Categoría: sociedad

  • ¿El Mexicano está cambiando?

    Siempre he tenido en mi cabeza la imagen de que el mexicano es agachado, se queja de los problemas pero no hace nada por resolverlos. Si bien creo en el respeto a la autoridad, creo que se ha inculcado en las personas un respeto exagerado a ella, y eso no solo viene del seno familiar, viene de la sociedad y del gobierno mismo. De hecho antes era muy bien visto que las personas estuvieran de acuerdo con las decisiones que tomara el gobierno, el ciudadano no debía oponerse ante lo que dijeran las autoridades o si no podía ser visto como un rebelde –Las decisiones del gobernador son las decisiones del gobernador y hay que respetarlas.

    Desde el origen del gobierno post-revolucionario hasta 1968 esa era la consigna. Los que se oponían eran porque pertenecían a sindicatos (como los ferrocarrileros en la época de López Mateos) o a alguna organización similar. La sociedad tuvo que esperar hasta los sucesos trágicos de Tlatelolco para decirle al gobierno que el ciudadano tenía voz. Pero después de dichos sucesos la sociedad se volvió a callar, si surgieron críticas, pero se quedaron reprimidas en la cocina o en las fiestas con los amigos. Se convirtió un deporte olímpico criticar al gobierno entre los conocidos, pero nadie se atrevió a salir a la calle.

    Afortunadamente parece haber un cambio en esa mentalidad «agachista» del mexicano. La empresa mexicana de investigación de mercados Big Foot realizó un estudio llamado Renovación México. Este estudio lo realizaron aprovechando el bicentenario para conocer cual era la postura de los mexicanos ante la situación actual que se vive en el país. El estudio revela que los mexicanos estan cansados por vivir bajo la opresión de un país en crisis por más de 30 años y han perdido credibilidad en las instituciones, el gobierno y las opciones políticas a futuro, por lo que ahora están confiando en generar su felicidad por sí mismos y buscar las soluciones a sus problemas en su interior.

    Pero no solo eso, cada vez son más mexicanos que están saliendo a la calle. En Guadalajara me ha tocado vivir un cambio radical con respecto a estos nuevos movimientos. Cada vez son más asociaciones civiles que salen a la calle a luchar por lo que creen, son asociaciones o personas que abarcan todo el espectro ideológico de la izquierda hacia la derecha, pero que tienen algo en común, y es la búsqueda del mejoramiento de nuestra sociedad. Las consignas son muy distintas: «No a la violencia», «luchemos por un metro en Guadalajara», «anulemos o promovamos el voto», «si o no al aborto», «mejoremos la movilidad urbana de nuestra ciudad», «por una ciudad más ecológica», «usemos la bicicleta en nuestra ciudad».

    La mayoría de las personas que enarbolan estos movimientos si bien suelen ser de muchas edades, en su mayoría son jóvenes que se preocupan por el futuro, y por lo tanto, se preocupan por el futuro de la ciudad. Y si bien varios de estos jóvenes deciden hacer su lucha fuera de las instituciones políticas, otros deciden integrarse a ellos, pero con una visión más fresca que sus antecesores, y no solo eso sino que también buscan renovar a sus partidos, reconocen y critican fuertemente, los errores que se cometieron en sus partidos en el pasado (esto sucede especialmente en el PRI).

    A veces pareciera que el país no tiene rumbo o no tiene futuro. Pero al parecer la sociedad ya está comenzando a despertar y creo que es algo que hay que resaltar, ya no es como antes cuando los presidentes como Plutarco Elías Calles viajaban al otro lado del continente a traer nuevas ideas para aplicarlas en el país. Ahora lo hacen los propios ciudadanos y ellos se esfuerzan día a día por hacer un cambio en la ciudad, lo cual a mi parecer me parece positivo.

    Tal vez el país no vaya bien, tal vez no tengamos el bienestar que todos queremos, pero por algo se empieza, y afortunadamente estamo comenzando por donde deberíamos haber comenzado desde hace mucho tiempo, por la ciudadanía.

