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  • ¿Quieres ser mi amigo?

    ¿Quieres ser mi amigo?

    ¿Quieres ser mi amigo?
    Photo por MCPIX/REX Shutterstock – Huffington Post UK

    ¿Por qué un amigo se convierte en tu amigo? Aristóteles delineó tres clases de amistad: la primera es la amistad perfecta -que se da entre hombres buenos y donde ambos se desean el bien-, la segunda es la amistad por interés -donde cada uno se beneficia del otro- y la tercera la amistad por placer. La amistad por interés la podemos encontrar dentro del mundo de la política o los negocios; la amistad por placer, entre aquellos que se van de juerga. Estos dos tipos de amistades, a diferencia de la amistad perfecta, pueden disolverse, pero también pueden trascender y convertirse una amistad duradera.

    Eso me ha pasado, por un decir, con algunos clientes donde la amistad, al principio, estaba basada en un interés mutuo, pero con el tiempo éste  trascendió y actualmente la amistad existe aunque la relación de negocios ya no exista o haya terminado. Lo mismo puedo decir de algunas «amistades de juerga». 

    Cuando hablo de los amigos, me quiero referir a aquellas amistades que consideramos duraderas y valiosas. Una amistad por interés o placer puede estar sujeta a una ideología, dado que ésta dio origen a la amistad. Por un decir, una persona que se ha afiliado a algún partido político entablará una relación de amistad con varias personas porque tienen coincidencias ideológicas y de interés. Si aquella persona se desencanta del partido y decide cancelar su afiliación es muy probable que la relación de amistad termine a menos que haya trascendido. A ese nivel se entiende esa condición, no se trata de una amistad consolidada sino una relación de interés mutuo. 

    Pero cuando hablamos de esas amistades que Aristóteles llamó perfectas, que trascienden cualquier tipo de interés, entonces deberíamos preguntarnos por qué permitimos que éstas se rompan ante el primer conflicto ideológico o de pensamiento que se presente.

    No soy una persona de muchísimos amigos. Pero si algo he procurado es no esperar que ellos piensen como yo ni que tengan las mismas posturas políticas o ideológicas que yo tengo, y tan sólo espero que coincidamos en ser personas de bien -ya lo dijo Aristóteles, las amistades perfectas se dan entre dos iguales en virtud y quieren el bien el uno del otro en cuanto son buenos-. 

    Tener amigos que piensan diferente es una de las mayores bendiciones, por llamarlo de alguna forma, que una persona puede tener. ¿Por qué? Primeramente, porque convivir con personas que tienen diferentes puntos de vista te puede dar una perspectiva mucho más amplia de la realidad y ambas personas pueden aprender mucho una de la otra -a diferencia de quien siempre se procura amistades que piensan igual que él- y porque dichas amistades vuelven más tolerantes a las personas.

    Si bien, siempre existirá una tendencia a buscar amigos que compartan afinidades con nosotros, porque no hay que olvidar que tiene que existir ese algo en común -un interés, círculos en común, una simpatía ideológica o una simpatía personal- que inaugure esa amistad antes de que trascienda, la realidad es que los amigos nunca seremos iguales en todo, y por tanto, no podemos exigir a nuestros amigos que piensen igual que nosotros, ni mucho menos, poner en tela de juicio una amistad por ello. 

    Pero aún así, hay quienes tienen miedo de ver sus creencias o dogmas confrontados, quienes no valoran lo suficiente la libertad que tienen las demás personas y esperan que coincidan a la fuerza. Confunden las amistades con lealtades que no son recíprocas, la persona espera que la otra persona esté alineada a su credo sin dar algo a cambio -y si es que sí hay algo a cambio, la primera decide de forma arbitraria, y sin preguntar, cuál es esa moneda de cambio-.

    La lealtad, dentro de una amistad genuina, lleva implícita el derecho a la libertad que ambos tienen. La lealtad genuina consiste en el respeto y el amor, no en el sometimiento. La lealtad genuina se rompe cuando uno de los dos amigos se aprovecha de la amistad del otro o la traiciona, no cuando discrepa en su forma de pensar o no está de acuerdo con ella.

