Etiqueta: Felipe Calderón

  • Felipe Calderón, el presidente del olvido

    Ahora si, izquierdistas, pejistas y opositodos, podrán estar contentos con Cerebro, porque ahora si estoy decidido a criticar tajantemente el desempeño del Honorable y Altísimo Presidente de la República Mexicana, Felipe Calderón (ya fué mucho de criticar a López Obrador ¿no?). No se, ya me cansé, ya estoy hasta el hastío de tener a este tipejo como presidente. Recuerdo que cuando dijeron que si AMLO ganaba la presidencia el país iba a ser un caos, que iba a haber crisis, inseguridad y no se cuantas cosas más. ¿Como está el país ahora?, es un caos, hay crisis, inseguridad y no se cuantas cosas más.El país está patas para arriba.

    En el 2006 yo voté por el PAN, fué difícil la elección entre Calderón y AMLO porque ninguno de los dos me inspiraba mucha confianza, pero pues decidí hacer lo que siempre hacía en esos entonces (y que será la última vez), votar por el PAN. No tenía muchas esperanzas sobre Felipe Calderón, pero al menos confiaba en que lo iba a dejar como estaba, que iba a haber al menos estabilidad económica (aunque digamos que tampoco lo ha manejado tan mal en este rubro, pensando en que vino una crisis de afuera); y siendo sinceros opté por el continuismo que por el riesgo que representaba votar por Andrés Manuel López Obrador.

    Demagogia y populismo de derechas.

    Felipe Calderón es un demagogo, es un presidente que nos prometió empleo, nos dijo que iba a eliminar la tenencia e iba a simplificar el pago de los impuestos. Ahora después de 4 años de gestión, ha hecho todo lo contrario. El desempleo está a la alza y a pesar de que ha habido una recuperación en este rubro después de la crisis del 2008 no se han recuperado todos los empleos perdidos, la tenencia ahí sigue, y solo la han logrado eliminar en dos estados pero por iniciativa de los gobernadores estatales (sin más no recuerdo fué el PRI de Querétaro y el PAN de Sinaloa), el pago de los impuestos es cada vez más difícil, inventaron eso de las declaraciones mensuales que es un dolor de cabeza, se sacaron de la manga el IETU lo cual complica mucho más el pago de los impuestos.

    No es mesiánico como López Obrador que se cree un bajado del cielo para rescatar a los pobres de la oligarquía maligna, pero de cierta forma Felipe Calderón se ha comportado como un populista también, digamos que es un populista pragmático. Al llegar a la presidencia, una de las primeras cosas que hizo fué entregar cheques a las familias pobres, también entregó lavadoras. O que decir del programa Oportunidades que es un programa asistencialista pero que no elimina la pobreza a largo plazo, es como «dar pescado y no enseñar a pescar». Se me hace raro que el Banco Mundial hable bien de ese programa, cuando en realidad solo sirve para contener la pobreza y evitar que las clases bajas se rebelen.

    Una vez había mencionado las formas en que las diferentes corrientes políticas mantienen a un electorado cautivo, la izquierda lo hace dando de comer y manteniendo gente, y la derecha lo hace apelando al miedo, la protección y la seguridad. La derecha generalmente gobierna para quienes tienen dinero (clases medias y altas),y que son quienes buscan un lugar estable y seguro donde vivir. Eso lo sabe muy bien Felipe Calderón y lo ha sabido utilizar bien (en lo demagógico) pero sin ningún éxito. A pesar de ser un fracaso, todavía muchos lo apoyan en la guerra contra el narco, y por más inseguro se vuelve el país a raíz de la misma guerra perdida, sienten que necesitan la mano dura del gobierno. Ese pues, es el populismo de derechas, y cuando la situación se vuelve incontrolable la gente termina por aceptar un mandato autoritario que les satisfaga sus necesidades (como también ocurre con los gobiernos populistas de izquierda). No por nada menos del 30% de los mexicanos está contento con la democracia.

    La guerra perdida contra el narco.