  • Comercial sobre maltrato a un niño

    Estaba vagando por Internet en esos lapsos que descanso cuando en el sitio de www.blog.com.mx me encontré esta nota donde mencionan que censuraron un comercial deportivo realizado por el periódico peruano «El Bocón» donde un niño mete un gol, y el padre lo termina criticando al punto de quitarle la sonrisa de la cara y hacerlo sentir humillado.

    “El spot publicitario difunde una situación de maltrato emocional y trato humillante perpetrado en contra de un niño, lo que constituiría una trasgresión al Principio de Adecuación Social, contenido en el Art. 18° del Decreto Legislativo N°1044″, señaló en un comunicado la ministra Nidia Vílches.

    Muchos dicen que están cayendo en una exageración aquellos que decidieron censurar dicho anuncio. Pero la verdad es que cuando uno vé dicho comercial, no le queda un buen sabor de boca ni mucho menos. He aquí dicho comercial y opinen si a ustedes se les hace una exageración que hayan ejercido la censura frente a este comercial:

  • Lo que nos dejó el bicentenario.

    Tal vez se sacarán ustedes un poco de onda, mis estimados lectores. Pero es la primera vez que salgo a festejar el aniversario de la independencia. Muchos dirán que soy un antinacionalista o que no me importa mi país. No, nada de eso. Pero es que tal vez dar el grito no es mi forma de expresar mi patriotismo y el amor que tengo por México, yo busco hacerlo por medios más prácticos. Y de hecho esta vez ni siquiera dí el grito, más bien mis amigos querían salir so pretexto del Bicentenario. Y no fué una salida muy mexicana, fuimos a las Wings Army de la plaza Terranova a llenarnos de alas de pollo y ahí aprovechamos para ver las celebraciones del Bicentenario.

    Muchos se quejaron de que nuestras autoridades tiraron la casa por la ventana y que gastaron millones de pesos en realizar este magno evento. Creo que era meritorio hacerlo ante los festejos del Bicentenario (yo de lo que me quejaba era de que mucho lo dejaron en manos de los extranjeros), porque si se hubiera invertido poco, por el contrario, la misma gente diría que se trató de un «festejo chafa» y creo que al menos el evento en el Zócalo como Show estuvo muy bien y estuvo a la altura. Y disculpen mi ignorancia si no entendí que era ese gran mono blanco que levantaron en el mismo Zócalo (no le ví la forma de Hidalgo, Morelos ni Josefa Ortíz de Dominguez).

    El problema del Bicentenario es que quedó en solo eso, en un mero show mediático donde se «medio» recordó a las figuras principales que conformaron esta nación y se expuso parte de esa cultura mexicana que nos hace únicos. Pero se perdió la gran oportunidad de reflexionar la historia de nuestro país, no se hizo y creo que eso es una pérdida muy importante. Creo que de nada sirven los conciertos o que miles en la plancha del Zócalo y en otras entidades del país, la gente grite ¡Viva México!.

    A la población en general la percibí poco consciente de lo que se estaba celebrando. Sinceramente parecía el mismo grito de todos los años (nada más con un poco de mayor intensidad), pero era simplemente un pretexto para festejar algo. Estoy seguro que muchas de las personas que daban el grito ni siquiera saben en realidad lo que festejaban, su conocimiento solo llegaba a saber que imitaban a Hidalgo cuando dió el Grito de la Independencia (y que para colmo cuando Hidalgo dió ese grito, no tenía en mente todavía independizarse de México, sino reclamar los mismos derechos para los criollos).

