Categoría: sociedad

  • Propósitos de año nuevo

    Propósitos de año nuevo

    El año nuevo es una coincidencia astronómica y también numérica. Esta última existe debido a la necesidad de interpretar la primera. Con los años, fechas y calendarios los humanos buscamos ponerle un orden al tiempo para que fuera más tangible y medible. Y en torno a esta medición del tiempo, los humanos pensamos en ciclos, los que se vienen y los que van. De esta forma, una coincidencia termina teniendo un significado, y debido a este es que tomamos diversas acciones.

    Propósitos de año nuevo

    Basta esa coincidencia para que una empresa decida planificar su siguiente año, para que los políticos armen la partida presupuestal del siguiente año, y por supuesto, para que los mortales (gente de a pie, e incuso políticos y empresarios) se impongan a sí mismos propósitos de año nuevo, derivados generalmente de una corrección o mejora de lo vivido en el año anterior. Y a estos últimos son a los que me quiero referir.

    Los propósitos anuales son algo sano dentro de los seres humanos. Al poder medir el tiempo en años, podemos hacernos una evaluación de como nos fue en el año que termina para pensar que cambios debemos hacer a nuestra vida que siempre será perfectible. Muchas veces cometemos el error de crear propósitos cortoplacistas, o bien, que implican mucho esfuerzo a corto plazo. Por ejemplo, uno de los más tradicionales propósitos es bajar esa panza generada por el maratón «Guadalupe-Reyes», que acumula la grasa que generamos antes y que nunca nos hicimos el propósito de eliminar de nuestro sistema. Siempre escucho a gente decir, -empezaré con un régimen intensivo, o comenzaré a correr 10km- en lugar de ser realistas y empezar con un régimen que tenga una visión más integral y largoplacista donde se entienda que al cuerpo hay que darle su tiempo y no hay que forzarlo.

    A mí en lo particular no me gusta planear propósitos específicos, porque a veces creo que al terminar el furor de año nuevo, se van terminando los propósitos. Raro es ver a la persona decirte en Julio que saldrá a correr como lo prometió al comerse las 12 uvas en 31 de diciembre. Prefiero yo, hacer una extensa meditación de lo que fue el año, tanto cosas positivas como negativas, y en base a eso ir planeando acciones a seguir que sean permanentes y no solo sean el pretexto de un nuevo año, y no necesariamente todas se tengan que comenzar el primero de enero, porque es necesario un orden, ir tomando algunas acciones para luego tomar otras.

    Un año nuevo debe servir como pretexto para reflexionar. Pensar como uno quisiera que fuera el siguiente año, que tenga ciertas cosas que no tuvo el anterior. Se debe hacer una reflexión que abarque tanto lo material, lo espiritual, e incluso las cuestiones filiales (familia, amigos). También creo que se deben de buscar nuevos retos, porque son los que ponen sabor a la vida. Aunque las cosas vayan bien, no se debe caer en la zona de confort porque todo terminará rutinario. ¿Qué tal un nuevo hobbie? ¿Un viaje a Europa? ¿E ingresar a una organización nueva?

    Un año es demasiado tiempo para desperdiciarse, por lo tanto hay que planearlo. ¿Y tú ya hiciste tus propósitos, o se quedaron ocultos en la trágica peda del 31 de diciembre?

     

  • La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Caray que todas las fiestas religiosas se están secularizando. Me comentaban que debido a esto la navidad se empezaba a celebrar en países como China, algo más consumerista que religioso. Arguyen que solo de esta forma la «navidad» puede globalizarse más, pues al ser una fiesta cada vez más secular, entonces sociedades con otras religiones o bien ateas, las podrán aceptar con menos recitencia. Pero no se relativizan solamente los orígenes de la navidad, también la de las posadas o inclusive los de las fiestas patrias.