    No estoy en contra de que el gobierno combata al narcotráfico, pero si estoy en contra de que lo haga sin pies ni cabeza, y eso ha sido lo que ha hecho Felipe Calderón. En una guerra sensata, el mandatario hubiera empezado por utilizar a los servicios de inteligencia para rastrear a los capos y debilitarlos antes de emprender una guerra abierta contra los cárteles. Calderón (probablemente para legitimarse ante el pueblo después de unas elecciones por demás dudosas) decidió gritar a los cuatro vientos que iba a combatir al narcotráfico, utilizó todo el aparato mediático, y ¿que pasó?. Pues les dió margen de maniobra a los narcotraficantes, y si bien ha logrado incomodarlos, ha estado muy lejos de ganarles la batalla. Ya los narcotraficantes no solo pasan la droga a los Estados Unidos, sino que han encontrado cada vez más mercado en el mismo país.

    Llama también la atención que solo una pequeñísima minoría de los detenidos son del cartel del Chapo Guzmán, narcotraficante que salió sin ningún problema del penal de Puente Grande cuando gobernaba Vicente Fox. De hecho hay quienes han fotografiado al Chapo Guzmán paseándose por la playa en una cuatrimoto sin que nadie le haga nada ni lo detenga. No es raro que por eso la revista Forbes lo ponga como uno de los más ricos del mundo, como una forma para jalarle las orejas al presidente por su displicencia para con el cartel del Chapo Guzmán. ¿Habrá un pacto?. No lo sé, pero si hay algo raro por ahí.

    Su legitimidad en duda.

    No son pocos los que se atreven a decir que Felipe Calderón no ganó las elecciones. Ante el nervio que sentía la iniciativa privada de que fuera a ganar AMLO, inclinaron su balanza a favor de Felipe Calderón y los principales magnates oligárquicos (esos que no pagan impuestos) decidieron apostarle al proyecto del PAN (Madrazo era inviable porque estaba abajo en las encuestas) y movieron mar y tierra con tal de que López Obrador no ganaran las elecciones. Calderón cometió un gravísimo error que le costó un grave deterioro a la educación del país, se alió con Elba Esther Gordillo la cual le entregó los votos de los maestros del SNTE. Con eso se acercaba más a López Obrador, pero había que hacer más.

    Felipe Calderón ganó en un ambiente enrarecido, Javier Alatorre del noticiario Hechos repetía incesantemente que no podía adelantar los resultados preliminares para evitar cualquier descontento y porque estabamos en una democracia (repetía «democracia» hasta el cansancio, lo que me recuerda la máxima de Goebbels que dice que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad) y lo mismo haría López Dóriga en Televisa. La forma en que fueron llegando los resultados fué muy confusa; matemáticos de la UNAM afirmaban que había anomalías, que algo no estaba bien y que había una manipulación en los resultados. López Obrador no aceptó el resultado y solicitó que se contara voto por voto. El TRIFE dictaminó que solo se podían contar aproximadamente el 10% de las casillas, Ugalde decía que López Obrador solicitó el recuento de solo esas casillas, lo cual el siempre ha desmentido. Lo curioso fué que en el recuento la brecha entre AMLO y Calderón se acortó, efectivamente había irregularidades bastante notables en esas casillas. Si se hubieran contado todas las casillas y hubiera sido la misma constante de irregularidades que se mostró en ese 10%, AMLO hubiera ganado la elección.

    Felipe Calderón siempre tiene que asistir a todos los eventos con un fuerte dispositivo de seguridad, en gran medida por la lucha que está emprendiendo contra el narcotráfico, pero seguramente también porque sabe que su legitimidad está en duda por casi la mitad de la población y no quiere correr ningún riesgo. Calderón es el primer presidente que no se presenta a dar el informe en la Cámara de Diputados, como debería ser. Su informe termina siendo un evento privado donde van solo las personas cercanas a él. ¿Qué sería de Felipe Calderón si se presentara en la Cámara y viera a los ojos a los opositores que dicen que se robó la elección?. Yo a eso le llamo «falta de güevos».

    La negación al cambio.

    Los panistas nos prometieron el cambio, nos prometieron un México mejor, nos prometieron que nos podíamos olvidar del priato autoritario. Pero ni con Fox ni con Calderón ha sucedido así. Como ya lo había afirmado antes, Calderón lo primero que hizo fué aliarse con lo peor que dejó la dictadura encubierta del PRI: Elba Esther Gordillo. Y no solo eso, en el primer trienio, Calderón cogobernó con el PRI. Las facciones priístas y panistas se aliaron para sacar adelante las reformas, como la polémica ley del ISSSTE, el invento ese del IETU y el aumento a los impuestos. Después de las elecciones del 2009 el PAN y el PRD se debilitaron en la Cámara de Diputados y ese romance PAN-PRI se terminó.