    Me puse un poco feliz (al menos) cuando un amigo mío empezó a recordar lo que habían hecho los heroes de la independencia y se lo contaba a su novia, al menos ya era algo. Pero en la gran mayoría de los casos nadie realizaba ningun tipo de reflexión sobre la Independencia ni la Revolución. La gente solo se limitaba a lo de siempre, a mostrar un inocuo nacionalismo al poner banderitas en el coche o a dar el grito. Pero he aquí la gran pregunta que me hago. ¿Por qué la gente no demuestra ese supuesto nacionalismo en la vida diaria, los 364 días restantes del año?.

    El Bicentenario a mí me deja decepcionado, creo que como mexicanos no hemos sabido valorar la envergadura de tales festejos. Tal parece que no nos importa mucho nuestro país, más allá de cuando se trata de gritar ¡Viva México! o de cuando la selección le gana a Estados Unidos.

  • ¿Qué le está pasando a México?

    ¿Que le está pasando a México?. Es la pregunta que me hago cuando me entero que han matado a 72 inmigrantes en Tamaulipas, lo cual es una masacre sin precedentes; es la pregunta que me hago cuando matan a 8 en un table dance en Cancún; es la pregunta que me hago cuando veo que todos los políticos de todos los partidos pelean por sus propios intereses y no por el bien común. En México huele a podrido, se observa una descomposición social en nuestro país, en todas las áreas. No es gratuito que la Foreign Policy haya considerado colocar a México en la categoría de estados fallidos.

    ¿Que es lo que está fallando en México?. Fácil de decir y simple: Todo. La economía está fallando (y si dicen que está creciendo es simple inercia de la crisis del año pasado), la educación está fallando, el combate al narcotráfico está fallando (tan es así que Felipe Calderón dijo en su Twitter que él nunca dijo que se estuviera ganando la batalla contra el narco), los políticos están fallando, y lo peor de todo, la sociedad está fallando. Probablemente gente como tú y como yo, estemos fallando. Todos estamos colaborando para que México esté sumido en una profunda crisis social, de la cual va a ser muy difícil salir.

    Felipe Calderón está por preparar su informe. Seguramente se hablarán de algunos logros que se han tenido, como el número de beneficiados nuevos por el Seguro Popular, o la captura del «Barbie», el operador de los Beltran Leyva. Pero son logros aislados, el Seguro Popular no destaca en su eficiencia, y la captura del Barbie no significa el fin del narcotráfico. Los problemas son mucho más profundos y lamentablemente no se están atacando de raíz. Me pregunto, como siempre me he preguntado en este espacio: ¿Por qué carajos no existe un plan de desarrollo?. Al gobierno no le ha interesado hacerlo y tampoco nos ha interesado a los ciudadanos exigirlo.

    México es un país con poca movilidad social, y eso es un reflejo de las pocas oportunidades de crecimiento que existen en el país para muchos. La educación en nuestro país no es mala, es pésima. No hay un plan para reforzar el tejido social desde abajo, lo cual debería ser necesario y prioritario para la nación, porque un tejido social podrido es germen de criminales y narcotraficantes. No es que esté mal que se quiera combatir al narcotráfico, pero es un método correctivo y no preventivo. Es decir, se cortan las manzanas podridas, pero no se hace nada para que estas sigan apareciendo. La falta de oportunidades y de desarrollo en nuestro país es lo que está ocasionando todo esta descomposición social.

    El problema tiene que ver con la educación, con el desarrollo como país; el problema no está en las ideologías, está en el funcionamiento de estas. México es un mal país capitalista (porque fomenta las oligarquías, los monopolios y pone trabas a la competitividad) y a la vez es un mal país socialista (porque la distribución de la riqueza es pésima, y porque no existe ni de lejos igualdad de oportunidades). Tanto la izquierda como la derecha están haciendo muy mal su trabajo en el país, simplemente están fracturadas.

    El papel de los ciudadanos también es deplorable. No son muchos los que salen de sus casas a hacer algo por su país, no son muchos los que se interesan en lo que sucede con su comunidad. Más bien abundan los que se quejan de lo que pasa en el país en la comida con los compadres, pero que no hacen nada, o bien, los que colaboran para que el país esté como esté, evadiendo impuestos o ejerciendo la corrupción a los niveles que su posición social les les permite.

