Categoría: reflexión

  • Pobre de mi México

    Agustín Carstens dijo que fué la influenza, Calderón dijo que vino de fuera, otros dicen que tiene que ver con la caída de los precios del petroleo, que no se hicieron las reformas, que no se qué, que mesa que mas aplauda le mando a la niña, pero la cosa aquí es que mi México está sumido en una crisis económica. Y el mensaje de nuestros mandatarios es que ya estamos en recuperación, pero que todavía viene el shock. O sease, es como cuando alguien se da un «madrazo» y se fractura el brazo. Ya pasó el golpe, pero ahora viene el dolor.

    Mientras la mayoría de los países empiezan a ver síntomas de recuperación en sus economía y en sus ingresos después del golpe bajo, parece que en México, como mencioné, el efecto va a ser retardado. ¿O será que viene otra crisis por la cuestión del petroleo?. Si muchos ya estaban sufriendo, parece que, lamentablemente viene lo peor para nuestro país, porque se creé que habrá 3 millones de nuevos pobres, «¿romeritos, sin camarones?».

    No hace falta mencionar el efecto poderoso de la idiosincracia del mexicano común (desde el gobierno hasta el ciudadano de a pie) en esta crisis inevitable como tal, pero manejable en sus proporciones. ¿Que hubiera pasado si fuéramos una sociedad fuerte?, ¿que hubiera pasado si supiéramos trabajar en equipo?, al menos la situación no estaría tan fea. La mediocridad y el cortoplazismo ahí nos tienen, «amarrados como puercos». Pero siempre el interés individual va por encima del bien del país; desde el tipo que no fué a pagar sus impuestos porque sino se iba a quedar sin lana para ir con los compas a pistear y ver el Cruz Azul vs América, hasta el político que busca bloquear una reforma con tal de beneficiar a su partido, sin importar lo que pase con el país.

    El Producto Interno Bruto ha caído mas del 10%, lo cual es bastante grave, sobre todo cuando rebasan (pero al revés) las promesas chocofantásticas de nuestros políticos: -Chiquillos y chiquillas, el país va a crecer 7%. Cuando fué la crisis del 94, Zedillo y su equipo supieron aplicar estrategias económicas para recuperarnos en relativamente poco tiempo. Muchos perdieron sus casas, pero en mas de un año ya se veian mejorías notables. Pero la duda es ¿que se hará ahora?. Carstens ya mostró su incompetencia, y el dió la muestra a eso que dijeron de Calderón: –El Presidente es muy inteligente, pero ‘ta rodeado de puro pendejo.

    Los clasemedieros podemos aspirar a esforzarnos y a «hecharle ganas» para sobrellevar esta etapa, e incluso aprovechar la coyuntura como muchos hacen. Pero la gente pobre tiene mas problemas, y eso se podría traducir en un descontento social, ¿y que pasa cuando hay descontento social?. Empiezan las manifestaciones, y se puede generar un estallido social. AMLO dice qué no creé que se dará y que su movimiento siempre será pacífico; en cambio Ebrard si se preocupa más por esa situación.

    La buena noticia dentro de todo esto, es ver la propuesta de diálogo de Ebrard con Calderón al proponerle su plan para abatir la crisis. Recordemos que Ebrard no reconocía a Calderón como Presidente Constitucional.

    ¿Qué lograremos aprender los mexicanos de esta crisis?, ¿la pondremos debajo de la alfombra como siempre lo hemos hecho, o esta vez si reflexionaremos y cuestionaremos lo que hemos hecho mal para que nuestro país haya sido el más afectado de toda América Latina?. Mientras yo me animo a decir: Pobre de mi México.

  • Cronica de la enajenación nacional

    Una conversación entre dos amigos, una hora antes del partido México vs Estados Unidos.

    Alfredo:

    -¿Que onda caón?. Oye, todos los compas nos vamos a juntar en el Bar Amígdala para ver el partido contra Estados Unidos. Ahora sí les vamos a poner en la madre a esos gueyes.

    Paco:

    -¿Qué, te dieron permiso en tu trabajo?. Porque pues yo no puedo ir, que yo sepa no hay ninguna ley donde obliguen a las empresas dar permisos a los empleados para ver partidos de futbol. Voy a ver con mi jefe si podemos ponerlo por radio, pero ahorita tenemos mucho trabajo como para desconcentrarnos.

    Alfredo:

    No mames guey. Uuuy si, que trabajador. No nos dieron permiso, vamos a inventar que fuimos con un cliente y ya. Y la verdad vale la pena. Es nuestro país el que está en juego, ¿que tu no quieres a tu país como para irlo a apoyar?. Ahora sí nos la deben los gabachos, su pinche muro, tratan mal a nuestros inmigrantes, somos su patio trasero, nos tenemos que vengar.