    Calderón solo ha hecho una sola acción para acabar con los poderes monopólicos que dirigen al país: Liquidar a Luz y Fuerza del Centro. Pero no se ha atrevido a tocar al SNTE, al sindicato de Pemex, y mucho menos a los monopolios privados, lo más que ha hecho fué pedirles que pagaran sus impuestos, pero eso gracias a que Fernández Noroña y el PT publicaron un listado de Hacienda donde se mencionaba cuanto pagaban en realidad las grandes empresas.

    No tiene un plan de desarrollo.

    Una de las pocas cosas que reconozco del PRI de antaño es que tenían un plan de desarrollo a largo plazo. Al menos así lo hicieron desde Lázaro Cárdenas hasta López Mateos (antes de que se empezara a desgastar) y funcionaba, había crecimiento y había estabilidad. Con López Portillo eso se perdió por el despilfarro de dinero debido a los yacimientos de petroleo que descubrió y de la Madrid se encargó de enmendar los errores, es más con Salinas y Zedillo hubo un plan de desarrollo (que estuviera mal hecho es otra cosa). Pero con Calderón no hay nada, el país no apunta a ninguna parte. A 4 años de su gestión todavía no sabemos como le va a hacer para sacar adelante a este país. Se ha concentrado tanto en el narco que se le ha olvidado todo lo demás. El gobierno de Felipe Calderón es como un adulto que todavía no sabe que quiere hacer de su vida.

    Se ha quedado solo.

    Felipe Calderón se ha quedado solo, ya está más preocupado en la siguiente elección presidencial que en su propio trabajo como presidente. Ya no tiene margen de maniobra en la Cámara de Diputados a raíz de la derrota en las elecciones intermedias, y todos los sectores se han distanciado de él. Ya no tiene el apoyo de los empresarios. Los medios de comunicación le han dado la espalda y ahora es un deporte nacional criticarlo. Las televisoras nos presentan el «México negro de Calderón», pero no porque nos deseén mostrar la verdad, sino porque ahora la apuesta es Enrique Peña Nieto y les quieren hacer creer a la gente que el regreso al PRI es la mejor opción a todos sus problemas.

    Calderón se ha vuelto un títere de los intereses de la élite, pero ya ni estos le hacen caso. Calderón se ha vuelto un mal chiste, un presidente presente y austente a la vez.

    Si algo quisiera ver, sería un debate entre Felipe Calderón y Gerardo Fernández Noroña. Pero Calderón no tiene los pantalones para enfrentar a aquellos que dudan de su legitimidad.

  • El Despojo – Roberto Madrazo

    Calificación: 2 de 5

    Como que está de moda que políticos de reputación dudosa estén escribiendo libros para contarnos su peculiar versión de lo que esta sucediendo en nuestro país, y es más, algunos como Roberto Madrazo se atreven a jugar al demócrata como lo hace en su libro, El Despojo. Un libro donde el ex-candidato priísta para las elecciones del 2006 explica su versión sobre lo que ha venido sucediendo en nuestro país desde la Revolución Mexicana hasta el día de hoy.

    Roberto Madrazo asegura que México siempre ha estado en crisis, a excepción de los años 20 a mediados de los 40 cuando la Revolución se institucionalizó en épocas de Calles y dió sus frutos con el gobierno de Lázaro Cárdenas. Según Madrazo la Revolución empezó a decaer cuando llegó Miguel Alemán dado que este comenzó a manejar su gobierno como si fuera una empresa. A partír de ahí a pesar del crecimiento económico, los ideales de la Revolución Mexicana se empezaron a perder y todo se empezó a convertir en una simulación. En el libro abarca mucho la época de los 60’s cuando el sistema empieza a resquebrajarse, la oportunidad perdida del 65, donde su padre, Carlos Alberto Madrazo intentó infructuosamente luchar por democratizar al PRI, y los sucesos de Tlatelolco.