    La esencia de las fiestas, de la reflexión a la peda

    Llegamos un punto donde festejar en alguna fecha, más que conmemorar una tradición o un hecho histórico, sirve para desprendernos un poco de la rutina diaria. Si la «peda» es el 15 de septiembre, entonces estamos conmemorando el aniversario de la independencia, si esta es en las primeras semanas de diciembre, a esa peda le llamamos posada, si es el 24 o 25 le llamamos navidad. Todo depende de cuando esa peda o fiesta o reunión se lleve a cabo. Pero dentro de estas, ¿sabemos que se está festejando? ¿conocemos la esencia de las fiestas que por su simbolismo, son meritorias para tomarlas como día de asueto?

    En la noche buena pasada por ejemplo (hablo de mi familia) no hubo prácticamente ningún elemento que nos recordara la esencia de la navidad, y sí el consumerismo que implica esta. Cuando era niño, los papás nos ponían a leer trocitos de papel alusivos al nacimiento del «niño Dios». Ahora no existe nada de eso en realidad. La navidad es simplemente un pretexto para que la familia extensa se pueda reunir y en mi caso, pueda recordar su pasado. Pareciera que estamos festejando a la familia en sí, pero no veo ni arbolitos, ni niños dioses. Pero sí veo muchos iPhones, niños con regalos, adornos navideños que se entremezclan entre su versión tradicional (reyes magos, Virgen María) y su versión marketera (Santa Claus).

    El grito de independencia es otro caso. Siempre he sido un crítico por el hecho de que la gran mayoría de los mexicanos, no sabe bien a bien que se festeja. En sus cabezas solo les quedan reminiscencias históricas recibidas de los libros de texto gratuito en la primaria. Es algo así como festejar el «triunfo de la selección mexicana de futbol» pero sin futbol. Nos pintamos la cara de verde, blanco y rojo, ponemos una banderita en el auto y ¿Quién rayos es Josefa Ortíz de Dominguez? me suena, me suena. ¿No salía con Ninel Conde en la novela de las 5? ¿Quién es Hidalgo, Morelos, Guerrero? ¡Aaah ya sé! Así se llaman unas calles del centro de la ciudad, y quién sabe por qué, pero cuando voy a otras ciudades de México también se llaman así. Si digo, muchas veces no tenemos memoria histórica en base a los hechos que nos tocó vivir (un pelón por ahí), menos entenderemos lo que sucedió hace ya poco más de 200 años. El bicentenario tan jodido que celebramos y que tan solo nos dejó una suavicrema con tecnología más obsoleta que un Atari, es una muestra de ello.

    Gritémonos, abrazos, besos, gritos, puños erguidos. Todo en torno a un tarro de cerveza o una botella de tequila. Bar X, 3 botellas de tequila, 16 de Septiembre = Grito de Independencia. Bar X, 3 botellas de tequila, 18 de Diciembre = Posada, Bar X, 3 botellas de tequila, 31 de Diciembre = fin de año, ¿Qué, ya se acaba el año, que no era bisiesto? En un futuro no muy lejano: Bar X, 3 botellas de tequila = boda (seguramente te acordarás más de la peda que con quien te casaste, ponte buzo). Bar X, 3 botellas de tequila = velorio ¿Y el muerto, que no se han dado cuenta que alguien murió hoy y ustedes de parranda?

    Todo sea por las fiestas. Espero que cuando este sitio cumpla 5 años no se me vayan a ir de juerga sin acordarse que este sitio cumple, 5 años.

  • El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Es válido indignarse, es válido manifestar la inconformidad ante el que llega, es válido hacer un juicio sobre el proceso electoral, es válido tener una postura escéptica ante el nuevo gobierno. Lo que ya no es tan válido es que bajo esta bandera se busque atacar la integridad de las personas nada más «por que sí».

    El asunto Peña Nieto. De la indignación al encono y la agresión

    Tengo yo una amiga que es funcionaria pública en el gobierno de mi ciudad el cual es presidido por el PRI, partido del cual ella forma parte. Ella tiene un perfil ciudadano (ha participado en Organizaciones de la Sociedad Civil) y por lo cual es respetada en este mundo (la gran mayoría inclusive respeta su filiación política). El día de la toma de posesión de Peña Nieto ella colocó en su Facebook una imagen de Peña Nieto con la banda presidencial. Algunos de los comentarios vertidos en esa fotografía por parte de algunos usuarios se me hicieron lamentables cuando menos. Un usuario le recriminó e incluso puso en tela de juicio toda su trayectoria ciudadana por el simple hecho de subir una fotografía de Peña Nieto. O sea, todo lo que ha hecho entonces ya no cuenta porque apoya a Peña Nieto. ¡caray, que excelso ejercicio de razonamiento!. Naturalmente invité a esta persona a que en lugar de emitir ese tipo de juicios, la evalúe por su trabajo en el ejercicio público, no sin cierto dejo de molestia de mi parte dado que esta amiga ha sido una persona muy entregada por las causas sociales.

