Etiqueta: Felipe Calderón

  • Intromisiones

    Intromisiones

    Cuando uno trata de imaginar las razones por las que Washington decidió espiar seriamente a Felipe Calderón termina por convencerse de que la única manera en la que alguien puede creer que el ex mandatario mexicano es una persona peligrosa es por un malentendido… A continuación una propuesta de cómo pudo haber ocurrido:

    Barack Obama, Felipe Calderon

     

    21 de enero del 2007, 01:23 horas. Dos agentes de la CIA empiezan a cubrir su turno de la madrugada cuando se les ocurre una idea: grabar las conversaciones telefónicas que el presidente mexicano sostenga en un lapso de veinticuatro horas. El objetivo es simple; echarse unas buenas carcajadas antes de empezar su próxima jornada laboral.

    Lo que encontraron al día siguiente, sin embargo, los sorprendió.

    Llamada registrada a las 03:31 horas del 21 de enero del 2007.

    —Bueno, eh, uhm,… quiero hablar con el encargado del despacho.

    —Él habla.

     

    —Did he say “encargado del despacho”?

    —He must be talking with a national secretary.

     

    — ¡Soy yo!

    —Sí señor, ya lo noté.

    —Ya sé que, ehm, es un poco tarde, uh, pero quiero consultarte sobre algo.

    —Aja, pero antes de que continúe, dígame, ¿ha estado beb…

    — ¡No, no, no!… Bueno, un poquito; es que recordé que había unos “Cabritos” con los que no había acabado, y, pues, ya sabes como soy de, uhm, perseverante.

     

    —Apparently he has been working a lot; he sounds tired.

    —Yes, but, what is “cabrito”?

    —Well, I remember that is a word that the mexicans use to talk about an enemy.

    —I see. So he has been studying the moves of the “Zetas” or another cartel.

    —Now we know that he’s talking with the secretary of defense.

     

    —Definitivamente, señor.

    —En fin, ehm, estaba ya por irme a la cama cuando me pregunte “¿qué tan poderoso sería un “caballito” combinado?”, y. ehm, quién mejor para responder eso que mi consultor de cabecera.

    — ¿Un “caballito” combinado”? ¿Se refiere a uno hecho con varias…

    — ¡Claro!, ¡uno patrocinado por todas las empresas!

     

    —I don’t understand, it seems that they are talking in a kind of…

    —Wait a minute!, he said “horse”, maybe he’s talking about the war… I get it!, he wants to create special fighting groups with people different forces.

    —You say commands with militaries, police officers, special agents…

    —This guy is smarter than what I thought.

     

    —Definitivamente sería muy fuerte, por no decir peligroso.

    — ¿Sólo peligroso? No, pues, una vida sin riesgos no es una vida de hombre, ¡¿qué no?!

     

    —Did you listen to him?

    —The man won’t rest until he finishes with everyone.

     

     

    — Como usted diga, señor, ¿me necesita para algo más?

    —Pues, uhm, nada más para que me mandes pronto lo mejor que tengas en tus reservas.

    —No hay problema.

    —Perfecto, perfecto…

    —Ahora, si me disculpa, volveré a descansar.

    —Sí, buena idea, mañana será un día duro… especialmente para mí.

     

    —We need to follow him closely.

    —Absolutely.

     

     

     

     

  • Hasta se extraña a Felipe

    Hasta se extraña a Felipe

    Algunos conocidos usaron sus redes sociales para pedirle disculpas a Felipe Calderón, y decirle, perdón Felipe, perdón. Yo no comparto ese sentimiento del todo, pero sí lo que origina dicho sentimiento. Felipe Calderón tuvo muchos defectos como Presidente (y también virtudes), pero no basta siquiera un año con el nuevo gobierno para que por medio del contraste, se respire un poco de nostalgia por el otrora Presidente de un partido que lucha por su supervivencia. No quiero con este listado justificar los errores de Felipe Calderón, pero sí estoy de acuerdo en esa odiosa comparación donde sale ganando frente a Enrique Peña Nieto.

