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  • La gente que no te quiere

    La gente que no te quiere

    Si tienes la autoestima baja, te recomiendo no seguir leyendo este artículo. Seré duro, franco, sin importar «unfollows» y esos «me quito y no veo» virtuales. Estimado, en este planeta hay gente que no te quiere. ¿Y quieres saber algo? la gente tiene el derecho de no quererte.

    La gente que no te quiere

    A los seres humanos no nos gusta que nos rechacen, a algunos les afecta más, a otros no tanto, pero a nadie le gusta, y seguramente a todo ser humano le gustaría que todos lo acepten ¿Por qué no nos ponemos de acuerdo todos, y firmamos un «pacto por nosotros» donde todos nos queramos? Porque no se puede, porque los humanos discriminamos, porque así somos.

    Como a los seres humanos nos duele el rechazo, muchas veces inventamos historias (chaquetas mentales más bien) del por qué cierta gente nos rechaza. Empezamos por decir que es gente que «no vale la pena». Buscamos defectos en su personalidad. Si la que nos rechaza es una mujer bonita entonces es superflua; si está fea, está amargada; si es un hombre, de seguro nos tiene envidia. Historias para tratar de convencernos erroneamente que la gente nos tiene que aceptar y eso es algo totalmente equivocado; incluso esa postura es incongruente porque «todos», absolutamente todos, rechazamos.

    Hace unos años estuve en un curso donde teníamos que hacer pareja con otra persona para realizar ciertas actividades. Una amiga que estuvo conmigo en dicho curso, una amiga que lucha contra la discriminación de la homosexualidad, de género y otros más, me comentaba que se sintió incómoda porque sentía cierto repudio hacia la pareja que le tocó. Esta última era una mujer fea, chaparra, muy morena, con muy baja autoestima. Y ella me comentaba, yo lo sé, -de cierta forma discriminé-, y es que es demasiado difícil poder sentirse afines con todos y tratarlos de la misma manera.

    Ciertamente, puede existir gente «mala» que te rechace, al igual que uno puede rechazar a cierta gente por ser mala. Pero no son las únicas condiciones, y ahora sí lo voy a decir muy fuerte, repito, si tienes autoestima baja sería bueno que dejaras de leer este artículo. Va a existir gente muy buena, que sí vale la pena, y que te va a rechazar. Disculpen pero así es.  Pueden haber varias razones, igual le recuerdas algo malo, igual tu personalidad no es de su agrado, igual irradias baja autoestima y esa persona no quiere contagiarse de losers, o al revés, puede que tengas una autoestima tan alta que dicha persona se sienta incómoda contigo o te tenga envidia. Hay tanta gente que te va a rechazar que a veces ni siquiera vale la pena analizar por qué fue, porque muchas veces tiene que ver con sus estructuras mentales y no contigo.

    Cierto es, que por más te valores y tengas más que ofrecer, habrá menos gente que te rechace. Pero la seguirá habiendo, y siempre la habrá hasta que termines en la tumba. Bueno, no, porque algunos te seguirán maldiciendo muerto.

    Si la gente que te rechaza es demasiada, ahí sí, es que tienes algún problema (a menos que vivas en un entorno que promueva el rechazo, tal como diferencias religiosas, de clase, de raza, preferencia sexual). Porque de cierta forma la gente te abrirá sus brazos en tanto tengas la capacidad de satisfacer sus necesidades, tanto aquellas que deberían considerarse como valiosas, tales como la filiación, comprensión, empatía; otras como el tener cosas en común, u otras tal vez más superfluas que tienen que ver con lo material. Si eres una persona que no se quiere, tendrás menos capacidad de satisfacer las necesidades de terceros y difícilmente podrás lograr lazos afectivos con ellos. Ya si te quieres pues más gente te querrá, pero ojo, no toda.

    Para satisfacer nuestros lazos afectivos no necesitamos que toda la gente nos quiera. Pero claro que hay un punto mínimo, y cuando hay demasiado rechazo como para no tener los suficientes lazos afectivos, es cuando uno tiene que trabajar.

    Espero no haber dejado a nadie angustiado, pero así es. Y aunque en este caso, los humanos no nacimos «tan iguales» como para ser aceptados por los demás, con esfuerzo y con el trabajo de una buena autoestima, todo ser humano puede aspirar a satisfacer sus necesidades de filiación.

