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  • Las gabi»netas» del gabinete de Peña

    Las gabi»netas» del gabinete de Peña

    El «cambio de gabinete de Peña Nieto», es algo así como el gabinete de mi computadora de escritorio (es decir, la carcaza). Si un empleado mío quien la usa para trabajar me dice que la computadora está muy lenta, tiene muchas fallas, se traba y se apaga a cada rato; entonces yo pensaría en cambiar todos los elementos que están dentro del gabinete (la memoria RAM, el procesador, el disco duro); pero bajo la lógica peñanietista, lo que yo debería de hacer es cambiar la carcasa por una que tenga lucecitas y cambiar de posición los mismos elementos que ya están en el disco duro. Se la enseñaré a mi empleado y pensará que es una nueva computadora, pero a la hora que la empiece a usar y vea que los problemas ahí siguen, me va a mentar la madre.


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    Peña Nieto ha tenido oportunidades y coyunturas que hubiera podido aprovechar para enderezar (o para tratar de enderezar) su gobierno y todas las ha desaprovechado. Una de esas oportunidades era la coyuntura de la mitad de su mandato. Dentro de esta pudo haber hecho un cambio profundo en un gabinete suyo que sirve para muy poco, y no lo hizo, solo los cambió de posición, a Rosario Robles la mandó de la SEDESOL a la SEDATU (tal vez el único movimiento que me parece de alguna forma acertado) para dejar en la primera a José Antonio Meade, el cual podría volverse presidenciable. De la Secretaría de Educación quitó a Chuayffet y colocó a Aurelio Nuño, y al Gobernador de Querétaro José Calzada Rovirosa (que dentro de los priístas es el más decente de los gobernadores de ese partido) lo mandó a la Sagarpa. Estos entre muchos otros cambios.

    Luis Videgaray y Osorio Chong, a pesar de los pésimos resultados, siguen ahí. Son los incondicionales del Presidente. Posiblemente son algo así como el poder tras el poder (debido al intelecto de nuestro Presidente) y para Peña quitarlos sería el acabose. Esto porque no sólo desempeñan papeles específicos, en los cuales están reprobados; sino por el control político que ejercen desde sus puestos.

    Con esto, el gobierno de Peña Nieto se termina condenando, ya están pensando en las elecciones de 2018 y creo que de alguna forma ya saben que este proyecto está agotado.

    Están tan «metidos en su onda» que ni siquiera han hecho declaración alguna por las descalificaciones de Donald Trump a los mexicanos. Mientras toda la comentocracia ha defendido al periodista mexicano Jorge Ramos (incluyendo a Felipe Calderón, quien ha sido severamente criticado por el periodista en muchas ocasiones), el gobierno de México no dice ni pío.

    El gobierno de México ha dejado solos a los mexicanos en Estados Unidos frente a Donald Trump. Quedarse callados, con la intención de no subir su perfil, ya no es suficiente. Ese momento ya pasó. El momento de enfrentarlo es ahora, no un día después de la elección. Es un grave error no tomarlo en serio. Sus palabras son muy peligrosas. Otros ya están siguiendo su ejemplo con ataques verbales en contra de inmigrantes de todas las nacionalidades. – Jorge Ramos.

    Y por último, me llama la atención que en Guatemala muchos sectores pidan la renuncia de Otto Pérez por haber sido parte de un esquema de sobornos (incluidas trasnacionales, sectores no gubernamentales y hasta las instituciones no eclesiásticas); mientras que aquí casi nadie se atreve a hacerlo. Aquí nos limitamos a pedir la renuncia de políticos de segundo nivel, pero el Presidente es intocable, por más lo critiques, por más lo odies, por más que lo exhibas como ignorante en cadena abierta o por Internet (eso aparte del hecho de que los ciudadanos nos limitamos a compartir memes y a echarnos a dormir).

    Y así están las cosas en México.

  • Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Ser un ávido lector no te garantizará ser un buen presidente, pero ser lo opuesto si hará que las posibilidades de que seas un mal presidente se incremente. No se puede dirigir un país sin tener las suficientes nociones de tu entorno.