    Hasta se extraña a Felipe

    1.- Con Felipe Calderón vivimos una crisis en el 2008 que vino de afuera. Se podrán criticar algunas de las estrategias para afrontarla, pero la realidad es que Felipe Calderón dejó una economía sana, estable y con las reservas a la alza hasta alcanzar su máximo histórico. Cierto que esta macroeconomía sana no se ha reflejado en la microeconomía. Pero con Peña Nieto, la historia es diferente. Luego de que extrañamente, medios como The Economist vieran a nuestro país algo así como la nueva potencia de Latinoamérica, el sueño se desmoronó. Las expectativas del crecimiento han ido a la baja, el desempleo aumenta, no hay inversión, negocios empiezan a cerrar. ¿Qué rayos le hicieron al estado económico que les dejaron?

    2.- Debido a la inoperancia del PAN y al PRI en el congreso, se aprobaron muy pocas reformas, y algunas de ellas (como la energética prosperó poco). El PRI de Peña Nieto firmó el Pacto por México. A diferencia del PAN, el PRI de Peña Nieto no tuvo barreras para aprobarlas, y aún y así, aprobó reformas igual de pequeñas. Con todo y que políticamente tuvieron capacidad de realizar reformas más grandes. Ah y claro, recordar que ellos mismos bloquearon las reformas durante 12 años cuando estaba la oposición.

    3.- A Calderón se le ha criticado la guerra contra el narcotráfico. Creo que la estrategia fue la equivocada, además de estar precipitada. El PRI que tanto criticó a Calderón (incluída gente como Humberto Moreira, que pugnaban porque el panista fuera juzgado en La Haya), no solo siguió con la misma estrategia, sino que por medio de los medios oficiales, ha ocultado y manipulado las estadísticas de «los muertos de Peña Nieto». Con el PRI de Peña los capos ya no entran a la cárcel, sino que los delincuentes salen de ella o son exonerados (Caro Quintero, Raúl Salinas).

    4.- Un sector acusó de fraude electoral a Felipe Calderón en el 2006. Sin entrar en polémica de si hubo o no hubo fraude en ese entonces, en esta ocasión el PRI impuso a us candidato por medio de las televisoras, pero sobre todo, se aprovecharon de la pobreza e ignorancia de la gente a la cual la compraron por un voto.

    5.- Oportunidades tuvo muchos defectos en el régimen panista, pero era un programa donde se ayudaba a la gente que estaba dispuesta a salir adelante (se les condiciona las ayudas a cambio de que los hijos saquen buenas calificaciones, que la madres asistan a capacitación). En teoría, sigue existiendo. Pero la punta de lanza del PRI de Peña ha sido la Cruzada contra el Hambre, totalmente asistencialista (de lo cual criticaron tanto al PAN) y orientada a «ayudar» a las personas que viven en algún lugar donde habrán elecciones.

    6.- En el gobierno de Felipe Calderón, los ciudadanos, tales como los del movimiento #YoSoy132, podían manifestarse pacíficamente sin que las autoridades coartaran sus libertades. Desde la llegada de Peña Nieto, se han utilizado pseudo anarquistas para reventar las manifestaciones, donde varios inocentes han sido apresados. En cambio, son muy displicentes con los maestros de la CNTE, que bloquean el aeropuerto de la Ciudad de México, bloquean la Cámara de Senadores y dejan a los niños sin clases, sin que sean sancionados.

    7.- Calderón devolvió el respeto a la figura presidencial después de lo que fue Fox. Peña Nieto es visto como un bufón, un títere, un ignorante, una persona sin el más mínimo sentido de la ética.

    Solamente en cuestión de educación, donde Calderón negoció en las elecciones del 2006 con Elba Esther Gordillo, lo cual se tradujo en la degradación de la calidad educativa, podría ir ganando el PRI (quienes apresaron a la ex líder sindical), pero tampoco vemos voluntad para mejorar la educación.

    No trato de convencer a la gente lo bueno que fue Calderón. Sino hacer notar que ese sentimiento de nostalgia, incluso por críticos suyos, tiene fundamentos.

  • Castañeda y la «guerra de Calderón»

    Castañeda y la «guerra de Calderón»

    Hablaré de lo de Cassez más adelante debido a que quiero recabar más información como para escribir algo que valga la pena sobre eso, pero lo haré. Más bien hablaré de un tema relacionado, sobre todo porque también tienen que ver Genaro García Luna y Felipe Calderón, y lo que toca es la guerra contra el narco, lo que muchos llaman, la Guerra de Calderón. Resulta que hoy una amiga mía (encargada de la organización de este evento), estudiante del ITESM acá en Guadalajara, me invitó a la presentación del libro «Los Saldos del Narco, El Fracaso de una Guerra» que escribieron el ex canciller Jorge Castañeda y Rubén Aguilar. Sobre Castañeda puedo compartir algunos puntos de vista, otros definitivamente no, pero le puedo dar la autoridad moral como para ir a una conferencia suya y saber que va a ser muy fructífera, así lo fue.