    Paco:

    Wooow, que patriótico me saliste cabrón. Como si a los gringos les importara. ¿Tu creés que ellos se van a salir de trabajar para ver un pinche partidito?. Además ellos sacan adelante a su país chambeando, no poniéndose hasta atrás y mentando madres. A ver si no se dan cuenta de que te la estás pinteando para ver al «Tri de mi corazón», no mames.

    Alfredo:

    No manches, no apoyas a tu país. Es mas, trabajas en una transnacional, uuy haces mucho por tu país, si todo eso que produces se va para el gabacho. Yo si quiero a mi país, y voy a dar el grito todos los años porque quiero a mi México.

    Paco:

    A ver, ¿por qué el grito de independencia se dá en la noche del 15 de noviembre y no el mismo 16?.

    Alfredo:

    Uuuuy, no necesito saber los detalles técnicos para demostrar que amo a mi país. A mi que me importa la estatura de Agustín Iturralde, o Iturbide o como se llame. Ya me voy, te dejo en tu «trabajito», pinche yanqui.

    Dos horas y media después, Miguel Sabah marca el 2-1 que pone a favor a la Selección Nacional. Alfredo le habla a Paco en no muy buenas condiciones para festejar el gol.

    Alfredo:

    Gooooooooooool, a guevo, a guevo, pinches gabachos, no mames, les ganamos. Te lo perdiste Paco, Juárez se fué por la banda,  se la pasa a Sabah, y tómala, el Howard la vió pasar. Hubieras visto la cara del «pinchi» Dónovan. A guevo, que bueno que ganó mi Méexico. Oye, espera, me está entrando una llamada.

    Bueno, (habla con una voz muy nerviosa y se le notan las cervezas encima). ¿Es usté jefecito?.

    Jefe de Alfredo:

    ¿Por qué está usted tomado en horas de trabajo?. No me diga que se fue a ver el partido ese. ¿Que me responde?.

    Alfredo:

    Noo, hic. Es que me llevé al cliente con el que iba a ir por unas cervezas, hic. Es que quería ver el partido, porque pues dice que ama a México. Y pues hic, de esa forma pues era este mas fácil de convencer de que comprara nuestro producto.

    Jefe de Alfredo:

    Mentiras, el cliente acaba de hablar muy enojado que no llegó a verlo. Venga por sus cosas, y búsquese otra forma de amar a su país. Está despedido.

  • La mujer ideal de Cerebro

    Hoy le voy a hablar por teléfono a una chava que me gusta para invitarla a salir y mm, entre tanto rollo femenino me puse a filosofar sobre las mujeres. Siempre me han preguntado, ¿oye Cerebro, cual es tu mujer ideal?, y pues mas o menos contesto algún aproximado, pero ahora quiero aprovechar para escribir un análisis riguroso y científico sobre la mujer de mis sueños. No se si existirá alguien así, espero encontrarla:

    Siempre decimos que lo de adentro es lo que vale, pero no hay que hacernos tontos, a los hombres también nos gusta lo de afuera. Si no sintiéramos ninguna atracción sexual (lo digo en el buen sentido de la palabra), no seríamos hombres; seríamos unos afroditos o locas de closet. Por eso voy a dividir en dos la descripción de mi fémina modelo.

    Por dentro (o sease, sentimientos, personalidad). Y no piensen que hablo «por dentro de la ropa» eso lo vamos a ver más adelante.

    Inteligencia:

    Me gusta que las mujeres sean inteligentes. Por más que estén guapas, hermosas, si toco su cabeza y escucho «toc toc», quedan descartadas. Quiero saber que la mujer con la que platique, tenga cosas interesantes que decir, y que sepa razonar. No solo -o seaa, fui de shopping, y cero que veer.

    Cultura:

    Muchos lo pondrían dentro de inteligencia, pero es aparte. La cultura en una persona es algo escaso en México, y por ende, una mujer así puede ser más atractiva.

    El nivel cultural en una mujer le ayuda mucho en su personalidad, porque la define más. Sería mucho más interesante a mi gusto, hablar con una mujer que te cuente sobre el último libro que leyó, que pueda debatir sobre la película que vieron en el cine, la situación política del país, o el nuevo género de tal grupo de Rock, que con una mujer que solo te hable de Shopping y marcas de brasieres.

    Modales:

    Obviamente no me gustaría andar con una mujer que diga: -Que onda cabrón, ¿a donde chingados vamos a salir este puto día?. Pero tampoco me gusta que sean demasiado «correctas» y te anden jalando las orejas porque se te salió una palabrita.

    Identidad propia:

    ¿Saben que odio?. Que la mujer en cuestión no tenga personalidad propia y auténtica (que sean una mala copia de otra amiga o de un personaje de TV). La personalidad es lo que identifica a una persona de los demás. No tenerla, significa ser como los productos de marca propia de los supermercados. Puede que lleguen a ser de mejor calidad que los productos de marca, pero nadie las compra aún cuando «se rebajen de precio».