    Para terminar, puede darse el caso de que haya una discrepancia entre la clase de amistad que cada uno de los dos está ofreciendo. Por ejemplo, uno puede pensar que se trata de una amistad de interés, y otro que se trata de una amistad perfecta. Esto ocurre porque uno de los dos se creó demasiadas expectativas de la amistad que el otro le estaba ofreciendo, o bien, porque, en un acto de hipocresía, uno de ambos fingió entablar una amistad más elevada de la que en realidad estaba ofreciendo para obtener un interés propio.

    Las amistades son una de las relaciones más importantes que el ser humano tiene y son indispensables no sólo como forma de organización humana, para crear y fortalecer estructuras sociales, sino por el beneficio tanto psicológico, como de pertenencia y hasta espiritual que le dota al ser humano. Crear amistades más genuinas y más maduras también nos ayudará a crear mejores sociedades. 

  • El 14 de febrero, el amor y una daga en el pecho

    El 14 de febrero, el amor y una daga en el pecho

    A todos los enamorados, los desenamorados, los apáticos y los caídos en la friendzone:

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    No, nada divide más a la sociedad que el 14 de febrero. No hay fecha más polarizante. Nos dividimos en tres entes completamente diferentes y opuestos: A los que les llegó el amor, los que ven esa fecha como un episodio de amargura y un tercer ente minoritario que consiste en personas a las que realmente no les importa, o están pensando en como hacer negocio con la fecha. Un día creado por las corporaciones se convierte en una prueba donde el individuo se da cuenta si sus genes le alcanzan como para ser atractivo con el sexo opuesto.

    Todavía es invierno, aunque el 14 de febrero con tanta florecita y tantos detalles coloridos se antoja como un capricho de la primavera. La expectación aumenta, los memes alusivos comienzan a salir días o semanas antes. La gente empieza a recordar su situación actual, en especial los que no se sienten satisfechos. Algunos recordarán ese beso húmedo del año pasado con quien consideraban el amor de su vida; ahora está besándose con otra persona. -Maldito, me dejó por un imbécil-. Hay varios escenarios. Tal vez sí, no te valoró y se fue con un imbécil, tal vez en realidad ese imbécil es mejor que tú. Tal vez quien era una o un imbécil es esa persona a quien considerabas el amor de tu vida y todavía no te has dado cuenta que en realidad eres libre, ¿O tal vez el imbécil fuiste tú? El ex será el culpable de tu desgracia y del profundo malestar de tu corazón: -¡Vivo se lo llevaron, vivo lo quiero maldito gañán!

    El tráfico en las redes sociales aumenta. Los «enamorados» posiblemente indaguen en la cuenta de Facebook de su amor para saber que le van a regalar, analizarán la sección de «me gusta» como si fueran antropólogos o sociólogos egresados de una prestigiada universidad de Londres. Los otros, los que se sienten frustrados, se pondrán en un mood stalker para ver que está haciendo su ex. ¡Por favor, absténganse de stalkear el 14 de febrero! No les va a gustar lo que van a ver. -¡No mames, la mano allá atrás! ¡A mí nunca me dejó!. Por favor, no entren ese día a Facebook, vean una película, lean un libro (ninguna novela romántica ni bodrios como 50 Sombras de Grey, ¡por favor!).

    El 14 de febrero es el día del amor… y la amistad. Pongo los puntos suspensivos porque parece que las corporaciones también querían exprimir el dinero de los forever alone y decidieron que también se celebrara la amistad. ¡Pero casi nadie celebra la amistad! La gente sólo piensa en amor. Algunos ven la oportunidad de manifestarle el amor a su pareja, otros ingratos no desean que llegue ese día porque querían ver la tercera repetición del Super Bowl y ahora tendrán que salir a cenar con su pareja. Ese amor que tantos desean, al cual le han dedicado un sin fin de canciones, de pinturas, de poemas.

    La industria económica se activa, el ritmo del mercado interno hace armonía con el del corazón. Florerías, tiendas, pastelerías, negocios y cafés hipsters, moteles, tarjetas virtuales, publicidad de Facebook, venta de armas, sogas, veneno para ratas; suscripciones de Netflix para pensar que al menos faltan 15 días para que empiece House of Cards. Diversos sectores de la industria hacen promociones, suben el precio de sus productos para luego bajarlos al mismo precio y decir que están en descuento.

    Es el 14 de febrero y todos toman conciencia de su situación amorosa. Tal vez entre tus propósitos de año nuevo se encontraba buscar una pareja. Mes y medio tal vez es muy poco tiempo para pensar que has fracasado en tu intento. Tal vez tu corazón no está siendo compartido con nadie y así te sientes bien, tu dinero rinde más, el tiempo es tuyo, no tienes que quedar bien con nadie.

