Categoría: reflexión

  • El problema con los güaruras

    El problema con los güaruras

    Primero fue Arne Aus Den Ruthen, quien tras su labor de City Manager con el Periscope, fue levantado y agredido por los güaruras de un conocido empresario. Luego, fue el conductor de una camioneta blanca quien fue agredido por el güarura de Alberto Sentíes Palacio, quien conducía un Ferrari. Aquél aparecería muerto en un hotel, se presume que a causa de un ataque cardíaco, dejando una carta escrita a mano donde afirma que agredió severamente al conductor debido a órdenes de su patrón Sentíes.

    El problema con los güaruras

    Uno puede entender que los políticos y empresarios prominentes tengan personal de seguridad que proteja su integridad. Un político por ejemplo, tiene mayores posibilidades de morir que una persona promedio (y eso las agencias de seguros lo saben), debido a que su profesión está estrechamente relacionada con el poder, y cuando se trata de poder, el hombre puede convertirse en cualquier cosa. Un empresario prominente tiene mucho dinero, corre con mayor riesgo de ser secuestrado que una persona promedio.

    Desde ese punto de vista es comprensible que este tipo de personajes contraten personal de seguridad. Pero es eso, personal de seguridad, cuya misión es salvaguardar su integridad. Para muchos, el papel del güarura no es sólo ese, sino que es más bien una extensión de su poder, una forma de ejercerlo a través de una tercera persona; con lo cual recibirá menos repercusiones y amplificará su poder sobre los demás.

    Son aquellos políticos, empresarios, en su mayoría, cercanos al poder político, o bien, hijos de ellos, y que se educaron creyendo que merecían estar por encima de los demás por su linaje o sus contactos. Poco respetuosos del Estado de derecho, lejanos de la gente, que no viajan al centro porque ahí hay mucho naco y ñero, que no caminan más que en la banda del gym exclusivo, que sólo se paran en un puesto de tacos para ganar votos, o se suben al metro para darse baños de pueblo, al tiempo que 5 güaruras lo rodean por si a algún «común y corriente» se le ocurre mentarle la madre, – Ponle un madrazo a ese, a ese otro también; un buen putazo en la cara.

    https://www.youtube.com/watch?v=KVtL1BlBIOM

    Quien haya contratado a un «güarura», tiene mayores posibilidades de infringir la ley sin recibir pena alguna. El güarura puede ser detenido por ser el autor material de un delito menor; lo más probable no declaren en contra de su jefe, porque éste último, por su parte, los compensará. Su patrón pagará la fianza, o «moverá influencias» para que su personal de confianza no sea castigado. Es decir, el güarura recibirá una pena considerablemente menor (o tal vez ni la reciba) si comete un delito porque es orden de su jefe, a que si éste comete un delito por decisión propia.

    Los güaruras no sólo protegen a la gente poderosa de los criminales y de los diversos peligros a los que pueden estar sujetos en la vía pública. Sino que los «blindan» del ciudadano común. Es decir, los ayudan a «no estar en contacto» con los «comunes y corrientes» para de esta forma poder afirmar su poder y su superioridad ante los demás. Si la persona de poder tiene una discusión con un ciudadano por cierto incidente vial, ahí está el güarura para «ponerle una buena madriza». Si es criticado o insultado en la calle, ahí está el güarura para que le haga justicia; si no le dan un buen servicio (aunque en la mayoría de los casos, la gente de poder, terceriza este tipo de actividades), ahí está el güarura «para que se haga cargo»: Si la sopa del restaurant está fría y no se la quieren reembolsar, si el «hijo del señor» quiere ir a saludar a Bono en un concierto de U2, si es un problema estacionarse en doble fila para dejar a los niños en la escuela: Ahí está el «güarura».

    Ahí están ellos, fieles porque su amo les ha dado una pizca de poder. Porque tienen el permiso de hacer lo que posiblemente no harían por su propio pie, pueden ser arrogantes como sus «señores» y sentir que por algún momento se encuentran en una posición social más alta a la que en realidad pertenecen. Cuando su «señor» les pide que le pongan en la madre al sujeto que les sacó el dedo por la ventana, gozan cada golpe, cada hueso roto, es poder, sienten el poder. Un poder ficticio y falaz que acaba en el momento del fin del contrato, o al tiempo en que «el señor» prescinde de ellos.

    Y ya después, se dan cuenta que se parecían más a aquellos que «madreaban» que a su amo, simplemente fueron un arma que podía utilizarse bajo el capricho de su «patrón».

  • Si Donald Trump fuera mexicano

    Si Donald Trump fuera mexicano

    Voy a comenzar siendo muy «políticamente incorrecto», porque creo que para tocar el tema que quiero tocar lo debo ser. Entendido esto, vamos a hacer un ejercicio.

    Si Donald Trump fuera mexicano

    Elige a un empresario mexicano, uno que sea polémico, el que tú quieras, puede ser un empresario nacionalmente conocido, o uno de tu localidad. La única condición es su personalidad polémica y que tenga mucho dinero en sus múltiples cuentas bancarias. Imagina que dicho empresario decide incursionar en la política por la presidencia y en un discurso pronuncia las siguientes palabras:

    – Hoy México está en decadencia, nuestro país ya no es lo que era antes. Parte de nuestros problemas como la inseguridad y la delincuencia tiene su origen en todos esos sectores de donde provienen los criminales, secuestradores, motorratones y demás personas que ponen en juego tu seguridad y la de tu familia. Por eso, si gano la presidencia, voy a mandar a construir muros en la Avenida Independencia en Guadalajara y los límites de la Ciudad de México con Ecatepec y Ciudad Nezahualcoyotl, para que esas parias no crucen y sigan afectando nuestra calidad de vida. Y por cierto, el muro lo van a pagar ellos, porque ellos son los que secuestran. Además voy a deportar a cualquier migrante que se atreva a pasar nuestro país, son sucios, huelen mal, son un riesgo y afean nuestras colonias. ¡Vamos a hacer a México chingón otra vez!