    Hay gente (insegura) que creé que andando con una chava con poca personalidad, puede moldearla a su gusto (además de que no tiene la suficiente autostima para andar con alguien mejor). Lamentablemente ese tipo de mujeres son las que te salen con las peores sorpresas. Sobre todo cuando les llegas a alimentar, aunque sea un poco, sus insignificantes egos.

    Ternura:

    Si hay algo que me atrae de las mujeres, es la ternura. Una mujer que te apapache es lo mejor que puede haber, porque te hace sentir querido. Eso si, todo tiene su límite, hay gente que trata de ser tan tierna que cae en la «gatez» y se ve falso. No, yo me refiero a una ternura natural.

    Honestidad sentimental:

    Yo valoro que las mujeres sean honestas y tengan principios. El problema aquí es que muchas veces los hombres nos dejamos de llevar por la química de ciertas mujeres que terminan jugando con los sentimientos de uno.

    Es muy cierto que de pronto a una mujer uno le pueda dejar de gustar o que ya no haya química. Pero es mil veces preferible que te lo digan en la cara, a que sigan con la farsa y por detrás te estén poniendo el cuerno.

    Sensibles y empáticas

    Me gusta que las mujeres sean sensibles y receptivas a los problemas de uno. Ojo, no quiero decir que con esto te deban tener lástima o algo por el estilo. Sino que puedas sentir que «ella está ahí» cuando estás pasando por una situación difícil, así como ellas esperan «que tú estés ahí cuando no la están pasando bien.

    No muy parecidas a mí.

    Es cierto que en una mujer buscamos encontrar cosas en común. Pero a veces esas «pequeñas diferencias» son las que le ponen jugo a una relación. Si es cansado verse en el espejo todos los días, ¿por qué lo tengo que hacer doble?.

    Por fuera. Ahora sí, lo que todo hombre sin mucho tiempo libre quería escuchar.

    Cabeza:

    La cara de una mujer es lo mas importante para mí. Sin una cara bonita todo lo demás pierde su valor (digo no a los cuerpos de esperanza, cara de arrepentimiento).

    Los ojos pueden ser de cualquier color, no soy muy fijado en eso, pero si me gusta que sean ojos femeninos y tiernos. Como dicen por ahí, los ojos son la ventana al interior de una persona.

    De los demás elementos de la cara, me gusta que no sean muy toscos, pero tampoco demasiado finos, que hace que pierdan relevancia. Todo en conjunto debe de reflejar ternura. Existen diferentes formas de serlo, por lo cual para mí pueden haber diferentes combinaciones de como puede ser una cara.

    Del pelo, mmm, no tengo algún tipo de cabello favorito, más debe de conjugar tanto con la cara, como con la personalidad de la mujer. No soy muy estricto ante el cuidado del pelo, porque a mi me gusta como se ven algunas mujeres con el pelo desaliñado.

    Cuerpo:

    Como lo dije, el cuerpo queda supeditado a la cara. Sin cara el cuerpo no vale nada. Pero dentro de eso, no me gustan demasiado los «cuerpos de modelo» tipo miss universo. Soy mas permisivo en esa cuestión e incluso puede no importarme si la mujer tiene algo de sobrepeso (que en algunos casos resalta la ternura).

    No soy muy fijado en las bubis. Curiosamente las mujeres que me han gustado «tienen chichi» pero creo que es coincidencia, porque no le pongo demasiada atención. Mientras no sea extremadamente plana, ni extremadamente «chichona» con implantes tipo Sabrina (que para mí es peor que estar plana), todo bien.

    De las pompas. Es algo parecido con las bubis, mientras no sea exageradamente escaso o «abultado» está bien. Que se vea que es natural.

    Las piernas. Me gusta que mas que tengan buena pierna, que las tengan bien cuidadas. ¡¡Prohibido que no se depilen!!.

    Apariencia:

    No me gusta que estén muy maquilladas. El maquillaje en exceso hace perder naturalidad, además de que nos pueda provocar un susto a los hombres despertarnos «con otra mujer» con la que salimos la noche anterior. Prefiero que anden sin nada a que tengan exceso de maquillaje.

    Está muy bien que cuiden su piel, que utilicen un maquillaje sobrio, solo para resaltar algunos detalles. Pero por favor, no exceso de maquillaje. Cerebro no tolera esas «manchotas rojas» en los cachetes que tanto les gusta ponerse a las mujeres.

    Menciono como excepción los eventos importantes donde las mujeres deben ir arregladas y maquilladas. Pero no quiero salir al café con una mujer que parece que va a una cena de gala ese mismo día.

    Tampoco me gusta que se pinten el pelo en exceso. Sobre todo cuando la mujer con pelo oscuro se lo tiñe de rubio (maldita influencia del American Guei of Laif). Si se lo retocan, se ponen algunos rayos de otro color lo tolero. Pero no que me cambien totalmente la tonalidad de su cabello.