    Después habla del populismo de los 70’s y del neoliberalismo de los 80’s y 90’s que según el propio Madrazo le han hecho tanto daño a México. Porque a pesar de los cambios estructurales siempre dejaron el sistema vivo, inclusive con Fox y Calderón. Roberto Madrazo afirma constantemente en su libro «México muere mientras el sistema vive«. Las críticas contra el PAN, contra los gobiernos de Fox y de Felipe Calderón son constantes en todo el libro, inclusive compara sus gestiones con las de Miguel Alemán, Echeverría y López Portillo.

    En este libro, Roberto Madrazo es muy crítico con Ernesto Zedillo a quien acusó de operar desde el poder para tratar de quitarlo después del fraude electoral que cometiera Madrazo (quien lo niega rotundamente) en contra de Andrés Manuel López Obrador, y tambien de operar desde ese mismo poder para hacer que Vicente Fox llegara a la presidencia y López Obrador llegara a ser Jefe de Gobierno del Distrito Federal, quienes según Madrazo hicieron un pésimo desempeño en sus respectivos puestos.

    Lo más interesante de este libro está en que uno puede ver como ha operado y opera el SNTE de Elba Esther Gordillo. Como primero fué una herramienta del PRI para ganar votos y a la hora del quiebre, tanto Fox y Calderón lo utilizaron para la misma razón, sobre todo este último quien ganó las elecciones del 2006 gracias al SNTE.

    El libro es una mezcla de la historia de México, donde la Revolución es ensalsada tanto como en la historia oficial. Madrazo se basó en los historiadores como Enrique Krauze para hablar de la historia posrevolucionaria, pero también entra mucho subjetivismo, mentiras y medias verdades por parte de Madrazo. Es claro el rencor que le tiene Roberto Madrazo a Ernesto Zedillo y a AMLO, culpa a Zedillo directamente de la crisis del 94 y a su vez presenta a Carlos Salinas de Gortari como un gran reformador al crear el IFE pero que fué débil a la hora de tratar de tirar el sistema, o la nomenklatura, como le llamaba el mismo Salinas. Según Madrazo, Ernesto Zedillo inició una campaña de desprestigio en contra de Carlos Salinas de Gortari y toda la población se la creyó.

    Al principio del libro, si uno no supiera que está escrito por Roberto Madrazo, creería que tal vez el autor es un demócrata comprometido con el país, pero cuando uno avanza por las páginas de esta obra, las incongruencias y las subjetividades marcadas empiezan a aparecer, al grado de que el texto empieza a marear y algunas cosas empiezan a no cuadrar.

    Roberto Madrazo quiso jugar al demócrata en este libro al ser un crítico del establishment, pero todos sabemos que siempre ha sido parte de él y ha sido uno de los que más han mentido para sacarle el mayor provecho, lo tenemos cuando cometió fraude en las elecciones de Tabasco y cuando hizo trampa en el maratón de Berlín. Y ni que decir, cuando fueron las elecciones del 2006 fué el primero en aceptar la victoria de Calderón y ahora afirma no solo que el panista ganó gracias al SNTE, sino que sugiere indirectamente que se desviaron votos de Madrazo hacia Felipe Calderón, lo que confirmaría un fraude electoral.

    Como dice el dicho, «¿tu le crees a Madrazo?, yo tampoco». Para finalizar los dejo con un video de la opinión de Denisse Dresser, quien aparece citada varias veces en el libro «El Despojo». Dresser más que agradecerle las citas, le dijo en el video de Reporte Índigo, todas sus verdades:

  • Consulta Mitofsky y López Obrador. ¿Crónicas de una encuesta amañada?.

    No soy partidario de López Obrador como ya muchos de ustedes saben. La mayoría de los artículos escritos aquí han criticado a López Obrador y su movimiento. Ahora no es que me quiera poner de su lado, pero si regresamos en el tiempo al 2006 podemos ver de una forma tajante, como si hubo alguna manipulación de la información para hacer creer a la población que López Obrador no solo estaba perdiendo la amplia ventaja que llevaba ante Felipe Calderón, sino que este último le había revertido la ventaja.

