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  • ¿Y cuándo diablos los humanos somos valorados?

    ¿Y cuándo diablos los humanos somos valorados?

    Creo estar en esa etapa dónde seré menos discriminado por mi edad. Poco llevo de entrar en esa que empieza a los 30 años y termina a los 40 años. Según todos nuestros prejuicios como seres dominantes en este colonizado planeta azul, ese sería el rango dónde los seres humanos no seremos discriminados. Pero esperen, que según los prototipos de vigor másculino y femenino. Esos que dicen, imponen modas y tendencias, ya los treintones no somos tan atractivos. ¿Entonces cuando diablos los humanos somos valorados? 

    ¿Y cuándo diablos los humanos somos valorados?

    Empiezo. Los niños son vistos en parte con ojos de envidia porque no se tienen que preocupar de nada, porque «viven la vida» y no tienen responsabilidades. Pero no son autónomos, necesitan de los adultos para sobrevivir, su cerebro todavía no ha terminado de desarrollarse y los conocimientos que tienen son demasiado escasos como para poder incidir deliberadamente en la vida cotidiana.

    Siguen los adolescentes, que básicamente viven la transición de la niñez a la adultez. Cambio no muy fácil (de ahí el nombre de adolescente, de adolecer), los pubertos se dan cuenta que les salen pelos en las axilas, en los genitales, se dan cuenta que el pene cambia de tamaño cuando ven a una persona del sexo opuesto, a las mujeres les crece el busto y menstrúan. Los adolescentes son vistos como personas que no saben controlar sus emociones, que quieren empezar a asumir un papel de adulto aunque no tienen todavía la autonomía en muchos sentidos.

    Luego entra la etapa juvenil temprana, que la pondría entre los 18 y los 30 años. En esa etapa las personas se dan cuenta que empiezan a ser autónomas, estudian, empiezan a ganar su dinero, a tener sus primeros empleos e incluso a emprender sus primeros negocios. Cuando se habla de «los jóvenes» se refiere a esta etapa, los rebeldes, los universitarios, las personas que tienen «la chispa de la innovación», «la energía». Pero se les subestima por ser jóvenes, ¡No tienen la suficiente experiencia!, ¡Son unos rebeldes, no saben como es la vida! ¡Qué dejen de soñar y que mejor se pongan a trabajar! En los partidos políticos se crean espacios juveniles donde estos tal pollitos recién nacidos, pueden participar, pero «sin incidir mucho», porque todavía son muy polluelos como para participar en juegos de adultos grandes.

    Después viene la etapa juvenil tardía, que constaría entre los 30 y 40 años, donde los jóvenes ya no somos tan jóvenes, pero todavía emanamos frescura. Esta etapa, que no representa más del 15% de nuestras vidas, es donde los humanos somos menos discriminados. Ya tenemos «un poco de experiencia» y todavía tenemos «ese algo de chispa juvenil». Dicen que en esta etapa el ser humano es cuando debe empezar a consolidarse. Las mujeres se empiezan a sentir frustradas si no se han casado, los hombres no tanto pero pobre de ti si a esta edad no te has acostado con alguien, pobre de ti si a esta edad no trabajas y mami y papi te mantienen (que hay muchos casos). Pero los juveniles tardíos no están exentos de discriminación. Ellos ya no están «tan en onda», si bien todavía pueden asimilar las tendencias actuales (hipsters treintones), ya no las crean, al menos como los jóvenes tempranos, ya están grandecitos.

    Luego vienen los adultos mayores, que digamos, constaría de entre los 40 y 60 años. Ellos ya son gente grande, gente que debe tener un grado de autorrealización, que debe estar consolidando su vida y no pueden estar improvisando ya. ¡Adivinen qué! Son demasiado viejos para poder buscar empleo. Se acabó la edad productiva, y si no están ya dentro de uno van a estar en problemas. Sí, ya tienen la suficiente experiencia y sabiduría, pero ¡ya no están en onda!. ¡Pobre del cuarentón que salga con su máquina de escribir vieja y sus lentes alternativos hipster a un parque de La Condesa o la Colonia Americana a redactar su currículum, porque no solo se van a burlar de él, sino que no va a encontrar trabajo!