    Muchos quieren tapar el sol con un dedo. Pero la crisis mexicana es evidente. México no muestra signos de desarrollo, y lo que es peor, nuestro país está dejando de ejercer influencia en su área y ha dado paso a otros países que anteriormente eran bastante más pobres, y tenían más problemas como Chile y Brasil. El problema es que el mexicano promedio pareciera conformarse con esta crisis y pensar que no hay nada por hacer, que las cosas son así, o que el gobierno tiene toda la culpa de lo que está ocurriendo.

    Con toda sinceridad espero que la situación de nuestro país mejore. México es una bomba de tiempo que podría estallar en cualquier momento. Una sociedad ya no se puede dar el lujo de vivir así. Y a pesar de que se habla mucho de la democracia y quien sabe cuanta parafernalia más, la realidad es que si no logramos salir por las buenas, lo haremos por las malas.

    1810, 1910, ¿2010?.

  • Reflexión sobre los ancianos.

    El primer artículo que escribí en la historia de mi vida, se llama «La importancia de leer». (http://alvarolsite.blogspot.com/2006/12/la-importancia-de-la-lectura.html), lo escribí más de hace 3 años, y esto lo resalto porque hablaba de como mi abuelo me había inspirado a leer. Cuando escribí este artículo, mi abuelo acababa de fallecer, y de hecho a mi me tocó verlo morir. Él era como una enciclopedia viviente, siempre que me tocaba ir a cuidarlo a su casa, me contaba muchas cosas sobre historia (era especialista en la Segunda Guerra Mundial), sobre política, sobre como eran las cosas en su época. En fín, era una persona muy interesante de quien se podía aprender mucho.

    Antes el ser anciano era sinónimo de experiencia, de inteligencia. Pero ahora en la sociedad postmoderna los hemos rebajado a la definición de «persona senil inutil». He visto como muchas personas desearían no llegar a ser ancianos porque sienten que se convertirían en un estorbo para los familiares. –Les quitaría su valioso tiempo porque me tendrían que cuidar, -dicen por ahí algunos. Y tal vez puede sonar cierto, porque en el mundo actual todos vivimos de prisa, estamos muy ocupados y tenemos muchas cosas que hacer.

    La sociedad actual no solo es cruel con los ancianos, sino que el establishment actual no es el mejor que puede haber para la gente mayor. Ser una persona de edad (y ya no me refiero solo a los ancianos, sino a la gente que acaba de cumplir los 40 años) significa perder oportunidades de empleo, significa ser un estorbo para las empresas (a pesar de su capacidad) porque las prestaciones que se les debe de pagar a la gente mayor son más altas, y también porque no cumplen con el perfil del joven que buscan muchas de las empresas (con energía, ingenuo y sumiso). La gente mayor tiene más experiencia y más colmillo para cuestionar las cosas que están saliendo mal dentro de una empresa, y por eso es natural que las empresas no los quieran, sino que los ven como una amenaza en lugar de verlos como una oportunidad (generalizo, porque yo se que si existen aquellas empresas que aprovechan las cualidades del adulto mayor).

    También deberíamos mencionar las pensiones. Anteriormente la pensión garantizaba al anciano su mantenimiento desde la ancianidad hasta la muerte. Ahora ya no es así. La disminución en el crecimiento de la población está poniendo en crisis el sistema de pensiones a nivel mundial. En los países europeos se la han pensado seriamente en aumentar la edad de jubilación. Esta crisis que se ha generado ha provocado que muchos jóvenes piensen desde tempranas edades en su retiro. ¿Ya me comprenden por qué nadie quiere ser viejo?.