    ¿Cuál es tu impresión de ese discurso? ¿Crees que éste candidato podría llegar a obtener apoyo de ciertos sectores sociales? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? Puedes contestar estas preguntas en el formulario de comentarios, pero al menos haz este ejercicio dentro de tu mente.

    Posiblemente pienses que ese discurso es muy ofensivo, de hecho lo es; porque hace generalizaciones burdas, está lleno de mentiras y medias verdades. Pero si crees que ese discurso es muy ajeno a nuestra realidad, mejor piénsalo dos veces.

    Porque en la práctica ya hemos construido ese muro. No es un muro físico, es un muro que no se puede ver con la vista, más bien hemos colocado cada ladrillo con nuestro comportamiento y nuestros prejuicios (aunque cabe decir que todo esto nos ha motivado a construir muros físicos para aislarnos de las masas o hasta de nosotros mismos). Es el muro que se construye cuando los cadeneros en el antro al no dejar pasar a gente morena o poco agraciada físicamente, porque un antro con morenitos es «menos chic»; es el muro que construimos al usar el término «naco» una y otra vez al referirnos a gente de otras clases sociales y con rasgos indígenas más prominentes, también lo construimos al publicar revistas que tienen nombres como «Gente Bien», como si la mera posición social nos diera una superioridad moral sobre los demás.

    Al percatarnos de la popularidad de Donald Trump, cuestionamos el nivel de educación que tienen los estadounidenses (y ciertamente, es bastante bajo con relación al tamaño de su economía), pero no somos capaces de observar la nuestra que es muy inferior. Constantemente muchos hacen burla de los indígenas creando memes con términos en «tl», usan términos como «albañil», «chacha» o «camionero» para burlarse de otra persona, o también publican «videos chistosos» en Facebook donde el personaje principal «se ve muy naco», está haciendo «algo muy naco», o «parece naco» por su mal gusto.

    No podemos concebir que Donald Trump quiera prohibir la entrada a los musulmanes a Estados Unidos, pero en México se discrimina a los migrantes; sólo son aceptados los extranjeros, quienes se considera, tienen buen linaje (europeos, estadounidenses, o algunos sudamericanos). Cuando se trata de hindúes que vienen a trabajar a nuestra ciudad, y peor aún, de centroamericanos que usan nuestra ciudad de paso (el caso de Guadalajara) la postura es completamente severa por parte de muchos ciudadanos. A pesar de que los migrantes suelen ser pacíficos, son rechazados por muchas personas porque, «afean mi colonia» o creen que por su mera apariencia, son un riesgo. En Guadalajara muchos vecinos se negaron a que se habilitara una casa de paso para ayudar a los migrantes que pasaban por nuestra ciudad. Varios de ellos ahora publican cualquier número de artículos criticando al magnate estadounidense.

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    Tampoco podemos entender la misoginia de Mr. Trump ni sus comentarios que rayan en el machismo. Pero al mismo tiempo, después de que la norteamericana Andrea Noel fuera acosada sexualmente en la Condesa por un hombre que le trató de levantar la falda y posteriormente fuera a levantar la denuncia (tragándose la burla de algunos funcionarios), muchas personas en Twitter la agredieron con una lluvia de improperios como «Puta güera de mierda, por tu culpa me suspendieron. Cuando te vea no sólo te voy a levantar la falda, te voy a matar. Puta», e incluso algún columnista la llamó feminazi por denunciar lo ocurrido. De la misma forma, no podemos olvidar cuando el periodista Leonardo Schwebel criticó a una edecán el foro del Día Internacional de la Mujer, por no tener más atributos que «estar buenota», al tiempo que también presumía de golpear a su hermana cuando era chico.

    Donald Trump ha logrado amalgamar todos esos prejuicios y sentimientos de odio incrustados en diversos sectores de la población, de tal forma que le sirvan como base para sostener su campaña. Pero sería hipócrita criticar a los estadounidenses con un halo de superioridad moral, cuando nosotros, en nuestra muy particular forma, emulamos esos prejuicios que tristemente son una constante en nuestro país.

    La pregunta queda en el aire, ¿Qué pasaría si un personaje como Donald Trump irrumpiera en México? ¿Sería rechazado inmediatamente o podría despertar muchas simpatías? Posiblemente la respuesta a esas preguntas no sería la más agradable al oído.

  • Leonardo Schwebel, y cómo saber si eres una persona que discrimina

    Leonardo Schwebel, y cómo saber si eres una persona que discrimina

    Vamos a empezar este artículo con un breve ejercicio para poder entender el contexto de todo lo que trataré de explicar a continuación:

    Te voy a pedir un pequeño favor, vas a observar este video (no te va a dejar indiferente, eso es un hecho), éste dura poco más de tres minutos, por lo que no te va a tomar mucho tiempo. Analiza fríamente tus sentimientos mientras lo observas y el impacto que su contenido tiene sobre tu persona, trata de ser objetivo con lo que verás a continuación:

    El "periodista" Leonardo Schwebel muestra su misoginia y machismo en plena conferencia sobre el Día Internacional de la Mujer

    Posted by El Cerebro Habla on Thursday, March 10, 2016

    ¿Qué es lo que se te cruza por tu mente? Muy posiblemente te sientas indignado por las palabras de este periodista llamado Leonardo Schwebel (de muy mala calidad y muy poco profesional, para los que conocemos su trabajo).