    Y por último viene la tercera edad. Que constaría de entre los 60 años hasta la tumba. Ellos tienen mucha experiencia y sabiduría, pero se cansan rápido y son una enorme carga fiscal pa las empresas, así que ¡pa fuera!. La gente grande sale perdiendo en una sociedad de la immediatez y del muy poco valor del conocimiento y la cultura. -Nieto, te voy a contar como viví mi juventud en la II Guerra Mundial, mi tío estuvo en un campo de concentración dónde vio como… -¡Cállate vejete! ¿Qué no ves que estoy viendo mi megaconcierto de Justin Bieber? ¡Tu no estás en onda! A nosotros no nos interesan esas historias que ya nos enseñan en la escuela-. El adulto mayor antes era símbolo de sabiduría, ahora la gente la ve como un estorbo y no valora lo que esta gente puede dar.

    En resumen, los seres humanos nos damos muy poco tiempo para la plenitud. O no estamos preparados para los trancazos de la vida, o si lo estamos, ya estamos grandes y no estamos al tiro. A pesar de los siglos, todavía no terminamos de valorar lo que un joven puede aportar, o lo que un adulto mayor puede. Paradójico ¿no?

     

  • 20 años de Nevermind

    Es curioso que una de las personas más famosas de las últimas décadas de la historia, rehuzara su propia fama, y no la pudiera soportar al grado de terminar con su vida. Kurt Cobain era una persona con problemas emocionales, que había sufrido mucho en su infancia, sus padres se divorciaron a temprana edad, luchaba contra una depresión crónica y padecía de un problema estomacal que nunca le fue diagnosticado. Tal vez el alto bajage emocional que rondaba por la cabeza de Cobain fue el mismo que le dió la habilidad de escribir tan originales canciones. Nirvana marcó un antes y un después en la música. Antes de Nirvana en la escena habían grupos de Glam Rock y Heavy Metal. Pero en Seattle exáctamente, Nirvana (con ayuda de otras bandas como Pearl Jam, Alice In Chains, Soundgarden y Mudhoney) se encargaron de darle un giro a la industria musical.

    El estilo de Nirvana tal vez no era completamente nuevo, bandas como R.E.M. y The Pixies fueron formando un nuevo estilo de música alternativo de los cuales el conjunto de Seattle se influenció, pero ellos se encargaron de consolidar esas tendencias musicales y elevarlas al mainstream sin querer (y digo sin querer, porque sobre todo Kurt Cobain rehusaba la fama). Nirvana tal vez no tenía a los mejores músicos técnicamente hablando (tal vez podríamos hacer una excepción con el baterista Dave Grohl quien si tenía ciertas habilidades con la batería). Las canciones estaban hechas en gran medida por «power chords» (traducido al español «Acordes de poder o quintillas» que son más fáciles de tocar que los acordes tradicionales), algunos riffs y solos interesantes, pero no difíciles de tocar. De hecho un guitarrista aficionado de nivel medio puede aprenderse las canciones de Nirvana. Tal vez adolecían de la técnica de los heavymetaleros de los 80 que tocaban riffs complejos y practicaban el shredding (solos de guitarra con un muy alto nivel de técnica) , pero con poco hicieron muchísimo. Las canciones de Nirvana son realmente creativas y originales, tenían una energía que muchos grupos nunca lograron transmitir. De hecho la «escasa» habilidad de Cobain con la guitarra hacía que la banda sonara más sucia y le diera ese toque característico.

    Aún así, guitarristas reconocidos mundialmente por su alto nivel de técnica y composición musical como Joe Satriani o Steve Vai han sentido admiración por el guitarrista de Nirvana. Decían que sus canciones podían ser simples, pero eran demasiado creativas.

    El Nevermind fue el que puso a Nirvana en la escena, Smells Like Teen Spirit fue su bandera. Esa canción, la cual está dominada en su mayoría por un riff compuesto por 4 acordes, influenciado por The Pixies (así lo aseguró Kurt Cobain) fue la canción de la generación X. Muchos se preguntaban, ¿cómo solo 3 personas pueden hacer tanto ruido?. De hecho el equipamiento ni siquiera era algo complejo o caro, bastaba una Fender Jaguar, un amplificador, un pedal de distorsión y un pedal de chorus que es utilizado en la parte «tranquila» de la canción y para el solo. Las letras del Nevermind en su mayor parte eran depresivas y mostraban un inconfirmismo con la sociedad. La generación X fue afectada por el bombardeo del consumismo (producto de las políticas neoliberales impulsadas por Reagan y Tatcher que desembocó en una feroz competencia empresarial), vivieron la caída del muro de berlín, también fueron testigos de despidos laborales masivos, un alto índice de divorcios entre los padres, y muchos factores mas que los definieron.