    Castañeda y la "guerra de Calderón"

    Comparto yo la mayoría de los puntos de vista de estos dos autores. Lo primero que me sorprendió fue el currículum de Jorge Castañeda. Todavía me pregunto por qué tenemos en la silla presidencial a alguien tan poco preparado, cuando alrededor existen eminencias en cuanto a trayectoria y estudios. Ellos argumentan que esta «guerra contra el narco» se llevó a cabo (así la llamó Felipe Calderón el día que la «presentó en sociedad») porque quería legitimarse después de todas las dudas sobre su llegada a la presidencia (a lo que ellos consideran que este arribo no fue fraudulento).  Pero afirman que esta estrategia está fundamentada en tres falacias: 1.- Qué Calderón justificó esta cruzada debido a una supuesta crisis de violencia cuando los indicadores decían que estábamos en el mejor momento y no en el peor, 2.- Se justificó con el argumento de que «la droga es un problema grave y esta le puede llegar a tus hijos» cuando tenemos un índice de consumo bajo en comparación con muchísimos países, y 3.- La supuesta penetración del narco en el gobierno cuando esta era mucho menor que años atrás.

    La crítica al combate contra el narcotráfico es fuerte.  Dicen que una nación como México tiene recursos limitados para atacar la inseguridad y critican que Calderón decidiera atacar el «problema del narco» en vez de atacar los problemas de violencia común que son los que más afectan a la sociedad. Castañeda tiene fe en que con Peña Nieto eso cambie y consideran que hay indicios de que así será. Si bien la estrategia va a cambiar, en lo personal el gobierno de Peña Nieto no es algo en lo que confíe mucho.

    Hasta aquí el diagnóstico me parece acertado. Pero siento un poco eso que Denise Dresser le achacaba a López Obrador donde afirmaba que el diagnóstico era muy bueno más no así las soluciones propuestas. Sugieren que México debe de dejar pasar la droga a Estados Unidos, en esa parte tal vez sí estoy de acuerdo porque ciertamente, como dicen los autores, el tráfico de drogas siempre va a existir. y quienes tienen que lidiar con el problema son, los estadounidenses. Pero creo que falta la parte que tiene que ver con el tejido social y la falta de oportunidades. Cierto que sin una «guerra» tan fuerte el problema no se nota tanto, pero no creo que sea algo muy tolerable el hecho de que ciudadanos mexicanos ingresen a las filas del narco en búsqueda de una mejor suerte. Este tema no fue tocado y un estudiante los cuestionó por este hecho. Si bien antes las cosas «eran mejor», creo que tampoco se estaba haciendo lo correcto y en este sentido Castañeda creo trató de justificar la displicencia de Fox ante el fenómeno del narco.

    Sugiere Castañeda la legalización de las drogas. En este tema no me gusta mucho opinar porque creo que es demasiado complejo y no lo conozco tan a fondo, pero dice algo cierto. Existen países que están preparados para implantar ciertas medidas, mientras que otros no lo están. El habla de temas como el aborto, la legalización y dice -México no está listo para aprobar la legalización de las drogas… Pero el Distrito Federal sí-. Yo extrapolo esto que dice a medidas como el Consenso de Washington y otras medidas económicas aplicadas estandarizadamente a la mayoría de los países sudamericanos que viven diferentes realidades.

    De igual manera comenta que es una falacia esa frase de -Como México no hay dos- y que en esta frase se sustenten muchas cosas. Con la globalización, los países en muchas cuestiones ya no son tan diferentes. Pero afirma que no se puede saber con certeza el resultado de implementar la legalización de las drogas en diferentes países porque hay muchos detalles que deben de ser tomados en cuenta.

    Por último comentan que es falsa esa teoría de que esta guerra fue impuesta desde Estados Unidos, afirman que «Calderón decidió solito», Castañeda afirma que Estados Unidos está muy poco preocupado por el problemas de las drogas en su país, las intenciones de bajar su nivel de consumo son pocas.

    Muy fructífera la charla y muy bien organizada. Pero me queda esa sensación de que Castañeda sabe más, bastante más. Su trayectoria y sus antecedentes políticos controvertidos me lo sugieren. Y bueno, es natural que un político en las altas esferas del poder no comparta «todo lo que sabe» al ciudadano común.