    Pero ponte a pensar.

    ¿Crees que una persona que se reconociera como "misógina" tendría el atrevimiento de pararse en un foro para conmemorar el Día Internacional de la Mujer (como es el caso) y decir eso que ha dicho? ¿Se pararía enfrente de mujeres que defienden su causa, miembros de organizaciones feministas y personas especializadas en equidad de género? ¿no, verdad?

    Si lo hace, si tiene el "valor" de pararse a tratar de hablar bien de la mujer, es porque Schwebel no reconoce su problema, no es consciente de ello. Seguramente se sorprendió cuando vio la reacción en las redes sociales, porque peor aún, cuando pidió una disculpa pública, ni siquiera entendió bien cual había sido su error.

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    Este es el meollo del problema con la misoginia, el racismo, el clasismo y demás formas de discriminación. Es un problema difícil de combatir, porque es difícil de reconocer.

    Es decir, en muchos de los casos, no es como que sean conscientes y quieran deliberadamente infringir un daño a la otra persona. Más bien aprendieron que eso es la regla, lo normal. Tan difícil de reconocer es, que posiblemente tú hayas sido alguna vez racista sin darte cuenta al punto que no podrás recordarlo.

    Y la historia de la sociedad de nuestro país nos muestra como han existido las condiciones para que los individuos crezcan en un ambiente poco tolerante a las diversas razas (o mezclas entre estas) y sexos. Ahí está la división social histórica entre españoles, criollos, mestizos e indígenas; ahí está el papel de la mujer, que comenzó a tener relevancia en la vida pública hasta hace unas pocas décadas (con sus excepciones, claro). No conozco a Leonardo Schwebel, sólo sé que se me hace un periodista muy mediocre, pero posiblemente creció en un ambiente donde el hombre tenía un papel más preponderante. Él mismo lo afirmó, le pegaba a su hermana, pero lo importante no es eso (uno puede haber llegado a golpear de niño a sus hermanas y de adulto respetar con dignidad a la mujer), sino que lo dijo como si fuera algo muy común y cotidiano.

    Entonces tenemos que abordar el problema desde esta perspectiva y no de la perspectiva donde suponemos que el individuo tiene la explícita intención de dañar a aquella persona a la que discrimina (aunque bien, sí existen casos así). Es decir, atacar directamente y exponer públicamente al misógino o racista podría ser menos efectivo, dado que él no reconoce su condición, no lo hace con dolo. Aunque suene paradójico o contradictorio, si logramos ser más empáticos, podríamos lograr más avances.

    No, no hablo de tolerar su conducta, sino de entenderla; de tratar de persuadir, de educar, de dar el ejemplo.

    Pero lo más importante es que hagas un ejercicio de conciencia. Posiblemente tú también discriminas y ni siquiera te das cuenta (créeme, es muy probable). Y no, no estoy pidiéndote que comulgues con las ideas de los movimientos feministas más radicales, ni que aceptes todos los postulados de la teoría de género, ni tampoco que te tengan que gustar físicamente las personas de otra raza; simplemente que seas consciente de aquellas conductas tuyas que discriminan a aquellas personas que no son de tu mismo sexo, raza, religión, o preferencia sexual. Analiza tu conducta, tu trato con los demás. ¿Así como tratas a las demás personas, te gustaría que te trataran?

    Se trata de romper paradigmas, creencias obsoletas y prejuicios.

    Es decir, se trata de racionalizar nuestras conductas, entenderlas, y entender las consecuencias que tienen. Se trata de ser menos ignorantes (no lo digo en forma de insulto, todos somos ignorantes en algo) menos instintivos y más racionales. Y sobre todo, se trata de predicar con el ejemplo.

    Porque por un lado podemos indignarnos por los muros de Donald Trump, o que Televisa utilice a puros "güeritos" en sus telenovelas; mientras que al mismo tiempo dejamos de ser conscientes de nuestros propios actos que nos contradicen. Es decir, el combate a la discriminación no debe de ser selectivo (puedo señalar a los demás, pero jamás a mí mismo), y requiere de sacrificio.

    Sí, tolerar a las demás personas requiere de sacrificio, pero el bien que estarás ayudando a generar vale la pena.

  • Ser mujer

    Ser mujer

    Si celebramos un «Día Internacional de la Mujer», es porque todavía no hemos logrado aspirar a esa equidad de género donde ser mujer no implique una desventaja. Porque todavía se necesita insistir y recordar su aspiración a vivir como iguales en este mundo. Este día no es para felicitar ni mandar flores, es para reconocer su noble causa.

    Ser mujer

    En la mayor parte de nuestra historia, la mujer ha sido puesta a disposición del hombre. La mujer se encargaba de cuidar a los niños mientras el hombre salía por el pan. Esta dinámica en algún momento pudo haber tenido sentido, el hombre es más fuerte físicamente, y tenía que hacer uso de su fuerza para alimentar a la familia. Ahora ese rol de la mujer «que se queda en casa» es un sinsentido desde esa perspectiva cuando lo que importa es el intelecto y no la fuerza física. No critico a aquellas mujeres que decidan quedarse por decisión propia, más bien pongo en tela de juicio esos roles que todavía están preestablecidos como «lo que debe o debería de ser» o «lo que está bien visto».