    Lo repito, es válido indignarse, pero también hay que saber educar las emociones y no convertir un problema político en un partido de futbol. Esas posturas de algunas personas contradicen lo que supuestamente defienden. Porque si se indignan ante un PRI autoritario y ante una imposición, ellos de esta forma también están haciendo lo mismo. Ese tipo de conductas son las que promueven el autoritarismo y a la vez son el resultado también de ese autoritarismo que tanto se critica.

    Este tipo de actitudes no solo atañen a los declarados «anti-PRI», también a muchos que tienen una postura totalmente opuesta quienes igualmente denigran a las personas por su postura política y les lanzan calificativos sumamente insultantes tratando de hacer una relación directa entre los defectos del candidato-partido y el simpatizante, como si fueran una misma cosa. Todo aquello que se critica se termina convirtiendo en el «enemigo» donde pasa a un segundo plano el porvenir del país. Esto hasta el grado de que a algún «curioso» se le ocurre abrir una cuenta apócrifa de Paulina Peña (la hija del mandatario conocida por su calificación despectiva respecto a «la prole») para denigrar a esta persona porque pertenece al «lado oscuro de la fuerza». Uno paga impuestos para que el mandatario en turno gobierne bien, no para decirle como debe de educar a sus hijas.

    Este tipo de personas no son todas, incluso son una minoría en medio de una sociedad indignada ante la llegada de un presidente con antecedentes a discutir, bajo un partido también con antecedentes a discutir. Y viceversa, entre quienes apoyan al nuevo presidente. El problema es que hacen mucho ruido y eso hace que se descalifique por automático los argumentos de los demás, de los que muestran su indignación o postura siempre respetando las preferencias políticas del otro. Esto llega a un punto en que se transforma en un concurso de cual de las dos posturas es más autoritaria e intolerante. Estas personas usan Internet para agredir a quienes no piensan como ellas (inclusive si tienen una relación cercana) o simplemente se comportan como trolls en Internet, buscando agredir a quienes «no piensan como ellos».

    A fin de cuentas el conflicto personal es de ellos, pero lo que no se vale es que en ese conflicto se busque involucrar a las demás personas.

  • Google evidencia la cultura mexicana

    Google evidencia la cultura mexicana

    Hoy todas las redes sociales están haciendo su recuento del año, Facebook se enfoca en los contenidos más relevantes de los usuarios, y Google pues naturalmente, presenta en su famoso Zeitgeist anual, lo más buscado tanto en el mundo como en cada país. La verdad es que un buscador evidenció nuestra pobre cultura. Sí, Google evidencia la cultura mexicana.

    Google evidencia la cultura mexicana

    No es que en Alemania el primer lugar sea Nietszche o Goethe, naturalmente las búsquedas representan al grueso de la población. Hasta en los países más «cultos» te vas a encontrar al Gangnam Style, pero es que la verdad que lo que vi en México me da penita cuando menos. Que Julia Orayen (esa edecan voluptuosa del primer debate) haya sido el primer lugar de los personajes buscados, por encima de Peña Nieto, AMLO, Josefina, e incluso La Gaviota, la verdad es que es para preocuparse. ¡No entiendo como dos senos son más importantes que informarse sobre quienes buscan llevar el rumbo de tu país!.