  • Seis puntos para saber si alguien es tu amigo

    Seis puntos para saber si alguien es tu amigo

    Siendo sincero, yo siempre he sido medio selectivo a la hora de seleccionar a los amigos. Aunque últimamente me ha agarrado por ser más social (eso se puede notar en el Facebook donde más de 20 personas me felicitaron por mi cumpleaños, un nuevo record), siempre he contado a las verdaderas amistades con los dedos de la mano, y así lo seguiré haciendo porque realmente los que nos quieren y nos aprecian de verdad siempre son pocos, aunque uno se crea el socialité.

    Esto no significa que tengamos que ser «verdaderos amigos» de toda la gente. También generalmente le damos toda nuestra confianza a pocas personas. Pero también es cierto que hay personas que se hacen pasar por verdaderos amigos, y en los momentos difíciles se desaparecen. Por eso llevé a cabo una pequeña lista donde explico como saber quienes son los verdaderos amigos.

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    1.- La verdadera amistad es algo más que tener «algo en común».

    Generalmente, los humanos buscamos grupos de afiliación con personas que tengan algo en común con nosotros. Un nivel social parecido, gustos parecidos, en fín, cosas en común parecidas. Al incluírnos en un grupo hacemos amistades (hay que diferenciar un amigo de una amistad, un amigo es una relación fraternal, y una amistad es una relación casual). Cuando ese motivo por el que nos afiliamos a otro grupo se pierde, se puede decir que se pierden las amistades, pero no se deberían perder los amigos. Es común y normal (por más cruel que se escuche) que si tienes un descenso (o ascenso) en tu posicion social, pierdas amistades, porque ya no tienen «eso» en común contigo. Pero los lazos de los verdaderos amigos resisten esos cambios, porque en una verdadera amistad ya hay algo más que «tener» algo en común. Hay un sentimiento fraternal que va por encima. Por eso el verdadero amigo no te deja si te vuelves millonario, si de pronto te empiezan a gustar otras cosas etc…

    2.- Los verdaderos amigos nunca tienen intereses.

    Va a sonar muy trillado, pero es necesario mencionarlo. Si eres muy popular, si eres la persona que saca dieces en la escuela, o si tienes un puesto clave en un trabajo, de pronto te vas a ver rodeado de amistades. Eso no quiere decir que sea imposible que de pronto una persona que en un principio se acercó a tí por un interés termine siendo de pronto un amigo fraternal, pero vamos, en la mayoría de las ocasiones; ese tipo de amistades se van cuando el interés por el cual se enlazaron a tí se pierde (o bien, cuando ya te sacaron provecho). Esto suena obvio, pero hay mucha gente que no lo entiende y luego se siente decepcionada porque sus amigos los dejaron a un lado.

    3.- Los verdaderos amigos son honestos.

    A veces se dice que los verdaderos amigos son los más incómodos porque son los que te dicen la verdad. Pero no hay nada más cierto en esa frase. Generalmente «las amistades casuales» rehuyen cuando ven algo mal en tí, y prefieren no decirte la verdad por miedo a como vayas a reaccionar. Los falsos amigos no te dirán tus defectos, más bien, se los dirán a los demás. Pero un verdadero amigo está dispuesto a pagar el precio por ayudarte y decirte las cosas como son, sin importar como vayas a reaccionar.

    4.- Los verdaderos amigos son leales, están contigo en las buenas y en las malas.

    Esto es muy importante para saber cuando alguien es un amigo, o solamente es una amistad ocasional. Todas las personas tratamos de dar la mejor cara ante la vida (excepto los emos y demás subrazas depresivas), pero la verdad es que a veces flaqueamos, simplemente porque somos seres humanos. A veces necesitamos desahogarnos y sacar lo que tenemos dentro. Una amistad verdadera se mostrará comprensiva ante la situación y tratará de ayudarnos (tampoco se trata de buscar lástimas porque ahí hasta el mejor amigo se terminará desesperando). Este punto es clave, porque muchas veces hasta los «no tan amigos» se toman la molestia de preocuparse por nosotros cuando algo malo nos está sucediendo. Si crees tener un gran amigo, y en un momento difícil te abandona, te deja abajo o huye, así de claro, nunca fué tu amigo.