    Kurt Cobain por eso no pudo tolerar el exceso de fama y las presiones de la industria desde la época del Nevermind e In Utero (el cual también tuvo mucho éxito). Simplemente iba contra la ideología desenfadada y depresiva y «antisistema» de Kurt Cobain. En el Nevermind lo hizo patente. Quiso romper las reglas, tanto musical como socialmente, pero la presión lo terminó venciendo. Traía todos sus traumas de la niñez en los conciertos cuando destruía sus guitarras o cuando se lanzaba contra el público. Toda esa ira acumulada por la injusticia acarreada por la sociedad y el sistema, la externaba cuando grababa sus canciones y tocaba en vivo. También por eso Nirvana fué un éxito, porque mucha gente vivía en condiciones parecidas a la de él y se identificaron con la banda.

    El Nevermind es considerado uno de los mejores discos de la historia, y de los que ha tenido más influencia sobre la sociedad. No sabemos que hubiera pasado si Kurt Cobain siguiera vivo, tal vez pudo aportar más a la música, pero también es cierto que su muerte creo del Nevermind y de todo Nirvana un mito, uno de los mitos más importantes como Queen o John Lennon. Nirvana influenció también a otras bandas que crearon su estilo propio como Radiohead entre otras que abonaron frutos en la música.

    Lamentablemente con su muerte y la desintegración de Nirvana, todo el movimiento grunge se fue desvaneciendo poco a poco y este comenzó a ser absorbido por el mismo sistema como las bandas post-grunge, que todavía mostraron signos de creatividad a pesar de estar más controladas por las disqueras . Pearl Jam es la única banda puramente grunge que queda de esa generación, y la única que a pesar de que según algunos críticos ya no hacen la música de antes, siguen tomando una postura rebelde ante la sociedad, escriben la música que les venga en gana quitándose la presión de las disqueras, y toman posiciones políticas un tanto de izquierda que se vieron patentes cuando cuestionaron fuertemente a la administración Bush por su modelo económico y política esterior

    Pero de ahí en más queda muy poco y me atrevo a decir que no solo el grunge, sino el rock ha vivido una fuerte decadencia. Varios de los nuevos grupos simplemente terminaron siendo «refritos» de tendencias pasadas, como The Strokes, The Vines, The White Stripes o Franz Ferninand, los cuales basaron su música en corrientes del rock de los 70’s en su mayoría como Led Zeppelin. Han habido algunas otras bandas con cierto éxito y talento musical, como The Killers y Coldplay influenciadas por grupos como U2, y también bandas que han logrado crear un nuevo estilo de música al hacer combinaciones de estilos un poco extravagantes como Muse, que fueron inicialmente influenciados por el mismo Nirvana, pero a la vez también tomaron influencias de bandas como Depeche Mode, Rage Against the Machine, artistas como Jimmy Hendrix o Jeff Buckley (la voz del vocalista Matt Bellamy), y compositores clásicos como Chopin y Rachmaninov.

    Pero a pesar de todo Nirvana sigue presente. Mucha gente sigue comprando el Nevermind en las tiendas, o descargándolo de Internet. Su música nunca pasará de moda y nunca dejará de influenciar a otras bandas. El Nevermind marca un antes y un después, no solo en la música, sino en la sociedad. Los jóvenes novatos siguen intentando sacar los riffs de Smells Like Teen Spirit, Come As You Are, o In Bloom. Su música es recordada por muchas bandas que realizan covers, su música es puesta en varios establecimientos, y varias personas no dejan de hacerles tributo. Por eso es significativo el 20 aniversario de este disco, porque a muchos les cambió la vida.