    Consulta Mitofsky es una empresa de mucho prestigio no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional. Pero parece que aquella vez o habían cometido un gravísimo error en el muestreo (que sería motivo suficiente para reprobar a un estudiante de mercadotecnia universitario), o colaboraron con Televisa para hacer creer a la gente que López Obrador había perdido ventaja. Yo no se el caso de otras encuestas amañadas como afirma AMLO, pero lo que si sé es que conociendo el prestigio y la capacidad de los integrantes Consulta Mitosfky, lo más probable es que no se trató de un error sino de un engaño.

    Sabemos que Consulta Mifosky, cuando hay elecciones importantes, lanza un estudio cada mes para medir la popularidad de cada candidato frente a dichas elecciones. Para que estos estudios tengan validez (y lo sé porque yo soy mercadólogo), la forma en que se toma la muestra y se elabora la metodología debe de ser exactamente igual en todos los estudios que se levantan, de lo contrario se estaría manipulando y tergiversando la información. Es decir, se deben de levantar el mismo número de encuestas bajo el mismo nivel de confianza, margen de error y bajo la misma distribución en los niveles socioeconómicos. Pero en el 2006 Consulta Mitofsky pasó esto por alto.

    La información actualmente ya no está disponible en la página de Mitofsly (aunque en el 2006 estaba disponible y yo tuve la oportunidad de corroborar lo que mencionaba López Obrador en el noticiario con López Dóriga). Lo cierto es que el muestreo no fué igual entre dos encuestas que levantaron ellos:

    En el primer estudio, dividieron el número de encuestas asumiendo que el 61.3 de la población mexicana era de nivel bajo y 38.7 era de nivel medio y alto. Lo cual en base a la AMAI que es la asociación encargada de determinar dichos niveles socioeconómicos para realizar estudios cuantitativos, parecía que estaban en lo correcto. Ese porcentaje reflejaba la distribución real de los niveles socioeconómicos de México y en base a este porcentaje López Obrador tenía el 38% de ventaja y Felipe Calderón tenía el 31%. Hasta aquí todo va bien.

    El problema fué que en la siguiente encuesta no utilizaron la misma metodología. Gravísimo error. Porque ahora lo que hicieron fué dividir el estudio entre los dos niveles socioeconómicos. Es decir, el 49% de la muestra era de clase media y alta y el 51% era baja. Bajo este nuevo muestreo ya no concordaba con la distribución real de los niveles socioeconómicos de México y normalmente el resultado iba a tener un sesgo marcado a favor de las preferencias de las clases media y alta. Así fué y bajo este nuevo muestreo AMLO tenía el 34% de la ventaja y Felipe Calderón tenía el 35% de la ventaja. Este tipo de muestreo podría ser válido para conocer las preferencias de la clase alta y baja por separado, pero jamás para conocer la opinión de una población por completo, cuando en México la clase baja es más numerosa que la clase alta.

    No creo que haya podido haber un error, porque hasta un estudiante de mercadotecnia a mitad de su carrera sabe que este es un error garrafal. Más bien creo que se quiso generar la percepción de que López Obrador estaba perdiendo la ventaja. A continuación les dejo el video donde López Obrador habla sobre este error con López Dóriga:

  • La Isla Presidencial.

    -Jajajajaja. Cerebro no puede dejar de reír. La verdad que ahora sí se la rifaron. El Hugo Chávez kikeándose a Evo Morales, el rey de España cocinando a la presidenta de Chile Bachelet. Jajaja

    Se preguntarán por qué Cerebro se está muriendo de risa. Es porque unos ingeniosos cartonistas sacaron una caricatura vía internet llamado «La Isla Presidencial». La historia va así. Se supone que los mandatarios de iberoamérica están en una cumbre y Lula da Silva los invita a pasear en su barco. Se acercan a una tormenta. Álvaro Uribe y Hugo Chávez discuten a donde deben llevar al barco, si a la «izquierda» o a la «derecha», lo cual ocasiona que estrellen el barco contra un conjunto de rocas y terminen todos perdidos en una isla. La misión será ver como se salvan y logran regresar a sus países de origen. Pero sus diferencias ideológicas lo hará todo mucho más difícil.

    Estas caricaturas han tenido muchísimo éxito y rebasan el millón de visitas. Los creadores han tratado de promocionarlos por todo el continente, con diferentes resultados (algunos les abrieron las puertas y otros de plano los censuraron), pero lo bueno es que están a la vista de todos en Youtube.