    5.- Los buenos amigos siempre te respetarán.

    Es cierto que entre los amigos, a veces hay «carrilla», bromas y cosas así. Pero la diferencia entre el buen amigo y el que no lo es, es que el buen amigo sabe cuales son los límites. Es cierto, puede llegar a sobrepasarlo sin darse cuenta, pero mientras le menciones los límites que debe de haber en las bromas y en la carrilla, el los respetará (el amigo se lleva con los demás, como le gustariá que se llevaran con él). En cambio podemos hablar de una amistad dudosa cuando hablamos de alguien que siempre cruza las lineas de respeto y se vuelve una persona molesta. (Aquí vale mencionar que hay personas que tienen una muy baja tolerancia a las bromas, los que podrían ser una excepción, porque siempre serán susceptibles a ser heridos con cualquier comentario mínimo que se les haga).

    6.- Los buenos amigos siempre estarán dispuestos a conocerte lo más posible.

    Los amigos que no ponen interés en tí, en tu ser, en las cosas que haces, o tienen un grave problema de concentración, o no son tus amigos. El verdadero amigo siempre estará dispuesto a conocerte, a preguntar como estás. Sabrá la información más importante de tu vida, o si no al menos la investigará preguntándote. Conocerá tus gustos y todo aquello que tu estés dispuesto a compartir (si trata de investigar tus cosas íntimás más que ser tu amigo es un metiche), y siempre te preguntará como estás y estará al corriente de lo que suceda contigo.

    Nota final

    Bueno, son 6 puntos fáciles a seguir para saber si en realidad cuentas con una verdadera amistad. Pudieran haber otros puntos que se me escapen, pero ustedes ya se encargarán de recordármelos. Ojalá y este sexalogo (se refiere a seis, no a sexo, cochinos), les haya sido de su utilidad a la hora de evaluar a sus mejores amigos.

  • Sobre las mujeres (ligues y demás) Parte 4 «El lado oscuro que nadie quería escuchar»

    La parte negra y oscura que nadie había querido escuchar

    Bueno, sí, hay una cuarta parte sobre este controvertido tema de las mujeres. Ya hablamos sobre los ligues, el dinero, y de la seguridad. Es más, ya había publicado un estudio donde las mujeres dieron su opinión sobre estos temas, pero faltaba hablar sobre aquello que nos duele aceptar a los  hombres; porque si, los hombres nos hacemos los fuertecitos, pero la verdad es que si ante algo somos muy vulnerables, es ante el sexo femenino.

    Dicen por ahí que el hombre no llora, pero me atrevo a decir que uno de los motivos por los cuales el hombre suele desahogarse es por las mujeres, de hecho ya en la cultura general y en el cine, es normal presentar al hombre que se desgarra por una mujer. El hombre no puede llorar por haber perdido una oportunidad de negocios, ni por perder una pelea, pero si tiene oportunidad de hacerlo cuando pierde a su amada querida, o cuando es engañado por una de ellas.

    Cuando falla la estrategia

    Todos los hombres tenemos una estrategia de ligue. Si bien unos piensan conquistar a la mujer en cuestión «a lo natural, o bien, a lo ahí se va», la verdad es que la mayoría usamos una estrategia previamente planeada para conquistar el corazón de las féminas. Y es que la verdad es tonto no tener una estrategia. Porque entre los factores para que una mujer te diga «si» o «no» no solo está tu personalidad, tu físico o el grueso de la billetera. También está el «donde», el «como» y el «cuando».

    No hay una receta perfecta para poder conquistar a una mujer, todas las mujeres son un mundo y piensan de una forma distinta, pero uno, de acuerdo a la personalidad de la dama, puede ir planteando su estrategia para conquistar a esa mujer que le gusta tanto. Pero la mayoria de las veces en que se arruina una estrategia de ligue, se arruina, o porque el hombre se precipita mucho, o porque tarda demasiado tiempo en aplicar la estrategia.

    Vayamos al primero de estos dos puntos. Cuando el hombre se precipita a la hora de aplicar la estrategia de ligue, lo hace por nerviosismo, o lo hace porque está tan enamorado, que no logra controlar sus emociones y hace que la mujer se asuste y rechaze al hombre. Generalmente el precipitarse denota falta de experiencia en el ligue hacia las mujeres, dado que hay que aprender a controlar las emociones y hacerlas florecer en el momento correcto, y para eso se requiere forjar una inteligencia emocional que solo se puede pulir con la experiencia.