    De consolación, la muerte de Carlos Fuentes fue la quinta noticia más buscada en Google. Y seguramente influenció el hecho de que ese escritor fue al que confundió Peña Nieto en la FIL, y el que posteriormente criticara al ahora presidentísimo del copete real. Naturalmente los programas de TV más buscados son telenovelas. Al menos uno esperaba que fuera una serie gringa o alguna película mexicana. El impacto de los jóvenes en las redes sociales no alcanza a opacar a las «búsquedas mainstream», todo lo relacionado con #YoSoy132 (cuando estaba en auge y antes de deteriorarse) apenas llega al décimo lugar, incluso superado por la medalla de oro obtenida en futbol.

    En cambio en otros países donde se llevaron a cabo elecciones no vemos ese «elemento distractor» que desbanca a lo que debería importar a la sociedad, como es el caso de Estados Unidos, donde tanto en Google como en Facebook, lo relacionado con las elecciones fue lo más importante.

    No tengo nada contra lo mainstream, no se le puede pedir a la gente que tenga gustos refinados (ni que los míos lo fueran tanto), pero pues de menos uno esperaría que le den más importancia a las elecciones que a una «playmate», donde seguro muchos usuarios después de ver a nuestros fastidiosos candidatos decidió ir al deprave y buscar fotografías atrevidas de Julia Orayen. Y bueno, también influye sí, la mala terna de candidatos que nos ofrecieron. Sobre todo porque los debates no nos dejaron muchas cosas buenas y parecía que nos trataban de convencer de que no votáramos por ellos.

    A ver si con la nueva reforma educativa de Peña Nieto el siguiente año vemos a Octavio Paz, a Emilio Pacheco, Monsivais o de «perdis» Lucas Alamán entre los hombres más importantes; y en las películas veamos cine de arte frances. Se vale soñar, ¿no?

  • De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Caray que es preocupante, preocupan ambas caras de la moneda. O más bien, que dichas caras de la moneda generan la polarización política. Y terminan siendo preocupantes por lo que son y por lo que reflejan de nuestra sociedad. Falta autocrítica, las emociones imperan sobre la razón. Desde el odio y el encono, hasta la conmiseración.

    De las filiaciones políticas de Márquez al Teletón

    Enrique Krauze hablaba bien en su artículo sobre la excesiva politización que vivimos. Cierto es que debemos de interesarnos en la política, pero ahora la supeditamos sobre todas las cosas, excepto en el deporte y en los espectáculos (y yo creo que aún ahí llega). Me viene a la mente la pelea de ayer de Juan Manuel Márquez. Al final dedicó su pelea al «Presidente Enrique Peña Nieto», y en Twitter todos se olvidaron de su triunfo con un Trending Topic muy ofensivo. Mi pregunta es, ¿Qué tiene de malo que Juan Manuel Márquez muestre sus preferencias políticas? ¿Eso ya lo hizo mal boxeador? ¿Qué posición deberían haber tomado lo detractores de AMLO cuando Demian Bichir, nominado al Oscar, mostró su simpatía por López Obrador públicamente? ¿Acaso tu preferencia política demerita todo lo que haces en tu vida?

    Me sorprende el linchamiento público por solo dedicarle una pelea al Presidente. Esos, que se dicen demócratas, caen en una incongruencia grave porque para ellos no caben opiniones distintas. Este tipo de actos y descalificaciones no solo vienen de este sector, también vienen del bando opuesto en muchas ocasiones (basta ver un noticiario de Ciro Gómez Leyva para constatarlo). Me pregunto, ¿qué a estas personas se les olvidó el arte de pensar y se han reducido a una posición maniquea donde quienes no están con ellos están en contra de ellos por más buenas intenciones que tengan estos últimos?

    Naturalmente esta polarización tiene su trasfondo social. Algunos dicen que el Peje fue el que la causo, o Calderón, o el PRI. Es demasiado simplista esa afirmación, la polarización es reflejo de algo mucho más profundo que se debe de solucionar.