    A continuación les dejo de recuerdo el video de Smells Like Teen Spirit, es una versión en vivo, porque creo que los conciertos dicen mucho de una banda:

  • La juventud y el dominio global

    Ayer tuvimos una conversación en el programa «El Balcón de Sor Juana» el cual se transmite los martes en el sitio web www.arvisaradio.com, esta ocasión invitamos a la maestra de la U de G María Palencia Padilla, con la cual conversamos sobre temas muy interesantes. Nos centramos en lo que está sucediendo en Chile (donde hay un descontento porque gran parte de la población no puede acceder a la universidad), España y recientemente Inglaterra. La maestra es una investigadora por excelencia, la cual estaba muy preparada para abordar este tema, y logramos armar una mesa sino de debate, de reflexión, porque todos los que estuvimos en el programa estuvimos de acuerdo en general con los puntos que tocamos.

    Mucho de lo que está sucediendo en el mundo se debe a que desde la caída del comunismo y el triunfo de la doctrina neoliberal (pregonada por Milton Friedman y aplicada por políticos como Pinochet, Tatcher y Reagan) las corporaciones han crecido tanto que han rebasado la capacidad de maniobra de los gobiernos. Los políticos e intelectuales neoliberales prometieron progreso, pero ahora el mundo está sumido en una crisis económica y social. Los gobiernos no pueden hacer mucho, un ejemplo ocurrió con Zapatero que tuvo que dar marcha atrás políticas socialistas porque la presión de los efectos del mercado era tanta que podría ser contraproducente. Esas medidas podían provocar que la inversión de dichas empresas se escapara. Una de estas políticas era que las empresas estarían obligadas a darles «planta» a los empleados después de haber trabajado 6 meses con ellos, comentaba la especialista.

    Lo que se vive en España también es producto del agotamiento del sistema económico, el paro es muy alto y la gente está descontenta por la forma en que las grandes corporaciones se han manejado (en especial la banca). Ivan, externaba su preocupación porque como el descontento de la población era contra el gobierno español que preside Zapatero, muchos hispanos están pensando en votar por el partido conservador (Partido Popular) en detrimento del PSOE, como una forma de castigar y responsabilizar a los socialistas de lo que está ocurriendo. Pero aquí lo curioso es que las propuestas de los indignados españoles son socialistas. Pero el PSOE comandado por Zapatero no ha logrado satisfacer las demandas de los inconformes porque como ya dije, la presión del mercado es tanta, que el margen de maniobra de los gobiernos es escasa, ya no hay mucho margen de maniobra para crear empleos, para otorgar jubilaciones, y para mantener el estado de bienestar que por tantos años Europa había presumido tener.

    En la transmisión comparamos el fenómeno los movimientos de 1968 con lo que ocurre ahora en el 2011. María Palencia nos dijo que entre estos dos movimientos existen algunas diferencias. En 1968 los jóvenes eran muy idealistas, soñaban con modelos utópicos, el idealismo era lo que los movía, creían que podría existir un mundo mejor y no les preocupaban tanto temas que ahora son tomados muy en cuenta (el ecologismo y la sobrepoblación entre otros). Ahora en el 2011 los jóvenes son más pragmáticos, y si bien pueden profesar alguna ideología política, ya lo más importante es buscar la justicia social y el bienestar de la población, sobre los ideales teóricos que se manejaban. Los jóvenes de hoy a diferencia de los del 68 ven un futuro sombrío y desolador.

    Yo en mi experiencia con asociaciones civiles, con lo que he visto en estos movimientos, la gente (en su mayoría) que busca un cambio en la sociedad tiende a mostrar un ideal democrático. Tienden a la izquierda, pero han desechado ya las teorías de Marx y Engels. No están en contra del mercado, más bien critican su comportamiento y la forma abrupta en que han obtenido poder, lo que termina afectándolos como sociedad. Los fines que los jóvenes buscan son más bien pragmáticos. Ante la caída de los sistemas antiguos del siglo XX, y ante el claro deterioro del sistema neoliberal, los jóvenes buscan simplemente tener una vida digna, tener empleo, y tener un estado de bienestar como un sistema de salud universal, entre otras cosas.