    Tal vez, por el contrario, en el caso de los hombres, te sientes tan frustrado que has considerado contratar a un pick up artist para que te convierta en el rey del ligue y así, te puedas follar a todas las mujeres que quieras como el nuevo «yo patán» que eres puedas encontrar al amor de tu vida. Te van a decir que lo más importante es que seas tu mismo, pero al mismo tiempo te dirán como vestirte, te recomendarán un look de acuerdo a los cánones de la moda, te dirán como caminar, como hablar, te harán actuar como un pendejo hasta que ese ridículo termine siendo parte de tu esencia y te conviertas en todo un gañán que cautivará a toda mujer ingenua con un cociente intelectual por debajo de la media.

    O puedes no estar sólo y torturarte ese mismo día. Tal vez tu novia te va a llevar con sus adorables papás quienes te van a cuestionar: -A ver muchacho, ojalá le esté yendo bien en el trabajo, porque en esta familia queremos que nuestra hija conserve su posición social y económica que tanto esfuerzo nos tocó darle, quítese esos aretes, lave ese bodrio de playera, deje de ser un vagales y deje de criticar a nuestro Presidente y que tanto le gusta a mi esposa. O tal vez es la novia quien te hará todos esos cuestionamientos, juzgará tu vida, tu forma de ser, tus gustos, te pedirá que quemes tus libros de Murakami y leas toda la obra de Kiyosaki para que te hagas un hombre de bien. Te pedirá que tires tus discos de Pearl Jam, que tanto, dice, les gusta a los porros desempleados rojillos subversivos sin futuro ni expectativa alguna. Te cambiará el look (lo que te costará mucho dinero), te observará fijamente para ver si no observas a otras mujeres -¡Ya te vi maldito, le estás viendo la chichi! Posiblemente juzgue a tus amigos e incluso a tus papás. ¡Y tú querías encerrarte en tu casa y que nadie te molestara!

    Y para terminar, habrá alguno que otro, que después de un arranque de coraje producto de un intensivo estalkeo a su ex en redes sociales al ver fotos comprometedoras con un hombre exitoso y musculoso, agarre la soga y el veneno para ratas, no sin antes publicar en Facebook (sin ningún like a cambio) que… se metió una rata a su casa, la envenenó, y usó la soga para sacarla porque le daba cus cus tocarla. Pobre rata, sufrió, la arrastró, la pisoteó, y todavía tuvo el descaro de tomarle una foto, subirla a Instagram y ponerle el filtro «Lo-Fi» para que las tripas resaltaran con el contraste, y para no sentir tanto rendimiento y convertirse en un luchador social, le puso el texto «¡miren, así deberían de acabar nuestros políticos!». Y luego se pregunta por qué está solo.

  • La vida en un sube y baja

    Era Sábado por la mañana, había amanecido muy mal, los químicos corporales y el sistema nervioso hicieron su efecto y me tumbaron (quienes me conocen sabrán a lo que me refiero), yo solo quería estar postrado en mi cama sin saber nada de la vida, quería desentenderme del mundo y aislarme mentalmente. Pero recordé que tenía pendiente un café con una amiga en una hora. Ya le había pospuesto varias veces la cita por la misma situación (había sido una semana difícil emocionalmente) y decidí ir. Tomé las llaves de mi coche, lo encendí y me dirigí rumbo al Chop que se encuentra en avenida México.

    Mi amiga se había convertido en mi pañó de lágrimas, yo estaba mal y no sabía por qué. Había tomado decisiones difíciles como el alejarme de personas que me causaban algún conflicto emocional, no por que fueran malas, al contrario, son gente que admiro y quiero mucho (bastante diría yo), pero que a fín de cuentas no era saludable para mí estar cerca de ellas. Mi amiga me apoyó como pudo, me dió consejos, pero mi problema iba más allá, estaba relacionado con cuestiones químicas y solo podía recibir apoyo moral. No había persona que me pudiera ayudar en ese sube y baja emocional que a veces padezco.

