro, en cualquier momento llega el recorte.

    Este fenómeno ocurre en todo el mundo. Hace algunas décadas, ante la amenaza del comunismo, la derecha (y no fué la izquierda como muchos creen, en palabras de Anthony Giddens) creó el estado de bienestar, como una forma de evitar que la gente cayera en las garras del comunismo: -No desapareceré a los capitalistas que te oprimen, pero si haré que tengas prestaciones, seguro médico, liquidación, y vacaciones pagadas. Pero ante la desaparición de tal amenaza, hubo menos motivaciones para fortalecer el estado de bienestar que aunque no inventó la izquierda, son los que ahora la promueven.

    México es un caso extraño, porque siempre fué una sociedad paternalista. El estado benefactor en Europa fué mas bien un trato entre «oprimidos y opresores», en México fué utilizado como una forma de tener tranquilas a las masas. En el conflicto con los sindicatos ferrocarrileros, López Mateos cedió y dió mas prestaciones sociales a los sindicatos, a cambio de que estos no se manifestaran y permanecieran subordinados al gobierno, como dice Enrique Krauze, les dió pan (mas prestaciones) y palo (los reprimió).

    Ante la llegada del neoliberalismo, y la inserción al TLC (una buena idea mal ejecutada), las cosas pasaron a mi gusto, de un extremo a otro. Donde antes había «papá gobierno», ahora no hay nada, y eso mantiene a la población en la interperie. Se ha querido vender la idea de que los beneficios de los trabajadores inhiben la economía y no la deja crecer, -¿quieren una economía pujante?, hay que eliminar las prestaciones de los trabajadores, seguro social, vacaciones, y van a ver como nos volvemos tan ricos, que el trabajador se lo podrá costear por su propia cuenta y hasta le va a sobrar.

    Pero eso es una pendejada. un sofisma, una idea impuesta A fortiori. Pero no solo es eso el problema, no solo es cuestión de ideologías. Porque hemos hablado de como repartir el dinero, pero ¿como crear el dinero para que nuestros queridos jóvenes ganen más?. Es cierto que el joven debe aprender a labrarse su camino, pero si esos mismos frutos los aplicara en Suecia ganaría más.

    Resulta que nuestro gobierno (que es un fiel reflejo de todos nosotros) también es paternalista, y entonces dice: -Papi Obama, Mami Merkel, Papi Zapatero, porfas díganle a sus empresas que vengan a invertir a nuestro país, porque nosotros no podemos cuidarnos solitos. No tendrán que dar prestaciones ni respetar los derechos laborales, porfas, dénle empleo a nuestros pobres ciudadanos, que yo no puedo mantenerlos.

    Y entonces ¿que sucede cuando el joven sale al mundo laboral?. Hay trabajos mal pagados, donde se espera todo de ellos, pero la empresa busca evadir cualquier compromiso con el empleado. Y lo peor es que en muchos casos (no en todos) los empresarios no tienen la culpa. Porque en una economía como la mexicana, la cual no avanza desde hace muchos años, no pueden ofrecer nada más. Ofrecer un trabajo bien pagado significaría no tener solvencia en la empresa. Por eso en las crisis vemos que les dan vacaciones de dos semanas a los empleados, para poder solventar sus gastos.

    ¿Que pasará después?. ¿Cual será el futuro de los jóvenes universitarios que creían tener segura su independencia económica?, ¿como serán los 7milpeseros en 10 años, en un país donde los puestos con un sueldo decente están demasiado competidos y ni siquiera son seguros?. Una posibilidad es autoemplearse y empezar en eso del «entrepreneur», a sabiendas de que los «puestos de trabajo» ya no son seguros, el riesgo del emprendimiento ya no es tanta desventaja. Lo único malo es que resulta que Hacienda no tiene compasión con los microempresarios. No tienen la influencia para hacerse «pendejos» con los impuestos como los ricos, ni pueden vivir en la informalidad como los tiangueros. Si, ese sector de gente de clase media que le hecha ganas, y que es la que mantiene al país, es la mas castigada. Paradójico.