    El segundo punto, es cuando el hombre se deja ver lento. Mientras el que se precipita creé que debe arriesgarse de más y dejarse llevar, el que se deja ver lento denota inseguridad porque tiene miedo a poner en acción su plan de ligue. Lo que se le olvida al hombre de reacción lenta es que lo más probable es que tenga más competidores y por ende, será más fácil que le ganen a la mujer en cuestión mientras el vá a medio plan. El hombre de reacción lenta también es un inexperto, porque todavía no ha vencido esos miedos internos que surgen en «las primeras veces».

    También hay un tercer punto, y es que es importante tener las emociones bajo control cuando se desea decirle a una mujer lo que uno siente por ella. Yo entiendo que es difícil decirles a las mujeres -Oye Ana, la verdad es que me gustas. Pero es clave y es muy importante que la declaración sea natural y convincente. Y no solo eso, hay que estar conscientes de que la respuesta puede ser negativa, y que también puede haber un espacio para la negociación, especialmente cuando la mujer emite una respuesta como «es que no se». Es importante no presionar a la mujer y respetar su opinión, el no hacerlo nos podría conducir al fracaso total.

    La desilusión

    Otra cosa que nos suele doler a los hombres es la desilusión. ¿Por qué?. Resulta que cuando uno se enamora, idealiza a la mujer. (como al igual, las mujeres idealizan a los hombres) ¿Como está eso de que la idealiza?. El hombre sube a la mujer a un pedestal donde el magnifica sus virtudes y niega (o minimiza) sus defectos; la ve como lo mejor que le podía pasar en su vida, como si fuera la última coca en el desierto.

    Independientemente si el hombre logra conquistar o no a la mujer, las desilusiones suelen ser muy dolorosas. Porque cuando el hombre se enamora, se enamora de «el concepto de mujer» que tenía en su mente, y no necesariamente de la mujer real. Y para eso es importante que el hombre logre conocer a la mujer lo suficiente como para decidir elegirla como su posible pareja, así podrá sortear más fácil el paso del enamoramiento (ilusión) al amor (real) y podrá establecer una relación duradera. De lo contrario la desilusión será inminente.

    Lo peor de todo es que muchas veces el hombre queda «enamorado» de la ilusión y tarda en comprender la realidad de las cosas. De esta forma el hombre puede aferrarse a una mujer que no le conviene o puede extrañar a esa mujer con la que no se le hizo, porque «está enamorado de su ilusión, del concepto idealizado, y no de lo que en realidad representa esa mujer».

    El miedo a quedarse solo, y volver a empezar de nuevo (a buscar pareja), es uno de los principales motivos por los que el hombre no acepta una desilusión, y para evitar esto, ya lo dije, es importante conocer bien a la mujer en cuestión para no llevarse sorpresas. Es importante sondearla y evaluarla. Habrán momentos en que la mujer se pondrá a prueba, si no la pasa, te habrás dado cuenta que no era lo que te convenía antes de estar totalmente clavado con la mujer, y si la pasa, pues bienvenida sea.

    Atención con algo, el que no te convenga, no significa que la mujer en cuestión sea una mala persona. Todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos. Pero es importante saber si vas a ser capaz de lidiar con los defectos de la mujer, y para eso es importante reconocerlos antes de dejarte sumergir por el enamoramiento.

    Amigos, o algo más…

    Pasa algo muy curioso, y es que me he dado cuenta, que las mujeres logran separar más lo que es una amistad de lo que sería una posible relación. Al menos más de lo que lo hacemos los hombres.

    Son muy repetidas esas frases que dicen «es que yo te quiero mucho, pero como amigo». Y es que los hombres a veces queremos convertir una bonita amistad en algo más. Y no es que sea imposible dar ese salto, pero ojo con esto, si crees que por ser muy buen amigo de una mujer (que si se llevan muy bien, tienen años conociéndose) ya estás a un paso de conquistar a esa mujer, estás totalmente equivocado.