    Basta ir al centro histórico de cualquier ciudad del país, las calles están llenas de nombres masculinos. Hasta hace algunas décadas, muy pocas mujeres tenían relevancia a pesar de ser demográficamente mayoría, y quienes la llegaron a tener, la obtuvieron gracias a su constante lucha para rebelarse con ese «concepto de mujer» a las que estaban llamadas a ser (Sor Juana Ines de la Cruz por ejemplo). Pero todavía en estos años siguen existiendo diversas formas de discriminación, que van desde perder un empleo por un embarazo hasta el feminicidio.  Todavía en estos años parece que para muchos, una violación sexual es producto del atuendo de la mujer y no de los desórdenes mentales del violador: – Ella lo provocó porque tenía pantalones ajustados.

    No me explico como en el siglo XXI la mujer no pueda manejar un automóvil, no pueda salir sin permiso de su casa y tenga que portar velo para no «cometer un delito» como si fuera un objeto o un accesorio, tal como ocurre en algunos países árabes. Más aberrante es que ésto se considere un asunto de moral, cuando se trata más bien de un asunto de poder. Todavía en este siglo, incluso en Occidente, se es más exigente moralmente con la mujer y tiene mayor riesgo de perder su honor: Si quien tuvo relaciones sexuales fue el hombre, entonces es un chingón; si fue una mujer, entonces es una puta.

    Y ahí cuidado si una mujer agarra un juguete de hombres o dice que de grande quiere ser Presidente o empresaria. – Mejor tú ponte a jugar té con tus muñecas mijita. – Y efectivamente, para muchos todavía está mal visto que una mujer le muestre sus sentimientos a un hombre y ésta tenga que esperar a que él lo haga. Peor aún, que la esposa sobresalga profesionalmente y el marido no lo haga tanto. El marido se sentirá humillado y señalado, porque se supone, él debería de ser el «hombre de la casa», el que manda, el cabrón, el que tiene «güevos».

    Cuando hablamos del Día Internacional de la Mujer, no hablamos de un pretexto para felicitarlas, sino de una buena razón para reconocer su continua lucha en un mundo que a través de la historia las ha puesto en desventaja. Hablamos de un día para recordar que ellas merecen igual que los hombres, la oportunidad de desarrollar su plan de vida.

    Porque un hombre que es hombre, se debe de pone de pie, y aplaudir a todas las mujeres que han luchado inalcanzablemente, a pesar de los obstáculos, a pesar de ellos mismos, y a pesar de todo.

  • Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    A veces creo que idealizamos mucho a los países desarrollados. «Mira, en México pasa esto, en cambio en Estados Unidos, o Dinamarca, o Suecia». En esa excesiva idealización olvidamos que la especie humana es la misma, que aquello que es diferente es la evolución de las instituciones con las que se gobiernan, la cultura, el nivel de educación (producto de lo primero) o que ellos tienen acceso a más insumos porque tienen una mayor capacidad de producir más. Dicha evolución es producto, por lo general, de decisiones tomadas en momentos coyunturales.

    Donald Trump y buenas noches. Cómo la ignorancia puede tumbar a EEUU

    Pero los habitantes de los países desarrollados tienen las mismas necesidades físiológicas y psíquicas que un nicaraguense, un tailandés o el jefe de una tribu africana. Es decir, tienen la necesidad de recibir afecto, de alimentarse, de tener sexo o de autorrealizarse.

    Tal vez explicando esto podría entender un poquito más por qué la gente de Estados Unidos tiene la capacidad de hacer que Donald Trump sea un contendiente serio para la Presidencia de Estados Unidos. Ésto se podría explicar aceptando que el ser humano no es infalible y puede fallar, pero no sólo eso, Estados Unidos, por más potencia hegemónica que sea, no es la cultura más avanzada de este planeta, ni es el país más desarrollado. Un ejemplo es la educación, en la prueba PISA, Estados Unidos no obtiene muy buenos resultados. En lectura está apenas encima de la media de la OCDE (lugar 17) y en matemáticas se encuentra muy debajo, en el lugar 27, mucho más cerca de México (último lugar) que de Corea del Sur (primer lugar).

    Estados Unidos tiene una clase intelectual relativamente sólida, tiene muy buenos físicos, matemáticos, científicos, filósofos, politólogos. empresarios. Muchos de ellos tienen alguna relación con la Ivy League, así llamado al conjunto de universidades más destacadas de Estados Unidos. Parece que más allá no hay mucho que mostrar: la educación es mala, no es digna siquiera de un país desarrollado. Esto nos podría explicar en cierta parte, que Donald Trump pueda contender a la candidatura.

    Pero aún así una nación verdaderamente desarrollada no está completamente inmune a los populistas, en los países escandinavos han aparecido grupos extremistas. Es mucho más difícil manipular a una persona educada, pero tampoco es completamente imposible. Pueden darse diversas circunstancias para que el docto pueda caer en la trampa. Pero ciertamente es mucho más difícil y el alto nivel de educación funge como un escudo relativamente eficiente frente a los demagogos.