  • La historia entre México y Estados Unidos

    La historia entre México y Estados Unidos siempre ha sido ríspida y complicada, una mezcla de amor y odio a tal grado que no se llega a divisar lo que en realidad es.

    Las tensiones comenzaron con la pérdida de los territorios de Texas y California en el siglo XIX por lo cual se les recriminó, pero a la vez, sin su ayuda, los liberales hubieran tenido mas dificultades para vencer a los conservadores (lo cual a la vez trae otro «pero», porque de la mano de Benito Juárez, México estuvo a punto de ceder soberanía territorial en el itsmo mediante el tratado McLane – Ocampo, que al final no contó con la aprobación americana). También se han firmado tratados entre los dos países, se han ayudado en momentos trágicos, y a la vez se han utilizado en beneficio de sus propios intereses.

    Siempre que hay alguna noticia en relación a la bilateralidad de México – Estados Unidos, siempre sale la duda, la teoría de la conspiración, el miedo a ser engañados (véase Petroleo). Si viene Obama, entonces hubo arreglo para «inventar la influenza», si se firma un tratado para combatir el narcotráfico, ¿cual soberanía vamos a perder a cambio?.

    Nuestra percepción de los estadounidenses tiene dos caras. Porque por una parte mostramos cierto rechazo a lo americano, nos quejamos de sus abusos, criticamos el american way of life y su pérdida de valores; pero a la vez queremos ser como ellos, las mujeres se tiñen el pelo de rubio, y vemos las series de TV de aquel país. No quisieramos ser parte de su cultura, pero si tenemos muchas ganas de viajar a su país.

    A los estadounidenses los envidiamos (no hay que hacernos pendejos), porque en casi todos nos ganan: 1.- Tienen mejor nivel de vida, 2.- Tienen mas rascacielos, 3.- Son mas disciplinados y emprendedores 4.- Son ganadores en todo lo que hacen 5.- Son mas reconocidos a nivel mundial, 6.- Tienen un mejor gobierno (bueno, al menos desde enero), 7.- Son capaces de imponer su cultura al mundo 8.- Pueden controlarnos  etc. En todo nos barren, (o bueno, en casi todo), y por eso cuando tenemos la oportunidad de destacarnos frente a ellos, el júbilo y el orgullo mexicano aparece.

    Y es por eso que cuando vemos que en el futbol, el seleccionado nacional humilla a los Estados Unidos como acaba de ocurrir (aunado a la mejoría que mostró el equipo nacional después de las duras penas), no solo sale el orgullo deportivo, sino que el mexicano saca a relucir todos esos sentimientos en lo que Carl Jung llama, el inconsciente colectivo que el mexicano ha adquirido a través de su historia.

    El ver al gigante vencido alimenta el orgullo del mexicano, inconscientemente le dice -¡Toma eso cabrón, por los territorios que nos robaste!  ¡Toma eso cabrón por no lograr haber sido como tú! ¡Toma eso, por la frontera, por tus tratados!.

    Esos «cabrones» que cuando llegan a los aeropuertos nacionales, son mejor atendidos que los mismos connacionales, donde se muestra esa dualidad, de amor/odio, el amor se expresa de frente, el odio de espaldas, no se les insulta ni se les trata mal, simplemente se grita: Goooooooooooooooooooooool.

    Esta especie de resentimiento no solo viene de nuestra historia, también fué promovida en alguna época, lo cual fortaleció esa idea en nuestro inconsciente.

    Si, nos enseñaron a odiarlos. La adoctrinación revolucionaria en la educación no nos invitaba precisamente a amar a Estados Unidos. De hecho ese sentimiento de compañerismo entre los dos países no tiene mucho tiempo. Cuando el ex-presidente Eisenhower visitó nuestro país, el mandatario nacional Ruiz Cortines le sirvió «agua y bocadillos» al estadounidense en lugar del suntuoso banquete acostumbrado, como una forma de mostrar el «cariño de México por Estados Unidos». A Cortines todavía se le ocurre bromear mientras bebía suvaso de agua -Bueno, brindemos con aguas internacionales.