    P.D. Por cierto, yo no soy el de la imagen, yo aproveché para tomarles una foto de cerca y ya después saludarlo, muy amables y accesibles ambos. También me extrañó la escasa respuesta a mi cobertura en Twitter, pero después de recibir más de 10 retweets por haber puesto «Escassez de justicia» entendí que todos estaban en «otro lado».

  • Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    Llegó la hora de despedir a Felipe Calderón desde este blog. Ya no será más nuestro Presidente de la República. Y ahora tendrá que esperar sentado (en Estados Unidos) a la historia, quien con el tiempo le dará un veredicto. Porque muchas veces no solo se trata de él, sino del contraste que se puede hacer contra el que lo suceda (en este caso Peña Nieto).

    Felipe Calderón se despide, adiós Calderón.

    ¡Ay!. ¡Difícil poder evaluar correctamente a Felipe Calderón!. Yo estoy convencido que no fue un buen presidente (algunos todavía no conocemos un buen presidente en nuestras vidas y posiblemente tendremos que esperar un sexenio más). Pero a la vez, creo que no fue tan malo como muchos otros (sobre todo los tricolores de las últimas décadas). No fue bueno porque si comparo a mi país del 2006 al de ahora no se ven muchas mejoras, posiblemente estábamos mejor en ese entonces (tomando en cuenta también que le tocó una crisis mundial y quien sabe que más). Podríamos evaluarlo por sus intenciones y su voluntad: ¡Fue valiente con el narco! ¡al menos le echó ganas!. Pero lo que cuentan son los resultados y siendo realistas, México no está bien, o al menos como podría estarlo.

    Creo que también la evaluación de Calderón va un poco en función a la postura ideológica de quien lo juzga. Algunos afirman que fue un gran presidente por su «mano dura» y otros que fue un pésimo presidente por su «mano dura». Pero lo cierto es que México tiene que enderezar el rumbo, y si se debe de enderezar es porque va chueco, y si va chueco es porque algo no se está haciendo bien, y si algo no se está haciendo bien es porque los principales agentes de este país, entre los cuales se encuentra el Presidente (que aclaro que no es el único, pero sí importante) están fallando en algo. Calderón, al igual que su antecesor, no tocó el aparato corporativo que aqueja al país. Hasta al final de su sexenio, pudo impulsar una reforma (la laboral). El PRI al llegar con todas sus estructuras y mayor capacidad de maniobra, seguramente aplicará todas esas reformas que el PAN intentó pasar, porque fueron bloqueadas… por el PRI.

    Con la salida de Calderón se va un PAN que no fue. Al cual muchos le tuvieron fe (y que en el 2000 incluso recibieron el voto útil de la izquierda), y ese cambio se quedó a medias. Ese «gran salto para el PAN solo fue un pequeño paso para los mexicanos». Calderón dejó a su partido como la tercera fuerza política, debilitado debido a los jaloneos entre el y sus opositores, y en un «me quedo a medias» respecto a la controversia electoral pasada. Calderón se portó como priísta a veces. Designó por dedazo a los presidentes de su partido.

    Se pueden mencionar logros del mandatario (estabilidad macroeconómica, programas sociales como Oportunidades o el Seguro Popular), pero en lo particular su gestión no me deja un buen sabor de boca, fue un gobierno totalmente gris, lo único que lo podría enclavar en la historia como «alguien» es el asunto del narcotráfico y no necesariamente para bien.

    Calderón quedó a deber, eso no es ningún secreto. Las «buenas intenciones» no bastan. Calderón llegó a la Presidencia en medio de una controversia y la entregó dentro de otra. Y quienes cuestionan al michoacano lo hacen cómplice de las dos. Máxime que a diferencia de muchos otros panistas, se apresuró a reconocer a Peña Nieto como el Presidente Electo que ganó dentro de unas «elecciones limpias» mientras sus colegas partidistas tenían denuncias en contra del mexiquense en sus manos. A estas altura, los que estamos a pie, no podemos saber con certeza si hubo un pacto o en que consistió (lo que más se sabe es la afirmación de algunos panistas que aseveran que así fue). Normalmente el tiempo suele clarificar lo sucedido en los procesos electorales, y si la posición de sus opositores fuera la cierta, seguramente la historia no juzgaría bien al presidente saliente.