    Pero no es el caso de Estados Unidos, porque al menos en su mayor parte, la ignorancia en el país norteamericano es lo que ha hecho que Donald Trump pueda llegar a ser Presidente. Trump les ha dado una voz a aquellos que no tienen un lugar en la sociedad estadounidense, en parte porque no tienen una gran educación y tampoco tienen una gran preparación para desarrollarse profesionalmente. Parte de su electorado son aquellas personas que ante la huida de sus empleadores a otros países para tercerizar la mano de obra (una de las razones por las que México es vilipendiado de Donald Trump) y el arribo de otras razas o estratos sociales que amenazan su «zona de confort» han visto con buenos ojos a los caudillos populistas (sí, igual que en Venezuela o Bolivia). Dicha masa tiende a ser muy tradicionalista y suele tener rasgos autoritarios, porque éstos son los que les permite defender su estilo de vida de lo que consideran «amenazas» como los latinos, terroristas, matrimonios gay o capillas de otras religiones:

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    Estados Unidos está pagando caro no haber procurado una buena educación para sus ciudadanos, la vasta ignorancia en ese país está poniendo en riesgo esas estructuras creadas a través del tiempo y que le permitieron erigirse como potencia política y económica. La ignorancia puede poner en riesgo los principios democráticos del país.

    Y no sólo eso, la presencia de Donald Trump deja a los Estados Unidos en una franca contradicción. Ese país que tanto ha criticado a los populistas latinoamericanos se está dando el lujo de hospedar uno en su territorio para que pueda contender por la presidencia. Los republicanos, quienes han criticado más a este tipo de políticos, callan frente a la presencia de un magnate demagogo en su propio partido. A muchos no les gusta Trump, pero la mayoría de ellos (incluso Rubio y Cruz, los más cercanos competidores) dicen que lo apoyarán si termina siendo el candidato elegido por su partido.

    https://www.youtube.com/watch?v=5NzhQWcc7h4

    ¿Cuáles son los alcances de Trump? No lo sabemos. No lo sabemos porque Trump es poco predecible y porque las instituciones estadounidenses nunca se han puesto a prueba con un presidente demagogo que raya en el fascismo. Algunos afirman que todo sólo se trata de una estrategia de campaña y que no deberíamos preocuparnos, pero las declaraciones de Donald Trump son lo suficientemente fuertes como para subestimarlas. No son pocos los casos en que los medios subestiman a aquellos candidatos antidemocráticos bajo ese argumento. Sólo hay que recordar el primer artículo que escribió The New York Times sobre Hitler, donde afirmaban que su «anti-semitismo» sólo era una estrategia para atraer votantes y tenían fuentes confiables que les confirmaban que en realidad Hitler no era así. Ya vimos lo que pasó:

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    Si Trump gana, Estados Unidos pierde mucho. De hecho su calidad de potencia hegemónica estaría en peligro. El discurso sobre la democracia y las libertades es lo que todavía hace fuerte a ese país. Con Trump en la Casa Blanca, dicho discurso, en una presidencia que en el más benévolo de los casos sería contundente con los inmigrantes y establecería políticas económicas proteccionistas más de corte corporativista, ya no tendría sentido, o al menos quedaría en entredicho.

    También tendríamos que ver que efectos tendría el hecho de que la nación que presumió de ser el referente de democracia ante el mundo, por su capacidad de influencia, termine orillada por un régimen más cercano al fascismo. En caso de que Donald Trump, quien ha terminado por fracturar al Partido Republicano, termine radicalizándose en la Casa Blanca (una posibilidad), la «idea» de la democracia en el mundo perdería fuerza, al ya no haber potencia que la defienda (ni Rusia, ni China son países democráticos). Esto podría ser, sí, un gran problema.

    Trump metería a Estados Unidos en una cerrazón, con sus empresas obligadas a no tercerizar mano de obra en el extranjero y al expulsar a la mayor cantidad de migrantes. Ese país que se caracterizó por desempeñar un papel activo en todo el mundo, al influir sobremanera en los demás países, pero al permitir hasta cierto grado también, que otros países y culturas (entre ellos México) influyeran sobre éste, terminaría en el aislacionismo.

    No es gratuito que los medios de Estados Unidos ya se estén preocupando ante la posibilidad de que este magnate llegue a la Casa Blanca. La libertad de expresión no parece muy asegurada, más cuando Trump afirmó que tomará medidas con los medios que lo han estado criticando:

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    Y todo esto no es producto de eventos cíclicos en el mundo. Parece ser, más bien, producto de la ignorancia y la irracionalidad. Porque un país desarrollado no puede permitirse tener debates parecidos más bien a la lucha libre, y menos a un espacio para confrontar ideas de gobierno. Porque sí, el GOP (Partido Republicano) ha dejado patente la ignorancia que prevalece en amplios sectores del pueblo estadounidense, porque un circo es más atractivo, gritos, insultos, bromas, sarcasmos.

    Estados Unidos parece estar en franco declive. Si bien, Obama ha logrado hacer una buena presidencia, no ha podido por sus fuerzas contener los efectos de una cadena de errores cometidos en los últimos tiempos y que han puesto a Estados Unidos en una situación delicada, ésto aunado al surgimiento de nuevos actores en este delicado mundo de la geopolítica.

    Lo peor que podría ser el electorado estadounidense es votado por Donald Trump, porque no hará grande a Estados Unidos de nuevo (como reza su slogan), posiblemente lo condenará a no volver a ser grande jamás.

    https://www.youtube.com/watch?v=66duYXWEhqw

  • ¿Por qué no deberías odiar a las maquiladoras?

    ¿Por qué no deberías odiar a las maquiladoras?

    ¿Quiénes votan por Donald Trump? Te puedo decir que muchos de ellos son blancos, no tienen mucha educación, y algunos de ellos se quedaron sin trabajo porque las empresas donde laboraban decidieron ir a otros países para buscar mano de obra más barata. El discurso xenófobo de Trump se alimenta de los efectos de este proceso económico que perjudicó a este sector de la sociedad.

    Pero, ¿sabes a donde se fueron algunos de esos empleos?

    Se vinieron a México.

