Hoy como que no estoy de humor para hablar sobre temas políticos, me tiene un poco abrumado. Y no ando tan lucido para escribir a fondo sobre un tema, más cuando gasté toda la inspiración el día de hoy a escribir mi libro, aprovechando que en esta semana tengo el trabajo relativamente parado, dado que mis clientes se fueron de vacaciones y me dejaron con la «chamba congelada» cosa que volverá a la actividad la próxima semana. En realidad tengo mucho trabajo y estos últimos dos meses fueron pesados, porque aparte de tener varios proyectos a la vez, me molestaba en escribir en este blog, y además le seguía con mi libro. Mis horas paradas frente a la PC eran maratónicas y me olvidé de mi rutina de ejercicio.
Siempre he dicho que mi blog es un tanto curioso. He leído muchos «consejos» sobre como llevar un blog al éxito y la verdad es que ni caso les he hecho, porque eso implicaría limitar mi libertad de escribir. Tan solo he seguido algunos pocos consejos de posicionamiento y he hecho interacción con redes sociales; he usado la mercadotecnia a mi propia manera y no he buscado copiar otros modelos. He visto como muchos blogs incluyen carruseles de noticias y demás parafernalias para que se vean modernos. Yo he preferido seguir el modelo tradicional y me he enfocado en la usabilidad para el usuario final, que sea fácil de leer, de comentar, de compartir en redes sociales, de buscar artículos antiguos, etc. El diseño de mi blog es un tanto curioso, porque lo inicié a partir de una plantilla que me encontré hace más de 3 años, a lo largo de estos años he hecho diversas modificaciones a la imagen y a la programación que de la plantilla original no queda absolutamente nada. El diseño lo he manejado así como Facebook maneja el suyo, nunca ha cambiado por completo su diseño, más bien va metiendo cosillas aquí, cosillas allá, para irlo modernizando con el paso del tiempo. Algo parecido creo que yo he hecho.
Sobre los contenidos, siempre he utilizado la filosofía de publicar y dejar los contenidos en línea incluso si me arrepiento de haber publicado una cosa. Si cometo un error en un artículo no lo borro, sino que aclaro que he cometido un error dentro del mismo artículo. Nunca tomé clases de redacción ni ortografía, aunque tampoco es como que tenga un nivel para presumir. Algo que suelo hacer (y si no lo hago, es porque decido no hacerlo a propósito) es diseñar los artículos de acuerdo a un método que me enseñaron en Toastmasters (que son cursos de oratoria y no de redacción), es decir, el artículo debe tener una introducción, un desarrollo y un desenlace. Algo que nunca hago y que creo que a la larga me ha servido es no usar correctores ortográficos. Prefiero equivocarme y darme cuenta de los errores, en vez de que un programa me los corrija automáticaemente, creo que de esa forma he aprendido otrografía de una manera más eficiente.
Algo curioso, de lo que me acabo dar cuenta, es que una de cada diez personas entra a este blog por un dispositivo móvil. Había hecho la comparación hace poco menos de un año y casi nadie entraba por ese medio pero el número se disparó. Naturalmente me tuve que dar a la tarea de crear una plantilla especial para smartphones (Android, iPhone, Blackberry, iPad), de hecho la podrán ver si entran por medio de uno de estos dispositivos. Aunque me parece un poco tedioso tener que programar en la PC y estar viendo los cambios en mi iPhone, pero naturalmente uno se tiene que adaptar a las nuevas tendencias. Aunque a mi en realidad no me gusta mucho navegar en el iPhone, lo uso para lo elemental, llamadas, mensajes, Whatsapp, Google Maps para no perderme cuando manejo (aunque un GPS sería mucho más cómodo) y meter música; uso Facebook y Twitter de una manera reducida, porque se me hace mil veces más práctica la PC para esas cosas.
Los dejo, tengo mucho sueño.