    De vestir. Mmm, me gusta que vistan bien, pero tampoco que exageren. No soy muy exigente en la forma de vestir, y a mí me vale madre de que marca sea su ropa. Mientras no se vea que descuidan su imagen y no les importa como se ven, todo bien. Es más, tolero que de pronto algún día anden pandrosonas.

    Otros factores que no son ni de adentro, ni de afuera, sino todo lo contrario

    Clase social:

    No soy muy fijado en la clase social respecto al dinero que tiene la familia de la mujer (para eso mejor me pongo a chambear yo). Pero si soy mas fijado cuando las clases sociales condicionan la forma de ser de las mujeres. Naturalmente no me va atraer una tianguera que diga -Pasele mijo, compre su fruta carnalito. O una hija de papí que diga -O sea, mira la nave y la tarjeta de papi.

    Amigos:

    No lo condiciono al 100% porque siempre va a haber gente que no la puedas tragar. Pero si es importante que uno no tenga problemas en llevarse con los amigos de la mujer en cuestión, sobre todo para no darte esas maratónicas aburridas cuando la chava te invite a salir con ellos ni sientas que tienes que quedar bien con sus compas que se te quedan viendo raro.

    Y pues así sería la mujer ideal de Cerebro, y si se fijan, hay muchas combinaciones. Ahora espero que ustedes me digan cual es su mujer u hombre ideal.

  • De los que adoran a Hitler y del pueblo judío

    Por ahí dicen que los que ganan las guerras escriben la historia. Esta frase no está muy alejada de la realidad y por lo tanto sabemos que la historia está plagada de errores. Pero hay algunos que toman esta afirmación tan en serio para crear teorías de la conspiración donde afirman que los campos de concentración no existieron. Y es cierto que las potencias aliadas pudieron haber inflado los números y los hechos de lo que pasó en el asunto judío, pero creo que negar el holocausto se me hace una muestra de irresponsabilidad e ignorancia histórica.

    Es cierto que a Hitler se le pueden admirar algunas cosas como sus dotes de estratega, su inteligencia, su habilidad. Pero el terreno humano opaca totalmente aquellas virtudes que poseía el dictador, y cuyos defectos lo llevaron a la derrota. Hitler fué un dictador, que al igual que Mao, o Stalin, provocó daños a la humanidad, y eso es algo que no se puede ni se debe de negar, porque borrarlo del inconsciente colectivo podría provocar su repetición: «el que no conoce la historia está condenado a repetirla».

    Yo he conocido dos personas que se declaran abiertamente admiradores de Hitler. Uno de los que conocí estudiaba en la Universidad Autónoma de Guadalajara, que durante algún tiempo albergó (y todavía lo hace, pero con menos fuerza) un grupo secreto afín al nacionalsocialismo (nazi) llamado TECOS, nombre que no fué adoptado por el buho que tiene como mascota a la UAG, sino que está compuesto por siglas con algún significado relacionado con este movimiento. De hecho también un conocido (que no simpatiza con el movimiento nazi) que estudió en la UAG me dijo que le habían recomendado que en el examen propedéutico para entrar a la universidad pusiera que Hitler era su heroe porque era un gran punto a favor para ser considerado. Entró.

    Por lo que me contaba la primera persona sobre su participación en la universidad, y por lo que cuenta gente que estudió en la época de gloria de los TECOS, sé que esta persona aprendió a sentir una profunda simpatía por los nazis. En su biblioteca tiene el famoso Mein Kampf, y otros libros publicados los años 40’s y 50’s, que hablan de la conspiración judía y del movimiento nazi.

    La otra persona, no cuenta con un historial tan «atractivo», pero si es de notar que critica constantemente a los judíos, sabe que políticos o figuras públicas son masones y arremete contra ellos, además de que cuenta con libros que exhaltan el movimiento nazi. Una octrina, la cual, paradójicamente, hubiera eliminado de la faz de la tierra a estas dos personas porque no cuentan con los requisitos para formar la nueva raza que hubiera querido Hitler. Son blancos, pero no son arios, no son disciplinados ni trabajadores, «son bien mexicanotes».

    Estas dos personas, no se caracterizan por tener precisamente un estado emocional estable. Aunque los dos son de muy diferente edad, tienen rasgos personales parecidos. Los dos tienen una aversión fanática al comunismo y los movimientos de izquierda, sea radical o sea moderada. También tienden a ser muy religiosos (aunque sea de dientes pa’fuera).

    Los judíos siempre han sido un pueblo perseguido a través de la historia. Fueron despojados de su tierra, para después recuperarla por medio de la ONU. Esta realidad que vivieron a través de los años, hizo que por medio de instinto de supervivencia, buscaran una fuerte cohesión basada en la cooperación y lo mas importante, la religión. Es por eso que los judíos suelen ser celosos de sus tradiciones (en diferentes grados) y suelen colaborar mutuamente. Además han tenido que destacar para poder sobrevivir: Eso es lo que ha hecho que los judíos sean muy trabajadores y destaquen en diferentes ramas, a tal grado que (quitando todo ese cuento conspiratorio del nuevo orden mundial) tienen una amplia influencia en el mundo y ejercen presión en el quehacer político mundial. De hecho el comunismo y el capitalismo actual, se debe en gran medida a los judíos: Personajes como Marx, Trotsky, Rotschild, Alan Greenspan han influído en la economía mundial. También en otras ramas podemos encontrar judíos importantes como los científicos Albert Einstein, Carl Sagan, Niels Bohr, el pintor Marc Chagall, el director de cine Woody Allen, o escritores como Noam Chomsky.