    Sí, si vas a decir que las maquiladoras «nos quieren explotar» para beneficiar a Estados Unidos, déjame decirte que estás en un error.

    Ve la siguiente imagen. No, no es un barrio marginal de nuestro país. Es Detroit:

    Tú y las maquiladoras

    Detroit era una ciudad grande que pudo llegar a ser lo que ahora es Nueva York. Pero cometieron un error estratégico. Apostaron a industrias cuyos empleados no requerían mayor especialización que mover máquinas. Henry Ford no necesitaba ingenieros de punta, ni innovadores; tan sólo requería operadores que recibieran un sueldo decente para manejar esas máquinas hechas para producir autos. Las automotrices se fueron, entre otros lugares, a México.

    Parte del beneficio económico que tienen algunas zonas nuestro país donde estas empresas están establecidas, es parte del «beneficio» que Detroit dejó de tener porque esos empleos se fueron de allá para venirse a nuestro territorio. Esa casa abandonada en los suburbios de Detroit puede significar una casa que un guanajuatense de alguna otra forma no hubiera podido adquirir.

    Pero sí, esas son las empresas gringas que nos explotan. De hecho las empresas estadounidenses suelen darnos mejores prestaciones y a crear mejores condiciones de trabajo que lo que ofrecemos nosotros mismos. Esas «empresas gringas malvadas» traen su know-how, el cual nos ayuda a absorber de alguna forma su conocimiento.

    Las empresas no son buenas, ni malas, simplemente buscan obtener la mayor rentabilidad.

    Además podemos hablar de las maquiladoras que se establecen en China e Indonesia. Cuando nos hablan de las condiciones en la que trabajan los empleados, no nos sentimos bien. Personas trabajando más de 12 horas diarias en no muy buenas condiciones. Por ejemplo, basta ver este video de Radiohead para comparar la vida de un americano, con la vida de un asiático que tiene que trabajar en una maquiladora.

    Parece indignante ¿no? Sin querer justificar algunas prácticas que pueden llegar a tener este tipo de empresas, para poder hacer una comparación más justa que la que hace Radiohead, debemos tomar en cuenta que las economías de los países a los cuales pertenecen ambos niños son muy distintas. El primero proviene de una economía de las más desarrolladas, otro es un país pobre, pero que comienza a crecer gracias a la inversión de estas empresas extranjeras.

    No podemos hablar de «empresas de esclavos» porque quienes trabajan ahí lo han hecho por decisión propia. ¿Por qué? Porque representa para ellos un mejor nivel de vida que el que tenían antes. Tú tal vez te indignes y marches para pedir el cierre de las maquiladoras, pero eso implicaría sumir en una condición bastante peor a quienes tú consideras que están en una condición infrahumana.

    Ahora, con el crecimiento de China, muchas maquiladoras están buscando otros lugares con mano de obra más barata como Bangladesh por poner un ejemplo. Estas empresas ayudan a industrializar naciones que antes ni siquiera tenían industria. Gracias a este tipo de empresas, los chinos adquirieron los conocimientos para fundar empresas de computación. De la misma forma, los hindúes ya invierten en sus propias empresas tecnológicas.

    ¿Por qué no deberías odiar a las maquiladoras?

    ¿Y Estados Unidos?

    Los países transitan por diferentes tipos de economías. De la agrícola, a la industrial, y después, a la de servicios o de alto valor agregado. Cuando una maquiladora llega a un país que no está industrializado como China (porque a diferencia de la URSS, la China comunista no se industrializó, y cuando Mao trató de hacerlo de una forma despótica y arbitraria, mató de hambre a millones de habitantes) , éste último comienza a transitar de la economía agrícola a la industrial. Luego entonces, este país que ha logrado atraer maquiladoras, empieza adquirir conocimiento de dichas empresas; varios de los hijos de quienes trabajan en las maquiladoras, al no tener necesidad de trabajar en el campo, tienen más posibilidades de asistir a la escuela. Luego estos hijos tendrán más educación para poder aspirar a empleos de más alto valor.

    Estados Unidos depende ya cada vez menos de la industria y cada vez más de empleos de alto valor agregado. En Estados Unidos ya no hablan de «operadores de máquinas», sino de ingenieros en computación. Detroit cayó en decadencia, pero no porque Estados Unidos lo esté, sino por que dicha ciudad no desarrolló una estrategia a largo plazo y pensó que bastaban las empresas automotrices. Mientras, California, se ha convertido en el centro de innovación más importante del mundo.

    En México inclusive, donde dicha transición ha sido un tanto rasposa, se perciben los efectos. Desde hace tiempo, empresas tecnológicas como HP o IBM llegaron a Guadalajara para tercerizar sus actividades (aunque dicha mano de obra siempre estuvo más especializada porque México ya tenía cierto avance industrial). Gracias a la irrupción de estas empresas, Guadalajara adquirió el falso mote de «Silicon Valley mexicano». Falso porque se trataba ciertamente de maquilas y tercerización, y no de centros de innovación. Pero con el tiempo, Guadalajara ha empezado en hacer dicho mote realidad. Gracias al conocimiento importado de estas empresas (aunado al que se adquiere por Internet), cada vez hay más empresas relacionadas con las tecnologías de la información en Guadalajara. Incluso se está desarrollando un hub llamado «Ciudad Creativa Digital». Guadalajara está pasando de maquilar servicios a terceros, a crear sus propias empresas.

    Posiblemente en un futuro no muy lejano, HP deje de tercerizar servicios en nuestra ciudad y traslade sus centros de operaciones en un país menos desarrollado, pero para ese entonces, en la ciudad, los habitantes estarán mejor educados y preparados para crear sus propias empresas.