    Por otro lado, tenemos al Teletón organizado en buena medida por esos «poderes fácticos» a los cuales Peña Nieto se comprometió a poner fin. Si uno quiere donar al Teletón evitando que «Televisa y las empresas grandotas» hagan cualquier cosa, en la página puede pedir un deducible de impuestos y se acaba el problema. Lo que quiero poner sobre la mesa es el uso de la lástima y la conmiseración al que estamos tan acostumbrados en México, y las transmisiones del Teletón son un caso ejemplar de ello. Donde realmente lo que más me aleja de dar un donativo es el hecho de ver a los artistas de Televisa llorar, o plantarte en la cara el hecho de que los discapacitados son gente que sufre. Cuando realmente a mí esto se me hace incluso un insulto para la gente discapacitada, porque tácitamente sugieren que hay que subestimarlos porque ellos son los que sufren. Ese llanto de Lucerito y de otros personajes lo que me dice es !ayúdalos, pobrecitos!.

    Igualmente este tipo de conducta se ve en la calle. La gente pobre en la vía pública suele apelar a la conmiseración para hacerse de unas monedas. La mujer desvalida que carga con un hijo, el ciego, aquellos que usan un tono para buscar generar en nosotros el nivel suficiente de compasión para que les demos unas monedas. Aquellos que cuentan (y muchas veces inventan) historias trágicas de su vida para ayudarles, ¡a mí me pasó esto, esto otro aquello!. Donde la iniciativa personal simplemente no existe.

    También como forma de reflexión en el tema del Teletón, me pregunto como el grueso de la sociedad suele ser apática en temas de donativos y actos caritativos cuando esto implica alguna iniciativa personal, pero esto cambia abruptamente cuando un medio dominante los incita a donar. ¿Por qué se necesita el estímulo de un tercero para que salga a flote ese «mexicano bueno? ¿Por qué para donar a un instituto este tiene que salir en la tele? Son cosas que habrán de ser reflexionadas, porque son parte de nuestra idiosincrasia. Esas partes que no dejan que el país avance.

  • La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    Es curioso, irónico, pero es posible que en México se genere una mayor pluralidad de medios, con Peña Nieto al mando, quien fue impulsado por un medio de comunicación que funge como poder fáctico (Televisa). Esa ironía se puede explicar, y al explicarse se entienden los por qué. Pero de cualquier forma creo que es una buena noticia, aunque si lo analizamos bien, es algo que iba a ocurrir.

    Enrique Peña Nieto se “comprometió” en el Pacto por México a licitar nuevas cadenas de televisión. Con lo cual en un futuro tendremos mayor pluralidad en los medios (habrá que ver a quien le conceden esas nuevas cadenas, no es lo mismo MVS que los Vázquez Raña, o que Carlos Slim). La ironía se empieza a explicar comentando que esta decisión no fue de Peña Nieto, sino que se llevó a cabo meses atrás. Resulta que Televisa se alió con Iusacell para participar en las telecomunicaciones (Es decir, Azcárraga con Salinas Pliego). Pero la Comisión Federal de Competencia condicionó dicha alianza a que esta permitiera la licitación de nuevas cadenas (sabiendo el poder de lobbying que tiene Televisa en el gobierno).El “compromiso de Peña Nieto” más que su compromiso, es algo que ya estaba dado.

    Por otro lado, debemos notar que viendo a futuro, posiblemente la televisión abierta ya no sea un negocio tan redituable como ahora por la irrupción de nuevas tecnologías y por el aumento de la cobertura de la TV  de paga. A esto debemos agregarle el deterioro de la marca “Televisa” sobre todo en este año. Seguramente en un futuro, con o sin nuevas cadenas, el poder de Televisa será gradualmente menor, e incluso insuficiente para volver a promover a algún presidente. Por eso las televisoras dejarán que se liciten nuevas cadenas, al ver una oportunidad en las telecomunicaciones (es decir, en estas nuevas tecnologías).

    Habrá que ver si la entrada de un nuevo competidor en las telecomunicaciones ayuda de alguna forma a mejorar la calidad y los precios de los servicios telefónicos y de banda ancha. El poder de Azcárraga podrá ser económico, pero dentro de las telecomunicaciones no podrá controlar contenidos, o colocar a sus periodistas para que hablen bien de cierto político. Aunque dentro de esto debemos mostrar escepticismo para ver como se configura la nueva realidad, y si los poderes fácticos en lugar de dividirse solo se terminan mutando. Sobre todo porque el Presidente llegó con ayuda de algunos de ellos.