    Los ancianos nos pueden enseñar muchas cosas, y son personas a las que se les puede sacar mucho provecho. Pero se les subestima, y a veces se les vé como un estorbo. Los jovenes de ahora lo creen saber todo, sobre todo porque están expuestos a una gran cantidad de información importante; y en parte por eso ya no les sorprende lo que un anciano les pueda decir. El joven de ahora le tiene mas fé al cuadro de búsquedas de Google o a los links o hashtags de Twitter. Pero lo que ignora el joven es la gran cantidad de experiencia que tiene el anciano, el camino recorrido por estas personas es algo difícil de encontrar pulsando el «enter» del teclado de la computadora.

    La ancianidad es la culminación de la vida. No habrá esa energía que tenían en la juventud, pero si existe la acumulación de la experiencia vivida. Los ancianos son expertos en ello y son quienes pueden hablar mejor de ello. Por esa razón no se les debería subestimar, por el contrario, se les debería admirar por el largo historial que tienen, y que nos puede dejar una grata enseñanza a los jóvenes.

  • El Bicentenario de la Independencia. O el Centenario de la Revolución, ¡Una mentada de madre!.

    Me cuesta trabajo creer que este 2010 se vaya a celebrar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución. Me cuesta trabajo creer que nos ha tocado vivir en una fecha histórica para la nación. ¿Por qué?. Porque la verdad si de festejar fechas memorables se trata, estamos haciendo el ridículo. No solo por el poco contagio sobre la importancia de estas fiestas a la población, sino por lo inocuo, banal, y superficial que está resultando todo esto. Creo que en los festejos del Bicentenario, está quedando más que patente que al gobierno le conviene mantener al pueblo ignorante.

    Los pocos intelectuales que quedan en el país como Enrique Krauze o Sergio Sarmiento, se quejan de esto. El propio Krauze le achaca el problema al partido que está en el poder en este sexenio. Pero creo que este problema va mucho más lejos. Lo poco que se ha presentado sobre el Bicententenario hasta la fecha se ha montado como un show mediático. Lo más que el mexicano promedio ha visto es el «Torneo Bicentenario de Futbol» (que es lo mismo que la liga de apertura pero renombrado), el partido México vs España (aburridísimo), y para acabarla de contar, «La Academia Bicentenario. Si eso no es ridículo ¿entonces que es?». ¿Donde quedó la discusión sobre la historia de nuestro país, sobre los supuestos heroes o los que no lo fueron tanto?.

    Parece que ni la mercadotecnia se ha encargado de hacer su labor. Me doy una paseada por el Sanborns o por la Ghandi y veo muy, pero muy pocas obras nuevas relacionadas con estos festejos, y algunas de muy poca calidad, y muy oficialistas. De hecho muchas de estas ya habían sido publicado con antelación y ninguno fué publicado con motivo de las fiestas patrias, como la Trilogía de Enrique Krauze, los libros de Catón sobre Hidalgo o Juárez, o bien, los libros de Francisco Martín Moreno, que son me atrevo a decir uno de los máximos referentes de estos sucesos si de autores contemporaneos se trata.

    Dicen que Televisa va a sacar una telenovela próximamente relacionado con la Independencia (por Dios, como nos vamos a cultivar con eso), que el presidente Calderón y sus compinches gastaron 690 millonsotes de pesos para hacer un show pirotécnico lleno de algarabía, y pa’l colmo del PAN, lo van a hacer todo con un toque de malinchismo, como menciona Sergio Sarmiento en su columna de hoy. El show pirotécnico estará a cargo de Ric Birch (australiano), y hasta van a traer al multimedallísta mariguano olímpico Michael Phelps quien va a hacer una breve aparición. Nada más falta que traigan a Dick Sucker de stripper disfrazado de Benito Juárez con tanga para que les baile a las mexicanas, ¡Háganme el favor!.