    El tiempo situará a Felipe Calderón en su justo lugar. Prefiero no tomar una resolución definitiva, y darle tiempo al tiempo para que los mexicanos junto con la historia podamos tener un veredicto final. Posiblemente con el tiempo y con el saneamiento de la polarización, estemos en una posición más racional para hacer un juicio justo a este personaje que ya se va.

     

  • Un grito de la independencia diferente

    Un grito de la independencia diferente

    ¡Viva México! ¿Viva qué?. Empezando porque los «héroes que nos dieron patria» a veces son más mitología que figuras heroicas.

    Un grito de la independencia diferente

    Para muchos mexicanos existían los suficientes motivos para no dar el grito de la clásica manera, y es que para muchos este grito no vale tanto la pena, porque a pesar de que lo que se festeja es la independencia, esta palabra pareciera no ser tan trascendental en la vida pública del país. No recuerdo en la historia de nuestro país que en varias plazas, al mismo tiempo, se utilizara al grito para repudiar al presidente electo y a su partido que entrarán al poder en diciembre. Y debe de haber una razón de peso para que estas manifestaciones se hayan llevado a cabo. Hay muchas y las conocemos.

    Gritos como ¡Viva México sin PRI! al tiempo que el Presidente o Gobernador daba el grito, ¡Fraude, Fraude!, y otros gritos más se hicieron sentir en las diversas plazas.  Las televisoras por supuesto, hicieron lo posible para que no salieran en la transmisión estos gritos que fueron mayoría. Posiblemente en el caso del grito en el Zócalo, pusieron un audio grabado, a sabiendas de que desde hace semanas se había orquestado este grito. Aún así, no pudieron tapar todo, al Presidente Felipe Calderón lo apuntaron con varios rayos láser. En el caso de la Ciudad de México, la plancha del Zócalo ni siquiera se llenó, y gran parte de los que asistieron, lo hicieron para manifestarse en contra de lo sucedido en las pasadas elecciones.

    Felipe Calderón había invitado a Enrique Peña Nieto al grito, pero este último declino alegando «un pozole con su familia en privado». Sabemos que las razones fueron otras, y aquí me pregunto si Peña Nieto será el primer Presidente de la República que no irá a dar los gritos de independencia, al menos en el Zócalo. El Presidente Electo es el que llegará al poder con una mayor animadversión, posiblemente en la historia de México. Como decía Javier Solórzano, las acusaciones que ciñen sobre él, sobre como llegó a la presidencia quedarán ahí para siempre. Es decir, como una mancha de esas que no se quitan, la huella de la compra de las elecciones quedará en la historia.

    Hace unos días hablé sobre como el movimiento #YoSoy132 mostraba signos de deterioro. Pero independientemente del rumbo que pueda tomar este movimiento, la chispa ha quedado encendida. Algo así como el #15M de España o el #OcuppyWallStreet de Estados Unidos. Estos movimientos comenzaron muy fuertes y se fueron apagando debido al cansancio. Pero cuando hubo alguna razón para manifestarse, el ambiente se volvió a cimbrar. Como en el caso de España, donde el presidente Mariano Rajoy, decidió aumentar el IVA, lo cual hizo que centenas de miles de personas salieran a las calles. Ahora con la coyuntura del grito, muchos mexicanos que parecían dormidos volvieron a despertar, y esta dinámica podría ser un dolor de cabeza para Peña Nieto y el PRI, dado que una mala decisión que tome dentro de su presidencia podría desatar una manifestación sin precedentes.

    Este ambiente podrá ser positivo. Porque tal vez orillará al PRI a gobernar bien, aunque eso implique desprenderse de algunos intereses (se habla de que podría venir una bonanza económica para México y el PRI podría aprovechar esa coyuntura). Aunque también se corre el riesgo de que se tomen decisiones cortoplacistas para generar un clima de progreso, que tenga como consecuencia serios estragos a largo plazo (como el ex presidente ahora mentor de Peña Nieto). Seguramente los medios de comunicación mainstream se enfocarán en hablar de lo bien que está gobernando Peña Nieto, aunque con la caída de su reputación, posiblemente su voz ya no tenga tanto impacto como antes.

     

  • Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?

    Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?

    Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?Posiblemente el 2012 explica el 2006. No quiero naturalmente caer en maniqueísmos donde por consecuencia crea que López Obrador es un mártir ni por el estilo; al igual que sus contrapartes no veo una convicción democrática en él (esto merece otro artículo), pero al parecer no se equivocó en lo que demandaba (aunque aclaro, que bloquear Reforma en mi punto de vista fue una decisión muy imprudente y equivocada). Calderón me ha confirmado lo que pasó en el 2006, y es que un poco antes de las elecciones, ya con las denuncias de Soriana (hecha por el PRD) y Monex (hecha por el PAN), deducía que la posición del presidente frente a lo que pasara podría explicar algo. Si dicho fraude del 2006 hubiera sido un invento de López Obrador, seguramente veríamos a todo el PAN buscando, cuando menos, limpiar esta elección pasada si no es que buscando su nulidad (esto de acuerdo a sus principios doctrinarios democráticos); el problema es que solo una facción del partido lo ha hecho (Madero, y Javier Corral, uno de los pocos muy buenos elementos que quedan y opositor de la Ley Televisa). En Cambio Calderón y sus huestes no solo se han dedicado a legitimar a Peña Nieto (véase cuando Calderón se apresuró a anunciar al nuevo presidente cuando ni siquiera había comenzado el PREP) sino también a dejarle la mesa servida.

    Una muestra de lo que está sucediendo lo vemos en una entrevista que se hizo a dos cercanos a la campaña de Josefina Vázquez Mota, Juan Ignacio Zavala, el cuñado de Felipe Calderón, y Octavio Aguilar, ex coordinador adjunto de la campaña. Si bien las entrevistas se hicieron por separado (si los hubieran confrontado más grave sería el asunto) se nota una total discrepancia. Mientras Felipe Calderón, el cuñado de Zavala, dice que Josefina fue la culpable de la derrota, Octavio Aguilar afirma que Josefina fue traicionada; mientras Juan Ignacio Zavala afirma que con el PRI no va a haber ninguna regresión y que eso solo fue un lema de campaña, Octavio Aguilar afirma que el PRI compró la Presidencia de la República y Josefina en una posición más suave, anuncia un movimiento para evitar el regreso del autoritarismo del PRI (tendríamos que ver su opinión después de lo sucedido en estos días, dado que después de las elecciones se ha mantenido prácticamente desaparecida).

    No solo eso, Felipe Calderón parece buscar acomodarle la presidencia a Enrique Peña Nieto. Durante el sexenio, Calderón favoreció a Televisa en detrimento de otros participantes en las telecomunicaciones (como Carlos Slim); y de paso, pareciera que le dejó todo el carro completo a Enrique Peña Nieto, como ocurrió con el retiro de las frecuencias de 2.5 Ghz a MVS con lo cual el duopolio televisivo se verá beneficiado, ¿O, qué decir del ACTA? esa infame ley que restringiría la libertad de expresión en Internet alegando frenar la piratería que le iba a venir como anillo al dedo al régimen de Peña Nieto. Afortunadamente la Comisión Permanente que sustituye al senado en tiempos electorales la echó abajo.

    La detención de un capo en España, integrante del Cártel de Sinaloa del «Chapo» Guzmán y quienes buscaban hacer «negocios» en esa entidad es muy preocupante; porque Rafael Humberto Celaya Valenzuela es miembro del PRI y ex candidato a Diputado Federal, sino que en su Facebook publicó muchas fotografías con la eminencia priísta, con Joaquín Gamboa, y por supuesto, Enrique Peña Nieto. Extraña que Calderón, el de la «guerra contra el narcotráfico» no haya hecho pronunciamiento alguno ante este hecho, sobre todo porque el combate al narcotráfico fue su bandera presidencial. Curiosas estas discrepancias dentro de un partido dentro de un conflicto post electoral. Uno no hace más que preguntarse si Felipe Calderón le debe algo al PRI. Como a Fox, parece que perdimos a Felipe Calderón, pero me pregunto si alguna vez lo tuvimos.

    Lamentablemente estos hechos no solo minan al PAN al distanciarlo de sus principios doctrinarios hoy tan pisoteados, sino que ya algunos hablan de su desaparición en un futuro no tan lejano, y es que es difícil pensar en un partido fuerte, cuando su diferendo, su ventaja competitiva, que era su ideología humanista y su convicción democrática, se difumina más hasta el punto de dejar de existir.

  • México firma el ACTA, ¿el último golpe de Calderón?

    México firma el ACTA, ¿el último golpe de Calderón?