    A Peña Nieto esto le cae muy bien, porque podrá contrariar (falsamente, sí) a quienes lo consideraban como el “candidato de Televisa” y se atribuirá un logro, que no fue de él.  Tendremos que ver a quien se licitan dichas señales, el peor de los escenarios (y que se dice, es muy probable) es que se licite a los Vázquez Raña, afines al PRI, lo cual no generaría tanta pluralidad. Tal vez algún competidor cercano a MVS (uno de los hombres a quien Peña Nieto colocó en su equipo de trabajo, ha sido cercano a Joaquín Vargas) sería mejor idea, o inclusive Carlos Slim, del cual se presumía que obtuviera dichas licitaciones si el presidente fuera Andrés Manuel López Obrador.

    Esto es sin lugar a dudas una buena noticia, habrá ver si es una muy buena noticia o termina siendo una llamarada de petate. Antes de llenarse de algarabía hay que tener un prudente escepticismo y esperar a ver como se configura la nueva realidad.

  • Esperanzas para México

    Esperanzas para México

    Tengo, sí, la corazonada de que México podría vivir un cambio positivo, e incluso tanto en el corto como en el mediano plazo. No, no es el regreso del PRI a Los Pinos. Aunque ellos podrían digamos «tener que ver» (más por necesidad que por voluntad). Creo que tiene que ver más con una sociedad más madura, una sociedad diferente a la de hace décadas con más herramientas a su mano. Un gobierno que pueda poner a prueba a la sociedad (quien más que el PRI con antecedentes autoritarios y clientelares) posiblemente sea útil, si la sociedad logra responder bien, entonces de alguna forma las cosas habrán cambiado.

    Esperanzas para México

    Enrique Peña Nieto lleva 6 días en el poder. Y lo que se alcanza a percibir, es que se están dando cuenta que llegan ante otra realidad diferente a la que se fueron. El PRI que llega es el mismo que se fue (ver gabinete), pero la sociedad no, y no es lo mismo un pendenciero en un salón donde todos son débiles, a ese mismo en un salón donde abundan atletas deportivos. Solo 6 días nos muestra que la realidad es diferente, y el gobierno de Enrique Peña Nieto actúa en consecuencia.

    Los sucesos violentos del primero de diciembre son una muestra de ello. Si estuviéramos en 1968, habría percepción generalizada de que #YoSoy132 fue artífice de todo eso, y que quien diseñó todo fue López Obrador. Los medios oficialistas sin prueba alguna empezaron a arremeter contra AMLO y contra el movimiento responsabilizándolos de lo que pasó el domingo. Pero a diferencia de esos años donde la única forma de defenderse era por medio de la comunicación de boca en boca y medios de comunicación muy marginales, ahora por medios de redes sociales, celulares, la capacidad de crear videos y contenido multimedia a un bajo coste, sitios web, los de a pie tenemos una mayor facilidad de hacer un contrapeso a los medios de comunicación alineados al gobierno.

    No sabemos quien estuvo detrás (debido a la historia algunos sugieren que podría ser el mismo gobierno, aunque no hay nada claro, y pudo ser cualquier cosa). Pero no se necesitó mucho tiempo para que parte de la sociedad se empezara a convencer de que esto no había sido obra de los jóvenes universitarios, sino de un grupo de vándalos bien focalizados con una vestimenta en común. Menos de una semana bastó para que nos diéramos cuenta de que muchos inocentes fueron encarcelados, y esto hizo que la sociedad actuara, se contrataran abogados, se buscara en Facebook una colecta para la fianza, artistas grabaran un video pidiendo la liberalización de los presos. No, la sociedad ya no es la misma, es más fuerte. Parecía que el #YoSoy132 había sido finiquitado, pero parece que gracias a esto el golpe fue más tenue, e incluso no sé si a largo plazo pueda salir fortalecido inclusive.