    Es cierto que antes de conquistar una mujer, te la debes de llevar bien, en cierta forma debes de crear un lazo de amistad. Esto para que la mujer baje su retaguardia y sea más fácil de conquistar. Pero al tiempo en que ya has creado ese lazo, es importante comenzar la estrategia para dar el siguiente paso, que es el del ligue. Si haces lo contrario y decides forjar la pura amistad, deberá ser porque realmente lo que te interesa es su amistad y no algo más, pero si lo haces creyendo que al crear una amistad sólida automáticamente la vas a conquistar, vas por el camino erroneo, aunque claro, hay sus excepciones.

    En conclusión, si deseas hacer la prueba, y buscar «ese algo más en una amistad» lo puedes hacer. Pero piensa que tus posibilidades no son tan amplias como puedes pensar, y pudiera haber el riesgo de perder esa amistad o que ya no sea lo mismo. Tu tomas la decisión.

    Ver Parte I

    Ver Parte II

    Ver Parte III

  • Recordando a los amigos

    Bueno, viene el 14 de Febrero, el día de San Valentín, el día del amor y de la amistad. Pero, ¿de donde se origina toda esta festividad que engrosa los bolsillos de aquellos que se dedican a fabricar regalos y a cortar flores?. Bueno, la historia se origina en Roma en el siglo III, época en la cual el cristianismo era perseguido. En ese periodo se prohibía casarse a los soldados porque se creía que los hombres solteros rendían más en el campo que los casados que estaban emocionalmente ligados a sus familias. Ante tal injusticia, San Valentín decide casar a las parejas sin que lo supieran los romanos. Después de que lo descubrieron por la fama que se había creado, los romanos deciden ejecutarlo un 14 de Febrero.

    Más tarde la Iglesia Católica rescata la historia, y para fines de los años 60, la industria y los publicistas se encargan de difundir la historia con el objetivo de crear un pretexto para que la gente comprara regalos con el fín de impulsar las ventas de las corporaciones. Desde entonces, en varios países se celebra el día de San Valentín el 14 de Febrero.

    Pero muy a pesar de los motivos comerciales detrás de este festejo, creo que es un día para reflexionar sobre las amistades que tiene uno, las cuales son un apoyo en esos momentos difíciles que tiene uno, y con los cuales uno disfruta esos grandes momentos de la vida. La vida sin amigos no sería vida, sería estar en estado vegetativo o en un coma interminable. Como la historia de un trabajador de Pemex que alguna vez me contaron, donde esta persona despachaba gasolina sin convivir ni platicar con nadie, y en su departamento, lo mas cercano a la comunicación humana que tenía era la TV y los periódicos. Este trabajador algún día decidió quitarse la vida, algo que no hubiera ocurrido si no hubiera tenido amigos que lo rodearan.

    También es época para que los novios se festejen. Ahí yo no digo nada porque actualmente estoy soltero, pero es buen momento para que el novio despilfarre su quincena y le muestre su afecto; así tanto la novia como las corporaciones quedarán muy contentas por la muestra de afecto del novio. Y no sean mamilas, no lleven nada más unas flores, eso ya está choteado y cursi. Es hora de que compren algo original que impresione a sus novias, eso de las flores se me hace más regalo por compromiso que otra cosa.

    Y bueno, regresando a lo de las amistades, que es donde yo si puedo opinar, quiero agradecer en este blog a todos mis amigos, que no son muchos, pero son muy especiales para mí. Entre ellos se encuentra mi tocayo Alvaro (y sus hermanos que son a toda madre), Jesús, Amy, Caroline, Luis, Yolanda, también a mis hermanas, mis primos, mis tíos, mis amigos que como Nats y Eli que no por ser virtuales, dejan de ser mis amigos. A la vez también quiero agradecer a todas las demás amistades que tal vez no frecuento tanto pero que ahí están en los momentos en que hay fiestas o reuniones.

    Y que decir, que este último año ha habido muchos cambios de amigos, he cosechado nuevos amigos, tal vez con otros nos hemos dado un tiempo por alguna situación pero seguimos siendo amigos, y hay otros que siempre están ahí. Como dicen, nada es para siempre, y lamentablemente a veces las amistades algún día terminan, ya sea porque uno se deja de frecuentar con ellos, o porque a veces se tienen que ir, o porque a veces suceden situaciones trágicas, como la muerte a la cual nunca vamos a poder evitar. Pero mientras estén ahí, es algo para agradecer, porque los amigos son los que más duran, muchas veces más que las parejas, y son aquellos que te acompañan tanto en los momentos de júbilo, como en los momentos de tristeza.