    A continuación pueden ver los 4 videos de la Isla Presidencial que se han creado. Espero que les guste mucho:

  • Felipe Calderón no es bienvenido en Ciudad Juárez.

    Como todos sabemos, Ciudad Juárez es actualmente víctima del crimen organizado y del narcotráfico, al cual trata de combatir el presidente Felipe Calderón. Pero resulta que no todos están de acuerdo en que el presidente haga visitas a esta ciudad para prometer que va a acabar con el crimen. Y es que la batalla al narcotráfico ha hecho enfurecer tanto a los «narcos» que más que ver paz, se ve cada vez más violencia en las calles.

    El reclamo viene por parte de una señora a quien le asesinaron a un hijo. Las palabras dirigidas al presidente rozan el llanto, tanto Calderón como su esposa Margarita con una cara de «no se que decir», y todos los presentes en dicha reunión aplauden los comentarios de la señora. Lo que sé es que los juarences están hartos de tanto crimen, y quieren más resultados, no palabras.

  • Son muchos los que quieren que renuncie Felipe Calderón

    Algunos posts antes, había hablado sobre el desempeño de Felipe Calderón, el cual me parecía gris, y creo que no mucha gente está contenta con el desempeño del presidente en los últimos meses, sobre todo en materia de impuestos, y tambien por los que se quedaron sin empleo después del (necesario) cierre de Luz y Fuerza del Centro.

    Pero oh sorpresa me llevo al ver en Facebook un grupo que se llama «a que en 30 días juntamos 1,000,000 que quiere que renuncie Calderón«. Si contamos la gente que tiene acceso a Internet y en especial que tenga una cuenta en Facebook, sabremos que esa cifra es imposible de alcanzar y pareciera que dicho grupo está lejos de lograr su meta. Pero si tomamos en cuenta que en 20 días se han unido 162,000 personas al grupo (la gran mayoría de clase media), podremos ver que es mucha la gente que está inconforme con el desempeño del presidente, y que el grupo ha podido conseguir a un gran número de adeptos.

    Yo no soy ningún experto para saber que es lo que hay dentro de la mente del presidente de México, no lo conozco, y ni siquiera conozco mucho su forma de ser. No sé si es una persona íntegra, o es una persona corrompida. No lo sé, y todos nuestros juicios sobre la persona de Felipe Calderón se basan en conjeturas y en lo poco que podemos saber de él, que es en base a las declamaciones formales que hace al pueblo. No sé si su integridad deba de ser admirada, o bien, es tan escasa que merece los adjetivos e insultos de «enano pelón», «espurio», «fecal», entre otros.

    Lo que si se es que los que se han unido a este grupo, no son ni todos seguidores de AMLO, o gente con tendencias  de extrema izquierda. Yo puedo decir que 2 de cada 10 contactos que tengo en Facebook se han unido a este grupo, y muchos de ellos habían votado por él, en las elecciones del 2006, e incluso en algún momento lo habian defendido y habían opinado que el presidente estaba haciendo las cosas bien.

    ¿Que es lo que está pasando que hace que muchas personas denosten y vilipendien al Presidente de la República?. Creo que mucha gente está en contra por razones muy diferentes. Están los opositores de siempre, pero también están aquellos que están molestos por las medidas impopulares que ha tomado Felipe Calderón. Si, son muchos los trabajadores liquidados de Luz y Fuerza del Centro, pero son millones a los cuales nos subieron los impuestos, y que también hemos sufrido una escalada de precios donde nos llevamos la sorpresa de ver que todos los insumos, desde los básicos, hasta los lujos, habían subido de precio.

    La gente ahora tiene medios para expresarse que no tenían antes. Ahora existe Internet, existen los blogs, existe Facebook, Twitter y muchas otras redes más donde anuncian su inconformidad, e invitan a los demás a unirse. Algo que creo que beneficia a nuestra democracia, y que hace que el desempeño de las autoridades esté más vigilado por los ciudadanos.

    Ahora son 160,000 voces las que se han levantado en contra del presidente. Pero también hay otros temas de interes social por los cuales los ciudadanos reclaman, y aprovechan los nuevos medios.

    Por cierto, si quieren ingresar conocer a este grupo, hagan click aquí.

  • ¿Será Enrique Peña Nieto el próximo presidente de la República?