    Los judíos, no están exentos de manchas de sangre en su historia. Como cualquier comunidad humana, también han cometido graves errores perjudiciales a la humanidad (como las noticias recientes en el conflicto con Palestina), y algunos no se han destacado precisamente por sus aportaciones a la humanidad, como Henry Kissinger, el cual ha sido muy criticado por el también judío Noam Chomsky. Pero creo que la persecusión que han sufrido, sobre todo por parte de los nazis, ha sido por la amenaza que representa un pueblo, que por su situación, ha tenido que aprender a destacar sobre los demás. En Alemania ellos tenían los mejores puestos y destacaban, y en eso Hitler fué donde vió un peligro, porque ¡eran mas chingones que los arios!.

    Los nazis eran ordenados, disciplinados, pero no eran talentosos. No aportaron mucho culturalmente, no hay músicos nazis conocidos, la arquitectura nazi era «muy sosa», no había escritores nazis (aunque si los había admiradores como Heiddeger), su intelectualidad se reducía a la «búsqueda de la supremacía de la raza aria». Su ideología estaba basada en prejuicios, mas que en conceptos filosóficos. Es por eso que necesitaban acabar con los judíos que las llevaban de ganar en esas áreas.Y era tal la influencia judía en el mundo, que los nazis buscaban erradicarlos, porque vislumbraban (así como los seguidores nazis) una conspiración mundial. Se sabe, como ya mencioné, que los judíos influyeron en el socialismo y capitalismo actual, en las logias masónicas, en la ciencia, en el mundo empresarial y en muchas otras áreas.

    Los nazis no dejaron legado positivo alguno en la humanidad, pero el negativo ahí sigue: Neo-nazis, Skinheads, organizaciones ultraderechistas y nacionalistas. La espiritualidad nazi es destructiva. Es el orden y la disciplina que desemboca en la destrucción. No hay espacio alguno para la tolerancia con otras ideologías: Los comunistas, los liberales, los judíos, los anarquistas, todos deben morir. No hay algún indicio de retroalimentación. El nazismo se pudre dentro de su ideología, porque no existe.

    Mientras tanto, en México algunos todavía están tercos en repetir el Sieg Heil

  • La galleta de la fortuna de Facebook aumentó mi escepticismo

    Un día a un programador se le ocurrió hacer una aplicación para Facebook, cuyo código tiene «quien sabe cuantas frases inventadas por él» y que por medio de una orden, (si es PHP el código, lo seguro es que sea «rand») cuando el usuario la utiliza, le aparece una frase aleatoria (seleccionada por «rand») que dice, «Debes valorar los sentimientos de todas las personas involucradas antes de tomar la decisión final.» No hay ninguna magia, ni algún espíritu chocarrero, ni nadie detrás. Es una simple línea de código que cualquier novato programador puede hacer. Además del código, el programador necesitará una imagen JPG para convencer a todos de que eso es una «maldita galleta de la fortuna».

    En realidad ese juego es una broma y como tal es tomado (aunque sinceramente yo no le veo lo divertido estar «abriendo» esas galletitas). Y me quiero imaginar que «todo mundo lo ve como una broma», y no ponen a relucir su imaginación, cuando curiosamente suceda lo que dijo la galletita. Puede suceder que ese día, Rebeca Martínez se enfrente a una decisión que involucra a otras personas, ¡no mancheus amigúis, la galletita lo sabe, ¿será coincidencia?».

    Es curioso como los seres humanos solemos tomar posiciones tan extrañas ante lo desconocido y lo místico. No lo digo por la galletita, sino por otras cosas que son igual de absurdas, pero que mucha gente cree. ¡No manches, los Tauro somos muy pesados!. !Quiero que algún científico me explique como nacer en un determinado mes puede hacer que yo puedo tener determinado temperamento!. Que las energías y que bla bla bla, dicen los «para», si, los paracientíficos, los parapsicólogos, los paranormales. ¿cuales energías?, ¿donde están?, ¿existe un artefacto para rastrearlas, o al menos que compruebe su existencia?.

    Lo que si pasa es que mucha gente lo creé tanto, que terminan sugestionando su mente para creer que eso es cierto. Yo mismo puedo saber quien es un Tauro, o quien es un Virgo, no porque sus energías los determinen, sino porque parece que se tratan de portar como su signo. ¿Y donde están acaso los avances científicos?, ¿donde quedaron los brillantes psicólogos que estudian el comportamiento humano?.