Mi padre me regaló de navidad un iPhone, ya mi celular anterior estaba viejito (ni siquiera era un smartphone) y tenía muchos problemas al recibir mensajes. En realidad no estaba muy dispuesto a «estar a la moda» con uno de los teléfonos más solicitados en el mercado, pero ya que me lo regalan, lo mejor que puedo hacer es aprovecharlo, y hacer toda la tramitología que se requiere, ir al Telcel a mover mi número de mi antiguo Nokia al iPhone, pagar como 100 pesos por la tarjeta SIM, luego llegar a mi casa y restaurar todo el sistema (porque como antes lo usaba mi papá, ya estaba lleno de muchas cosas que no) etc. Y digo, para mí es fácil, porque yo seguiré con mi plan amigo, y no necesitaré endeudarme para estar a «la moda», pero me pregunto, ¿cuánta gente si lo hacen con tal de sentirse parte de un grupo, de algo o de alguien?.
Muchos de ustedes ya me conocen, pero para los que no; mi nombre es Money Coin pero me pueden llamar Sir Coin, y he sido nombrado Director en Relaciones con la Población Resentida y Olvidada pero Ligada a Elecciones (PROLE) por parte del PRI:
Me preguntarían, ¿Cuáles han sido los 3 libros que han influenciado mi vida?, hay muchos en realidad, pero para mencionar solo tres. Escogería en primer lugar el libro que hizo que me cultivara en la lectura, el de Miedo a la Libertad de Erich Fromm, otro que si bien son en realidad tres, los considero como uno porque es una trilogía y me refiero a la triogía histórica de Enrique Krauze: Siglo de Caudillos, Biografía del Poder y La Presidencia Imperial. El tercer libro es el 1984 de George Orwell. Aunque también hay otros que me han gustado bastante, la literatura de Dostoievski, sobre todo los libros de Crimen y Castigo y Los Hermanos Karamazov me han gustado mucho. También me gustó mucho el libro de Carlos Fuentes de La Región Más Transparente, el Mundo y Sus Demonios de Carl Sagan. De filosofía no me he adentrado mucho, pero sí hay libros que me han gustado como La República de Platón, también he leído a Schopenhauer, a Nietszche, y uno que me gustó, que es más bien un libro de Introducción a la Filosofía de Raúl Gutiérrez Saenz. También me han gustado los libros de Dumas, Los Tres Mosqueteros, pero sobre todo el Conde de Montecristo. Así como libros de política como el de Giovanni Sartori ¿Qué es la Democracia? entre algunos otros.
El hombre es un animal político, todos los hombres tenemos una ideología política, y de hecho los que no saben de política también la tienen pero no son conscientes de ella. Lleven al más ignorante
Es aventurado decir que existen lugares del mundo donde la violencia ha sido totalmente erradicada. Pero lo cierto es que el nivel de violencia que se muestra en las naciones es un símbolo inequívoco del subdesarrollo ya no solo económico, sino cultural, que dichas naciones reflejan. Hace poco escuchamos sobre un asesino en serie en Noruega que hizo explotar una bomba y mató a varios jóvenes militantes de un partido socialdemócrata, pero en el caso de Noruega, es la excepción, mientras que en países como el nuestro, la violencia es la regla.
México dizque es un país muy católico, a la hora de hacer las entrevistas con los especialistas para el libro que planeo lanzar, un familiólogo y terapeuta mío me dijo que los mexicanos en la cuestión de la religión, parecemos niños de 15 años, nos quedamos en la catequesis. Y es que de esta manera entiendo en parte por qué el país está como está, a pesar de que los religiosos han tratado de inculcar valores. Y yo no me considero religioso, pero quien ejerce una religión, o una creencia filosófica, debe de conocerla muy bien para evitar eso que llamamos «doble moral». Aprovechando la coyuntura del aniversario de la aparición de La Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, analizaré como estamos los mexicanos en relación a los 10 mandamientos que más del 80% de la población se jacta de seguir.