    Hace unos días revisaba un estudio realizado por GEA-ISA, donde se encuestó a los ciudadanos mexicanos (una muestra del total), donde se les preguntaba sobre el desempeño del presidente (que cada vez viene siendo más negativo según la ciudadanía), y sobre las preferencias electorales que los ciudadanos tienen en este momento.

    Algo que me llamó la atención sobremanera, es como está resurgiendo el PRI, y no solo eso, sino como emerge la figura de Enrique Peña Nieto. Y de continuar las tendencias que muestran las gráficas del estudio, sería casi un hecho que el gobernador del Estado de México fuera a ser el siguiente Presidente de la República.

    Hace dos años, el PAN tenía las de ganar en las preferencias electorales, pero con el paso del tiempo, el PRI ha logrado arrebatarle esa privilegiada posición. Esto debido a la percepción del ciudadano sobre el desempeño del gobierno, y sobre todo a la pésima campaña intermedia que realizó el PAN, en ese momento conducido por Germán Martínez. En tanto que el PRD, después de la «quemada» del 2006 se ha mantenido divagando en el tercer lugar de las preferencias electorales.

    Las malas noticias para el PAN no quedan ahí. Y es que si bien, como partido tiene más seguidores que el PRD, cuando entramos al tema de los posibles candidatos para el 2012, los panistas no tienen ningún candidato fuerte. Los candidatos con mejor valoración por parte de los ciudadanos son con un contundente primer lugar, Enrique Peña Nieto del PRI, Marcelo Ebrard del PRD en segundo, y Beatriz Paredes del PRI en tercero. La primera panista Josefina Vazquez Mota aparece en cuarto lugar, pero muy alejada de los primeros tres contendientes, y es la única que aparece con una valoración positiva.

    Si no pasa nada raro dentro de los partidos (y esto es que las tribus internas terminen por presentar a un candidato que no sea el más rentable electoralmente), el PRI presentaría a Enrique Peña Nieto, el PRD a Marcelo Ebrard, y el PAN a ¿quien sabe?.

    Peña Nieto es una persona muy carismática que ha tenido el apoyo de las televisoras (sobre todo de Televisa) que se han encargado de hacerle publicidad sin ningún costo. Tiene una valoración positiva en el Estado de México, y por si fuera poco, está guapo (como dije alguna vez, «ser carita es populismo»).

    Por su parte Marcelo Ebrard ha sido bien evaluado en el DF, además que es el único candidato del PRD percibido como racional y moderado (a pesar de haber apoyado a López Obrador). No tiene la fama de Peña Nieto, pero para muchos podría ser la opción de una izquierda moderna en el país. Aun así, la tendrá difícil para poder pelear con Peña Nieto, si es que este último es elegido candidato presidencial por parte del PRI.

    El PAN vive un momento crítico, donde debe reorganizarse y tratar de recuperar la credibilidad que ha perdido en estos últimos años. Además de intentar generar una reconstrucción de partido que sea positivamente percibida por el ciudadano, deberá «construír» a un candidato lo suficientemente fuerte para contender en las elecciones. En el 2006 al no lograr esto último, optó por la campaña del miedo y los panistas se salieron con la suya. Pero esa estrategia está bastante desgastada y ha terminado por ser un arma de dos filos del PAN.

    Lo que me preocupa de Peña Nieto es que su posible ascenso al poder no se deba tanto al buen desempeño como gobernador, sino a la gran promoción que le han hecho los medios de comunicación. Además se le ha visto muy de cerca con Carlos Salinas de Gortari, y se dice que es uno de sus hombres. Lo preocupante es que por el rápido hartazgo por «las demás opciones», los ciudadanos prefieran el regreso del partido y del status quo por el cual trataron de luchar.

    Es el hartazgo a una democracia que los opositores al «priato» no han logrado todavía consolidar, al no haber logrado tumbar de todo la maquinaria priísta que se había empezado a construír desde hace más de 70 años (y que alguna vez funcionó, pero que luego cayó en un desgaste que dañó y corrompió al país). Y las preguntas vienen al aire, ¿si llega Peña Nieto a la presidencia, continuará el estado democrático y la división de poderes, o se encargarán de reconstruír la maquinaria priista?, ¿si llega Peña Nieto cual será el papel del PAN y del PRD. Se atreverán a aliarse, a pesar de las disputas del 2006?.