    En México este sistema de capitalismo voraz también está haciendo mella. El panorama es desolador. No solo porque el país no crece, sino porque no se ha logrado reducir la desigualdad. Nos preguntábamos, ¿Pero por qué en México no ocurren este tipo de manifestaciones?. La respuesta que nos dió la maestra fue por el miedo en que vive la gente a causa del narcotráfico. Para el mexicano lo importante es acabar de una vez por todas con la inseguridad. Unos lo hacen apoyando al gobierno, otros manifestando su repudio. Pero las condiciones socioeconómicas que ha provocado el sistema actual ha alimentado el problema. Cada vez se invierte menos en universidades públicas (la UNAM tuvo que rechazar al 99% de sus aspirantes), surgen universidades de muy dudosa calidad, y cuando mucha de esta gente egresa, ve si bien le va, oportunidades de empleo precarias, o si no, no tienen oportunidades de colocarse. Esto hace que la opción de engrosar las filas del narco se haga rentable para los jóvenes. Y no solo ocurre eso, sino que se ha tratado de «neoliberalizar» la educación en México (fenómeno que también ocurre en muchos otros países), se eliminan materias sociales del contenido académico y se da prioridad a las materias técnicas. Es decir, con esto crean gente que puede tener aptitudes técnicas para desempeñarse en su puesto de trabajo, pero pierden la capacidad de criterio y de análisis, como si se trarara de construír robots que se dedican a trabajar y consumir. Lo peor del caso es que las materias sociales muchas veces alimentan a las técnicas, les dan un sentido. Si se va a estudiar biología, la ética es muy importante; si se va a estudiar mercadotecnia, la filosofía a veces ayuda mucho para crear estudios de mercado.

    El sistema capitalista voraz se desentiende de las necesidades sociales de la gente, y los deja susceptibles a los mecanismos del mercado. Los gobiernos de Reagan y de Tatcher incrementaron la pobreza en sus respectivos países (Estados Unidos e Inglaterra), ahora los efectos salen a flote. Los principales académicos en el mundo son críticos del neoliberalismo, inclusive dentro de las academias estadounidenses, de donde han surgido nombres como el de Stiglitz, Krugman (ambos ganadores del Premio Nobel) Noam Chomsky, o cineastas como Michael Moore. De hecho dentro de Hollywood, muchos de los actores se han manifestado en contra de las políticas económicas y la intervención de Estados Unidos en el extranjero. ¿Y qué decimos en el ámbito de la música?, muchos de las bandas de rock más populares también han criticado al sistema global que impera. Bandas como Pearl Jam se dedicaron a criticar el modelo económico y social de George W. Bush hasta el cansancio, también los integrantes de Radiohead han sido muy críticos de la globalización y el orden mundial, y no digamos de grupos como Rage Against the Machine el cual muestra contenidos que rayan en el comunismo. Grupos como Coldplay piden más comercio justo. Bandas más nuevas como Muse han criticado el sistema, en especial en la canción de su último disco «Uprising» donde hablan de la situación de la banca que terminó por afectar la economía de la sociedad y del dominio global en general.

    La juventud tendrá que, como dice Enrique Krauze, hacer que esto dure. Ella es responsable de su futuro y tiene que tomar cartas en el asunto. Los jóvenes de ahora probablemente son los que ocupen los cargos políticos del futuro. Pero es desde ahora que tiene que gestarse un cambio, se necesita una revolución, pero ya no una revolución ideológica, más bien pragmática, donde impere la búsqueda del bienestar y un mundo mejor.

  • Los ninis en México.

    Primero se decía que los ninis eran chavos flojos o hasta criminales, pero a través de las investigaciones, se ha encontrado que la mayoría de los ninis son producto de una angustia o frustración generada por la falta de oportunidades y los bajos salarios, que les dan la idea de que nunca podrán conseguir, por lo menos, lo mismo que sus padres”.

    Que hay 7 millones de ninis en México, ¡ay caramba!. Pues, ¿si son muchos no?. Pero, ¿Que son los ninis?: Muchos ya lo saben, pero para quien no lo sepa, son aquellos que NI estudian NI trabajan. Y en el caso de México pues si es algo preocupante porque nos habla de una fuerte problemática en México de falta de oportunidades para muchos de los jóvenes que las buscan (aunque también habría que determinar cuantos son ninis por convicción, es decir, cuantos son güevones).

    No se que pensará Felipe Calderón, el otrora presidente del empleo, al ver que en México 7 millones, si, como 1 de cada 5 jóvenes, no se dedica a nada en su vida, no produce nada al país, no estudia ni trabaja. No se cual fué la metodología para llegar a ese resultado, pero de ser cierto, podríamos llenar una Guadalajara y media de puras personas que viven bajo esta condición.