    Mi amiga en un intento por tranquilizarme, me contó de su viaje a Venezuela, se había ganado un viaje al concurso de «Quisiera ser millonario». Me contó que Venezuela se había quedado atrapada en los 80’s, que parecía haber sido un país próspero pero con la llegada de Hugo Chávez (y supongo que también el gobierno que le antecedió que también fué un asco) Venezuela se había quedado detenida en el tiempo. Chávez estaba nacionalizando todo. Por un ejemplo, si querías poner una escuela deportiva ya no podías porque el gobierno te la nacionalizaba, todas esas artimañas de Chávez se notaba hasta en los centros comerciales. La situación venezolana era triste. ¿Y por qué la gente sigue votando por él?. No sé, pero es igual cuando me pregunto por qué aquí al gente sigue votando por el PRI.

    Duramos hora y media conversando, estaba algo mejor, pero seguía mal. Regresé a mi casa y me recosté. Para la tarde ya estaba mejor, los «químicos malignos» habían desaparecido, no se como explicarlo, pero es como si algo estuviera invadiendo tu cuerpo y de repente se va y te deja tranquilo. Muchas personas lo han entendido y me han apoyado en mis momentos de flaqueza, hay otros (los menos afortunadamente) en especial una persona un tanto estúpida que me han dejado abajo. He tenido que sacrificar muchas cosas con el fín de vencer mi padecimiento, salidas a fiestas, ligues, por supuesto dinero y esfuerzo mental, pero estoy vivo y coleando y no me voy a dejar.

    Me han recomendado no buscar trabajo (afortunadamente estoy trabajando por cuenta propia), no tener relaciones sentimentales, no hacer muchas cosas que pudieran desatar dichos eventos, mientras el problema se soluciona. El objetivo es difícil, pero ahora sí que estoy en manos de los profesionales, yo lo más que puedo poner es actitud y voluntad para que este episodio sea llevadero mientras todo mejora.

    No se que sea preocupante, que yo tenga que tolerar mis malignos fluídos químicos o que los venezolanos tengan que tolerar a Hugo Chávez. Espero que ninguna de las dos se convierta en algo vitalicio y sea algo que se extirpe por siempre.

     

  • 15 de Febrero, Día del desamor y la enemistad.

    No tengo novia y por lo tanto para mí el dia de ayer fué un día tan irrelevante como cualquier otro. Excepto por una que otra felicitación que me llegó del Facebook mandándome abrazos, besos. Yo decidí mandar mis felicitaciones a algunos amigos cercanos, algunos me respondieron cariñosamente y otros como mi amiga Elizabeth me respondieron con un seco ¡Conéctate!. No salí porque simplemente no tenía a nadie a quien besar y nadie con quien acostarme (los moteles hicieron su día ayer, por cierto), pero muchos si lo hicieron en ese día de San Marketing, porque las redes sociales como Facebook y Twitter estaban muy solas por la tarde.

    Todos sabemos que el día de San Valentín fué un pretexto mercadológico inventado en Estados Unidos para aumentar las ventas de las empresas, y les funcionó. Ahora yo quiero venir a proponer este 15 de Febrero como el día del desamor y de la enemistad. Con un fin más puro que el del 14 de Febrero: Honrar a la amargura y a los enemigos. Porque vaya, existen muchas personas que se sienten amadas y queridas, pero hay otras personas que se sienten solas y amargadas y yo creo que estas personas deberían de tener su lugar, su festejo, su premio de consolación al no poder  celebrar el 14 de febrero.

    Muchos ya estaban celebrando sin darse cuenta este especial día. La cancillería mexicana con Sarkozy por el incómodo asunto de Cassez, Felipe Calderón con Aristegui, y por supuesto, con su enemigo del alma declarado Fernández Noroña, los egipcios lo celebraban con Mubarak. Todos tenemos a alguien en nuestras vidas a quien odiar, aquella persona que nos hace la vida de cuadritos. Todos nos sentimos desolados en algún momento de nuestras vidas y que mejor que festejarlo hoy. Como el día de la tragedia del ser humano, de los deseos no satisfechos y reprimidos, de la melancolía, de la nostalgia por aquello que se tuvo en el pasado.

    Muchos me dirán que con este día estoy fomentando el rencor y el pesimismo. No es así, por el contrario, quiero buscar una forma de que aquellos infortunados busquen una forma de canalizar esas malas vibras que tienen. Hoy es el día de «golpear» a aquella persona que te molesta tanto, hoy es día de tomar venganza, subir el pie en el cuerpo de vencido y festejar victoria, hoy es el día en que los perdedores y los rencorosos se redimen ante la sociedad y dicen «aquí estamos». De esa forma pueden lograr saborear aunque sea un poco, las mieles de la victoria.