    Creo que el riesgo que tiene Peña Nieto en su camino a la presidencia está en las elecciones internas. Beatriz Paredes y las otras corrientes priístas no parecen estar muy contentos con que Peña Nieto sea el elegido, y he ahí el peligro para el gobernador mexiquense. Pero yo creo que si logra sortear ese obstáculo, ya va a ser difícil que alguien lo pare.

  • La mitad de Felipe

    Felipe, Felipillo, El Hijo Desobediente, Fecal. El presidente al parecer tiene muchos apodos y son fáciles de recordar, pero lo difícil de hacer es una evaluación de la primera mitad de la presidencia de Felipe Calderón.

    Es difícil hacer una evaluación porque a Calderón le tocó gobernar en un momento difícil para nuestro país y para el mundo en general. Además sabemos que el presidente actualmente no tiene la misma cantidad de poder que tenían sus antecesores priístas de hacer y de deshacer lo que quisieran en el país. Ahora el presidente tiene que lidiar con poderes fácticos, con la oposición y otras entidades dentro del país para poder imponer su estilo de gobernar.

    Si evaluaramos al presidente como el responsable de la situación actual del país, seguramente sería reprobado. El país sufre crisis de inseguridad, económicos (aunque los números dicen que comienza la recuperación) de liderazgo y de salud. Pero también es cierto que su antecesor Vicente Fox no atendió los problemas de seguridad, también es cierto que la crisis viene de fuera, y también muchas otras cosas que no se le pueden achacar directamente al presidente.

    Pero es cierto que tampoco estamos ante un gran desempeño en la silla presidencial. El combate al narcotráfico está muy lejos de lograrse, y se están perdiendo muchas vidas en el transcurso, es cierto también que la calidad educativa ha descendido en el primer triénio de Felipe Calderón (con la complicidad de Elba Esther Gordillo), y no podemos negar que el desempeño del Presidente y del Secretario de Economía en el problema de la crisis económica mundial no ha sido muy buena, y que las reformas fiscales propuestas por el ejecutivo han castigado a quienes si pagan, y no han logrado hacer que paguen los que no lo hacen. De su mandato heredamos el malogrado IETU, y un aumento general a los impuestos.

    También es cierto que Calderón no ha cumplido muchas de sus promesas. Había prometido generar empleos y lo único que ha habido son puertas cerradas, también prometió bajar los impuestos y estimular la competitividad cuando en realidad ha hecho lo contrario. Un emblema es la fotografía del cartel donde había prometido acabar con la tenencia, la cual es recordada a cada rato cuando Felipe anuncia impuestos nuevos.

    Pero no podemos subestimar las cosas positivas que ha logrado en el país. Logró regresar el respeto a la investidura presidencial que con Vicente Fox había sido una broma, y también logró acabar con una empresa ineficiente como es Luz y Fuerza del Centro. También ha logrado mantener el orden en un país que es una olla de presión a punto de explotar, cuyas humaredas se llevaron a su amigo Juan Camilo Mouriño.

    También ha causado polémica como con la reforma a Pemex, que fué interpretada de una forma diferente por los distintos sectores del país, y que al final no logró pasar como el quería. Y que decir de su legitimidad, la cual sigue siendo severamente cuestionada por más de un tercio de la población.

    Lamentablemente el presidente se ha quedado solo, ha sido criticado por los empresarios por su reclamo a pagar sus contribuciones, ha sido severamente criticado ya no solo por sus opositores que cuestionan su legitimidad, sino por la clase media que tendrá que pagar más. Y es por eso que las calificaciones que obtiene Felipe Calderón actualmente no son positivas, y no solo lo reflejan los números, sino la estrepitosa derrota que tuvo su partido en las elecciones intermedias.

    No creo que Calderón sea un mal presidente. Creo que hemos tenido que tolerar a varios mucho más ineptos que él en sexenios pasados. Pero si me atrevo a decir que su mandato ha quedado en la mediocridad, que ha sido gris. A veces suele ser demasiado decisivo, pero también suele ser demasiado titubeante en aquello donde se debe de ser decisivo. Y en estos 3 años tendrá que lidiar con una mayoría opositora en el congreso, para lo cual deberá tener un as bajo la manga, porque… the time is running out.