    Muchos de los ninis afortunadamente tienen el cobijo de sus padres, viven bajo un techo que les da de comer, y muchas veces, hasta les subvenciona el vestido y el entretenimiento. Pero lo lamentable es que estos jóvenes podrían estar produciendo algo al desarrollo del país y no lo están haciendo, es más, ni siquiera se están preparando para ello. Por diversas razones, los ninis han dejado su vida en «stand by», unos están a la espera de poder entrar a estudiar, otros a la búsqueda de un empleo, y otros, ni siquiera lo contemplan.

    El problema es que los ninis son presa fácil para las organizaciones de violencia y narcotráfico, la desesperación de muchos de ellos hacen que puedan ser fácilmente captado por este tipo de redes de la delincuencia. El tener demasiado tiempo libre los hace propensos.

    El Maestro Sabino Bastidas Colinas relata: “Los Ninis viven en condición social de verdadera marginación, discriminación y exclusión social; son chicos que están obligados a mantener situación forzada de ocio frustrante, obligatorio, impuesto, incómodo, improductivo y, por supuesto, angustiante y doloroso. Son jóvenes desocupados que buscan acomodo, que tratan de encontrar un lugar en la sociedad, que luchan para conseguirlo pero, sencillamente, no lo logran. Asimismo, están en busca de trabajos y universidades, que hacen filas, llenan formularios, acuden a entrevistas y exámenes, pero sólo reciben negativas”.

    Yo recuerdo que hace dos años viví en esta condición hace 2 años. Duré 6 meses en búsqueda de empleo y fué de lo más frustrante que ocurrió en mi vida. Fué una de las etapas más difíciles de mi vida porque sentía que tenía talento que aportar, pero parecía que a nadie le importaba. Por eso me imagino lo que han de sentir muchas de estas personas que buscan las oportunidades pero no las encuentran.

    Las autoridades tendrán que hacer algo, yo creo que deberán apostarle más a mantener baja la tasa de desempleo y no estar tan preocupados por los niveles de inflación (lo cual suele ocurrir en economías neoliberales) y también buscar dar más oportunidades educativas a la gente, de lo contrario se estaría desperdiciando mucha materia prima en nuestro país.

    Tipos de “Ninis” en México

    • Los que por falta de una orientación vocacional no se deciden a estudiar alguna carrera universitaria.
    • Los rechazados de alguna institución educativa, que por la decepción deciden dejar el estudio a un lado.
    • Los jóvenes que estudian una carrera pero la abandonan por diversos factores, que pueden ser el económico, el bajo nivel de aprovechamiento académico o que el área de estudio que escogieron no cumplió con sus expectativas y se decepcionan de estudiar.
    • Los jóvenes que, al ser de una clase social alta, deciden no estudiar ni trabajar pues tienen su futuro asegurado.
    • Los egresados universitarios que, al no encontrar empleo en un lapso de tiempo determinado se resignan a no estudiar ni trabajar.

  • Cuando los jóvenes buscan trabajo

    Ta cabrón. Uno estudia la universidad, quiere ser alguien y cuando de pronto sale a la realidad, sucede que no va a ganar más que el albañil que va a reparar el tejado de su casa, o el pintor que con su brocha, hace que la cerca sea de color azul. A todos los que buscaban una mayor igualdad, ya la pueden ver, la diferencia entre los profesionistas y los obreros ya no es tanta. Lo malo es que uno esperaría que los obreros elevaran su nivel de vida para emparejarse con los profesionistas, y no al revés.

    En España y en Europa se les llama mileuristas (porque los «gachupines» al acabar su carrera aspiran a ganar mil euros al mes), aquí ya se empieza a buscar un término, tal vez «sietemilpeseristas», aunque creo que es exagerado porque $7,000 pesos ya es bastante para aquellos jóvenes que acaban de egresar (a veces hay que empezar a pensar en $5,000 pesitos).