    ¿Pero quien va a reflexionar sobre los que lucharon por nuestro país?, ¿dentro de todo esto, donde queda Hidalgo, Morelos, Iturbide, Benito Juárez, Miramón, Maximiliano, Porfirio Díaz, Madero, Obregón, Carranza, Zapata, Villa?. ¿Donde queda las reflexiones de los intelectuales como Lucas Alamán o Cosío Villegas, de Carlos Fuentes o de Octavio Paz?. ¿Donde queda aquella reflexión histórica que deberíamos ejercer para no repetir los mismos errores y renovarnos como mexicanos?. Todas esas reflexiones han quedado en la basura.

    Krauze destaca algunos pocos intentos que se han hecho para traer estos temas a la discusión, como Discutamos México u Orgullo Municipal. Pero es muy poco lo que se está haciendo. Hasta el tema oficial del bicentenario a cargo de Alex Syntek fue duramente criticado por mucha gente. No se que tenía en la cabeza Alfonso Lujambio, titular de la SEP, cuando le encomendaron esta ardua tarea de realizar los festejos del Bicentenario.

    Lamentablemente el gobierno desea un pueblo sin memoria histórica. Puesto que un pueblo ignorante es un pueblo más fácil de manipular. Que triste.

  • Aleks Syntek y el Twitter.

    Alex Syntek no se me hace un mal músico ni mucho menos, aunque para ser francos, su música nunca ha sido de mi agrado. Pues bueno, resulta que a este músico mexicano le encomiendan junto a Jaime López (quien escribió la letra), crear la música del Bicentenario de la Independencia de México. Para esto ellos crean un tema pop (con arreglos mexicanos claro, pa que se sienta la pasión tricolor) llamado «El futuro es milenario». Y si, ese es el tema oficial del Bicentenario y Centenario que estamos patéticamente celebrando en México. Me pregunté, ¿por qué no mejor llamar a Café Tacvba o una de esas bandas que tienen mas experiencia en reflejar «lo mexicano» en la música?. Quien sabe porqué, pero eso fué lo que decidieron hacer nuestras autoridades.

    ¿Cual fué el resultado?. Pues un tema demasiado cursi, predecible, y que creo que no habla mucho de la magnitud de las ceremonias que se están celebrando. La canción recibió tantas críticas que Alex Syntek tuvo que cerrar indefinidamente su Twitter, porque simplemente «no aguantó la carrilla». Aquí pueden ver lo que publicó el cantautor para justificar su salida de esta famosa red social que cada vez está más en boga ya no entre los usuarios comunes, sino entre los personajes famosos que quieren comunicarse con sus fans.

    Alex Syntek está en el total derecho de hacer lo que sea, pero pues a mi manera de pensar, cuando estás en esas redes sociales tienes que aprender a aguantar vara (como se dice popularmente). Simplemente por el hecho de que no toda la gente va a estar de acuerdo contigo en todo lo que haces, y creo que cuando uno está en esas redes sociales, no debería hacerlo para esperar halagos todo el rato. Creo que lo sucedido con Alex Syntek debe de crear una reflexión en todos aquellos famosos que solo quieren esperar aplausos y aumentar su ego por medio de estas redes. Los que tenemos blogs o tenemos cuentas en redes sociales lo sabemos bien. No siempre nos vamos a llevar aplausos o nos van a vitorear por hacer público lo que pensamos o por publicar nuestras obras.

    Regresando a lo que es el tema del Bicentenario. La verdad es que es una mierda es que es un tema bastante mediocre. ¿Que es eso de shalalala?. Alex Syntek dice que es porque en todo el mundo van a escuchar ese tema. Aunque lo dudo porque aquí, localmente, ya lo estan criticando de arriba a abajo. No entiendo tampoco que es eso de -El futuro es milenario, allá vamos paso a paso. Qué hueco y pretencioso se escucha eso. La verdad que las pedradas se las debería haber llevado Jaime López, porque lo peor que tiene este tema es la letra.

    Creo que lo que si refleja este tema sinceramente es la mediocridad con que se han hecho los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, donde en lugar de traer la historia al presente y hacer una exhaustiva reflexión, se hacen festejos inocuos y superficiales donde parece más bien que a las autoridades les preocupa que el mexicano sepa la historia de su país. -Hay que mantener al mexicano ignorante de su pasado.