    México firma el ACTA, ¿el último golpe de Calderón?Si de por sí ya estaba enojado al ver el remedo de democracia que tenemos en México, esto si ya me sacó de mis casillas. Felipe Calderón se saltó a todos y firmó la infame ACTA, tratado que, so pretexto de salvaguardar los derechos de las empresas «víctimas» de la piratería, se puede controlar más lo que hay en Internet, lo que viene siendo la cereza en el pastel para la «dictadura perfecta» que se viene en diciembre. El senado se opuso, los ciudadanos se opusieron, se realizaron sesiones, grupos de trabajo, y todo eso fue mandado al carajo, Felipe Calderón manda el mensaje a México: -al diablo con sus ciudadanos-, y al igual que fue el primero en legitimar el triunfo dudoso de Peña Nieto, ahora pone otro clavo al ataúd democrático.

    Ciertamente esta ley tiene que pasar por el senado y la cámara de diputados, y pues uno podría pensar que no pasaría por el senado porque esta misma instancia fue la que la rechazó anteriormente, nada más que a esta legislatura no le corresponderá aprobarla, si no a la que viene, a esa donde el PRI de Peña Nieto si logra aliarse con el PVEM y PANAL y se compran a uno que otro panista o perredista, tendrá mayoría absoluta. Así no tendrán problema en aprobar esta ley en las dos cámaras, por lo cual la decisión de Felipe Calderón es aberrante, al cabo «el ya se va».

    Esta ley es un golpe a la libertad de expresión, así lo entendieron los europeos y decidieron mandar al carajo esta ley gracias a la ciudadanía que salió a las calles. Por eso Calderón aprovechó el ambiente electoral, y el hecho de que la gente está demasiado concentrada en el títere presidencial  y el fraude «no» electoral cometido con la compra de votos, aprovechando esto como una cortina de humo para que la gente no se de cuenta de lo que se acaba de firmar. Aunque parece que Internet rebasará las intenciones de Felipe Calderón, porque esta noticia se ha empezado a esparcir rápidamente, y no deberá pasar mucho tiempo para que movimientos como #YoSoy132 aborden el tema, ya que es demasiado importante debido a lo que ellos exigen.

    Esta ley solo beneficia a unas cuantas empresas y perjudica al resto de la población, por ejemplo, el ACTA será muy perjudicial para el caso de los medicamentos genéricos (no similares), medicamentos que han logrado beneficiar la economía de muchos al obtener la misma calidad por precios más bajos. Así nos podemos ir por puntos en como nos afectaría el ACTA, pero Calderón como ya se va, como ya no tiene intereses electorales porque su candidata (bueno, ni siquiera la quería) no ganó, entonces decide tomar una decisión para dejar contentos a unos cuantos y pasarse por el arco del triunfo a la población, y a la democracia.

    El presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell había criticado a Calderón porque empezó a cuestionar la legitimidad de Peña Nieto, Coldwell, un experto, además, en teorías de la conspiración, dijo que el asesor de Felipe Calderón era López Obrador. Pero ahora creo que todas esas molestias del PRI con el presidente se van a disipar, porque les pusieron la presidencia en bandeja de plata, y el mismo presidente les ha dejado la decisión a una Cámara de Diputados y Senadores que llegó al poder, de una forma no muy legítima.

    Ahora, todavía se puede hacer algo, estamos en una situación parecida a la de Europa cuando ellos «firmaron» el ACTA, pero no se logró aprobar. Todos los esfuerzos de la ciudadanía se tendrán que orientar también a esta ley, una vez que se haya calificado la elección (lo que se hará en ya pocos días). Esta noticia es infame, no lo debemos permitir, nos debemos organizar.

  • Infame Calderón

    Infame Calderón

    Infame CalderónEntre todas las cosas que pasaron el día de ayer, lo que se hizo infame y me molestó más fue las declaraciones de Felipe Calderón. Vi dichas declaraciones (que por alguna razón coincidieron en la misma hora con las de AMLO) en Televisa donde habían dicho que Felipe Calderón se había comportado como un Ernesto Zedillo. Pero eso sí, nunca mencionaron las diferencias donde Zedillo aceptaba la derrota dentro del partido autoritario al que pertenecía para «abrir las puertas a la democracia», mientras que Felipe Calderón aceptaba su derrota y la de su partido, y ante la poca capacidad de hacer bien las cosas, se la tuvieron que regresar a ese partido al que tanto dijeron combatir.