    Si, los seres humanos tendemos a buscar explicaciones a lo que no sabemos, y en cierta forma es entendible. Pero caray, sobre los temperamentos y las personalidades ya se ha escrito bastante como para pensar que eres depresivo porque naciste en Febrero. ¿Y donde están los genes?, ¿donde está la infancia?, ¿porque no utilizamos esas energías cósmicas que los charlatanes aseguran que existen para utilizarlos como energía eléctrica o para pasar por ahí el internet inalámbrico?.

    También se utiliza este «misticismo» para explicar la conducta de las personas. Ahí están los «Niños Índigo», niños que supuestamente vinieron a rescatar al mundo y a consolidar una nueva época en la humanidad, cuando en realidad son infantes diagnosticados con TDAH (Transtorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), cuyo comportamiento es difícil de manejar por los padres, y que en algunos casos suelen destacar sobre los demás. Si, todo cuadra, vienen de otro planeta a resctarnos, ¡no mamen!.

    ¿Y que decimos de los infomerciales de la media noche, las piedras mágicas, el amuleto de la suerte que anuncian?.  No veo mas misticismo que el de los que se enriquecen a costa de la ignorancia y la superstición de la gente. La brujería, pasar abajo de una escalera, ver un gato negro en una barda; mitos que la humanidad no ha superado desde la época medieval.

    Por eso yo prefiero ponerme a dieta de esas galletas de la fortuna. Y como digo, si creen que algo existe, vengan y demuéstrenmelo con hechos científicos.

  • Cuando los jóvenes buscan trabajo

    Ta cabrón. Uno estudia la universidad, quiere ser alguien y cuando de pronto sale a la realidad, sucede que no va a ganar más que el albañil que va a reparar el tejado de su casa, o el pintor que con su brocha, hace que la cerca sea de color azul. A todos los que buscaban una mayor igualdad, ya la pueden ver, la diferencia entre los profesionistas y los obreros ya no es tanta. Lo malo es que uno esperaría que los obreros elevaran su nivel de vida para emparejarse con los profesionistas, y no al revés.

    En España y en Europa se les llama mileuristas (porque los «gachupines» al acabar su carrera aspiran a ganar mil euros al mes), aquí ya se empieza a buscar un término, tal vez «sietemilpeseristas», aunque creo que es exagerado porque $7,000 pesos ya es bastante para aquellos jóvenes que acaban de egresar (a veces hay que empezar a pensar en $5,000 pesitos).

    Los amigos dicen, -cuando mi papá salió de la carrera, encontró un trabajo y con ese ya podía pensar en independizarse. Parecía que ya tenía la vida resuelta, lo único que tenía que hacer era ser responsable y hecharle ganas. Y ahora eso es impensable, no solo porque los sueldos no te permiten independencia alguna, sino porque las empresas se esfuerzan lo mas posible en darte el número mínimo de prestaciones, y porque sabes que tu puesto no está seguro, en cualquier momento llega el recorte.

    Este fenómeno ocurre en todo el mundo. Hace algunas décadas, ante la amenaza del comunismo, la derecha (y no fué la izquierda como muchos creen, en palabras de Anthony Giddens) creó el estado de bienestar, como una forma de evitar que la gente cayera en las garras del comunismo: -No desapareceré a los capitalistas que te oprimen, pero si haré que tengas prestaciones, seguro médico, liquidación, y vacaciones pagadas. Pero ante la desaparición de tal amenaza, hubo menos motivaciones para fortalecer el estado de bienestar que aunque no inventó la izquierda, son los que ahora la promueven.

    México es un caso extraño, porque siempre fué una sociedad paternalista. El estado benefactor en Europa fué mas bien un trato entre «oprimidos y opresores», en México fué utilizado como una forma de tener tranquilas a las masas. En el conflicto con los sindicatos ferrocarrileros, López Mateos cedió y dió mas prestaciones sociales a los sindicatos, a cambio de que estos no se manifestaran y permanecieran subordinados al gobierno, como dice Enrique Krauze, les dió pan (mas prestaciones) y palo (los reprimió).

    Ante la llegada del neoliberalismo, y la inserción al TLC (una buena idea mal ejecutada), las cosas pasaron a mi gusto, de un extremo a otro. Donde antes había «papá gobierno», ahora no hay nada, y eso mantiene a la población en la interperie. Se ha querido vender la idea de que los beneficios de los trabajadores inhiben la economía y no la deja crecer, -¿quieren una economía pujante?, hay que eliminar las prestaciones de los trabajadores, seguro social, vacaciones, y van a ver como nos volvemos tan ricos, que el trabajador se lo podrá costear por su propia cuenta y hasta le va a sobrar.