    Por eso no está de más recordar este 14 de Febrero a todos los amigos y a todas las personas que lo rodean a uno, porque son muy importantes en la vida. Y también porque no, mandarles un abrazo a todos los lectores que siguen este blog, los cuales también son bienvenidos.

  • Los Amigos

    Me acuerdo que cuando iba en la primaria, tenía un amigo con el que me llevé al menos 4 años (que para ese entonces eran eternos). Estaba muy, pero muy seguro de que íbamos a ser compas para siempre, y que nada iba a poder romper ese lazo de amistad. Pero entonces ahí va Cerebro, a meter la pata con su actitud de burgués. Le heché en cara que yo tenía mas bienes materiales que él, al punto en que se fué llorando de mi casa porque le restregué mis riquezas que el no poseía (y que en realidad es muy relativo porque tampoco es como que yo fuera mucho mas cagalana que este amigo). Y a partir de ahí sufrí un desapego de lo material, la pérdida de esa amistad me impacto tanto qué si no hubiera pasado eso, posiblemente ahorita sería un pinche juniorsito presumido.

    Tampoco fué la última vez que vi a ese amigo, pero ya no fué lo mismo. Nos seguíamos llevando un tiempo pero ya no era igual, sabía que la había «cagado». Me cambié de escuela, conocí amigos nuevos, y con eso se perdió el contacto. Si, Cerebro había perdido un amigo por andar de presumido.

    Un amigo me dice que las amistades son cíclicas. A veces puedes tener a un gran amigo pero  cuando uno crece,  de pronto esa amistad ya no es lo que era antes y la relación desaparece. También hay quienes dicen que las amistades pueden ser para siempre, y la verdad que envidio (bueno, como puedo envidiar si todavía no llego ahí, tampoco estoy tan viejo) a la gente grande que tiene a su amigo al cual conoce desde la infancia.

    Creo que las amistades son lo mejor que puede tener uno, porque siempre sirven de apoyo. Son ellos los que te logran dar ese equilibrio cuando las cosas no van bien y siempre están ahí. A diferencia de las relaciones sentimentales donde es casi seguro que algún día se va a acabar (a menos que termine siendo la media naranja con la que te vas a casar), las amistades no necesariamente tienen un fin, además que con las amistades todo suele ser mas transparente, no hay compromiso alguno como en las relaciones.

    ¿Que se sentirá no tener amigos?, me pregunto. Afortunadamente nunca he llegado a ese extremo, y por lo tanto no se lo que se siente. Pobres diablos los que están solos, ¿que habrán hecho para que nadie quiera estar con ellos?, ¿será que no son lo suficientemente interesantes como para que alguien quiera entablar una relación de amistad con ellos?, ¿o serán tan «poco amigos» que nadie les tiene confianza y les sacan la vuelta?. Si eres uno de ellos y lo quieres saber puedes entrar aquí, pero también existen los amigos imaginarios, puedes utilizar una escoba, un troll, o cualquier artefacto raro que está lo suficientemente inorgánico para que acepte ser tu amigo (próximamente voy a sacar el mercado un Cerebro de peluche, para que me puedas tener cuando te sientas solo o sola).

    Creo yo, que carecer de amigos es carecer de alma y carecer de esencia. El hombre no se entiende sin las relaciones con los demás, y por lo tanto sería un ente invisible. Invisible como el señor que trabaja en una gasolinera (caso real), no convive con sus compañeros ni les dirige palabra, y cuando termina sus labores diarias, se va a su departamento de donde nunca sale. Compra el periódico y ve la TV para ver que ocurre en el mundo, pero al mismo tiempo él no es parte del mundo, es una mera anécdota, que solo hace diferencia en base a los bienes que consume.

    Por eso yo creo que la amistad es algo muy importante, y que la verdad yo valoro mucho. Yo tal vez no tenga miles de amigos, pero con los que tengo son suficientes porque se que son amigos de confianza y que siempre van a estar ahí cuando yo lo necesite.