    El Pacto por México es una muestra de ello. Cierto, que este pacto es grandilocuente y pareciera tener un propósito legitimador. Pero también es una muestra de que el poder ya tiene que ceder más antes. Dentro de todo lo mediático que implica este pacto, quiérase o no, ya se pusieron dos temas en la mesa que antes no eran reconocidos: Los poderes fácticos, y los privilegios fiscales. Cuesta mucho trabajo creer que alguien que llegó al poder gracias a los poderes fácticos pretenda eliminarlos. Pero al reconocerlo en el discurso, hace que la sociedad e incluso la oposición se abalance sobre esos temas. Llegó el PRI y se dieron cuenta de que tienen en la sociedad a un importante ente opositor. Y le dieron voz, porque en este pacto está parte de lo que la sociedad reclama. Y si eso no garantiza que muevan un dedo sobre estos temas, ya dieron legitimidad al discurso ciudadano, y este discurso al ser reconocido, tiene más poder que si no lo estuviera.

    La sociedad comienza a tener relevancia, y me queda claro que el gobierno en turno ya no tendrá la capacidad de callarla ni aletargarla, al menos como antes. Será más fácil para el poder tratar de gobernar de tal forma en que esta se sienta satisfecha con su desempeño, y eso puede ser más positivo. La guerra sucia de antes sería contraproducente en el México actual porque es más difícil taparla. Para tener un país democrático se requiere una sociedad democrática, y creo que hay avances en eso. De esta forma será difícil regresar a un estado autoritario, al menos como en el pasado.  Faltan cosas a mejorar, yo colocaría la tolerancia, dado que en México todavía persisten sectores donde quedan patentes las viejas prácticas y son agresivos con el que piensa diferente. Pero poco a poco se irá avanzando. La globalización, el tránsito de las nuevas ideas, los jóvenes con una mentalidad fresca y desentendida del pasado «tloataniesco«, una mayor cultura, una cada vez mayor creencia de que el gobierno no es el poder supremo y ni se debe de esperar todo de él.

    Desde esa perspectiva soy positivo. A pesar de mi fuerte escepticismo ante el próximo presidente, al cual se cuestiona mucho los métodos que se utilizaron para llegar, pero donde nos dimos cuenta que cada vez es más difícil, porque su capital electoral está «en el pasado» y conforme la sociedad mexicana vaya gradualmente abandonando esa mentalidad codependiente para con un partido, entonces el partido tricolor deberá buscar su capital electoral en los ciudadanos que esperen resultados positivos y reales.

  • ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    Triste fue ver un nivel de violencia tan descarado en la toma de protesta, donde se destruyó propiedad privada y se dañaron inmuebles históricos. También es cierto que este tipo de actos a los que no estamos muy acostumbrados, suelen ocurrir en otros países. En Europa últimamente se han vivido manifestaciones incluso más violentas, causadas por la crisis económica. Pero ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    Todavía es difícil saberlo, hay muchas especulaciones. La mayoría de los columnistas afines al oficialismo hablan de que fue López Obrador, lo repiten, lo recalcan, culpan también a Marcelo Ebrard de no sé cuantas cosas (no han mostrado prueba alguna). ¿Podría estar López Obrador detrás de todo lo ocurrido? No puedo descartar esta opción, pero en realidad lo veo difícil. La estrategia para competir en las elecciones pasadas tuvo como fin naturalmente, reducir sus negativos para ser más competitivo. Sería un suicidio político si López Obrador quiere aspirar a buscar la presidencia en 2018, más cuando siempre se ha querido vender como el pacifista e incluso así lo hizo desde la crisis electoral del 2006. Lo que me pudiera imaginar es lo siguiente: Que López Obrador haya mandado a causar los disturbios para después presentarse como víctima de la «represión policíaca» y que todos están contra él para ganar fuerza. Pero eso también lo vería demasiado riesgoso sabiendo que los medios de comunicación tienen una mayor capacidad de influencia que él, e incluso lo vemos cuando varios ya están culpando al tabasqueño. Esta opción, que no la puedo descartar totalmente, me parece particularmente difícil. Más porque los movimientos de López Obrador (desde Tabasco) se mueven por medio de las calles y las protestas y estos actos deslegitiman las manifestaciones ante la sociedad.