    He aquí el tan cacareado tema del bicentenario:

  • Hacen falta líderes en México

    El otro día platicaba con un terapeuta, el cual es muy culto e informado, sobre muchos temas que incumben a la sociedad mexicana. Empezamos con la adopción gay, luego seguimos con el centralismo que se vive en México (es decir, que todo está en el D.F.), con las pocas opciones que hay en el escenario político mexicano y terminamos con el tema del liderazgo. En México no hay líderes.

    Mi terapeuta decía -Es que mira, parece que el único lider que tenemos en México es Andres Manuel López Obrador. Y es muy cierto. A pesar de que la imagen de AMLO está muy desgastada, sigue siendo el único lider que existe en México, es el único que mueve masas, es el único que convoca más de 250,000 personas en el zócalo. Eso nos habla de una tremenda falta de liderazgo en nuestro país, y esa misma falta de liderazgo nos habla de una decadencia de la sociedad mexicana. Porque una sociedad pujante necesita un lider. Eso lo vemos en Estados Unidos con Barack Obama, cuyo liderazgo ha logrado imprimir una energía positiva en gran parte de la sociedad estadounidense, o lo vemos con Lula da Silva, que ha sabido ser ese lider que tanto le hacía falta a Brasil para poder encarrilar al país como el más importante de latinoamérica.

    Hay mucha gente escéptica que cree que no se necesitan líderes. Que cree que el liderazgo genera borreguismo. Yo no creo que eso deba de ser así, más bien los líderes que generan ese «borreguismo» son aquellos que se aprovechan de la ignorancia de la gente para satisfacer sus propias necesidades, pero esos son a mi parecer falsos líderes. Los buenos líderes no crean seguidores nada más, más bien los contagia de ese liderazgo, y logra que juntos avancen a un punto en común. No creo que Jesucristo, Mahatma Ghandi, Roosevelt, o Nelson Mandela hayan creado borregos, más bien crearon en base a su liderazgo, valga la redundacia, a nuevos líderes.

    ¿Pero cuales son los líderes del mexicano?. Me atrevo a decir que hay una fuerte crisis de liderazgo. En la política, a excepción del ya mencionado desgastado López Obrador, no hay algún lider que logre mover masas. En el mundo de la intelectualidad también los líderes se están perdiendo (van muriendo y desapareciendo, pero no aparecen nuevos). Inclusive en el mundo de la música y los espectáculos ya no existe esa gente con capacidad de liderazgo como lo había antes, y si los hay son líderes insípidos e inocuos que no inspiran a nada. El mexicano ya no sabe a quien puede tomar de ejemplo de vida, lo que ocasiona esta tremenda crisis, y esto es debido en gran parte porque aquellos que tenían la capacidad de ser líderes se han corrompido, o porque bien, son cada vez menos los que se han animado a tomar la batuta y a mover gente para luchar por sus ideales (aunque siempre habrán sus excepciones).

    Veámoslo en todos los ámbitos:, ¿Quien es el lider de la derecha actualmente en México?: No existe. ¿Quien es el lider de la izquierda?: AMLO lo es de solo un fragmento de esta. ¿Quien es el lider moral de México?: Inexistente. ¿Quien es el lider de los millones de católicos que existen en el país?: Los cardenales Juan Sandoval Íñiguez y Norberto Rivera están tan quemados que están muy lejos de serlo. ¿Quien es el lider intelectual?: Hay algunos líderes, pero cada vez son más pocos y cada vez tienen menos peso. ¿Quien es el lider de México en el extranjero?: Algunos se atreverán a decir que es ¿el Chicharito?.

    Creo que un signo de que el país no está bien es la falta de liderazgo. A la hora que empiecen a surgir líderes, que crean en algo, que busquen el progreso del país, entonces podremos hablar de un avance. Mientras no.