    Por más positivos y amigables que seamos, siempre hay una persona que nos cae como una patada en el hígado. Hoy es día de tomar acción, hoy es día de sacar esas malas vibras que crujen nuestros órganos internos y no los dejan trabajar en paz. Por otro lado, habemos otros que no tenemos pareja o acabamos de cortar con ella, que mejor que aprovechar este día para sacar toda la amargura y ponerse a llorar para sacar toda esa infelicidad que nos carcome.

    Por eso, hoy hay que festejar el día del desamor y de la amistad. Hoy no habrán globos y flores en las tiendas. Habrán pistolas, bazookas, y navajas para cortarse las venas en precios de descuento; también habrá maquillajes y accesorios para hacerte tu look emo, corran que como está ahora la sociedad, no dudo en que los festejados terminen arrebatándose los productos que están en el stock y estos se agoten antes de medio día.

  • Recordando a los amigos

    Bueno, viene el 14 de Febrero, el día de San Valentín, el día del amor y de la amistad. Pero, ¿de donde se origina toda esta festividad que engrosa los bolsillos de aquellos que se dedican a fabricar regalos y a cortar flores?. Bueno, la historia se origina en Roma en el siglo III, época en la cual el cristianismo era perseguido. En ese periodo se prohibía casarse a los soldados porque se creía que los hombres solteros rendían más en el campo que los casados que estaban emocionalmente ligados a sus familias. Ante tal injusticia, San Valentín decide casar a las parejas sin que lo supieran los romanos. Después de que lo descubrieron por la fama que se había creado, los romanos deciden ejecutarlo un 14 de Febrero.

    Más tarde la Iglesia Católica rescata la historia, y para fines de los años 60, la industria y los publicistas se encargan de difundir la historia con el objetivo de crear un pretexto para que la gente comprara regalos con el fín de impulsar las ventas de las corporaciones. Desde entonces, en varios países se celebra el día de San Valentín el 14 de Febrero.

    Pero muy a pesar de los motivos comerciales detrás de este festejo, creo que es un día para reflexionar sobre las amistades que tiene uno, las cuales son un apoyo en esos momentos difíciles que tiene uno, y con los cuales uno disfruta esos grandes momentos de la vida. La vida sin amigos no sería vida, sería estar en estado vegetativo o en un coma interminable. Como la historia de un trabajador de Pemex que alguna vez me contaron, donde esta persona despachaba gasolina sin convivir ni platicar con nadie, y en su departamento, lo mas cercano a la comunicación humana que tenía era la TV y los periódicos. Este trabajador algún día decidió quitarse la vida, algo que no hubiera ocurrido si no hubiera tenido amigos que lo rodearan.

    También es época para que los novios se festejen. Ahí yo no digo nada porque actualmente estoy soltero, pero es buen momento para que el novio despilfarre su quincena y le muestre su afecto; así tanto la novia como las corporaciones quedarán muy contentas por la muestra de afecto del novio. Y no sean mamilas, no lleven nada más unas flores, eso ya está choteado y cursi. Es hora de que compren algo original que impresione a sus novias, eso de las flores se me hace más regalo por compromiso que otra cosa.

    Y bueno, regresando a lo de las amistades, que es donde yo si puedo opinar, quiero agradecer en este blog a todos mis amigos, que no son muchos, pero son muy especiales para mí. Entre ellos se encuentra mi tocayo Alvaro (y sus hermanos que son a toda madre), Jesús, Amy, Caroline, Luis, Yolanda, también a mis hermanas, mis primos, mis tíos, mis amigos que como Nats y Eli que no por ser virtuales, dejan de ser mis amigos. A la vez también quiero agradecer a todas las demás amistades que tal vez no frecuento tanto pero que ahí están en los momentos en que hay fiestas o reuniones.