    Pero eso es una pendejada. un sofisma, una idea impuesta A fortiori. Pero no solo es eso el problema, no solo es cuestión de ideologías. Porque hemos hablado de como repartir el dinero, pero ¿como crear el dinero para que nuestros queridos jóvenes ganen más?. Es cierto que el joven debe aprender a labrarse su camino, pero si esos mismos frutos los aplicara en Suecia ganaría más.

    Resulta que nuestro gobierno (que es un fiel reflejo de todos nosotros) también es paternalista, y entonces dice: -Papi Obama, Mami Merkel, Papi Zapatero, porfas díganle a sus empresas que vengan a invertir a nuestro país, porque nosotros no podemos cuidarnos solitos. No tendrán que dar prestaciones ni respetar los derechos laborales, porfas, dénle empleo a nuestros pobres ciudadanos, que yo no puedo mantenerlos.

    Y entonces ¿que sucede cuando el joven sale al mundo laboral?. Hay trabajos mal pagados, donde se espera todo de ellos, pero la empresa busca evadir cualquier compromiso con el empleado. Y lo peor es que en muchos casos (no en todos) los empresarios no tienen la culpa. Porque en una economía como la mexicana, la cual no avanza desde hace muchos años, no pueden ofrecer nada más. Ofrecer un trabajo bien pagado significaría no tener solvencia en la empresa. Por eso en las crisis vemos que les dan vacaciones de dos semanas a los empleados, para poder solventar sus gastos.

    ¿Que pasará después?. ¿Cual será el futuro de los jóvenes universitarios que creían tener segura su independencia económica?, ¿como serán los 7milpeseros en 10 años, en un país donde los puestos con un sueldo decente están demasiado competidos y ni siquiera son seguros?. Una posibilidad es autoemplearse y empezar en eso del «entrepreneur», a sabiendas de que los «puestos de trabajo» ya no son seguros, el riesgo del emprendimiento ya no es tanta desventaja. Lo único malo es que resulta que Hacienda no tiene compasión con los microempresarios. No tienen la influencia para hacerse «pendejos» con los impuestos como los ricos, ni pueden vivir en la informalidad como los tiangueros. Si, ese sector de gente de clase media que le hecha ganas, y que es la que mantiene al país, es la mas castigada. Paradójico.

  • Los Amigos

    Me acuerdo que cuando iba en la primaria, tenía un amigo con el que me llevé al menos 4 años (que para ese entonces eran eternos). Estaba muy, pero muy seguro de que íbamos a ser compas para siempre, y que nada iba a poder romper ese lazo de amistad. Pero entonces ahí va Cerebro, a meter la pata con su actitud de burgués. Le heché en cara que yo tenía mas bienes materiales que él, al punto en que se fué llorando de mi casa porque le restregué mis riquezas que el no poseía (y que en realidad es muy relativo porque tampoco es como que yo fuera mucho mas cagalana que este amigo). Y a partir de ahí sufrí un desapego de lo material, la pérdida de esa amistad me impacto tanto qué si no hubiera pasado eso, posiblemente ahorita sería un pinche juniorsito presumido.

    Tampoco fué la última vez que vi a ese amigo, pero ya no fué lo mismo. Nos seguíamos llevando un tiempo pero ya no era igual, sabía que la había «cagado». Me cambié de escuela, conocí amigos nuevos, y con eso se perdió el contacto. Si, Cerebro había perdido un amigo por andar de presumido.

    Un amigo me dice que las amistades son cíclicas. A veces puedes tener a un gran amigo pero  cuando uno crece,  de pronto esa amistad ya no es lo que era antes y la relación desaparece. También hay quienes dicen que las amistades pueden ser para siempre, y la verdad que envidio (bueno, como puedo envidiar si todavía no llego ahí, tampoco estoy tan viejo) a la gente grande que tiene a su amigo al cual conoce desde la infancia.

    Creo que las amistades son lo mejor que puede tener uno, porque siempre sirven de apoyo. Son ellos los que te logran dar ese equilibrio cuando las cosas no van bien y siempre están ahí. A diferencia de las relaciones sentimentales donde es casi seguro que algún día se va a acabar (a menos que termine siendo la media naranja con la que te vas a casar), las amistades no necesariamente tienen un fin, además que con las amistades todo suele ser mas transparente, no hay compromiso alguno como en las relaciones.

    ¿Que se sentirá no tener amigos?, me pregunto. Afortunadamente nunca he llegado a ese extremo, y por lo tanto no se lo que se siente. Pobres diablos los que están solos, ¿que habrán hecho para que nadie quiera estar con ellos?, ¿será que no son lo suficientemente interesantes como para que alguien quiera entablar una relación de amistad con ellos?, ¿o serán tan «poco amigos» que nadie les tiene confianza y les sacan la vuelta?. Si eres uno de ellos y lo quieres saber puedes entrar aquí, pero también existen los amigos imaginarios, puedes utilizar una escoba, un troll, o cualquier artefacto raro que está lo suficientemente inorgánico para que acepte ser tu amigo (próximamente voy a sacar el mercado un Cerebro de peluche, para que me puedas tener cuando te sientas solo o sola).