    Enrique Peña Nieto y su intelecto

    Por curiosidad, me puse a analizar los discursos de nuestro nuevo Presidente de la República, y la verdad es que me parece un poco preocupante todo esto. Peña Nieto es un hombre muy bien entrenado, muy disciplinado, y sí, esa es una virtud en él. Habla de una manera clara, concisa, se presenta como un hombre conciliador (aunque cuando le das rienda suelta muestra tintes autoritarios en su persona). Peña Nieto tiene buen porte, parece ser un hombre de buen gusto, habla con propiedad. Sabe mover bien las manos, su presentación es impecable, sabe usar bien la mirada, tiene buena oratoria. El problema es que está tan entrenado que parece haber perdido toda espontaneidad. Pero en realidad no es un problema, porque un Peña Nieto espontaneo, exhibiéndose tal cual es, preocuparía a muchos.

    En estos discursos veo una muy preocupante incapacidad de su parte para profundizar de los temas de los cuales está hablando. Sí, algunas de sus propuestas parecen buenas, pero Peña muestra una profunda ignorancia sobre estas. Parece no saber de lo que está hablando. Había comentado anteriormente que parece que el PRI sabe más que es lo que quiere hacer que el PAN en el gobierno, y tiene una agenda mejor estructurada. Pero naturalmente esta no es diseñada por el próximo presidente, de esta se encargan asesores suyos y gente detrás.

    En las elecciones pasadas, López Obrador supo cubrir sus limitaciones con su gabinete dream team. Sabemos que hay temas que AMLO no domina (empezando por la economía y como generar riqueza), y a pesar de su terquedad, se dio cuenta que necesitaba ayuda urgente en algunas áreas. Las limitaciones en Peña Nieto son más profundas, porque son de forma y fondo. López podía ser el creador de las ideas y delegar a su gabinete su diseño. Peña Nieto no tiene siquiera ideales. Por lo tanto lo recomendable es que se limite a ser el ejecutor de la agenda diseñada por sus asesores. Pero esto puede ser preocupante a la hora que se tenga que tomar una decisión de último minuto y donde no pueda consultarlo ni con Videgaray o alguno de sus otros asesores.

    El PRI siempre se empecinó en ofrecer presidentes fuertes, con don de mando. Esta vez busca generar esa misma percepción sobre alguien que no tiene esas cualidades. Porque si bien a los panistas se les vio como presidentes de menos peso, con Peña Nieto incluso podemos ver a un presidente más débil por su falta de autonomía. Un Presidente al cual se le aplaudirán sus logros y se le criticará por sus errores, el es quien dará la cara, pero posiblemente no quien tomó las decisiones para lograr x o y percepción sobre su trabajo. Si Peña fracasa, los que toman las decisiones no saldrán tan afectados, porque el primero es el que tendrá que dar la cara.

    Peña y su equipo tienen una tarea difícil. Ante la inconformidad de un sector de la sociedad no podrá flaquear o mostrarse como débil. Se han preocupado por cuidar mucho esa imagen, pero el que la gente se de cuenta de que no es Peña Nieto el que se encarga de hacer todo podría terminar afectándole, porque le restará poder a su figura. Aquí aplica el dicho de que la mona aunque se vista de seda mona se queda. Peña está demasiado bien entrenado, pero parece que no hay forma de disimular sus capacidades intelectuales, que son bajas para lo que se esperaría de un mandatario.

    Para el PRI y los intereses allegados a él, su perfil fue una ventaja para regresar al poder, pero será una desventaja para ejercerlo. Cierto que un Presidente no tiene que ser un experto en todas las áreas, pero debe tener ciertos conocimientos sobre ellas. Peña en su visita a Alemania demostró desconocimiento sobre lo que sucede en la Unión Europea. Es de notar que en las visitas a los mandatarios siempre están Luis Videgaray y sus asesores más cercanos. Posiblemente las expectativas que pueda tener uno sobre su presidencia recaerá más sobre el gabinete y sus asesores, que sobre él mismo.