    Incluso si hablamos de derechos, las maquiladoras propician una mayor equidad de género en las naciones que se establecen. En vez de que una mujer se quede recluida en su casa al depender económicamente de su marido (que gracias a dicha relación de la esposa codependiente y sometida, puede ser un déspota), ella puede encontrar en la maquiladora, una oportunidad para liberarse y crear su proyecto de vida.

    Cierto, hay maquiladoras cuyas políticas de trabajo pueden llegar a atentar contra los derechos humanos. Pero esto no significa que haya que pedir su cierre, por el contrario, lo mejor es que a esos países lleguen cada vez más que den empleo a cada vez más gente, y que se asegure que dichas empresas respeten la integridad de sus empleados.

    Sí, y sí leí el No Logo de Naomi Klein hace algunos años. Pero basta entender un poco la dinámica mundial y la naturaleza de la economía para poder hacer un juicio más objetivo.

  • A humble letter to Donald Trump supporters, from México

    A humble letter to Donald Trump supporters, from México

    First, I have to apologize, because english is not my native language. So, maybe you will find some grammar mistakes but I’ll make my best effort in order to express my ideas. I didn’t find another way to show this article to you than paying some money to Facebook with the facilities that this social network has, so that, I can aim this article to people like you, which are going to vote this «Super Tuesday», or perhaps you don’t like Donald Trump as me, but you have friends or people that you care that are going to vote for him.

    A humble letter to Donald Trump supporters, from México

    My intention is not to criticize you, neither the people you care, nor I want to make judgements about people. I respect your opinion, and as a democrat I am (talking about the democracy as it is, not about the political party), I strongly believe that you have the right to support whoever. I don’t want to impose you anything, but I do want to persuade you not to vote by Donald Trump. I would feel grateful if you read my words.

    So, I’m from Guadalajara México. Yes, I am mexican. I am 33 years old, self-employed developing websites, I have been involved in NGO’s, and I have plans to study abroad. I’m a common «upper mid-class mexican» struggling everyday to thrive in order to have a better life.

    And let me tell you something. I know that as a «neighboor countries» we have had some differences through history. Some wars, we lost some territory, but that «grievances» are in the very past, that events happened in another time when both cultures were very different. Now, we need each other, we have agreements, we have a lot of things in common. Your culture has a strong influence in Mexico, as well as our culture has a strong influence in United States.

    As a mexican as I am and as I have a lot of love for your country, I have to tell you that I am very concerned about the likelihood that Donald Trump could be President of the United States. Yes, there are some campaign proposals aimed against our interests, for instance, to pretend to build a wall between our countries, and expect us to pay it. You know we have millions of compatriots in your country. But when it comes to talk about Donald Trump, we have only not to talk about the «mexican things», but about those things that must concern to United States as well.

    First, United States was founded by migrants, people who arrived from England, Netherlands, even Donald Trump is a son of a migrant. I know that you are concerned about the plenty of mexicans that are crossing the frontier each year. But let me tell you something, is not true that we are rapists, killers; this is an irresponsible generalization, and so, I have to tell you that one of the demagogue’s habits is to make generalizations, and statements based on prejudices, and so on. Believe me, in Mexico and Latin America, we have a lot of experiences with demagogues, we know them very well.

    I suppose that you watched the Oscar prizes on TV the last weekend. «Chivo» Lubezki became the first person to win the Oscar in «best photography» three times in a row, and also, the three last persons who won the «best director prize» were mexicans (González Iñarritu twice, and Alfonso Cuarón one time). And you can see that we, as mexicans, are very far from the Trump’s statement. They needed a lot of willpower, talent, hard-work, and creativity. And they gathered people who had that virtues too; white people from United States, black people, people from other countries. Because the race doesn’t care, but the willing to do big things.

    Yes, you can find mexican rapists, killers, drug addicts, as well as you can find white, black or asian rapists or killers. Some of mexican people cross the frontier in order to have a better life and to feed their families. They usually work much more than the «eight daily hours, five times at week» that you and me usually work.  Is tough for them to live in your country because they have to work so hard if they want to feed their son’s mouths.

    Do you think that we, as mexicans, have to pay for the fault of a few? Or, Do you think that the muslims have to pay for those very small groups of terrorists that not represent them in any way? Is that fair? Donald Trump wants to divide us. By not only that, Trump is dividing the people for your country.

    Donald Trump is promising you to «make America great again!». But it seems that he is going to get the opposite. Why? Perhaps you have not ever heard about the concept of «soft power». Maybe an internationalist can give you a more deeply explanation, but brieffly, this is the kind of power that you can obtain through influence. For instance, if a lot of people admire your country, you increase your soft power, if people from other countries watch your movies, you increase your soft power too; but if the global community starts to see you in a skeptical way, if they started to see you as a problem, is likely that your «soft power» is going to plummet. So, if you want to «make America great again!, you need to have a good amount of «soft power» and to recover that «soft power» you have lost through the last years.

    Do you think that with Donald Trump, the United States is going to get a lot of «soft power»? Close your eyes, and try to figure out what would happen if Trump decided to ban the muslims, if he decided to build a wall and force Mexico to pay for it, or whether he decided to force Apple to stop to use foreign workforce in order to «recover the jobs that belongs to the americans» (the people of those countries are going to lose their jobs at the time they fall in the extreme poverty. And yes, the iPhone price is going to rise a lot). Do you think the global community is going to be very happy? In reality, it would be likely that United States could lose some respect.