    Tenemos la versión de los anarquistas. Algo que es muy notorio es que el grueso de la manifestación no fue con ninguna intención de violentar nada (los grandes destrozos provocados por los vándalos suelen genera la percepción de que fue lo contrario). Un día antes de la toma de protesta surgió un movimiento radical anarquista que tomó irresponsablemente el nombre de Flores Magón incitando a la violencia. Esta es la teoría que sostuvo Marcelo Ebrard, y habló de organizaciones como Bloque Negro que tiene presencia internacional. Es notorio que fueron grupos focalizados, pero muchos se cuestionan la veracidad de este «anarquismo» dado que algunos de estos miembros pintaron consignas de Marx (comunista, no anarquista). Aunque ciertamente en las evidencias fotográficas y filmadas, se puede percibir la vestimenta anarquista de la mayoría de los revoltosos inadaptados que causaron estos actos violentos.

    La versión del #YoSoy132 empezó ser por la más fuerte (en un principio creí que ya se habían alebrestado y se habían salido de control, pero al ver los niveles de violencia, algo no me empezó a cuadrar). Sobre el asunto del Distrito Federal tengo la misma información que la que ustedes pueden consultar (muy confusa, aún), pero en Guadalajara, al tener conocidos que presenciaron la marcha e incluso alguno que estuvo en ella, se puede notar que fueron infiltrados quienes causaron los destrozos en Televisa y en la sede del PRI. Según relatan, cuando estos «porros» causaron ademanes en la televisora, los policías no hicieron absolutamente nada para detenerlos cuando era notorio quien estaba haciendo esos actos. Un conocido que había participado me comentó en Facebook que cometieron el error de no tomar una postura muy firme ante estos desadaptados, y que en un principio pensaron que era gente «muy enojada» que no pertenecían al movimiento. Al llegar a la FIL, los policías se abalanzaron sobre los jóvenes, la mayoría de los detenidos fueron inocentes y no los porros que habían causado los destrozos. En Facebook se hizo una colecta para pagar la liberación de quienes habían estado presos, mostraron su indignación exigiendo que quienes habían lanzado las piedras dieran la cara. Al menos en Guadalajara puedo asegurar con severidad que este movimiento no tuvo que ver en los actos vandálicos que lamentablemente se presentaron. No sé el caso de la Ciudad de México.

    La otra versión fue la que el PRI (es decir, el Gobierno Federal) infiltró la manifestación para reventarla. Algunos comentaristas no afines al oficialismo como Javier Solórzano, Carmen Aristegui o Denise Dresser, afirman que esta posibilidad puede existir, aunque a diferencia de los que optan por la opción de AMLO, no lo aseguran, dado que no existen pruebas contundentes de que hayan sido ellos. Esta versión sale a flote, dado los antecendentes históricos del PRI desde el 68 hasta Carlos Salinas. También porque naturalmente el PRI saldría muy beneficiado (el que más) al deslegitimar a parte de la oposición, tanto política como ciudadana. Hasta ahora no hay indicios directos de que estos grupos hayan sido mandados por el PRI, pero si existen algunos hechos que dejan algunas dudas y no descartan esta posibilidad. como la evidencia fotográfica y filmada de que algunos porros (con vestimenta similar a quienes causaron los destrozos) caminaban detrás del contingente del granaderos sin que les hicieran nada e incluso platicaban con los policías. Esta versión terminaría no concordando con la postura de Peña Nieto donde por medio de actos como el Pacto por México, busca la negociación y la conciliación como un acto para legitimarse. También el PRI de Peña con estos actos correría el riesgo de  que le saliera el tiro por la culata y terminara con una mayor deslegitimación.

    Lo único que se ve claro, es que esto fue un plan orquestado, no fue una manifestación ciudadana que se salió de control. Si fue AMLO se sabrá, si fueron los anarquistas también, pero si fue el PRI de Peña veo difícil que se sepa y se ocultarán las evidencias. Lo que sí se es que cualquiera de los escenarios es preocupante para nuestro país, desde una insurrección violenta, hasta una guerra sucia por parte del gobierno. Es irresponsable (sobre todo por los medios oficialistas) asegurar quien fue cuando ni siquiera se han hecho investigaciones a fondo. Quien haya sido responsable debe de ser severamente sancionado.