    Creo yo, que carecer de amigos es carecer de alma y carecer de esencia. El hombre no se entiende sin las relaciones con los demás, y por lo tanto sería un ente invisible. Invisible como el señor que trabaja en una gasolinera (caso real), no convive con sus compañeros ni les dirige palabra, y cuando termina sus labores diarias, se va a su departamento de donde nunca sale. Compra el periódico y ve la TV para ver que ocurre en el mundo, pero al mismo tiempo él no es parte del mundo, es una mera anécdota, que solo hace diferencia en base a los bienes que consume.

    Por eso yo creo que la amistad es algo muy importante, y que la verdad yo valoro mucho. Yo tal vez no tenga miles de amigos, pero con los que tengo son suficientes porque se que son amigos de confianza y que siempre van a estar ahí cuando yo lo necesite.

  • La historia entre México y Estados Unidos

    La historia entre México y Estados Unidos siempre ha sido ríspida y complicada, una mezcla de amor y odio a tal grado que no se llega a divisar lo que en realidad es.

    Las tensiones comenzaron con la pérdida de los territorios de Texas y California en el siglo XIX por lo cual se les recriminó, pero a la vez, sin su ayuda, los liberales hubieran tenido mas dificultades para vencer a los conservadores (lo cual a la vez trae otro «pero», porque de la mano de Benito Juárez, México estuvo a punto de ceder soberanía territorial en el itsmo mediante el tratado McLane – Ocampo, que al final no contó con la aprobación americana). También se han firmado tratados entre los dos países, se han ayudado en momentos trágicos, y a la vez se han utilizado en beneficio de sus propios intereses.

    Siempre que hay alguna noticia en relación a la bilateralidad de México – Estados Unidos, siempre sale la duda, la teoría de la conspiración, el miedo a ser engañados (véase Petroleo). Si viene Obama, entonces hubo arreglo para «inventar la influenza», si se firma un tratado para combatir el narcotráfico, ¿cual soberanía vamos a perder a cambio?.

    Nuestra percepción de los estadounidenses tiene dos caras. Porque por una parte mostramos cierto rechazo a lo americano, nos quejamos de sus abusos, criticamos el american way of life y su pérdida de valores; pero a la vez queremos ser como ellos, las mujeres se tiñen el pelo de rubio, y vemos las series de TV de aquel país. No quisieramos ser parte de su cultura, pero si tenemos muchas ganas de viajar a su país.

    A los estadounidenses los envidiamos (no hay que hacernos pendejos), porque en casi todos nos ganan: 1.- Tienen mejor nivel de vida, 2.- Tienen mas rascacielos, 3.- Son mas disciplinados y emprendedores 4.- Son ganadores en todo lo que hacen 5.- Son mas reconocidos a nivel mundial, 6.- Tienen un mejor gobierno (bueno, al menos desde enero), 7.- Son capaces de imponer su cultura al mundo 8.- Pueden controlarnos  etc. En todo nos barren, (o bueno, en casi todo), y por eso cuando tenemos la oportunidad de destacarnos frente a ellos, el júbilo y el orgullo mexicano aparece.

    Y es por eso que cuando vemos que en el futbol, el seleccionado nacional humilla a los Estados Unidos como acaba de ocurrir (aunado a la mejoría que mostró el equipo nacional después de las duras penas), no solo sale el orgullo deportivo, sino que el mexicano saca a relucir todos esos sentimientos en lo que Carl Jung llama, el inconsciente colectivo que el mexicano ha adquirido a través de su historia.

    El ver al gigante vencido alimenta el orgullo del mexicano, inconscientemente le dice -¡Toma eso cabrón, por los territorios que nos robaste!  ¡Toma eso cabrón por no lograr haber sido como tú! ¡Toma eso, por la frontera, por tus tratados!.

    Esos «cabrones» que cuando llegan a los aeropuertos nacionales, son mejor atendidos que los mismos connacionales, donde se muestra esa dualidad, de amor/odio, el amor se expresa de frente, el odio de espaldas, no se les insulta ni se les trata mal, simplemente se grita: Goooooooooooooooooooooool.

    Esta especie de resentimiento no solo viene de nuestra historia, también fué promovida en alguna época, lo cual fortaleció esa idea en nuestro inconsciente.

    Si, nos enseñaron a odiarlos. La adoctrinación revolucionaria en la educación no nos invitaba precisamente a amar a Estados Unidos. De hecho ese sentimiento de compañerismo entre los dos países no tiene mucho tiempo. Cuando el ex-presidente Eisenhower visitó nuestro país, el mandatario nacional Ruiz Cortines le sirvió «agua y bocadillos» al estadounidense en lugar del suntuoso banquete acostumbrado, como una forma de mostrar el «cariño de México por Estados Unidos». A Cortines todavía se le ocurre bromear mientras bebía suvaso de agua -Bueno, brindemos con aguas internacionales.