    And worst. Trump wants to be the President of the country with the most influence in the world. As a President, you have to be very careful with geopolicy, and you have to play with that delicate relationships between countries. So, if you screw up in something, you are going to be in trouble. Yes, even the wiser presidents can make a bad move. Hence, imagine what would happen with a man like Donald Trump who likes to scream, yell, insult, and divide. Imagine him inside a delicate juncture, for instance, with Iran, Russia, or terrorists. You need to be smart, diplomatic, to think with the brain and not with the heart.

    I understand very well that you are worried because the things are not better than before. Perhaps you are worried about because you just don’t find a good job, or even, whatever job (believe me, in México, we know your worries very well). Therefore, you think that, because of Donald Trump, the guilty ones are the immigrants. It’s easier to create an enemy than putting all your efforts and wisdom in order to solve these problems. And I’m almost sure that you have heard about Chavez, Fidel Castro or Evo Morales (and you may heard about the current state of their countries and their economies as well). So, as Donald Trump, they are experts in creating enemies to justify their problems: «The neoliberalism», the american empire. Donald Trump as a demagogue right-wing populist, is doing the same (the muslims, the immigrants, Obama). He wants to divide your nation with old fashioned prejudices.  He hesitates to dissasociate from the Ku Klux Klan leader endorsement, and he doesn’t worry about retweeting a Mussolini phrase. Man, this could be quite dangerous, even if this is only a campaign strategy.

    Believe me, I love your country. I’m not only thinking about our interests, but yours. I don’t know what limits will have Donald Trump if he become president.

    For the sake of your country, and even for the sake of the world, I strongly recommend you not to vote for Donald Trump, or if you don’t want to do so, please, help us persuading the people that want to vote him.

    But if I didn’t convince you, the only thing I can do, is to respect your opinion.

    Thanks for reading me.

    Álvaro.

  • ¿Es de ignorantes festejar a DiCaprio en el Ángel y la Minerva?

    ¿Es de ignorantes festejar a DiCaprio en el Ángel y la Minerva?

    Hoy entré a mi Facebook y vi a muchos rasgándose las vestiduras, agitando su ropa, y tecleando con furia cada letra del teclado. – No, no puede ser. Hay cientos de borregos en el Ángel. – Unos dicen: «Miren, ahí están los mismos acarreados que votaron por Peña Nieto» (claro, sin percatarse siquiera de la diferencia de niveles socioeconómicos que tristemente resalta a la vista). Un «me dueles México por aquí», un «Cuántos más Peña por acá» Otro ¡ignorantes! Por acullá. Todo derivado de una broma que corrió en Facebook que decía «Si gana DiCaprio, a la Minerva».

    Festejar a DiCaprio en el Ángel y la Minerva ¿De ignorantes?

    Hay quienes de verdad pretenden asumir una postura «dizque-intelectual» ante todo lo que ven y perciben. Como si divertirse fuera de gente ignorante. Porque primero, los «críticos de primer nivel» ni siquiera entienden bien la razón por la cual estas personas se están divirtiendo. No, no creo que nadie en sus cinco sentidos se emocione tanto por el Óscar de Leonardo Di Caprio como para festejar en el Ángel. Hay alguna otra razón para hacerlo, y es, divertirse. Eso, los «críticos» que se asumen intelectuales no lo entienden.

    La posibilidad de que Leonardo DiCaprio ganara un Óscar por primera vez después de tantas veces de perderlo fue objeto de bromas durante semanas, por ende causó gracia irse a la Minerva o al Ángel para «celebrar su triunfo» y gritar consignas como «DiCaprio, hermano, ya eres mexicano». No, no son personas enajenadas, son personas que querían un pretexto para divertirse durante un rato. Curiosos que quienes pretendan ser intelectuales no tengan la capacidad de usar su razón para entenderlo.

    ¿Qué hay de malo en divertirse?

    ¿Qué, acaso una persona «inteligente» como seguramente sientes que eres no tiene derecho a divertirse?

    Hasta las personas más sabias necesitan momentos de diversión y frivolidad para descansar su mente, a la cual hacen trabajar de forma intensiva durante la semana. Nuestros órganos necesitan reposo, y la mente es uno de esos órganos.

    ¿Qué relación le ves al hecho de que una persona vaya con sus amigos al Ángel de la Independencia o a la Minerva para festejar a DiCaprio en son de broma con una expresión de ignorancia? Si eres uno de esos «críticos», deberías de argumentar bien tu respuesta.

    Estamos hablando de una excusa para divertirse y relajarse, la gente no está celebrando una victoria mediocre de la selección mexicana (como aquella vez que gente se congregó en la Minerva para celebrar un penoso empate contra Sudáfrica), ni está apoyando a algún político impresentable. Simplemente se están divirtiendo, están haciendo mofa de un hecho porque les es divertido. ¿Tiene algo malo eso?

    De verdad, me molesta esa pretensión pseudointelectual tan absurda que se respira en algunos sectores de la sociedad mexicana, que solamente se basa en dar la contra a todo lo que ven y perciben, para sentirse moralmente superiores que los demás, al tiempo que son los mismos que por medio de dichas pretensiones, emiten argumentos falaces y llenos de ignorancia.

    De verdad es triste ver que la gente no pueda tener actividades lúdicas porque ahí van a estar señalándolos con el dedo, reiterándoles que son «menos inteligentes e inferiores» que gente que en realidad malgasta su tiempo en Twitter y las redes sociales vociferando contra todo lo que no les parece e inventan teorías de la conspiración para sentirse especiales. Personas que en realidad ni siquiera están acostumbradas a leer, a estudiar y prepararse. La verdad sea dicha.