    Los amigos dicen, -cuando mi papá salió de la carrera, encontró un trabajo y con ese ya podía pensar en independizarse. Parecía que ya tenía la vida resuelta, lo único que tenía que hacer era ser responsable y hecharle ganas. Y ahora eso es impensable, no solo porque los sueldos no te permiten independencia alguna, sino porque las empresas se esfuerzan lo mas posible en darte el número mínimo de prestaciones, y porque sabes que tu puesto no está seguro, en cualquier momento llega el recorte.

    Este fenómeno ocurre en todo el mundo. Hace algunas décadas, ante la amenaza del comunismo, la derecha (y no fué la izquierda como muchos creen, en palabras de Anthony Giddens) creó el estado de bienestar, como una forma de evitar que la gente cayera en las garras del comunismo: -No desapareceré a los capitalistas que te oprimen, pero si haré que tengas prestaciones, seguro médico, liquidación, y vacaciones pagadas. Pero ante la desaparición de tal amenaza, hubo menos motivaciones para fortalecer el estado de bienestar que aunque no inventó la izquierda, son los que ahora la promueven.

    México es un caso extraño, porque siempre fué una sociedad paternalista. El estado benefactor en Europa fué mas bien un trato entre «oprimidos y opresores», en México fué utilizado como una forma de tener tranquilas a las masas. En el conflicto con los sindicatos ferrocarrileros, López Mateos cedió y dió mas prestaciones sociales a los sindicatos, a cambio de que estos no se manifestaran y permanecieran subordinados al gobierno, como dice Enrique Krauze, les dió pan (mas prestaciones) y palo (los reprimió).

    Ante la llegada del neoliberalismo, y la inserción al TLC (una buena idea mal ejecutada), las cosas pasaron a mi gusto, de un extremo a otro. Donde antes había «papá gobierno», ahora no hay nada, y eso mantiene a la población en la interperie. Se ha querido vender la idea de que los beneficios de los trabajadores inhiben la economía y no la deja crecer, -¿quieren una economía pujante?, hay que eliminar las prestaciones de los trabajadores, seguro social, vacaciones, y van a ver como nos volvemos tan ricos, que el trabajador se lo podrá costear por su propia cuenta y hasta le va a sobrar.

    Pero eso es una pendejada. un sofisma, una idea impuesta A fortiori. Pero no solo es eso el problema, no solo es cuestión de ideologías. Porque hemos hablado de como repartir el dinero, pero ¿como crear el dinero para que nuestros queridos jóvenes ganen más?. Es cierto que el joven debe aprender a labrarse su camino, pero si esos mismos frutos los aplicara en Suecia ganaría más.

    Resulta que nuestro gobierno (que es un fiel reflejo de todos nosotros) también es paternalista, y entonces dice: -Papi Obama, Mami Merkel, Papi Zapatero, porfas díganle a sus empresas que vengan a invertir a nuestro país, porque nosotros no podemos cuidarnos solitos. No tendrán que dar prestaciones ni respetar los derechos laborales, porfas, dénle empleo a nuestros pobres ciudadanos, que yo no puedo mantenerlos.

    Y entonces ¿que sucede cuando el joven sale al mundo laboral?. Hay trabajos mal pagados, donde se espera todo de ellos, pero la empresa busca evadir cualquier compromiso con el empleado. Y lo peor es que en muchos casos (no en todos) los empresarios no tienen la culpa. Porque en una economía como la mexicana, la cual no avanza desde hace muchos años, no pueden ofrecer nada más. Ofrecer un trabajo bien pagado significaría no tener solvencia en la empresa. Por eso en las crisis vemos que les dan vacaciones de dos semanas a los empleados, para poder solventar sus gastos.

    ¿Que pasará después?. ¿Cual será el futuro de los jóvenes universitarios que creían tener segura su independencia económica?, ¿como serán los 7milpeseros en 10 años, en un país donde los puestos con un sueldo decente están demasiado competidos y ni siquiera son seguros?. Una posibilidad es autoemplearse y empezar en eso del «entrepreneur», a sabiendas de que los «puestos de trabajo» ya no son seguros, el riesgo del emprendimiento ya no es tanta desventaja. Lo único malo es que resulta que Hacienda no tiene compasión con los microempresarios. No tienen la influencia para hacerse «pendejos» con los impuestos como los ricos, ni pueden vivir en la informalidad como los tiangueros. Si, ese sector de gente de clase media que le hecha ganas, y que es la que mantiene al país, es la mas castigada. Paradójico.