    Calderón, a diferencia de Josefina Vázquez Mota, quien a pesar de tratar de verse optimista, se veía triste por su profunda derrota, se mostró sereno y a veces hasta entusiasmado. Calderón afirma que Peña Nieto será el próximo Presidente de la República en un momento en el que se supone no lo podía decir, ciertamente ya las tendencias le daban prácticamente el triunfo al mexiquense, pero normalmente un presidente acepta la victoria de otro ya que terminan los conteos oficiales, no antes, y Calderón pareció tener prisa en decir que Peña Nieto ganó. Lo peor es lo que dijo, porque no contrasta con la realidad; dice Calderón que las elecciones fueron tranquilas, limpias y pacíficas, ¡Por favor, que alguien le ayude al Presidente!, todos los que seguimos el proceso por Internet vimos muchas irregularidades, casi todas por parte del PRI, Ciertamente o a menos en mi percepción no existió algún fraude electoral, y Peña pienso, ganó legítimamente, pero la elección estuvo muy sucia, compras de votos, mujer que incurría en esta práctica al huir atropelló a dos personas, quema de urnas, robo de urnas, coacción, agresividad, y muchas cosas más documentadas y varias de ellas enviadas a la FEPADE, asesinato del representante de MORENA en Monterrey, secuestro de funcionarios, compra de credenciales del IFE,  algunos otros hechos menores partidos (el PRI sobre todo) brincándose la veda electoral, el PAN publicando encuestas ficticias antes de que concluyera la elección donde decían que ellos iban ganando el PRD que no dejó fuera de línea la página de AMLO cuando la veda los obligaba, , y un sin largo etcétera.

    Calderón erra y nos miente, naturalmente no sería prudente decir, «el ejercicio electoral de hoy ciudadanos, tiene varias irregularidades perpetradas por el PRI», pero podría mejor no haber dicho una reverenda mentira, más cuando las irregularidades son preocupantes, y el hecho de que la gran mayoría de ellas sean a favor del PRI, automáticamente esto se convierte en una elección poco equitativa, cargada a favor del PRI, porque ni el IFE ni la FEPADE hicieron absolutamente nada. También pocos días antes, el PAN y el PRD por separado denunciaron compra de tarjetas electrónicas para acarrear gente por decenas de millones de pesos ¿Qué hizo la Fepade?, decidió no congelar las cuentas porque tardaría tiempo la investigación, y no ocurrió absolutamente nada. Con todo el cochinero, algunos panistas se mostraban inconformes con lo que sucedía y un diputado federal, quien fuera candidato a estar en el gabinete de Calderón, comenzó a despotricar en el Facebook: ¡Fraude del PRI, Fraude del PRI!. Terminaron las elecciones y los panistas reconocieron rápidamente a Peña Nieto, y este sin mencionar nada de sus declaraciones anteriores, aceptó la derrota y dijo que habían sido unas elecciones totalmente limpias.

    Con todo esto, Calderón se atreve a afirmar que las elecciones fueron perfectas, cuando varios miembros de su partido dijeron lo contrario, cuando las irregularidades son evidentes, donde si bien Peña Nieto terminaría ganando legítimamente, hubo manipulaciones por parte del PRI. Calderón no muestra un empacho en regresarle la presidencia al PRI, dice que nos aliemos a Peña Nieto (ni madres), no sé si aquí aplica eso de el que nada debe nada teme, pero a mí me da coraje, siento que Calderón me está viendo la cara al decir cosas que no son ciertas, y un buen demócrata, como presume ser Felipe Calderón, no dice en cadenas nacional, cosas falsas, que ocultan cosas que podían atentar contra la democracia.

    No creo en un fraude hasta ahora, porque las elecciones estuvieron muy vigiladas, ciertamente existieron incidentes graves que perjudican este proceso, pero dentro de las casillas las cosas se llevaron con tranquilidad (a excepción de estos lugares en los que se robaron las urnas), la alta participación de la gente no permite hablar de un fraude, y naturalmente los incidentes se llevaron a cabo fuera de las casillas (mapaches, carrusel, compra de votos, compra de credenciales) y que no se pueden muchas veces documentar dentro de una casilla. Creo que la gente que participó en las elecciones en general lo hizo muy bien. Pero no hay que quitar el dedo del renglón, si casi todas las irregularidades fueron a favor del PRI, quiere decir que ellos pueden hacer lo que sea. Y si Calderón omite todos estos problemas, al final lo veremos apoyando las fatídicas decisiones de Peña Nieto.