    Y que decir, que este último año ha habido muchos cambios de amigos, he cosechado nuevos amigos, tal vez con otros nos hemos dado un tiempo por alguna situación pero seguimos siendo amigos, y hay otros que siempre están ahí. Como dicen, nada es para siempre, y lamentablemente a veces las amistades algún día terminan, ya sea porque uno se deja de frecuentar con ellos, o porque a veces se tienen que ir, o porque a veces suceden situaciones trágicas, como la muerte a la cual nunca vamos a poder evitar. Pero mientras estén ahí, es algo para agradecer, porque los amigos son los que más duran, muchas veces más que las parejas, y son aquellos que te acompañan tanto en los momentos de júbilo, como en los momentos de tristeza.

    Por eso no está de más recordar este 14 de Febrero a todos los amigos y a todas las personas que lo rodean a uno, porque son muy importantes en la vida. Y también porque no, mandarles un abrazo a todos los lectores que siguen este blog, los cuales también son bienvenidos.

  • Los Amigos

    Me acuerdo que cuando iba en la primaria, tenía un amigo con el que me llevé al menos 4 años (que para ese entonces eran eternos). Estaba muy, pero muy seguro de que íbamos a ser compas para siempre, y que nada iba a poder romper ese lazo de amistad. Pero entonces ahí va Cerebro, a meter la pata con su actitud de burgués. Le heché en cara que yo tenía mas bienes materiales que él, al punto en que se fué llorando de mi casa porque le restregué mis riquezas que el no poseía (y que en realidad es muy relativo porque tampoco es como que yo fuera mucho mas cagalana que este amigo). Y a partir de ahí sufrí un desapego de lo material, la pérdida de esa amistad me impacto tanto qué si no hubiera pasado eso, posiblemente ahorita sería un pinche juniorsito presumido.

    Tampoco fué la última vez que vi a ese amigo, pero ya no fué lo mismo. Nos seguíamos llevando un tiempo pero ya no era igual, sabía que la había «cagado». Me cambié de escuela, conocí amigos nuevos, y con eso se perdió el contacto. Si, Cerebro había perdido un amigo por andar de presumido.

    Un amigo me dice que las amistades son cíclicas. A veces puedes tener a un gran amigo pero  cuando uno crece,  de pronto esa amistad ya no es lo que era antes y la relación desaparece. También hay quienes dicen que las amistades pueden ser para siempre, y la verdad que envidio (bueno, como puedo envidiar si todavía no llego ahí, tampoco estoy tan viejo) a la gente grande que tiene a su amigo al cual conoce desde la infancia.

    Creo que las amistades son lo mejor que puede tener uno, porque siempre sirven de apoyo. Son ellos los que te logran dar ese equilibrio cuando las cosas no van bien y siempre están ahí. A diferencia de las relaciones sentimentales donde es casi seguro que algún día se va a acabar (a menos que termine siendo la media naranja con la que te vas a casar), las amistades no necesariamente tienen un fin, además que con las amistades todo suele ser mas transparente, no hay compromiso alguno como en las relaciones.

    ¿Que se sentirá no tener amigos?, me pregunto. Afortunadamente nunca he llegado a ese extremo, y por lo tanto no se lo que se siente. Pobres diablos los que están solos, ¿que habrán hecho para que nadie quiera estar con ellos?, ¿será que no son lo suficientemente interesantes como para que alguien quiera entablar una relación de amistad con ellos?, ¿o serán tan «poco amigos» que nadie les tiene confianza y les sacan la vuelta?. Si eres uno de ellos y lo quieres saber puedes entrar aquí, pero también existen los amigos imaginarios, puedes utilizar una escoba, un troll, o cualquier artefacto raro que está lo suficientemente inorgánico para que acepte ser tu amigo (próximamente voy a sacar el mercado un Cerebro de peluche, para que me puedas tener cuando te sientas solo o sola).

    Creo yo, que carecer de amigos es carecer de alma y carecer de esencia. El hombre no se entiende sin las relaciones con los demás, y por lo tanto sería un ente invisible. Invisible como el señor que trabaja en una gasolinera (caso real), no convive con sus compañeros ni les dirige palabra, y cuando termina sus labores diarias, se va a su departamento de donde nunca sale. Compra el periódico y ve la TV para ver que ocurre en el mundo, pero al mismo tiempo él no es parte del mundo, es una mera anécdota, que solo hace diferencia en base a los bienes que consume.

    Por eso yo creo que la amistad es algo muy importante, y que la verdad yo valoro mucho. Yo tal vez no tenga miles de amigos, pero con los que tengo son suficientes porque se que son amigos de confianza y que siempre van a estar ahí cuando yo lo necesite.